Obra = campo = obra de construcción
Ing. = Ingeniero
Arq. = Arquitecto …. :)
CAP 10: Trabajando juntos
En la casa de huéspedes, Arnold se encontraba hablando por teléfono con su mejor amigo:
-Así es Gerald…aunque no lo creas, trabajare con Helga
-Viejo, me parece mentira…debes estar que saltas de la felicidad
-La verdad, no…porque Helga ya me olvido…pues tiene a alguien más – decía el rubio con tristeza
-¿Eso es cierto?...
-Si Gerald, ella esta con ese tipo, que es el hijo del dueño de la empresa en donde trabaja
-Asu…y entonces ¿Qué harás?
-¿Yo?...pues nada…no puedo hacer nada…pero no sé si soportare verla junto a él
-Que difícil situación Arni…pero será mejor, para que ahora si puedas olvidarla
-¿Olvidarla?...eso es imposible, ahora que la volví a ver, siento que la amo mas
-Pues tienes que hacerlo viejo…
-No se Gerald…bueno hermano, gracias por escucharme…ya tengo que dormir, mañana será un día complicado
-Ok, Arni…descansa…adiós
A la mañana siguiente, Arnold llego muy temprano a la obra para reunirse con André
-Hola, buenos días – dijo el rubio entrando a la caseta que servía de oficina en la obra de construcción del Teatro Circular
-Buenos días – respondió André, quien había llegado segundos antes – mira Arnold te voy a ser sincero, a mí no me agrada mucho la idea de trabajar junto con tu constructora
-Pues para serte sincero a mí tampoco me gusta, pero es lo que decidió la alcaldesa
-Así es…solo acepte porque es un proyecto grande y mejorara el historial de mi empresa…ahora tenemos que llegar a un acuerdo sobre cómo nos dividiremos el trabajo
-Pues sí, creo que Azul puede encargarse de toda la parte del diseño, la estética, la simetría, etc… ustedes pueden encargarse de la parte física y pues Azul también puede ayudar ya que también tiene buenos ingenieros civiles
-Ok, estoy de acuerdo…pero que quede claro que esto será una alianza forzosa…sinceramente no me agradas en los absoluto
-Pues déjame decirte que el sentimiento es mutuo
Los jóvenes habían decidido que trabajarían en la misma oficina y terminaron su reunión declarándose la guerra en silencio, ya que se consideraban rivales y no precisamente por pertenecer a diferentes empresas.
Minutos después Helga había llegado a la obra, vistiendo como toda ingeniera debe hacerlo cuando está en campo, con sus botas de seguridad, unos jeans azules y ceñidos y una blusa manga larga en donde llevaba el logo de la empresa a la que pertenecía y por supuesto su casco blanco, al verla entrar todos los obreros se quedaron paralizados con la belleza de la joven y empezaron a murmurar entre ellos
-¡¿Que tanto están cuchicheando señores?...aquí se les paga por trabajar, no por chismosear! – grito la rubia
Al escuchar ese grito, Arnold salió de la oficina y vio a la mujer más hermosa del mundo, aquella mujer podía ser tan ruda pero también tan dulce, aquella mujer que le robaba el aliento y lo ponía de cabeza.
Helga después de que hubo llamado la atención a los obreros, se volteó para dirigirse a la oficina cuando se dio cuenta que un rubio alto de ojos verdes la estaba observando, ella había decidido ignorar a Arnold y tendría que cumplirlo.
De pronto salió, también André de la oficina se paró al costado del rubio y llamo a la joven
-¡Ing. Helga!
-Hola André, buenos días…disculpa la demora
-Hola, hermosa…no te preocupes, tú tienes permiso para llegar a la hora que deseas
A Arnold le hirvió la sangre cuando escucho la forma en que André le hablaba a Helga, pero no podía hacer nada, así que estuvo dispuesto a irse del lugar, cuando:
-Helga, te voy a presentar al Arq. Arnold Shortman, él es el dueño dela constructora Azul
-No hace falta que nos presente Ing. André, nosotros ya nos conocíamos…¿verdad Helga?
La rubia al escuchar esa afirmación de Arnold se puso sumamente nerviosa, pero no podía dejarse en evidencia así que decidió seguir mostrando una falsa tranquilidad
-Pues…bueno…si…por desgracia ya nos conocíamos
"¿por desgracia?... ¿por qué se expresara así de mí?...es obvio que aún sigue molesta conmigo por todo lo que le hice" – pensaba el rubio sumamente dolido
-¿Por desgracia?...jajaja…bueno, empecemos a trabajar…ven hermosa, te mostrare tu lugar
-Si claro, vamos – respondió la rubia, entrando con el francés a la oficina
Arnold se había quedado parado sin saber qué hacer ni a donde ir, se empezó a sentir triste por como lo estaba tratando la rubia, cuando de pronto:
-¡Arnold!...holaaa…buenos días – dijo Geraldine aventándose a los brazos del rubio
Arnold recibió el abrazo de la chica, por caballerosidad, causando en Helga una ira tan grande que si en esos instantes las miradas mataran, Geraldine ya estaría bajo tierra, en ese momento Helga salió disparada de la oficina causando la risa de la francesa y confirmando los presentimientos de André
Minutos después la rubia se encontraba lejos del campamento de obra, tratando de calmarse
-¿Helga?
-Ah…hola André…¿Qué pasa?
-¿Qué haces aquí?
-Pues vine a supervisar como van las labores
-Helga…¿estás bien?
-Si…¿Por qué lo preguntas? – dijo la rubia fingiendo que miraba los trabajos que ahí se estaban realizando
-Parece que te afecta cuando Geraldine se acerca a Arnold
-¿Qué?...jaja…¿Qué cosas dices André?...estás loco – respondió la joven, tratando de ocultar su nerviosismo
-En estos años que hemos trabajado juntos, he aprendido a conocerte y casi podría jurar que estoy en lo cierto y que tú me estas mintiendo…dime la verdad Helga…¿Arnold y tú, tienen un pasado juntos?
La mirada de Helga estaba perdida, sus ojos se empezaron a aguar, pero decidió hablar
-Yo…yo estuve enamorada de él – confeso la muchacha, sin mirarlo – …pero nunca fui correspondida…muchas veces me humillo y me trato mal, pero yo siempre estuve ahí, dispuesta a todo por él, porque lo amaba…
-¿Lo amabas?...o…¿lo amas? – pregunto el francés con temor a escuchar lo que era evidente
Helga solo se quedó en silencio y empezó a limpiarse algunas lágrimas que habían aparecido
-Bien…no es necesario que me respondas Helga…ahora entiendo porque no pudiste aceptarme, es porque aun estas enamorada de él, pero no me cansaré y seguiré luchando por ti…además a él no le importas Helga, porque si le importaras, no permitiría que Geraldine se le acerque
-Sí, ya sé que no le importo…pero yo no puedo mandar en mi corazón, André…así que te pediría que no intentes nada, porque yo solo quiero tú amistad
-Discúlpame Helga…pero no te hare caso en esto…por ahora solo te digo que mejor nos concentremos en el trabajo
-Si tienes razón…pongámosle ganas – dijo la rubia y empezando a calmarse
-Helga…hoy no podré llevarte en mi auto porque tengo que hacer unas diligencias saliendo de aquí
-Oh no te preocupes…igual Phoebe iba a venir por mi
….
Dio la una tarde y todos se estaban alistando para irse a casa, ya que era sábado y terminaban las labores temprano.
Arnold ya estaba listo para retirarse cuando recibió una llamada
-¿Gerald?
-Hola viejo…estoy en la puerta de tu trabajo…Phoebe y yo decidimos almorzar fuera y pues pensamos en que podríamos ir juntos
-¿Así?...que sorpresa
-Sí, es que le conté a Phoebe que tus padres están de viaje y le dio pena que almuerces solo y pues tampoco te quiere dejar en los brazos de Geraldine…jajaja
-jajaja…ok, ya salgo espérame
….
Mientras tanto dos muchachas estaban conversando
-Helga…vamos a almorzar…Gerald y yo te queremos invitar
-No tengo ánimos Phoebs…además no quiero hacer el papel de violinista
-¿Qué hablas?...jaja…vamos, anímate… ¿sí?
-Aiish…está bien vamos… – contesto la rubia resignada, subiendo al auto del moreno
-¡Gerald, ya vámonos! – grito la oriental quien aun permanecía fuera del carro
-Ya estamos listos querida – respondió Gerald, que había llegado con el rubio
Cuando la rubia supo que Arnold también iría con ellos, bajo inmediatamente del auto y le dio una mirada fulminante a su amiga
-Phoebe, que significa esto – hablaba la ojiazul en voz baja
-Que pasa Helga…solo quiero ir a comer con mis mejores amigos…¿Cuál es el problema?
-Pero…¿con Arnold?...yo no quiero que él vaya
-Helga…Arnold está solo, ya que sus padres tuvieron que viajar…
-¿Y?...
-Pues si lo dejamos solos estaremos dejando el camino libre a Geraldine para que se le acerque más…¿eso quieres?
La rubia se quedó muda por el comentario de su amiga y es que en verdad esa idea de que Geraldine esté sola con Arnold no le gustaba para nada
-Tu silencio me lo dice todo Helga, así que deja de protestar y sube al auto
-Hola Helga, no habíamos tenido la oportunidad de saludarnos…
-Hola Geraldo… - dijo la rubia abrazando al moreno
-jajaja…por lo visto no has cambiado Pataki…bueno ya vámonos
Los jóvenes estaban listos para irse, cuando de pronto:
-¡ARNOLD! – grito una joven – espérame
-¿Qué paso Geraldine?
-Arnold…vámonos juntos
-Discúlpame Gell…pero hoy iré a almorzar con mis amigos
-¿Tus amigos? – pregunto la francesa, mirando a Helga con mucho odio
-Así es señorita…somos amigos desde el nido – interfirió Phoebe – iremos a almorzar y usted no está invitada…vámonos…Arnold, Helga suban atrás por favor yo iré de copiloto
-Discúlpame Gell…te veo luego…adiós – se despidió el rubio de Geraldine mientras abordaba el vehículo
Cuando ya todos se encontraban dentro del auto de Gerald, Helga le dio una mirada burlona a la francesa y se despidió con la mano mientras el auto iba avanzando.
Geraldine se quedó parada y sumamente enojada
-Te arrepentirás por haberme dejado en ridículo Helga Pataki…ahora sabrás de todo lo que puedo ser capaz de hacer por tener al chico que me gusta a mi lado…ya verás – decía la joven sin importar que la escucharan…
….CONTINUARA….
Hola aquí les dejo un capítulo más, espero que les guste…y siiii ya sé que quieren un acercamiento entre estos dos rubios pero tenemos que avanzar poco a poco tengan paciencia pleaseeeeee….no dejen de comentar.
Saludos :)
