Los nombres de los personajes, así como todo lo relacionado a Harry Potter pertenecen a J. K. Rowling
9.- Volverte a ver...
La semana había pasado muy rápido y Hermione agradecía que por fin llegara el fin de semana. Luna le había contado que había salido a cenar con un hombre que había conocido, un tal Fabián, pero extrañamente la rubia no había vuelto a hablar de él, no tan detalladamente. El sábado por la mañana Hermione se levantó muy temprano, cerca de las siete. Bajó a la cocina, donde su madre ya estaba sentada con una taza de café frente a ella.
—¡Buen día! —saludó animadamente la señora Granger a su hija.
—Buen día, mamá —la castaña, aún en pijama, se sentó frente a su madre —. ¿Papá aún sigue dormido?
—Sí, últimamente ha estado muy cansado —comentó Jean queriendo no darle importancia, le dio un sorbo a su café —. Hermione, ¿cuándo piensas decirle a tu hija sobre su padre?
Hermione se le quedó mirando a su madre. La castaña suspiró.
—No lo sé, mamá —confesó la castaña —. Sé que tengo que decirle algún día sobre él, pero no sé cómo hacerlo.
—¿Y qué hay de él? —inquirió la madre de Hermione —. Él tiene que saber que es padre.
—No sé nada de él —dijo Hermione suspirando —. No lo he vuelto a ver desde que me fui.
—Búscalo —sugirió la señora Granger con una sonrisa —. Lo sigues amando, Hermione. Eso no lo puedes negar.
—Creo que iré a correr un poco —Hermione salió de la cocina. Subió las escaleras y entró cuidadosamente al cuarto de su hija. La pelirroja dormía profundamente, Hermione se quedó mirándola. Depositó un beso en la mejilla de su hija y salió de la habitación. Se dirigió a la suya y se cambió de ropa.
Ron aparcó su camioneta frente a la casa de Percy, cerca de las siete de la mañana, el sábado. Tocó la puerta de la casa y un despeinado Percy le abrió la puerta aún en pijama.
—Lucy está en su cuarto —dijo haciéndose a un lado para dejarlo pasar —. Audrey fue a buscarla.
—Gracias —dijo Ron sentándose, y asombrado por el aspecto de su hermano; Percy siempre era madrugador —. Veo que te has desvelado.
—Sí. ¡Molly nos tuvo jugando toda la noche Turista Mundial! —exclamó el pelirrojo dejándose caer en el sofá junto a su hermano menor —. Al final de cuentas Lucy ganó...
—¡Como siempre! —sonrió Ron.
—Ron, ¿te molestaría llevar a Lucy a casa de Bill, después? —preguntó Percy bostezando.
—No, ninguna molestia —aceptó el ojiazul con una sonrisa, Lucy entraba por la puerta junto a su madre.
—Hola, Ron —saludó Audrey.
—Buenos días, tío —dijo la pequeña, acomodándose sus lentes.
—Hola, Audrey. Lucy —respondió Ron con una sonrisa —. ¿Y Molly?
—Dormida —contestó Lucy. La pequeña castaña traía unos pants deportivos en color lila y una blusa blanca, iguales que sus zapatillas deportivas —. Hemos jugado toda la noche.
—Sí, me acaba de decir tu padre —indicó Ron, levantándose.
—Lucy, tu tío Ron te va a llevar a casa del tío Bill —le dijo Audrey a la niña, despidiéndose.
—Está bien, mamá —la niña le dio un beso a su madre y luego a su padre —. Adiós, papá.
—Adiós hija.
Ron y Lucy salieron de la casa de Percy. Ron subió en los asientos traseros la pequeña maleta de la niña. Quince minutos después llegaron al parque al que Ron acostumbraba ir a correr por las mañanas y a donde llevaba a Lucy y a Albus por las tardes.
—Primero tenemos que calentar —indicó Ron mientras comenzaba a estirar las piernas y a flexionarlas —. Si no te cansaras muy rápido y te dolerán los músculos.
—¿Cuánto tiempo tenemos que hacer esto? —preguntó Lucy, haciendo los ejercicios que su tío hacía.
—Unos... cinco minutos —dijo Ron y luego sonrió —. ¿Ya has pensado que tendré que hacer?
—Algo así –admitió la niña con una linda sonrisa —. Tío, antes de llevarme a casa del tío Bill, ¿podrías llevarme a la tienda de la tía Angie?
—Con una condición —Ron miró a su sobrina —. Que primero vayamos a desayunar.
—¿Tartas & Pasteles? —adivinó la niña, sonriendo.
—¡Exacto! —confirmó Ron.
Tartas & Pasteles era una cafetería donde Ron solía ir desayunar los sábados, había llevado varias a James y a Lucy.
Cinco minutos después se pusieron a correr, lentamente. Ron se había puesto el gorro del suéter que traía, por lo tanto no se le veía el cabello ni el rostro. Lucy le mantuvo el paso avanzando más rápido cada vez.
—¡Vamos Lucy! —Ron tomó velocidad dejando a la niña atrás. Luego aminoró nuevamente y dejó que Lucy le alcanzará. El pelirrojo sonrió y le dejo ventaja a la niña. Después la alcanzó y se giró, corriendo de espaldas.
Hermione corría lentamente por el parque. Sus pensamientos divagaban; ¿Qué había sido de la vida de Ron?, se preguntaba. Y luego las palabras de su madre retumbaban en su mente una y otra vez: "Lo sigues amando, Hermione. Eso no lo puedes negar". Claro que lo seguía amando, era el padre de su hija, el único hombre en su vida. Su único amor.
Paró un momento y después siguió corriendo. Con la vista baja, pensaba en su hija. Rose tenía derecho a saber quién era su padre, a saber de él. Hermione sintió de repente chocar con alguien y escuchó a una niña gritar.
—¡Cuidado! —gritó la pequeña, mientras el pelirrojo y la castaña caían y rodaban, quedando el pelirrojo encima de la castaña.
—¡Lo siento! —se disculpó el pelirrojo alzando la vista. Su respiración se cortó y luego se aceleró. El mudo parecía desaparecer de un momento a otro y todo parecía anormal —. Hermione...
Los ojos marrones chocaron con los azules y el tiempo se paralizó. Por un momento creyó estar alucinando; pero no, era real. Él estaba encima de ella.
—Ronald —susurró sin apartar la vista de él.
—Tío Ron —llamó la niña.
—¿Eh? —balbuceó Ron, sin apartar la mirada. Tan solo quería seguir viendo esos ojos marrones fijos en él.
—¿Tío? —volvió a llamar Lucy, conteniendo una risa —. Estás aplastando a la señora.
—¿Qué? —farfulló Ron, dándose cuenta de donde estaba —¡Oh! Lo siento.
Se levantó rápidamente y le tendió una mano a Hermione. La castaña la aceptó y al momento del toque sintió nuevamente a su corazón latir a mil por hora; una electricidad recorrió el cuerpo de ambos y sus miradas nuevamente se conectaron.
—¿Estás bien? —preguntó Ron finalmente.
—Sí, gracias —respondió Hermione y su mirada se fijó en sus manos, que aún seguían juntas. La apartó lentamente.
—Pero... como... yo... no sabía que habías vuelto —balbuceó Ron, tenía tantas cosas que decir que no sabía por dónde empezar.
—Sí... yo... eh... regresé hace tiempo —contestó la castaña nerviosa. De nuevo lo tenía ante ella y no sabía qué hacer, tenía que irse de ahí —. Yo me tengo que ir, adiós.
Hermione se dio la vuelta y echó a correr. Ron se quedó parado sin saber qué hacer. Nuevamente estaba en su vida, ya la había perdido una vez; no lo iba a hacer de nuevo. Tenía que ir por ella, tenía que seguirla. Miró a Lucy, que lo veía totalmente desconcertada.
—Vuelvo en un minuto —dijo antes de echarse a correr —. ¡Espérame aquí!
Corrió hacia donde se había ido la castaña, tratando de encontrarla. Pero no había rastro de ella, miró buscándola entre las pocas personas que caminaban y corrían en el parque, pero no la veía. Frustrado y triste regresó a donde estaba Lucy, llegó ante ella.
—¿Estás bien, tío? —preguntó la ojiazul observándolo.
—Sí, no te preocupes, Lu —mintió, no quería que la niña se preocupara por él —. Vamos, una vuelta más.
Hermione había corrido lo más rápido que pudo. Su corazón aún seguía latiendo con fuerza. Rápidamente llegó hasta su coche y entró.
—¡Dios! —suspiró con la frente pegada al volante —¡Lo vi!
Después de seis años, Ron seguía provocando en ella mil emociones. Trató en vano de calmar a su corazón, pero los ojos de Ron seguían apareciendo en su mente. Aún seguía escuchando su voz pronunciar su nombre. Nunca iba poder olvidar a Ron, nunca...
¿Hola? ¿Alguien ahí?
Espero que sí...
Lo sé, lo sé, lo sé... Soy un irresponsable que no cumple con actualizar. Y no tengo excusa, para nada. Es sólo que de plano me había olvidado un poquito de subir. Pero espero alguien esté leyendo esto.
Y le haya gustado.
¡Ah! Un paso más en esta trama.
Quiero agradecer a uandiflawless, a neneru y a My194por sus comentarios en el capítulo anterior.
Y disculparme por no haberlos respondido, ¡pero en serio que se los agradezco!
Ahora, la próxima actualización subir capítulos, ¿les parece?
Bueno, me despido. Espero hayan disfrutado el capítulo y nos leemos en el siguiente.
PD: Pueden agregarme a Facebook: LunitaEmo Granger o seguirme en Twitter: LunitaEmoG, si gustan claro. Y sí, soy una autora que no pide reviews o comentarios, si me los dejas es porque gustas, quieres y te nace hacerlo, ¡para mí son un regalo! (Y me pregunto si esto le importa a alguien...)
¡Hasta la próxima!
LunitaEmo-Granger.
