Capitulo X

Saori se encontraba de pie mientras el caballero dorado de la casa de acuario abría en un dos el sobre ¿Qué revelaba? Una invitación, una tarjeta de sobre blanco con un listón dorado.

-¿una invitación?- repitió Seiya.

-Dice Baile dorado- hablo Camus –Es para mañana en la noche… creo que Saori, debes conocer a estas personas- le entrego la tarjeta.

-Así es- respondió –Muchos de los invitados los conozco-

-¿Quién la firma?- Pregunto Milo

-no dice- hablo saori –Cuando un trozo de papel cayó del sobre grande.

-¿Qué es?- pregunto Hyoga mientras veía que Shaka le sujetaba.

-Dice: "He escuchado que brillas como el sol, hermana de la luna lucero de amor ¿Qué sorpresas me tienes a mi? ¿Qué es lo que quieres de mí? Tu cuerpo, virgen y puro… ¿Qué puedo hacer yo, un asesino que no vale nada? Y es que, el solo hecho de pensar, de que quizás soy importante para ti… hace que la sangre mis venas fluya con fervor… Si de verdad deseas conocerme, como yo a ti, te espero mañana en la media noche del gran baile de la humanidad poderosa, aquella que se llena de avaricia y a quien tu, avivadamente proteges. … Creo saber porque aquel, a quien dices desconocer quiere tu vida, quizás lo entiendo… quizás lo conozco, yo te puedo ayudar pero un precio has de pagar. Mejor no te adelanto el escenario y te espero en la obra de teatro, Vamos juntos, bajemos el telón"- termino de leer Shaka.

-Definitivo es el asesino- hablo Camus –Princesa no confió en el-

-Lo se- respondió Saori –Yo tampoco-

-Pero sigue siendo nuestra única pista- Hablo Shaka sorprendiendo a todos –Comprendo que sea un asesino, pero que podemos hacer… el es la única pista-

-Shaka tiene razón- hablo Camus –Debemos ir, por lo menos dos de nosotros-

-Saori- Seiya llamo a la diosa –Lo mejor será que Camus y Hyoga investiguen primero-

-No- Saori les negó –Iremos todos-

-Pero…- La diosa le interrumpió.

-¡Ya basta de temer!... Yo confió en que las cosas saldrán bien…- apretó su mano –Confió-

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Ya había amanecido cuando aquel chico abrió sus ojos dorados, ante el se encontraba una hermosa mujer de cabellos castaños, su figura era cubierta por una sabana de seda veis. Kaoru respiro y abandono la cama para dirigirse al baño.

Al abrir la regadera las gotas de agua se deslizaron por completo, cubriendo su cabello plateado que por el efecto gravitacional tocaba el suelo. El joven cerró sus ojos y visualizo lo que sucedería ese día.

Sabia como era Amt, como actuaba, le conocía como la palma de su mano… Y aun así, en estos momentos venideros, no sabia exactamente que hacer…

-Creo que deje pasar el tiempo- susurro mientras cerraba el grifo –Tu me lo pediste… ¡porque no lo impedí… porque?- apretó sus puños mientras fruncía el seño. Entonces una voz resonó en la sala de baño.

-Kaoru-sama aquí tiene unas toallas- hablo la joven pelinegra Hotaru-san -¿Cómo desea vestirse hoy, Kaoru-sama?- pregunto, pues era costumbre buscarle las ropas al joven pero…

-Sabes- contesto sin meditar la pregunta -¿Yo estoy equivocado?-

-¿equivocado?- repitió -¿con respecto a que tema, Kaoru-sama?-

-Es que… hace tiempo ella, yo no fui lo suficientemente fuerte… de las misiones que me encomendó, solo logre dos… ¿Por qué no puedo lograr la tercera? ¿Qué quiero que ella, el me demuestre? ¿Quién es Amt? ¿Quién es Atena?- Cayo de rodillas.

-Kaoru-sama- la joven iba a entrenar pero el tono de voz de su amo se lo impidió.

-¡No entres! ¡Déjame solo!...- sollozo -¿Qué soy…?- pregunto en un monologo -¿Por qué no puedo vivir solo en un mundo…? ¡Quiero Sentir- abrió nuevamente el grifo –Que difícil es…- levanto la mirada al techo–Distinguir la mentira de la realidad… es como un sueño, pero cuando lo pienso… no se si estoy soñando o estoy muriendo- Suspiro

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Se encontraban en ese momento en el comedor, con platos realmente exquisitos ante ellos, pero sus mentes divagaban entre las nubes de la confusión y ansiedad.

-He tomado una decisión- les afirmo Saori a sus caballeros –He disidido abolir la ley de las mascaras-

-¿eh?- sorprendió a los santos -¿Por qué ahora, princesa?- pregunto Hyoga.

-al pensar en este evento, se que la mejor forma de pasar desapercibidos es ir en pareja, o por lo menos dos mujeres… ellas no pueden usar mascara en el baile, por eso…-

-En ese caso…-

-Seria discriminar Seiya- le interrumpió Camus al santo Pegaso.

-Que solo dos mujeres amazonas puedan revelar su rostro es un insulto para las demás amazonas…- hablo Shaka.

-Shaka- Saori le miro –Comunícate con el patriarca e infórmale de mi decisión- hablo –Por ultimo… creo que las pupilas de Capricornio y Virgo estarán bien-

-¿Sahra?- Shaka se sorprendió –Pero ella…-

-Por favor-

-Esta bien, princesa- Shaka se levanto de la mesa mientras salía del comedor con un aire muy tenso.

-

-

De entre aquella famosa estirpe dorada ateniense, cualquier humano daría lo que fuera con tal y ser pupilo o postulado para la armadura de la calzada dorada. Shaka recordó el día en que se dispuso que se entrenaría amazonas, le pareció absurdo, ridículo, porque aunque no lo quisiera aceptar, no había tenido suerte con sus discípulos además, una mujer no era suficientemente merecedora de tan siquiera conocer sus técnicas.

De verdad se comporto como un machista en aquel entonces, el santo suspiro mientras sacudía su cabeza, aun ahora no aceptaba del todo esa situación… Y ahora estarían a rostro descubierto. No odiaba a Sahra, una joven de cabellos oscuros como la noche, mirada que se perdía entre el púrpura y el verde. Si, su mirada era un cristal difícil de distinguir.

Con respecto a su carácter, era amable aunque caprichosa y al principio, algo indisciplinada. Era joven, sencilla pero algo no le permitía aceptarla. No se daba el lujo de decir "Bien hecho" o "sigue así". Nunca se lo había dicho y, ahora que la calma le besaba los labios, no sabia que hacer, ¿Por qué meditaba el asunto? ¿Estaba huyendo?.

-No lo se- se detuvo contra el barandal de su ventana para que la brisa matutina le rozase el rostro -¿estoy huyendo de algo que creo que necesito?- hablo para luego entablar conexión con el santo patriarca.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Amt se quito la capa que cubría su figura mientras la dejaba a un lado en aquel lujoso cuarto de hotel. A su lado se encontraban sus dos fieles amigos, aunque cumplían más el papel de sirviente. Kholer y Yuriko, así se llamaban.

-Amt-san- le llamo la rubia -¿esto esta bien?- pregunto.

-¿sabes el peligro que representa esto?- pregunto Kholer –Estamos en el mismo hotel que el-

-lo se- sonrió para si -¿no es mas excitante así?-

-¡Amt-san!- exclamo Yuriko.

-No deberías preocuparte –Se acerco para abrazarla –Yo nunca pierdo ¿o si?-

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

Las manillas del reloj se movieron al son del día, dando paso a una noche iluminada por el lucero de la luna llena, que se posaba con vigilancia y esplendor sobre el tejado. Hacia unas horas atrás que se habían reunido, Hyoga y Seiya se sentían algo incómodos, ya que ellos no acostumbraban a vestir de forma elegante (¬.¬ ¿tienen algo que opinar?) Por otra parte Camus y Shaka lucían de manera sorprendente, ambos con su aire sumiso pero firme (. Jo, jo, imaginen….. Y la babosa babea y babea).

-¿Por qué teníamos que venir a esto?- pregunto de forma exagera una joven cabellos castaños oscuros y de ojos miel claros -¡No quiero ir a un sitio así!-

-¡Cálmate Elizabeth!- exclamo Sahra, quien lucia un hermoso vestido azul que encajaba su figura mientras caía espontáneamente sobre sus rodillas, su cabello cepillado y liso, mientras unos zarcillos de sol colgaban de sus orejas.

-¡No quiero!- exclamo sonrojada. La amazona aprendiza de capricornio era una joven muy tímida, siempre esperando al momento de la lucha para proteger a su diosa, pero ahora que un vestido verde, que para ella era atrevido cubría su cuerpo, se sentía como en otra dimensión. A pesar de lucir bonita.

-Son ordenes de Atena- le hablo -¿vas a contradecirla?-

-Por supuesto que no… pero-

-Pero nada… recuerda que debemos capturar a ese asesino-

-Un asesino…- repitió -¡que despreciable!- le hablo con rencor –Merece la muerte-

-No eres Zeus para juzgar, amiga- le sonrió.

-Ach… ya lo se- exclamo molesta.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

El lugar de la fiesta, era enorme y majestuoso, una mansión monumental, un pasillo que se extendía a lo largo y su cerámica que reflejaba los rostros de los nobles. Allí encima de todo una lámpara enorme de cristal, mientras arreglos florales se esparcían por todo el espacio.

Después de un vergonzosa presentación ante los mismo santos, ahora todos se encontraban sentados en una mesa, mientras veían pasar o saludar a uno que otro conocido.

-Mas le vale que venga- murmuro molesta Elizabeth.

-No se de que te preocupas, Eli- hablo Milo en su tono seductor –Para mi luces hermosa, deberías vestir así mas seguido-

-Oh ¡Basta!- le dio un empujón provocando unas risas por los presentes.

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

-Esta usted listo ¿kaoru-sama?- hablo Hotaru, quien lucia espléndidamente, de manera tímida pero con un toque de atrevido, un vestido negro que remarcaba todo el contorno de su figura, unas sandalias de tiras que subían y uno que otro diamante encima.

-¿Qué opinas?- hablo el Joven, llevaba un esmoquin de blanco con negro (Mesero ¬¬… no mentiras mi Kaoru es mi personaje favorito en este fic, imagínenlo como Kazuki de Get Baskert, Julieta de Romeo& Julieta, Sumane de Petrier… a Yuec de CCS) Mientras sus cabellos largos habían sido sujetados en un corte mucho mas masculino, sus ojos ya no eran dorados sino de un negro común y corriente.

-¿Por qué usted… sencillo?- pregunto su sirvienta, pues su amo siempre era extravagante y único cuando se trataba de ropas.

-Voy a ir a la fiesta pero no quiero que Atena me subestime…-

-¿entonces…?-

-Yo se lo que hago- rió para luego tenderle una mano a la joven -¿nos vamos, señorita?-

-Hai, Kaoru-sama-

&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&&

La manilla del el reloj casi daba las doce de la noche, Seiya y los demás giraban su vista a todos lados, buscando para ellos, según la foto que tenían al famoso asesino.

Por otro lado aparte de ellos, dos jóvenes le observaban de lejos.

-Esto es divertido- comió otro aperitivo.

-Kaoru-sama- le hablo.

-Quiero que te confundas con ellos… y no me conoces, recuérdalo- Kaoru se alejo de su compañera, quien asintió y de forma disimulada se acerco al grupo de Saori.

-Saori-sama- hablo y, los santos le miraron con desconfianza –No creí encontrármela en esta fiesta- sonrió.

-Hotaru-san- Saori le reconoció –Ha pasado el tiempo-

-Lo se- le sonrió –Veo que tienes muchos amigos… ¿Cómo van tus negocios?- pregunto.

-La fundación Kido prospera-

-Me alegra por usted, Saori-sama- sonrió –Ahora estoy en el negocio del comercio-

-He escuchado de tu industria, cada día tú familia tiene más poder-

-Tal vez- miro a Milo, quien le sonrió.

-Señorita, ¿no desea algo de beber?- pregunto galante.

-Arigato ne-

-

-

-Esto es grandioso- Kaoru se detuvo antes de llevar su aperitivo a la boca -¿Qué sucede Kaoru-kun?- susurro a su oído.

-¿Qué haces aquí?- el joven se volteo para verle de frente –Anata… te sabes arriesgar lo suficiente-

-Oh, eso opinas de mi- sonrió Amt para luego entregarle un aparato de color negro que contenía un botón –Mira es un regalo-

-Esto es… ¿aquí?- abrió sus ojos.

-Es solo- le abrazo, provocando susurros a los alrededores –Que no quiero que maten a mi Kao-chan- sonrió para besar su frente.

-Lo tienes todo planeado… de verdad quieres que yo…-

-Deseo algún día luchar contra vos- se separo para empujarlo por detrás –Anda, cumple el destino-

Se habían sentado en la mesa mientras un puesto vació en frente de Saori y al lado de Camus reposaba, el reloj marco las doce y, una línea se curvo en los labios de la joven pelinegra de cabellos cortos.

-Saori-sama- le llamo -¿Por qué quiere conocer a Kaoru-sama?- le hablo-

-¿Cómo?- Milo abrió los ojos y paro de coquetearle –Tu eres… la foto, no eres tu-

-¿Dónde esta?- le interrogo Saori –Le necesitamos, por favor llámale-

-Kaoru-sama- llevo las manos a su pecho –Es la mejor persona que he conocido en mi vida…. Haré cualquier cosa para protegerlo… es por ello que te haré de nuevo la pregunta ¿porque le quieres conocer? Atena-

-Debo salvar la vida de varias personas, esa es mi única y fuerte motivación- Hablo seria.

-Hay…- susurro –Tres Kaoru-sama-

-¿Tres?- Shaka interrumpió -¿Qué quieres decir?-

-La vida tiene tres puntos, nacimiento-tiempo-muerte- hablo -¿A quien elegirás? Al Kaoru que es arrogante, grosero y no duda, al Kaoru que muestra su forma elegante pero psicópata… o al punto intermedio, aquella que no se conoce, la caja de Pandora, Kaoru-sama-

-¿no es la misma persona?- pregunto Camus.

-Decide, por favor- pidió la joven.

-Quiero al Kaoru que representa la caja de Pandora, el punto intermedio-

-So desu ka- hablo, cuando el puesto vació que se encontraba frente a Saori fue llenado.

-Nos conocemos- Kaoru se recargo sobre sus codos, mientras miraba fijamente a la joven diosa.

Continuara…