Mismo principio que aquel viejo mandamiento "No robarás". Una cosa llevará a la otra. No deberás aspirar a tener, lo que no te pertenece; lo que tienen otros. No está permitido, no se encuentra en el credo y por lo tanto no será consentido por el santo señor.

Aún así, el nuevo credo, el nuevo señor, lo acepta. Toma todo lo que desees. Mujeres, niños, aquellos bienes que jamás pudiste tener y te fueron negados. Todo eso será tuyo con sólo adorarlo, con aspirar a tener poder. con entregar tu vida en cuerpo y alma, a su servicio. Todo eso, es muy fácil. Eso, te hará pleno y feliz.

Severus lo supo, siempre lo deseó. Deseó tener a esa mujer que no le pertenecía, deseó a Lily Evans que, estaba destinada a ser de otro. Deseó una vida a su lado, incluso cuando ya estaba en el corazón de otro. Y por ende sufrió, por que no estaba destinada a ser suya, no estaba destinada a pertenecerle. Ella era un bien ajeno al que jamás podría ostentar. Su amor, no era suyo.