En el gran salón, Tadashi acababa de bailar con Honey Lemon, el baile termino y todos aplaudieron, Tadashi y Honey se sonrieron y comenzaron a caminar de nuevo hacia el balcón, donde su tía Cass los esperaba.

-Oh Tadashi, ¿no has visto a Hiro y a…?

-Su pareja-Tadashi-Se llama Vanellope.

-Oh, si ella, ¿los has visto?

-Desaparecieron sin dejar rastro.

-Oh bueno-dijo su tía Cass, luego comenzó a llorar de felicidad.

-¿Tía Cass que tienes?-pregunto Tadashi preocupado mientras la tomaba en sus brazos, Honey también se acerco a ella.

-¿Esta todo bien?-Honey.

-Si, si, es solo que-dijo la tía sacando un pañuelo de la manga de su mano y se sonó la nariz-Crecen tan rápido, parece que apenas ayer le leía cuentos antes de dormir y ahora míralo, bailando con una mujer, ya es todo un hombre, ¡Estoy tan orgullosa de el!

Luego se volvió a sonar la nariz y tanto Tadashi como Honey se relajaron.

-Oh vamos tía Cass-dijo Tadashi abrazándola.

-¡Ya se que exagero, pero estoy tan feliz por el! –dijo su tía Cass rompiendo en llantos.

En la pista, Taffyta y Candlehead estaban exhaustas, después de que alguien las tomara para bailar cuando iban por Hiro, se habían librado, pero solo para que otros dos las tomaran, se liberaron y fueron tomadas por otros, así, las hermanas parecían rombos entre toda esa multitud.

-¡No, no, no!-había gritado Turbo mientras se golpeaba la cabeza.

Finalmente las dos pudieron escapar y se habían dirigido hacia su padre.

-Estoy exhausta-dijo Taffyta, tantas vueltas la habían dejado despeinada.

-Yo igual-Candlehead-¿No podemos irnos a sentar?

-¡No!-grito Turbo-¡Ninguna de ustedes dos va a tomar asiento hasta que consigan a ese príncipe!

-¡No es nuestra culpa!-Taffyta-¡Esa ramera apareció en la pista y se lo robo! ¿¡Que quieres que hagamos!?

-¡Que se lo roben a ella! ¡Solo por eso estamos aquí!

De repente, Hiro y Vanellope aparecieron de nuevo en la pista, bailando para pasar desapercibidos, sin embargo, Turbo los noto.

-¡Ahí esta!-dijo apuntando con su dedo a la pareja-¡A por ellos!

Y lanzo a sus dos hijas de nuevo, Taffyta y Candlehead corrieron hacia ellos lo mas rápido que pudieron, pero nuevamente, alguien las agarro de las manos y se pusieron a bailar con ellas, a Taffyta, la había agarrado un muchacho de estatura alta, con una gran nariz redonda, y un sombrero ridículo encima de la cabeza.

-Hola chiquilla-dijo el muchacho-Me llamo Fred, y seré tu pareja esta noche, debo mencionar que yo uso mi ropa interior por un mes completo, por adelante, y por atrás.

Taffyta por poco vomita en ese momento.

Mientras que Candlehead había sido tomada por un muchacho alto, de tez morena y con un cabello algo esponjado.

-Mi nombre es Wasabi señorita-dijo el muchacho-Y seré su pareja esta noche, debo pedirle orden en sus pasos, como yo, uno dos tres, cuatro, uno dos tres, cuatro, uno dos tres cuatro.

Candlehead rodo los ojos mientras trataba de seguirle el paso a Wasabi, esa iba a ser una noche larga, mientras tanto, a Turbo por poco le daba un ataque al corazón.

Así, Hiro y Vanellope pudieron escabullirse hasta las escaleras que daban a la salida, pero en vez de dirigirse así allí, Hiro la condujo hacia el otro lado, donde entraron por una puerta que daba a un pasillo, de ahí, caminaron hasta las otras escaleras y durante todo el viaje, subieron y subieron escaleras.

-Lamento hacerte caminar tanto, pero mi sitio esta hasta el ultimo piso.

-No hay problema-Vanellope-Estoy acostumbrada.

-¿Y también con zapatillas de cristal?-le pregunto Hiro levantando una ceja.

-El calzado es lo de menos-respondió sonriendo Vanellope.

Finalmente, subieron la última escalera, que daba a una trampilla, en ese momento Vanellope pensó que irían hacia el techo, Hiro le quito el seguro a la trampilla, arriba, solo se veía la luz de la luna, Hiro le tendió su mano a Vanellope.

-¿Lista?

-Desde el día en que te conocí- respondió Vanellope sin vacilaciones.

Hiro sonrió y Vanellope le tomo la mano, luego la ayudo a subir los últimos escalones, como era de esperarse, la única luz que había en el cuarto, era la de la luna, y era más que suficiente.

-Bienvenida a mí sitio Vanellope.

Era un cuarto, sin embargo, no era como lo demás, en el centro estaba un extraño objeto hecho de madera, y tenia lo que parecían ser dos alas hechas de papel o tela, Vanellope no pudo identificar el material, parecía un ave de madera sin el pico y la cabeza, en el centro del objeto, había una tabla de madera dura y dos palos muy gruesos.

Debajo de el había una pista que daba hasta el final del cuarto, donde debería estar la pared, pero no había ninguna pared, se podía ver el patio y el océano desde ahí mismo, y si alguien no se fijaba por donde pasaba, caería a su muerte.

También había muchas herramientas, sobre mesas de madera en las cuales había montones de libretas, hojas sueltas y libros, además de otros extraños objetos que Vanellope no conocía, y sin embargo, se sintió inmediatamente atraída por ellos.

-Wow-dijo mientras examinaba los papeles y los objetos-¿Qué es todo esto?

-Inventos-respondió Hiro-Cosas de mi cabeza que intento… traer a la vida real.

-Wow-dijo Vanellope mientras tomaba un papel, en el, estaba dibujado el prototipo para un motor de vapor-Esto es increíble, no lo entiendo completamente pero, tengo la idea, quieres crear un carruaje que no necesite caballos para moverse.

Hiro asintió con la cabeza.

-El vapor es una gran fuente de energía, pero… me falta encontrar la combinación perfecta, tengo que seguir experimentando.

-¿Cuántos intentos llevas?-pregunto ella volteándolo a ver.

-Veamos, ciento dos intentos fallidos.

-Bueno, ya descubriste ciento dos maneras en como no construir un…

-Oh, yo lo llamo motor.

-Motor, eso, descubriste ciento dos maneras en como no construir un motor.

Hiro sonrió.

-Gracias.

Vanellope sonrió y corrió hacia el objeto que estaba en el centro.

-¿Y esto que es?

-Oh esto-dijo Hiro acercándose-Esto es una maquina voladora.

-¿Una maquina voladora?-pregunto Vanellope asombrada-¿Cómo los pájaros?

-Exacto-dijo Hiro-Diría que los pájaros fueron mi inspiración pero… no lo fueron.

-¿Entonces que fue?

-Hace unos años, el Reino de Berk nos vino a visitar, acuerdos de paz y eso, y el hijo del jefe, también era inventor, el había hecho un traje que lo hacia volar como una ardilla voladora, y me dio tanta envidia que me puse a crear mi propia maquina voladora.

-Oh…

-Pero no te preocupes, es una competencia amistosa entre el y yo, terminamos haciéndonos amigos, es un gran chico, bueno, hombre ahora, hace mucho que no lo veo.

-Mmm, ¿y el si fue inspirado por los pájaros?

Hiro negó con la cabeza.

-No, su inspiración vino de los dragones.

-¿Dragones?-pregunto Vanellope asombrada.

-Si, incluso tenía uno de mascota, aunque no vino en ese viaje le creí, créeme, con ese traje y conocimientos, tu también le habrías creído.

-Vaya-dijo Vanellope, sin salir de su asombro-Conoces a muchas personas interesantes siendo de la realeza.

-Bueno, te conocí a ti.

Vanellope se sonrojo y Hiro la tomo de la mano, luego la llevo a sentarse en el centro de la maquina voladora.

-¿Funciona?

-Eso creo, he revisado todo millones de veces, pero jamás lo he intentado.

-¿Por qué no?

-Porque…

-¿Por qué?

-Porque iba a probarla, y luego, te conocí a ti y… quise que me acompañaras en el primer vuelo-admitió Hiro sonrojándose.

Vanellope sintió mas mariposas en el estomago.

-¿De verdad?

Hiro asintió con la cabeza.

-Eso es muy dulce.

-¿Lo crees?

-Por supuesto.

-…

-…

-¿Entonces?

-¿Quieres, ahora?

-¿Por qué no?

-Muy bien, si eso es lo que quieres.

Hiro le pidió a Vanellope que se sentara boca abajo, ella le hizo caso y luego el se subió también, tomo los dos palos con sus manos.

-Esto se llama palanca-le explico Hiro-Y es lo que controla la maquina.

Vanellope asintió con la cabeza, luego Hiro puso su mano en una palanca que estaba a su lado.

-En cuanto jale esta, saldremos disparados hacia delante, como cuando alguien pone una flecha en un arco y luego dispara, nosotros somos la flecha, saldremos con una velocidad muy rápida, sujétate muy bien, si te caes… es una muerte segura.

Vanellope asintió con la cabeza, luego tomo el borde de maquina con todas sus fuerzas.

-Por nada del mundo vayas a soltarte.

-Por nada del mundo lo hare.

-No te levantes.

-No me levantare.

-Muy bien, ¿lista?

-Lista.

-Ahí vamos.

Hiro jalo la palanca, varios ruidos se escucharon detrás de ellos y luego, la maquina fue disparada hacia el frente, como Hiro había dicho, con una velocidad muy rápida, Vanellope se agarro muy bien, y cuando llegaron al final de la pista, la maquina se cayo, el aire los golpeo en la cara y por un momento, Vanellope pensó que se iban a matar, pero, Hiro jalo ambas palancas y la maquina comenzó ascender, Vanellope dio un grito de alivio y de felicidad.

-Lo siento-dijo Hiro-La salida es siempre lo mas difícil.

Luego, Vanellope vio lo increíble, estaban en el aire, volando, Vanellope miro hacia abajo, lejos de sentir vértigo, el corazón comenzó a bailar adentro de su cuerpo.

-Estamos muy alto-dijo-¡Me encanta!

Hiro sonrió y Hiro jalo las palancas, provocando que dieran una vuelta. Vanellope grito de felicidad y comenzó a reírse, luego, comenzaron a sobrevolar todo el castillo, primero fueron al patio, luego hacia el mar, Hiro descendió un poco y Vanellope toda el agua mientras seguían volando, provocando una ráfaga de agua detrás de ella.

Hiro dirigió la maquina de nuevo hacia el castillo, donde volaron encima de la enorme construcción, y luego pasaron a la altura de las ventanas del gran salón, donde justamente, fue la tía Cass quien los vio, soltó el plato donde estaba comiendo pastel y abrió mucho la boca.

-¿Tía Cass que ocurre?-pregunto Tadashi acercándose a ella.

-Hiro-dijo su tía señalando hacia afuera.

Tadashi, y todos los presentes, voltearon a ver hacia la ventana y vieron como Hiro y Vanellope volaban, entre toda la audiencia, se escucharon gritos de asombro, elogios, luego, todos comenzaron aplaudir mientras gritaban halagos y felicitaciones.

Tadashi sonrió y comenzó aplaudir.

-Ahora si te luciste hermanito-dijo en voz baja.

Mientras tanto, Turbo, Taffyta y Candlehead vieron con la boca abierta el vuelo, Turbo aplasto la copa que tenia en la mano y esta se hizo añicos en su mano.

De vuelta en el vuelo, Vanellope disfrutaba como el aire le golpeaba en la cara, como sentía que su cabello era libre, no, por primera vez en muchos años, se sentía libre de verdad, todos sus problemas, parecía que el viento se los llevaba, y no solo eso, sino que, su corazón también se despejo, sus sentimientos hacia Hiro, eran claros, ya no guardaba duda alguna.

Hiro dirigió la maquina hacia la pista, se elevo un poco y aterrizaron, fue un aterrizaje un poco duro y forzoso, se movieron se arriba abajo, pero jamás se soltaron, también, se sacudieron un poco, pero fue todo, nada lo suficientemente grave ni peligroso.

Luego, cuando estuvieron quietos, Hiro se bajo y corrió al lado de Vanellope. Le tendió una mano y ella la acepto, luego la ayudo a bajarse.

-Bueno-dijo Hiro nervioso-¿Te gusto?

-¿Me gusto?-pregunto Vanellope con felicidad-¡Me encanto! ¡Me sentí como un ave, libre, fue… increíble!

Hiro sonrió aliviado y suspiro.

-Que bueno que te gustará, estaba nervioso.

-Bueno, ha sido estupendo-dijo Vanellope-Gracias.

-No me lo agradezcas-Hiro-Gracias a ti por… pues, por estar aquí.

-Ya te lo dije, no me lo habría perdido por nada.

Luego se miraron directamente a los ojos, Hiro se acerco a Vanellope y ella puso sus manos en sus hombros.

-¿Te importa si, es decir, puedo?-pregunto Hiro.

-¿Qué?

-¿Puedo besarte?

Vanellope asintió con la cabeza y sonrió.

-Si puedes Hiro Hamada.

Los labios de Hiro se acercaron a los de Vanellope, ella cerró los ojos y se preparo para el contacto de ambos, no era el primer beso, pero, algo le decía que disfrutarían más ese.

Pero justo cuando estaban a punto de besarse, las campanas comenzaron a sonar.

Faltaban cinco minutos para la medianoche…