Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer (incluso Jasper snif snif) y la historia es una adaptación.


Jasper P.O.V.

Estaba anocheciendo. Esta mañana se habían llevado a Alice. Estaba de pié dándoles la espalda a mi familia. Ellos estaban haciendo una lista de los sitios en los que James podría haber llevado a Alice. "Sólo" han estado 10 horas, por lo tanto no pueden estar muy lejos, deben de estar al otro lado del país. Carlisle incluso había llamado a las líneas aéreas preguntando si habían visto a mi Alice. Estaba al borde de la desesperación. Continuaba allí, sin hacer nada, a petición de los demás. Por mí, ya haría horas que hubiera salido a buscarla. Pero como los demás tenían razón diciéndome que lo mejor era pensar dónde estaba e ir a por ella.

-¡Jasper! Por favor, siéntate-dijo Bella.

La miré y me senté en el filo de mi asiento. De repente, mi teléfono empezó a sonar. Miré alrededor, las únicas personas que me podrían estar llamando estaban en la sala. Todas menos una. ¡Alice! ¡Alice me estaba llamando! Cogí mi teléfono y me lo coloqué en la oreja.

-¿Hola?-pregunté.

-JASPER-me llamó su dulce voz a través del teléfono.

-¡Oh, gracias a dios Ali!

-¡ALICE!-llamó mi familia.

-¿Oh Alice dónde estás? ¿Te han hecho daño? ¿Mi vida, estás bien?-le pregunté mientras empezaba a caminar por todo el salón.

Se escuchó de fondo un ruido sordo seguido de unos golpes y entonces un grito de dolor. Incluso sabiendo que no me hacía falta respirar, mi respiración era dura y pesada.

-¡Alice! ¿Alice?-susurré.

Hubo un gimoteo y después una cachetada fuerte.

-Jas…per-su dulce pequeña voz dijo.

-¿Qué ha pasado?

-Me ha empujado escaleras abajo y ha usado a Gabe conmigo. Estoy en un sótano en Oregón-dijo Alice pero el teléfono le fue arrebatado.

-Hola Jasper. Edward, Bella, ¿Cómo estáis?-dijo James.

Yo gruñí al mismo tiempo que toda la familia lo hizo.

-¿Dónde estás?-le pregunté.

-Lleva a Alice a casa-dijo Bella.

-Ah pequeña y dulce Bella.

Incluso sabiendo que él no estaba cerca nuestro, Edward pasó su brazo alrededor de Bella protectoramente. Como yo estaría haciendo con Alice.

-Os la daré mañana a las doce del mediodía. Si nos podéis encontrar, entonces yo os daré a Mary Alice de buen grado y sin luchar. Pero si llegáis aunque tan sólo sea un minuto tarde, ella se va a quedar conmigo y nos iremos. Alice ya os ha dicho que estamos en Oregón. Mary está a 10 horas de vosotros.

-Déjame hablar con ella otra vez. Por favor-dije, no sabía que mi voz pudiera sonar en ese tono de súplica.

James rió y escuché unos cuantos golpes.

-¿Jasper? ¡Por favor encuéntrame! No te puedo decir dónde estoy, yo…-pero ella paró de hablar.

-¿Alice? ¿Alice?-pregunté preocupado.

Toda la familia entera se aglomeró alrededor mío ansiosos por saber qué estaba pasando.

-¿Qué estás viendo? ¿Qué estás viendo?-dijo la voz de James.

Alice dio un grito ahogado y empezó a sollozar.

-¡Por favor! ¡No por favor! ¡No me hagas daño! ¡JASPER! ¡JASPER TIENES QUE VENIR AQUÍ A TIEMPO!-gritó ella.

James le había quitado el teléfono.

-¡ALICE!-grité.

-Por favor Jasper, tienes que llegar a tiempo. ¡El va ha hacerme cosas terribles! Por favor llega a tiempo-lloró mi Alice. Ella estaba al teléfono esta vez.

-Gabe-dijo James.

Alice gimió y luego gritó llena de dolor. Entonces la llamada se cortó.

-¿Alice?¿Alice?-dijo Esme con los ojos húmedos y llena de dolor y tristeza.

Me mantuve quieto por unos dos minutos antes de saltar y abrirme paso a través de ellos. Empecé a empaquetar unas cuantas cosas.

-Vamos, tenemos que irnos-dije.

-¿A Oregón?-preguntó Rosalie.

-A Oregón-dije al mismo tiempo que Edward. Tenía que salvar mi Alice. Tenía que estar allí con ella antes de que se agotara el tiempo.

Alice P.O.V.

-¿Oh Alice dónde estás? ¿Te han hecho daño? ¿Mi vida, estás bien?-me dijo Jasper como jadeando. Podría decir que él estaba aterrorizado. Él nunca se iba por las ramas de esa manera.

James me puso contra la puerta, y yo lo fulminé con la mirada a forma de respuesta. Él abrió la puerta y me empujó escaleras abajo, y yo chillé sorprendida en cuanto aterricé torpemente en el suelo. Me senté de rodillas mientras buscaba el teléfono. En un momento James estuvo a mi lado mirándome; mirándome como si él intentara no reír. Me levanté-estaba furiosa, esto ya había llegado a mi límite de paciencia- y lo empujé hacia la otra punta de la habitación lo más fuerte que pude. Lo cogí en un momento de sorpresa, pero el agarró un lado de su cara por un momento antes de centrar su atención en mí.

La mirada en sus ojos era una de las más terroríficas que había visto nunca-no podía imaginar las cosas que podrían estar pasando por sus mente. Movió su cabeza en dirección a Gabe, entones me abracé a mi misma ya sabiendo lo que vendría.

Volvió el dolor. Empecé a gimotear y apreté mis ojos, intentando olvidar la horrible situación en la que estaba. James me dio una bofetada, como si no tuviera ya bastante dolor. Con mucho gusto lo mataría, si no fuera por el hecho de que no había ninguna vía en la que yo pudiera ganar ésa batalla.

-Jas…per-dije con un grito ahogado, sintiendo la voz extraña y llena de dolor. Me sentía mal al tener ese tono, la última cosa que quería era preocupar más a Jasper.

Me centré en calmarme, haciendo que nada fuera real, tan sólo la voz de mi amor. Siempre que su voz estuviera en mi mente, toda la preocupación se iría. Por un momento, estaba a solas con Jasper.

-¿Qué ha pasado?-me preguntó inmediatamente, como si él pudiera sentir mis emociones, dejando a un lado toda la distancia que había entre nosotros.

-Me ha empujado escaleras abajo y ha usado a Gabe conmigo. Estoy en un sótano en Oregón-expliqué intentando que mi voz sonara normal.

De repente el teléfono me fue arrebatado de mis manos, sacándome de mi ensoñación con Jasper. Con una escalofriante sensación, fui forzada a recordar dónde estaba y con quién.

-Hola Jasper. Edward, Bella, ¿Cómo estáis?-dijo James, como si ellos fueran viejos amigos. Volví a sentir la necesidad de atacarlo, él no tenía ningún derecho a hablarle a mi familia así.

Jasper respondió en una voz que no pude entender en mi aturdimiento. James puso el teléfono en altavoz.

-¡Lleva a Alice a casa!-pidió Bella.

-Ah…pequeña y dulce Bella-se mofó James, saboreando las palabras como si pudiera oler su sangre. Agitó su cabeza antes de continuar.

-Os la daré mañana a las doce del mediodía. Si nos podéis encontrar, entonces yo os daré a Mary Alice de buen grado y sin luchar. Pero si llegáis aunque tan sólo sea un minuto tarde, ella se va a quedar conmigo y nos iremos. Alice ya os ha dicho que estamos en Oregón. Mary está a 10 horas de vosotros.

-Déjame hablar con ella otra vez. Por favor-suplicó Jasper lentamente. Podría decir por su voz que él estaba planeando algo; su experiencia con María le reveló a calcular toda situación en su mente.

James rió, disfrutando plenamente de la agonía en la voz de Jasper. Me agarró del cabello y me hizo a un lado, colocándome bruscamente el teléfono en mi mano. En el momento en el que me dejo ir, le di una bofetada en la cara, girándome y alejándome de él antes de que pudiera reaccionar.

-¿Jasper? ¡Por favor encuéntrame! No te puedo decir dónde estoy, yo...-pero no pude acabar la frase, tuve una visión.

-¿Alice? ¿Alice?-escuché preguntar a Jasper.

Estaba sentada en el sótano de la casa, mi ropa estaba sucia, desgarrada. Mi mirada estaba petrificada. Gabe estaba sentado al otro lado, mirándome como si él fuera el león y yo la cebra. Tenía una mirada de confusión en sus ojos, como si intentara decidir si me atacaba o no.

Unos ligeros pasos sonaban tan silenciosamente que un humano no lo hubiera podido percibir. En el mismo segundo, james estaba a mi lado, con sonrisita de suficiencia en su rostro.

-Bien Mary Alice. Me parece que tu querido Jasper llega un poco tarde-se regodeó, como si hubiera estado esperando ese momento-Ya han pasado más de 10 horas, y el no está por ningún lado.

Miedo, eso era lo que pasaba por mi cara.

-Para esto-le dije, intentando sonar amenazadora como Emmett.

Él se rió, poniendo una mano en un lado de mi cara: su toque era como el colmillo de una serpiente venenosa, nada parecido a mi tierno amor de los dedos de Jasper cuando me acariciaba. Noté como sus manos empezaban a apretarme, y intentaban moverme lejos de él antes de que empezara a golpearme.

Me caí en la cama intentando bloquear su ataque, pero él me cogió por la garganta, poniendo mi cabeza en el muro que había tras de mí. Intenté salir de su agarre, pero antes de que fuera capaz de luchar contra él, James me apretó fuertemente contra la cama intentando asegurarse de que yo estaba en todo el dolor posible.

Intentaba sacármelo de encima. Jasper me enseñó cómo luchar, pero James tenía la sartén cogida por el mango en ésta situación, y él tenía pleno control sobre mí.

-¡JASPER!-lloré, incluso sabiendo que él nunca iba a escucharme.

Salí de la visión sollozando.

-¡Por favor! ¡No por favor! ¡No me hagas daño! ¡JASPER! ¡JASPER TIENES QUE VENIR AQUÍ A TIEMPO!-grité en un tono histérico sabiendo el futuro que me esperaba si Jasper y mi familia no venían a por mí a tiempo. Jasper me hubiera dicho que mantuviera la calma, que no dejara saber al enemigo mis sentimientos.

-¡Jasper!-lloré, sin querer nada más que oír su voz, incluso aunque tuviera que vivir con el hecho de no escucharla más, que ésa fuera la última vez.

-¡ALICE!-grité.

-Por favor Jasper, tienes que llegar a tiempo. ¡El va ha hacerme cosas terribles! Por favor llega a tiempo-lloré, suplicando que eso no llevara a Jasper a su propia muerte.

-Gabe-dijo James, mirándolo.

-¡NO!-grité. Parecía como si mi corazón se estuviera rompiendo-Por favor…déjame ir…por favor.

James se agachó hasta ponerse en mi nivel.

-¿Qué has visto?-me dijo en tono amenazador.

-No tengo ninguna razón para decírtelo, asqueroso…-respondí antes de que me cortara.

-¡Dímelo!-gritó. Podría decir que estaba perdiendo la paciencia conmigo, y su irritación me hacía sentir mejor, menos por el hecho de que lo peor estaba por venir si la visión se hacía realidad.

-Yo NUNCA te voy a contar NADA de lo que veo-le contesté con malevolencia.

Dejando que su irritación diera lo mejor de él, James me lanzó lejos de él y me dejó en la habitación. Sabía que no había ninguna posibilidad de que no volviera. Pero me permití a mí misma celebrar esa pequeña victoria, había ganado por ahora.

Había una parte de mí que me decía que mis problemas sólo acababan de empezar: ahora estaba sola aquí con Gabe. Y algo me decía que él era bastante más peligroso que lo que James había estado hacía unos momentos.


Hola! Como están preciosísimas lectoras mías! Les va gustando? Espero que sí :D

Estoy super contenta con los Review! llevamos 50! cuando empecé la historia nunca me pensé que tendría tantos lectores ni review. de verdad gracias! :D

mmmmmmm… ¿REVIEW? Plisssss

Besos,

Khriss.

Se me olvidaba jeje: FELIZ AÑO NUEVO! DISFRUTEN MUCHO! :D