Comentario:

Errrr, antes de que me linchen, quiero decir que mi internet se fue, luego me quede en Stand by y después salid e vacaciones y... *sacan los cuchillos y las picas*


Capítulo 9.

Gruño cuando Natsu se sienta a mi lado en el enorme comedor a la mañana siguiente.

— ¿dormiste bien, preciosa? — me quedo callada y sigo comiendo tranquilamente. Lo cual es malo, por que en realidad quiero arrancarle la cabeza por haber dicho 'dormiste bien, preciosa'.

'no tienes ni idea' quiero contestar, pero no lo hago.

Todavía estoy pensando sobre la noche anterior y como voy a hacer que me odie.

Hay un estruendo en la entrada y entran dos chicas. Una es Lissana y la otra nunca la conocí, tiene cabello rubio y unos hermosos ojos azules. Carraspeo cuando miro sus hermosos y preparados atuendos, es como si fueran a un baile importante; miro mi atuendo desaliñado.

Ese día, tenia tanta hambre, que ni si quiera me había dado una ducha.

— Natsu-sama.— la rubia hace una pequeña reverencia y Lissana detrás la imita con cuidado—. Muy buenos días.

— Buenos días, Jenny, Lissana, es bueno verlas y deleitarme con su belleza en la mañana.— me mira por el rabillo del ojo y yo no puedo evitar meter un poco de cabello detrás de mi oreja. Luego me lo pienso mejor, él podría odiarme de ver que nunca me arreglo, así que sonrío de oreja a oreja y sigo comiendo igual a un bárbaro.

Lissana se sienta a un lado de mi y me sonríe, la otra chica se sienta al lado de Natsu y comienza a coquetearle descaradamente. Los ignoro y le sonrío de vuelta a Lissana.

— hola, ¿dormiste bien? — a diferencia de la pregunta de Natsu, me siento agradecida por esto. (Se que me estoy portando como una niña, pero no me importa). Asiento a su pregunta y señalo mi atuendo.

— Puedes decir que seguiré durmiendo después de comer.— ella ríe y escucho la voz de Natsu interrumpiendo.

— Oh, sí, aquellas que no se preocupan por su atuendo...— ríe hacia la chica rubia alzando la voz y se que es una indirecta. Yo frunzo los labios molesta por el comentario, su sonrisa solo se extiende más.

— Me tengo que retirar.— me levanto y una de las chicas de la servidumbre corre hacia mi, me tiende una bata roja con bordes dorados y muchos ornamentos exquisitos. Natsu se levanta detrás de mi, y la chica que hablaba con él me fulmina con la mirada.

— Oye...— lo miró por encima de mi hombro y veo que el pestañea varias veces, luego se vuelve a sentar—. Déjalo, enviare a Shirena.

Me dan ganas de gritar que no es justo, pero igual me volteo y camino pavoneando mi traje hasta mi habitación, Shirena ya esta ahí.

— buenos días, mi lady.— dice seria, cierro la puerta con cuidado hasta escuchar el click y ella deja escapar una sonrisa—. Voy a ser su asesora.

— ¿Asesora? — mi voz deja salir la irritación que siento, pero luego me arrepiento cuando Shirena me dirige una gélida mirada.

— Si, asesora. Veo que has hecho una buena elección el día de hoy, a Natsu le gustan los colores cálidos.— señala mi bata y yo la dejo caer para mostrarle mi pijama debajo. Ella se queda estupefacta—. Dime que no fuiste así a desayunar...

— Pues sí.— aliso un poco la arrugada bata de pijama y ella suspira.

— Eres todo un caso.

Y con esas palabras comienza a soltar quejidos y regaños hacia mi. Me quedo sentada en mi hermosa, arreglada y suave cama, mientras ella va de un lado a otro regañando. Maldigo a Natsu por lo bajo, el sabia que esto pasaría.

Terminé obedeciendo a Shirena. Ella era imposible. Me habló de lo que le gustaba a natsu y lo que tenia que hacer para evitar que me sacaran de la competencia.

Genial, sin saberlo, me estaba ayudando mucho.

Camino hacia una puerta mientras intento escapar de Shirena y la empujo. Se escucha un chirrido y entro rápidamente. El vestido hermoso y lo que seguía de adornado, se traba en una parte de la puerta y gruño mientras lo jalo para que se desatore.

Hay una persona detrás de mi y rápidamente la identifico como la chica de la mañana.

#

— así que... — la chica rubia de ojos azules, se inclina sobre el piano negro de cola en el que estoy presionando las teclas. Sus senos quedan frente a mi en un intento de intimidación—. ¿Qué te parece el juego?

— ¿El juego? — mi voz suena extraña a comparación con su suave y encantadora voz —. Creo que es una estupidez.

— Oh.— ella juega con un poco de su suave y rizado cabello—. ¿Enserio? Entonces creo que eres una preocupación menos.

Carraspeo y ella me sonríe. ¿Cuál era su nombre? Empezaba con J...era...Jennifer?

— ¿no quieres regresar a casa? — le pregunto después de que me haya escaneado con la vista.

— ¿A casa? ¿A la pobreza? ¿Por que regresaría allí? — me quedo muda ante su forma de expresarse de su hogar.

— ¿No extrañas a tu familia? — ella pone los ojos en blanco y se endereza un poco.

— Si, claro, pero vamos, tienes la oportunidad de casarte con un príncipe dragón, creo que tu familia seria feliz de que lo lograras.— hace una pausa examinando mi rostro—. Al menos, la mía.

— ¿Entonces no quieres regresar? — ella hace un sonido de exasperación y de repente me acuerdo de su nombre, Jenny, Jenny Raleigh.

— Si no te interesa participar en el juego, no te vistas así, no le hables a Natsu, no hagas caso de lo que diga tu asesora y estarás afuera en un mes. Oh, y tienes algo de suerte, por que a diferencia de todas nosotras, tu eres nueva. No has tratado con Natsu como todas nosotras. Prácticamente estas fuera.

Caminó hacia la puerta de la sala de música y la cerro de un portazo.

"Eso es lo que deseo".


Comentario: esta largo *levanta las manos*

no, ya, enserio. Disculpen la tardanza, hubo una nfslfiwldk y por eso no continuaba, pero ya esta semana estaré actualizando constantemente.

¿Me dejan un review? /._./

PD. ¿por Favor?