Cuando volvió a su hogar, la pequeña rubia estaba sentada en el peldaño de la entrada, con los codos en las rodillas y la barbilla sobre sus puños. Saltó de un brinco y se le acercó para tomarle la mano.

-Papá.- Dijo al alzar su mano y observarla bien.- Qué sucedió?

Suspiró dejando que todo el aire de sus pulmones saliera. Tomó en brazos a su hija y se dirigió a la sala. Le explicó todo lo que había pasado y al llegar a la parte de que Uraraka no podría ir ese día, la tristeza que inundó a Minose dejó a Katsuki con el corazón apretado.

-Mamá está bien?- Inquirió sin borrar la pena de sus ojos.

-Está un poco lastimada, pero nada de qué preocuparse.-Suspiró por enésima vez ese día y acomodó a su hija en el sofá para levantarse.-Ahora ire a limpiarme y cambiarme de ropa. Almorzaste?

-Sí, papá.

-Muy bien.- Se dirigió a la salida y volteó hacia ella con una sonrisa.- Te pido, por favor, que guardes el resto en el refrigerador y limpies los platos. Yo vengo de inmediato.

La pequeña sonrió y asintió ahora más animada. Ver a su padre sonreir siempre le animaba el día.

Durante el transcurso del día había procurado no pensar mucho en cómo se encontraba la morena. Sabía que no era nada grave, pero la habían dejado bastante lastimada como para poder llegar a necesitar algún tratamiento.

Y por cómo Minose le miraba de vez en cuando, sabía que ella quería preguntarle lo mismo.

Pero como siempre, a las 20:55 el celular de su hija vibraba.

-Papá! Mamá dice que está bien y que no nos preocupemos!-Se le colgó de un brazo y le mostró la pantalla brillante del celular.

"Hola hermosa! Te ruego me perdones por no poder cumplir con la visita de hoy, estoy muy triste por no poder verte, pero ya nos volveremos a abrazar. El doctor dijo que todo estaba bien, por lo que no deben preocuparse! Nos vemos pronto preciosa, te amo!. Mamá."

Sintió cómo su cuerpo conseguía relajarse con la noticia de que estaba bien. No quería vivir con esa culpa, se volvía a repetir. Mas los veloces dedos de su hija lo sacaron de sus pensamientos cuando alcanzó a leer lo que respondía.

"Nos alegra mucho saber que estás bien! Ojala pudieras venir pronto! Quiero verte! Te extrañamos en la cena! También te amo, mamá! Buenas noches, que descances!"

Nos, mos… esa inclusión le incomodaba, pero no iba a replicar.

-Será mejor que te vayas a dormir ya.

Y como todos los otros días que Uraraka no venía, Katsuki arropó a su hija y le acarició el cabello hasta que estuvo somnolienta.

Una vez en su cuarto, sacó su teléfono de su bolsillo y buscó el contacto.

"Perra - no contestar"

Sonó un par de veces y antes de que se diera cuenta de lo que estaba haciendo, Uraraka contestó.

-Bakugo-kun.- Sonó un poco sorprendida y no supo qué más decirle.

Por otro lado, él tampoco supo muy bien para qué le había llamado. Carraspeó y dijo lo que se le vino primero a la mente.

-Mañana más te vale aparecer para almorzar.-Iba a colgar, pero la voz de ella le detuvo.

-Por supuesto que voy a ir mañana.-Una risa débil le llegó a los oidos, que hizo que frunciera el ceño.- Esto... también quería agradecerte por ir a ayudarme. Me sorprendí mucho cuando apareciste. Yo… yo tan solo quería proteger a esa chica de su ex novio… perdí el control de la situación completamente.

Así que no se trataba de unos simples ladrones. Ahora entendía porqué había protegido la puerta y no la tienda.

-Hmp.-Gruñó y dejó que se explayase.

-Espero que entiendas que por nada del mundo dejaría plantada a Minose por voluntad propia.-Suspiró sonoramente y se mantuvo unos segundos en silencio antes de continuar.-Mañana voy a estar allá a la hora que acordamos, necesitas que lleve algo?

-Nada, así está bien.-Ya se rendía ante su cháchara.

Cada vez era más fácil entender sus motivos. No era que fuera a perdonarle ni nada, era sólo que podía ahora decir que no hacía las cosas con malas intenciones, se notaba a simple vista; era igual de idiota que el Nerd…

-Necesito que me digas cómo llegar desde mi departamento.- Le dijo la dirección y se quedó nuevamente en silencio un segundo.- Dejé mi auto estacionado frente a tu edificio…

Suspiró y explicó cómo llegar, a lo que ella escuchaba en silencio.

Tener a una hija de pormedio les hacía mantener una relación aún en contra suya, y aunque por relación no se refería a más de conversaciones banales y casi siempre distantes, ya comenzaban a acostumbrarse a ello.

-Muchas gracias.-Respondió cuando hubo anotado las indicaciones.-Bueno, creo que ahora me iré a dormir… Buenas noches, Bakugo-kun.

-Buenas noches.- Dijo a regañadientes antes de colgar.

Qué carajo hacía él respondiendo…

Lanzó el teléfono hacia la cama mientras soltaba un gruñido y luego se revolvió el cabello con impotencia.

Las ganas de gritarle que tenía cada vez iban en disminución, pero ese día se había pasado de la raya.

Tenía que mantener su compostura si no quería que lo volviera a pillar con la guardia baja.

.

Al día siguiente volvió a abrir la puerta a las 14:00 en punto. Era como si ella llegara diez minutos antes, pero no se atreviera a tocar el timbre.

-Si llegas antes no es necesario que esperes.- Le dijo al tiempo que se volteaba para volver a la cocina.

Ni siquiera le ayudó con las bolsas que traía en sus manos y le dejó la puerta abierta para que se atendiera sola.

Y no era que eso le extrañara a Uraraka, sólo que se sentía que se comportaba más fríamente que antes.

Cuando cerró la puerta, Minose atravesó el umbral de la sala para ir a abrazarla.

-Mamá!-Se colgó de su cuello un momento para darle un beso en la mejilla, pero comenzó a inspeccionarla de inmediato.-De verdad estás bien?

-Sí hija mía.- Dijo alzándola en brazos.

Siempre que quería hacerlo activaba su habilidad para poder cargarla sin cansarse. Entraron a la cocina y ahí comenzó una rutina muy agradable.

Katsuki actuaba más sereno cuando su hija estaba de por medio y ella lo agradecía bastante.

-Traje algo para que comamos cuando tomemos té.- Dijo mientras dejaba las bolsas en el mesón y se acomodaba a la niña en la cadera para afirmarla con un brazo.-Y algo para comer mientras cocinamos.

Y aunque ella no cocinaba, si no que ayudaba a servir y a limpiar después, nadie le contradecía al comentario. Sacó de la bolsa unas papas fritas y una bolsa de maní sin sal.

-Oye enana, bájate ya.-Dijo el rubio al voltearse y comprobar que su hija estaba entorpeciendo a la morena.

Ochako lo miró con curiosidad al escuchar, por primera vez, el apodo que acababa de decir.

-Cuando se cabrea me dice así.- Rió la pequeña contra su oído antes de bajarse. Ochako liberó su quirk con bastante gracia en el rostro.

Katsuki sólo le dirigió una mirada amenazadora a la pequeña que rió entre dientes y comenzó a buscar unos pocillos para poner las cosas que su mamá había traido. La morena sirvió y la pequeña alimentaba a su padre de vez en cuando, ya que éste estaba cortando los vegetales y la carne. Iban a preparar hotpot.

Minose fue a dejar unas cosas al comedor y Ochako se acercó con las papas fritas en una mano para comprobar cómo el diestro chef estaba cortando la carne y sacándole los nervios y la grasa.

-Qué es lo que tanto estás mirando?- Le observaba de reojo con cara de pocos amigos. Aunque ya no se sentía amenazada con esa mirada, sabía que en lo que la pequeña rubia entrara por esa puerta, el humor del padre se disiparía.

-Miro cómo cortas la carne.-Se llevó una papa a la boca y luego tomó otra para acercarla a la boca del rubio, quien la miró con cara de pocos amigos.-Comela, no vas a limpiarte las manos para comer solamente una papa.

Él por otro lado, prefería lavarse las manos antes de comer de su mano.

-Así está bien.-Volteó a prestar atención a la carne que estaba picando.

-Bakugo, comete la papa.-Le acercó la comida a los labios.

Recibió una mirada con odio, pero éste abrió la boca y si ella no hubiese sacado la mano a tiempo, le hubiese mordido los dedos.

-Oye!-Y aunque se había asustado un poco, se rió entre dientes dándole un empujón despacio.-Por poco me muerdes.

-Era la intensión.-Dijo mirándola feo.-Y no me empujes que tengo un cuchillo en las manos.

Le iba a responder, pero Minose atravesaba la puerta preguntando dónde estaban las servilletas.

-Aquí mi amor.- Uraraka le entregó lo que buscaba y la tarde continuó sin mayor problema.

A la hora del té, volvieron a preparar las cosas entre los tres. Esta vez iban a ver una pelicula a petición de su hija, por lo que colocaron las cosas en la mesa de centro, y como era fin de semana, Katsuki decidió acompañarlas ya que no tenía que trabajar.

-Oh, olvidé que la dejé en el auto el día de ayer.- Recordó Uraraka cuando buscó en su bolso el DVD y no lo encontró.-Ire a por él.

-Mamá, te acompaño.-Se levantó de su puesto y la siguió.

-Oye, a dónde vas!-Su padre le afirmó de la mano.

-Papá, el auto de mamá está aquí al otro lado de la calle.-Su rostro mostraba su descontento. Sabía que su cara de perro mojado podría conseguirle casi cualquier cosa con su progenitor.-Por favor, no es como que fuera a la tienda ni nada, es cruzar una calle. Creo que mamá es muy capaz de ayudarme si es que es necesario.

Ochako se mantuvo al margen de la discusión y no comentó nada hasta que el rubio suspiró sonoramente y soltó el delgado brazo de su hija.

-Está bien.- Y se levantó de su puesto.- Pero te estaré observando desde aquí.- Dijo al llegar a la puerta del departamento.**

Sabiendo que eso era lo mejor que podía conseguir, la niña tomó la mano de la mujer a su lado y le sonrió tan alegremente que le contagió el gesto. Ambas fueron y volvieron en menos de diez minutos. Se tomaron su tiempo mientras su padre las observaba desde la baranda del pasillo.

Pero a Bakugo Katsuki algo le apretó el estomago al verlas allí en la calle, tan abierto al público. Y esa sensación no se le quitó en lo que quedó del día.

**(de esos edificios japoneses que tienen los pasillos comunes abiertos)

Ok!

Me encanta como está quedando y la verdad es que ya tengo un final para todo esto y está escrito, sólo que tengo que escribir lo que hay desde aquí hasta las escenas finales =D!

Sin intención de sonar rara ni nada, les cuento que han sido unas semanas muy difíciles para mí, mi papá está en la UCI y la verdad es que no estuvo muy bien, por lo que les ruego comprendan mi decisión de volver a un capítulo por semana. Además les cuento, y es la primera noticia que doy en algún tipo de red social, que me enteré hace muy poquito que estoy super embarazada... así que, entre mi viejo enfermo, un trabajo nuevo y el embarazo, creanme que hago lo que puedoooooo hahahahahah

Sólo quiero agradecerles el apoyo y los ánimos que me han dado y que espero que mi fiC les guste! porque lo escribo con muchísimo amor!

Que tengan un buen fin de semana y espero que les haya gustadoooo!

Bye!

conchito!