Hola todos de nuevo!~ Aquí os traigo con todo mi amor un nuevo capítulo. Quiero agradeceros todo el amor, cariño y apoyo que recibo en los reviews. Realmente hace que solo quiera ponerme a escribir más y más! Espero que a todos os siga gustando mi fic y lo sigáis leyendo con ganas.
RESPUESTAS A COMENTARIOS:
-Hope Simons: Muchas gracias por tu review~ La verdad es que Akari tiene una personalidad muy fuerte. Estoy orgullosa de ella x3 Espero que te guste este capi!
-HarukaSou: Jajaja muchas gracias! La verdad es que no sé qué hacer con Akari, siempre tan orgullosa ella…Esto le va a traer muchos problemas en el futuro con Reiji y los demás!
-RavenWhite97: Gracias por comentar ^^ Es verdad que Akari se va a enfrentar a muchos problemas durante su estancia con los Sakamaki. Y gracias por recomendarme Deadman Wonderland! La estoy empezando a ver y realmente la veo muy interesante. Y con respecto a tu pregunta, no tengo ningún dibujo de Akari, pero realmente me haría muy feliz que alguien la dibujara. A lo mejor, si tuvieras tiempo…podrías dibujarla tú? La verdad es que vi tu deviantart y me encantan tus dibujos. Me encantaría tener un dibujo de Akari!
-gabriela andreina 127: Waa muchas gracias! Ojala disfrutes este capi :3
-sofialexandra15: Espero que disfrutes este capítulo. La forma en la que Akari se cubre el ojo sale en este capi, y el significado del nombre Akari puede tener varios significados. Uno de ellos podría ser "cristal rojo", pero su significado más conocido es "luz". Por qué elegí este nombre se verá más adelante :D Y por cierto, gracias por recomendarme Akame ga Kill, en cuanto termine Deadman Wonderland lo leeré!
-NekoTsundereNya: Lo siento si te lié, pero soy muy fan de usar flashbacks jeje. Hmmm, la relación de Akari con Subaru y Reiji será igual de complicada que con los demás hermanos. Ya veremos si consigue dejar el estado de "presa"!
-Itsi: Yay muchas gracias! En este capítulo se verá más la relación entre Yui y Akari, pero en los siguientes los hermanos tendrán el protagonismo por fin!
-Ownni: Uwaa muchas gracias! Espero que este capi te emocione también!
-ElizabethJaeger: Gracias, me alegro que te gustara mi fic! Y con respecto a tu pregunta, aún es pronto, pero yo diría que si, al final Akari se enamorara. De quién? Es un misterio hasta para mí!
-yuyu: Arigatou! Espero que te guste este capítulo!
-Laury Shinn: Uwaaa muchas gracias! Ojala te guste este!
Sin más, aquí teneis el nuevo capi!
Capítulo 10: Tiempo de Relajación.
YUI POV
Corría y corría, cogida de la mano de Akari, llevándola al baño. A partir de ahora, ambas íbamos a vivir juntas. Para mí, realmente era perfecto.
Aún recordaba cómo me había tratado con dureza y frialdad al principio, volviéndose cada vez más y más tierna al final. Recordaba cómo me había salvado, como me había ayudado, como había reído para que no tuviera miedo.
Aún recordaba mi conversación con Reiji.
FLASHBACK
Estaba en una habitación extraña, llena de materiales químicos y artilugios extraños, que se encontraban guardados y almacenados en armarios de puertas de cristal. Sin embargo, lo que más destacaba de la habitación, era el contraste entre esto y la mesita de té con un pequeño sofá a juego. Encima de la mesita había un juego de tazas y una tetera que humeaba ligeramente. Mientras admiraba la habitación, vi como Reiji, el que me había llevado a la habitación, me hacía un gesto para que me sentara. Mientras ocupaba el sofá, el rompió el silencio.
-Supongo que ya sabrás el porqué de esta pequeña conversación, ¿verdad?
-Yo…s-si-ahora que estaba sola, me sentía insegura y desprotegida.
El me miró fijamente. Por unos segundos le aguanté la mirada, pero bajé la cabeza ante la intensidad y frialdad de sus ojos. Me sobrecogía. Por si esto no fuera poco, el hecho de estar sentada y él de pie me hacía sentirme más pequeña e indefensa. Junté mis piernas todo lo que pude y entrelacé los dedos de mis manos, las cuales descansaban en mis piernas.
No lo vi, pero estaba segura de que estaba sonriendo.
-Bien, así será más rápido- se acercó a donde yo estaba sentada y me enseñó un pequeño frasco; lo reconocí al instante: era el brebaje que le había dado a Akari. – No debes preocuparte por esto. Es solo un sedante, la dormirá por un tiempo mientras se recupera.
-Pero…Reiji-san…no lo entiendo-dije, atreviéndome a levantar un poco la cabeza- ¿por qué…quieres ayudar a Akari-chan? ¿Por qué no le hiciste daño?-estaba realmente confundida- ¿Por qué…la salvaste?
Él se giró y me dio la espalda, como si estuviera sopesando que decirme exactamente.
-¿Salvarla? No, esa no es la palabra. Yo diría más bien…procurar que no muera tan rápido.-iba a decir algo, pero el continuó -Tanto tú como yo sabemos, que si esas…capacidades que tiene son reales, es alguien muy poderosa. Estoy seguro que habría sobrevivido sin mis atenciones.
Yo callé, convencida de que sí que habría sobrevivido. Aun recordaba como sanó aquel corte con solo su saliva. Estaba segura de que se hubiera despertado como si nada, con aquella típica sonrisa en sus labios…
-Aun no lo entiendo, Reiji-san. ¿Por qué… procurar que no muriera tan rápido después de que…?
-¿De que intentara matarme?
Tragué duro. Se notaba a la larga el enfado de su voz. Volvió a girarse hacia mí, por lo que baje instantáneamente la cabeza.
-Ciertamente, tras su ataque, no sentía otros deseos que matarla. Sin embargo, me di cuenta de que era yo el que la había forzado a aquella situación. Si no hubiera mencionado a su mascota, posiblemente hubiera sido mucho más razonable. Pero no creas que por eso lo dejaré estar.
-¿Qué es…lo que quieres entonces de nosotras, Reiji-san?
-Quiero comprender...-murmuró, perdido en sus pensamientos-…cómo una criatura tan insignificante puede tener un poder tan abrumador.- me miró fijamente- Es por eso que la dejaré quedarse sin repercusiones de ningún tipo. Para ninguna de las dos.
-¿De…de verdad?-casi salto del sillón. Eran muy buenas noticias, ya que estaba empezando a temer seriamente por la vida de ambas. Y la verdad era…que después de todo lo que había pasado…no creo que pudiera volver a intentar escaparme.
-Sí, pero debéis tener algo muy presente. Ambas- una sonrisa malvada apareció en su rostro- sois nuestras invitadas. Así que, a cambio de vuestra estancia aquí…deberéis darnos vuestra sangre.
Sentí como empezaba a palidecer y a sudar copiosamente. Me levanté del sillón y me alejé. Él simplemente soltó una risita.
-Oh, no me malinterpretes. Ahora no me apetece para nada tu sangre. Además, te resistirías mucho, y ahora no estoy por la labor de aguantar lloriqueos.
Ante esto, me relajé un tanto, pero me quedé en el sitio.
-Entonces… ¿simplemente tenemos que daros nuestra sangre sin luchar?-dije, con algo de valor.
-¿Oh…? Nunca hubiera esperado esa reacción viniendo de ti. Te tomaba por alguien más inteligente.-dijo, haciendo su sonrisa más ancha- Pero si realmente piensas revelarte, mis hermanos se encargarán de quitarte esa estúpida esperanza.
Otra vez volví a sentir el miedo, y temblé ligeramente.
-Ya puedes irte. Ve a la habitación principal y espérame allí. Falta poco para que el efecto del calmante se pase, y tengo que hablar con nuestra…invitada especial. Cuando haya terminado de hablar con ella, asegúrate de que se da un baño, realmente lo necesita. -andando rápido, pasé por su lado todo lo rápido que pude, pero me quedé un instante clavada en el sitio cuando escuché sus últimas palabras:
-Harías bien en recordarle a tu amiga su posición. Que sea una invitada especial no significa que sea más importante que un humano corriente. Si se resiste mucho, morirá.
FIN FLASHBACK
AKARI POV
Yui me llevaba sujeta de la mano, y ambas corríamos. A pesar de todo lo ocurrido, a pesar de que posiblemente mi decisión tuviera serias consecuencias…estaba feliz. Todo había sucedido tan rápido, en lo que apenas eran unas horas, que no me di cuenta de algo:
¿Acaso sería Yui…aquello a lo que los humanos llaman "amigo"?
No dejaría que le pasara nada. Ahora, Yui era alguien importante para mí. Ese momento en el que por primera vez toque la blanca piel de Yui, aquel frenético y desesperado encuentro, pasaría a mis recuerdos como el día en el que conocí a mi primera…amiga.
Amiga.
Era una palabra tan bonita…
-¡Aquí!-exclamo Yui, sacándome de mis ensoñaciones y parándose en seco. Casi nos caemos al suelo cuando me estrelle contra ella de la velocidad a la que íbamos, lo que nos hizo soltar una carcajada a ambas. Ninguna de las dos habría sabido decir de si era por la tensión acumulada o por lo gracioso del momento.
Yui se paró ante una gran puerta, agarro el pomo y la abrió. Cuando entre, solo pude abrir la boca de la sorpresa.
Un gran cuarto de baño al estilo europeo, de paredes de mármol blanco y reluciente y suelo de azulejos dorados, era a donde con tanto entusiasmo Yui se dirigía. Con un gesto, me hizo pasar. Llegué al centro de la habitación y di una vuelta sobre mi misma. En una de las paredes, había un gran lavabo con un espejo encima. En otro lado, una bañera grande como nunca había visto ninguna ocupaba toda la pared.
-Esto…es…-empecé a decir.
-Es enorme, ¿verdad? El de mi antiguo hogar no era tan grande- dijo la ojirosa como si nada.
-Yui…-dije, con la cabeza baja- no he pisado un cuarto de baño en cinco años.
-Que… ¿qué?-dijo, anonadada.
-Lo que oyes-respondí, algo cortante- nunca había estado en una habitación así.
Cuando giré mi cabeza hacia Yui, me miró con una expresión que realmente odiaba.
-Yui, por favor, no me mires así -murmuré- odio que me miren como si me tuvieran lástima.
Al instante, Yui apartó la mirada. Nos quedamos algo distanciadas unos segundos, hasta que ella vino hacia mí. Se puso enfrente mía y con la cabeza gacha, dijo:
-Lo siento, Akari-chan. No era mi intención-vio como levantaba la cabeza con sorpresa cuando le acaricié el pelo, a modo de perdón.
-Está bien-le respondí con una sonrisa- supongo que no te imaginabas que soy una vagabunda.-ella me miro con brillo en sus ojos y cogió mi mano.
-Eras -sonrió- eras una vagabunda.
-Si…supongo que si.-le sonreí aún más en respuesta.
¿Pero…a qué precio?
Yui se dirigió a la bañera, y accionó uno de los grifos, del que empezó a salir agua. Me acerqué curiosa, y toqué el agua. Sin embargo, nada más hacer contacto retire la mano asustada.
-¡Está caliente!
-¿Pero qué dices, Akari-chan? Por supuesto qu…
-¡Está…muy caliente!-volví a repetir, esta vez entusiasmada. Metí la mano debajo del chorro de agua humeante, y sentí como temblaba y me derretía del gusto.
-Akari-chan…-dijo Yui, mirándome - ¿acaso…nunca has usado agua caliente?-me quedé callada unos segundos, y lentamente negué con la cabeza. No miré su cara, porque sabía que aquella mueca de lástima la adornaba otra vez.
-Ahora vengo, Akari-chan. Espérame aquí.-antes de que pudiera decir nada, Yui ya había salido por la puerta.
Perdida en mis pensamientos, observe como la bañera se llenaba cada vez más y más. ¿Que se suponía que debía hacer cuando estuviera llena? No lo recordaba con claridad. ¿Debía meterme con ropa o sin ella? Estaba claro que, si se metía con la ropa, esta también se limpiaría, ¿no? Pero entonces…no podría lavar mi cuerpo bien. Y había algo…como se llamaba… ¿jabón? Sí, eso…debía usar jabón… ¿o no? Me sentí frustrada al no recordar que hacer en esta situación.
-Ya estoy de vuelta-la voz de Yui me saco de mis pensamientos. Vi como traía un par de…de…
-Yui… ¿qué es esto?-le dije, señalando las extrañas telas que traía consigo.
-Esto…son toallas…-me dijo, mirándome confundida. Asentí con la cabeza, recordando la palabra.- Quítate la ropa, Akari-chan. La llevaré a lavar, así se secará mientras te estás dando un baño.-desvié la mirada. La verdad era muy sencilla: no quería que Yui me viera el rostro -O bueno, s-si prefieres me voy y…
-No, está bien-le dije sonriendo, confiando en ella-no tengo nada que tu no tengas, ¿verdad?-ambas soltamos una risita, más cómodas.
Me di la vuelta y empecé a desnudarme. Mis pantalones cayeron como un peso muerto, de lo sucios y viejos que estaba. Deshice el nudo de mi capa, y cayó flotando al suelo.
YUI POV
Akari se giró para desnudarse, bajo mi atenta mirada. Cuando se quitó los pantalones, le siguió la capa, que cayó al suelo ondeando suavemente. Pude sentir como me miraba de reojo, no muy segura de si seguir desnudándose, o siquiera de darse la vuelta y encararme. La larga y gruesa trenza sucia le caía por la espalda. Ella la cogió y la pasó por encima del hombro.
-Yui, por favor…-dijo de improvisto- no me tengas miedo.
Entonces se giró con una suave vuelta.
Ya la había visto antes, pero realmente me costó horrores no poner ninguna expresión.
Allí estaba de nuevo, aquel rostro tan hermoso y terrorífico al mismo tiempo. Ahora, aquel ojo tan perturbador se mantenía cerrado, mientras que la gran cicatriz, desde la mitad superior hasta la parte izquierda inferior, lo atravesaba por la mitad. La herida, aunque marcara toda su cara y era lo primero en lo que te fijaras, era vieja y estaba curada, por lo que supuse que era solo la señal de una herida mucho más grande y grave.
Ella, que al principio me miraba con aquel ojo violeta que, a mi parecer, era de un color hermoso, desvió la mirada con incomodidad. Su boca pequeña y carnosa, que había estado serena, se torció en una mueca de disgusto.
-No te me quedes mirando así-dijo algo brusca- es…no me gusta.
La miré con cariño. Para mí, Akari era una niña pequeña que había tenido que crecer demasiado rápido.
Me acerqué a ella, y empecé a deshacerle la trenza. Noté como se puso tensa, pero no dijo nada.
-Tienes que confiar más en mí, Akari-chan…-mis palabras hicieron que me mirara algo sorprendida- tu aspecto no me asusta para nada. No voy a salir huyendo…como normalmente hago -esto hizo que ella soltara una carcajada alegre, y yo sonreí- Aunque espero que…algún día me cuentes…
-Algún día-dijo ella, cortándome- Algún día, Yui…
-Algún día…-dije, mirándola a los ojos, bueno, al ojo. Nos miramos por largo tiempo, como si pudiéramos mirar el alma de la otra, como si nos hubiéramos encontrado después de estar mucho tiempo separadas. Sin embargo, algo interrumpió nuestro contacto visual.
Un maullido, suave y perezoso, hizo que la cara de Akari se iluminara de alegría.
-¡Nyu!-entre las toallas, un gatito negro asomaba la cabecita, adormecido. Akari lo cogió en brazos y lo abrazó. Con cariño, observé como Nyu ronroneaba y se frotaba contra el cuello y la cara de mi amiga.
Era una imagen enternecedora, que nunca pensé que llegaría a ver viniendo de alguien como Akari.
Con suavidad, Akari dejo a Nyu encima de las toallas mientras terminaba de desvestirse. Yo apagué el grifo de la bañera, la cual ya estaba llena y humeante.
-Akari-chan, ya…-me quedé con la boca abierta cuando vi a Akari con aquellos vendajes y gasas, apretando con fuerza sus pechos y cubriendo su entrepierna a modo de ropa interior.
-¿Si?-pregunto ella, extrañada por mi expresión.
-Tu no…es decir… ¿no usas…ropa interior?-pregunté, algo confusa.
-Yo…-aparto la mirada-no tengo dinero para esos lujos.
-¿¡Lu-lujos!? ¡Akari-chan, es imprescindible usar ropa interior!
-Dime Yui, que es más imprescindible, ¿comer o tener bragas y sujetador?-dijo, con una mirada fría.
Callé ante esto. Me di cuenta de lo desconsiderada que había sido. Akari no había vivido en mi entorno. Ella era muy diferente a todas las demás chicas que había conocido.
Con cuidado, observe como Akari deshacía el nudo de las telas y se las quitaba, con una mueca de dolor. Se apretaba demasiado los pechos.
-Aparte de ocultar que soy mujer, me servían para llevar a Nyu -me explicó, observando mi expresión -es por eso que los aprieto tanto. -cuando los retales cayeron al suelo, junto con la capa, me di cuenta de que, aunque ahora estuvieran enrojecidos, Akari tenía los pechos más grandes que yo.
-Mmmmh…. ¿Qué miras tanto, Yui~?-me dijo divertida, sacándome de mis pensamientos.
-¡N-N-NADA!-le respondí, roja como un tomate. Ella solo se rió, como siempre, de manera clara y cantarina.
-Vamos, vamos, quítate la ropa tú también-me dijo sonriendo, mientras se deshacía su trenza por completo y su cabello, libre aunque muy sucio, caía por su espalda.
Le hice caso y empecé a desnudarme. La idea inicial había sido darle un baño solo a Akari, pero realmente me sentía algo mal por todo lo ocurrido, así que supuse que un baño me relajaría.
AKARI POV
Mientras Yui se desnudaba, fui a coger a mi hermanito. Allí estaba, como si nada de lo que había pasado le hubiera afectado lo más mínimo. Lo cogí en brazos y me acerqué a la bañera. Vi como una sonrojada Yui se desnudaba, lanzándome miradas furtivas para ver si la estaba mirando. Cuando la pille, le dedique una gran sonrisa, a lo que ella respondió con un gran sonrojo.
-No lo entiendo, Akari-chan -me decía, con voz acusadora- ¿cómo puedes estar tan tranquila en esta situación?
-Lo que yo no entiendo es como puedes estar tan nerviosa en esta situación.- le respondí riéndome.
-¡No respondas con otra pregunta, baka!
Ambas reímos. En aquel momento, reír era lo único que nos quedaba.
Metí delicadamente la punta de mi dedo del pie en el agua caliente. Temblé del gusto. Poco a poco, fui sumergiendo mi cuerpo sucio en el agua cristalina. Sentía como viejas heridas se curaban, y como mi dura piel se rejuvenecía un tanto. Conmigo, también metí a Nyu en el agua.
Oh si: Nyu adoraba el agua. Era como si quisiera llevarle la contraria a todos los demás gatos.
Supongo que el motivo de que amara a Nyu era porque se parecía a mí.
El pequeño recibió de buen gusto el baño, y en cuanto entro en la bañera, empezó a maullar con fuerza y a ronronear, y en su cara se dibujó lo que parecía una sonrisa. Juguetón, empezó a chapotear y a salpicarme, a lo que solo pude responder riéndome.
-Akari-chan…vo-voy a entrar…-oí como murmuraba Yui.
La observé. Se había desnudado, pero se cubría como si le fuera la vida en ello con las manos y el pelo. Deje salir una risilla.
-No deberías de avergonzarte tanto, Yui. Tienes un cuerpo muy bonito-le dije con una sonrisa tierna.
-¡A-Akari-chan! ¡No digas esas cosas!-me respondió, mientras se sumergía en el otro extremo de la bañera.
-¡Pero Yui, es la verdad!-dije, haciendo un puchero- No eres tan plana como dice Ayato…-ante esto, solo pude carcajearme de nuevo al ver la expresión de Yui, totalmente avergonzada pero con la autoestima subida.
-¡BAKA!-dijo, mientras me salpicó agua. Con cara de ofendida, yo hice lo mismo. Estuvimos mojándonos, entre enfadadas y risueñas, hasta que nos dimos cuenta de que casi toda el agua se iba fuera, por lo que pactamos una tregua mental. Nyu, el cual se lo había pasado en grande, ahora reposaba en mi hombro.
-Ven, Akari-chan-me dijo, mientras cogía un bote y se echaba un líquido pegajoso en las manos- te enjabonaré la espalda.
NORMAL POV
Akari se acercó con cautela a Yui, y le dio la espalda. Cogió a Nyu de su hombro y lo puso entre sus brazos.
Sin embargo, cuando Yui fue a enjabonar a Akari, algo la paralizó un instante.
La gran cantidad de cicatrices y heridas de Akari.
Yui recordó que Akari podía curarse, pero que le dolía mucho. Supuso que no les habría dado importancia. Sin embargo, casi toda su espalda estaba llena de magulladuras y arañazos, algunos más graves que otros.
En cuanto posó las manos sobre la espalda desnuda y mojada de Akari, esta tembló por un momento, para luego relajarse.
-Lo siento, Yui-dijo, ladeando un poco la cabeza- no estoy acostumbrada a que me toquen.
-No te preocupes, Akari-chan, lo entiendo-le respondió la joven.
Yui, gentilmente, lavó la espalda de su amiga. A medida que iba quedando cada vez más limpia, Yui se fue dando cuenta de algo.
-Akari-chan…tu piel es realmente blanca…
-Esto…bueno…soy albina.
-¿Albina? -Yui suspiró pesadamente- Justo cuando creía que cada vez te iba conociendo algo mejor…
Akari rió ante esto. Le quedaba tanto por conocer…
-¿Por qué…tienes tantas cicatrices, Akari-chan?-preguntó tras un rato Yui- Pensé que podías sanarte. Ya sé que te duele, pero aun así parecen heridas muy pequeñas…
-Bueno, eso tiene fácil explicación. No es porque me duela, es porque no quiero.
-¿Pero por qué? ¿Por qué querrías tener tantas cicatrices?
-Yui…las cicatrices son hermosas-murmuró Akari. Yui se quedó con la boca abierta ante esto. Akari, que de reojo vio su expresión, suspiro.
-Las cicatrices y heridas…son recuerdos hermosos. Después de una mala experiencia, una cicatriz es el recordatorio de que has sido lo suficientemente fuerte como para sobrevivir.
Las personas sin cicatrices son las que no han vivido de verdad.
Yui la miró sorprendida. Realmente, Akari era una chica bastante peculiar.
Yui, tras terminar con la espalda, procedió a lavar la larga y rizada melena de Akari. Esto le costó mucho y le llevo bastante tiempo, ya que estaba realmente sucia y encrespada. Sin embargo, pasado un rato de peleas contra la salvaje cabellera, Yui consiguió que brillara como nunca. Su cabello ahora sí que era rubio casi blanco, con el toque rojo de sus puntas.
Ambas salieron de la bañera, Yui con el brazo dolorido de tanto cepillar y Akari con la cabeza dolorida de tantos pelos arrancados. Aun así, ambas tenían una sonrisa en sus rostros. Cuando salieron de la bañera, se dieron cuenta de que el agua estaba casi negra por la suciedad.
-L-lo siento -dijo Akari- he debido ser yo…
-Está bien. Es normal, Akari-chan. Has estado mucho tiempo sin bañarte.
La albina metió el brazo en la bañera y quito el tapón, haciendo que el agua se escurriera por el desagüe. Ambas se enrollaron en toallas, tanto el cuerpo como el pelo. Akari se sintió limpia y sana como nunca lo había estado.
-Ahora solo queda el toque final, Akari-chan-dijo Yui, cogiendo la capa.
AKARI POV
Vi, con sorpresa, como Yui se arrodillaba y cogía mi capa, para luego ir hacia el lavabo, donde descansaba mi cuchillo.
-¿Confías en mí, Akari-chan? -me preguntó Yui, de manera suave.
Todo mi cuerpo se puso en tensión. ¿Qué iba a hacer?
-Ahora mismo…supongo que más que en nadie.-musité, desviando la mirada.
Yui asintió, y comenzó a cortar mi capa. Iba a detenerla cuando ella me miro con ojos suplicantes. Me detuve, pero sentía como algo se desgarraba dentro de mí mientras Yui cortaba mi capa. Me mordí el labio con fuerza hasta que sentí el sabor metálico de la sangre. Justo en ese momento, Yui se giró hacia mí, con un trozo de tela largo procedente de mi roja capa.
Fue hacia el lavabo y lo lavó con esmero, hasta que la suciedad se fue y la tela relujo con un color rojo carmesí. Lo dejó secándose, y luego vino hacia mí.
-Dijiste que no podías estar lejos de tu capa, ¿verdad?
-S-si –le respondí, totalmente confundida.
-¿Por qué, Akari-chan?
-Pues porque…yo…-agache la cabeza, derrotada -no lo sé.
-¿No…lo sabes?
-Yo…simplemente sé que no quiero, que no puedo separarme de ella. Es…es…
-¿Complicado? -asentí. Pero realmente era complicado. En cinco años, jamás me había alejado de ella. Era como si al hacerlo, estuviera haciendo algo malo. Una vez lo intenté, pero mi corazón me dolía y sentía la urgente necesidad de ponérmela de nuevo.
Yui me cogió de la mano, y ambas nos dirigimos hacia espejo que estaba encima del lavabo. Sin embargo, Yui me giró y no dejó que mirara mi reflejo.
-Aún no. Quiero que te mires cuando estés terminada-me dijo sonriendo.
Cogió el retazo de tela roja, y lentamente, lo enrolló alrededor de la parte izquierda de mi rostro, la que tenía la cicatriz. La miraba sin comprender exactamente lo que estaba haciendo. Cuando termino, me quitó la toalla de la cabeza.
-¡Perfecta!-dijo, dando una palmada –ya puedes mirar, Akari-chan.
Cuando me giré y vi mi reflejo, pensé que aquella chica no era yo.
Mi cabello rubio claro caía en ondas por mis hombros y mi espalda hasta la cadera, algo mojado, y no en la típica trenza que siempre llevaba. Mi piel realmente relucía, y no se encontraba mugrienta y sucia como solía estar. Sin embargo, la mayor sorpresa fue mi rostro.
Mi cara, que siempre había ocultado y temido, ahora se encontraba limpia y suave. Pero lo más importante, era que mi cicatriz y mi ojo estaban cubiertos de forma diagonal por la tela roja. Para terminar, Yui había atado la cinta a la parte superior derecha de mi cabeza en forma de lazo.
Nyu, el cual estaba entre mis brazos, maulló conforme con mi aspecto. Yui me abrazó por la espalda, y su reflejo ocupó el espejo también. Apoyó su cabeza en mi hombro y sonrió.
-Bueno, ¿qué te parece? Así, aunque no lleves la capa, sentirás que la tienes puesta, ¿verdad?
-Y-yo… -sentía algo en mi pecho, un sentimiento que pensaba que había perdido. Me sentía bonita- ¿realmente…soy…así…?- con una mano, toqué el cristal, pensando que era alguna especie de broma, que sería una imagen o algo. Pero no…esa chica del espejo…era yo.
-Sí, Akari-chan…realmente eres muy guapa. –dijo ella satisfecha.
Sentí como mi ojo derecho se humedecía lentamente. Sin embargo, no llegué a llorar, por suerte.
Aparte la mirada del espejo y me giré hacia Yui. Antes de que dijera nada, la abrace.
-Y-Yui…g-g-gracias…
YUI POV
Akari me abrazo con fuerza, ocultando su cara en mi pecho. La oí respirar temblorosamente, como si estuviera a punto de llorar. Con ternura, acaricié su cabeza.
-Tranquila, Akari-chan. De nada.-dije riendo. El vínculo que compartía con Akari era cada vez más especial. Es verdad lo que dicen: las personas que han pasado las tragedias juntas están mucho más unidas que las que solo han vivido momentos de paz.
-Te he traído ropa nueva, y ropa interior. Reiji-san dijo que tendríamos comprarla, pero puedo prestarte la mía. ¿Te parece bien?
AKARI POV
Asentí enérgicamente. Primero me probé la ropa de calle mientras ella se vestía también.
Lo que escogió para mí realmente me gustaba. Una sudadera roja, que me quedaba muy grande, era mi prenda favorita. Lo único que sobresalía de las mangas eran mis dedos, y me llegaba por debajo de la cintura. Además, la sudadera también tenía una caperuza del mismo color. Debajo de la sudadera, una camiseta de tirantes blanca cubría las cintas, las cuales me había vuelto a poner, al menos en el pecho. Me sentía desprotegida sin ellas.
Sin embargo, tuve que ponerme las braguitas por la insistencia de Yui. Eran color fucsia, y nada más ponérmelas me sentí rara al no tener que llevar más las cintas. En realidad, así estaba mucho más cómoda.
Los pantalones eran cortos como los suyos, pero los míos eran vaqueros y estaban ocultos bajo la sudadera. Para terminar, unas zapatillas altas negras con unos calcetines blancos que quedaban ocultos bajo el calzado.
Di una vuelta sobre mi misma, teniendo la aprobación de Yui.
-Me gusta cómo te queda, aunque la sudadera es bastante grande. Pensé que mi estilo de ropa no te gustaría mucho, así que cogí este conjunto. Me la regalaron hace mucho, pero casi nunca me la llegue a poner de lo grande que me quedaba, al igual que los zapatos.
-¡Es perfecta! Me encanta, Yui. Sin embargo…no me gusta tener las piernas tan descubiertas.
-No tengo otros pantalones, Akari-chan…lo siento…
-No, está bien. Es mucho más de lo que me hubiera esperado. –le dije feliz. Yui me cogió de la mano.
-Vamos a mi habitación. Necesitamos dormir, ya que mañana tenemos instituto.
Llegamos a la habitación y nos paramos enfrente de la cama. Era grande, pero solo había una.
Yui y yo tendríamos que dormir juntas.
Nyu, que estaba en mis brazos, saltó hacia la cama. Tambaleándose, se dirigió hacia la cabecera, y justo en el medio de la cama, se hizo un ovillo. Ambas nos reímos.
Cada una se dirigió a un lado de la cama y nos metimos dentro. Teníamos la ropa puesta, pero realmente estábamos tan cansadas que no nos importó. Estaba amaneciendo y el sol brillaba suavemente, pero no nos importó.
Nos metimos bajo las mantas y nos giramos, de modo que nos mirábamos.
NORMAL POV
Akari y Yui se miraron fijamente. Se perdían en los ojos de la otra. Lentamente, las chicas se acercaron hasta quedar muy juntas, donde solo el espacio que ocupaba Nyu las separaba. Se cogieron de las manos.
-Yui…-murmuró Akari- ¿somos…amigas?
-Sí, Akari-chan…-Yui apretó con más fuerza las manos de Akari, y ambas juntaron sus frentes- somos amigas…
No pasado mucho tiempo, empezaron a cerrar sus ojos, presas del sueño y del cansancio. Sin embargo, con una última mirada, se hicieron una promesa.
Siempre juntas.
Bueeeeno pues hasta aquí el capi de hoy! He de decir que siento mucho que solo salgan Akari y Yui, pero me parecía importante escribir sobre cómo evoluciona su relación. Su amistad es realmente importante en esta historia!
Ojala les haya gustado, y si lo ha hecho, siempre agradezco los reviews! Nos vemos en el siguiente, donde prometo la participación de ciertos vampiros a los que tanto amamos! Besitos~ *3*
