Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, pero la historia es mía. Fruto de mi puño y mente.

Lo que está escrito en cursiva son conversaciones en la lejanía o conversaciones telefónicas.

Lo que está escrito "entre comillas" son los pensamientos de el/la protagonista.

En esta historia los personajes son humanos.

.-...-...-...-...-...-...-...-...-...-...-...-.

Capítulo 10.

Epílogo.

- Vamos, Renesmee. - Bella asomó la cabeza en mi habitación. - Renesmee, ¿Pero todavía no te has vestido?

- Desnuda no voy. - seguía tumbada en la cama, en pijama.

- Ya sabes a lo que me refiero. El concierto es a las ocho.

- Bella, son las doce del medio día.

- Y?

´- Espera... Estoy teniendo un déjà vu. - dije, levantándome de la cama. - Ya me visto.

- ¿Te ayudo a elegir?

- No te acerques a mi armario, Bella. - dije, volviéndome hacia ella, que estaba a punto de abrir mi armario. - O te corto las manos.

- Que violenta te pones cuando se trata de tu armario. - dijo, al tiempo que se sentaba en mi cama. - ¿Tienes ganas?

- ¿Hablas del concierto?

- Claro.

- ¿Crees que Jon Bon Jovi volvería a firmarme en la teta? - Bella se puso a reír mientras yo me quitaba el pijama. - Ojala.

- A ver si Jacob se va a poner celoso.

- ¿Por qué?.

- Quieres que Jon te toque las tetas.

- ¿A ti no te gustaría? - me puse una camiseta del grupo que iba a ir a ver esa tarde, junto con unos shorts vaqueros. - Jacob lo entiende.

- Que comprensivo. - murmuró, ahora tumbándose en mi cama.

- Bella, no quiero estar ocho horas haciendo cola. - dije, tumbándome a su lado. - No quiera estar como...

- Como hace dos años, en la presentación de la peli. - dijo, cogiéndome de la mano. Agradecí que no dijera el nombre de cierto energúmeno. - De acuerdo. Comeremos con calma e iremos dando un paseo hacia el estadio de fútbol.

- Gracias, Bells.

- Hoy es tu cumpleaños. Es tu día.

- Jacob no me ha llamado. - murmuré, entristeciéndome. - A lo mejor no se acuerda de qué día es hoy. Va muy ajetreado.

- Te llamará en cuanto Jon le deje un rato libre. - dijo Bella, intentando animarme. - Vaya suerte de que les contrataran a los dos.

Edward, el hermano de Rosalie y novio de Bella, había hecho el examen para ser guardaespaldas y tanto él como Jacob, hacía tres meses que habían sido contratados por mi ídolo. Ambos le protegían a él o a algun otro miembro del grupo y, teniendo en cuenta que estaban de gira mundial, hacía tres meses que no veíamos a nuestros chicos, aunque hablábamos cada día con ellos.

- Odio su trabajo. - murmuré. Era mentira.

- No lo dices en serio.

- Ya...

- Yo también añoro a Edward. - Bella se sentó y me miró. - Espero que podamos pasar un rato con ellos.

- Cuanta fe tienes, Isabella. - me puse en pie y fui a recogerme el pelo en un moño alto. - Me estoy agobiando. Vámonos a comer fuera. - cogí mi móvil y mi monedero y salí del dormitorio.

Bella y yo fuimos a comer a un local de perritos calientes y todo tipo de bocadillos.

Allí nos encontramos con una persona con la que hacía dos años que no me hablaba. Y para no perder la costumbre, ignoré a Jasper cuando pasó por mi lado.

Habíamos hablado y arreglado nuestros problemas pero le pedí que solo me hablara cuando aceptara el hecho de que solo podíamos ser amigos. No me había vuelto a dirigir la palabra y yo no le dirigía la mirada. No valía la pena. Me había demostrado que, en realidad, nunca había sido mi amigo.

Cuando por el televisor comenzaron a hablar del concierto y vi a mi chico al lado de Jon, casi me pongo a llorar. Bella se dio cuenta de lo que me pasaba y acarició mi mano, que estaba encima de la mesa. Estaba claro que me estaba dando un bajón. Jacob tenía ya el pelo muy largo. Estaba muy guapo.

- Vamos a comer un helado. - dijo Bella, poniéndose en pie.

- ¿De chocolate?

- De lo que tu quieras, hermanita.

- ¿Con fresa? - comencé a pedir, como si fuera una niña pequeña. - ¿Puedo comer uno de cada?

- Si... - Bella pasó su brazo sobre mis hombros, achuchándome. - Puedes comerte tres si quieres.

- Chocolate, fresa y nata con m&m's.

- Vale. - Dijo Bella, riendo. - Vamos a por los tres helados.

Cuando terminamos de comernos nuestros respectivos helados, nos pusimos en marcha y fuimos dando un paseo hacia el estadio, que estaba a una hora de distancia a pie.

Entre una cosa y la otra, se nos había hecho las tres de la tarde. Ya solo quedaban cinco horas.

- Yo no me muevo de aquí. - dije, cuando nos pusimos a la cola. Estaban a punto de abrir las puertas. - Creo que me voy a desmayar.

- ¿No te encuentras bien? - preguntó Bella, preocupada.

- No.

- ¿Crees que si nos desmayamos nos sacaran de aquí si nos agobiamos? - me dijo al oído.

- Espero que si.

Lamentablemente, en parte, las fans de Bon Jovi no estaban tan locas como las de hacía dos años y se comportaban más civilizadamente.

- Mala suerte, enana. - dijo Bella, sacando la cámara de su bolsillo. - Sonríe un poco.

- Ahora no tengo ganas de fotos, Bella. - dije, apartando la cámara de un manotazo.

- Que rancia que llegas a ser a veces. - dijo, guardando la cámara.

- No estoy de humor, Bella. Entiéndeme.

- Ya te entiendo... - dijo, abrazándome. - Pero tienes que disfrutar. Estamos en un concierto de Bon Jovi. Uuuoooh! - gritó, alzando el puño al aire. Las chicas que nos rodeaban la imitaron. - Va, Renesmee. Grita con nosotras.

- No tengo ganas.

- Grita conmigo. Uuoohh, uuoohh!

- Uuuooohh! - grité, haciendo reír a Bella. - ¿Ya estás contenta?

- Si. - dijo, dándome un achuchón. - Por el momento.

- Bella, por favor.

- Basta de quejas, Renesmee. - dijo, poniéndose seria. - Yo también hace tres meses que no estoy con Edward. Hablo con él solo tres días a la semana, mientras que tú hablas con Jacob cada día. No eres la única que lo está pasando mal.

- Perdona. - dije, ahora abrazándola yo. Me sentía muy mal. Había sido muy egoísta y solo había pensado en mí. - Perdona que esté tan amargada. Te estoy amargando también a ti.

- Tú solo grita.

- Uuuooohh! - ambas gritamos al mismo tiempo, alzando ambos puños.

.-.-.-.

- Este es el mejor día de mi vida. - dije, abrazando a mi hermana, mientras cantaban una de las preciosas baladas que tenían en su repertorio. - Eres lo único que necesito en mi vida.

- Yo también.

- Gracias a todos. - dijo Jon cuando terminó de cantar. - Gracias por venir esta noche. Hoy tengo un cometido. Esta noche, un amigo me ha pedido un favor y por supuesto que voy a concedérselo.

Todas gritamos. Vamos, lo típico de los conciertos.

- Quiero pedir ayuda a mis compañeros de seguridad. Quiero que entre todos me ayudeis a encontrar a una persona.

- ¿A qué crees que viene esto? - murmuré.

- Hoy es el cumpleaños de una persona muy especial para mi amigo. ¿Donde está Renesmee Swan?

Como una idiota, comencé a mirar a mi alrededor, en busca de esa chica que Jon había nombrado, hasta que Bella comenzó a golpearme en el brazo y me di cuenta de que hablaba de mí.

- Yo soy Renesmee! - exclamé, cuando al fin reaccioné. - Dios mío, habla de mí.

- Está aquí. - gritó Bella, alzando las manos. - Mi hermana Renesmee está aquí!

- Cogedla y traedmela! - exclamó Jon, riendo.

No sé como, pero de repente mis pies abanadonaron el suelo y me encontré por encima del público. Me estaban llevando como a una estrella del rock hacia el escenario. Dos miembros del cuerpo de seguridad me cogieron al llegar al pie del escenario y me acompañaron hacia la escalera lateral.

Casi me caigo por la escalera de lo que me temblaban las rodillas. Jon me tendió su mano y la tomé, aun comenzando a temblar más.

- Feliz cumpleaños, Nessie.

- ¿Nessie? - dije, sorprendida por como me había llamado. - Solo Jacob me llama así.

- Lo sé. - me dijo, sonriendo. - ¿Quien quiere acompañarme para cantarle el cumpleaños feliz a esta hermosa chica? - dijo, logrando la aclamación del público.

No pude evitar ponerme a llorar cuando oí a todos esos desconocidos cantarme el cumpleaños feliz. Notaba como Jon pasaba su brazo sobre mis hombros mientras me cantaba.

- ¿Cuantos años cumples, Renesmee?

- No me acuerdo. - murmuré, haciéndole reír. - Estoy un poco nerviosa y sorprendida.

- Tranquila. Renesmee cumple hoy veinte años. - dijo por el micrófono. Todo el mundo volvió a gritar y aplaudir. - Pero eso no es todo. Por favor, Renesmee, mira ahí arriba.

Me volví, con su ayuda, hacia la pantalla gigante que teníamos detrás. Había un mensaje. Tube que sujetarme a su brazo para no caerme al suelo. Todos gritaban y silvaban, pero ya solo les podía oír de lejos. Solo podía prestar atención a lo que tenía frente a mí.

- ¿Qué dices, Nessie? - dijo una voz cerca de mí. No era Jon quien había hablado, sino...

- ¿Jacob?

- ¿Quieres casarte conmigo, Renemee?

- Si... - dije, viendo como se acercaba a mi, desde la otra punta del escenario. - Jacob! - aun no sé como lo conseguí, pero salí corriendo hacia él y me lancé a sus brazos. - Si quiero. Claro que quiero.

- Enhrabuena!

- Viva los novios!

- Felicidades!

La gente gritaba a nuestro alrededor. Pero yo ya no oía a nadie. Solo podía estar por Jacob y pensar en lo que acababa de ocurrir.

Jacob acababa de pedirme que me casara con él, y yo estaba deseando que ello sucediera.

Como ya había terminado la universidad, me propuso ir con ellos de gira. Bella también vendría, por supuesto.

Iba a ir todo de maravilla. Sin duda, lo que me estaba sucediendo era el más perfecto de mis sueños.

.-.-.-.-.-.

Aquí acabó el fic!

Noooo, es broma!

Aquí acabo la historia, segun Renesmee. Como me habeis pedido conocer la historia segun Jacob, continuaremos a partir de ahí, siendo ahora Jacob el protagonista.

Kissitos.