Capítulo 10. "Visitas inesperadas".
La Sailor del tiempo regresó a la habitación en compañía de Hotaru.
"¿Qué vieron? ¿Pluto?", habló Michiru al ver que la puerta se abría.
"Es el enemigo", la peli-verde tenía la obligación de informarles a sus amigas.
Tomoe corrió a los brazos de la aguamarina, "Takashi se quedó solo. Quería ayudarlo, pero Pluto no me dejó, ella prefirió volver".
"Mentira, Takashi me lo pidió y yo estuve de acuerdo", Pluto golpeó el piso con su bastón.
"¡Lo van a matar por tu culpa!", la peli-negra volteó a ver a la Sailor con furia.
Michiru acercó el rostro de su hija a su pecho, "Calma Hotaru, Takashi debe tener un plan en mente, él no actuaría sin pensar".
"¡Él ya no es un Sailor, no puede arriesgar su vida!", la ojipúrpura lloraba de impotencia, ya que, probablemente, su esposo debía estar muerto en esos momentos.
Haruka se levantó de la cama, "Tu madre tiene razón, ese mocoso es un estratega".
"¡QUE NADIE LO PUEDE ENTENDER! ¡UN HUMANO NO TIENE OPORTUNIDAD CONTRA UN ENEMIGO DE ESE TIPO!", la peli-negra explotó.
La rubia suspiró, "Takashi no intentaría algo tan estúpido, él sabe que ya no es el inmaduro adolescente con una novia, ahora es un hombre con una familia, tiene una esposa y un bebé que no puede abandonar, conoce muy bien sus responsabilidades, por eso le pidió a Pluto que te trajera de vuelta…Él puede defenderse porque…hace tiempo que regresó a ser Sun".
Tomoe se separó de su madre, "¿QUÉ? ¿Por qué nadie me lo dijo?".
"No eres la única, yo tampoco lo sabía Hotaru", Pluto experimentó una mezcla de emociones, pensaba que sus amigas la excluían y le ocultaban todo, ya no se sentía parte de esa familia.
"Nos pidió que guardáramos el secreto por órdenes de la Neo Reina", Michiru hizo ademanes con las manos, indicando que se tranquilizaran.
"Pero…¿Por qué sólo lo saben ustedes?", era obvio para la Sailor del tiempo que debía haber una razón.
"Sun fue el que nos ayudó a ser padres, gracias a él nuestro bebé también lleva mi sangre", la corredora revelaba más sorpresas.
La fotógrafa se sentó en un pequeño sofá de la habitación, apoyó uno de sus brazos con el codo sobre una pierna, dejando caer su mentón en la palma de su mano. Miraba al piso en silencio, con miles de pensamientos en su mente, uniendo sus ideas.
Pluto apretó su bastón y frunció el ceño, "Ya entiendo su insistencia por ver a la Neo Reina".
"¡Por su culpa Takashi se está muriendo!", concluyó la peli-negra.
"¿Qué dices?", Haruka pensó que su hija estaba desvariando.
"¡Seguramente dio parte de su vida al cumplir su estúpido capricho, por eso debe tener cáncer!", era la idea que daba vueltas en la cabeza de la ojipúrpura.
Un pequeño temblor dio fin a la discusión que se vivía en el cuarto de hospital entre Haruka y Hotaru.
…..
"Nada parece fuera de lo común, todos los pacientes se encuentran bien", Mercury revisaba habitación por habitación de su clínica médica.
Llegó a su oficina y vio su móvil en el escritorio, "Claro, ¿Por qué no se me ocurrió antes?", tomó el aparato y buscó en él los números de sus amigas, marcando cada uno de ellos.
Primero llamó a Makoto, "KIno, ¿Todo bien Ami?".
"Desgraciadamente no, necesito que vengas lo antes posible a mi clínica, un nuevo enemigo apareció. No olvides tu bastón de transformación", dijo la peli-azul.
En siguientes llamadas que realizó, repitió el mismo mensaje. Tuvo suerte de que sus amigas respondieran el teléfono y no estuvieran de vacaciones o en otra situación que les impidiera llegar.
"Estando juntas podremos ganar", Mercury tomó un respiro reposando sobre su silla, se relajaba al recordar que su familia estaba fuera de peligro, "Fue una buena decisión dejar a su hijo en casa de su madre y pedirle a Kensuke que pasara la noche ahí".
Las luces del hospital se apagaron, eso no fue un buen presentimiento para la Sailor más inteligente.
…..
La ciudad de oscureció y en las calles inició una ráfaga de viento muy fría, esos cambios de clima no eran buenas noticias. Los transeúntes corrieron a esconderse y alejarse del lugar, la mayoría de ellos gritaba al huir, algunos mencionaban que habían visto al diablo en persona y se acercaba el fin del mundo.
"¿Cómo pudiste engañarme?", la enemiga seguía sin creerlo.
"Tú tampoco me dijiste lo que eras cuando te contraté como mi asistente. Es un empate", Sun estaba feliz de llevar la ventaja.
"Da igual, es una buena noticia. Te llevaré con mi amo y él me recompensará", la adversaria rió maléficamente.
"No podrás capturarme, pero inténtalo", Sun tomó su espada por la empuñadura.
"Espero digas lo mismo al ser derrotado", el súcubo dejó ver unas afiladas garras.
"Dejemos las palabras y peleemos", el Sailor solar inició una carrera en dirección a su contrincante, acción que fue copia por esta misma.
Sun atacó con su espada intentando impactar en la cabeza de la enemiga, ésta detuvo el objeto con sus dos manos, ambos forcejeaban y aplicaban toda su fuerza. La filosa arma estaba tan cerca de dar en su objetivo, a unos cuantos centímetros, la tarea no pudo ser concretada debido a que el súcubo sujetó con más fuerza la espada y consiguió empujarla, como consecuencia Sun retrocedió unos pasos para no perder el equilibrio.
"Nada mal", Sun limpió unas gotas de sudor en su frente.
La adversaria respondió con una sonrisa que emanaba maldad pura y no perdió la oportunidad de atacar usando sus extraños brazos, Sun bloqueaba los ataques con su espada, en un descuido de su contrincante, él consiguió cortar uno de los dedos de ésta.
El súcubo grito de dolor, "¡Maldito, me las pagarás!".
-Al menos ella no se regenera como Yami-, Sun miró el viscoso líquido que quedó sobre su espada, -Lo olvidaba, Yami hacía eso porque estaba fusionado con mi semilla estelar-, retomó la concentración en el combate.
El brazo que permanecía en estado perfecto de la adversaria creció en gran tamaño acercándose a Sun. Él corrió para alejarse, era seguido por la extremidad del súcubo, su rendimiento disminuyó, el cansancio se apoderó de su cuerpo, obligándolo a parar y alcanzándose escudarse con su espada en un intento de que el daño fuera menor. Ante esto, la adversaria lo alcanzó, "Te tengo", las rojas esferas en su rostro que figuraban ser sus ojos, transmitían un inmenso frío que helaría a cualquiera. Posicionó su brazo en lo más alto y luego lo dejó caer con todas sus fuerzas sobre Sun.
El Sailor solar únicamente pudo observar cómo era encerrado, sujetaba la empuñadura con sus energías restantes, teniendo la esperanza de frenar al demoníaco ser. La presión sobre su arma era mayor, sus pies se enterraban en el suelo, rompiendo el pavimento de la calle. Se escuchó que algo se estaba quebrando, Sun subió la mirada, observó una pequeña grieta en el medio de su espada, -No, no. no-, su mente fue invadida por pensamientos negativos y llenos de temor.
"¡Ríndete!", el brazo cambió a una dimensión mayor, lo cual empeoró las cosas para el Sailor.
El cuerpo de Sun se hundía bajo tierra cada vez más, incrementando los escombros a su alrededor, así como una enorme ola de tierra gracias a éstos, -No lo lograré-.
La enemiga retiró su brazo y dejó ver un hueco en el suelo de tamaño considerable, lo único que permaneció en la superficie fue la agrietada espada del Sailor, "Espero que no esté muerto, lo quiero como mi trofeo personal".
La entrada principal de la clínica se abrió, las Sailors externas y Mercury estaban listas para enfrentar al enemigo.
"¡NOO!", girtó Saturn a ver abandonada la espada de Sun y ninguna pista de éste.
El Sailor solar estaba inconsciente, el grito de su esposa lo hizo recobrar el conocimiento, "Esa es Hotaru". Buscó espacio entre los escombros, siguiendo la poca luz que se filtraba entre ellos, halló un agujero que se hacía más grande conforme avanzaba, se escabulló lo mejor que pudo y consiguió salir.
"¡Es Sun!", Pluto señaló hacia el guerrero.
El ojos miel miró hacia atrás, vio a sus amigas y familia transformadas en Sailors, se molestó por eso, "¡Les dije que se quedaran dentro, ahí estarán a salvo!".
"¡Somos una familia, lucharemos juntos!", Saturn no se quedaría cruzada de brazos.
"¡Seamos sinceros! ¡Tú y Neptune están embarazadas! ¡Uranus está débil! ¡Mercury debe ver por sus pacientes!", el Sailor solar prefería morir a perder a un ser querido.
"¡Tú tienes cáncer y estás peleando!", la peli-negra no dejaría solo a su esposo.
Sun bajó la cabeza y susurró, "Tengo todo en contra mía".
"Que conmovedor, voy a llorar, enserio", dijo sarcástica la enemiga, "También me divertiré matando a cada uno de ustedes, excepto a Uranus y Sun, ellos serán los regalos para mi amo". Volvió a extender su brazo, queriendo dañar de nuevo al Sailor solar. Éste se percató de inmediato, lanzándose por su espada y corriendo para evitar ser alcanzado.
"Aggg, ya me cansé de esto, eres tan molesto como un mosquito", el súcubo regresó su brazo a la normalidad, pretendiendo cambiar su modo de combate, abrió las palmas de sus manos, una especie de llama era generada en éstas, y por último eran lanzadas hacia Sun.
El ojos miel no paraba de correr, su respiración era agitada, la visión se le nubló un poco, sin embargo, no dejaría pasar la oportunidad de derrotar al enemigo. Espero hasta estar a un metro de distancia del súcubo, activó el poder de su brazalete y detuvo el tiempo, caminó despacio con su espada en mano, alzó su espada, listo para atravesar el corazón de la diabólica criatura, "Esto es por mi familia". Su brazalete dejó de brillar, el tiempo regresaba a su ritmo normal, algo no iba bien.
La adversaria no supo de qué modo el Sailor solar estaba enfrente suya, "¿Te puedes tele transportar?".
Sun sólo dibujó una sonrisa en su rostro, empujó su espada contra el cuerpo del súcubo. Todos quedaron sorprendidos con lo que sucedió después. El gran sable que había derrotado a Yami, que protagonizó batallas contra Uranus, aquél que parecía indestructible, se rompió en dos.
"No, esto no puede estar pasando", el ojos miel miró lo que quedaba de su espada en su mano izquierda, su sonrisa se desvaneció, soltó la empuñadura y cayó sobre sus rodillas. Sintió un líquido que provenía de su nariz, se limpió con la mano derecha, luego miró con detenimiento la palma de su mano llena de sangre. Ya no había salida, él había perdido y su única opción era aceptarlo llorando en silencio.
La criatura vio al chico con una diabólica sonrisa y esos ojos penetrantes que perturbaban a quien los mirara, "Vaya, vaya, vaya, parece que no pudiste contra mí, que patético". Juntó sus manos para formar una llama de mayor tamaño, pretendía dejar en un estado deplorable a Sun, pero no lo mataría. Éste cerró los ojos y agachó la cabeza, esperando su cruel destino.
Una esfera de color amarillo golpeó al súcubo, chocando contra la estructura de un edificio, sus ojos se incendiaron, "¿QUIÉN HIZO ESO?".
Sun abrió los ojos, "¿No he muerto?".
"Ups", Uranus se tapó la boca, sonreía con gran soberbia.
La criatura iba hacia la Sailor del viento, Pluto planeaba ayudarla, fue detenida por la rubia, quien puso un brazo enfrente de ella, "Yo me encargo".
Uranus llegó al súcubo y le propinó un golpe impulsado por la velocidad que dio en su rostro. Un viscoso líquido morado salió de la tenebrosa sonrisa de la criatura, "Me las pagarás", comenzó a lanzar llamas a la rubia, la cual esquivaba el fuego sin problema alguno.
La paciencia de la adversaria se agotaba, transformó sus manos en enormes llamas que buscaban incinerar a la Sailor del viento, esa técnica tampoco tuvo éxito, ya que la rubia se movía con gran agilidad.
"¿POR QUÉ ERES TAN ESCURRIDISA?", la furia del súcubo se vio reflejada en el tamaño de las llamas en sus manos.
"¿Por qué eres tan lenta?", Uranus se burló de la enemiga, disfrutaba humillarla.
Mercury escuchó pasos a gran velocidad que provenían del este, se colocó en posición de batalla, no esperaba más enemigos, pero estaba dispuesta a luchar y terminar con ellos. Eran 4 mujeres que seguían a paso apresurado sin descanso, al estar más cerca la peli-azul las identificó perfectamente, "¡Chicas!". Se trataba de Sailor Moon, Venus, Mars y Jupiter.
Las Scouts, a excepción de Uranus se reunieron. Sun seguía de rodillas sobre el suelo.
"¿Y Takashi? ¿Se quedó dentro del hospital?", preguntó Mars con premura.
Su pregunta fue respondida por Jupiter, quien le dio un codazo sin dejar de mirar fijamente en cierta dirección. "Ahora no Jupiter", volteó a ver a la castaña que señalaba un lugar, giró su mirada y vio a Sun en el suelo, "¿De nuevo es Sun? ¿Desde cuándo?".
"Dejemos las charlas para después, ahora es tiempo de vencer al enemigo", Pluto hizo ruido golpeando el suelo con su bastón.
La nariz de Sun se volvió a llenar de sangre y eso alarmó a Mars, "Mi hijo". Neptune impidió que la Sailor del fuego se alejara, "Debo ayudarlo", intentaba zafarse.
Neptune sintió algo que las demás no percibieron, "Algo no anda bien". Sacó su talismán y miró a través de él, "En esa dirección", apuntó con el dedo, "Justo ahí".
Un ser difícil de describir se hizo visible en el lugar que Neptune señaló, "Tengo que admitirlo, me impresionas".
"¿Y tú quién eres?", Sailor Moon tomó un poco de valor.
"Soy Astaroth", el extraño ser hizo una reverencia. "Se suponía que no debía aparecer ante ustedes, pero mi sirviente ha fallado mucho el día de hoy", frunció el ceño.
Uranus continuaba peleando, sus golpes impactaban con éxito en el cuerpo del súcubo, y ella seguía sin ningún rasguño, -Es un nuevo récord-, estaba eufórica y llena de adrenalina, a pesar de que hace unas horas estuvo convaleciente y a punto de morir.
La Sailor del viento decidió tomarse un respiro, ese espacio lo aprovechó la enemiga, juntó sus manos para formar una enorme bola de fuego, esa gran llamarada fue lanzada a la rubia, "No debiste descuidarte", una distorsionada sonrisa de maldad se creó en su maligno rostro.
Uranus giró los ojos, "No pensé que usaría mi talismán", tomó su espada con ambas manos y atacó, "¡Espada de Urano, elimina!", el enorme fuego que parecía el infierno en vida, fue desvanecido.
La criatura cambió su alegre rostro por uno lleno de rabia, "¿QUÉ NUNCA TE CANSAS?", todos sus intentos eran inútiles.
"Sólo cuando estoy con Michiru en la cama", la rubia se encogió de hombros.
El resto de las Scouts peleaban con el otro enemigo.
"Rapsodia acuática de Mercurio"
"Saeta llameante de Marte"
"Ataque de hojas de Roble"
"Beso de amor de Venus"
Astaroth evadía bastante bien los poderes de las Sailors, ellas seguían atacando sin descanso. Jupiter buscaba la oportunidad de estar cerca del enemigo y golpearlo, para su mala suerte el adversario siempre la descubría. Mercury realizaba fugaces cálculos con su pequeño computador, analizaba cualquier cosa del enemigo que fuera de utilidad, seguía sin encontrar alguna pista que pudiera ayudarlas. Los ataques de Venus siempre eran fallidos, destruyendo edificios, construcciones, la ciudad en general. Mars era la más acertada, intentando adivinar los movimientos del enemigo y así poder dañarlo.
"No lancen sus ataques al azar, tienen que esperar el momento exacto", Pluto no podía creer que después de tantos años sus amigas siguieran luchando sin técnica.
"¡Maremoto de Neptuno!", Neptune encontró la debilidad del enemigo. Observó su forma de atacar y desplazarse mientras luchaba contra sus compañeras. "¡Pluto atácalo!".
La peli-verde afirmó con la cabeza, "¡Grito mortal!", dañando aún más a Astaroth.
Astaroth se sostuvo con una mano, rompiendo el pavimento de la calle. Se generó una ola de tierra, las Sailors miraban en todas direcciones tratando de anticipar al enemigo. Pasaron unos minutos para que la neblina se dispersara, la vista de todas se posó en la zona donde tendría que estar el contrincante, lo único que encontraron fue un enorme hueco en el suelo.
-Esa insolente de Uranus, no puede ser invencible, debe tener un punto débil-, El súbuco había escuchado sobre los poderes de las Sailors, su amo le dijo que Uranus era fuerte, lo que no imaginó fue que ésta tuviera un poder impresionante, casi imposible de superar. –Tendré que utilizar mi habilidad especial-, "No quería tener que usar mi técnica secreta, pero te lo ganaste", la criatura llegó a la Sailor del viento en un pestañeo, las temibles esferas rojas hicieron contacto visual con los ojos esmeralda.
La rubia sintió un escalofrío por todo el cuerpo, su visión se tornó a negro y cayó al suelo. "Haruka", una tierna voz pronunció su nombre y endulzó sus oídos, alzó la mirada y se encontró con una atractiva mujer, "¿Quién eres?", la mente de Uranus quedó en blanco, no recordaba que estaba luchando o que su familia estaba en peligro.
La mujer puso un dedo sobre los labios de la rubia, "Shhh, porque no te diviertes conmigo Haruka, podemos hacer lo que tú quieras", se acercó a la Sailor del viento y la besó.
La mente de Uranus estaba siendo suprimida por el hechizo de seducción de súcubo. Neptune dirigió su mirada a la Sailor del viento, no dudaba de la rubia, pero necesitaba saber si se encontraba bien, ya que ésta era muy orgullosa como para pedir ayuda. La aguamarina sintió un dolor en el pecho al ver a su viento besarse con la enemiga. Para la Sailor del mar no existía excusa que justificara el comportamiento de la rubia, bueno, ella desconocía que Uranus estaba bajo un hechizo del súcubo.
"Podríamos irnos ahora y pasar un tiempo", la criatura estaba logrando seducir a la rubia.
Uranus seguía besando al súcubo con los ojos cerrados y sin responder, en su cabeza figuraba ser una bella mujer de cabello negro, ojos grises y tez blanca, con un cuerpo esbelto y bien definido que era cubierto por un largo vestido rojo, -Haruka-, una familiar voz apareció en su mente, empezó a escuchar una hermosa pieza musical que era protagonizada por el sonido de un violín, podía oler una brisa marina, "Michiru", dijo en un susurro muy bajo.
"¿Qué? Ya olvida a esa zorra y vámonos", la criatura continuaba con su hechizo, queriéndose apoderar de la rubia.
Uranus empujó al súcubo, "¡NADIE INSULTA A MI SIRENA!", regresó a la realidad, viendo de nuevo a la criatura en su forma original. Su cuerpo se lleno de adrenalina, se dejó llevar por el pensamiento de venganza, se impulsó con gran velocidad para llegar a la enemiga y soltó golpes en todas direcciones.
"Te liberaste de mi hechizo…nadie había podido antes", la enemiga estaba aterrorizada del poder de la Sailor del viento.
Uranus sonrió al ver el temor que le generó a su oponente, "Yo vivo hechizada del canto de una sirena".
Astaroth apareció detrás de Saturn, "Que linda chica, creo que ella será mi nueva amante".
"¡Suéltame!", la peli-negra dejó caer su bastón y hacía lo posible por liberarse.
Todos voltearon al sitio en donde se desarrollaba la escena, las Sailos intentaron ayudar a su compañera, el suelo se convirtió en arenas movedizas y atrapó los pies de todas, impidiendo que se trasladaran. Sun salió de su trance al sentir cambiar el suelo e imitó la acción de todos los presentes, las imágenes que vio no le agradaron nada.
"¿Qué es esto? ¿Un bebé? Eso es un estorbo", Astaroth desgarró el vientre de Saturn con sus afiladas garras. La peli-negra gritaba de dolor, luego se desmayó y cayó al suelo. "Una lástima, hubiera sido perfecta para mí", rió macabramente el extraño ente.
"¡Aléjate maldito!", Saturn se oponía al enemigo. Éste buscaba acercarla a él.
"Sólo fue otra alucinacion", Sun se tranquilizó, -Por supuesto que quiero ser tu esposa…Vamos a ser papás…Te amo Takashi-, en su cabeza se repetían las mismas frases con la voz de su esposa. "Es tiempo de dejar la cobardía de lado", no tuvo problema con liberarse de las arenas movedizas y ponerse de pie. Su brazalete brilló incandescente mente y él fue envuelto en un aura luminosa, "¡NADIE…TOCA…A…MI…PRINCESA!". Tomó la parte de su espada que era conformada por la empuñadura y cortó los brazos de Astaroth, Saturn perdió el equilibrio, Sun la sujetó, "¿Estás bien amor?". La peli-negra asintió y le sonrió a su enamorado, él por su parte, la recostó delicadamente sobre el suelo, "Descansa, él se las verá conmigo".
Sun emanaba una enorme energía de luz, destruía el suelo con su poder a cada paso que daba, su mirada era penetrante, denotaba un gran enfado. El miedo que tenía y los pensamientos negativos que los atormentaban se habían ido, "Esto ya es personal", tiró lo que quedaba de su espada en el camino.
El súcubo se escabulló en lo que sucedía la batalla protagonizada por Sun y Astaroth, planeaba llegar a Neptune y asesinarla, -Esa es la debilidad de Uranus-.
A la criatura sólo le faltaban unos cuantos pasos para llegar a su objetivo, fue vista por la Sailor del viento. -No te lo permitiré-, la rubia se impulsó como lo haría el viento, y alcanzó a la adversaria, "¡A NEPTUNE NO LA TOCARÁS!", alzó su espada, "¡ESPADA DE URANO, ELIMINA!" y cortó un brazo de la enemiga.
La adversaria gritó de dolor, intentaba parar la hemorragia de su herida, "¡TE MATARÉ URANUS!", su cuerpo se cubrió en llamas, eso hizo sonreír a la rubia y tomar su posición de batalla. Un temblor captó la atención de los presentes.
"¡RAYO DE LUZ SOLAR!", Sun lanzó una inmensa esfera luminosa contra Astaroth.
El enemigo no vio salida alguna, sus propias arenas movedizas lo había atrapado y ya no tenía brazos para defenderse, era cuestión de segundos para que el poder impactara en su cuerpo y lo destrozara. La esfera llegó a Astaroth y éste empezó a desintegrarse gritando, "¡NOOOO!", desapareció por completo y sólo quedó el eco de su voz entre las calles.
"¡AMO!", el súcubo estiró su brazo restante, como queriendo salvar a su compañero, pero fue inútil.
"No te preocupes, lo acompañaras en poco tiempo", Uranus sujetó la empuñadura de su espada con fuerza.
La criatura se percató de que su muerte estaba cerca, "Me las pagarán", antes de que la rubia pudiera cortarla en dos, el súcubo desapareció, se esfumó sin dejar rastro.
La luz del día regresó, al igual que la calma, cesó la ráfaga de viento y apareció la calidez de los rayos solares.
"Lo hice", fue el último aliento de Sun, antes de caer al suelo de frente y que se desvaneciera su transformación.
"¡Takashi!", Saturn llegó con el ojos miel y se hincó a su lado, "No tiene heridas", iba a curarlo.
"Debe estar agotado", Pluto ayudó a su hija a ponerse de pie.
"Creo que nos deben una explicación", Mars se dirigió a las externas.
…..
4 pm.
"No sé porque permitiste que nuestra hija se quedara sola con Takashi, ambos están débiles y el enemigo está cerca", recriminaba Michiru a su esposa.
"Estarán bien Mich", la rubia acarició los cabellos de su mujer.
"Los empleados ya están en sus habitaciones, podemos iniciar", dijo Setsuna ingresando a la sala de estar.
"Sé que ha pasado mucho tiempo y lo que ocurrió hoy no fue claro para ustedes", la primera en hablar fue la violinista.
La corredora frunció el ceño, "No tengo tiempo para esto", se puso de pie, "Bien, Sun regresó por la llegada de un nuevo enemigo, la Neo Reina le pidió a Takashi que no revelara que era un Sailor otra vez. Michiru y yo lo supimos antes porque nos ayudó con sus poderes a tener un bebé de ambas. La primera ocasión que apareció el enemigo, algo me hizo el enemigo, afortunadamente Ami logró salvarme. Takashi contrató una asistente que resultó ser la horrible enemiga de hace unas horas. Ahh…casi lo olvido, Hotaru también está embarazada y Takashi tiene cáncer.".
Todas se quedaron calladas, mirándose unas a otras, a excepción de Rei, ella empezó a llorar, "HIPÓCRITAS".
Makoto recostó a la morena en su hombro, "Calma Rei".
"¡No me digas que me calme!", la morena se levantó, "¿CÓMO FUERON CAPACES DE OCULTARME QUE MI HIJO SE ESTÁ MURIENDO?".
"Tampoco lo sabíamos, apenas nos enteramos hace un mes", justificó la aguamarina.
"¿Y se supone que eso debería hacerme sentir mejor?", Hino se sentía traicionada por sus amigas.
"Yo no te salvé Haruka", la peli-azul cambió el tema.
"¿Qué dices? ¿Entonces quién lo hizo?", la rubia no estaba para bromas.
"Fue Takashi, él de algún modo consiguió el antídoto del veneno que te fue inyectado", Ami era honesta y no aceptaría créditos por algo que no hizo.
"Yo…", su yerno le había salvado la vida de nuevo.
"Él te salvó y así es como le pagas, que inhumana", dijo Rei entre sollozos.
"Cuando vi a Takashi no lucía nada bien", Aino se entrometió en la discusión.
"¡Cállate Minako! No creas que no sé qué intentaste acostarte con Haruka, me da asco tenerme en mi casa", la violinista trataba de ser tolerante y no pudo.
La rubia se puso de rodillas, "Perdóname Mich, no quise…".
La aguamarina no la dejó terminar, "Levántate Haruka, Takashi me contó que vio tus ojos y no eran normales, no eras tú".
"¡Cálmense todos!", Ami tuvo que poner orden.
"Rei, si buscas un culpable, soy yo. Yo fui la primera en enterarme y Takashi me pidió que no lo comentara, no podía violar el derecho de confidencialidad de un paciente", la peli-azul ya no pudo con la culpa de hace meses.
"Siéntense todos y vamos a hablar. Te explicaremos todo lo que sabemos Rei, molestarte no cambiará las cosas. Y tú Minako, también contarás tu versión de los hechos y te disculparás con Michiru", Setsuna regresó el ambiente de paz a la mansión de playa.
…..
Alexander despertó y vio el techo de la sala de estar de su casa, "¿Hotaru?", se levantó mirando hacia todos lados, se tranquilizó al ver a su esposa enfrente de él sentada en un sillón.
"¿Acabamos con el enemigo?", el rubio miró las palmas de sus manos.
"Mírame Takashi", dijo seria la peli-negra.
"¿Ah?", el ojos miel subió la mirada al rostro de su enamorada.
"Eres un mentiroso", la ojipúrpura se cruzó de brazos. "¿Desde cuándo decidiste mentir tanto?".
"¿A qué quieres llegar Hotaru?", el cantante no entendía tal recibimiento.
"Me refiero a tus mentiras. Ocultar que eras un Sailor de nuevo, el cáncer, ese hijo del pasado con Pluto. Cuando te conocí no eras así", Tomoe enfrentó a su marido.
"¿Enserio? Yo no lo creo, refrescaré tu memoria. Les oculté a todos que era Sun, que tuve una relación con Pluto en el Milenio de Plata, me hice pasar por una empresa fantasma para ayudar a tu familia y sus amigas, jamás comenté que Yami se mezcló con mi semilla estelar y que lo conocía desde hace años. ¿Sigues pensando que siempre fui honesto?", Takashi viajó en el pasado de sus recuerdos.
La peli-negra abofeteó a su enamorado, "Eres un cínico".
"Si quieres puedes golpearme de nuevo. Yo siempre tuve motivos para todo eso, busqué protegerlos a todos. Puse mi obligación de ser un Sailor por encima de mi vida y mis sentimientos, aún me siento culpable de haberme enamorado de ti y permitirme crear una familia, supongo que el Universo me castigó con el cáncer", Takashi se puso de pie, agachó la mirada y apretó los puños intentando contener el llanto.
Hotaru se quedó pensando en todas las palabras de su esposo, se dio cuenta de su error, quiso sacar una duda de sus pensamientos, "¿Es cierto que ayudaste a mis padres a tener un bebé con tus poderes de Sailor?".
"Si", Alexander no cambió su posición corporal.
"¿No crees que a eso se deba tu enfermedad? Que hayas dado parte de tu vida", Tomoe prefería un esposo que un nuevo hermano.
"No, mi nariz ya sangraba antes de volver realidad el deseo de tus padres", Takashi comenzó a llorar.
Un silencio se apoderó del sitio, Takashi sintió unos brazos que lo rodeaban por la cintura, "Perdóname Takashi, no puedo soportar que me guardes secretos, por más que digas que lo haces para protegerme", Hotaru se aferró al cuerpo del chico.
"Hotaru, perdóname tú a mí, intenté actuar lo mejor que pude, prometo no guardarte más secretos", Alexander volteó para abrazar a su esposa.
"Sabes…el doctor dijo que nuestro bebé está bien, que ya no hay amenaza alguna", la peli-negra besó el cuello del ojos miel.
"Es una alegría escuchar eso", Takashi correspondió los besos.
El timbre de la casa de Takashi y Tomoe sonó, "No hay que abrir", Alexander quería un poco de privacidad con su esposa.
"Ve a abrir, puede ser importante, recuerda lo de hoy", Hotaru apartó al chico.
"Agggg", el ojos miel subió su pantalón y caminó a la puerta para abrir a tan insistente visita.
"¿En qué puedo ayudarles?", dijo molesto el cantante. Se trataba de un hombre y una mujer de edad madura, quizá entre los 40 y 50 años.
La señora empezó a llorar y abrazó a Takashi, "Lucas".
"¿Quién es amor?", preguntó Hotaru acercándose con su enamorado.
"Es cierto, disculpen a mi esposa", el señor separó a la mujer del cantante, "Somos el señor y la señora Greene, tus padres Lucas", estrechó la mano de Takashi.
"Están en un error, yo no soy Lucas", el ojos miel frunció el ceño, su diversión fue arruinada por nada.
El señor rió, "No digas tonterías, tú eres Lucas, nuestro hijo".
CONTINUARÁ...
NOTAS:
Ya es una costumbre agradecerles por su tiempo invertido en leer el capítulo, así como por sus comentarios.
Me parece que para muchos esto es como la tesis, pasa el tiempo, incluso años, y no logran terminar de escribir jaja xDD. No se preocupen, no es mi caso, odio encontrarme con historias sin desenlace. Prometo no ausentarme y terminar la historia antes de Febrero :D.
Saludos para todos :).
