A pesar de haber pasado tres años desde su ingreso, la tarima de los pasillos de los cuartos femeninos seguía crujiendo con la misma intensidad, exactamente igual que el primer día, cuando todavía no sabía a lo que se iba a enfrentar, ni quiénes iban a ser sus compañeros…. Nada salvo que estudiaría para ser shinigami.
Krunz iba bostezando con la boca bien abierta, sin molestarse si quiera por taparse la boca, estaba demasiado cansada para ello y además no había nadie por allí… salvo Armonius claro, pero lo que pensara aquel pedazo de metal sin sentido común no trastornaría su sueño. Con un petate colgando de la espalda, curvada a causa del cansancio avanzaba despacio hacia su habitación, donde esperaba que no hubiese nadie… necesitaba tirarse en el colchón y dormir.
Aunque por otra parte, había pasado unos días emocionantes. Ya en 4º curso los alumnos comenzaban a hacer prácticas con gente de otros cursos, para fomentar el conocimiento de otros shinis y plantar las semillas que darían lugar a las amistades interdivisionales creando una sensación de hermandad dentro del Seretei, independientemente del escuadrón. Aira, Zak … y un académico llamado Longinus grandote y cabezota eran los tres con los que más había congeniado. Una sonrisa curvó su boca cuando recordó la escena de Longinus después de que Aira le robara la ropa, con unos calzoncillos de corazoncitos. Claro que, los tres eran senpais, con lo cual si les iban bien las cosas se graduarían antes que ella e ingresarían en una división.
"Me gustaría entrar en la 4th… como segunda opción tendría la 10th" recordaba las palabras de Aira. Krunzik llevaba ya un tiempo pensando en qué división quería entrar… y su mente se había inclinado siempre algo más hacia la 10th, pero sus profesores también le habían sugerido la 12th por su afán por las máquinas. Fuera como fuese no le iba a dar más vueltas, por el momento dejaría que el sueño se apoderara de ella y pospondría el tema. De vez en cuando había que aplicar el dicho de Yuta de: "Deja para mañana lo que no te apetezca hacer hoy". Las bisagras de la puerta del cuarto comenzaron a chirriar…
¡¡Krunchiiiii!!
… cuando un bocadillo se estampó en su cara, proveniente por supuesto de Yutaru…
Hablando del demonio… - murmuró la joven rechinando los dientes.
¿Eh? ¿De quién hablas? ¿De Gaby?
… no, precisamente de Gaby no…
¡¡Kruuuunz!! – Gaby se lanzó a estrujarla - ¿qué tal tu "misión"? Eras la única que faltaba por irse de prácticas.
Bien bien… agotador… necesito dormir…
¿La enana no es capaz de soportar estar 3 días fuera trabajando?
Cállate cornuda, ahora no tengo fuerzas para discutir contigo…
¡Já! – Nalya ladeó la cabeza con altanería – como si estuvieras a mi altura para poder hacerlo.
Lo que digais… dejadme dormir.
Excepcionalmente, por una vez no se despertó debido a los gritos de Yuta o debido a Gaby saltando sobre su cama. Aquel día lo tenía libre por llegar de las prácticas en el exterior mientras que los demás estaban en clase.
La joven se colocó boca arriba, mirando a algún punto incierto del techo con el brazo apoyado sobre la frente. El único sonido era el de su respiración, al menos hasta que un fulgor purpúreo manifestó la materialización de Armonius.
No han estado nada mal las prácticas… ¿por qué estás así? Deberías estar algo más contenta.
Vaya… tú tampoco estás muy normal, lo usual sería que intentaras provocarme.
¿Es por el hollow verdad?
Sí, han pasado 3 años y no he podido acercarme todavía a él… ni siquiera sé si ya lo ha limpiado algún otro estudiante en prácticas. De los que vimos aquel día cuando los trajeron tampoco sabría decir cuál de ellos llamaba mi atención…
Lo sabrás cuando te acerques – contestó la zanpa, solemne.
¿Tú sabes cuál de ellos es? – krunz se reincorporó al instante, quedando sentada y mirando fijamente a su zanpakutoh, ahora en forma humana.
No, pero sí sé por qué tienes una sensación de familiaridad…
Dime por qué, ¿te lo has estado callando todo este tiempo?
Es algo que tienes que recordar tú… algo que tiene que ver con una herida que todavía no ha cicatrizado… tú sola tienes que hallar la respuesta.
Sin dar lugar a más palabras, Armonius se desvaneció, retomando su forma de katana. Por otra parte, Krunzik no necesitaba nada más, con un movimiento nervioso se levantó parte del chaleco de su uniforme, dejando al descubierto su vientre y, con él, una cicatriz que lo cruzaba por el lado izquierdo, una herida que todavía seguía abriéndose cada cierto tiempo cuando utilizaba el poder de Armonius, al igual que aquella vez en los dojos cuando quiso enfrentarse a Nalya. Un regalo de los hollow, un regalo que poseía desde aquel día.
Así que, indirectamente, el elemental de sonido le había dado la respuesta. Ahora debía de verificar la información.
La chica de la trenza salió corriendo por la habitación camino a la zona de Entrenamiento, donde estarían sus compañeros y amigos. Al girar por una de las esquinas, ya en el exterior chocó de lleno con otro chico.
Podrías tener más cuidado… - él estaba en el suelo recogiendo algo que parecian ser…
¡¡Pastillas!! – gritó Krunz alarmada. Sabía perfectamente quién era aquel personajillo: Kingdom Sora, un estudiante que entró misteriosamente a partir de segundo curso, al que conocía de vista y por alguna conversación superficial pero al que de momento no conocía demasiado.
Chsssst, que te van a oír. – Además, Gaby le había dicho que era un salido, y dadas las circunstancias… - ¿por qué no me ayudas a recogerlo?
Ni de coña, haber tenido más cuidado, además, tengo prisa. Además, ¿qué demonios vas a hacer con tantas aspirinas? Deberías ir a ver al médico…
No, si vengo de allí.
¿Y te ha dado tantas?
No es que…
¡¡¡Las has robado!!!
Que no que no, te equivocas, …
Mira, déjalo, no tengo tiempo para excusas, ale, hasta otra… - "¿ por qué demonios he dicho hasta otra… tendría que haber dicho adios, eso no da lugar a posibles encuentros en un futuro…".
Unos años más tarde la ya graduada, shinigami al ver que aquel chaval acabaría convirtiéndose en uno de los capitanes se preguntaba a menudo si de poder volver atrás hubiese obrado igual… la respuesta era clara :si, al fin y al cabo en el futuro también acabaría teniendo la confianza suficiente como para llamarle Soki en vez de Kingdom Sora.
Yutaru estaba inesperadamente fuera de clase. Sentada en un muro alto que limitaba la acera, frente a los dojos daba pataditas impacientemente al mismo, mientras miraba a un lado y a otro. Parecía sospechoso, krunz decidió aguardar a ver qué ocurría…
A los pocos segundos apareció un chico rubio y alto, un shinigami, aunque desde luego no parecía un profesor, y no llevaba el atuendo de estos… luego seguramente sería un shinigami de una de las divisiones… ¿Acaso Yuta estaba teniendo una cita con alquien del Sereitei?
Parecía que se estaban presentando… así que aquel debía de ser su primer encuentro… ¿una cita a ciegas? ¿por carta? Algo falta de cotilleos por su ausencia de 3 días la impulsaban a pensar este tipo de cosas. Cuando acabaron de hablar se aproximó con un montón de preguntas a punto de ser lanzadas a la vez.
¿Es una cita? ¿Estás quedando con alguien y no nos lo has dicho?
Jajajaja, nio – conestó Yuta con una cara divertida.
¿Es un acosador? ¿Quieres que Gaby y yo le peguemos?.
Mmmmm… sí, eso mismo quiero que hagáis – krunz desconfió de aquellas palabras… debido a que todavía aquella faceta divertida seguía presente, cuando lo normal, de haberlo dicho en serio sería que se hubiese desvanecido.
No la hagas caso.
Una académica, dos años mayor que ellas se aproximó. Tenía el pelo castaño claro y largo, y una cicatriz surcaba el lado derecho de su cara.
¡¡Aira!!- exclamó krunzik.
Vaya, ya vienes a aguarme la fiesta – dijo Yuta a modo de saludo, desde el cariño.
¿La conoces?- preguntó krunz.
Claro, nos conocemos desde hace un tiempito – contestó Yutaru.
No la hagas caso krunz, ese que acaba de irse es Evil Sefirot, tercer oficial de la décima división. Si estaba hablando con Yutaru es posiblemente porque quieran ficharla antes de tiempo.
¿Ficharla antes de tiempo?
Sí – continuó Aira - a veces hay gente que está ya dentro de una división antes de que acabe la academia, es decir, nada más graduarse pasan a pertenecer a la misma, sin solicitudes ni trámites. Los hay incluso que salen de la academia antes de graduarse.
Y Yuta…. – krunz no salía de su asombro.
Sip – dijo ella quitándole con un gesto importancia.
Bueno, os dejo que tengo clase, hasta luego chicas – Aira se alejó tranquilamente.
Entremos en el dojo – dijo Yuta – si no recuerdo mal le debías una pelea a Gaby…
Había estado mucho tiempo entrenándose…pero los resultados no estaban muy a su favor.
Por aquella época prácticamente todos los académicos tenían ya sus zanpas, y tal era el caso de Gaby y Krunzik, por lo que ambas las estaban utilizando en el combate. Ambas tenían varios arañazos y cortes superficiales, pero por alguna razón la chica de la trenza era la que estaba recibiendo más.
"No puede ser, cada noche combato con hollows, cada noche acabo con alguno de ellos, aunque sea a través de la mente de otra persona… entre entrenamiento físico y eso estoy más entrenada que cualquiera de ellos… y aún así…"
Krunchi, siempre pierdes. – aunque doloroso, Yuta dijo la verdad.ç
Además.. Gaby no era un oponente a quien tomar a la ligera… en sus ojos veía la diversión que le producía la pelea, y, muy en el fondo Krunzik podía distinguir un atisbo leve de sadismo, quería a aquella chica, pero sabía que también era peligroso luchar contra ella. La morena se relamió la boca, limpiando a su vez sus afilados colmillitos que tanto la caracterizaban.
Vamos krunz, juguemos un poco más.
Al cabo de un rato, ambas estaban de nuevo envueltas en un ataque frontal. Las espadas entrechocaron, Gaby, ágilmente empezó a rotar hacia un lateral, rodeando a su compañera y situándose detrás de ella para propinarle un golpe con la empuñadura de su zanpa. Cayó al suelo, y ahí se quedó.
¬¬ … no me lo explico… - Krunzik seguía metida en su debate interno, que seguramente había acelerado el perder debido a la falta de concentración.
Oh, yeah – dijo Gaby – según nuestro contador te voy ganando de 5 asaltos krunz, tienes que entrenar más.
Tiene razón… - la voz de Armonius resonó en su mente – todavía no te has adaptado canija…
¿De qué hablas pedazo de chatarra?
Ya lo entenderás…
A veces esperamos tanto una cosa que llega un momento en el que pensamos que nunca la obtendremos, sin embargo es bien sabido que el destino es caprichoso y en el momento menos inesperado…
- ¿Que vamos a ir a combatir con algunos de los hollows de los sótanos? – Krunzik estaba eufórica, por fin podría echar un ojo e investigar.
Si te toca combatir perderás… ya lo sabemos – dijo Yuta metiendo el dedo en la llaga.
… te odio.
Lo sé – contestó ella con una sonrisa.
Desde que hace 3 años llegaran nuevos profesores y con ellos viniesen los primeros hollow, se había creado la tendencia de capturar de vez en cuando hollows vivos, de bajo nivel para las prácticas de los académicos de los últimos años, y al parecer, los de 4º comenzarían ese día con ello. El profesor que se les asignó parecía relativamente joven, al menos en apariencia y parecía tener una personalidad parecida a la de Nalya en cuanto a cortar a la gente, comparación suficiente para hacer que a Krunzik no le cayese especialmente bien.
Db llegó algo tarde y fue justo lo que el profesor necesitaba…
Bueno bueno, chaval, ¿por qué llegas tarde? ¿acaso esto te parece tu casa o algo asi? Seguro que no duras con uno de estos ni dos minutos… pero bueno serás un ejemplo de lo que no hay que hacer.
¿Eh? – dijo db confundido.
Que salgas ahí a patearle el culo a uno de los hollow dijo Gaby propinándole una patada en el trasero que lo empujó hasta la puerta de lo que parecía una jaula grande, del tamaño de un ring de boxeo.
El profesor cerró la puerta. El pobre db todavía no era consciente de lo que estaba pasando, hasta que otra puertecita, al otro lado de la jaula se abrió para dar lugar a un hollow, más o menos del tamaño de un perro grande que avanzaba cautelosamente hacia Db.
Vamos pollito, ¡Tú puedes! – animaba Gaby desde abajo donde estaban todos los alumnos.
Krunzik observaba la escena. Desde luego aquel hollow no le transmitía ninguna sensación especial… aunque tampoco esperaba encontrarle a la primera. En cuanto volvió a la realidad, vio que Db-kun estaba en el suelo y el profesor entraba para sacarle de allí.
Bien, ¿algún otro voluntario? Aunque todos vais a perder…
Gaby sin dudarlo alzó la mano, aquella chica sería peleona hasta la muerte. Nalya parecía que había hecho un ademán de levantar la mano… también quería demostrar su valía y callar a aquel profesor, pero a diferencia de Gaby sabía mantener la frialdad y esperar a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos antes de tomar una decisión. Rido, por su parte, observaba curioso, analizando la situación.
El hollow se lanzó hacia Gaby, que lo esquivó hábilmente, sin embargo era más rápido de lo que parecía y… a los pocos segundos la lobuna también dio contra el suelo. De nuevo el profesor la tuvo que sacar de allí.
Qué rápido es el bicharraco ese… - decía – no me esperaba que atacara así…
Sin embargo era de esperar – saltó Krunzik, no presumiendo ni pretendiendo aparentar superioridad, sino como si explicara algo tan evidente como que el sol salía por el este – ese tipo de hollow, debido a su reducido tamaño suele evitar ataques frontales, por lo que suele hacer un par a modo de tanteo para que el oponente esquive y poder situarse detrás de él, desde don de ataca…
Vaya, vaya, parece que tenemos una listilla – bien, ahora sí que le empezó a caer mal. - ¿por qué no pruebas tú?
¿Yo?
Sí, y no es una pregunta de si o no, sino de si o si.
Bien pues creo que escogeré…
¡Sube!
Aquel hollow parecía estarlo pasando en grande, estaba encerrado sí, pero estaba machacando a los académicos uno por uno. Krunzik desenfundó a Armonius antes de entrar, lista para el combate. Atacó, pero ella sabía que aquel ataque era tan sólo un señuelo, así que se ladeó lo suficiente como para que pasar sin rozarla. No se dio la vuelta, pues sabía que el vacío evitaría los ataques de frente. Cuando éste tocó el suelo giró para atacar de nuevo.
Ya no le da tiempo… - oía comentar a Yuta.
Efectivamente no le daba tiempo a girar, no al menos con sus habilidades actuales, pero sí supo predecir donde iba a moverse el vacío, y movió el brazo que empuñaba a Armonius hacia atrás, cortando al bicho en dos trozos limpios, provocando que se desvaneciese entre un cúmulo de polvo negro.
Mmmm… no está mal – admitió el profesor – me pregunto si formará parte de la suerte del principiante… lo sabremos la próxima clase. Hasta mañana.
Habrá sido suerte – dijo Gaby – no puede ser que normalmente la gane y luego ella gane a un hollow contra el que pierdo… Al menos duré más que pollito.
Eh, eso es mentira – contestó él cayendo en la provocación – además tú estabas preparada, a mí me metió ahí según llegué….
"¿Lo entiendes ahora?" Armonius la hablaba mentalmente.
¿El por qué he ganado yo en vez de Gaby?
Sí.
No acabo de verlo, no…
¿Recuerdas lo que te dije en los primeros entrenamientos que tuvimos, cuando todavía estábamos en casa de tu padre?
Sí… que me adaptara al ritmo del adversario, a la "melodía de su alma" – dijo ella con retintín buscando burlarse de la zanpa. Sin embargo él la ignoró.
Exactamente, noche tras noche te has acostumbrado a combatir a los hollows… cosa que hoy has demostrado haces muy bien, mejor que tus compañeros. Sin embargo, no sabes luchar con algo que no sea un vacío.
Mmmm… - lo que Armonius decía parecía tener sentido.
Ahora lo que tienes que hacer es seguir entrenándote… ahí afuera el enemigo tiene muchas formas… y nunca sabes cuándo tendrás que enfrentarte a otro shinigami o a un humano en un combate real. Tú has estudiado historia de la SS, sabes que la traición ha existido siempre.
Sí.
Tienes que seguir haciéndote fuerte… en todos los campos. Además no podemos olvidar que ese hollow que invade tu mente por las noches…
Sí, me está esperando.
