Lo siento gente! :s
Me he perdido de por aquí, no he tenido vacaciones hasta ahora, así que de verdad espero poder actualizar al menos una vez a la semana!
Les dejo con la continuación, agradeciendo infinitamente su apoyo incondicional!
Annime, I'm really sorry! I've been so busy at school, I've just had some free time so I'm here...I really hope I can update at least once a week, and I hope I can translate the reviews for you really soon! :D
P.S. I'll read your story of AYSE right away!
Annime: Ok, trataré de hacer este capítulo mejor que el último.
Chiro: A Annime no le pertenece el SECMHF ¡Ya!
Antauri: Ni nada perteneciente a alguien más…
Kristy: Annime, ¿qué le pasa a Antauri?
Chiro: Está enojado con ella por hacer que el RE fuera mi abuelo.
Kristy: Oh…
Capítulo 10. Se mejora, luego se pone peor.
Chiro pateó el saco de arena unas cuantas veces para calentar sus "habilidades". Sus enfermedades finalmente habían terminado y ahora podía concentrarse en otras cosas, como entrenar.
El Escuadrón no lo sabía, pero él sabía que habían estado hablando de lo que el Rey Esqueleto les había contado. Sabía que estaban nerviosos por lo que el Rey Esqueleto haría con el chico; algunos pensaban que trataría de tener a Chiro de su lado.
-Sean realistas, chicos –respondería Nova. -¡NUNCA trataría de trabajar para ese saco de huesos!
-Lo sé, Nova –diría Antauri. –Mis miedos no residen ahí; sino en el hecho de que el Rey Esqueleto haría lo que fuera para obtener lo que quiere, incluyendo lastimar al pobre chico.
Chiro se consolaba con el hecho de que no lo miraban diferente, y a veces olvidaba completamente la información cuando Antauri le preguntaba si estaba preocupado por eso y si quería hablar.
-Chiro, estoy preocupado de que quizá estés molesto por lo que el Rey Esqueleto nos ha contado –le diría Antauri al chico.
Chiro sólo miraría a Antauri con confusión.
-Am, ¿de qué estás…? ¡Oh! –Chiro se reiría nerviosamente y diría –Honestamente me olvidé totalmente de ello.
Antauri estaría muy aliviado de que Chiro estuviese bien y flotaría alejándose con buenos pensamientos.
Chiro continuó golpeando el saco de arena aunque oyera a alguien entrando en el cuarto.
-Chiro, ¿estás listo para entrenar? –preguntó Nova.
-Sipi, sólo un segundo, por favor –Chiro siguió (aún) golpeando el saco. Pronto le dio un bonito golpe que lo tiró al suelo.
-¡Bien! Has logrado mucho de tu entrenamiento –dijo Nova mientras le ayudaba a colgar el saco de arena.
-Gracias, he estado trabajando en mi entrenamiento desde que mejoré. Quiero decir, nunca sabes qué pasará –Chiro le dio una manotazo al saco y le sonrió a Nova. –Así que, ¿vamos a entrenar o qué?
Nova sonrió y guió al chico de su cuarto hacia el Cuarto de Entrenamiento, del cual había estado ausente desde que enfermó. Nova lo inició en el nivel más bajo, para que calentara, y lentamente fue aumentado hasta llegar al nivel 9. Chiro hizo cada nivel perfectamente bien. El 9 era desafiante para él, así que Nova lo dejaba ahí para que pudiera mejorar en. Chiro saltaba, golpeaba, daba volteretas y pateaba mientras perfeccionaba sus habilidades.
Una vez había pensado que Chiro sólo se estaba exhibiendo con todas esas volteretas y maromas, hasta que le contó que cada movimiento era hecho para que nada lo golpeara y pudiera derrotar al enemigo. Ella se había reído, dudándolo, hasta que probaron su teoría. Se había quedado en shock cuando les había probado que estaba en lo correcto.
Lo estaba viendo, al tiempo que casi terminaba su sesión de entrenamiento cuando Antauri entró en la habitación (Nova estaba en el cuarto donde tienen los controles para la sesión de entrenamiento).
-¿Cómo lo está haciendo? –preguntó Antauri, mirando de ella a Chiro.
-Lo está haciendo muy bien, especialmente si consideramos que hace dos días estaba enfermo y en cama –respondió Nova.
-Aún debemos recordar que hay que ser amables con el chico –habló Antauri de nuevo. –Puede que aún esté un poco débil de haber estado en cama por tanto tiempo.
-Míralo Antauri –dijo Nova con alegría. -¿Te parece débil?
Antauri se quedó callado por un rato, viendo cómo Chiro terminaba la sesión de entrenamiento. Chiro miró a los dos y los saludó con una brillante sonrisa.
-Sí, tienes razón –dijo Antauri mientras los dos simios le devolvían el saludo. –Estará bien.
Pronto era hora de almorzar, y todos estaban emocionados de estar juntos en la mesa. Chiro se había aliviado desde hacía dos días, pero querían que se quedara en su habitación a descansar. Ahora era capaz de caminar por todos lados, como antes de que se enfermara.
-Bienvenido de nuevo, chico –dijo Sparx.
-Es bueno estar de vuelta, Sparx –respondió Chiro -¿Qué hay de nuevo hoy?
-Bueno –Otto dijo –Sparx y Gibson tuvieron otra pelea y eso hizo que Gibson explotara el laboratorio.
-Auch –dijo Chiro. -¿Están bien, chicos?
-Sí, estamos bien, aunque no gracias a Sparx –pronunció Gibson.
-Hey –contraatacó Sparx – ¡Tal vez tú debiste haber puesto más atención en lo que hacías!
Los dos estaban discutiendo, mientras los demás sólo rodaron los ojos.
-Perdón por preguntar –dijo Chiro con una risa a los simios no peleadores.
-Bueno, ¿cómo te sientes, Chiro? –preguntó Antauri.
-Me siento mucho mejor, gracias a ustedes chicos –dijo Chiro.
-No fue problema, Chiro –dijo Nova. –Ahora todo puede volver a la normalidad.
-Sí, aunque ahora sepamos que el Rey Esqueleto es tu abuelo.
Otto miró de Antauri a Chiro. Chiro tenía una mirada que parecía que lo habían apuñalado o algo así, mientras Antauri le dirigía una mirada de enojo.
-¿Dije algo malo…? –preguntó Otto. Chiro meneó la cabeza y sonrió.
-Todo está bien, no se preocupen por eso –dijo Chiro.
Pronto se quedó callado y comenzó a comer. Antauri miró a Chiro y se relajó cuando sintió que las emociones del chico estaban bien.
Rápido terminaron de comer y la discusión de Gibson y Sparx había bajado a unos cuantos murmullos. Todos estaban en el Cuarto de Controles hablando y riendo juntos cuando la alarma sonó.
-Monos, ¡movilícense! –ordenó Chiro.
Todos estaban en sus puestos en menos de un minuto, listos para atacar a la amenaza.
-Esperen –dijo Gibson antes de despegar –para esta amenaza no necesitamos al Robot, vean, podemos luchar contra ellos a pie.
Chiro miró más de cerca el monitor y vio que Gibson tenía razón.
-De acuerdo, Escuadrón –dijo Chiro -¡hagamos esto a la antigua!
Chiro se desabrochó el cinturón y todos siguieron su orden, de manera que pronto estuvieron fuera listos para pelear. La amenaza (un muy pequeño ejército de Sin Formas) se dirigía hacia el Escuadrón Monos.
-¡MONO FU! –gritó Chiro, atacando a un Sin Forma.
El resto del Escuadrón le siguió, atacando a más clones; todo iba bien hasta que un Sin Forma tomó a Chiro de la cintura y empezó a llevarlo en la dirección opuesta al Escuadrón Monos.
-¡Bájame! –gritaba Chiro, pero no tenía caso.
-¡Chiro! –gritó Antauri, pero fue inútil. Chiro y el Sin Forma se habían ido. El Escuadrón se miró entre sí.
-Creo que caímos en una de las trampas del saco de huesos –dijo Sparx.
Annime: ¿Qué pasará después?
Antauri: Ojalá que nada que hiera a Chiro.
Gibson: Por favor comenten.
Gracias por leer!
Espero que me puedan perdonar por perderme por tanto tiempo, espero no vuelva a pasar! :s
