EL DÍA DE NAVIDAD:
El 25 de Diciembre, Londres amaneció con una gran nevada, Hermione Granger había pasado toda la noche en vela, los acontecimientos del día anterior no le habían permitido pegar ojo. El día estaba siendo perfecto, estar junto a Draco era un placer inigualable para ella, había conseguido solventar sus dudas, sus miedos y se había admitido a sí misma que le quería. Por la tarde recibió la visita que menos esperaba, su novio Theodore Nott se había presentado en su casa y sus palabras le dejaron helada:
-Se que te extrañará mi visita, pero necesitaba hablar contigo-Comenzó el chico.
-¿Qué ha pasado, Theo. Me estas asustando...-Dijo ella.
-Voy a ser muy sincero, Herms. Yo no quise que esto pasara, pero he conocido a otra persona en Italia, llevó solo cuatro días con ella, pero me ha hecho ver que te quiero mucho pero...como amiga-Dijo Theo pareciendo seguro y sereno, pero por dentro se estaba muriendo, el plan era sencillo, pero tenerla ahí delante, ver su ojos, sus labios, su pelo, olerla...Era horrible, estaba empezando a derrumbarse y necesitaba terminar pronto con esto o la cagaría.
-Yo, yo no se que decir-Dijo Hermione. Por una parte ella sentía lo mismo, pero notaba algo extraño en todo aquello, no sabía el qué pero lo habia...-Tu has sido muy sincero y creo que yo también debo serlo. La verdad es que yo también me he dado cuenta de que te quiero como amigo, que hay otra persona...-Dijo Hermione bastante nerviosa.-¿Cómo hemos llegado a esto, Theo?-Preguntó la chica algo apenada.
-No lo se, pero quizás sea lo mejor- aclararó -ser solo amigos...-No podría aguantar mucho más así que se despidió rápidamente.-Siento la visita tan inesperada, pero he de volver, mis padres creen que estoy en un museo en Italia y...debo regresar, nos vemos en el tren de regreso¿vale? No voy a poder venir a verte- Sin darla tiempo a reaccionar se levantó del sofá se dirigió hacia la puerta y justo cuando salía por ella sintió como dos lágrimas se escurría por sus mejillas, él sabía que ese sería su adiós, que en la escuela ya nada sería igual, que nunca más volvería a besarla, a abrazarla, a dormirse entre sus brazos...y eso le partió el corazón e hizo que odiara a su padre y a su madre como nunca lo había hecho. Odiaba a su padre por sus estúpidos ideales, porque nunca se sentía orgulloso de él...y su madre¿qué podía decir? Ella no decía nada, seguía a su padre, solo se mantenía con vida sin su consentimiento, el resto dependía de la opinión del señor Nott.
Theo andó hasta el parque, Draco le vio llegar, ya no había ni rastro de sus lágrimas, de su dolor, pero estaba allí, se dirigieron a la Mansión Malfoy en silencio, al llegar a la puerta de la casa, Theo se despidió y dijo que se verían en el tren, que pasara un buen día el jueves y se fue. Draco entró en casa, su padre no estaba, últimamente se ausenteba mucho, y cuando volvió solo sonreía, decía cosas como que el día de Navidad sería perfecto, pero Draco no entendía por qué. Al entrar en su habitación se tiró en la cama, no se dio cuenta de que su madre estaba en su habitación, cuando ella habló, Draco se asustó.
-Hola hijo¿qué tal el paseo?-Dijo Narcissa. Draco se extrañó tanto por la pregunta, como por la presencia de su madre allí.
-Bien-Dijo el chico sin más.
-Draco, hijo, ahora que tu padre no está en casa debemos hablar-Se hizo un silencio incómodo. Su madre nunca hablaba con él sin la presencia de su padre y aún así los temas eran el colegio o los amigos, pero sin demasiado interés por ninguno.-Tu padre me preocupa, está raro, temo que esté metido en algo que no sea correcto-Si su madre decía eso, era preocupante, ambos eran mortígrafos, lo correcto para ellos distaba mucho de lo que era correcto para el mundo en general.-Draco, el jueves quiero que no estes en casa, me da igual donde vayas, pero no estes. Puedes ir casa de esa chica¿cómo se llamaba?...¿Hermione?Eso sería perfecto-Draco alzo una ceja y palideció más de lo normal en él¿cómo sabía su madre donde había estado¿cómo sabía su nombre?-No me mires así, Draco. Soy tu madre, aunque no me haya comportado como tal lo soy. No te voy a juzgar, el amor es así. Y sino mírame a mi, mira a tu padre, la vida que llevo, renuncié a tanto por él...Ese no es el tema, Draco yo no quiero esto para ti, esa es la verdad.¿La quieres?-Su madre hizo una pausa, miró a su hijo, más bien lo inspeccionó con la mirada, esperó a que él respondiera.
-Yo, madre yo...-Draco se quedó en silencio de nuevo, no entendía nada¿a qué se refería su madre al decir que no quería esto para él? Era lo único que le habían enseñado, no entendía nada.-Si-Contestó al fin. Su madre lo miró con ternura, hacia años que no le miraba así y a Draco se le estremeció todo el cuerpo.
-Lo sabía, lo supe desde que llegaste aquí en verano. No eras el mismo, me costó entrar en tu mente, en tu corazón, pero lo hice y me sentí tan orgullosa de ti, me recordaste tanto a mi...Por eso debo darte esto-Se quitó una cadena, de ella colgaba un anillo de plata, tenía grabados símbolos que nunca antes había visto, su madre se lo puso en la palama de la mano y cerró su mano alrededor de la de su hijo.-Es un amuleto, su poder y su magia son muy antiguos. Este anillo protege a aquel que uno ama, pero debes amarla Draco, sino ante un ataque los hechizos se multiplican y el daño es mayor, pero si la amas, la salvará y la protegerá. Dáselo- su madre le abrazó, Draco no supo que hacer, correspondió al abrazo y luego habló.
-Madre¿qué pasa?-Dijo mirando a su madre intensamente.
-Hijo, he tomado una decisión, espero que algún día lo entiendas, pero de momento solo puedo decirte que te quiero y que tu me has ayudado a tomarla- Su madre le miro, se acercó a él y le besó en la frente. Cuando iba a volver a hablar, la puerta principal de la casa se abrió y Narcissa salió apresuradamente de la habitación de su hijo.
Al asomarse por las escaleras, Draco vio a su padre con el señor Crabbe, el Señor Yaxley y su tía Bellatrix. Eso no le gustó mucho. Su padre le llamó.
-Draco, baja al salón ahora mismo- Dijo Lucius Malfoy, su mujer entendió todo a la perfección y se arrempintió de no haber ayudado a su hijo antes.
Draco bajo al salón, su padre le sentó en un sofá, le dijo que a partir de ahora se quedara quieto, y que se comportara como un verdadero Malfoy. Draco no tenía ni idea de qué coño iba todo, pero no le gustaba. Su madre se acercó a él, le habló en un susurro que le heló la sangre.
-Lo sinto mucho hijo, de verdad lo siento-Narcissa se apartó de él y se puso entre su marido y su hermana. El aire se heló en la habitación, la luz de las velas se apagó y cuando se volvieron a encender Draco sintíó un escalofrío que le recorrió todo el cuerpo, ante él estaba Lord Voldermort, le miraba, se acerco a él y dijo.
-Joven Malfoy, espero que seas tan leal como tu padre-Le cogió el brazo izquierdo, y susurró un hechizo, de pronto Draco sintió un dolor tan intenso que se desmayó, pero antes oyó como el reloj de la sala daban las doce y como Voldemort le deseaba Feliz Navidad a sus padres- Disfrutaz del regalo-
A la mañana siguiente Hermione bajaba a desayunar, sus padres aun no habían llegado. Se disponía a recoger cuando sonó el timbre. Abrió la puerta y allí estaba Pansy, Hermione la abrazó al tiempo que la morena decía-¡Sorpresa!-
-Pero¿qué haces aquí?-Preguntó la castaña emocionada.
-Bueno, me enteré de lo de Theo y supuse que querías hablar y así de paso te entregaba tu regalo en mano-Dijo sonriente la muchacha. Entraron en la casa, hablaron un buen rato y Hermione le contó lo que sentía por Draco y lo que había pasado en el campo de fútbol. Pansy no podía parar de rierse, se sentía tan feliz por sus amigos, sobre todo por Draco, él necesitaba una chica como Herms, necesitaba el cariño, el sentirse querido por su persona y no por su apellido o por lo que representaba y Pansy sabía que Hermione le quería así.
-Me alegro un montón¿el lo sabe?-Preguntó la morena
-¡NO! Que horror, no no sabe nada-Dijo Hermione.-Cómo voy a decírselo, Theo es su mejor amigo, pensará que soy una fresca...
-Bueno, creo que te gustaría más que en esta cajita hubiese cierto rubio que ambas conocemos, pero...-Pansy le entregó la caja y se rió pícaramente. Hermione la miró mal un momento-¡Pansy!-Dijo en tono recriminatorio, pero luego se rió también. Abrió la caja y vio una preciosa pulsera de plata, eran dos serpientes que entre sus bocas tenían una rosa. En el interior habia grabado Gracias por tu amistad.Pansy. Ante esto Hermione se emocionó, abrazó a la chica y subió corriendo a su habitación, bajó su regalo y dijo-Espero que guste- Pansy abrió la caja y vió otra pulseta, era de plata y tenía grabadas unas runas, miró a Hermione y dijo-Muchas gracias¿qué significan?-Hermione sonrió, -Es la pulsera de la amistad, se supone que es un amuleto- Pansy abrazó a la chica y añadió.-Me tengo que ir, nos vemos pronto, recuerda que yo quiero a cierto moreno en una cajita de regalo-Ambas chicas empezaron a reirse y Hermione acompañó a su amiga hasta la puerta. Al poco rato llegaron sus padres y empezaron a preparar la cena.
Mientras tanto, en cierta casa de Londres, Siruis y Harry preparaban la cena de esa noche, esas vacaciones eran especiales para Harry, las primeras que pasaba con su verdadera familia. Esa noche irían Remus Lupin y Tonks a cenar. También estaría Dobby y los Weasley. Hermione se había disgustado mucho al no poder ir, pero prometió que iría a comer al día sugiente. Mientras Harry preparaba las habitaciones para los invitados, Sirius estaba en su habitación, pensando qué se iba a poner, cuando sintió que alguien más había en su habitación, se giró con la varita en alto y se sorprendió al ver allí a su prima, era Narcissa Black. Esta se acercó a su primo y se abrazó a él. Empezó a llorar y entre sollozo y sollozo decía cosas como no lo he podido evitar, mi hijo, como ha podido hacerlo...Sirius esperó a que se calmara, la guió hasta su cama y ambos se sentaron. Después preguntó- ¿qué ha pasado Cissa?-
-Sirius, se que no debería estar aquí, pero eres la única familia que tengo, tú y mi hijo. Ayer, ayer fue un día horrible, Lucius, bueno él, él hizo que Voldemort marcara a Draco, tiene la marca, Surius-Entonces empezó a llorar de nuevo, después de un rato se calmó y volvió a hablar-Yo nunca quise esto, solo me enamoré de Lucius, acuérdate cuando iba con vosotros, cuando Lilly y yo éramos amigas...Le seguí por amor, tu lo sabes, nunca dejó que criase a mi hijo, que le quisiera y ahora, ahora es un de ellos, no se que hacer...-Volvió a llorar. Sirius la abrazó.La había hechado de menos, él sabía que lo había avandonado todo por amor, pero de vez en cuando los visitaba, a Lilly, a James a Remus y a él.
-Cissa, cálmate. Pedemos ayudarte, una marca no quiere decir nada...Únete a nosotros, a la Orden. No contestes ahora, piénsalo- Narcissa se quedó callada, luego vio la hora y se despidió de su primo. Después se fue.
Al llegar a su casa, fue a la habitación de su hijo, este dormía todavía, tenía en el gesto el dolor marcado, ella lo sabía, sabía lo que se pasaba cuando eras marcado por el Señor Oscuro. Se acercó a su hijo, le empezó a tocar el pelo, el chicó se despertó, estaba asustado, miró su brazo instintivamente y cuando vió lo que tenía, palideció aun más. Miró a su madre, entonces entendió la conversación del día anterior, sintió un gran cariño por su madre y se sintió muy unido a ella.
-Ma, madre, gra, gracias por inten,intentarlo-Hablar era un esfuerzo muy grande para el chico, se sentía muy cansado.
-No fue suficiente Draco, lo siento, pero encontraré una solución, lo haré hijo, tu no serás uno de ellos, eso nunca- Dijo Narcissa con gran determinación. Ella sabía lo que tenía que hacer y lo haría. Lo haría en cuanto su hijo estuviera en el colegio, a salvo.-Hijo, debes irte, hoy nadie sospechara, normalmente te aislas por el dolor. Dime donde te puedo llevar-Dijo su madre, en su voz se notaba la angustia y el dolor que sentía. Draco lo pensó, no sabía donde ir...Pidió a su madre y le dijo que escribiera una nota, después envió la lechuza y se quedó junto a su hijo, que entre sus brazos volvió a quedarse dormido.
Hermione subió a su habitación, iba a ducharse y a vestirse para la cena, cuando oyó unos golpecitos en su ventana, miró hacia allí y vio una lechuza. Abrió la ventana, la lechuza extendió su pata, cogió el papel y lo leyó:
Hermione:
Siento tener que pedirte esto, pero necesito tu ayuda. Te espero en el parque cercano a tu casa a las 20:00h
Draco.
Hermione no sabía que pensar¿qué estaría pasando?¿por qué la necesitaba? Apartó esos pensamientos de su mente y pensó en como llegar a la hora fijada al parque, para su sorpresa, sus padres se lo pusieron fácil:
-Herms, cielo, nos vamos a recoger a los abuelos, llegaremos a las 21:00. Estate arreglada.-Sin más sus padres se fueron y Hermione se relajó. Esperó unos minutos a que sus padres sacaran el coche. Después salió corriendo de la casa, se dirigió al parque y esperó. Todo era muy extraño, Draco se caracterizaba por su puntualidad y ya pasaban quince minutos de la hora, estaba pensando en volver a su casa, tenía frío. Entonces se quedó estática en el lugar donde estaba, Draco apareció, su madre venía con él, se le veía horrible, muy pálido, con ojeras. Su madre no estaba mucho mejor, pero habló a la chica:
-Siento mucho esta situación, Hermione. Pero eres la única persona en la que mi hijo puede confiar en estos momentos. Por favor, ayúdale-Sin decir nada más dejó que su hijo se apoyara en la castaña y estaba dispuesta a irse cuando la chica volvió en sí y habló:
-Se, señora Malfoy, yo yo, no en, entiendo nnada-Narcissa se volvió hacia Hermione y dijo-De momento no puedo decirte nada, pronto lo haré, pero ahora, por favor cuídale-
Hermione se quedó quieta, Draco pasaba bastante para ella, sus piernas estaban empezando a flexionarse bajo su peso, ella lo miró a los ojos y lo que vio le partió el alma, vio el miedo del chico, la angustia, el dolor y la súplica, la súplica que le estaba haciendo con esa mirada, le pedía que no le dejara-Her, her, hermione-Dijo el chico. -Shhh-Dijo ella, no hables. Sin más empezó a andar hasta su casa, Draco hacia grandes esfuerzos para seguir a la chica y no apoyarse mucho en ella, pero no lo conseguía. Por fin llegaron a su casa, Hermione dejó que el chico se tumbara en su cama, lo miró con tanta preocupación, que Draci apartó la mirada.
-Draco, mírame-Dijo la chica, pero el chico se negaba a hacerlo no podía, como iba a decirle lo que le pasaba, eso la alejaría para siempre de él. Ante esto, Hermione agarró la cara del chico, la giró lentamente, con dulzura y ante esto Draco se derritió, no podía soportar su tacto, necesitaba besarla y así lo hizo, pero fue un beso efímero, porque el chico no tenía fuerzas para más.Después miró a Hermione con tanta intensidad que la chica se asustó.
-Mi, mira mi brazo Herms-Dijo el rubio con resignación. Hermione hizo lo que el chico le dijo y cuando vio la Marca Tenebrosa, retrocedió instintivamente. Después miró al chico, en su mirada pudo ver sus miedos y su culpa y entendió que esa marca no era de su agrado, que había sido sin su consentimiento.-Yo, yo entenderé si me odias, pero debe pe, pedirte que no lo hagas...yo, yo tte nnecessito-Sin más el chico se desmayó.
Hermione no podía creerse lo que acababa de vivir, Draco le había dicho que la necesitaba, la señora Malfoy le había hablado ¡a ella!, le había dicho que ayudara a su hijo, había la marca en su brazo, no sabía que hacer, que pensar, pero al verle ahí dormido, con su mano entre la de él, agarrada fuertemente, como si temiera que se fuera, supo que le quería, que no le importaba nada una estúpida marca y que estaría a su lado pesase a quien pesase...Por el momento no tenía muy claro lo que iba a hacer, su familia estaba a punto de llegar y ella tenía un chico en su habitación...¿qué iba a hacer? No quería separarse de él, habñaría con su madre, si eso haría. Con mucho cuidado se soltó de la mano del chico, cogió una manta y lo tapó, no pudo evitar quitarle los mechones de pelo que le caían sobre los ojos, se acercó más a él y susurró un dulce -Te quiero- De momento no sabría si tendría el valor suficiente para decírselo cuando estuviera despierto. Bajó al salón y espero la llegada de su madre. Cuando llegaron todo fueron besos y Feliz Navidad, Hermione acompañó a su madre a la cocina y le habló:
-Mama, yo, tengo que irme, es una situación de urgencia, es por, bueno, cosas de mi mundo, se que no es el mejor día para desaparecer, pero sino fuera urgente no lo haría...-Dijo una decidida Hermione.
-Pero hija, es Navidad¿a dónde vas a ir?-Dijo su madre sin entender nada.
-Ya se que día es hoy, pero es una urgencia-Su madre le miró fijamente a los ojos, al instante supo que su hija decía la verdad, que era urgente.-Está bien, yo te cubriré con la familia, pero por favor, cuídate-Ante esto Hermione besó a su madre y subió corriendoa su habitación. Miró en ella buscando algo desesperadamente. Por suerte la lechuza aún estaba alli, escribió rápidamente una nota y la lechuza salió volando. Llego muy pronto a Grimmauld Place, sirius cogió la nota y la leyó:
Sirius o Harry, me da igual quien coja la nota, siento tener que pediros esto, pero lo necesito, necesito que vengais a mi casa, a ser posible un adulto, para desaparecer y eso...Tengo a Draco Malfoy en mi habitación y tiene...Bueno eso será mejor tratarlo en persona. Por favor venir a por nosotros, es urgente.
Hermione.
Sirius volvió a leer la nota otra vez y cuando reaccionó llamó a Harry.-¡Harry¡Ven rápido!-Grito.
-Sirius¿que pasa?-Por respuesta, Sirius le tendió la carta, al leerla Harry palideció-Sirius, hay que ir, a saber lo que está pasando, Malfoy en su casa¡hay que ir ya!-Dijo nerviosamente Harry.
-Tranquilízate, no es nada malo, debería haberte contado que el otro día Cissa, mi prima, vino a verme, seguramente se una a la Orden y su hijo, bueno el ha sido marcado, pero ni Narcissa, no el chico lo quería, es mi deber acogerlos, yo mismo iré a casa de Hermione, puede estar en peligro, Harry- Ante estas palabras, Harry no sabía que decir, Narcissa Malfoy dejando a su marido, eso era imposible, su padrino había hablado de Draco y de ella...Hablando de Draco, ahora era un mortígrafo, tenía la marca¿sería cierto que el no quería tenerla?...-¡Harry!-La voz de Sirius le sacó de sus pensamientos...-Tienes razón, hay que ayudarles-Dijo el moreno. En ese momento Sirius desapareció, pronto llegarían los invitados y este acontecimiento había puesto todo patas arriba. Oyó unos ruidos en el salón, cuando entró con la varita en la mano, vió a la señora Weasley limpiando a toda la familia el hollín, todos le miraron y gritaron al unisono, -¡FELIZ NAVIDAD!-Harry sonrió, pero rápidamente recordó lo que acababa de pasar y sin más demora se lo contó a la familia Waesley. Al rato llegó Lupin y Tonks, ambos estaban informados de todo, detrás de ellos había alguien más. Su melena rubia, su piel pálida y esos ojos grises, la hacían inconfundible, ahí estaba Narcissa Malfoy. Todos se miraban entre sí, hasta que Remus habló
-Ya está bien de tanta mirada, os presento a Narcissa Black, se quedará aquí durante un tiempo, ahora está con nosotros- A todos les sorprendió varios detalles de las palabras de Lupin: 1-Había usado el apellido de soltera de Narcissa, había dicho Black y no Malfoy. 2- Ahora está con nosotros¿eso significaba que era miembro de la Orden? Y 3- La mujer estaba triste, nerviosa, nunca la habían visto así, había perdido toda ese aire de grandeza, parecía una persona normal.
-Buenas noches, siento la intrusión y el haberles estropeado la noche-Dijo Narcissa. La señora Weasley fue la primera en hablar-No pasa nada querida¿quieres una tila¿algo caliente? Te vendrá bien, en estos momentos lo mejor es no pensar.-Sin más se dirigió hacia la mujer, pasó un brazo sobre los hombros y la llevó a la cocina, todos miraron el hueco que habían dejado ambas, luego Bill habló- ¿Qué está pasando?- Antes de que Remus pudiera conestar lo hizo Sirius:
-Narcissa se ha unido a la Orden del Fénix, ha avandonado a su marido y trae a su hijo con ella, se quedarán aquí el resto de las vacaciones, luego solo lo hará mi prima. Se que parece una locura, pero para los que la conocemos-En ese momento Remus y él intercambiaron una mirada cómplice-sabemos que este paso ha sido muy dura para ella. Por cierto, Hermione está arriba con Draco, él está bueno, no está muy bien- Harry, Ginny y Ron se miraron, luego salieron del salón y fueron a buscar a su amiga, la encontraron apoyada en la puerta de una habitación llorando.
-¡Herms!¿qué te pasa?-Ante esto la chica dio un pequeño salto, no esperaba que nadie la viese así, en ese momento de debilidad.-¡Ginny!¡Chicos! Él está fatal, tiene la marca y está sufriendo, yo lo se, y no puedo verle así, se me parte el corazón-Cuando terminó de hablar los tres amigos la abrazaban. La escena fue rota cuando notaron la presencia de alguien detrás suya. -¿Cómo está?-Pregunto Narcissa en un hilo de voz-Se que era peligroso el viajar, el moverse tras, bueno tras ser marcado-Se hizo un silencio interminable. Sirius llegó y lo rompió. -La cena ya está, todo el mundo a cenar- Todos se disponían a bajar menos Narcissa y Hermione, que se miraban intensamente.- Vosotras podreis hablar mejor con el estómago lleno- Sin más agarró a ambas por el brazo y las guió hasta la cocina, todos les esperaban, cuando se sentaron, todos empezaron a cenar, hablaron un poco, después de unos minutos, todos conversaban alegremente, Narcissa sonreía ante ciertos comentarios de Remus o Sirius y Hermione hacia lo mismo ante los de sus amigos. Las doce llegaron pronto y en ese momento se oyó un golpe que provenía de arriba. Narcissa se levantó de la silla como si esta tuviese un muelle, Hermione la imitó y Sirius subió las escaleras corriendo, cuando volvió a bajar a los pocos segundos dijo:
-Ya ha terminado Cissa, sube a verle-Narcissa subió rápidamente a encontrarse con su hijo. Mientras en la cocina Sirius volvía a hablar:
-Cuando una persona es marcada por Voldemort, pasa las primeras 24 horas por un infierno, en ese tiempo la marca cicatriza y la persona se debilita, la mayoría de su energía la absorve la cicatrización, ahora Draco se sentirá mejor. Estara unos días débil, pero a la vuelta de vacaciones, será el mismo de siempre- Nadie dijo nada, pero todos querían preguntar cientos de cosas. Al poco volvió a aparecer Narcissa, Molly, al verla tan destrozada, tan cansado, se imaginó que no había dormido en todo el día, que había pasado el peor día de si vida, así que tomo las riendas de la situación. Hizo que la mujer se sentara, preparo una bandeja con comida y le indicó a Hermione que se la subiera al muchacho, al principio Narcissa se negó, queria hacerlo ella, pero se dio cuenta de que no podia con su alma, que necesitaba dormir. Esto no pasó desapercibido para su primo que se acercó a ella, desaparecieron momentáneamente. La llevó a una habitación cercana a la de su hijo y la dejó que durmiera. Después vio como Hermione subía con la bandeja, se le veía muy afectada. Decidió desaparecerse y aparecer en la cocina de nuevo.
Hermione llegó a la puerta de la habitación del chico, llamó a la puerta y oyó un suave-Pasa- después entró en la habitación y cerró la puerta. Vio al chico mirando por la ventana, sentado un sofá. Tenía la vista perdida en algún punto, ni siquiera se dio cuenta de que la chica apoyaba la bandeja en la cama, se dirigia hacia él, se arrodillaba y apoyaba su cabeza en sus piernas, solo en ese momento se dio cuenta de quien era, sintío un escalofrío ante el contacto de la chica y después mucho calor, noto como ella temblaba, pensó que era de miedo, pero pronto vio que estaba llorando, entonces la sugetó por los hombros, la levantó del suelo y la abrazó. Así se quedaron bastante tiempo, abrazados, junto a la ventana.
------------------------------------------------------------------------->o0o ---------------------------------------------------------------
Bueno, aquí dejo otro capítulo. Espero que os guste. En mi opinión es muy emotivo. Hay varios puntos interesantes en él:
1-Narcissa decide avandonar a su marido y unirse a la Orden del Fénix.
2-El pobre Draco lo ha pasado fatal en este capítulo, ha sufrido mucho mientras la Marca Tenebrosa cicatrizaba.
3-Los momentos Herms&Draco me parecen preciosos, sobre todo este último, el del abrazo.
4-La reacción de Sirius y el resto de la Orden, creo que todos reaccionan muy bien, ante lo ocurrido.
Espero vuestros reviews.Besitos.
