Los Jóvenes Titanes: El Inicio (6ª Temporada)

Robin: En nombre de nuestra autora, les agradecemos por sus comentarios. *luego miran a sus dos compañeras y a su novia muy enojado* En cuanto a ustedes tres me van a explicar lo que sucedió el capitulo anterior.

Raven: Yo te iba a decir que esa pócima tenia algunos efectos secundarios, pero por tu patética mentalidad trastornada y de tu patético cabello me lo impidieron decir.

Robin: ¡Yo no tengo la mente trastornada Raven!

Pigeon: ¡No le grites a mi hermana chico trastornado!

Robin: ¡Tú no me digas lo que tengo que decir a tu hermana!

Pigeon: Grosero.

Robin: Chiflada.

Pigeon: Cara de mono.

Robin: Plumífera.

Pigeon: Cerebro de pájaro.

Robin: Con razón ya sabemos porque te alejaron de tu hermana.

Pigeon: Con razón Batman ya no te quiso que estuvieras a su lado.

Raven: YA CALLENSÉ USTEDES DOS. *En ese momento exploto todo la cocina* Por Azar uno no puede estar tranquilo sin que ninguno esté discutiendo.

Robin/Pigeon: Lo sentimos.

Raven: Robin una cosa si te digo no estés echándome o echándole la culpa a los demás por tus errores *Señalo a Robin y después a Pigeon en su modo chibi* y tu Pigeon no te metas cuando yo esté hablando con este inútil.

Starfire: No le digas inútil a mi novio Robin.

Raven: Bueno retiro mis palabras, mejor dicho el exagerado y chilletas de Robin.

Starfire: Tampoco le digas así, Raven grosera.

Raven: ¿A quién le dices grosera? Princesita

Starfire: A ti te lo digo, cuervito.

Raven: Amarilla.

Starfire: Paliducha.

Raven: Ovni.

Starfire: Demonio.

Raven: Hippie.

Starfire: Gotica.

Raven: Cara de greemlin.

Starfire: Por eso nadie te quiere.

Raven: Por eso nadie te tolera.

Pigeon/Robin: YA BASTA LAS DOS *Pigeon agarra a su gemela mientras que Robin agarra a su novia para que ninguna de las dos vaya hacer una tontería.*

Starfire: Suéltame Robin déjame pulverizar a esta grosera. *Intentaba zafarse de su novio mientras que él utilizo un especie de boomerang y con un lazo para después amarrarlo en un poste para poner resistencia*

Raven: Pigeon como tu hermana mayor de sugiero que me sueltes inmediatamente, es una orden. *También ella intentaba zafarse de su gemela mientras que Pigeon utilizo una flecha con una soga y esta quedo penetrada en la pared para poner resistencia.*

Pigeon/Robin: Ni locos las vamos a soltar.

*En ese momento llega Cyborg algo raro*

Cyborg: Una porra para el pollototote, el pollototote, pollototote ra-ra-ra.

Todos: O-O'

Cyborg: ¡Ya no se adonde voy! ¡Tengo doble destino!

Pigeon: ¿Qué le pasa a Cyborg? *Se oculta detrás de su hermana por el gran miedo que había sentido en ese momento*

Raven: Debe estar borracho… si debe ser eso.

Starfire: Novio Robin ¿Qué le pasa al amigo Cyborg? *Se abraza del chico maravilla*

Robin: Creo… creo que se le pasaron las copas Star.

Cyborg: ¡Mi destino, mi destino ¿Cuál es mi destino?!

Raven/Robin: Sin duda alguna esta borracho. *Pigeon y Starfire se ocultaron detrás de ellos dos.*

Cyborg: Los jóvenes titanes no le pertenecen a la simpática y linda escritora Queen-Werempire. Te amo mi dulce y mi pequeña escrito… *Colapsa y se queda dormido en ese momento.*

Pigeon/Starfire: ¿Ya podemos continuar por favor?

Raven/Robin: Si O_O

(N/A: La "borrachera" de Cyborg lo saque de en la película animada mexicana "Una Película de Huevos" la cual tampoco me pertenece)


Capítulo 9: El Día de Pigeon.

Pigeon´s Pov:

Después de escuchar la discusión de Chico Bestia y la de mi hermana sentí un dolor en mi pecho, desde que era niña siempre he sido muy sentimental y hasta la fecha aun lo sigo haciendo. Note una gran tristeza y dolor en la mirada de Chico bestia mientras que él comenzó a retirarse de la puerta de la recamara de Raven, comencé a correr en ese instante cuando note que mi compañero se iba acercando hacia el lugar donde estaba escondida. En ese momento note las escaleras de donde conducía hasta la azotea, las subí rápidamente mientras abría la puerta de golpe, la fresca pero cálida brisa golpearon mi rostro a la vez que los rayos del sol comenzaban a quemar mis desnudos brazos, piernas y cabeza. Cuando tenía planeado de ponerme mi capucha note que no tenia puesta, es más, la había olvidado en el gimnasio cuando Robin y yo dimos nuestra primera pelea o mejor dicho entrenamiento cuerpo a cuerpo. Deje escapar un suspiro de cansancio mientras comenzaba a rascarme detrás de mi nuca, tengo suerte que en este momento tenia mi cabello recogido, camine hasta el final de la azotea mientras miraba el hermoso paisaje. La ciudad era muy hermosa y brillante gracias a las ventas de aquellos edificios, y no olvidemos que el océano le daba un toque especial y pacifico. Esta tan concentrada viendo la hermosa ciudad cuando en ese momento una paloma blanca se poso en ese instante mis rodillas, la mire con cariño mientras dejaba escapar una risa. Coloque mi mano enfrente de la paloma mientras que ella se coloco en mis nudillos, lleve a la hermosa ave a unos centímetros de mi rostro mientras la miraba curiosa pero con cariño. La paloma me miro como si supiera lo que me estaba pasando, comencé a acariciar al ave cuidadosamente mientras le decía en un tono cariñoso y tranquilo.

– ¿Qué hace una hermosa ave como en lugar como este? – la hermosa ave emitió un sonido frágil mientras que aun me miraba con curiosidad. – Sabes creo que saque el amor de la aves de parte mi madre.

– ¿Platicando con las palomas, Pigeon? – una voz me saco hizo que diera un ligero salto pero sin espantar a la paloma.

– Robin. – susurre el nombre de mi compañero mientras que él se sentaba a un lado de mi.

– ¿Por qué platicas con una paloma? – me pregunto Robin algo curioso mientras miraba a la ave quien tenia en mano.

– No lo sé, simplemente me gusta… desde que era una niña yo platicaba con los animales, ya que eran los únicos quienes me escuchaban. – le explique una parte de mi pasado a mi nuevo amigo. – ¿Por qué lo preguntas? ¿Es qué acaso me veo mal o que estoy loca hablando con los animales?

– No, claro que no. Es solamente que… bueno… un… argh, la verdad ya no se lo que estoy diciendo. – note que Robin batallaba mucho para encontrar las palabras exactas, pero al parecer se rindió ante eso cosa que me causo gracia.

– No eres bueno expresándote ¿Verdad? – le pregunte burlonamente mientras soltaba una risa.

– La verdad no mucho. – me respondió el líder de nuestro algo apenado mientras note un leve rubor en sus mejillas, no se si sea por el calor o porque esta avergonzado por lo que me dijo.

– Cambiando de tema ¿Qué relación tienes con Starfire? – pregunte algo curiosa mientras que mi compañero se le subieron al rostro.

– Umm… bueno ella es mi novia. – me comento mientras soltaba una que otra risa.

– Oh, ¿Cómo le hiciste para declararte? Es decir ¿Cuál fue tu primer paso para que Star y tú fueran novios? – volví a preguntarle a Robin, él me miro algo incomodo mientras balbuceaba no sé que cosas. – Umm… si te incomoda todo lo que te dije olvida todo lo que dije ¿Si?

– No al contrario… digo es la primera vez que alguien de todo el equipo titán me lo pregunta. – me respondió tranquilamente.

– Eh? ¿Hay más titanes aparte de ustedes cinco? – pregunte incrédula.

– Si, están los titanes del Este, los del Sur y del Norte. – me dijo en un tono emocionado y además pude notar un brillo en sus ojos cuando me menciono a sus demás compañeros.

– Wow, apuesto que son muchos. – murmure con sorpresa cosa que Robin escuchó.

– Jajajaja, la verdad es que si como diría Cyborg; somos una familia numerosa. – bromeó en ese momento haciendo que yo dejara escapar una leve risa. – Sabes comienzas a agradarme Pigeon, tienes un buen sentido del humor.

– Umm… ¿Gracias? – no se si era un agradecimiento o una pregunta.

– Y volviendo a tu pregunta Pigeon, hace un año tuvimos una misión en Tokyo. Un sujeto que se solía llamar Brushogun estaba… como decirlo… "amenazando" la ciudad de Tokyo. – note a Robin que hizo una señal en la palabra "amenazando" mientras que escuchaba claramente su historia. – En fin cuando llegamos digamos que al principio no fuimos muy bien recibidos, luego un comandante llamado Uehara Daizo nos hizo creer a mi equipo y a mí que todo estaba bajo control. Y… bueno Starfire y yo comenzamos a pasear por toda la ciudad y a disfrutar de nuestras "vacaciones", pero… no duro por mucho tiempo ya que descubrimos gracias a las pistas de los chicos los planes del Comandante Uehara Daizo. Él estaba apoderándose de los poderes de Brushogun solamente para ser reconocido como un "héroe".

– Se ve que no tiene vergüenza ese hombre, engañar a su propio país solamente por tener fama y un titulo honorario. – dije en un tono molesto mientras sentía la mirada de Robin en mi.

– La verdad es que si, no es más que un tramposo y un mal ejemplo para la comunidad. – dijo Robin en un tono de rabia.

– ¿Me vas a seguir contando tu relación con Starfire o vas a seguir hablando de un hombre que no tiene ni el mayor respeto a su país? – le pregunte algo tranquila.

– Eh? Ah, si lo siento. En fin una vez que derrotamos al Comandante Uehara Daizo, me le declare ese mismo día a Starfire lo que sentía por ella… incluso nos besamos delante de mi equipo, la verdad es que ni me importo que nos vieran. – me comento mi compañero en un tono orgulloso y feliz.

– ¿Y eso es todo? – le volví a preguntar.

– Si eso es todo, a todo eso ¿Por qué lo preguntas? – me miro confundido y a la vez con curiosidad, yo solamente le respondí mientras me levantaba del lugar donde estaba sentada aun sin soltar la paloma quien estaba aun posada sobre mis nudillos enditando un sonido agudo y tranquilo.

– Umm… por nada solamente tenia curiosidad, sabes tu historia es bastante interesante y a la vez romántica que hasta me gusto.

– Si a mi también. – sentí que su mirada se poso sobre mi mientras dejaba volar a la paloma, veía como aquella majestuosa ave volaba con gracia y delicadeza mientras volaba hacia la ciudad.

– Eh? ¿Sucede algo? – pregunte confundida mientras que Robin reaccionaba de manera brusca.

– Eh? N-no, no, no pasa nada. – Robin se levanto rápidamente de su lugar mientras lo escuche aclarándose la garganta. – Bueno yo me retiro tengo revisar algunos archivos, no te importa si te dejo aquí sola… digo puedes…

– No, no tengo ningún problema; es más hace mucho calor y no tengo mi capa en este momento. – le comente tranquilamente a mi compañero. – Sera mejor que entremos de una vez no crees.

– Si. – en ese momento Robin comenzó a acercar su mano sobre mi clavícula, lo mire confundida al principio cuando él me dijo. – ¿Qué bonito collar de cuervo, ¿Dónde lo compraste?

– Eh?... Ah!, esto fue un obsequio que Arella le había entregado a Raven. – le respondí mientras tomaba la figura del ave.

– Y ¿Por qué lo tienes tu?, digo no es que mal interpretes pero… ¿No debería tener esto Raven? – pregunto algo confundido.

– Solamente te diré que antes de que fuéramos separadas… ella tomo mi collar y yo tome el suyo accidentalmente. – le explique un poco sobre el pasado de mi hermana y el mio. – Fue lo único que tuve para recordar a mi hermana y también para que me diera fuerzas en mis obstáculos.

– Ya veo… debió ser muy duro para ustedes dos, estar separadas por mucho tiempo debió ser un dolor y una tortura inmensa. – me dijo Robin en un tono triste.

– Si… pero sabes me alegra que en este momento la he encontrado sana y salva estos 14 años. – le comente en un tono alegre. – Bueno yo… yo ya me voy, fue agradable platicar contigo Robin.

Cuando dije eso lo abrace como una muestra de amistad y de manera rápida mientras me retiraba de la azotea, una vez que entre en la torre el frio aire del acondicionado golpeo mi caliente cuerpo y rostro. Baje rápidamente las escaleras sin tropezarme, luego me dirigí al living a tomar algo fresco debido a la sed que tenia. Una que llegue allí no había nadie en ese momento, la verdad no me dio mucha importancia me dirigí a lo que era la parte de la cocina mientras sacaba de los gabinetes un vaso de vidrio. Después saque del refrigerador una jarra de agua mientras que esta la vertía en el vaso hasta llenarlo a la mitad, comencé a beber despacio el fresco liquido mientras sentía lo frio pasar por mi tráquea que estaba bastante seca. Cuando termine de beber por segunda vez el agua, guarde la jarra en el refrigerador y luego lave el vaso que había utilizado para después dejarlo al otro extremo del fregadero. En ese momento escuche las puertas del living abrirse automáticamente, me volteé en ese instante para ver quien era; era Cyborg que estaba cubierto de algo oscuro y además algo espeso. Mire a mi compañero limpiarse aquellas manchas con un pañuelo sucio y usado, me miro confundido al principio y después me sonrió de manera cálida y divertida. Yo también le dedique una simple sonrisa amistosa, saque la jarra de agua por segunda vez del refrigerador y después saque un vaso limpio de la alacena; le llene completamente el vaso de aquel frio líquido mientras se lo ofrecía cortésmente. Cyborg me miro asombrado mientras que una enorme y graciosa sonrisa apareció en sus labios a la vez que él me decía un "gracias", se llevo el vaso de vidrio en su boca mientras que él comenzaba beber rápidamente le agua hasta dejar el vaso vacío. Acerco el objeto transparente indicándome que le sirviera por segunda vez y así lo hice, se lo llene completamente mientras miraba a mi compañero beber el frio liquido hasta que este se lo terminaba por completo. Dejo el vaso en la mesa mientras me decía que ya no le sirviera más que ya estaba satisfecho, asentí mientras guardaba el agua en el refrigerador y después lave el vaso que le había dado a Cyborg.

– Gracias por el agua Pigeon. – me agradeció Cyborg.

– Por nada Cy. ¿Qué eran esas manchas que tenias en tu cuerpo? – le pregunte curiosa.

– Era aceite del motor de mi auto Pigeon. – me dijo en un tono alegre.

– Ya veo, ¿Qué estabas haciendo con tu auto? – volví a preguntarle mientras escuche una risa divertida de él.

– Lo estaba reparando y cambiándole el aceite. – me respondió burlona y divertidamente.

– Pues que yo sepa Cyborg, yo veo perfectamente bien tu auto como para que lo esté reparando tan seguido. – le dije divertidamente haciendo que el soltara una carcajada de diversión.

– Que se le puede hacer, me gusta que las cosas que hago queden a la perfección. – lo mire de forma creyente mientras que él seguía continuando con su platica. – Sabias que Raven también me ayuda a repararlo.

– No, la verdad no lo sabía. Es más ni siquiera ella misma me había comentado que es tu ayudante en la mecánica. – le comente con algo de sorpresa.

– Bueno me alegra de que lo sepas de parte de mí. Por cierto has visto a Robin y a Chico Bestia. – me pregunto mientras que yo le respondí.

– Robin me dijo que iba a checar algo importante de unos informes… en cuanto a Chico Bestia la ultima que vez que lo vi fue siguiendo a mi hermana, digo después de que ella saliera del gimnasio. ¿Por qué lo preguntas?

– Umm… necesito hablar con ellos dos de algo muy importante. – me dijo en un tono nervioso y a la vez misterioso. – Bueno gracias por decirme donde esta Robin. Ah! Antes de que se me olvide Pigeon, porque no le dices a las chicas que te enseñen la ciudad.

– ¿Qué me enseñen la ciudad? – pregunte curiosa.

– Si, digo eres nueva en la ciudad y me gustaría que conocieras cada parte de ella. – me dijo Cyborg en un tono nervioso pero a la vez decidido. – Además es un bonito como para salir ¿No lo crees?

– Sabes Cyborg tienes mucha razón, solamente que no se si las chicas tengan algo que hacer el día de hoy. – le dije en un tono decepcionado.

– Apuesto de que ellas les va ha agradar enseñarte la ciudad, además como puedes saber si ellas van a estar ocupadas si ni siquiera les has preguntado. – mire sorprendida a Cyborg en parte si tiene razón como yo puedo saber si mi hermana y mi amiga van a estar ocupadas si yo no les he preguntado, justamente cuando iba a hablar el me interrumpió. – Anda divierte, eso también te ayudara a que tu puedas confiar en otras personas. También necesitas disfrutar de la compañía de tu hermana y Star; en especial de Raven, ya que ella demuestra lo mucho que te ha extrañado.

– Tú ganas Cy, es más, hasta me convenciste. Sabes algunas veces pienso que hasta eres como mi hermano mayor. – le dije en un tono alegre, en ese momento un impulso hizo que lo abrazara haciendo que él se estremeciera. Me separe y le comente lo siguiente. – Muchas gracias Cy, de verdad. Tus palabras son muy sabias para este equipo y también para mi.

– Jejejeje, de nada pequeña Pigeon. – en ese momento comenzó a revolver mis cabellos con su mano derecha mientras que estos quedaran revueltos y rebeldes. – ¿Y bien? ¿Qué estás esperando? Ve con las chicas y que te enseñen lo que ellas saben.

No dije nada en ese momento solamente asentí, una vez más lo volví a abrazar mientras le agradecía. Salí rápidamente del living mientras me dirigía a las habitaciones de las chicas, la primera habitación que llegue fue la de mi nueva amiga; Starfire. Toque cinco veces a su puerta esperando a que me abriera, cuando me abrió ella embozo una sonrisa de oreja a oreja mientras me preguntaba alegremente de qué se me ofrecía. Yo le respondí en un tono nervioso que si ella tenia algo que hacer, Star lo negó y fue allí cuando le dije emocionada que si ella y Rae me podían enseñar la ciudad. Mire a mi amiga chillar de la emoción mientras decía que si, eso hizo que una gran emoción inundara mi pecho, Star me dijo en ese momento que tenia que esperar hasta que ella terminara de arreglar unas cosas; lo cual yo asentí y que además me daría tiempo de avisarle a mi hermana. La puerta de mi compañera se cerro en ese momento y en cuanto a mi me dirigí a la habitación de Raven, una vez que llegué a allí toque varias veces a su puerta. Sentí en ese momento algo de nervios y a la vez de culpa al recordar lo que había ocurrido en el gimnasio cuando entrene con Robin y platique un poco de lo que había hecho en Thilandel.

En ese momento la puerta de la recamara de mi hermana se abrió, mientras que ella solamente se asomaba dejando ver simplemente la mitad de su rostro –ya que tenia puesta su capucha no me dejaba ver completamente lo demás–. En un tono molesto y frio me pregunto qué era lo que quería, sentí en ese momento mi pecho oprimirse dejándome sin aire; yo en cambio le respondió con tranquilidad y paciencia que si me podía acompañar junto con Starfire a que me enseñara la ciudad. Lo único que escuche de ella fue un "no", cosa que me desilusionó en ese instante, mire como ella había cerrado la puerta sin decir nada más. Deje escapar un suspiro pero antes de que yo me retirara de su puerta le dije que lo sentía lo que había pasado en el gimnasio, que no había sido mi intención de herirla ni mucho menos de recordarle lo que sucedió en el pasado. Me retire de su habitación mientras me iba a dirigir con Starfire, en ese momento escuche la puerta abrirse a la vez que escuchaba la voz de Rae decirme que yo no le había hecho nada malo, es más, que yo no tenia la culpa de lo que a ella le habían engañando. Me di la vuelta para ver a mi hermana quien estaba recargada de espaldas en la pared en las afueras de su habitación con una mirada aburrida y fruncida.

Raven me miro con molestia pero a la vez con preocupación y tristeza, dejo escapar un suspiro mientras me decía que no me tenia que preocupar por ella lo que le habían hecho en el pasado; sentí en ese momento su dolor y tristeza a través de su mirada. Camine hacia a ella mientras le decía que me preocupaba por ella y que la verdad yo no sabia nada sobre lo que le había pasado hace tres años. Mi hermana me miro pero esta vez de forma diferente ya estaba algo tranquila pero un poco molesta, camino hacia a mi y me dijo que las cosas tenían que ser olvidadas en el pasado; cosa que me dejo algo sorprendida. Sonreí cálidamente al ver a mi hermana ya más tranquila y además cuando había mencionado eso; Raven me sonrió de una manera cálida y tranquila mientras que ella me decía que era mejor que nos fuéramos a la ciudad, ya que ella también quería enseñarme sus lugares favoritos. Asentí mientras que las dos abandonamos el pasillo de su habitación para luego ir con Starfire, pero antes de que nos fuéramos con ella escuche una voz rara pero a la vez encantadora y dócil llamarme; me detuve en ese instante mientras miraba por el pasillo para saber quien era la persona quien me había llamado, pero… no había nadie en ese momento. Mi hermana al ver lo que me había pasado me pregunto preocupada pero seria si me pasaba algo, en ese momento razone de inmediato mientras le negaba que no me hubiera pasado nada, cosa que a mi gemela no le convenció. Sabia que algo me iba a decir pero simplemente ella calló y solamente me dijo que si no había nada seria mejor irnos ya con Starfire a la ciudad.

Una vez que llegamos con Starfire ella embozo una sonrisa de oreja a oreja que me recordó el personaje del Gato Rizón del libro de "Alicia en el País de las Maravillas" del escritor Lewis Carroll. Un escalofrió nos invadió a mi y a mi hermana al mismo tiempo, Raven y yo nos miramos al mismo tiempo confundidas; que en ese momento comencé a sonreírle de manera divertida, pero ella solamente me ignoro sabia que ella solamente estaba fingido ya que podía sentir que en sus adentros que también estaba sonriendo. Típico de Raven me decía a misma al ver a mi hermana caminar junto con nuestra amiga Starfire quien solamente volaba, camine junto a ellas dos mientras escuchaba a mi compañera Star con voz de emoción las cosas que me fascinarían al encontrar en la ciudad. Cuando llegamos en las afueras de la torre mire a Raven avergonzada e incluso incomoda cuando hizo con su aura un circulo como medio de transporte, sé que le había mentido a mi hermana y a mi amiga Star de que no podía volar. Pero… solamente que aun no era el tiempo necesario para decirles la verdad al igual que los de mis poderes, pero tarde o temprano tenia que decirles a mis compañeros y a mi hermana gemela la verdad de lo que me había pasado en Thilandel hace 14 años. Me subí en el aura de Raven sin que ninguna preocupación me delatara, una vez que ya estábamos listas nos fuimos directamente a la ciudad, cuando llegamos y tocamos el pavimento de los locales; la gente nos miraba con admiración, bueno en especial con mi hermana y mi amiga quienes ya las conocían. Yo en cambio comencé a sonreír divertidamente al ver las expresiones faciales de Raven ya algo molestas e irritadas, y no olvidemos de Starfire quien parecía estar divirtiéndose con las personas que les pedían su autógrafo o que se tomaran una fotografía con ella.

– Disculpe señorita. – me dijo un hombre de tez blanca como la leche, ojos de color azules y cabello negro; él vestía una camisa blanca con un chaleco de algodón color caqui, unos pantalones del mismo color, unos zapatos negros bien lustrados. Aparentemente parecía como de unos 20 tantos. – ¿Me podría dar su autógrafo? D-digo es para mi hermano menor.

– Umm… si claro. – le respondí algo nerviosa, la verdad no estaba acostumbrada a esto de la fama; en fin le di mi autógrafo. – Aquí tiene.

– Muchas gracias, umm… perdón como me dijo que se llamaba. – me pregunto al confundido, solté una leve risa la verdad jamás le mencione mi nombre. Así que le dije en un tono tranquilo.

– Pigeon, mi nombre es Pigeon.

– Wow… que curioso nombre pero es muy hermoso debo admitirlo. – me comento mientras sonreía divertidamente, sentí un leve sonrojo en mis mejillas tengo suerte de que estaba usando en ese momento mi capucha.

– Umm… se lo agradezco joven. – le respondí en un tono tranquilo pero a la vez nervioso. – Si me disculpa joven yo me retiro, con su permiso.

– O-oye. – me grito en ese momento, me volteé confundida hacia aquel muchacho mientras que él me dijo. – T-tienes algo que hacer mañana.

– La verdad no lo se joven, apenas ingrese en el equipo de los jóvenes titanes. – le dijo con la verdad.

– Oh, ya veo… e-entonces déjame darte mi numero de teléfono y de móvil. – mire al joven anotar su numero en una de su cuerdo, y cuando termino de escribirlo me lo dio. – Tome, por si acaso si usted necesita algo no dude en llamarme.

– Umm… de acuerdo. – dije en un tono nervioso, la verdad no conozco a nadie en esta ciudad , bueno a excepción de mi hermana y de mis amigos.

– Pigeon ya vámonos ahora. – grito Raven ya algo molesta entre sus fans.

– Ya voy. Me tengo que ir, adiós. – le comento al muchacho mientras me iba con las chicas, pero en ese momento alcance a escuchar al chico decir algo que no logre entender.

– Vaya hasta que por fin nos fuimos de esos pesadas y molestas personas. – gruño con ira mi hermana, mientras que yo solté una leve risa.

– Pero fue muy divertido Raven, ¿acaso no vistes a todas esas personas emocionadas de vernos? – pregunto alegre mi amiga Star.

– Esas personas solamente te querían ver a ti Starfire. – comento algo enfadada Raven mientras se le salía una venita en su sien.

– Veo que a ti también te pidieron tu firma Pigeon. – respondió con emoción Starfire. – E incluso te dieron un número.

– Umm… si la verdad. – le dije algo nerviosa. – Aunque me sentí algo extraña cuando me pidieron el autógrafo.

– ¿Rara en que forma, Pigeon? – pregunto nuevamente mi amiga.

– Es que… jamás en mi vida, es más, cuando vivía en Thilandel ninguna persona se me acercaba de esa forma como lo hacen esas personas al pedir sus autógrafos o tomarse fotos con ellos. – comencé a explicarle a mi compañera Star.

– Eh?, ¿Por qué dices eso? ¿De qué ninguna se te acercaba? – me pregunto algo curiosa mi hermana mayor.

– Nada mejor olvídenlo… oigan porque no me enseñan la ciudad a eso veníamos no. – evadí el tema anterior mientras ponía la excusa de que me enseñaran la ciudad.

– Oh, es cierto. Ven Pigeon quiero que conozcas todos mis lugares favoritos. – comento Star mientras tomó mi muñeca mientras me jalaba como si de una muñeca de trapo me tratase.

– ¡Starfire no jales de esa forma a Pigeon! – grito mi hermana gemela tratando de llamarle la atención a Star, pero parecía no funcionar.

Starfire me llevo a unos locales de ropa y de zapatería, mientras que yo comenzaba a aburrirme de ver tanta ropa y ropa. Pero no me queje delante de ella, aunque en mis adentros ya comenzaba a cansarme de lo que había hecho cuando fuimos al centro comercial, después de ver tanta ropa y zapatos, Star me llevo a una tienda de mascotas; la verdad desde que era una niña siempre me ha gustado los animales, aunque me dolía verlos enjaulados. En ese momento vi una raza de un perro bastante extraño, leí el aviso donde decía el nombre del extraño animal; era un cachorro de un perro lobo checoslovaco. Siempre he tenido una gran admiración por los lobos, recordé en ese momento a un viejo de la infancia al ver aquel cachorro. Me retire de la jaula donde estaba el hermoso animal para luego ir con las chicas; Starfire comenzó a cargar un pequeño y esponjoso conejo blanco, mientras que Raven frunció el su ceño al ver al conejo. Cuando me acerque a las chicas alcance a escuchar un comentario de Starfire a mi hermana.

– Aww… Raven este lindo y esponjoso conejito me recuerda mucho a ti cuando estuvimos en el sombrero de Mumbo Jumbo.

– Starfire mejor cállate… y no me menciones a ese pitufo narizón, ni tampoco me recuerdes aquel incidente cuando me convirtió en conejo. – gruño furiosa y entre dientes Raven, en ese momento les pregunte a ambas lo siguiente en un tono inocente y lo que no sabia nada.

– ¿De qué incidente de conejo hablas Rae?

– Pigeon ¿Estuviste escuchando verdad? – pregunto sorprendida mi hermana mayor.

– Solamente alcance a escuchar el incidente de un conejo Rae. – le dije la verdad a mi hermana mayor. – ¿Acaso sucedió algo mientras que yo no estaba hace 14 años Raven?

– La verdad Pigeon, cuando nos enfrentamos por primera a Mumbo Jumbo; él transformo a Raven en… – antes de que Starfire me contara lo que le había pasado a Raven, ella le tapo la boca con su mano impidiéndole hablar.

– Starfire cállate, y tu Pigeon ignora lo que dijo Starfire. – nos regaño a las dos en ese momento, mire a Rae irse de la tienda de animales, pero antes de que ella se fuera nos miro y nos menciono algo más. – Estaré en la librería.

– ¡Hay una librería aquí en la ciudad! – exclame con emoción haciendo que algunas personas nos miraran, en realidad ni siquiera le di importancia.

– Umm… si. – dijo en un tono nervioso mi hermana. – Ya me voy.

– Espera Rae iré contigo. – le dije en un tono de emoción.

– Espérenme chicas. – comento Starfire mientras dejaba al conejo en la jaula junto con sus compañeros.

Cuando las chicas y yo salimos de la tienda de mascotas mire algunos locales e incluso que algunos me llamaron la atención, Raven se detuvo en ese instante en una antigua tienda que estaba un poco mal gastada pero le daba un toque antiguo. Cuando los tres entramos al local me quede fascinada l ver la gran cantidad de libros, comencé a revisar cada rincón del local como si fuera una niña pequeña al emocionarse de estar en una juguetería o en una dulcería, me gire en ese momento cuando me apenas me había dado cuenta del acto que estaba haciendo; mire a mi hermana algo avergonzada pero ella en cambio me miro con ternura y felicidad a la vez que me sonreía cálidamente. Me quite en ese momento la capucha ya estuvimos en clima mientras que le sonreía divertidamente a mi hermana mayor, Raven suspiro mientras que ella también se quitaba la capucha y luego se dirigía a un librero que se encontraba al lado izquierdo de la tienda. Starfire miro de su lado derecho otro librero mientras que ella revisaba cada repisa del librero algún libro que le llamara su atención. Yo en cambio miraba con atención algunos libros que se encontraban en las mesas que estaban acomodadas en unas pocas columnas, fui quitando poco a poco cada libro mientras soplaba la portada dejando que el polvo de está me dejara ver bien los títulos. Mire todos los títulos de los libro pero ninguno me llamo la atención, recuerdo muy bien lo que siempre me decía mi antiguo profesor de lectura "Nunca juzgues un libro por su portada", comencé a observar cada libro que se encontraba alrededor mio pero en ese momento sentí que algo me estaba impulsando en lo más profundo de la tienda. Había un librero antiguo de caoba con unos hermosos diseños, raros pero hermosos, note que este librero tenia un par de puertas con vitrinas que me dejaban observar un poco cantidad de libros, abrí de par en par aquella puertas mientras que estas hacían una especie de rechinido molesto. Observe cuidadosamente los libros a la vez que leía los títulos de sus lomos, algunos de estos no llevaban ninguno que tuve que sacarlos para saber el nombre del titulo en la portada, dejaba en su lugar el libro que tomaba en su lugar fue en ese momento que uno me llamo la atención, en estaba en la tercera hilera de la repisa, trate de alcanzar a agarrar aquel libro pero era demasiado alto como para lograr alcanzarlo. Deje escapar un suspiro de rendición, decidí irme con mi hermana Raven y con mi amiga Starfire para que algunas de ellas dos me ayudaran a que me bajaran el libro. Justamente cuando me volteé casi pegaba un grito al cielo del susto e incluso hasta salte como un gato debido al susto que me había dado, enfrente de mi se me había aparecido una mujer anciana que parecía tener alrededor de unos 80 y tantos años. Ella vestía de una blusa kaki de mangas largas y bombachas, una falda color negra, medias color carne y unos zapatos de poco tacón pero modernos color negros. Su cabello plateado lo tenia bien arreglado y peinado en forma de cebolla, su tez era un poco blanca, sus ojos me dieran tanta curiosidad; el ojo izquierdo lo tenia de un color gris metal mientras que el otro de un color dorado.

– Buenos días Raven ¿En qué le puedo ayudar a mi clienta favorita? – pregunto la ancianita confundiéndome con mi hermana. – Mmm… veo que te has dejado crecer el cabello e incluso ya cambiaste tus vestimentas.

– Umm… d-disculpe por lo que voy a decirle señora, pero usted me esta confundiendo con otra persona. – le dije en un tono nervioso a la mujer.

– Siempre tan graciosa Raven, pero dime ¿Qué te ha parecido el libro de "El caballero de la Armadura Oxidada"? – me volvió a preguntar anciana.

– Como le decía señora, usted me esta confundiendo con otra persona. Me esta confundiendo con mi hermana gemela. – le respondí ya más tranquila, la mujer comenzó a sonreír mientras soltaba una leve carcajada.

– Bueno si tú lo dices, ¿Cómo te llamas jovencita? – me pregunto burlonamente.

– Mi nombre es Pigeon, señora. – le dije tranquilamente.

– Bien Pigeon, ¿En qué te puedo ayudar? – me miro con curiosidad la mujer haciendo que me sentirá un poco nerviosa.

– Me llamo la atención uno de los libros de este librero, es de la tercera hilera de la repisa. – le indique el libro mientras que ella asintió.

– Ya veo, enseguida te lo bajo Pigeon. – me dijo en un tono calmado pero a la vez dulce, mire a la señora sacar un banquillo que estaba aun lado de la caja de pagos mientras que este lo colocaba a una distancia más o menos alejada del librero. La mujer se subió en el banquillo mientras sacaba del mueble el libro que le había pedido. – Cuentos y Leyendas. Mmm… no tiene nombre ¿Segura que quieres este libro Raven… digo Pigeon?

– Si, estoy realmente segura. – le respondí en un tono seguro y tranquilo.

– Bueno si así lo deseas Pigeon. Sabes me das un aire que te interesa la literatura romántica y aventura. – me comento la anciana mientras me daba el libro que le pedí, en ese momento comenzó a buscar y sacar tres libros más del antiguo librero. – Te recomiendo que leas estos, cuando tenia tu edad solía leer este clase de libros; "El Fantasma de la Opera", "Sueños de una Noche de Verano" mi favorito y uno de los mejores clásicos de la literatura "Romeo y Julieta". Espero que te gusten querida.

– Gracias de nuevo… ¿Creo? – dije dudosa cuando la mujer me entrego los libros.

– Aquí estas. – exclamo una voz que me era familiar, deje escapar un suspiro y me volteé a ver a mi gemela quien estaba un poco molesta. – Pensaba que te habías ido de la tienda Pigeon.

– Lo veo y no lo creo… son hermanas, y además gemelas. – dijo sorprendida la señora Kenneth. – Oh, que vergüenza. Deberás lo lamento al no verte creído jovencita.

– No se preocupe. Señora Kenneth es normal que las personas se equivocan de vez en cuando, es más, hasta yo misma me equivoco en ocasiones. – le comente.

– De verdad que lo lamento mucho, es más, como muestra de mi perdón te obsequio los libros que tienes en la mano. – me respondió la mujer en un tono convencido, la verdad es que me dejo sorprendida al igual que ha Raven. En ese momento yo le dije.

– No, no haga eso por favor. Como le dije no es para tanto, es normal que las personas llegan a equivocarse.

– Y lo sé, por favor acepta estos libros como muestra de mi perdón. – insistió la señora Kenneth, yo la mire apenada en ese entonces pero luego algo se me vino a la mente.

– Hagamos esto, aceptare sus libros pero déjeme pagarle lo que le corresponde aunque sea la mitad ¿Si? – le explique en ese instante mientras que la mirada de la mujer me miro rendida.

– Esta bien como usted lo desee. ¿Eso es todo lo que necesita? – me pregunto mientras me iba a cobrar los libros, yo comencé a asentir. – Bien en ese caso, son 20 dólares con cuarenta y cinco centavos.

– Aquí tiene. – le dije a la dueña del local mientras le di veintiún dólares.

– Su cambio es de cincuenta y cinco centavos que tenga un buen día señorita Pigeon. – me dijo la mujer en un tono ya algo tranquilo.

– Igual para usted señora Kenneth. – le respondí en un tono educado.

Una vez que mi hermana Raven pagó lo suyo al igual que Starfire nos retiramos del local, aunque eso si recibí los sermoneos de mi hermana gemela mayor. Yo en cambio tuve que escucharla aunque la verdad me dio un poco molestia y enojo al echarme toda la culpa, cuando termino de hablar escuche mi estomago gruñir mientras que las miradas de las chicas me miraron curiosas; yo en cambio me quería morir de la vergüenza. En ese momento también escuche el mismo gruñido que había provenido de Raven, note un leve rubor de sus mejillas; Star comenzó a soltar una leve risa pero en eso mi hermana y yo escuchamos que su estomago comenzó a hacer un fuerte gruñido, intente no reírme pero me fue imposible de hacerlo así que termine riéndome a pura carcajada. En vez de recibir un gran enojo de parte de Star ella comenzó a reírse a todo lo que da, mire a Raven quien también soltaba una leve risa. Las chicas me llevaron a un local donde preparaban una deliciosa comida china, cuando llegamos al restaurant de inmediato un muchacho de rasgos asiáticos nos atendió y nos llevo a una mesa que estaba a un lado de una larga pero hermosa cascada artificial con unas hermosas flores de camela.

El joven mesero que nos estaba atendiendo nos dio a cada quien la carta/menú, las chicas y yo comenzamos a ordenar nuestra comida; Raven pidió media orden de sopa de pescado, arroz blanco y para beber té helado. Starfire pidió una orden de pollo kublai khan y de beber creo que pido una botella de… ¿Mostaza?, creo que enfermaré por eso. Y por último yo pedi una sopa de mariscos, una orden de verduras chinas con pollo y de beber un té helado. Cuando el mesero anoto las ordenes en la libreta se retiro no antes sin irse con las cartas, esperamos como 15 minutos mientras que aquel muchacho nos trajo en una charola nuestra orden. Nos dejo la comida sobre la mesa mientras que él se retiro pero antes de que lo hiciera lo detuve para decirle que si de favor me diera un par de palillos chino, el joven asintió levemente mientras sacaba de su mandil un paquetito de papel tamaño mediano. Y después me lo entrego, le agradecí antes de que él se fuera. Abrí el paquetito mientras sacaba los palillos chinos y luego los separaba con facilidad, agradecí por la comida mientras comenzaba a comer mi alimento. Sentí las miradas de mi Raven y Starfire algo confundidas y a la vez extrañadas, cosa que no le di importancia porque era la acostumbre; ya que en Thilandel me enseñaron como debía aprender a comer de las diferentes formas tradicionales de los platillos y de las costumbres de todo el mundo terráqueo y de las dimensiones.

Una vez que terminamos de comer le pedimos la cuenta al joven camarero quien nos había atendido desde un principio, cada quien pagamos la mitad de nuestra comida y cuando lo hicimos; Raven y Star fueron las primeras en irse mientras que yo le dejaba algo de propina al muchacho por su buen trabajo que hizo. Cuando me reuní con las chicas Raven me entrego la bolsa de mi compra mientras que yo lo tomaba, mi hermana y mi amiga me enseñaron otros lugares más; el parque municipal, la playa, el cine, las escuelas e incluso hasta la biblioteca publica. Cuando las chicas me enseñaron toda la ciudad volvimos nuevamente en la torre, cuando llegamos y entramos allí Raven y Star miraron confundidas el lugar; la verdad no entendí lo que les pasaba a ellas dos. Les pregunte si algo malo pasaba mientras que mi hermana mayor me respondió con voz seria que el lugar estaba bastante callado y tranquilo, mi amiga Starfire comenzó a decir que no le gustaba nada en ese momento. Mi gemela, mi amiga y yo nos dirigimos hacia el living, y cuando llegamos allí notamos que no había nadie, suspire algo cansada y la verdad ya me estaba dando un poco de sueño. Sentí unas presencias detrás de mi me voltee en ese instante para ver quienes eran o que eran, en ese momento aparecieron Cyborg, Chico Bestia y Robin; se les veían algo cansados mientras que notaba algo raro en sus rostros.

– Amigo Cyborg, Chico Bestia y novio Robin que alegría me da volverlos a ver. – dijo emocionada Starfire mientras se balanceo hacia su novio.

– Que bueno que llegaron chicas, Pigeon ¿Qué te pareció la ciudad? – me pregunto Robin algo cansado y a la vez tranquilo.

– Todo bien, debo admitir que me divertí mucho… aunque me siento un poco cansada. – le respondí en un tono alegre y calmado.

– Nos alegra que te haya gustado la ciudad. – comento Cyborg mientras me sonreía cálidamente.

– Oye Pigeon ¿Qué es lo que tienes en ese bolso? – me pregunto Chico Bestia señalando a la vez la bolsa que contenía mis libros.

– Libros, Chico Bestia. – le respondí calmadamente.

– ¿Te sientes bien Pigeon? – me volvió a preguntar mi compañero pero esta vez preocupado, haciendo que mis demás compañeros y mi hermana me miraran confundidos.

– Umm… si ¿Por qué lo preguntas Chico Bestia? – le pregunte algo cansada y confundida.

– Te veo algo rara. – comento mi amigo Chico Bestia, le sonreí en ese momento mientras le decía.

– Solo estoy cansada es todo.

– Sera mejor que descanses Pigeon. – me dijo Robin algo serio y a la vez preocupado. – Te noto muy cansada, es más, hasta te veo pálida.

– Estoy bien enserio, es normal en mi que me vea pálida cuando no hago suficiente ejercicio. – les explique a mis compañeros, quienes en ese momento me miraron confundidos.

– Te pones pálida cuando no haces ejercicios, eso es muy raro. – comento Cyborg mientras se rascaba su cabeza de lo confuso que estaba.

– Umm… jejeje si, bueno no me tardo voy a poner esto en mis cosas. Starfire ¿No te importa que pueda pasar en tu habitación? – le pregunte a mi amiga mientras que ella me respondía en un tono dulce.

– Adelante amiga Pigeon.

– Gracias Star. – le dije mientras me retiraba del living, pude sentir las miradas de preocupación de mis amigos y la de mi hermana sobre mi.

Cuando del living me dirigí a la habitación de Starfire, justamente cuando camine en aquella dirección sentí una punzada en mi ojo derecho haciendo que me colocara ambas manos y después me hincara en mis rodillas debido al gran inmenso dolor, comencé a gruñir y ahogar mis gritos de dolor mientras me masajeaba el ojo. Me retire mis manos, tome la bolsa de mi compra y corrí rápidamente en la habitación de mi amiga, una vez que llegue allí abrí la puerta y entre, mire alrededor de la habitación para encontrar la caja que me había enviado la reina. Busque y busque desesperadamente mientras que aquel dolor me invadió por completo mi ojo, en ese momento salió una larva debajo de la cama de Star casi pegaba un grito al cielo del susto, en eso aquella larva comenzó a rastrarse hasta llegar al armario. Lo mire confundida mientras que aquel animal comenzaba a saltar como si quisiera abrir la puerta, algo me dijo que aquella larva quería que yo abriera la puerta del armario. Me dirigí hacia aquella puerta mientras la abría, fue allí cuando deje escapar un suspiro de alivio; la caja estaba dentro del armario. la tome rápidamente mientras con las yemas de mis dedos comenzaba a acariciar los raras pero hermosas decoraciones haciendo que la tapa de la caja se abriera, quite la tapa mientras buscaba desesperadamente "eso", cuando lo encontré "eso" estaba en una elegante bolsa de terciopelo color plateado con una soga dorada. Saque de la elegante bolsa plateada un frasco de cristal muy elegante que mostraba un líquido color amatista, destape la tapa o mejor dicho un gotero del frasco; con mis dedos apreté la goma de manera suave mientras que lo solté haciendo que aquel liquido amatista fuera absorbido por el gotero. Me aplique cuidadosamente el liquido mientras que este caía en mi ojo, poco a poco aquel dolor había desaparecido mientras que sentí un ardor en mi iris, tape el frasco mientras que este lo ponía nuevamente en la bolsa y seguido este lo guardaba en la caja junto los libros. Coloque la tapa en la caja mientras que esta lo sellaba y además para no dar ningún indicio de que fue abierta las aberturas fueron desapareciendo, deje escapar un suspiro de alivio mientras me levanta del suelo y después cerraba la puerta del armario. Mire a la larva que estaba a una distancia no tan lejos no tan cerca de mi, era mi imaginación o aquella larva me sonreía divertidamente; me acerque al animal mientras me agachaba para quedar un poco a su altura. La larva comenzó a dirigirse hacia a mi mientras sentí algunas de sus patas sobre mis desnudas piernas, por un momento lo mire y después ya comencé a cargarlo. Como se llama esta larva cuando Star me ofreció su habitación por primera vez… como se llamaba, como se llamaba… así Silkie.

– Me salvaste el día… Silkie. – le murmure mientras lo abrazaba y a la vez que él/ella emitió un ruidito raro pero encantador, en ese momento la alarma sonó haciendo que yo dejara escapar un suspiro decepcionado. Mire a la criatura y le dije mientras lo dejaba en suelo nuevamente. – El deber me llama amiguito, nos volveremos a ver otro día.

Le sonreí cálidamente mientras salía de la habitación de Starfire corrí rápidamente hasta el living, cuando llegue allí mire a mis compañeros retirarse de la computadora cuando Robin mencionó o más bien grito un "Titanes al ataque". Decidí preguntarles más tarde lo que sucedía, pero ahora debíamos llegar a donde se encontraba el problema.


Cyborg: Bien aquí concluimos con este capitulo, no olviden comentar por favor. *Mira a sus compañero de una manera asesina* En cuanto a ustedes quien fue el bromista que me hizo pasar en vergüenza.

Starfire: Nadie fue el bromista amigo Cyborg, tú solamente tomaste una pócima que hizo nuestra amiga Raven, para darle un poco de cabello a novio Robin.

Cyborg: Y porque nunca me avisaron que tendría efectos secundarios.

Pigeon: Pues como íbamos a saber que tú también ibas a tomarte la pócima, digo siempre estas ocupado poniéndole cera a tu auto o cambiando las piezas viejas por nuevas.

Cyborg: Umm… s-si pero tan siquiera hubieran puesto una etiqueta sobre las advertencias o mejor aun una nota que "No Beber".

Raven: Aunque hubiera puesto eso como quiera te lo tomarías.

Robin: Bueno lo hecho, hecho esta. Bebimos la pócima de Raven, recupere mi cabello y ya no tengo más que decir.

Cyborg: Estoy de acuerdo contigo, en fin yo ya me voy; tengo una cita con Abeja.

Starfire: Yo tengo que alimentar a Silkie.

Robin: Yo tengo que ir a entrenar.

Raven: ¿Tu que harás Pigeon?

Pigeon: La verdad no lo sé, es más, no tengo nada que hacer. ¿Te parece si vamos a la biblioteca Rae?

Raven: Me leíste el pensamiento. Me pregunto como estarán esos dos. *Refiriéndose a Queen-Werempire y Chico Bestia*

*Mientras tanto en Venecia*

Chico Bestia: Oye Queen-Werempire, ¿Dónde está tu amigo? Hace mucho que no aparece.

Queen-Werempire: Ah! Es que él esta haciendo unos papeleos para salir de la ciudad.

Chico Bestia: Oye pero no crees que ya se haya tardado, digo es que dejaron un mensaje que ya están listos los papeles de…

Queen-Werempire: Umm… yo no me refiero a los de él sino el de su compañero.

Chico Bestia: El compañero de… Ah! Te refieres a…

Queen-Werempire: Si, ese mismo. Es que me agrado mucho el compañero de él, que preferí que nos acompañara.

Chico Bestia: Ah, ok si tu dices. Una cosa más Queen-Werempire, ¿Cuánto nos falta para regresar a Jump City?

Queen-Werempire: Bueno en realidad no lo sé, cuando él ya haya terminado de hacer los trámites de viaje de su amigo ya nos iremos ¿Por qué la pregunta?

Chico Bestia: No por nada.

Queen-Werempire: Aww… Chico Bestia extraña a Rae-Rae ¿Verdad?

Chico Bestia: ¿Qué?! No claro, que no… digo si la extraño porque es mi amiga, a-además ni que fuera mi novia… d-digo no es que sea fea al contrario es bonita, inteligente y tiene una gran personalidad… q-que estoy diciendo, o-olvida todo lo que dije Queen-Werempire.

Queen-Werempire: Chico Bestia tranquilízate, solamente estaba jugando contigo. Además yo también extraño a los chicos, bueno yo me retiro tengo muchas cosas que hacer. Descansa mañana tendremos un día muy largo.

*Me voy a la otra habitación, por cierto estamos hospedados en uno de los hoteles mas caros y elegantes de Venecia y la habitación es un Pent-House.*

Chico bestia: Argh, que día. Me pregunto como estará Raven.