Ah no se pongo fechas si termino entreteniéndome en otras cosas
Pero aquí estoy de nuevo a punto de terminar esto, realmente de nuevo me estaba quedando dormida mientras se supone arreglaba esto
Checando mis planes para hacer más fanfics realmente son muchas, pero con esas voy a relajarme un poco más, así que de igual me verán seguido
Sin nada mas que decir, vamos al capitulo 10, con titulo en francés
Joie et tretisse
No sabía con exactitud qué hora era, solo podía estar calmado abrazado del capitán que seguramente ya se había dormido
Su corazón dolía por no sentir nada por su Misaki… le daban ganas de estrellar su cabeza contra la pared hasta que volviera a sentir algo pero no era posible
No tenia frio, aunque estuviera desnudo y con solo la sabana azul que los cubría a ambos, seguía sintiendo la calidez aunque con otro nombre.
Siempre pensó que estaría enamorado de Misaki por toda su vida, porque fue con el único que sintió, que le hizo sentir vivo, que lograba algo, pensó que ese amor nunca se iría pasara lo que pasara y ahora que se había esfumado tenía miedo de que volviera a esfumarse. Era un asco el amor.
Su corazón siempre iba tener a Misaki dentro, al menos eso pensó después de años enamorado de Yata ¿en qué momento fue que dejo entrar a munakata Reisi a su vida?
¿Cuándo bajo la guardia?
No admitiría en voz alta que quizás, desde el principio llego a confiar en él, le tenía confianza.
Nunca hubo admiración o idolatrar, simplemente lo veía con sus fallos y virtudes, como sus intentos de convivencia con ridículos rompecabezas de la muralla china con los otros miembros de S4, eran bochornosos, incomodos y llegaba a intimidar un poco
Aun ahora se negaba a una partida de cualquier juego, no había chiste alguno en jugar contra alguien que podía ver a través de ti, no tenía ganas de perder tampoco.
Solo se quedaba a su lado, recargado en su hombro, en silencio, era lo que solía hacer, solo estar allí en silencio, ya fuera escuchándolo o solo verlo con sus cosas "entretenidas" incluso la ceremonia del te
Pensándolo ahora, ya sabía en qué momento había dejado entrar a su mundo cerrado a Reisi
Cuando lo necesitaba para despertar de buen humor, cuando estuvo en el hospital, cuando fue abrazado después de su intento de suicidio numero 2, frustrado por una enfermera que fue a ver las quemaduras que aún tenía en ese entonces
Palabras dichas con tranquilidad que se metieron en su mente, como una semilla.
Los recuerdos de su tiempo en el hospital eran algo vergonzosos para él, pero fueron necesarios
La alegría en la cara de los demás cuando decían su nombre, en especial de Andy ¿Dónde había visto eso antes?
Cuando se animo a comer solo con la presencia de akira
Y la extraña paz que le traía himori
Pero quizás más que eso era el extraño calor que sentía cuando estaba acompañado por sus "amigos"
Dejo el orgullo atrás, no lo necesitaba, no lo quería, fue consciente que se estaba trasformando en el tipo de gente que no le agradaba pero… no había odio o molestia
La unión se fue dando entre cada persona, haciendo lazos azules, uniendo puntos en el cielo como una constelación
La noche antes de que kamo volviera a Scepter 4, La noche del karaoke
Estaba con sus "amigos" viendo lo desastroso de la situación, realmente hay gente que no debería intentar cantar más si saben que son un desastre de tal tamaño, le divertía pero no lo externaba… hasta que llego cierta canción que en el pasado llego a escuchar fácilmente más de 100 veces
El tipo de canción que puede clasificar como favorita, la que escuchas hasta hartarte de ella y ese par, benzai y kamo estaban destrozándola. Harto de la situación se levantó, alarmando a sus compañeros que seguramente pensaron que había sido suficiente pero le quito el micrófono a benzai, cantando… Kamo se le quede viendo intentando seguirle el ritmo hasta llegar a terminar de cantar
Fue solo un momento de silencio donde pensó que podría volver a su lugar con calma… obviamente no lo logro y termino cantando un poco más con la alegría de todos.
Allí pensó que no todo era tan malo
Los días que pasaban en el rio sin ningún plan solo estar allí, después de arreglar lo de los strain, a veces iban solo a ver el agua, era relajante, un sitio tranquilo
Donde Reisi en una de sus visitas le había robado otro beso, fue bochornoso, fue raro y a la vez le calmaba. Todas las visitas que el rey azul hacia a su escuadrón pasaba tiempo con ellos (que en realidad era un pequeño dolor pues jugaban cualquier cosa por horas, perdiendo) luego se inventaba alguna excusa para salir solo ellos dos
Solo caminaban hasta llegar al rio, a veces hablando de como estuvieron los días, de lo que hacían y a veces simplemente solo caminaban lado a lado sin necesidad de palabras.
El tener que recoger las hojas pues el otoño estaba llegando, la montaña se tiño de colores naranjas como el atardecer
Era realmente hermoso
Volvió a amar el rojo sin que le causara daño
Amaba las ceremonias del te aunque se quejara siempre de lo molestas que eran
Se acostumbro a la ropa tradicional japonesa, a los te, a los videojuegos, al silencio cómodo, al ruido de las voces
Se hizo adicto a los besos, se impacientaba cuando no sabía nada del otro, le desesperaba no recibir su llamada en la mañana justo después de despertar
"Saruhiko-san es una persona mimada ahora"
Se convertía de nuevo en el tipo de persona que odiaba, el no necesitaba todo eso, no debía de tenerlo, entre más cercanos fueran, más poder les daba para lastimarlo, más dependiente se volvería de las cosas nuevas y cuando fueran a dejarle no recordaría como sobrevivir
Estaba empezando a olvidar como vivir, si es que se le puede llamar así a su estilo de vida anterior
Fue un cambio grande aunque no parecía a ver cambiado a simple vista, según él.
Seguía teniendo su retorcida personalidad, con sus mismos métodos, con su misma forma de trabajar, era un poco más abierto, eso era cierto, antes ni por qué le fueran a apagar iría a una fiesta con los demás, ahora realmente iría, si consideraba que le divertiría al menos algo, pero sabiendo lo ahora muy mimado que era, las cosas estarían a su agrado y terminaría por ir por deseo propio
Incluso su estilo de luchar había cambiado, usaba más el fuego de Homra que antes, ya no sentía el estigma de antes, ya no sentía que sería señalado por eso, había llegado a perdonar esa parte de él, aunque realmente no entendiera porque su fuego se hizo más fuerte si mikoto había muerto hace mucho aunque tenía la sospecha de que Ana tendría algo que ver.
Su ahora nuevo "mejor amigo" como el solo se auto proclamaba y que no corregía tal declaración, Akiyama Himori, con el mismo poder lee mentes del capitán hacia las cosas más fáciles. Hace tanto tiempo que no sentía con alguien esa conexión de solo mirarse y ser entendido en silencio.
Misaki podía hacer eso antes, verle e intuir de alguna manera que pasaba por su cabeza, un entendimiento mudo que se fue perdiendo poco a poco hasta reducirse a cenizas.
Unos golpes en la puerta le hicieron volver a la realidad
-¿capitán? ¿Esta aquí? No encuentro a Saruhiko por ningún lado-la preocupada voz de la teniente le hizo recordar que solo se encerraron en ese cuarto sin decir nada, solo dejando a un preocupado Akiyama
Con cuidado se levantó, sintiendo la incomodidad en su espalda baja y caderas, cubriéndose con la yukata de munakata usaba normalmente de pijama, se aseguró de cubrir lo más posible la evidencia del delito amoroso
Con cuidado abrió la puerta y la mujer ya con su cabello suelto le miro unos segundos aturdida pero noto el alivio
-oh, veo que estas bien-fueron sus palabras junto con una sonrisa
-si
-supongo que entonces el capitán
-si… quizás deba volver a mi cuarto ya
-no, está bien quédate con él, solo iré a decirles a los demás que estas bien… porque ¿estás bien, cierto?
-si- desvió la mirada un poco- solo se me fue el tiempo
-buenas noches Saruhiko- regalándole una caricia en su cabello de forma maternal, se fue con más calma
-tch buenas
Pensándolo ahora incluso su relación con la teniente había cambiado de un modo muy raro, incluso cuando por fin llegaron a Scepter 4 la había abrazado con una pésima excusa
-teniente-aprovechando la repentina soledad en la que habían quedado en la oficina principal, le llamo, solo sin pensar
-¿si, Saruhiko?
-araña
-¡¿Qué dónde?!-alterada un poco, con su más máximo temor de que alguna terrible y gigantesca araña apareciera, girando para un lado en busca de dicha criatura
Repentinamente abrazada por la espalda, se quedó quieta
-es solo una pésima excusa
La voz del tercero al mando sonó calmada y su cerebro empezó a trabajar de nuevo relacionando la pésima excusa, quizás porque el orgullo no le iba a permitir decirle que quería un abrazo, eso no sonaba para nada a Saruhiko, era tan bizarro que no creía aunque fuera real. Pero estaba allí, en una extraña situación y tan rápido como apareció en unos momentos más se fue
Solo hubo silencio entre ambos, pero lo interpreto como un ya estoy aquí o bueno realmente solo no busco explicación.
De tan solo recordarlo Saruhiko se sonrojaba y se sentía aún más confundido por dejarse llevar.
Pero volvió a recostarse, quitándose el pijama por alguna extraña razón y volvió a aferrarse a munakata Reisi
Más tranquilo, cayendo dormido, alejando de los malos recuerdos
Había perdido en una guerra donde tuvo todo para ganar, pero su propio orgullo le detuvo, no fue sincero, Saruhiko tampoco lo fue, ninguno fue sincero y ese era el resultado de las cosas
Podría pasarse todo el rato culpando a los demás, a Kusanagi y Ana por no decirle, a Saruhiko por no hablar al rey azul por aprovechar pero el tenia su propia culpa. Era culpable al igual que los demás, era culpable y no había nada más que hacer
Tuvo todo y no lo vio, quiso más, quizás soñó de más o con algo que no era para él, se aferró a lo nuevo dejando lo viejo, pensó que debía seguir y usar algo mejor.
Por más que pensó que tendría siempre a Saruhiko a su lado, porque lo daba por un hecho, porque Saruhiko siempre estaba para él y él estuvo al principio siempre junto a él. Pero el orgullo, Homra, lo cegó un momento
Un mundo donde había ese poder que las personas tienen, un mundo al que entro gracias a Saruhiko, lleno de promesas tontas que no iban a cumplirse, charlas de verano que pasaron hace mucho
Un helipuerto, un túnel secreto, un cuartel secreto y el dirigible
Un mundo diferente lejos de las presiones como lo eran estudiar, buscar un trabajo, tener una vida normal, ellos no necesitaban eso. Nadie más lo examinaría ni pondría una etiqueta sobre él, nadie pondría una nota perfecta de nuevo a Saruhiko, no habría clasificación entre ellos, nada bueno, nada malo… pensamientos demasiado soñadores como una canción
-lo entiendo saru
La oportunidad para que de nuevo un "nosotros" les uniera estuvo siempre allí, expuesta a todos, a la vista de cualquiera. Quizás si fueran igual a las personas que les aburrían podrían a ver conversado como los adultos que eran ahora pero estaban muy lejos de eso
La luz seguía encendida, molestando sus ojos llenos de lagrimas, pero no se sentía capaz ni de ir a apagarla, no había nada ahora, solo ese sentimiento de dolor
Era lo más cercano que estaba del amor y estuvo allí todo el tiempo, presente en el pasado que compartían presente en el dolor de las palabras hirientes que se decían, presentes en la rabia que sentía al verlo con los azules, frente en cada enfrentamiento, pero tan solo se había acostumbrado a ese dolor un poco sin darse cuenta si quiera
Su único amor y la idiotez de ambos lo habían matado
Si alguna vez pensó que podría hacer al otro volver a Homra, donde él estaba, esa esperanza había muerto, era egoísta pero la esperanza se había mantenido allí.
Ahora ambos tenían lo que querían, lo que él pensó que ambos querían, pero no era lo que necesitaban. Se tenían a sí mismos y al contrario, era lo único que necesitaban pero no era lo que querían.
Amigos, familia, pareja y uno mismo
Sus amigos eran todos los muchachos de Homra, su familia (o lo que quedaba de ella) eran Ana y Kusanagi, su único amor era Saruhiko y tener la seguridad en sí mismo de que cada día seria mejor, con su entusiasmo, con su orgullo, con su forma de ser eso era todo lo que necesitaba, pero no lo que quería.
Distrajo la vista en algún otro punto, dejándose llevar por el orgullo, por lo que significaba para el Homra y Suoh Mikoto, se dejo llevar con la agradable sensación que le daba pertenecer a algo, ser parte de algo, ser aceptado… cuando él había huido de eso, de las etiquetas, de la necesidad de ser parte, con su vida en esa bodega era suficiente.
Era feliz con las mentiras [promesas] que se había hecho con el menor en la azotea de la escuela. Con las ridículas charlas que podían durar horas, con solo estar juntos
Estuvieron juntos tanto tiempo que cuando Saruhiko traiciono Homra ya no era lo mismo, no era el mismo, a veces se encontraba a si mismo llamando al otro para atacar pero no había nadie allí
¿A saru le habría pasado eso alguna vez?
¿Le habría pasado estar en medio de matones o strain y llamarlo a él?
Estaba tan acostumbrado a la presencia del otro, era tan natural como respirar que cuando se fue la bodega parecía aun más enorme de lo que alguna vez le pareció, al principio (y aun a veces hace la comida sin vegetales, con mandarina y piña hervida en platos que sería una locura. A veces se encontró a si mismo extrañando el silencio que hubo entre ellos
Fueron largas noches que sintió temor de alguna manera a que todo fuera a desaparecer y que el volviera a su yo de secundaria donde no era aceptado y era olvidado
Pero su orgullo fue demasiado grande, más grande porque era lo que le quedaba, lo que le mantenía a flote por decirlo de alguna manera.
Quería engañarse de nuevo a si mismo con promesas que no iban a cumplirse, quería engañarse de que cuando fuera el día de mañana, iría como siempre, quizás si la suerte le sonreía se encontraría con Saruhiko, si dejaba su orgullo de lado y se ponían a hablar al menos como antes aunque fuera una vez
-lo entiendo
No fue consciente si lo dijo o lo pensó solo dejo sus sentimientos fluir en una mentira, en una ilusión. Pero culpar a alguien o a sí mismo no iba a cambiar nada
No aria más que lastimar y ya habían recibido suficiente daño
De nuevo como antes, cuando fue dejado en esa bodega oscura y solitaria, intentaría reconstruir lo que quedaba de él, para así afrontar el mañana. Intentaría sacar el dolor de una vez, por más que supiera que no iba a lograrlo en una noche, se repondría al menos por el día, estirando los brazos hacia algo que ya no estaría más allí.
No habría reconciliación pues nunca hubo nada, no había nada y escucharlo le rompió más
Era doloroso saber tanto del otro, ser cercano de alguna manera y aun así ser ahora dos personas que compartían un pasado pero que no habría un futuro juntos
Ya no habría nada juntos, no por ahora, no mañana ni la semana que viene, de nuevo, tenía que hacerse fuerte para algún día ver de nuevo a Saruhiko
El menor ya había sanado las heridas, era su turno
Era solo un amor no correspondido por ninguno en su momento.
Sin saber como pero fue hacia el interruptor de la luz, apagándola, se tiro de nueva cuenta en su cama, no se molesto en quitarse los tenis o algo, solo abrazaría como todas las noches el único recuerdo que le había quedado.
Una bufanda gris que Saruhiko dejo olvidada, una que le traía recuerdos gratos de los tiempos de frio, algo hermoso para recordar, nunca lo admitió, nunca lo aria ni aunque le amenazaran de muerte, la había conservado, aferrándose al ayer, aferrándose a lo único que le quedaba de su "amigo" aferrándose, mojándola con sus lagrimas, ahogando un poco sus sollozos, sus ruegos "quiero verte" "vuelve" "te amo"
Le diría adiós a la persona más importante para él y que más amaba
Y quizás… después cuando su corazón sanase podría decir gracias por los recuerdos
Aquí termina el capítulo de antier, bravo por eso pero bueno ahora solo falta de nuevo un capitulo y de nuevo se termina hasta que acabe de planear y eso.
El nombre del capítulo es "felicidad y tristeza" perdonad si lo llegue a escribir mal (aunque estoy segura de que no)
Mañana de verdad gran final de Nein~
Y gracias por leer
¿Review?
