Perdon por hacerlos esperar tanto por la actualización.
Gracias a por sus reviews a: AcidESP, yomi20, mkristal, J. Uzumaki, Yesi, GaniSesshyue, HiNaThItHa16241, Adriss, Makaa-chan.
Gabe Logan: Imagínate ver a un ser querido ser torturado de esa forma, no importa que sea poco el tiempo en que piensas que lo salvaras la carga psicológica de ver esa escena es demasiada.
Xx tsukiumi xX: Perdón u-u primero te hago reír después sufrir, u-u soy una mala persona.
Danu22: xD muchos padres son así, pero a veces se pasan con cuidarnos.
Mnv96: Muchas gracias, trato de ser lo más realista posible.
Iseki Higuatari: Jajajaja ¿Lemon? Tal vez me anime a hacer algo para el capítulo final xD
CAPITULO 10.- POR ELLA
-Los matare a todos- Juro Sasuke con la voz impregnada en odio.
-¿Lo dices en serio "UCHIHA"?-
De inmediato Naruto sintió el fluir del chakra de Sasuke, pero aunque deseaba desde lo más profundo de su ser el que su amigo fuera e hiciera pedazos a los secuestradores, no podía darse el lujo de permitir eso, su posición como Hokage se lo impedía, pero no solo eso, sino que si permitía que el Uchiha hiciera una masacre, los demás shinobis y habitantes de Konoha volverían a ver al clan Uchiha como una verdadera amenaza.
-Sasuke…-
Una milésima de segundo… ese fue el tiempo en que tardo Naruto el voltear a ver hacia enfrente.
-Boruto…- Susurro suavemente al ver a su hijo enloquecido corriendo con la velocidad característica de los Namikaze hacia donde estaba Sarada.
-¡No lo hagas!- Grito mientras estiraba la mano para detenerlo.
En esa misma fracción de tiempo, Sasuke cerró los ojos y concentrando todo el odio y la rabia que envolvía todo su ser activo el mangekyu Sharingan eterno y el rinnegan en sus ojos.
-Inojin contacta con tu madre- Le ordeno Sakura al joven rubio.
Al ver la confusión de todos, el rubio retrocedió hasta llegar a puerta de la entrada, tras haberse concentrado un poco, trato de hacer contacto con su madre, pero para suerte del equipo, la conexión era imposible en ese momento.
-Tendré que mandar un ave de tinta- Susurro mientras dibujaba una pequeña golondrina en su pergamino.
Mientras realizaba su misión de comunicación un grito desesperado lo desconcentro.
-¡SARADA!- Grito con furia el menor de los Uzumakis al saltar sobre donde estaba la Uchiha.
La joven parecía haberse desmayado producto del gran dolor producido por el intenso dolor al sacarle los ojos; la blanca piel de su rostro estaba manchada por dos grandes ríos de sangre que le daba una apariencia tétrica y siniestra.
Pero, antes de siquiera pararse frente a ella un grupo de shinobis lo detuvieron y comenzaron una pelea.
Boruto más furioso ataco a base de taijutsu a los hombres, era como si solo lo estuvieran reteniendo lo más que pudieran.
-Ven por nosotros Uchiha Sasuke- Lo reto Kurobo mientras huía por una de los pasadizos del lado izquierdo de la sala.
-¡Sasuke!- Grito Naruto yendo tras él -¡Sakura-chan cuida de Sarada-chan!-
El Uchiha sabía que si dejaba a su hija en manos de Sarada, estaría bien, solo le dolía el hecho de que fuera Boruto quien la bajara de donde estaba.
-¡Shanarooooooooooooooo!- Con un solo golpe en el suelo, Sakura partió el pedazos un área de treinta metros, su instinto de madre le dictaba que no debía de perder más tiempo para sanar a su hija.
-Chōjū Giga- Grito Sai al ver llegar a otro equipo numeroso de shinobis tras la puerta de entrada.
-¡Rasengan!- Los últimos shinobis que resistieron el embate de la pelirrosa fueron eliminados por el jutsu del Uzumaki.
-Malditos…- Dijo el último de los subordinados de Danzo antes de desmayarse.
-¡Sarada resiste!- Rogo Sakura acercándose a donde se encontraba su hija.
La Uchiha tenía varios mechones de cabello sobre su rostro los cuales impregnados en sangre goteaban sobre el suelo.
Sakura sentía como su corazón casi se rompía en pedazos al ver a su hija así, jamás la había visto en tal estado, y, aunque ella fuera una Kunoichi, nunca había acabado tan mal.
-¡Ahg!- Se quejo Sakura al chocar contra una barrera que rodeaba a Sarada, era igual o incluso más poderosa que la que los había atrapado anteriormente.
-Tengo que destruirla, si pasa más tiempo… Sarada podría entrar en shock y…- Sakura trago fuerte, la idea de perder a su hija en ese momento no era una opción para ella.
-Yo ayudare- Dijo Boruto al ver a Sakura temblar ligeramente.
-Inojin, tu vigila la puerta, nadie debe interferir en esto.
-Como ordene Sakura-san-
La pelirrosa analizo a más detalle el sello y tras unos segundos llego a una conclusión.
-Nunca había visto esta clase de jutsu… pero Shizune-san me dijo algo sobre estos…-
-Sakura-san ¿Podremos destruirlo?- Pregunto Boruto sintiéndose desesperado.
-Si… pero llevara tiempo… Boruto, debes de concentrar el mayor chakra que puedas en un pequeño Rasengan, este jutsu restrictivo al parecer solo puede ser deshecho por una gran explosión de chakra contenido en un ataque de pequeña escala…-
-Pero Sarada… ¡Ella puede resultar dañada!-
-¿Crees que no lo sé? Por supuesto que lo sé, pero soy una de las mejores ninjas médicos de toda la nación shinobi, y no permitiré que mi hija muera, jamás lo permitiría ¿Entendiste?- Le grito Sakura intentando contener las lagrimas.
La pelirrosa había recordado las palabras que alguna vez le dijo Tsunade "Si alguna vez te encuentras en una situación en donde una persona amada se encuentre al borde de la muerte, no llores… has hasta lo imposible por traerla de vuelta a ti, o te arrepentirás por el resto de tu vida, Sakura no permitas que te pase lo mismo que a mí".
-Hazlo Boruto, confía en mí-
El rubio miro atónito a la pelirrosa, pero al saber de memoria todas las hazañas medicas y shinobis de Sakura, toda duda se despejo de su mente.
-Es tiempo de hacerlo-
Tras años de experiencia y entrenamientos, Boruto había encontrado una manera más fácil de crear un Rasengan sin necesidad de usar clones o de concentrarse, el primogénito de Naruto había resultado ser un verdadero genio, y ahora solo era cuestión de pensar en utilizar el ataque para formar la esfera de energía, aun cuando su cuerpo tuviera pocas reservas de chakra.
-¡aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah! ¡Sakura-san!-
-Más pequeño Boruto, la explosión debe de ser controlada-
El rubio comprimió el Rasengan a lo más mínimo, pero al hacerlo ponía su cuerpo y sobretodo sus manos en una gran tensión.
-¡Así Boruto! ¡Ahora!-
-¡Rasengaaaaaaaaaaaaaaan!
-Shanaroooooo!-
Los dos lanzaron sus ataques al mismo tiempo, en el momento en que Boruto impactaba el Rasengan sobre la barrera Sakura aprovechando la primera grieta en ella rompió de nueva cuenta el suelo para que una de las placas de tierra protegiera a Sarada del choque de onda.
-¡Sakura-san! ¡No funciono!-
La barrera solo tuvo unas cuantas roturas, pero insuficientes como para liberar a la Uchiha.
-Inténtalo de nuevo- Ordeno Sakura poniéndose detrás de Boruto.
Tres veces más lo intentaron, pero parecía como si la barrera no quisiera ceder, Sakura estaba tan desesperada al ver que el charco de sangre en el piso crecía poco a poco, en ese momento parecía ser que Sarada había perdido un poco más de un litro de sangre.
-Boruto de nuevo…. ¡Tus manos!-
-No… no es nada, tengo que sacar a Sarada de ahí, es mi culpa que la hayan secuestrado, no pude hacer nada para protegerla… yo…-
Un golpe hueco se escucho en la sala, producto de una fuerte bofetada que Sakura le había dado al rubio.
-Boruto… deja de sentir lástima por ti mismo, ¿Has pensado que dirá Sarada si ve que te arriesgaste de más por sacarla de ahí? Déjamelo a mí, los ninjas médicos tienen la obligación por velar por el cuidado de sus camaradas… enséñame tus manos, las curare ahora mismo… encontraremos otra manera de sacar a Sarada de…-
-No… lo siento Sakura-san, pero debo hacer esto… si perdemos más tiempo Sarada se pondrá peor… y seré yo quien no se perdone si a ella le pasa algo peor…-
-No…-
-¡Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
-¡Alto Boruto!-
Los gritos de Sakura fueron ignorados por completo, una de las cosas que el rubio había heredado de su padre era la necedad, y ahora mismo, y aunque perdiera sus manos, nadie ni nada impediría que él sacara a Sarada de su prisión-
-Sarada se que debí de haberte protegido y haber evitado que esos malditos te secuestraran… Sarada lo siento, pero por favor resiste, en este momento te sacare de ahí… soy un idiota, lo sé… también sé que cuando me veas me golpearas por haberme arriesgado de más… Sakura-san te conoce demasiado bien, pero como le dije a ella no me perdonare si te pasa algo solo porque no tuve el valor de hacerlo…- Se dijo mentalmente Boruto mientras formaba el Rasengan más poderoso hasta el momento, era su última oportunidad antes de que sus manos lo dejaran trabajar.
-¡RASENGAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAN!-
En ese momento Sakura juro haber visto la misma presencia que Naruto había relucido en la guerra, un aura brillante y enorme, producto de la esperanza y la voluntad por salvar a sus seres queridos.
La gran bola que rodeaba a Sarada comenzó a quebrarse principalmente desde las ranuras que se habían hecho antes por los ataques del rubio.
-¡Haaaaaaaaaaaaaa!- Grito Sakura al ver temblar el suelo al tiempo en que la pared de tierra que protegía a Sarada se derrumbaba, el poder de su golpe levanto otra placa de tierra logrando por escasos segundos cubrir a su hija.
-¡Sarada!- Al ver destruido el campo de contención Boruto corrió hacia la Uchiha, pero sus manos eran un total desastre, ni siquiera podía tocar correctamente el cuerpo de la morocha.
-Yo lo hare… hiciste más que suficiente- Le dijo Sakura tomándolo del hombro y apartándolo para bajar a Sarada.
Con relativo cuidado, Sakura bajo a su hija. Se sentía demasiado ligera; desde que había cumplido los trece años, Sarada evitaba que su madre la sentara en sus piernas, como digna Uchiha, Sarada evitaba cualquier cosa que la hiciera ver como inofensiva.
Sakura la tomo entre sus brazos y apretándola un poco se dio la liberad para poder dejar que un par de lagrimas bajaran por su rostro.
-Este lugar es seguro, Sakura-san- Le dijo Boruto al ver una pequeña área que no había sido afectada por la pelea.
Sakura camino con cuidado y lentamente bajo a Sarada en el suelo.
Sus heridas eran pero de lo que esperaba, tenía seis costillas rotas y heridas internas que ponían en peligro su vida, pero a pesar de eso, sus cuencas oculares parecían estar demasiado dañadas, pero si no recibía tratamiento médico de emergencia, corría el riesgo de no poderle trasplantar de nuevo sus ojos.
-Sarada… esto será un poco difícil pero sé que eres fuerte… hija aguanta este dolor- Le susurro Sakura poniéndose guantes quirúrgicos.
-Hmp…- Se quejo el rubio mientras caminaba hacia donde su padre y Sasuke se habían ido.
-Ni lo pienses, no podrás hace nada con esas heridas-
-Pero…-
-Sasuke-kun y Naruto son lo suficientemente fuertes como para acabar con esos tipos-
-Ts…-
Si había algo que acomplejara a Boruto era que hasta el momento no pudiera haber sobrepasado a su padre, entrenaba duro y trataba de ir a las misiones más complicadas, pero no parecía ser suficiente como para dejar atrás al Hokage; desde hace años, gracias a sus esfuerzos había dejado de ser llamado "el hijo del Hokage" para ser llamado solamente Boruto uno de los mejores shinobis de Konoha, pero eso era insuficiente para completar todas sus ambiciones.
-¡Aaahg!- Un pequeño quejido por parte de Sarada evito que Boruto siguiera caminando.
La atención médica que Sakura estaba haciendo en su hija era extrema, al estar tantos años frente al hospital de Konoha pudo desarrollar un nuevo método para sanar heridas extremas y graves en un corto tiempo usando el poder que le cedía el byakugon, aunque, el usarlo durante grandes lapsos de tiempo hacían que Sakura se debilitara hasta el punto de tener que descansar por varios días.
-¡Sarada!-
-Dame espacio Boruto, debo de hacer esto con cuidado, Sarada está demasiado herida y tengo que concentrarme, en veinte minutos terminare…-
Lo primero que había hecho Sakura fue atender el rostro de Sarada, debía evitar a toda costa que sus cuencas oculares se infectaran, si eso pasaba sería imposible retrasnplartarle los ojos; la técnica que había usado el seguidor de Danzou al extraerle los ojos no había sido muy agresiva, se notaba que el tipo había tenido mucho cuidado para evitar dañar los valiosos ojos Uchiha.
-Boruto cambia tu expresión… no querrás que ella te vea así si despierta en este momento, entiendo cómo te sientes, yo también hice muchas locuras por Sasuke, el amor es algo que nos hace cometer las cosas más maravillosas y extremas, pero si no tienes cuidado puedes terminar muy mal…-
-Yo por ella haría cualquier cosa, Sakura-san yo amo demasiado a Sarada… ella siempre ha creído en mi… aun cuando hacia las peores locuras o travesuras ella siempre estuvo para detenerme o sacarme de esas tonterías…-
Sakura lo miro directamente a los ojos y noto una oscura mirada en el rostro del rubio, el chico no mentía, era como su padre, ninguno de los dos sabia mentir, los dos eran como un libro abierto que no podían ocultar sus sentimientos.
-Lo supe desde hace mucho… tus sentimientos por Sarada… me divertía viendo cómo te sonrojabas cuando disimuladamente la mirabas de reojo pensando que nadie lo notaba, y cuando ella notaba que la observabas solo miraba al suelo mientras trataba de no reír, era muy divertido…-
-Sakura-san…-
-Si Sarada no estuviera tan herida el tratamiento ya estuviera terminado… Sasuke, el debe de estar furioso… tengo miedo que se descontrole… tenía mucho que no lo veía así… el… Sasuke-kun… no quiero que regrese a ser la persona que fue en el pasado…-
-Sakura-san… papá lo debe de estar controlando, ellos son amigos…-
-Si Boruto, pero cuando Sasuke-kun se enfada solo yo puedo detenerlo…-
-Yo haría lo mismo que él… s su hija… Sasuke-san ama mucho a Sarada… y…-
-Si Boruto, pero no quiero volver a ver a Sasuke-kun rodeado de oscuridad… es demasiado doloroso para mí cuando recuerdo como solía verse… no creo soportarlo más… el necesita mi ayuda…-
Boruto sintió el dolor en las palabras de Sakura. Cuando era niño su padre le había contado que Sasuke era su mejor amigo, pero que cuando habían sido muy jóvenes, el Uchiha había cometido muchos errores, por lo que impulsado por una promesa hacia Sakura así como de entender más a Sasuke, el había hecho hasta lo imposible por traerlo de vuelta a la aldea.
-Listo, es todo lo que puedo hacer por Sarada, tal vez no recupere la conciencia hasta dentro de un par de horas-
-¿No deberíamos sacarla de aquí?-
-No, el otro equipo no ha de tardar en llegar- Dijo Inojin mientras colocaba de nueva cuenta su pergamino detrás de su espalda. –Mi madre me envió su respuesta… hace quince minutos en donde se quedaron los Inuzuka otro grupo de seguidores de Danzou los ataco, pero afortunadamente no tuvieron el menor problema para controlarlos, en el equipo de apoyo vendrá Shizune-sama y otras ninjas médicos-
-Sakura-san, sane mis manos… no quiero quedarme aquí… quiero ir a ayudar a papá y a Sasuke-san…-
-Es imposible evitar que no vayas…- Le respondió Sakura tomando sus manos y aplicando jutsu medico.
-umhhh- Se quejo al sentir el dolor de la piel regenerarse en sus manos.
-¡Kami! Si lo hubieras intentado una vez más el daño hubiera sido irreparable, la lesión casi destruye tus tendones, tuviste demasiada suerte…-
-No me importaba ponerme en riesgo, siempre y cuando salvara a Sarada…-
-Y volvemos a lo mismo…-
-Lo siento Sakura-san-
En ese momento un fuerte temblor envolvió la sala, era como si cerca de ese lugar se librara una pelea sin cuartel.
-Ve Boruto, tengo la sensación de que tienes que ir- Le pidio la pelirrosa terminando con el tratamiento.
-Por favor Sakura-san, saque a Sarada de aquí, tan pronto llegue el otro equipo-
-Yo voy contigo Boruto- Se ofreció Inojin creando un par de tigres de tinta. –Ellos las protegerán-
-Vayan-
-Sarada te prometo regresar pronto- Le susurro el rubio al oído.
Minutos antes a varios metros de ahí:
-Dejaste a tu hija agonizando… eres un mal padre Uchiha Sasuke…-
El morocho apretó fuertemente su mandíbula tratando de no decir ninguna tontería y así alimentar más la satisfacción de los dos hombres.
-Sakura-chan la atenderá… nuestra misión ahora es acabar con ustedes dos-
-Vaya el gran séptimo Hokage ha hablado- Dijo Kurobo con sarcasmo.
-Si nuestro señor viera que el chico Kyubi s convirtió en el Hokage moriría de nuevo, ese puesto solo está reservado para los hombres más honorables…-
-Sí, es por eso que Danzo jamás se convirtió en uno- Contesto Naruto con orgullo.
Las palabras del rubio habían sido un golpe bajo para los dos seguidores de Danzo, jamás permitirían que alguien ofendiera a su "gran líder".
-Tu arrogancia será tu perdición mocoso Hokage-
Aprovechando la aparente distracción de los dos hombres, Sasuke saco su espada por detrás de su espalda impregnadola de su chidori.
-No tan rápido estúpido Uchiha… ¿Qué crees que hicimos en los dos minutos que nos perdieron de vista?- Pregunto Igumine con una sádica sonrisa de medio lado.
Sasuke apretó con fuerza su espada y preparándose para cualquier sucio plan de los dos coloco un poco de chakra en sus pies.
-No me gustan las adivinanzas… solo quiero destruirlos a ambos-
-¿A nosotros dos? Te equivocas Uchiha, no será así… al menos no por un rato… bueno, al menos que lo derroten a ´"él"-
Al terminar su advertencia, Igumine hizo una señal y de entre la oscuridad salió un hombre el cual llevaba una capucha que impedía ver quién era.
-Al principio fue todo un desastre el poder hacer que actuara como tal, pero lo único que le faltaba era un par de ojos "Uchiha" originales… no como con los que nació…-
-Ve y destruye a los dos… Uchiha definitivo-
Naruto abrió los ojos con sorpresa e incredulidad, simplemente no creía lo que sus ojos contemplaban.
-¿Qué… qué han hecho?- Grito Sasuke por una explicación.
-Lo mismo que imaginas… un clon tuyo que posee los ojos de tu hija…-
….
Hasta aquí el capítulo de hoy.
Perdón por no haber publicado la semana pasada pero estuve un poco ocupada, y decidí subirlo hasta hoy, que por cierto es mi cumpleaños xD
En fin, un saludos a todos.
Nos leemos después.
