Capítulo 10º: Entrenamiento intensivo/¿Lo causa la fiebre?
En el gimnasio del colegio se encontraba una 'pareja' entrenando, los largos cabellos de ella se movían con cada estocada que esquivaba y los ojos rojos de él analizaban los movimientos de la joven con precisión.
Una espada chocó contra la otra, con una fuerza algo brutal, el Uchiha observó que los ojos de la Uzumaki se estaban volviendo rojos... el entrenamiento le estaba haciendo sacar el chakra del Kyubi.
Con un movimiento veloz, consiguió que la espalda quedase a su derecha, dio una vuelta sobre sí misma y con precisión pero con cuidado le colocó el filo de la espada sobre la garganta... ella había ganado.
Alexis- Maldita sea, lo has hecho otra vez-la mira enfadada, con los ojos del Kyubi reflejando el odio de la bestia hacia el Uchiha.
Itachi- Alexis, sabes tan bien como yo que si hubiéramos continuado el combate, Kyubi me hubiera matado, no soporta que esté cerca de ti.
Alexis- Oh, venga, tan solo es una pequeña parte del verdadero Kyubi que posee mi hermano.
Itachi- Pues para ser una 'pequeña parte' la última vez no acabé muy bien que digamos.
Alexis- Estabas demasiado cerca ¬¬
Itachi- Había tropezado ¬¬
Alexis- Ya, claro... ¬¬
Mientras, en casa de los Sabaku no...
Aoimizu entró de nuevo a la habitación de Gaara, que estaba directamente iluminada por el sol, vio que el chico nuevamente se había destapado.
Aoimizu- "¿Por qué se moverá tanto cuando duerme?"-pensó con una gota.
Se acercó con cautela a la cama del pelirrojo y lo vio dormir plácidamente, se sentó a un lado de él y lo volvió a tapar con las sábanas, seguidamente le colocó un paño mojado sobre la frente.
Aoimizu- Gaara... –se detuvo al ver como en el rostro del Sabaku no se dibujaba una mueca de terror, parecía tener una pesadilla, se revolvió en la cama volviéndose a destapar, Aoimizu lo miró asustada y fue hasta él.-Ya, tranquilo, Gaara... tan solo es una pesadilla... solo eso... sshh... tranquilo... –le dijo mientras acariciaba los cabellos de la frente de él y secaba el rostro sudoroso.
Luego se volvió a levantar, en el momento justo en el que Gaara abría un ojo con esfuerzo, logrando distinguir la figura de la chica entre las demás cosas borrosas.
Aoimizu- Si supieras cuanto te quiero realmente... –dijo, pensando que el joven seguía dormido, antes de salir de la habitación.
Gaara se quedó en estado de shock, mientras intentaba que su vista se volviera más clara, cuando lo logró se sentó en la cama y recordó todo lo que había pasado en las últimas horas... hasta ese pequeño contacto...
Tocó sus labios casi inconscientemente, para después caer sobre la cama de remplón sin importarle mucho el hecho de que tuviera casi 42º de fiebre.
Gaara- Ella... ¿me quiere?
Mientras, en la piscina de Konoha de la Hoja...
Una joven de cabellos violáceos nadaba tranquilamente en la piscina, el agua caía por su piel con suavidad y ella disfrutaba en silencio de la bella sensación. Si había algo que le gustaba... era la natación...
Se dejó llevar y se hundió lo suficiente como para levantar las piernas y empezar a hacer movimientos de baile en el agua, algunas gotas caían hacia los lados conforme ella hacía aquellos inusuales movimientos. Salió a la superficie para respirar y oyó detrás de ella como alguien aplaudía.
Naruto- Hina-chan, eres realmente buena nadadora-dijo con una bella sonrisa mientras se acercaba al borde de la piscina para hablar con ella.
Hinata- A... arigato, N-Naruto... kun...
Naruto- No sé si te lo he dicho antes, pero me gusta más cuando le quitas el 'kun'... así que llámame solo Naruto, dattebayo.
Hinata- H... hai Naruto-k... Naruto...
Naruto- Así me gusta, Hina-chan
Ella sonrió, y lo que pasó a continuación fue algo que los dejó en shock. Hinata decidió salir de la piscina, y lo hizo por el borde no por las escaleras (como debería de ser, pero bueno u.u) y como Naruto estaba JUSTO en ese borde, inclinado hacia delante JUSTO en el momento en el que ella iba a salir, y como Hinata alzó la cabeza pues... se besaron...
Hinata sintió como su rostro ardía más y más cada vez, sin saber qué hacer, se había quedado parada y su cuerpo no le respondía. Sin embargo para Naruto era una oportunidad demasiado buena como para dejarla escapar, con los brazos rodeó la cintura de Hinata que ya estaba prácticamente fuera del agua y la alzó, sacándola de la piscina. Besó los labios de ella con dulzura, que fue cuando sintió como ella comenzaba a responder.
Al separarse, solo se miraron, Hinata pensó en dar la vuelta y echar a correr, pero como siempre, Naruto se le adelantó y la volvió a abrazar, no dejándola hacerlo.
Hinata- N... Naruto...
Naruto- Hina-chan... ai shitteru… -dijo con cierto temor mientras ocultaba el rostro en los largos cabellos de ella.
Hinata- Naruto... Ai shitteru mo...
Naruto solo sonrió, y luego se separaron.
Hinata- Etto... Naruto...
Naruto- ¿Si, tenshi?
Hinata- T... tu u-uniforme...
Naruto se miró sin entender nada, y entonces vio que al abrazar a Hinata recién salida de la piscina se había mojado completamente, y empezó a desesperarse porque aún quedaban tres horas de clases.
Naruto- ¡¡No, si me presento así, Tsunade-baachan o Kakashi-sensei me arrancan la cabeza!!-dijo descontrolado mientras se movía de un lado a otro.
Hinata- N... Naruto, estate q-quieto o...
¡¡Plof!!
Tarde, Naruto resbaló y fue directito a la piscina, salió a la superficie mientras sentía el peso de la ropa mojada y sus cabellos caídos sobre su frente¿cómo era posible que a sus 16 años siguiera siendo tan torpe?
Hinata- ¡¡Naruto!!¿Estás bien?-la peliazul se acerca con miedo al borde, pero solo ve a un Naruto, ahora sí, COMPLETAMENTE mojado.- Será mejor que... le pidas un cambio de uniforme a Sasuke-kun... –dijo con un gota.
Naruto- TT-TT Lexi-neechan me mata...
Sasuke caminaba de un lado a otro, al borde del infarto. Solo quedaban tres horas de clases y Aoimizu no había aparecido, miró varias veces su móvil y su busca, no tenía ninguna llamada perdida ni nada de ella, lo cual seguramente indicaba que estaba bien.
Sasuke- Pero está con ESE-dijo mientras golpeaba la mesa de la clase.
Anko- ¿Sucede algo, Sasuke?-le pregunta maestra al Uchiha, que no prestaba atención y el grito que había pegado interrumpió la clase.
Sasuke- Nada, Anko-sensei... –dijo con fastidio mientras miraba por la ventana, la clase de álgebra no le interesaba para nada¿la razón? Él era el primero de la clase en matemáticas.
Un papelito cayó en su mesa con precisión, lo abrió con disimulo y observó una caligrafía muy conocida para él.
No te preocupes, Sasuke-kun, ella seguro que está bien, al fin y al cabo está con Gaara-san.
Frunció el ceño, cogió un bolígrafo distinto al de su hablante y procedió a escribir.
Precisamente por ESO es que estoy preocupado.
Lo arrugó de nuevo y lo pasó para atrás, el papel cayó justo en la mesa de la joven de ojos jade.
No seas paranóico, Sasuke-kun, sabes que él no le haría daño.
¿Cómo estás tan segura de ello?¡¡Y no me digas paranóico!!
Estoy segura de ello porque Gaara-san ha demostrado que, aunque sea a su manera, la quiere. Y te estás volviendo un paranóico porque no eres capaz de aceptar eso.
Por si se te ha olvidado, él fue el que casi la deja sin brazo.
Bueno, no seas exagerado, ya que literalmente no la dejó SIN brazo solo se lo partió.
¿Cómo que SOLO?
Además, eso fue ANTES DE no DESPUÉS DE conocerla y hacerse amigos.
Amigos, amigos... ese quiere algo más que amistad.
¿Y ella?¿Has pensado en lo que siente tu prima? A lo mejor ella se encuentra indecisa porque sabe que tú no lo aceptas.
No es que no lo acepte... simplemente tengo miedo...
¿Miedo?¿El gran Sasuke Uchiha tiene... miedo?
Que graciosa eres ¬¬
Vale, vale, dime cuál es tu temor.
Que, queriéndolo tanto como lo quiere, él le haga daño. Estoy seguro... que ella sufriría... sufriría mucho.
Hay situaciones en las que hay que arriesgar, o todo o nada.
Ya... pero...
Deja de preocuparte, Aoi-chan sabrá llevar el tema, y si no es así siempre estamos nosotros aquí para ayudarla.
Gracias...
No hay de qué n.n
Por cierto, Sakura... ¿Quieres venir mañana, después de las clases de la tarde, a comprar el regalo de Aoi?
Claro, Sasuke-kun, a propósito... ¿cuándo es?
Ya te d... dir...
Sasuke miró el bolígrafo con fastidio, se le había gastado la tinta justo en un momento como ese... suspiró y agitó el bolígrafo con la esperanza de que aún quedara algo de tinta... pero claro, no midió la fuerza con la que estaba agitando el bolígrafo y en un descuido se le escapó, yendo a parar justo a un lado de Anko-sensei...
Anko- ¡¡Sasuke Uchiha!!
Sasuke- u.u
Sakura- u.u
Alexis caminó por las calles de forma segura, hoy a los de su curso les tocaba salir antes del horario normal, por lo que ella tendría que volver sola a casa.
Alexis- "Odio estar sola... "-pensó, mientras pasaba por delante del barrio en el que vivían los Sabaku no, frunció el ceño cuando vio a Aoimizu salir de una de la casas más grandes.-¡¡Aoi-chan!!-la llamó agitando las manos.
La nombrada viró el rostro, para encontrarse con la mayor de los Uzumaki, fue hasta ella y la saludo con un abrazo, luego se sentaron en un banco que había cerca.
Alexis- Así que esa es la famosa casa de los Sabaku no...
Aoimizu- Hai, ahí viven Gaara-kun, Temari-san y Kankurou-san.
Alexis- ¿Y qué tal se encuentra tu querido pelirrojo?
Aoimizu- ¿Querido?-el rostro de la menor de los Hyuga/Uchiha se encendió hasta el punto de parecer un tomate andante.
Alexis- A mí no me puedes ocultar nada, Aoi-chan, y lo sabes. Tú le quieres¿verdad? Por eso le estás cuidando.
Aoimizu- Yo...
Alexis- No sientas vergüenza, pequeña Aoi, es normal estar enamorada y tener miedo a aceptarlo.
Aoimizu- Entonces... ¿es eso lo que os pasa a Itachi-niisan y a ti, Neesan?
Alexis- ¿¡Ah!?¿¡Qué quieres decir!?
Aoimizu- Tú... quieres a mi primo... pero no solo como un amigo... tú le amas... no sé por qué tampoco tú lo quieres aceptar... tal vez porque en el pasado hubo otro que te hizo daño... pero... verás... no soy la más adecuada para dar consejos de este tipo... pero sí sé que Itachi-niisan jamás te haría daño...
Alexis- ... –ella no decía nada, tan solo levantó la vista y miró como una ojirrosa sentada en el banco a su lado jugaba nerviosa con sus dedos, mientras adquiría un tono rozado en sus mejillas.-Aunque sea eso lo que yo siento... nada me garantiza que Itachi sienta lo mismo...
Aoimizu- Itachi-niisan es un torpe en ese tema... jeje... –ríe graciosamente mientras levanta la vista y se queda mirando a unos niños que jugaban.- La mayoría de los Uchihas somos así... pero también solemos tener la capacidad de demostrar lo que sentimos mediante actos para con la persona que es importante en nuestro corazón.
Alexis- ¿Eso es cierto?
Aoimizu- Cuando se trata de un Uchiha... -se vira alegre hacia su mejor amiga-... la mejor manera de saber cuán importante eres para él... es viendo sus actos... te aseguro que eso y sus ojos son lo único que te dirán la verdad sobre su corazón.
La Uzumaki parpadeó varia veces, aquella chica... realmente aquella chica era distintas a las demás de su edad... pensaba como si... tuviera experiencia en el tema y hablaba de la misma manera... ¿es que acaso aquel pequeño capullo de flor... ya se había abierto?
Alexis- Sabes... no sé cómo te las apañas... pero eres de esa clase de personas... que da consejos... pero después no los acepta cuando los demás se los dan-la menor se sonrojó.-Gracias... –le revolvió el pelo de manera afectuosa, y segundo después oyeron como alguien llamaba a la Uzumaki.-¿Hm?
Aoimizu- ¡¡Es Itachi-niisan!!-dijo alegre mientras el moreno se acercaba a ellas.
Itachi- Alexis¿qué haces aquí?¿Y tú todavía estás con el Sabaku no?
Aoimizu- Esto...
Alexis- Por favor, Itachi, deja a tu prima... ella también tiene derecho de estar con la persona más importante para su corazón.
Itachi- ¿Eh?¿Qué significa eso?-pregunta con algo de enojo mientras Alexis lo cogía del brazo y lo llevaba fuera de aquel lugar, dejando a una Aoimizu con el rostro rojo y sin poder articular palabra.
Cuando dejaron atrás aquel barrio, lo soltó, para luego ponerse a caminar a su lado. Lo miró de reojo, Itachi solía mirar hacia atrás como vigilando la casa de Gaara, tal vez su prima tenía razón... o tal vez no...
Alexis- "Por probar que nunca quede, además... Aoimizu los conoce mejor que nadie... si ella se equivoca... entonces no sé qué haré... "-respiró hondo y con profundidad.-Ne, Itachi...
Itachi- Dime-se viró para seguir caminando a su lado, pero ella no le miraba y eso le extrañó, debía ser algo importante.
Alexis- ¿Tú... tienes a alguna persona especial... ?
Itachi- Ah... era eso... –se coloca algo pensativo.-Pues... claro que sí la tengo...
Alexis- ¿Y... quién es?-pregunta, notando un pequeño nudo en su garganta.
Itachi- Eso no te lo puedo decir, lo que puedo decirte es que... es una chica muy cabezota, tierna con los que quiere, se preocupa por los demás y siempre les intenta ayudar... ah, y también es muy fuerte... nos conocemos desde hace tiempo... pero tengo miedo de decirle lo mucho que la quiero...
Alexis- ¿Por qué?-sus flecos taparon su rostro triste, mientras sus ojos azules se empezaban a llenar de lágrimas.
Itachi- Porque el rechazo... es el dolor más grande para el corazón...
Alexis- Ya veo... –se secó las lágrimas con algo de disimulo, y como Itachi se había quedado mirando un rosal mientras hablaba, no se dio cuenta de ello, lo que le dio a la joven cierta ventaja.-"Cálmate... cálmate corazón... "
Itachi- ¿Por qué la pregunta?
Alexis- Ah... curiosidad...
Itachi la miró no muy convencido.
Itachi- "Vale, eso ha sido extraño"
Continuaron caminando en dirección a la Mansión Uzumaki que era la que quedaba más cerca, y unas cuantas calles más allá se encontraba la Mansión Uchiha.
Alexis- Ya estoy en casa... –dijo con desgana al entrar en la gran mansión, como siempre no había nadie aparte de los sirvientes.
Alexis llegó a su cuarto cansada, dejó la cartera del instituto encima del escritorio y se tiró en la cama boca abajo.
Alexis- "Sabía que no era posible... lo sabía... te has equivocado, Aoi-chan... "
Aoimizu se asomó a la ventana por la que había entrado hacía unas horas, y miró como la gente iba y venía con aire alegre. Fue entonces cuando la recorrió una extraña sensación, tuvo de repente un mal presentimiento.
Gaara- ¿Ocurre algo?-el pelirrojo apareció por la puerta.
Aoimizu- ¿Ah?-se dio la vuelta, encontrándose con aquellos inexpresivos ojos verde agua.-¿Tú no deberías estar descansando?-no pudo evitar que se le subieran los colores a la cara, pero dio por sentado que él no lo recordaría.
Gaara- Me aburre estar en la cama solo...
Aoimizu- Uy, lo siento, es que estaba pensando... vuelve a la cama e iré enseguida¿vale?-sonríe.
Gaara- ¿Por qué estabas tan pensativa?-le preguntó sin tapujos, mientras ella le ayudaba a llegar hasta la habitación de nuevo.
Aoimizu- Ah, no es nada importante.
Gaara- Si tú lo dices...
Aoimizu lo sonríe mientras le ayuda a acostarse de nuevo en la cama. Se sienta en la silla del escritorio que acerca a la cama y empieza a hablar, Gaara la seguía y de vez en cuando hablaba él también, ella sonreía cuando él se animaba a contestar a sus preguntas y él la observaba sin parar, aunque ella no se diera cuenta.
Mientras, en la Mansión Uchiha...
Itachi- Me parece que debería decírselo ya... –pensaba el Uchiha mayor mientras miraba una rosa blanca en sus manos.-Mi querida Hime...
Continuará...
