Se acercaba el día de la boda de tu hermana pero aun había cosas que hacer. Para partir pronto hacia el lugar de la boda, había que resolver asuntos pendientes.

No había noticias de la templaria extraña, pero, Haytham parece que estaba haciendo de las suyas. Tal vez ella estaría detrás de todo esto.

El invierno había llegado, la nieve cubría la hacienda Davenport. Connor había comentado que tenía que ir a con Washington, para observar cuanto habían avanzado, o al menos tener una noción o noticias sobre Lee. Aquiles y Connor peleaban ya que Connor deseaba revelar todo acerca de los templarios y sus planes, sobre quién era él.

Connor debía terminar el asunto que le encargó Norris, su cortejo con Myriam.

Así que fue a con Norris para saber cómo le había ido.

-Malas noticias. No le gustan las flores. Las tiró sin más.

-Pero Prudence estaba segura

-Sabía que a Myriam no le gustaban las flores.

-Desvelaré la clave de éste misterio Norris.

- Vale. Pero por favor que no te vea. Pensará que soy un bicho raro.

A Connor se le había ocurrido una idea. Quizá como tú eras muy amiga de Myriam sabría así que les gusta a las mujeres como ella, e incluso para saber que te gustaba a ti.

Connor llegó a la casa y tú estabas abajo, en el sótano, tratando de descifrar que relación tenía esta mujer con los templarios del país. Que era lo que exactamente quería, y porque te trataba de usar.

-Connor, hola. ¿Todo bien?- Volteaste al oír a Connor detrás tuyo

-Norris intenta cortejar a Myriam como ya sabes. Pero quisiera saber que les gusta a ustedes las mujeres.

- Pues, me atraen los hombres serios. Con carácter, que se preocupan por ti pero al mismo tiempo son tus compañeros y...

Connor sabía que te estabas refiriendo a él, así que antes que la pena lo hiciera hacer algo estúpido, interrumpió.

-No me refiero a eso- Dijo mirando a otro lugar- Me refiero en cuestión de regalos.

- Ah, ya lo entiendo. Dijiste intentando disimular la pena- que incómodo momento- Dijiste en voz baja- Pues hablaré por mí, me gustan las flores pero también cosas que yo pueda necesitar para mis pasatiempos como papel para dibujar, una pluma y tinta, pinceles nuevos. Incluso comida que me gusta, tú sabes, como el chocolate que me obsequiaste la otra vez.

-Norris le obsequió flores a Myriam y a ella no le gustaron.

Soltaste una carcajada que casi lloras por la risa – A Myriam no le gustan las flores. ¿Te das cuenta de la clase de mujer que es? Deberías estar loco para obsequiarle flores. Mira, a Myriam podrías obsequiarle algo que ella necesite en su labor como cazadora, lo que a ella le gusta hacer.

-Lo tendré en cuenta, gracias por ayudarme siempre (nombre)

-Descuida, deséale suerte a Norris de mi parte.

Connor fue a donde Myriam, la espió y observó que quizá un cuchillo serviría pues la hoja del suyo estaba demasiado gastada. Así entonces fue a informarle a Norris.

-Norris. He mirado por el campamento y creo que necesita un cuchillo de caza. El que tiene ha visto días mejores.

-¿Ah oui? Eso parece más adecuado para ella. Me lo pensaré. ¡Mercí!

Connor regresó a casa ya terminado ese pendiente pues debía ir con Washington.

-(nombre) tengo que partir con Washington.

-Connor espera- Dijiste acercándote a él-¿Te gustaría acompañarme con mi hermana, a su boda?. Mi padre dijo que estará agradecido de que te presentes.

-Me encantaría- Dijo Connor sonriendo- Pero, tengo cosas que hacer, seguir a Lee.

-No te preocupes Connor, no sólo voy a con mi hermana, voy a buscar respuestas. Cuídate ¿sí?

- Te lo prometo (nombre). Espera aquí- Dijo Connor subiendo las escaleras, ¿Qué quería hacer?

Connor quería dejarte un regalo antes de que ambos partieran a sus diferentes destinos, él había cortado flores de dónde Prudence había sugerido y aún seguían intactas a pesar de que las hubiera cortado por la mañana. Hace ya tiempo había comprado unos pinceles nuevos para ti, ya que consideraba que los necesitabas, y como hace un momento le habías sugerido que eso sería un buen regalo no lo pensó más.

Como siempre, seguías investigando, aún no era claro cuál era la relación entre todos los templarios que conocías.

-Esto, está muy extraño, como si alguien hubiera borrado los registros anteriores de Casey...- Te dijiste a ti misma mientras Connor tocaba tu espalda con un dedo en señal para que voltearas.

-Trajeestoparatíporque...- Connor decía nerviosamente mientras escondía algo detrás de su espalda

-Oye, tranquilo ¿Qué pasa?

Connor suspiró –Te traje esto, sé cuánto necesitabas pinceles nuevos. Y te traje éstas flores pues cuando ayudé a Norris con lo de su asunto, pensé en ti, y pensé que sería buena idea traértelas a ti también.- Connor extendía sus brazos con los regalos, uno en cada mano. Connor como siempre, serio, pero se notaba un nerviosismo en su voz.

-Connor, las flores son hermosas- Te sonrojaste al recibir los regalos en tus manos- Y los pinceles, me serán de mucha ayuda ahora. No sé cómo pagártelo- Bajaste la mirada y después lo miraste a él de nuevo- Yo no te regalé nada, no...

-No tienes por qué agradecer, es un detalle que quise darte. Por toda la ayuda que me has brindado.- Dijo Connor tratando de no sonrojarse de nuevo

Connor era más alto que tú obviamente, pero pudiste darle un beso en la mejilla izquierda, a lo que ambos se ruborizaron. Siguiendo sus sentimientos, ambos quedaron mirándose uno al otro, se acercaban lentamente el uno al otro, sus bocas quedaron frente a frente mientras ambos cerraban sus ojos. Connor puso sus manos en tu cintura mientras que tú subías las tuyas hasta sus hombros, sus bocas estaban a punto de hacer contacto.

-Connor, te voy a extrañar- Decías susurrando, pero Connor podía oír perfectamente.

-No te imaginas cuanto te voy a extrañar también.

Ambos se separaron, sin que sus bocas estuvieran en contacto, quizá aún no era el momento. Ambos se abrazaron durante un rato, y finalmente Connor fue a donde Aquiles estaba.

-Regresaré y estaré bien, lo prometo- Dijo Connor con una sonrisa pequeña.

-Te estaré esperando- Le respondiste, y él se fue.

Desde donde estabas es decir, en el sótano se escuchaba como Connor y Aquiles discutían.

-¡No lo hagas Connor!- Aquiles le reclamaba a Connor

-¿Entonces que propones que hagamos? ¿Qué nos sentemos a mirar la victoria de los templarios? Hemos jurado detenerlos ¿Ya lo has olvidado?

-Los asesinos debemos ser silenciosos. Precisos. No nos dedicamos a anunciar conspiraciones desde el tejado a todo el que pase.

-¿Y quién eres tú para dar lecciones? Te encerraste en esta casa en ruinas y abandonaste por completo a la hermandad. Desde el día en que llegué no has hecho otra cosa que desanimarme. Y en las raras ocasiones en las que has decidido ayudar, has hecho tan poco que apenas se ha notado la diferencia...- Connor se díió la vuelta hacia su caballo.

-¡Como osas!

-Pues dime ¿Quién es el responsable del declive de la hermandad? ¿Quién ha permitido que los templarios crezcan como lo han hecho hasta tener el control de toda una nación?- Decía Connor muy enojado acomodando sus cosas en el caballo

-¡Si intenté disuadirte es porque no sabías nada! Si me resistí a colaborar es porque eras ingenuo. Mil veces habrías muerto y Dios sabe cuántas almas te habrías llevado por delante. Voy a decirte algo Connor: la vida no es un cuento de hadas y no hay finales felices.

-No, no cuando hay hombres como tú al mando- Dijo Connor subiendo al caballo.

-En tu prisa por salvar al mundo, chico... ¡ten cuidado de no destruirlo!

Connor sólo le hizo una señal afirmativa a Aquiles y entonces se fue a con Washington.

-Aquiles dale una oportunidad, quizá así vea que está equivocado- le dijiste tú una vez dentro de la casa

-¿De qué lado estás? ¿Ahora lo apoyas a él?

-No estoy del lado de nadie, yo sólo quiero lo mejor para la hermandad y para éste país y toda la gente que es privada de su libertad. Si los civiles no saben qué hacer, tenemos que orientarlos, que sepan lo que pasa, y nosotros encargarnos de los líderes. Es todo lo que diré. Se supone que nuestros enemigos son los templarios, no nosotros mismos. Yo también me iré Aquiles, recuerda que debo seguirle la pista a esa templaria y como sabe mucho sobre mí, creo haberme adelantado a los hechos y saber dónde va a esperarme.

-Ten cuidado tú también. No me preocupo mucho pues eres más racional que Connor, pero por favor, no te incluyas mucho con los templarios tu sola. Podrían matarte.- Decía Aquiles detrás de ti mientras también preparabas a tu caballo.

-Descuida, no creo que ésta mujer sea una potencial amenaza. Me necesita y yo creo saber para qué.

Aquiles sólo dio una palmada al caballo y marchaste para Boston, quizá alguien ahí cuidaría del caballo mientras en el barco parias hacia (lugar de origen).

Connor llegó con Washington para obtener información sobre Lee.

-Comandante.

-Connor.

-¿Hay algo sobre Lee?

-Aún no. Mis disculpas, he estado distraído. Nuestras caravanas de suministros han estado desapareciendo. Sospecho traición. Un traidor llamado Benjamin Church, recientemente excarcelado también ha desaparecido. Los dos sucesos deben estar relacionados

-¿Cuál fue su crimen?

-Había estado enviando cartas al enemigo que detallaban la fuerza de nuestras tropas. Decía que era una táctica para dar miedo, que evitaría la guerra. Una débil mentira

-Yo me ocupare de Church

-¿Por qué? ¿Qué razón tienes para ayudarnos?

- ¿Acaso importa?

-Como desees. Hemos recibido informes de problemas en la carretera del sur. Quizá él sea e l responsable, te sugiero empieces tú búsqueda allí.

Connor se retiró hacia la iglesia abandonada para investigar. Haytham había estado ahí, esperándolo parecía que sí.

Desde el techo Haytham sorprendió a Connor cayendo encima de él.

-Padre.

- Connor ¿Tus últimas palabras?

-Espera.

-Pobre elección.

Connor con las fuerzas que tenía logro quitárselo de encima

-¿Vienes a visitar a Church? ¿Y comprobar que roba bastante para tus hermanos Briánicos?

-Benjamin Church no es mi hermano, no más que los casacas rojas o su rey idiota. Esperaba ingenuidad pero esto...Los templarios no luchamos por la corona ¡Buscamos lo mismo que tú chico, libertad. Justicia. Independencia.

-Pero...

-¡Humm! ¿Pero qué?

Hyatham decía que Washington era un líder desastroso, le daba pruebas a Connor, valley forge para especificar y que comprobara que era la verdad. Según los templarios, la gente estaba mejor sin ese líder. Después de tanto pelear Haytham llegó a un acuerdo con Connor, éste último quería los suministros robados, Haytham quería solamente castigarlo. El objetivo de ambos era Church. Por lo que aceptaron una tregua, Haytham quizá tendría oportunidad de que Connor creyera lo mismo que él.

Los hombres de Church habían partido ya por lo que Connor se ofreció para rastrearlo cerca de ahí. Connor encontró cajas de suministros destruidas entre los que había ropa, medicinas y raciones.

Había un hombre que se encontraba a mitad del camino, Connor le preguntó si trabajaba para Church y éste salió Corriendo. Lo alcanzaron pero cuando estaba a punto de decir donde se encontraba Church, Haytham lo mató.

-¡No hacía falta que lo mataras!

-No perdamos el tiempo con discusiones inútiles. Alcanza al resto de los hombres de Church. Infiltarte en su campamento y descubre algo

-¿Qué harás tú?- Dijo Connor con voz seria y dominante. No confiaba en Haytham.

-No te importa. Tu haz lo que te pido- Haytham se molestó, no tenía por qué. Después de todo eran aliados, deben saber con quién están cooperando.

Connor ahora marcharía al campamento donde los hombres de Church. Para espiarlos y se dio cuenta de que robarían Valley Forge, o eso planeaban. Según ellos Church se encontraba en Nueva York, oculto, para pasar desapercibido.

Los guardias habían capturado a Haytham, el cual rondaba por el campamento.

El que parecía ser el jefe de ellos lo reconoció, sabía que buscaba a Church para matarlo.

Connor de entre los arbustos salió para ayudarlo a liberarse y matar a esos hombres

-Cuando termines con estos patanes nos vemos en Nueva York- Haytham gritó mientras peleaba

-¿Qué? ¿Te marchas sin más? ¿Ahora?- Connor no sabía porque tenía que hacer él todo el trabajo

-Si no puedes encargarte de un par de mercenarios no tiene sentido que trabajemos juntos

-Increíble- Haytham huyó dejando sólo a Connor acabar con los demás hombres.

Después de esto Connor marchó hacia Nueva York

Mientras tanto, hacía unos momentos que habías llegado a casa. La fiesta había comenzado pues la ceremonia religiosa había terminado hace unos momentos. La fiesta no era muy elegante como las familias ricas las tenían, solo había mesas en el patio de la casa donde algunas personas servían vino y bebidas con alcohol. Comida regional había mucha y el baile era acompañado de instrumentos de viento, violines y una mandolina. La casa donde se celebraba la fiesta estaba a las afueras de la ciudad, por lo tanto por ese lugar no pasaba mucha gente.

Todos te recibieron con mucha alegría pues la gente de esos lugares te conocía y tenían mucho tiempo de no verte. No había tiempo de cambiarse de atuendo por lo que decidiste quedarte con la túnica de asesino.

-¿(Nombre) eres tú?

-¿Luisa?

-¡Qué alegría que pudieras venir!, quiero presentarte a mi esposo, espera aquí- Luisa era tu hermanastra, pero estabas muy feliz de que ahora formara su vida, sólo esperabas que su esposo fuera totalmente bueno para ella.

-Él es José mi marido- Tu nuevo cuñado extendió el brazo para saludar y al que tú respondiste

-Mucho gusto, Luisa me ha hablado de ti y de lo lejos que estás- Dijo su nuevo marido

-Sí, lo sé. Cuida mucho a mi hermana por favor. Parece que eres un buen hombre y la tratará bien, como se debe.

-Por eso me casé con ella. No seré el típico hombre actual, el hombre machista porque quiere.

Solo le diste una aprobación con la cabeza y seguiste buscando a tu padre, el cual estaba dentro de la casa.

-Padre, ya vine...-

Tu padre estaba hablando con su esposa, ella sólo te sonrió, lo cual había sido muy extraño pues nunca fue amable contigo.

Tu padre corrió a abrazarte – Me da mucho gusto verte hija, hay tanto que debo contarte.

-Aunque no me creas también te extrañé padre, gracias a tus enseñanzas pude sobrevivir.

-Pero no perdamos tiempo vamos a platicar

La fiesta seguía y mientras tanto, tú y tu padre para aclarar cosas del pasado se sentaron a charlar tomando una copa de vino.

-Te tengo que explicar muchas cosas.

-Lo sé, lo mencionaste.

-Por dónde empiezo

-Cuando mi madre murió, podrías partir de ahí.

-Bueno. Ya has escuchado obviamente de una templaria llamada S. Marie Casey. Ella lideraba una parte del territorio donde existían personas esclavistas. Tú eras muy pequeña por lo que debíamos dejarte con alguien para que no te hiciesen daño, te dejábamos con la madre de Martín, por esa razón ella te quería demasiado. Bueno siguiendo con mí relato. Tu madre y yo nos encargábamos principalmente de liberar gente la cual no tenía derecho a nada. Combatíamos contra los gobernantes que vinieron a la nueva España a causar dolor, sufrimiento, y a eliminar el libre albedrío de la gente de por aquí, usando su Dios y religión, apoyados por los templarios desde España. Ya sé que no tiene nada de malo que las personas tengan una religión, lo malo es cuando los templarios las hacen cegarse y renunciar a su libre albedrio basando todo en un Dios. Creer que lo que dice la iglesia es absoluto, renunciar a tu forma de pensar porque al Dios cristiano no le agrada.

-Pero nosotros no tenemos religión y además luchabas también por proteger uno de los fragmentos del edén. Que se encontraban en éste país y después en ésta región por la cual piratas, templarios y españoles querían apoderarse de él.

-Te explicaré todo con detalle pero ten paciencia y escucha con atención. Mira peleamos también arduamente por proteger uno de los frutos custodiados por aliados, gente de tribus indígenas que estaban al mando de caudillos españoles y criollos cegados por el poder. Necesitábamos proteger a la gente indefensa pues así íbamos a tener más aliados y gente que pudiera luchar para proteger estos fragmentos del fruto. Bueno, sigamos; Ya sabemos que mucho tiempo atrás llegaron los conquistadores de España, nuestro pueblo ha sufrido hasta la fecha por casi 300 años de esclavismo. Estos conquistadores han traído consigo a asesinos, sin darse cuenta, por lo que así fue como el credo llegó a nuestras tierras. En fin volviendo al relato, tu madre un mal día decidió salir por la noche a atacar ella sola a un campamento de los templarios, para así poder infiltrarse en la organización y destruirla desde dentro. Yo sabía que era una pésima idea, ella saldría primero muerta, yo le dije que pensara en aliados, o que al menos pensara en ti, su pequeña hija, ella no quería entender que un asesino trabaja en secreto pero ella quería hacerlo a su modo... Ella fue sola, sin ayuda y no regresó. Fui a buscarla después ya que aliados me ayudaron y la encontramos muerta, junto con más hombres. La fuerzas de Marie Casey trabajaban ahí y posiblemente ella dio la orden de matarla.- Tu padre comenzó a llorar de recordarse que quizá él pudo haber hecho algo por tu madre

-No te mortifiques, ya pasó. Tú hacías lo mejor para la hermandad, querías pasar desapercibido como debe ser. Quizá ella estaba harta y no encontraba otro modo para terminar con todo eso.- Decías al tiempo que lo abrazabas- Tal vez no conocí a mamá, pero sé que estaba haciendo su trabajo, quería proteger a su gente, no me hubiera importado dar la vida por esa razón.

-Lo que pasó después lo recuerdas, grupos aliados de templarios me buscaban después me casé y todo eso lo sabes hija- La mujer de tu padre apareció

-Y lamento haberte tratado mal, pero era necesario, mis hijos no lo entenderían para explicártelo.- Dijo ella con los ojos vidriosos

-¿Pero por...- Te interrumpió tu padre.

-Necesitabas estar a salvo. Ya no era suficiente haberme casado ahora con tu madrastra. Ya no me buscaban sólo a mí, como ya tenías una mentalidad avanzada. Edad considerable y habías sido entrenada desde niña los templarios te buscaban ¿Por qué? No lo sé

Prosiguió tu madrastra –Entonces, necesitábamos una táctica para mandarte lejos y que los templarios no pensaran que te habíamos dicho algo, tu hubieras empezado a hacer preguntas y tendríamos que responderlas y los templarios hubieran espiado y sabrían a donde te habíamos enviado para que estuvieses en un lugar fijo pero seguro y hubieran ido a por ti. Los templarios dejaron de molestar por estos lugares cuando te fuiste y por ende también...

-... dejaron de molestarme a mí- Te quedaste mirando al vacío y luego los miraste a ambos

-Perdóname mucho chiquilla- Dijo la mujer llorando y abrazándote- Me porté muy mal contigo y durante años eso no me dejó estar en paz ¿Qué tal si morías? ¿Qué tal si abusaban de ti? ¿Qué tal si pasaban hambre?

-No hay nada que perdonar- le dijiste- Gracias a eso me hice más fuerte, y aprendí cosas por mí misma- creo yo debería dar gracias

-Bueno bueno- dijo tu padre. Basta de caras largas y vamos ahora a la fiesta.

En la fiesta la pasaste muy bien, duró demasiado tiempo, muchos ya estaban ebrios pero no dejabas de pensar en Connor, la forma de despedirse donde casi se besaron, no olvidabas lo que sentiste al momento que tocó tu cintura, su aliento en tus labios. Era algo demasiado extraño para ti, pero al mismo tiempo te daba seguridad y felicidad.

-Dónde está ese chico del que me hablaste- Dijo tu padre acompañándote

-Tenía una misión importante, hay un general que supongo has oído hablar de él tu como ex asesino. Se llama George Washington, los templarios quieren quitarlo el camino.

- Si, eh oído sobre él, es obvio que a los templarios no les conviene. ¿Pero cómo es él? me hubiera gustado darle las gracias personalmente.

-Bueno, él es demasiado serio, pero conmigo cambia a veces, incluso creo me sobreprotege, es un hombre dispuesto a ayudar.

- Ya veo, espero, algún día conocerlo

-Es una gran persona.

La boda terminó y llegó el momento de irse a descansar pues partirías temprano en la mañana.

Por la mañana partiste temprano, no sin antes despedirte de tu familia. Habías alquilado un caballo, lo suficiente para moverte por tu lugar de origen y regresar a los estados unidos.

Por el camino, antes de salir de la ciudad, de nuevo se presentó esta misteriosa mujer

-Con que mi plan funciono eh.- Dijo ella detrás de ti

-Claro que funcionó, no hubiera funcionado si no me hubiera anticipado a los hechos.

- ¿Qué quieres decir detective? - Dijo ella poniendo las manos en la cintura con un tono de burla.

-Me has estado siguiendo la pista, sabrías que mi hermana se casaba. Sabrías que vendría, sabrías que la última vez descubriría que no eres una potencial amenaza para mí. Ni para mi familia. Sabía que mi padre no es objetivo principal sino yo. Me anticipé a encontrarte aquí, por eso también regresé.

- Mereces una ovación, eres muy inteligente...- Dijo ella aplaudiendo

-Sí, sí, sí ¿Qué vienes a mendigar?- Dijiste molesta.

-De nuevo una alianza- Dijo ella viendo sus uñas en señal de vanidad

-No puedo tener una alianza con la mujer que mató a mi madre, ¡mereces la muerte! Si no estuviera de humor y con capacidad de escucharte ya te habría cortado la yugular- Dijiste con voz seria sacando la hoja oculta de tu mano derecha

La mujer soltó una carcajada por un largo rato – Querida, YO SOY TU MADRE- Dijo seriamente en voz alta mientras se dirigía a ti.

Tu solo retrocediste sacando ambas hojas ocultas- No, no puede ser. Ella...- Entraste en un estado de shock cayendo de rodillas al suelo

-¿Qué te contó tu padre?

-Lo suficiente- Le dijiste desde el suelo. Mirándole a los ojos y con una voz de ira.

-Ya veo, te contó todo, excepto que terminé uniéndome a los templarios después de saber la verdad, sus ideales, por lo que luchaban. Mi plan era destruirlos pero, la vida da vueltas mija. Mis tropas eran las que estaban buscándote, quería que supieras la verdad, que no te entregaras al credo de los asesinos. Pero fue muy tarde. Huiste de tu casa y fue así como deje en paz a tu nueva familia

-Entonces ¿tú querías matar a mi padre?

-No. Yo seguía amando a tu padre pero veo que formó una nueva familia, no me podía entrometer.

- ¿Entonces que sugieres? ¿Por qué estás aquí?- Dijiste levantándote del suelo.

-Creo que hay demasiadas cosas que los templarios y asesinos hacen mal. Esa lucha de siglos, los templarios quieren lo mismo que los asesinos pero eliminar el libre albedrío. En cambio, los asesinos solo asesinan sin demostraciones, sin evidencia. Por esa razón yo trabajo por mi cuenta

-¿Pero Haytham Kenway para que lo necesitabas?

- Lo necesitaba para atraer tu atención, sabía yo que tu amigo Connor peleaba con el mentor de ambos pues él quería hablar a todo mundo de lo que los asesinos hacen, también sé que ahora, en este momento está colaborando con su padre Haytham.

-¿Por qué hiciste eso?

-Yo no lo hice, créeme. Ambos siguen al mismo objetivo, Church. No tuve que meterme para que la tregua se diera. Planeaba hacerlo, si no se daba por sí sola.

-No soy tan mala como piensas, quiero paz. Por esa razón seguí a los templarios, saber cómo manejar todo y corregirlo.

-¡Podías hacer eso siendo asesina!

-Esos días terminaron, entiendes. Ahora soy una templaria.

Se escucharon balazos cerca de ahí. Temías lo peor.

-Ahorita hablamos, primero acompáñame, necesito saber con quién voy a trabajar.

-Si es que necesito ganarme tu confianza, eso haré.

Ambas tomaron sus respectivos caballos y partieron al lugar de los hechos.

-¡No, no, no, no, no, no puede ser!- Dijiste al ver la casa destrozada de ventanas y puertas, dentro solamente estaba tu familia, muerta. Nadie más solo estaban tus hermanastros, tu padre, tu madrastra y el que ahora sería tu nuevo cuñado.

Parecía que murieron sin sufrir, murieron al instante. Ambas entraron en la casa, examinando los detalles

-¡Tú hiciste esto!- Le dijiste a tu madre.

- Claro que no- Dijo ella con la voz rota mirando hacia otro lado – Está bien que sea una templaria y por unos cuantos nos clasifiquen a todos como seres despiadados pero ¡ yo no soy así!- Dijo mirándote- ¡Yo no hubiera matado a tu padre, ni a su nueva familia! Escucha, aquí hay una marca de sangre, alguien está buscando algo que posiblemente tu familia o algún miembro de ella sabe dónde está

-Esa marca que significa- Dijiste acercándote a ella.

La marca era un círculo con una ''X'' en el medio

- Es de una banda, es muy peligrosa, es de esta zona, ellos también buscan el fruto por lo que sé. Quieren el poder, No solo los templarios quieren el fruto, por eso debemos protegerlo bien. ¿Sabes dónde está?

-No te lo diré.

-No te lo estoy pidiendo. Lo que quiero es que lo lleves lejos para que lo protejas. La raza humana aún no está lista para estas cosas. Nadie lo está.

- Iré por él pero antes quiero que me ayudes a sepultar a mi familia.

-Lo haré. No es inconveniente para mí.

Se cavaron cinco tumbas en la parte detrás de la casa, había mucho césped y árboles, era un lugar tranquilo. Fué un dolor irremediable perder a tu familia. Sobre todo cuando todo empezaba a mejorar. Todo pasó tan rápido, por la mañana todo estaba en órden y en cuestión de minutos ya no estaban más contigo.

-Protegeré el fruto con mi vida padre- Dijiste cuando ya se habían sepultado a todos.- Tú lo hiciste, por esa razón ya no estás más. Te sorprendería ver con quién estoy ahora. Y te sorprendería que también está llorando por tu pérdida. Sé que por alguna razón no me dijiste la verdad pero lo hiciste para que viviera en paz.- Derramaste una lágrima- Sé que no les dí a todos una buena sepultura pero, hay cosas que hacer, espero me comprendas. Me marcho, con los fragmentos del edén a otro lugar, aquí están inseguros.

Tu madre estaba llorando. Quién sabe por qué lo hacía. O cual habían sido sus motivos, sus cargas.

-No tengo otra opción que confiar en ti madre. Espera aquí y has una base. Iré a por el fruto.

-Te esperaré aquí.

Parecía que tu madre se lamentaba por su pasado y parecía que decía la verdad sobre querer paz.


A que esta no se la esperaban. Que subiera dos capítulos seguidos.

A ver ¿Alguien vió una referencia o cameo de personaje de serie o película en estos dos últimos capítulos?

Bueno siendo sinceros ¿Sí les gusta éste fic? ¿Lo continuo? Es que la verdad he pasado por problemas personales, escolares y problemas de mente en blanco algunas veces y trato de seguir la idea original que tenía sobre el fic. Tal vez solo es un momento de tribulación que tengo y por eso me siento así. No quería tampoco dejar pasar mucho tiempo sin actualizar ya que tal vez no actualice en mucho tiempo (bueno no tanto).

Quiero hacer unos cambios, cambiar el título de la historia de ''Mundos diferentes, mismos ideales'' a ''No necesito un salvador, necesito un amigo'' ¿Lo dejo como está actualmente o lo cambio? Me gustaría saber que opinan y yo tomar una decisión para así mismo hacer la portada de la historia, ya que la que la actual la tomé de google y no es mía

Espero le sigan dando el apoyo para poder seguir y compartirles este fic.

Pd: Cuando dice el lector dice a Connor ''no sé cómo pagártelo''. Me imaginé a Connor diciendo ''Pero yo sí'' y escena XXX aparece. La verdad a veces cuando escribo cosas así pienso pervertidamente ¿ustedes no?