supongo que cualquier recompensa posible está en camino (?)

aún así, espero que os gustee! ^^


CAPÍTULO 10 – INVITADAS

-NARRA LIZ-

Había estado a punto de decírselo, se lo iba a contar todo. Nick me había preguntado por qué no había seguido adelante con Joe… y casi había tenido la respuesta. Sin embargo, el timbre hizo que nos desconcentráramos.

Le seguí arrastrando los pies hasta la puerta de la entrada, esperando ver a Kevin. Como el pequeño decía, seguramente se había olvidado las llaves. No pude ver la cara de Nick, porque estaba de espaldas a mí, pero sí pude ver la de las visitantes.

-¿Qué… qué hacéis aquí? –le oí decir a Nick. Rápidamente, pasé de mirar hacia la puerta a mirarme los pies, avergonzada.

-Venía a verte, Nicholas –dijo una de las visitantes. Faith. Su voz desprendía orgullo y desconfianza a la vez. Me había visto, no tenía ni una sola duda.

Seguía sin mirarla, cuando de repente, Joe y April llegaron juntos a la entrada de la casa. Les eché un vistazo rápido y volví a concentrarme en mis pies.

-Hola chicas –dijo Joe, desconcertado. Se oyó un gritito nervioso.

-¡Joseph! –alguien corrió hacia los brazos de mi Joe. Kate –hemos venido para quedarnos, ¿no te parece algo estupendo?

¿Se chamuscaba algo? ¡Ah, sí! Mi pelo. Empecé a echar humo, pero seguí callada.

-¿Cómo que os quedáis? –preguntó Nick, mirando a las dos "invitadas". Faith se apresuró a entrar, cerrando la puerta tras de sí. No me había dado cuenta, pero llevaban dos grandes maletas.

-Sí, tonto –le dijo ella. Al parecer había decidido ignorarme –la cosa es, que los de arriba quieren que ensayemos todos juntos, y sabían que… bueno, que esas dos estarían aquí con vosotros.

Con los de arriba se refería a los productores de la película y con "esas dos", a nosotras. Estuve a punto de saltar encima de ella y hacer que se aprendiera mi nombre a la fuerza, pero algo me contuvo. April saltó antes que yo.

-Oye, guapa –le espetó desde la otra parte de la habitación –"esas dos" tenemos nombre.

Se suponía que April y yo estábamos enfadadas y no debía apoyarla, pero su manera de defendernos me hizo sonreírle, sólo por un instante. Faith la miró de arriba a abajo, con cara de asco.

-¿Lo tenéis? –preguntó, componiendo una sonrisa falsa. Luego sacudió el pelo, como si llevara un motorcito en el cuello y se acercó hacia April, que estaba unos pasos por detrás de Joe –a ver, ¿cómo te llamas?

Al parecer, los chicos estaban demasiado asustados o intimidados por Faith, porque ninguno se movió del sitio, sino que contemplaban la escena, tensos. Además, a Joe le habría sido un poco difícil moverse, porque Kate seguía colgada de su cuello.

Si normalmente April habría sido de las que se calla y se va con el rabo entre las piernas, esa vez me sorprendió hasta a mí. No se movió ni un solo milímetro, sino que se quedó mirando a Faith con esa cara que yo reconocía como "falsa alegría de verte".

-Pues verás, te lo voy a decir alto y claro, por si acaso no me entiendes –dijo –ella es Liz, y yo soy April. Sí, como el mes del año. Y por si no lo sabías aún, beso a tu novio en la película, mientras que a ti te abandona.

Creí que me iba a hacer pis de la impresión. Todos seguíamos mirando la escena completamente muertos de miedo, y hasta Kate se había descolgado de Joe. Era una congregación de ojos como platos, esperando el siguiente movimiento. Le tocaba a Faith, que parecía a punto de reventar.

Sin embargo, Nick actuó primero. Se acercó rápidamente a las dos chicas, y apoyó su mano sobre el hombro de Faith, que se relajó visiblemente. No sabía cómo lo hacía, pero Nick siempre conseguía calmarla.

-Tranquila –dijo él, dándole un beso en la mejilla. Abrí los ojos aún más –vamos a subir tu maleta a mi habitación.

¿Se suponía que Nick y yo estábamos juntos y se iba así de fácil con la primera que pasaba? Corrí a su lado.

-Os acompaño –murmuré. No me atrevía a hacer nada escandaloso, pero tenía que seguir con Nick a toda costa.

-No hace falta –contestó Faith de forma cortante. Nick me lanzó una mirada de disculpa mientras cogía la pesada maleta y la seguía, escaleras arriba. Parecía que se conocía la casa a la perfección. Seguramente, esa no era la primera vez que estaba allí.

Me quedé a unos pasos de April, que miraba cómo su Nicholas se iba a su habitación con otra. Por unos momentos, me entraron ganas de acercarme a ella, para intentar consolarla… pero me acordé de la guerra fría y de que ella ahora tenía a su Joseph.

-Bueno, Kate –le dijo Joe –¿llevamos tus maletas a mi guarida?

Ella se rió como una tonta, por la simple palabra que había elegido.

-¡Oh, Joe, qué gracioso eres! –dijo ella, con voz ñoña. Joe esbozó esa sonrisa torcida que tan loca me volvía. Hasta que me di cuenta de lo que acababa de decir.

-¿A tu habitación? –pregunté, escandalizada –¿vais a dormir juntos?

Joe me miró alzando las cejas.

-Sí. ¿Te importa? –espetó. April nos miraba con atención.

-Eh, no… es sólo que… eh… creí que la compartirías con tu novia April –tartamudeé, tratando de escaquearme.

-A mi no me importa –respondió April, rápidamente, ignorando la cara de Kate. Tuve que tragarme mis palabras –es más, os voy a ayudar.

Mientras Joe cogía las maletas, Kate y April subieron las escaleras, cogidas del brazo, como si fueran amigas de toda la vida.

-¿Duele? –me susurró Joseph, cuando las otras dos ya se habían adelantado. Me quedé callada, sin saber qué decir.

Tampoco hizo falta, porque él echó a andar, sin volver la vista atrás.

***

-NARRA NICK-

Cuando llegamos a mi habitación, Faith se dejó caer sobre mi cama, soltando un suspiro de cansancio. La cuestión era, ¿de qué? El que estaba cansado era yo, que había tenido que cargar con su maleta durante todo el camino.

-¿Qué llevas aquí dentro? –le pregunté, dejando el bulto pesado en un rincón. Luego, estiré los brazos, tratando de recuperarme. Ella sonrió.

-Cosas –dijo. Dio unos golpecitos en la cama, a su lado, como invitándome a ir con ella.

-Te-tenemos que ir abajo, a ensayar –tartamudeé, intentando escaquearme.

-Que esperen –me dijo. Sin esperármelo, me agarró de la camisa, estirando de mí hacia sí, haciendo que cayéramos los dos sobre la cama, yo encima de ella.

Paralizado por un momento, no supe reaccionar. De pronto se abrió la puerta.

-Eh… perdón –oí decir a una voz. Di un salto, apartándome rápidamente de Faith para girarme hacia la visitante: April.

-¿Qué pasa ahora? –contestó de mala manera Faith –¿es que no sabes llamar a la puerta?

-Sí, supongo que debería haberlo hecho –murmuró antes de cerrar. No me dio tiempo a decirle nada.

-Ag, ¿en esta casa no se puede tener un poco de privacidad? –gruñó Faith, arreglándose el pelo, aún sobre mi cama –. Nicholas, ven aquí.

Soltando un suspiro sonoro, me senté a su lado, tratando de mantener las distancias. Sin embargo, ella se acercó a mí, sin ningún tipo de vergüenza.

-¿Por qué están ellas aquí? –murmuró. No podía mirarla a los ojos, se me hacía muy difícil ahora.

-Bueno, tienen que aprenderse el guión con nosotros –contesté yo, no demasiado convencido.

-No, me refiero a porqué se las ve tan unidas a vosotros –me mantuve callado, tratando de disimular –te crees que no me he dado cuenta, ¿verdad? ¿Por qué esa tipa te besó el otro día en el estudio?

Me puse nervioso.

-Eh… bueno… eh, supongo que quería demostrar a los productores que podía hacer el papel… al fin y al cabo es nueva –tartamudeé. Bien, Nick, eso no ayudaba…

-O, también puede ser que esté enamorada de ti –dijo. Me reí ligeramente.

-¿Liz? ¿Enamorada de mí? –pregunté. Faith me miró seria.

-No sería la primera –sonrió. Bajé rápidamente la vista.

-¿Tú estás enamorada de mi? –pregunté, aún sin mirarla. Ella me cogió la mano.

-La pregunta es, ¿estás tú enamorado de mí? –me dijo, obligándome a clavar mis ojos en los suyos.

-Lo estuve –murmuré.

¡¡Socorro!! Necesitaba salir de esa habitación cuanto antes, salir de allí, a un sitio en el que no estuviéramos solos… ¿dónde estaba Joe cuando le necesitaba?

Justo, como mi salvación, empezó a sonar mi móvil. Desesperado, lo saqué de mi bolsillo, mientras Faith suspiraba exasperada y se acercaba a un espejo, para comprobar que todo estaba en su sitio.

-¡Kevin! –grité, demasiado feliz al descolgar -¿qué tal todo?

-Hola… eh, todo bien –murmuró él, al parecer extrañado de mi saludo emocionado –sólo llamaba para asegurarme de que seguís vivos y que nadie ha salido herido aún.

-¡Qué cosas tienes! –bromeé, agobiado. Pensé en usarlo como excusa para salir de allí –¿has pensado en cuándo vuelves?

-El lunes iremos –contestó. ¿Plural?

-¿Cómo?

-Anne estará libre el lunes, y se quedará con nosotros unos días –dijo. Decidí no preguntar nada más –Nicholas, papá y mamá no volverán en una semana.

¿Una semana? ¿Siete días con esas puñeteras locas en mi casa? Iba a volverme loco.

-Eh… ¿qué? –dije, aún confundido.

-Portaos bien –dijo, antes de colgar. Aún en mi mundo, guardé la Blackberry en mis pantalones, dándole vueltas a lo que Kevin me había dicho.

-¿Va todo bien? –preguntó Faith, con esa expresión suya de "morritos naturales". Odiaba que hiciera eso.

-Sí… eh, creo que deberíamos bajar ya.

***

-NARRA JOE-

¿Podía pedir algo mejor que eso? Cuatro chicas en mi casa, tres de las cuales me perseguían. Estaba claro que April sólo lo hacía por teatro y para seguir con su guerra fría, pero Kate estaba completamente loca por mí. Y Liz… bueno, yo sabía que también.

-Así que esta es tu habitación, ¿Joe? –dijo Kate, cuando entró. Yo sonreí, dejando la maleta sin esfuerzo en un rincón, y lanzándome sobre mi cama despreocupadamente.

-Sí. ¿Qué te parece? –le pregunté. Ella miraba a todas partes, emocionada, mientras que April esperaba en la puerta, sonriendo divertida por la reacción de la chica. Unos segundos después, llegó Liz, aunque también se quedó en el umbral, contemplando la escena.

-Pues, la verdad es que me la imaginaba diferente –murmuró Kate.

De repente, un recuerdo me asaltó. Liz entrando por primera vez en mi habitación, examinando todo con cuidado, murmurando casi las mismas palabras que Kate. Y, cuando le pregunté que qué se esperaba, su respuesta: "No sé, pensé que estaría lleno de bates de goma, bigotes postizos y cosas así". La dulce galletita… carraspeé sonoramente, echando un vistazo disimulado a Liz, para ver si ella también se acordaba de aquel momento.

-¿Diferente, en qué sentido? –le pregunté a Kate, intentando seguir la conversación.

-No sé… quizá esperaba encontrarme montones de bigotes postizos o algo así –se rió ella. Ahora sí que era inevitable acordarse. Liz estaba tensa sujeta al marco de la puerta, con la mirada perdida. Se acordaba.

Disimulé como pude. No, a Kate no le iba a enseñar mi bate de "Nick J Show" ni nada por el estilo. Simplemente le sonreí.

-Pues ya ves que no. Soy más serio de lo que todo el mundo se cree –dije. Cuando ella se giró para mirarme, se encontró con que me había puesto un bigote falso, aprovechando que nadie miraba.

No me había dado cuenta de que April había desaparecido, dejándonos a Liz, Kate y a mi solos. Me pregunté dónde habría ido…

-¿Qué vamos a hacer hoy, Joseph? –me preguntó Kate, recuperándose de la risa. Liz prestaba atención a la conversación.

-Pues… primero, vamos a comer, porque ya es casi la hora –dije, echando un vistazo al reloj sobre mi mesa –y luego, deberíamos ponernos con el guión.

-¿Vas a… vas a dormir aquí, Kate? –le preguntó Liz, hablando por primera vez en siglos. No la dejé contestar, sino que rápidamente le pasé el brazo alrededor de los hombros, acercándomela en la cama.

-Claro que sí –exclamé, contestando a la pregunta –Kate y yo dormiremos juntos esta noche, y pensamos colgar el cartelito de "No Molestar". Sólo te aviso de una cosa, Kate: ronco mucho. Pero no es un ronquido común, es como un gorgorito, un sonido muy raro. Otras veces me despierto gritando o hablando… aunque las peores veces son cuando sueño que estoy en un combate de boxeo. Una vez, dormía con Nicholas, cuando éramos más pequeños, y el pobre se despertó con un ojo morado…

Kate casi no podía dejar de reírse, mientras que Liz me miraba seria. La miré una última vez, preguntándome cuánto más podría aguantar allí, sin hacer nada.

-Un momento, tengo que ir al baño –dijo Kate, saliendo de allí a toda velocidad. Me incorporé sobre la cama, mirando a Liz, imperturbable.

-¿Piensas aguantar mucho más? –pregunté. Ella siguió callada, sólo mirándome, como intentando comprenderme –no puedes quejarte de esto, Galleta. Tú fuiste la que se negó a colgar el cartel de "no molestar" conmigo anoche.

-¿Así que eso es lo que buscas? –espetó –¿un cartelito que colgar?

-No. Lo que busco es que te des cuenta de que aún sigo enamorado de ti –solté.

Ni siquiera yo esperaba pronunciar esas palabras, pero era como si necesitara escupirlas, gritarlas y puede que hasta tatuármelas. Ella abrió los ojos como platos.

-Pues estás encontrando una manera muy convincente de demostrármelo, Joseph –dijo.

Rápidamente, me levanté de la cama, acercándome a ella, situándome a dos centímetros de distancia, mirando fijamente sus labios.

-Dilo otra vez –le pedí. Ella estaba nerviosa, se empezaba a poner roja.

-¿Que diga otra vez el qué? –preguntó, intentando apartarse, en vano.

-Pronuncia otra vez mi nombre –repetí, en voz baja.

-Joseph, esto es ridícul…

Sin dejarla acabar la frase, me lancé a sus labios, sin poder contenerme. Ella al principio pareció sorprenderse, pero luego me correspondió, dejándose llevar y participando activamente, a pesar de todo.

Sólo cuando oí el ruido del agua correr en el baño de enfrente, me aparté. Eso significaba que Kate estaba a punto de salir, y no nos convenía que nos descubriera. Galleta seguía parada, por el impacto.

-Todo esto y mucho más, después de la pausa publicitaria –murmuré, intentando ser gracioso, justo antes de que Kate saliera.

-¿Vamos a comer ya? –dijo, al parecer sin darse cuenta de nada –me muero de hambre.

-Por supuesto –dije, tendiéndole la mano –hoy cocino yo.

Como de costumbre, Kate se rió tontamente, cogiéndome de la mano y siguiéndome hacia abajo. Me giré disimuladamente, para ver a Liz, que seguía parada frente a mi habitación, sin saber qué hacer. Sonreí para mis adentros.

Quizá la guerra no estaba perdida, después de todo.

***

-NARRA APRIL-

¿Pero qué…? ¿Nicholas sobre Faith en su cama? ¿Ya, tan pronto? ¡Pero si apenas hacía medio segundo que había llegado a la casa! La expresión de Nick al verme entrar de golpe en su habitación era de sorpresa y vergüenza, y estaba segura de que luego vendría a darme una explicación… que sería perfecta y completamente normal. Pero aún así, no pude evitar sentirme mal. Sí, Nick y yo habíamos dado el paso definitivo la noche anterior, pero él aún tenía que seguir aparentando con Faith y con Liz… y con Joe.

Gruñí mientras me iba a mi habitación, dándole vueltas a las cosas. ¿Por qué todo tenía que ser tan difícil y lioso? Por el camino me encontré a Liz, que estaba parada y en estado de shock en la habitación de Joe. Se suponía que ya no éramos amigas, ya que nos habíamos "robado" el novio la una a la otra, pero, ¡la necesitaba tanto!

-¿Estás bien? –pregunté, parándome delante de ella.

-Tu novio me ha besado… otra vez –murmuró, con la mirada perdida.

-¿Otra vez? –pregunté, curiosa.

-Anoche casi lo hicimos –respondió. ¿Qué le pasaba a mi galleta?

Quizá demasiado duramente, me acerqué a ella para zarandearla, tratando de sacarla de dondequiera que estuviera. Funcionó, porque la devolví a la realidad.

-Explícate. ¿Cómo que "casi lo hicisteis"? –espeté. Ella suspiró, mirando a ambos lados del pasillo.

-Aquí no podemos hablar con calma, April –me dijo –vamos a mi habitación.

-Está bien, pero antes que nada… Lizzie, perdóname –murmuré mirándome los pies –me he portado como una verdadera mala pécora todo este tiempo.

-No, perdóname tú a mí –me dijo, también sin mirarme directamente –no ha estado bien todo lo que he hecho con Nick.

-Espero que con "todo lo que he hecho con Nick" te refieras a la guerra fría y no a algo más –espeté, tratando ser graciosa, pero preocupada a la vez. Ella sonrió, al parecer sorprendida.

-¿Lo de la… guerra fría? –tartamudeó –es que… ¿lo sabías?

-Claro que sí, tonta –dije, sonriendo.

-Creo que tenemos que hablar de muchas cosas, ¿no crees? –preguntó. Yo asentí.

-Pero antes, creo que deberíamos comer algo –dije.

Más o menos juntas, aún un poco reacias a juntarnos demasiado, bajamos las escaleras hasta la cocina, donde el chef Joe parecía estar preparando algo magnífico a juzgar por el olor que impregnaba el ambiente.

-Vaya, Joe, no sabía que cocinaras –dije, al llegar. Él me guiñó el ojo, como siempre hacía. Ya se había convertido en un gesto de amistad, sin más sentido que ese.

Recorrí la estancia con la mirada, encontrando a Kate sentada cerca de Joe, casi pegada, como siempre; Faith mordisqueaba distraída una manzana, mientras que ojeaba una revista de cotilleos; y Nick… bueno, el pobre era un matojo de nervios. Sentado sobre una banqueta cerca del mármol de la cocina, movía nervioso la pierna, zarandeándola al parecer inconscientemente. Hasta que me vio entrar.

Dio un salto, como impulsado por un resorte, acercándose veloz hacia mí. Me intrigaba cómo se iba a explicar esta vez.

-April, eh… ¿puedes venir un momento conmigo? –me preguntó, tratando de ser discreto. Faith levantó la vista de su revista, clavándola en nosotros.

-¿Adónde vais, Nicholas? –le preguntó, sospechando. Nick cerró los ojos, exasperado. Luego, se giró hacia ella, con una sonrisa.

-Sólo tenemos que discutir algo del guión –contestó, tratando de parecer sincero. Faith levantó la ceja, no demasiado convencida.

Sin demasiado esfuerzo, me aparté de él, casi sin prestarle atención.

-Lo siento, Nick –dije. Él entrecerró los ojos –ahora mismo estoy ocupada –esquivé la mesa, para acercarme a Joe –Señorito Joseph, ¿cree que podría guardarnos algo de comida a Liz y a mí para luego? Tenemos que irnos a hablar… a un lugar privado.

Todos me miraron extrañados: Kate, al parecer enfurruñada por ver que alguien más tenía tanta confianza con su Joseph; Faith, extrañada por el plantón que le acababa de dar a su novio, y la importante conversación que Liz y yo íbamos a tener, casi en sus narices; y Nick… bueno, él era el que más descolocado estaba. ¿Por qué la chica de la que estaba enamorado había pasado de él hacía unos segundos, al parecer poco interesada por lo que le tuviera que decir?

Ni siquiera yo lo sabía.


:D y bien? espero impaciente vuestros comentarios!! en cuanto a Faith/Miley... no la odio, sólo quiero que esté alejada de Nick.

GRACIAS POR LEERME!! ^^

-Vicky.