Capítulo 10

Hinata estaba tirada en el suelo. Tenía heridas por todo su cuerpo, Hanabi y Hiashi la miraban en frente.

Levántate hermana— le dijo Hanabi que también se había unido al entrenamiento.

Hinata se paró con dificultad. Ya había sido así desde hacía dos semanas. Se levantaba y comenzaba a entrenar, en la noche dormía poco y se levantaba de nuevo a volver al entrenamiento.

Hiashi y Hanabi le mandaron ataques desde ambos lados. Hinata los esquivó con habilidad y envió ataques a los dos, sin embargo, éstos lo esquivaron.

Tu habilidad de pensar necesita desarrollarse.

Le dijo Hiashi. Si Hinata hubiera lanzado un ataque distinto al que mando, seguramente les hubiera dado.

Ve con Shikamaru y aprende de él la siguiente semana. La última semana seguiremos con el entrenamiento físico.

Hinata asintió. No había tiempo que perder.

Fue al territorio Nara. Shikamaru la recibió con pijama y un cigarrillo en la boca.

Enséñame a pensar.

Son las doce de la noche Hinata...

Hinata lo miró detenidamente sin apartar su vista y Shikamaru se rindió.

Adelante — le dijo—. Jugaremos Go.

Hinata frunció el ceño, ella no sabía jugar eso.

Te enseñaré.

.

Hinata sonrió bajo su máscara.

Le demostraría tanto a Sasuke como a aquel Otsutsuki lo mucho que había entrenado y lo fuerte que se había vuelto.

Activó su byakugan y comenzó a hacer sellos.

Sin embargo, de un momento a otro el Otsutsuki desapareció.

Hinata cerró su mano en un puño. ¿Qué había significado aquello?

Chasqueo, seguramente el Otsutsuki no quería enfrentarse a dos personas al mismo tiempo. Supuso que esperaría a que ella estuviera completamente sola.

Miró a Sasuke nuevamente. Sus ojos transmitían frialdad y su mirada estaba perdida en el horizonte.

—¿Por qué la mataste? —pronunció con voz débil.

Sasuke la miró con ojos amenazadores.

—Hice lo que me ordenaron— les respondió.

Hinata miró cómo Sasuke comenzaba a caminar y tuvo el impulso de decirle que se quedará, sin embargo, no pudo.

—.—.—.—.—.—.—.

Sasuke suspiró mientras recargaba su espalda en el tronco de un árbol. Se había propuesto no ver a Hinata precisamente por esto.

Por todos los sentimientos que le hacia sentir. Sintió cómo su corazón latía sin parar, definitivamente estaba loco.

Con Hinata a tan poca distancia simplemente él no se podría concentrar.

Sin embargo el Otsutsuki estaba tras de ella.

Había pensado en arrebatarle el collar de la princesa para que el Otsutsuki la dejara en paz. Sin embargo no creía poder hacerlo.

No quería lastimarla más de lo que ya lo había hecho. Bufó. Además si tratara de arrancárselo por la fuerza, ella se defendería, y simplemente no podía pensar en la posibilidad de pelear contra ella.

Miró al cielo. Apenas estaba oscureciendo.

Cerró sus ojos para descansar un momento, era lo que más le hacía falta.

Y para cuando los volvió a abrir, ya era de mañana.

Se paró sobresaltado y comenzó a buscar a Hinata. Esperaba que no se hubiera metido en peleas totalmente innecesarias.

La encontró en el bosque con la usual pose de un ANBU. Sabía que ella ya lo había visto pues desde su lugar podía ver su byakugan activo.

Sin embargo ella no volteó.

Y eso lo hizo molestarse.

Comenzó a dar grandes pasos hacía su posición y una vez que llegó a su lado poso sus manos sobre su cuello y agarró el collar que lo adornaba.

—Es el único recuerdo que conservo— le dijo sin hacer ningún movimiento.

—Lo tomaré— le dijo Sasuke.

—No te dejaré hacerlo— le respondió quitando delicadamente las manos de Sasuke de su cuello—. Escucha, entrené mucho, me puedo defender— le dijo volviendo a la pose que tenía antes de que él llegara.

Sasuke bufó.

—No creo que puedas sola Hinata.

—Entonces quédate aquí— contestó Hinata —. No te apartes de mi lado.

—Tampoco puedo hacer eso.

—Me quedaré el collar— le dijo mirándolo fijamente.

Sasuke comprendió que definitivamente no trataba con la misma persona que antes. Cerró sus ojos tratando de pensar.

Sin embargo un golpe los sacó de sus cavilaciones. Se escuchó secó, fuerte y totalmente ruidoso.

Había sido una bomba. Casi estaba seguro.

Los dos desviaron su vista hacia el centro de la aldea. Humo salía de ahí.

—Son ellos—Hinata murmuró antes de desaparecer en una ráfaga de aire.

Sasuke chasqueó ahora sentía como era que la otra persona desapareciera súbitamente.

Suspiró y él también desapareció en una ráfaga de aire.

Abrió sus ojos. Todo delante de él era destrucción. Las casas caían, las personas no dejaban de correr y no podía visualizar al responsable.

De un impulso llegó al techo de una casa que había logrado mantenerse en pie y miró en todas las direcciones.

Eran los otsutsukis, maldición.

¿Dónde estaba Hinata?

Si ella peleaba sola contra ellos… no, no podía pensar en eso.

La melena azul de Hinata en forma de una coleta relució entre los escombros que caían. Estaba intentando proteger a un niño que estaba a punto de ser golpeado con una varilla de las casas que se derrumbaban.

Cerró sus puños enojado.

¿Acaso Hinata no podía lograr pensar en ella misma? ¿Por qué siempre estaba protegiendo a los demás?

Agarró su espada con fuerza y la ondeo en el aire antes de llegar frente a Hinata y desviar la varilla con su espada.

Hinata miró a Sasuke.

—Si estás aquí provocarán más daño — le dijo Hinata —. Esto fue una advertencia.

—No me iré— murmuró Sasuke.

Hinata agarró la mano de Sasuke y comenzó a caminar.

—¿Qué haces?— le preguntó Sasuke on voz fría y sin ningún sentimiento.

—Tienes que sanar Sasuke-kun.

—Me usas de excusa, pero en realidad eres tú la que quiere sanar—. Miro a Hinata hacer un puchero y después mirarlo con una determinación impresionante.

—Huyamos a Yukigakure.

—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.—.

Shikamaru abrió la carta que le acababa de llegar. La luna resplandecía más que otras noches y el cielo estaba lleno de estrellas.

Comenzó a leerla con lentitud. Con cada palabra que pasaba, se imaginaba la situación cada vez más.

"Kaji", el ANBU que había ido con Hinata a su misión había escrito que no encontraba a Hinata por ningún lado y que la aldea había sido atacada.

Suspiró.

Había prometido estar a lado de Naruto cuando éste se convirtiera en Hokage pero cada vez más se ponía más difícil.

Si le decía a Naruto que Hinata había desaparecido, temía que Naruto mismo quisiera ir a buscarla. Sin embargo Naruto era el Hokage, sin él, la aldea se iría hacía abajo.

Pero si no le entregaba esa carta, Naruto perdería toda su confianza en él.

—Que problemático— susurró apagando su cigarrillo y caminando hacia Naruto.

—Para ti todo es problemático.

—Toma— le dijo entregándole con recelo la carta.

Naruto era un idiota, pero no era tan idiota. Sabía que con la desaparición de Hinata habían dos opciones, y también sabia que Naruto llegaría a las mismas.

La primera, los otsutsuki la habían capturado.

Y la segunda, la que menos le gustaba, se había reencontrado con Sasuke.

Miró cómo la cara de Naruto se deformaba en una mueca y cerró sus ojos tratando de pensar en cómo calmar a Naruto. Pero contrario a lo que espero, Naruto no dijo ninguna palabra a excepción de,

—Manda al escuadrón 9 como sustitutos, dile a Kaji que regrese.

Asintió mientras miraba de reojo a Naruto.

Sabía cuánto Naruto amaba a Hinata pero también sabia cuanto ella amaba a Sasuke.

Y pensó que tal vez Naruto también lo sabía.

Es por eso que desde que Hinata se había convertido en ANBU, Naruto siempre la había protegido, no la había mandado a misiones peligrosas ni muy lejos de la aldea.

Bufó.

El amor sí que era una cosa complicada.

Mejor no pensar en ello. Sacó un nuevo cigarrillo, y comenzó a fumar.

—.—.—.—.—.—.—.—.

Hinata se subió al barco antes que Sasuke. Él aún era buscado por la aldea del hierro así que se camuflajearon de nuevo.

Cuando llegaron volvía a ser de día.

Compraron dos capas, cada quien se puso la suya y comenzaron a caminar.

La aldea se veía diferente.

Ahora habían más edificios, un tren como el que tenían en Konoha y el castillo resplandecía aún más.

—¿Y ahora?— le preguntó Sasuke.

—Ahora iremos con el príncipe — le dijo Hinata.

Escuchó a Sasuke bufar, pero no dijo nada. Solo tomo su mano, y comenzó a caminar. No sabía si era para animar a Sasuke o si era para darse valor a sí misma.

Por cada paso que daban hacia el castillo, su corazón revoloteaba más. Tenía miedo que Sasuke percibiera su miedo a través de su mano.

Los ANBU eran entrenados para no sentir, para no pensar, para no tener miedo.

Y aún así Hinata era todo lo contrario.

Era un fracaso.

Alzó sus ojos y miró el castillo frente a ella.

Los guardias aún estaban en el mismo lugar que antes.

Suspiró.

—Venimos a ver al príncipe.

Ni siquiera sabía por qué su corazón latía tan rápido. Tal vez no estaba lista para enfrentar todo lo que había pasado hacía años. Tal vez aún no había superado irse sin decir adiós, tal vez no había superado la muerte de Koyuki.

—¿Quienes son?— les preguntó el guardia.

—Hikari y Sora HONDA— les dijo Hinata remarcando el apellido.

—Puedo agendar su cita para dentro de un mes.

—Tiene que ser hoy— le dijo Hinata con voz un poco ruidosa.

El guardia suspiró, esa chica sí que era persistente. Miró de reojo a Sasuke, él sí que podría intimidar a cualquier persona.

Sasuke cerró sus ojos. Hacía unos días todo su mundo estaba lleno de paz, sin embargo ahora con Hinata, todo había enloquecido, el ambiente que antes era calmado ahora era turbio, el cielo que antes era aburrido, ahora era impresionante. Sus sentimientos que antes no salían, ahora no podía contenerlos.

Abrió sus ojos y metió al guardia en un genjutsu profundo.

El guardia abrió la puerta rápidamente y los dejo entrar. Hinata lo miró mal por utilizar sus técnicas en otras personas pero aún así comenzó a caminar.

El castillo era impresionante.

Tocó la puerta y una sirvienta la abrió rápidamente.

—¿Con quién desean verse?—les preguntó.

—Con el príncipe— le respondió Hinata.

—¿Tenían una cita?— les preguntó la mujer con recelo.

—Sí

La mujer suspiró, caminó escaleras arriba y bajó seguida de un niño de por lo menos cinco años.

—¿Para qué desean verme?— les preguntó el niño con voz tímida y semi escondido detrás de la mujer.

Hinata miró a Sasuke perpleja. Ese no era el príncipe que esperaban.

—¿Quién es tu padre?— le preguntó Hinata. Su corazón latía aún más fuerte que antes.

—El rey Ryu— les contestó el niño con inocencia.

Hinata sintió como sus piernas flaqueaban, estaba tan feliz.

Ryu había tenido un hijo.

Sasuke mantuvo su expresión fija sin embargo un calor se apoderaba cada vez más de su cuerpo.

Todos esos años había pensado que había arruinado su vida, es decir había asesinado a su amada.

Simplemente eso lo había tomado de sorpresa.

—Mi padre está en el salón— les dijo el niño señalando la habitación siguiente.

Hinata comenzó a caminar, aún de la mano de Sasuke.

Ryu escuchó la puerta abrirse.

Y cuando sus ojos voltearon se llenaron de lágrimas. Hinata igual, no podía esconder más sus sentimientos.

Estaba tan feliz.

Ryu dio grandes pasos hacia Hinata y la envolvió en un poderoso abrazo.

—Nunca me informaron si te habías recuperado.

Hinata correspondió el abrazo—. Me alegra que estés bien.

—Sora—dijo Ryu remarcando su nombre—. También me alegro que estés bien.

Sasuke lo miró a los ojos y vio la sinceridad en ellos.

Asintió.

Fue como si un peso que llevara desde años con él, de repente se hubiera ido. Pensó que aquel médico, todos esos años lo había odiado, sin embargo podía ver que no era así. Ryu lo había perdonado por la muerte de Koyuki.

—Quédense aquí por la noche.

—No podemos— susurró Hinata.

Tal vez en Konoha habían mandado personas a buscarla, y pronto la encontrarían.

—Es una pena— les dijo Ryu como si entendiera la situación.

—Pero nos podríamos quedar a cenar— le dijo Hinata sugestivamente.

Ryu sonrió y asintió.

—.—.—.—.—.—.—

Naruto miró por la ventana.

Shikamaru estaba detrás de él.

—Manda a un equipo a buscarla.

Shikamaru miró la ventana. Si Hinata estaba con Sasuke, Naruto se descontrolaría definitivamente. Pero si estaba con los Otsutsukis, habría la probabilidad de que ellos la hubieran asesinado.

Cerró sus ojos, ninguna de las opciones era buena.

— No mandes a ningún equipo— le dijo Naruto con decisión —. Ve tú.


Hola! Una disculpa por la demora, espero que disfruten el capítulo.

¿Qué creen que suceda después?

¿Qué les pareció el capítulo?