Los personajes pertenecen a SM.
No juegues conmigo, Alice.
Alice Pov:
Luego de contarle todo a Rosa y que ella me expresara su apoyo, subimos a su auto y nos dirigimos a mi casa, cuando llegamos vimos el auto de Edward estacionado frente a ella, contuve la sonrisa que amenazaba con formarse en mis labios.
-¿Esperabas la visita de Edward?- me preguntó Rosa mas por confusión que por interés.
-La verdad, no.- respondí al tiempo que abría la puerta del auto y me deslizaba fuera de este. Me despedí de Rosa con un gesto con la mano y ella se fue.
Entre a mi casa con emoción, al abrir la puerta y ver la figura de Edward casi tuve la necesidad de suspirar. Le sonreí ampliamente mientras caminaba hacia el dispuesta a devorarle con un beso, pero su mirada de advertencia y lo tenso que se encontraba, me hizo detener a mirar en dirección a la puerta, que conducía a la cocina, abriéndose dejando ver a una Bella que caminaba en nuestra dirección con una sonrisa.
Mi respiración se detuvo mientras ella llegaba junto a Edward y le tomaba la mano, el depositó un beso en su coronilla y yo casi rugí de los celos.
-No quiero sonar grosera, pero no entiendo que hacen acá.- hasta yo pude notar la molestia en mi voz.
Edward me miró apenado y Bella con confusión, aun así me sonrió y dijo;
-Queremos invitarte a una cena que realizaré en mi casa, es que mis padres salieron de viaje y quiero que todos pasemos el día juntos.
¿Cena? ¿En su casa? ¿Edward, Bella y yo? Esto debía ser una broma.
Miré a Edward esperando una explicación y este se encogió de hombros.
-Traté de hacerla cambiar de idea pero créeme que fue imposible, ella sabe como controlarme.- Bella lo miró sonriente y se puso de puntas para darle un pequeño beso.
Quise saltar sobre ella y arrancarle la cabeza.
-Es muy importante para mí que asistas, Alice. Últimamente nos hemos distanciado un poco y quisiera que todo volviera a ser como antes.- Bella me miró sonriente y yo suspiré buscando una forma de salir de esto.
-Yo… esto… creo que pasare la noche junto a Rosalie, Emmett seguro llegará cansado de Port Ángeles y ella no querrá pasar la noche sola.- me excusé.
-No tienes porque preocuparte, ya he llamado a Emmett y nos ha asegurado que irá a la cena, todos nos han confirmado su asistencia, solo nos faltan Rosalie y tú, aunque estoy segura de que Rosalie irá.
-¿Irán los demás?- pregunté un poco mas esperanzada, al menos no seriamos solo nosotros tres. Bella asintió-. Esta bien, iré.- le dediqué una falsa sonrisa mientras Bella me sonrió ampliamente.
-Te espero en mi casa a las seis.- me indicó y yo asentí- Vamos Edward.
Bella paso a mi lado sonriente junto a Edward, quien me miró como disculpándose y yo solo lo fulminé con la mirada.
Luego de escuchar que abandonaron la casa, corrí hasta el sofá, me lancé en el, tomé un cojín para hundir mi rostro en el y gritar furiosa.
Faltaban cinco minutos para las seis cuando tomé el taxi para ir a casa de Bella, no me apetecía manejar, siempre me había gustado ser puntual y, aunque odiara la razón de mi salida, hoy no seria la excepción.
Me había puesto una falda negra ceñida al cuerpo que iba desde los cuatro dedos sobre mi rodilla hasta mi cintura, recalcando mi figura, una camisa de botones color carne con un bolsillo sobre cada pecho, sin mangas, por dentro de la falda, con los tres primeros botones desabotonados, lo que dejaba entrever mis pechos discretamente y unos zapatos de plataforma negros. Si iba a ir a la bendita cena, al menos lograría que Edward deseara besarme durante todo el transcurso de esta.
Cuando toqué el timbre de la casa de Bella ya eran las seis en punto, ella abrió la puerta sonriente y al verme vestida pude notar como sus ánimos bajaban.
Mi intención no era hacerla sentir mal, ella era una gran chica, pero necesitaba la atención de Edward puesta en mi y no en ella.
Bella llevaba puestos unos jeans negros, una camisa azul oscuro con cuello en "V" y unas converse negras.
-Pasa.- musitó mientras se hacia a un lado permitiéndome el paso.
En cuento entre escuche la risa de Emmett proveniente desde el comedor-cocina de la casa, camine en esa dirección con Bella siguiéndome los pasos cabizbaja.
Emm, Rosa y Edward platicaban animadamente sentados alrededor de la mesa. Emmett y Rosalie estaban de un lado de la mesa, había una silla vacía junto a esta última y Edward estaba sentado del otro lado de la mesa entre dos puestos vacios. Los tres se giraron a observarme, Emm y Rosa, esta ultima vestida de forma despampanante, me observaron con naturalidad, mientras que Edward, tan apuesto como siempre, me miro con algo de picardía.
Bella pasó junto a mí y se sentó al lado de Edward, quien la acurruco contra su pecho.
Caminé y me senté en una de las sillas que están a los extremos.
-Vaya que ustedes llegaron temprano.- comenté dirigiéndome hacia Emm y Rosa.
-Estábamos cerca.- explicó ella y yo le sonreí.
Emm y Edward retomaron la conversación y los cuatro se dispersaron.
Algunas veces ambas parejas se besaban intensamente, lo que me ponía realmente incomoda.
Otra vez me encontré envidiando a Bella pues ella podía disfrutar de las atenciones de Edward en público.
Minutos después el timbre sonó anunciando la llegada de Jake y Nessie, por lo que nos dispusimos a comer.
La cena transcurrió entre charlas de temas de poco interés y demostraciones amorosas por parte de las tres parejas.
Luego de llevar los platos al lavavajillas, Bella se sentó en las piernas de Edward, quien la rodeo con sus brazos, y me hizo una pregunta que, debido a la rabia que tenía hacia ella en estos momentos, tome a mal;
-¿Qué tal tu relación con Jasper, Alice?- todos escucharon atentos.
-No tengo ninguna relación con Jasper, Bella.- respondí con tono mordaz.
-No me parece creíble que siempre estén juntos, salgan, hasta se escapen y no tengan ningún tipo de relación.- comentó.
-Deberías creerlo, algunas mujeres podemos tener solo una amistad con un hombre, el que tu prefieras compartir saliva con ellos en vez de una amistad, no significa que todas pensemos así.- exploté.
Bella y todos los demás me miraron sorprendidos.
-¡Alice, no te permito que le hables así a Bella!- rugió Edward fulminándome con la mirada.
-¿Y quien eres tu para permitirme o no las cosas?- bufé-. Ni tú, ni nadie me mandan.
-Deberías calmarte, Alice- musitó Bella.
-Y tu deberías dejar de inmiscuirte en mi vida- dicho esto me levanté, caminé hacia la salida y abandoné la casa dando un portazo.
Saqué mi móvil de mi cartera negra y marqué el numero de Jasper.
-¿Aló?- escuché su voz.
-Ven a buscarme.
-¿Dónde estas? ¿Te pasa algo?- preguntó preocupado.
-No me pasa nada, estoy en la casa de Bella, ¿Sabes donde es?
-¿Quién no sabe donde vive el comisario Swan?- fue una pregunta retorica- Estoy cerca, no tardaré.
-Está bien.- terminé la llamada.
Pasados tres minutos, escuché las ruedas del auto de Jasper chillar al cruzar hacia la calle de Bella.
Cuando aparcó frente a mi, la puerta de la casa de Bella se abrió.
-Ni se te ocurra subir a ese auto, Alice.- la voz de Edward sonó autoritaria y cargada de ira.
-No me jodas, Edward.- le grité mientras abría la puerta.
-¡Maldita sea, Alice! ¡Ven ya!- lo escuché decir antes de cerrar la puerta del auto y que Jasper acelerara lejos de ahí.
No habíamos avanzado mucho cuando mi móvil sonó, era un mensaje de Edward.
"No juegues conmigo, Alice. No te conviene."
Bufé y teclee un rápido:
"Púdrete"
Me giré para ver a Jasper, la curiosidad estaba escrita en su rostro y aun así no me había preguntado nada.
-¿Hacia donde nos dirigimos?- le pregunté cuando note que cruzó en dirección a Port Ángeles.
-Estaba por llevar a mi hermanita al cine cuando me llamaste, no puedo defraudarle.- me respondió e inmediatamente miré hacia el asiento de atrás donde se encontraba una pequeña niña de seis o siete años de cabellos rubios, ojos caramelo y una cálida sonrisa para mí.
-Hola, soy Jane.- se presentó con voz angelical- Tu debes ser Alice, mi hermano siempre me habla de ti.- comentó riéndose.
-¡Jane!- Jasper la fulminó con la mirada y yo reí.
Me parecía que, después de todo, tendría una linda tarde.
Bueeenaaaas :D me perdí por mucho tiempo y es que se me había olvidado la contraseña y todo esto fue un enredo.
Este capitulo fue un verdadero dolor de cabeza, aun así espero que les guste.
Voy de paso así que no me puedo extender mucho, disculpen los errores.
Nos leemos pronto.
Aly.
