~ . LUMOS . ~
JURO SOLEMNEMENTE QUE MIS INTENCIONES NO SON BUENAS
No hace falta aclararlo, pero obviamente los personajes no son míos sino de las mejores escritoras que algún día leí: J. K. Rowling y Stephenie Meyer. Larga vida a las reinas de nuestro mundo ;)
Mi verdadera identidad
By: Sofía de Lautner
Capítulo diez: De noticias e invitados
*Para la escena del baile, les recomiendo escuchar One & Only, de Adele. Es una hermosa canción y encaja perfecto con esa parte.
Isabella entró al salón última, y fue directo a reunirse con sus amigos. Al ser tantos, los del ministerio los habían separado en dos grandes mesas: Los cullen en una, y Los weasleys en otra. Bella, Harry y Luna, con sus respectivas parejas, se sentaron con los Weasleys, aunque las mesas estaban tan cerca que George se decidió e hizo un conjuro para unirlas y poder estar todos juntos.
-Percy llegará en unos minutos seguramente, y mañana vendrán a la casa Bill, Fleur y Charlie.-anunció la señora Weasley, más contenta que nunca.
-No te olvides de Teddy.-le dijo George, y Harry se atragantó con un trozo de pan.
-¿Teddy viene? ¿Porqué no me lo dijeron?-inquirió.
-¿Quién es Teddy?-preguntó Edward cortésmente.
-Es el hijo de Lupin y Tonks.-explicó Hermione.-Harry es su padrino. Se pone nervioso cuando tiene que cuidarlo.
-Mañana a primera hora iré a comprarle un regalo en el callejón Diagon.-anunció el gemelo de Isabella.
-Mañana es víspera de navidad, el callejón estará abarrotado de gente.-le dijo Ron a Harry, mirando por la puerta que daba a la cocina.
-No importa. De todas maneras, aún me faltan algunos regalos.-contestó éste.
-¿Los señores Tonks se quedarán con nosotros en navidad?-preguntó Ginny a su madre.
-No querida, se irán de viaje a su pueblo natal. Teddy se quedará con nosotros, dormirá en nuestra habitación.-le contestó su madre.
-¡Le compraré una cuna! –dijo Harry apresuradamente, como si alguien más pudiera comprársela.
-Bella, ¿puedes venir un momento?-preguntó George, levantándose de su asiento.
-Claro.-replicó ella, siguiéndolo. Salieron fuera del salón y se escondieron de la vista de los fotógrafos.
-¿Qué sucede?
-Dos cosas. Primero: Encontré esto en el chaleco de Lupin cuando murió, es para ti. –dijo, y le tendió un pequeño sobre que delante tenía garabateado su nombre. –No te lo di antes porque no encontré la oportunidad. Creo que es mejor que lo leas sola. Y segundo: ¿Recuerdas que cuando volviste de Hogwarts te dije algo de una propuesta? Bueno… Es algo difícil para mí hablar del tema, no te imaginas cuanto, pero suelo pensar que a él no le gustaría que yo… abandone el negocio porque estoy deprimido. –comenzó George, y Bella entendió de inmediato que estaba hablando de Fred.-Verás… Sortilegios Weasley es un negocio muy grande, y necesito ayuda para manejarlo… Yo me preguntaba… si te gustaría trabajar conmigo. Es decir, convertirte en mi socia. Se lo planteé a Harry, pero me dijo que no era muy bueno para esas cosas, y me sugirió preguntarte a ti.
Bella lo miró sorprendida. George observaba concentrado sus zapatos mientras se rascaba la nuca con una mano. Isabella miró alternativamente a la carta que sostenía y luego clavó su mirada en George, y levantó una mano para apoyarla en su hombro, varios centímetros por encima de se cabeza.
-George, sabes que yo estoy en Hogwarts… Tendrías que esperar a que termine el año, y para entonces necesitarás a alguien más…
-Yo no terminé los estudios. Y me va muy bien, al menos por ahora. Ron me contó sobre lo agotados que están, entre tareas, entrenamientos, exámenes… Luego de todo lo que pasamos, ¿Es necesario que se expongan aún más? –inquirió él, y ahora sí levantó la mirada para verla. –Ven conmigo, Bella… Yo… quiero cumplir el último deseo de … de Fred.-susurró, y Bella notó que era la primera vez que decía su nombre.-Él quería verte de nuevo, y comprar Zonko. Hagamos ambas cosas… Acompáñame al cementerio mañana. Iremos a verlo. –pidió.
-¿Estás seguro que quieres ir? –preguntó Bella, hablando tan despacio que no estaba segura que George la haya oído. Pero contestó antes que ella lo repitiera.
-Sí. Por favor, Bells… Sabes que odias estudiar tanto como yo, y tú encima estudias el doble por haberte perdido dos años… Estás obligando a los Cullens a soportar esto por ti… En Hogsmeade estaremos bien, enserio… -suplicó él, tomando las manos de Bella.
Isabella estaba a punto de decir que no, que ella terminaría los estudios y que se quedaría con Harry, pero cuando levantó la vista y se vio reflejada en esos ojos, los ojos de George que a la vez eran los de Fred, algo ardió en su interior. Lo haría por él, por su amigo, el que siempre la ayudó y la apoyó en todo. Lo haría por George y en honor a Fred.
-De acuerdo. Les daré la noticia a todos luego de navidad. –contestó, y esbozó una sonrisa. George la abrazó tan fuerte que casi se queda sin aire, y luego la soltó para entrar juntos al salón nuevamente.
Bella guardó la carta en el corsé de su vestido antes de llegar a la mesa, y Edward la miró preocupado. De seguro ya sabía todo lo que había sucedido.
-Te lo explicaré más tarde.-le susurró ella a su prometido, y se dedicaron a comer la comida que apareció en sus platos.
Percy llegó unos momentos después, acompañado por una hermosa mujer que presentó como su prometida, Audrey. Cerca de la medianoche, cuando el postre ya se había acabado y un elfo había traído unas botellas de champaña para el brindis general, Carlisle se levantó y se dispuso a servir las copas.
Luego de un discurso del ministro, todos chocaron sus copas y se dispusieron a dar el primer trago cuando George detuvo a los de su mesa.
-¡Esperen! Hay algo más por lo que brindar. –anunció. Bella se petrificó, pensando que se trataba de lo que habían arreglado hace unas horas. Angelina tomó la mano de George y le sonrió infundiéndole confianza.-Tengo una noticia especial para ustedes.
George llevó la mano que tenía unida con Angelina y la apoyó dulcemente sobre su vientre, y Bella ahogó un grito de sorpresa. La señora Weasley no se contuvo, y corrió a abrazar a su hijo, mientras la mesa se llenaba de aplausos atrayendo la atención del comedor.
-¡Felicitaciones, George! –gritó Arthur, abrazándolo también. Uno a uno todos felicitaron a la pareja, bromearon un par de veces y preguntaron sobre el sexo del bebé.
-Se sabrá en un par de días.-le dijo Angelina a Esme, mientras acariciaba su vientre tiernamente, aunque no se le notaba aún.
-¿Y para cuando la boda, querido?-inquirió la señora Weasley, y George dudó unos instantes.
-Mamá… Angelina y yo… no queríamos una boda muy ostentosa, por lo que… ¿Recuerdas el viaje de negocios del mes pasado? Bueno, en realidad fuimos a las Vegas… Nos casamos y luego recorrimos Los Ángeles para nuestra Luna de miel.-confesó.
-¡George!-exclamó la señora Weasley, horrorizada.-¡Cómo pudiste!
-Sabíamos que si organizabas la boda harías lo mismo que con Bill y Fleur, pero nosotros no queríamos… Lo siento, mama.-se disculpó.
La señora Weasley parecía a punto de asesinarlo, pero su esposo le apoyó una mano en el hombro y la contuvo. Ella se calmó de inmediato y sonrió débilmente.
-Está bien… Yo ya… no puedo interferir en sus decisiones. –murmuró, y se dispuso a ir al baño. Esme la acompañó.
-Edward…-llamó Bella.-Vamos a bailar. (N/A: aquí la canción)
Su prometido se sorprendió ante tan extraña petición, pero accedió y la condujo al centro de la pista, donde sonaba una canción lenta. Bella se apoyó en sus hombros y apoyó la cabeza en el pecho de Edward, mientras éste se aferraba a su cintura y la guiaba en el baile.
-Dímelo, Bella, porque no soporto la intriga. –dijo él de repente, y Bella lo miró curiosa.-¿Porqué dejarás Hogwarts? Te ves tan feliz allí…
-Edward, George perdió a su gemelo. Es un dolor tan grande que no podrías imaginarlo, porque tu gemelo es una parte de ti y tú una parte de él. No imagino lo que debió sentir al verlo… muerto.-contestó Bella, fijando su vista en Harry, quien bailaba con Ginny más allá.-Iré con él para que no se sienta solo, lo apoyaré, y ustedes ya no tendrán que estar metidos en un lugar donde no quieren estar.
Edward sonrió de costado y besó a Bella tiernamente.
-Eres, sin duda alguna, la persona más maravillosa que alguna vez conocí.-confesó sonriente.
-Bueno, yo diría lo mismo… si no tuviese un gemelo.-contestó ella riéndose.
-Edward… ¿Me permites?-inquirió alguien a las espaldas del vampiro.
-Claro.-accedió éste, girando a Bella y dejándola delante de Harry.
-No creas que no sé porqué George te llamó para ir fuera hoy.-le dijo Harry, tomando la cintura de su gemela. Bella se asustó, temiendo la reacción de su hermano, y alejó su rostro para verlo mejor. –Sé que te dio la nota de Lupin.
Bella suspiró aliviadamente. Retiró la mano derecha del hombro de Harry y sacó la carta.
-Ábrela. Yo ya sé que dice allí. Él te la iba a enviar antes de la guerra, pero… -dijo Harry, y se perdió en sus pensamientos antes de terminar la frase. Bella despegó el sobre y extrajo un trozo de pergamino doblado.
"Bella:
Lamento no poder decirte esto en persona, pero creí que necesitabas saberlo. Pronto podrás volver al mundo al que perteneces, y allí te esperaré yo… junto a Ted.
Tonks está embarazada. ¡Ah, cierto, me casé con Tonks! Cuando vuelvas te enterarás de los detalles, pero por ahora confórmate con saber… que te hemos elegido como su madrina.* Harry será su padrino, y pensamos que sería ideal que tu seas parte de Ted. Espero que lo conozcas pronto, faltan solo dos meses para que nazca.
Te queremos, Isabella, y espero poder verte pronto.
Cuídate mucho.
Con amor, Lupin y Tonks."
Bella leyó la carta con lágrimas en los ojos. Harry la abrazó fuertemente y ella le devolvió el abrazo.
-¿Cómo es?-preguntó de repente.
-¿Qué?
-¿Cómo es él, Harry? ¿Cómo es Ted?-inquirió, secándose las lágrimas. Harry rebuscó en su bolsillo y sacó un monedero de cuero, donde había una pequeña foto. Bella sonrió el ver a un pequeño bebé con el cabello azul sonriéndole a Remus Lupin, quien lucía más desaliñado que nunca, pero también más feliz, como Bella jamás lo había visto. Una bruja de cabello rosado y corto la saludaba sonriendo desde la foto, y Bella pudo sentir las lágrimas caer de sus ojos. Harry la abrazó una vez más, rodeando su espalda y apoyando su derecha en la cabeza de su gemela, en un claro gesto de protección.
A unos metros de ese lugar, Ginny bailaba con Edward, Ron con Hermione, Alice con Emmett y Rosalie con Jasper. Sólo Jacob y luna quedaban sentados en la mesa, a unos centímetros de distancia.
-¿Quieres bailar?-preguntó Jacob, y Luna sonrió y lo acompañó a la pista de baile tomando su mano. Pero alguien apareció en su camino, sonriendo arrogantemente.
-¡Ja!-rió, y Luna se puso más blanca de lo que era. Jacob se preocupó, porque no detectó nada amable en ese rubio que sonreía frente a ellos, y se colocó delante de Luna, protegiéndola.-¿Conseguiste hechizar a alguien para que te acompañe a la fiesta, Lunática? –inquirió Draco Malfoy.
-¿Quién demonios eres?-preguntó Jacob.
-¿Y tú quien te crees que eres para hablarme así? Dudo que seas mago.
-Claro que no soy mago. Soy un hombre lobo dispuesto a morderte si no te alejas en este mismo instante.-amenazó Jacob, y Malfoy se retiró ofendido, pero obviamente, asustado.
-Luna, ¿Quién era él? ¿Y porqué te llamó Lunática?-inquirió Jacob mirándola a los ojos. Deslizó el dorso de su mano izquierda sobre la mejilla de la rubia, que miraba el suelo para evitar ver esos ojos.
-Era… Él es Draco Malfoy. Todos en la escuela suelen llamarme Lunática, creo que piensan que "Luna" deriva de "Lunática", pero luego de un tiempo resulta agotador. La gente suele creer que estoy loca, porque creo en cosas que ellos no ven…
-Que no lo veamos no quiere decir que no exista. A veces, sólo hay que saber percibir las cosas. –susurró Jacob, y Luna levantó la mirada.
-¿Crees que estoy loca, Jake?
-Si tú estás loca, entonces yo también lo estaré. Y si ese tal "Draco" vuelve a aparecerse, le meteré un torposoplo en el trasero.-dijo él, y ella rió suavemente. -¿Bailamos, Luna?
Jacob guió a luna a la pista, cerca de donde estaban Bella y George bailando, y la tomó por la cintura. La Ravenclaw apoyó dudando sus manos en el pecho de Jacob, y dejó que él la guiara, sin despegar ni un segundo sus ojos de los de él.
En ese preciso segundo en que el reloj sonó doce veces, Jacob decidió que era el momento y acercó su rostro al de Luna, y rozó suavemente sus labios con los de ella.
…
Hola! Ya volví :)
Espero les guste el capitulo y me dejen reviews, en el anterior me dejaron dos nomas :( esta bien, no fue el mejor capitulo, pero aun asi…
De todas formas, ya nos acercamos al final. ¿Qué les pareció la noticia de George? ¿Y que piensan que hará harry cuando se entere qe su hermana deja hogwarts?
Cuentenme en un review (:
Las amo pimpollos, gracias por leer!
TRAVESURA REALIZADA
~ . NOX . ~
