Una Noche Tormentosa
Todo lucía hermoso ante sus ojos, aquellos árboles teñidos de color blanco casi en su totalidad. Ella nunca había visto la nieve, y se sentía feliz de haber decidido al final haber asistido a aquel viaje de estudios.
Podía ver como aquellos árboles iban pasando cada vez más rápido junto a ella, ¿O quizás ella era la que había aumentado la velocidad?.
Asustaba volvió a concentrarse en lo que estaba tratando de hacer, a intentar mantener sus pies firmes como se lo había indicado su amigo Jacob.
Pero le era imposible, estaba muy temerosa. Le era sumamente dificultoso poder controlar su velocidad en aquella pendiente.
Aterrada observaba como todo pasaba con suma rapidez frente a su mirada, ni siquiera lograba soltar alguna palabra de socorro. Se hallaba completamente petrificada. Y aquello aumento al ver que sus esquíes la guiaban directamente contra un árbol.
Estaba arrepentida de no haberse ido a esquiar junto a Jacob, y todo porque había pensado que estaría mucho mejor en una pista para principiantes.
Pero nuevamente había desestimado su poca habilidad para toda clase de deportes.
-Alguien que me ayude! ― pensó para si al momento de cerrar sus ojos, y esperar el impacto, ya que solo estaba a unos metros de lo que provocaría que se detuviera en su totalidad.
En ese instante percibió un ruido junto con una brisa proveniente de uno de sus costados. De pronto ella caía al suelo junto con lo que parecía ser otro cuerpo. Era lo que creía, después de todo podía percibir unos brazos rodeándola.
Calidez. Podía percibirla en ese abrazo resguardador, alguien la había salvado de estrellarse contra aquel árbol. Pero sus ojos se sentían muy pesados como para abrirlos, no tenía las fuerzas como para hacerlo. Todo se había vuelto negro.
"Siempre había disfrutado de aquella tranquilidad que se apreciaba al llegar temprano a clases. Cuando ningún alumno llegaba aún, el silencio se podía sentir en cada rincón de aquella aula. Eso lograba acogerla de sobremanera.
Pero el sonido de unos pasos provocó que saliera de sus pensamientos. Alguien había llegado tan temprano como ella, y no podía evitar sentir curiosidad junto con nerviosismo al mismo momento.
Con suma lentitud fue colocándose de pie, con cautela comenzó a abrir la puerta de su aula, para así ver a la persona que transitaba a paso lento por los pasillos.
Sus ojos mostraban el asombro al apreciar a aquel que interrumpió su tranquilad. bella podía percibir como el calor se acumulaba en sus mejillas.
-Edward ― dijo en un susurro. Pero se reprendió a si misma al segundo de haberlo echo, porque había notado como este se detenía al momento. Con torpeza cerro la puerta de su aula, esperanzada de que él siguiera su camino.
Con sus manos lograba percibir en calor en sus mejillas, el cual aumentaba al notar como la perilla era girada con lentitud. Su corazón comenzó a latir con fuerza al apreciar que la puerta estaba siendo abierta.
Se hallaba nerviosa, y mucho más al ver aquellos ojos que la observaban con cierto desconcierto. Él había entrado, se encontraba frente a ella, sin decir palabra alguna.
Bella solo atino a bajar la mirada, no había podido enfrentar por más tiempo aquellos ojos . Este solo sonreía de medio lado, algo divertido por aquella vergüenza que siempre estaba presente en aquella morena.
-No quise molestarte..Disculpa
Pero fue interrumpida por este, por aquella voz totalmente neutra.
-¿Acaso me sigues― Al escucharle esa interrogante, las mejillas de bella ya no se hallaban de color rosa, si no que un rojo intenso había tomado posesión de estas. Notaba como Edward se divertía con lo que seguro era la expresión de su rostro.
¿Seguirlo? ― Se consultaba mentalmente ella ― pero si es él quien todos los días me ha estado siguiendo hasta mi casa. Solo caminando en silencio tras de mi, hasta que me ve entrar, para luego marcharse sin siquiera mirar atrás. ― Todos esos días había deseado consultarle el porqué de sus actos, pero su vergüenza no se lo había permitido. Tal y como ahora ― te equivocas, es solo…que me gusta la tranquilidad…del aula a esta hora
Había podido percibir por una milésima de segundo como la sorpresa se dibujaba en aquel rostro del chico, pero aquello fue solo perceptible por un momento, luego volvía a tomar aquel frío semblante. Ella solo le observaba con curiosidad, mucho más al percibir como los rodeo el silencio, al notar aquella aura que se estaba creando. Soledad, esto era lo que bella podía apreciar…
Pero solo permaneció en completo sigilo, viendo como este comenzaba a caminar rumbo a una de las ventanas. Por unos segundos se había quedado hipnotizada observando como la suave brisa mecía sus cabellos. Lucía tan inalcanzable, tan sereno.
Su palpitar volvió a tomar intensidad. Desvió su mirada, la cual aún se hallaba con ese rojizo.
-¿Por qué…? ― se consultaba con timidez. Mientras con una de sus manos trataba de controlar su intenso latir, pero tal parecía que no iba a dar resultado.
-¿Iras? ― La voz de Edward la hizo salir de sus cavilaciones. Levanto su blanca mirada, solo para toparse con la mirada interrogativa de Edward . Los segundos pasaban, pero la respuesta no llegaba. Una mirada llena de molestia comenzó a dibujarse en el rostro de él― No te enteraste ¿verdad?
-¿Enterarme? ― respondió ella con otra interrogante. Un suspiro cansado escapaba de los labios de Edward ― Tonta… ― ahora era el turno de bella para asombrarse, este la había llamado "tonta", y en su cara. Ante aquello no sabía como reaccionar, por eso solo pidió perdón mientras bajaba la mirada ― eres extraña
Edward lucia divertido, ella podía notarlo de soslayo. Aquella media sonrisa se lo reflejaba.
Su vergüenza era tanta que solo atinaba a jugar con sus dedos, en señal de nerviosismo.
-ya me lo…habías dicho…dos veces
Edward solo aparto la mirada luego de segundos de haberla escuchado. Todo mientras metía las manos a sus bolsillos. Bella solo lo observaba en silencio.
-Lo se ― fue todo lo que este dijo, antes de volver a centrarse en la ventana que estaba frente suyo. Bella solo se había quedado viéndole nuevamente en completo sigilo. Para luego lentamente situarse junto a él, y dirigir su mirada a lo alto del cielo.
Así permanecieron por unos cuantos minutos más, solo disfrutando del silencio que los rodeaba.
-yo también… ― sus ojos fueron a parar junto a la persona que estaba a su lado, esperando que este terminara de hablar ―…disfruto de esto
Al terminar aquellas palabras Edward volvió su vista hacia ella. Pero bella a los segundos desvió la mirada, sus mejillas volvían a teñirse de rosa pálido. Su corazón volvía a tornarse violento.
Solo pudo asentir con timidez, mientras volvía a jugar con la punta de sus dedos.
"Hpmh" ― Asustada ella volvió su vista hacía él al escucharle, creyendo que tal vez este se había molestado al no poder responderle. Pero al notar aquella media sonrisa dibujada en sus labios…
…provoco que ella también sonriera. Que volviera su vista al frente como este lo había hecho al soltar aquel ¿ruido?
El tiempo seguía transcurriendo, pronto llegaron a sus ojos los cuerpos de los alumnos que iban accediendo por las puertas. Su tranquilidad iba a ser interrumpida.
…Ya llegan… ― pensó con pesar bella mientras su vista se mantenía en aquella reja para ingresar al instituto. Veía como Irina venía seguida por aquel rubio, que sonreía de una manera deslumbrante…
…para ella. Solo pudo sonreír ante eso, aunque segundos después aquello se vio opacado por la misma voz de esa chica en sus pensamientos.
""…Isabella , aléjate de Edward si no lo quieres…yo…yo le quiero mucho""
Con suma tristeza observo de soslayo al chico que estaba junto a ella. Un sentimiento de amargura lleno su ser al notarlo. Estaba incumpliendo su palabra, le estaba fallando a aquella chica. Y lo peor de todo…
…era que no quería cumplir con aquella promesa.
Pero salió de sus pensares al ver como Edward volteaba, para comenzar su caminar hacía la puerta de salida.
-¡Edward! ― Al escucharle el se detuvo, más no volteo a verle. Los segundos pasaban mientras ella hacía un intento por lograr formular aquella pregunta. Deseaba consultarle el porqué todos los días el la seguía hasta su casa ―…si iré
Termino de decir con suma vergüenza. No lo había conseguido
-Tonta ― este volteo luego de decirle aquello. Le sonrió solo con él sabía hacerlo. Esta solo permanecía en silencio, asombrada por aquella reacción ― ni siquiera recuerdas a que me refería.
Fue todo lo que salió de su boca, para luego abrir la puerta e irse.
Lentamente fue abriendo sus ojos, acoplándose a la luz que llegaba a estos. Trato de levantarse, no entendía que era lo que había pasado, y mucho menos quien había sido la persona que la había recostado en una cama. No había conseguido ponerse en pie, un fuerte dolor de cabeza inundo su ser.
Bajo su mirada mientras apoyaba sus manos en su regazo, había recordado ese día de clases, aquella mañana en la compañía de Edward Sonrió al instante que aquella imagen volvía a dibujarse en su mente
"Que bueno que despiertas bella, estábamos preocupados"
Aquella voz la hizo volver en si, a la habitación en la cual había despertado, y olvidarse por el momento de aquellos recuerdos. Su mirada volvía a cubrirse de amargura al percatarse de quien se trataba. Era aquella chica de ojos color jade.
Solo pudo bajar la mirada, recordando una vez más que había faltado a su palabra, y que en el fondo…
…deseaba volver a incumplirla.
-siento…causar problemas ― Le era imposible no sentirse mal, primer día en aquel lugar, y ya se había desmayado. Y lo peor de todo era que parecía que le habían salvado, pero no lograba recordar nada más que su desesperación, y el miedo por el golpe que se avecinaba. Pero que nunca vino.
Y aunque aquella chica le dijera una y otra vez que estaba bien, que lo importante es que nada malo había pasado, ella no podía evitar sentirse de igual manera.
El ambiente se torno tenso después de unos segundos de silencio. Bella sabía a que se debía, y era por eso que no se atrevía a levantar la mirada, no deseaba ver aquellos destrozados ojos verdes que siempre mostraba aquella chica cada vez que hablaba de Edward
Deseaba irse de ese lugar, por un momento las ganas de salir corriendo la inundaron. Tenía miedo, pavor de lo que alguien pudiese decirle…
…ya no poseía las fuerzas necesarias para mantenerse alejada de aquel chico.
-bella …tú…
No, por favor no digas nada, ya no. ― pensaba para si bella mientras apretaba con ambas manos la tela de sus pantalones.
-¡Bella! ― aquel grito junto con la apertura de la puerta hizo que aquella frase no fuera terminada. En unos segundos ella podía percibir como volvía el aire a sus pulmones. Agradecida veía como entraban el rubio junto con Jacob ― que bueno que ya desper…" ― pero no pudo terminar de hablar, había recibido un golpe en plena boca del estomago por parte de su compañera de curso
-¡¿Qué manera de entrar es esa? ¿Qué hubiera pasado si todavía se encontraba dormida? ― Su mirada fulminaba mientras Jacob le dedicaba una sonrisa llena de disculpa , james quien aún seguía sobándose aquel golpe recibido.
Bella solo veía con una sonrisa en su rostro aquella escena, feliz porque tal parecía que ahora…
…no me hallo tan sola.
-¿te encuentras bien Bells? ― El peso de un cuerpo junto a ella en la cama la hizo volver en si, a voltear su vista hacía la persona que le había hablado. Encontrándose así con un aquella sonrisa tan vacía de Jacob, de ese chico que la había pintado en varias ocasiones. Ella solo pudo asentir con suavidad ante su consulta. ― la enfermera dijo que no había problema con llevarte a mi habitación
El color rojizo volvió a tomar posesión en sus mejillas, no podía creer que había estado recostada en su cama, que de todas las habitaciones que tenia esa residencia…
…fuera justo a parar a esa.
…es verdad, se me había olvidado que esta residencial pertenece a la familia de jacob, el profesor nos lo dijo cuando anuncio el viaje. Lo había olvidado por completo.
-gracias, ya me siento…mejor
-Que bien, me había preocupado. ― las mejillas de bella se tiñeron de rojo intenso al escucharle, al notar un leve eje de preocupación en su mirada. Le pidió perdón por haberlo hecho. Jacob solo pudo negar ante sus palabras, y sonreírle una vez más ― Debí haber ido contigo, para que no te pasara nada malo…
Esta solo le sonrió agradecida, estaba feliz de que contaba con buenas personas a su alrededor. Una lágrima escapaba de sus ojos al recordarse en un pasado no muy lejano, lo sola que había estado desde aquel incidente. Pero limpio con sumo disimulo aquella gota salada, no deseaba perturbar más a aquellos que ella consideraba…sus amigos.
Amigos… ― Sonrió ante aquella palabra pensada, mientras se llevaba a sus labios un poco de aquel chocolate caliente que le había comprado Jacob . Este había dudado mucho en irse nuevamente a disfrutar de aquellas mini vacaciones, pero ella le insistió que estaba bien, que solo disfrutaría de ver a través del ventanal aquel blanco paisaje. Pero el chico no quiso retirarse sin antes comprarle algo de tomar, para que "sus mejillas volvieran a tomar ese rosa pálido que tanto le gustaba". Se sonrojo al recordarlo, al visualizar en su mente aquella escena.
Sonrió con ternura mientras veía ensimismada aquel vapor caliente que emanaba de esta.
Había estirado aquella cama en la cual había estado recostada, no deseaba estar más tiempo de esa manera, aquello seguro preocuparía más a sus amigos, y en verdad eso era lo que menos deseaba. Era por eso que ahora se hallaba sentada en uno de los grandes sillones del salón principal, donde unos grandes balcones le permitían observar el paisaje en su gran esplendor.
…todo luce tan blanco, tan…puro.
Más aquel momento ocurrido hace unas horas volvía a su mente, por más que trataba de recordar quien era la persona que le había ayudado, solo lograba visualizar sombras en sus recuerdos. también venia a su corazón una gran calidez
Sus ojos volvieron a centrarse en aquel blanco paisaje. Pudo visualizar en lo alto del cielo, como este se iba cubriendo poco a poco. Todo daba a indicar que el tiempo cambiaria, que una tormenta estaría aquí pronto.
Inconscientemente apretó levemente aquella taza de chocolate caliente que yacía entre sus manos.
Esa seria otra noche sin dormir para ella, por su temor al viento, a las tormentas.
-¿Qué haces aquí? ― Aquella voz provoco que saliera de sus memorias, que girara su rostro en dirección a donde esta provenía. Topándose así con unos ojos almendrados que la observaban con indiferencia. Solo pudo bajar la mirada, a decir en un leve susurro que no estaba haciendo nada ― me entere que te habías desmayado en la pista para principiantes ― al escucharle, bella solo desvió la mirada, en sus ojos podía verse la tristeza que le causaban las constantes burlas de aquella chica. Permaneció en silencio, esperando que ella terminara de hablar. ―…si que eres penosa, solo le causas problemas a Edward. Pero eso es bueno, así él se aburrirá pronto de ti
Aquellas palabras provocaron que en su corazón se produjera un estremecimiento. No podía evitar cuestionarse si aquello podía pasar, si este le pediría en algún momento que en definitiva no le hablara nunca más.
No quería que eso ocurriera, ya se habían distanciado bastante después de aquella petición de Irina, y realmente no quería que siguiera de esa manera.
-Si quieres que ocurra eso, pues ve a la cabaña que esta colina abajo. Edward me dijo que te avisara que estaría ahí, que necesitaba hablar contigo"
Dicho eso esta se dio la media vuelta, para alejarse del lugar ante la vista de una angustiada bella.
Estaba cansado, se suponía que eran unas mini vacaciones, pero apenas había puesto un pie en la residencial…
…Su "cuidador" le había hecho sonar el celular, dándole aviso que necesitaba que atendiera unos inconvenientes que en ese lugar estaban ocurriendo. Se maldijo internamente por su suerte, pero no hizo mayor reclamo, ya que en un par de años todas las propiedades y empresa de su difunto padre estarían en sus manos; por lo tanto era mejor que de una buena vez se fuera acostumbrando.
Solo había alcanzado a disfrutar un rato de la nieve, ¿y solo para que?, solo para tener que salvarle el pellejo a bella
Le daba cierta rabia, pero no podía evitar de igual manera disfrutar de su torpeza, aunque esta vez podría haber acabado en tragedia. Y eso, aunque no quisiera admitirlo, no le gustaba para nada.
Había tenido suerte de que justo había estado esquiando por ese sitio, y mucho más que gracias a que era muy bueno en aquel deporte, había logrado darle alcance. Tuvo que aplicarse más de la cuenta para poder situarse con rapidez junto a ella, y evitar que se estrellara con aquel árbol, y todo para que ella se desmayara sin siquiera agradecerle por salvarle del golpe.
Un suspiro cansado escapaba de sus labios mientras dirigía sus ojos a lo alto del cielo, observando como este anunciaba la llegada de una próxima tormenta. Lo mejor era volver enseguida a la residencial.
…hay que avisarles a los idiotas que se retiren a descansar por el día de hoy. ― pensaba para si mientras comenzaba su camino de vuelta a donde se encontraban todos ― A ver si el idiota del james me deja en paz aunque sea un rato. No quiero ni pensar que tendré que aguantarlo todo el resto del día.
Su trayecto de vuelta no había sido tan largo. Puesto que uno de los empleados le había facilitado una de esas motonetas para nieve, para que así no tardara mucho, y lograra adelantarse al comienzo de la ventisca que avisaría la llegada del mal tiempo.
Aún así aquel violento viento logro darle alcance. Por suerte ya se encontraba en la puerta del hostal, y podría evitar el condenado frío que solo le traía malos recuerdos.
También se había percatado que ya todos se encontraban dentro de este, puesto que de lo poco que lograba verse a su alrededor, parecía que nadie se encontraba afuera.
Al entrar fue recibido por el administrador del lugar, este lo llevo al salón principal, donde sus compañeros y algunos otros alumnos se hallaban platicando entre si.
De solo verlos a todos reunidos, provoco que su primera reacción fuese girarse sobre si mismo para así irse a su alcoba. Pero para su mala suerte la voz de aquel chico hiperactivo diciendo su nombre, lo hizo detener su intento de buscar algo de tranquilidad.
-Edwars ― no tardo mucho en llegar a su lado, pero lo que más le había extrañado a Edward fue que pareciera que este buscaba algo a su alrededor. solo observaba de manera irritada ―… ¿Eh? Y… ¿Bella?" ― le consulto con extrañeza.
Edward solo frunció el seño ante su interrogante.
-¿Y como quieres que yo sepa? ¿No ves que vengo recién llegando?,
Ante aquella respuesta el rubio solo meditaba en silencio sus palabras. Edward se hallaba cada vez más molesto, su intento de verse inteligente lo estaba colmando.
-pero nosotros pensábamos que estarías con ella, digo…ella misma dijo que iría a platicar contigo"― por unos segundos la sorpresa inundo el rostro del chico al escucharle, momento que el mismo corto mientras apartaba del paso a su compañero de curso. Camino rumbo donde Irina que se hallaba conversando con Jacob. Este fue seguido de cerca por un contrariado james.
-Irina ― le llamo con seriedad. Esta con una sonrisa en su rostro volteo para darle la bienvenida. Con un abrazo le decía que estaba feliz de que ya se encontraba de vuelta. Pero este cortó esa muestra de afecto en un segundo, para mirarla de una manera que nunca había visto. Aquello la estremeció por dentro ― bella ¿Dónde esta?"
-¿bella…?"
El viento corría con una fuerza impresionante. Era tanto, que aunque él se encontraba sumamente abrigado, podía sentir el frío colarse por sus ropas y congelarle los huesos.
Debía encontrarla, y a penas lograse dar con ella, le diría lo estúpida que era.
""¿Cómo que no sabes donde esta? ― se encontraba alterado. Edward siempre ha sido una persona que gusta poco mostrar sus emociones, y era por eso que todos se le habían quedado mirando con asombro. Lucia realmente fuera de si. ― te pedí que la cuidaras ¿no?. ¿Es que ni eso puedes hacer bien?…"
Se sentía mal, solo podía bajar su rostro en un intento de ocultar el dolor que las palabras de este le causaban.
Pero la voz de otra persona hizo que ella levantara su mirada asombrada, ahora todos podían observar lo llorosos que estaban sus ojos.
-¡Cálmate Edward, ella no tiene la culpa, ¡ no es tu empleada! ― este solo recibió una mirada llena de furia por parte del Edward. Más no dijo nada, solo se volteo molesto, dispuesto a salir a buscar a SU bella ― ¡¿Dónde crees que vas con esta ventisca? ― le grito con molestia su amigo, ya que lo veía caminar a paso firme rumbo a la puerta de salida.
-¿Dónde crees imbécil? Seguro ella esta afuera, no puedo…no lograra sobrevivir a la tormenta― le respondía este de manera muy decidida.
- no puedes hacer eso ― esa era la voz de irina, de sus ojos ahora se encontraban brotando lágrimas, pruebas de su preocupación. Su miedo porque algo le pasara a la persona que quería. ―…tú…tampoco sobrevivirás…
Ante aquellas palabras Edward solo bajo la mirada, sus puños apretados reflejaban su impotencia, la muestra de su determinación. Estaba decidido.
Y era por eso que ahora sus ojos lo mostraban, había levantado la vista, todos se habían quedado en silencio ante tal determinación.
-No importa… Esta vez no me quedare sin hacer nada ― la imagen de la muerte de los suyos venía a su mente ante tal pensamiento ― no permitiré que nadie más muera ante mis ojos
Aumento la velocidad de la motoneta mientras gritaba el nombre de bella, esquivando las pocas rocas que se cruzaban en su camino. Con cada minuto que pasaba, el viento tomaba más fuerza, impidiéndole así lograr obtener una buena visibilidad.
-Edward, por lo que nos dijo bella, ella fue a aquella cabaña que estaba al pie de la colina. Ella dijo que iba a ir a platicar contigo
La voz de Jacob venía a su mente, aquellas palabras que escucho de sus labios antes de salir de la residencia invadían sus pensamientos. Él había visto la preocupación en sus ojos al decírselo, pero no había podido decirle nada. Solo se había limitado a salir por la puerta en silencio, con su mente solo puesta en aquel destino.
-es una tonta ― decía por bajo mientras con dificultad saltaba por una roca que se le había puesto en frente ― ¡mierda!, ojala pudiera saber si alcanzó a llegar a la cabaña o no
Se estaba desesperando, las horas seguían transcurriendo, y el frío se estaba acrecentando. Estaba perdiendo las esperanzas, y con eso su frustración y coraje solo iba en aumento.
Cada vez era menos la visual que lograba tener, y el camino no era de ayuda tampoco, le era sumamente dificultoso mantener el balance del vehiculo en el que iba.
La presión se incrementaba.
Ya llevaba más de una hora y media en aquel hostil tiempo, y aún no lograba obtener ninguna señal de bella. Hacía unos minutos que había tenido que seguir la búsqueda a pie, puesto que una roca de gran tamaño hizo que volcara. La motoneta se había descompuesto debido al golpe recibido.
Las piernas ya le pesaban, con cada paso que daba sentía que caería desmayado en cualquier instante. Incluso percibía que por momentos hasta la conciencia se le congelaba. El frío era incontenible.
Grito una vez más, con toda la poca fuerza que le quedaba. Y con el nombre de ella en sus labios cayo de bruce a la helada nieve. Ya las fuerzas parecían haberlo abandonado, el hallarla se había vuelto algo sumamente lejano.
Sus ojos iban cerrándose lentamente mientras la nieve que era levantada por el viento golpeaba su pálido rostro, estaba perdiendo el sentido.
"¿Cómo te llamas? Quiero que me digas tu nombre"
"…bella, Isabella Swan"
Bella..eres una tonta.
"¡Edward ¡esa chica…! Ella…a ella no le gustas"
…lo se, no seas molesta james . A mi…tampoco…no…
"Edward, nunca te has enamorado… ¿verdad?"
…no, el amor…es para… los débiles.
"…Yo c-creo todo lo contrario…h-hace más valientes a…las p-personas, más si es p-por proteger a su ser amado"
…mentira. Eres una ingenua...Yo no pude…no puedo…
"Es que…pienso que seguro…es por eso…que siempre tiene… ¡esa cara que da miedo!"
Media sonrisa se fue dibujando con dificultad en sus labios. Era tanto el frío que estaba delirando, recordando sucesos del pasado, aquellos transcurridos junto a bella
Deseaba ponerse de pie, más no le quedaban fuerzas para hacerlo.
Una vez más no podría proteger a esa persona importante. Ella estaba equivocada.
-o tal vez…sea p-porque…no la q-quiero de…esa manera ― lograba decir con suma dificultad, hasta las fuerzas para hablar lo estaban abandonando.
"gracias por el chocolate Edward " ― podía recordar aquella sonrisa, esa expresión de suma vergüenza en su rostro, aquel gesto que no volvería a ver.
Su oscura mirada volvía a sumergirse entre las sombras, no contaba con las fuerzas para mantenerse despierto.
""…hay cosas que son imposibles de olvidar, por más que lo intentes…ahí estarán presentes…atormentándote"
"…tiene razón, hay que s-seguir adelante ¿no?...ser fuertes ante la…adversidad ¿verdad?""
Aquellos recuerdos seguían invadiendo sus pensamientos uno por uno, provocando que volviera una vez más en si, que sus ojos volvieran a abrirse con cierta dificultad.
Podía visualizarla a lo lejos, una suave luz a la lejanía. Esta titilaba sin cesar.
…a-acaso… ¿me estoy muriendo? ― en un intento desesperado logro colocarse de pie con gran dificultad, luego de varios intentos por mantenerse estable, lo había conseguido.
A paso lento y casi ya sin energías, le siguió. Hasta que esta desapareció cuando se poso sobre el tronco de un enorme árbol, aquel quedaba a unos metros de aquella cabaña en la cual supuestamente ella iba a encontrarlo.
Y la vio, aferrada a sus rodillas entremedio de las raíces de aquel que la resguardaba.
-Bella ― le llamo luego de unos intentos en vano por sacar el habla, su voz sonaba sumamente seca ―…despierta, vamos"
Solo la vio mover levemente uno de sus dedos después de unos cuantos intentos más porque le escuchara. Aún se encontraba con vida, pero si seguían en ese frío, ambos morirían congelados.
Con suma dificultad logro que ella pasara uno de sus brazos por su hombro, y mucho más para que se pusiera de pie.
A duras penas ambos caminaban rumbo a la cabaña que se hallaba a pocos metros. Este notaba como ella se aferraba más a su persona cuando el viento aumentaba su velocidad por tiempos, todo mientras se quejaba en un susurro casi imperceptible. Estaba claro para él que bella le temía, y suponía que por eso no había logrado llegar hasta la cabaña, aún cuando esta no estaba tan lejos de su persona.
…seguro apenas comenzó a correr este con más velocidad, ella solo atino a acurrucarse entre las raíces de ese árbol. Debió estar petrificada.
Sintió como esta caía al suelo al no poder dar un paso más, aquello casi provoco que él cayera junto con ella, pero por suerte Edward logro mantenerse – aunque con dificultad – en pie.
Se coloco con lentitud frente a ella, para luego darle la espalda. Se agacho hasta quedar a su altura.
Bella con suma dificultad levanto la mirada, solo para toparse con la amplia espalda de este. Él giro levemente su cabeza, su voz sonaba quebrajada, pero era firme.
"…sube, te cargare"
Aunque ella le dijo que no, que él también estaba igual, que solo la dejara ahí…
…que no deseaba ser una carga.
Edward solo soltó un bufido, para luego responderle que eso era asunto de él. Que se callara y obedeciera, porque si ella no se subía, ambos se quedarían en ese lugar. Morirían congelados y su fantasma la perseguiría hasta el más allá en búsqueda de venganza.
Ella solo bajo la mirada en un intento de ocultar aquellas lágrimas que comenzaban a acumularse en sus ojos. En silencio se subió con cuidado a la espalda de este, para luego comenzar a ser llevada con lentitud en silencio por Edward
…es…calido — dijo en un susurro antes de desmayarse.
Se hallaba cansado, con cada paso que lograba dar percibía que la vida se le iba de las manos. Pero en esos momentos en que sentía que ya no podía más, solo volteaba levemente su cabeza para verla. Ella solo respiraba con dificultad, sus ojos estaban cerrados debido al cansancio y frío.
Y volviendo su vista al frente, seguía su camino una vez más.
Al llegar a la cabaña inspecciono el lugar con su vista, viendo que en lo que parecía ser una repisa, se hallaban unas mantas.
Llamo quedadamente a la chica que yacía en sus brazos, esta luego de unos segundos de silencio le respondió apagadamente. Ante aquello este solo pudo volver su vista al frente, debía prender aquella chimenea que estaba junto a él, ambos debían entrar en calor pronto, o si no de esa noche no pasarían.
-¿Puedes mantenerte en pie? ― le consulto con su típico tono neutro. Bella solo asintió lentamente luego de unos momentos. Edward asintió también ante su respuesta, para luego con cuidado bajarla de su espalda. ― debemos entrar en calor
Bella solo pudo asentir una vez más mientras hacía un gran esfuerzo por mantenerse firme, ya que sus piernas se hallaban entumecidas. Sentía que en cualquier momento perdería la conciencia.
Trato de mantener su vista en el chico, observaba como metía unos papeles a lo que parecía ser una chimenea, para luego coger unas cerillas y prender fuego. Todo el lugar se iluminaba en unos segundos.
Edward volteo lentamente luego de haber logrado que el calor comenzara a inundar aquel refugio, sus ojos se toparon con el frágil cuerpo de bella. Sabía que aquel fuego no seria suficiente, y que lo que estaba apunto de proponerle no iba a ser fácil para ninguno de ellos, pero no le quedaba otra alternativa.
-Escúchame bien bella, ― aquel tono que este empleaba hizo que su cuerpo se estremeciera, ella presentía que aquello que iba a escuchar, le iba a provocar un desmayo ― deberemos sacarnos lo máximo que podamos de ropa, y dormir juntos para entrar en calor…
Mientras hablaba podía notar como la sorpresa cada vez estaba más presente en el rostro de ella, estaba seguro que si no sintiera tanto frío, sus mejillas se encontrarían más rojos que un tomate bien maduro.
-solo hay unas mantas, pero creo que sabes perfectamente que la mejor manera de calmar este congelamiento, es con el calor corporal de otra persona…― luego de unos segundos en silencio, bella solo asintió con suavidad. La sorpresa esta vez tomaba posesión del rostro de Edward Nunca pensó que aceptaría tan rápido, y mucho menos consiente. ― bien, entonces mientras yo me volteo para estirar las mantas, tu puedes sacarte la ropa mojada ¿queda claro?
Nuevamente bella volvía asentir, podía ver la vergüenza en su persona, después de todo no se atrevía a levantar su mirada para verle.
A ella le había costado mucho más dar comienzo a la tarea por quedar solo en paños menores, pero Edward procuro no voltear a verla en ningún instante, solo se giro cuando ella ya se encontraba entre las mantas. Podía ver como tiritaba del frío. Debía darse prisa.
Y es así como minutos después ambos se hallaban entre aquellas ropas, pero aún ella mantenía la distancia. Su vergüenza no le permitía acercarse a este.
Un suspiro cansado escapada de los labios de Edward . Estaba más que claro que tendría que ser él quien "tomara la iniciativa".
Fue así como se acerco a ella, para luego atraerla hacía el. Podía percibir la tensión en su cuerpo, se encontraba nerviosa.
Pero ambos permanecieron en silencio. Sin que pudiesen darse cuenta, el calor se había reunido en sus mejillas. Ambos estaban sonrojados. Pero ninguno podía verlo, ya que está estaba recargada en su pecho, y Edward se encontraba apoyando su mentón en la cabeza de ella.
Luego de unos minutos él podía percibir como aquella tensión que se había encontrado en aquel frágil cuerpo, se había esfumado. Incluso su respiración se hallaba mucho más calmada.
-Edward… ― su suave voz llegaba a los oídos de él, no se la esperaba, incluso pensaba que tal vez se había quedado dormida. Pero no dijo nada, solo esperaba que esta terminara de hablar ―…gracias…por todo
Esta vez era él quien podía percibir como su cuerpo se tensaba ante aquellas sinceras palabras. No había conseguido sacar el habla, no sabía exactamente que decir.
-¿Puedo d-decirte…algo? ― al no escuchar nada, esta solo prosiguió ―…he q-querido preguntarte d-desde hace días… ― su voz era cada vez más suave, todo daba a indicar que se estaba quedando dormida ―…el porqué m-me seguías a casa, pero…ya no q-quiero s-saberlo"
Ante aquello este solo pudo meditar por unos segundos, y agradecía de cierta forma que ella no le preguntara, ya que aún no sabía la respuesta ante aquella interrogante. Solo había querido hacerlo, eso era todo.
El silencio volvió a reinar por unos momentos, siento cortado nuevamente por bella
-solo…no dejes de hacerlo
Su corazón, por unos segundos había comenzado a latir con gran intensidad al escuchar lo último. Inclusive paso por su mente preguntarle el porqué quería que continuara siguiéndola. Pero desistió a la idea cuando noto su respirar, como se acomodaba entre sus brazos. Se había quedado dormida.
…no se porque, pero…solo deseo protegerte.
OLAAA A A TODASSS, SUBI 3 CAPSS A PETICION DE UN RR =) BUEEEENO, EL SABADO JURO SUBIR OTROS TRES, TENGANME UN POKITO DE PACIENCIA, K MAÑANA TENGO PRACTICAS DE MI UNI, UN EXAMEN PARA EL CUAL ESTUDIAR PFFFFFFF,
PD: A TODAS LAS K ME HAN AGREGADO CON LA NUEVA HISTORIA K ESTOY HACIENDO LLAMADA "CONTIGO" G-R-A-C-I-A-S ME ARADA K LES GUSTENN, K TENGAN UN LINDO DIÍA
