Hey, espero que a los que lo están leyendo, les guste el fic. En verdad aprecio sus reviwes. Si les interesa, subí otro honesto que va a participar en un concurso. Se llama "Un Pequeño Empujoncito" y también es un Dramione (tuve que incluir como parte del reto, un laberinto y un cofre). También, escribí hace un tiempo, otro Dramione que se llama "El secreto jamás contado de Draco Malfoy" Me gustaría mucho que los puedan leer, ¡y que puedan dejar sus reviwes! Bueno, acá les dejo el décimo capítulo…A partir de este capítulo, se contarán escenas en las que no aparecerán Draco o Hermione, pero que influirán en la pareja, o escenas las cuales tengan que ver con la formación de otras. Igualmente, lo principal va a ser, por supuesto, el Dramione ;)

Capítulo 10: Un plan casi maquiavélico

-Por favor, Draco-pidió Blaise haciendo un puchero-Acompáñame a hablar con el pecoso. Anda, de paso la puedes ver a Granger.

Draco rodó los ojos.

-De acuerdo, tú ganas.-cedió.-Theo, Pansy, en un rato volvemos…

-Ah, no. De ninguna manera-dijo Theo-Esto es algo que tenemos que ver.

-Es tu decisión, Blaise-lo miró Malfoy.

-Vamos, di que sí.-pidió Pansy.

-Vale, si quieren vengan-sonrió el italiano.

Los cuatro Slytherins caminaron hacia el lago para buscar a los Gryffindors. Allí se hallaban el trío de oro, Neville y Ginny.

-Bien, no está Parvati-dijo Nott.

-¿Dónde está Lunática?-preguntó Pansy-Siempre está con ellos.

-Debe estar saliendo de Encantamientos-dijo Blaise.

-Wow ¿Ese es Neville?-inquirrió Pansy-se ha puesto mucho más lindo.

Theodore soltó una carcajada.

-Ven, vamos a preguntarle si sabe donde esta Dean.

-¿Y para qué quiero saber yo donde esta Thomas?-preguntó la castaña.

-Es muy simple, tienes que hacer el trabajo con Dean Thomas, y preguntándole a Longbottom dónde està, tendrás la oportunidad para hablar con él. Ah, no-dijo al ver que ella le iba a interrumpir-sin excusas. Sé que deseas hacerlo. Anda-finalizó empujándola.

Draco no podía parar de reír. Theodore era todo un personaje.

-Bien-le dijo a Blaise-Llámalo.

-Ehm, de acuerdo…WEASLEY-gritó.

Ron levantó la cabeza y le dio un codazo a Hermione. Ella miró hacia donde estaban las Serpientes y sonrió. Ambos se levantaron para dirigirse a Draco y Blaise.

-Hola, Hermione-sonrió Blaise.

-Blaise-dijo ella con otra sonrisa. Luego, anchando todavía más sus comisuras-Malfoy.

-Granger-le respondió mientras le guiñaba disimuladamente el ojo.

-Oye Ron-dijo el moreno-Tenemos que empezar con el trabajo.

-Ajá-dijo el pelirrojo.

-¿Te parece si nos juntamos en media hora en la biblioteca?-preguntó.

-Sí, de acuerdo. Te veo allí en media hora-sonrió.

-Fantástico, entonces-dijo Blaise mientras esbozaba una sonrisa que dejaba ver sus dientes blancos. Luego, le guiñó un ojo seductoramente, y se fue. A Ron se le pusieron rojas las orejas.

-Mira, Weasley, anda con cuidado con mi amigo ¿Eh?-le dijo el rubio.

-No sé de que me hablas-sonrió Ron mientras se iba.

-¿Qué haré contigo, Granger?-preguntó en un tono levemente seductor.

-Terminar el trabajo-sonrió ella.-Anda, vamos a la Biblioteca que no nos falta mucho para finalizarlo.

-Como usted diga, señorita-sonrió él.

En la biblioteca se hallaban por una parte Draco y Hermione, y por otra Blaise y Ron. Hermione se preguntaba si sus amigos habían empezado con el tarbajo, pero se había prometido a sí misma no presionarlos.

Draco ya estaba harto del trabajo, lo único que apreciaba era poder pasar tiempo con la mujer que quería. Sonriendo de medio lado, dejó su pluma sobre la mesa, y se acercó a Hermione para morderle el lóbulo de la oreja.

-Malfoy, para. Tenemos que terminar esto.

-Oh, vamos…falta mucho para entregarlo-dijo deslizando sus labios al cuello de la Leona.

-Malfoy, en serio…

-Admítelo, a ti te gusta esto-dijo sin despegar los labios de su piel.

-Justo por eso tienes que parar. Si comenzamos a hacer cosas raras ahora no avanzaremos nada…

-¿Cosas raras?-dijo él en una leve carcajada

-Ya sabes a lo que me refiero. Además, alguien puede vernos.

-Pero si nadie viene a este rincón. Granger, sabes que no tienes una buena exusa para decir que no…

-Bueno, no importa.

Draco le hizo un puchero.

-De acuerdo, mira, haremos esto. Finalizaremos el trabajo y luego haremos lo que tú quieras…

-¿Lo qué quiera?-preguntó él alzando una ceja.

-Ah, no, eso no. No te pases de listo, huroncito.

-Vale, de acuerdo-rió él. Que Hermione le haya dado esa respuesta no le enfadaba en lo absoluto, es más, le suponía todo un reto. Siempre había conseguido a las mujeres con solo chasquear los dedos, pero Granger era diferente: exigía que luchen por ella.

-¿Cómo les estará yendo a nuestros amigos?

-Después averiguaremos-sonrió Hermione-Anda, trabajemos.

-Sí, señorita-volvió a reír Draco.

-Sigo sin entender-dijo Ron mordiendo su pluma azucarada.

-Mira, es muy fácil…aquí dice que tienes que agitar la varita de esta manera, porque de lo contrario en lugar de convertir de vuelta al ropero en un gato, lo harás desaparecer-le explicó Blaise.

-Ajá, bien. Estoy harto-dijo cruzándose de hombros.

-No te estreses-sonrió el italiano- A ver, date vuelta.

Ron encaró una ceja.

-Anda, confía en mí-insistió el moreno. Este espero a que Ron le hiciera caso, y luego posó sus manos sobre los hombros del pelirrojo y comenzó a masajearlos.

-Tienes que dejar de preocuparte tanto…

-Merlín, eres bueno en esto…

-¿Verdad que lo soy?-preguntó. Soltó sus hombros y esperó a que el León diera la vuelta nuevamente para mirarlo.

Blaise lo miró y con su pulgar, rozó la comisura de los labios de Ron.

-Tenías un poco de azúcar-dijo. Weasley rió nervioso.

Blaise lo miró fijamente con sus ojos negros, y sonriendo se acercó a él para darle un beso.

-¿Qué opinas de dejar el trabajo para más tarde e ir a perdernos un rato a la Sala Menestres?-le sugirió el morocho seductoramente.

-Bien, me gusta esa idea-dijo el pelirrojo ensanchando sus labios en una sonrisa.

-¿Dónde esta Blaise?-le preguntó Draco a Theo y a Pansy en su Sala Común.-¿Todavía no ha vuelto de la biblioteca? Cuando salí no se encontraba allí.

-Capaz se ha ido a otro lugar -sugirió Theo.-Con el pecoso, ya saben.

-Oh, está avanzado muy rápido nuestro Blai-dijo Pansy con orgullo.

-Bueno, digamos que al igual que Draco y yo, Blaise tiene un don con las chicas-dijo Theo guiñando un ojo.-O con los chicos, en su caso- Tanto Draco como Pansy rodaron los ojos.

-¿Así que te gusta Longbottom?-le preguntó Malfoy a Parkinson.

-Bueno…no es esa la palabra que yo usaría pe…

-¿Pero?-dijo Nott

-Pero me atrae. ¿Vale? Se ha vuelto mucho más listo y hábil, ha perdido peso, ya no tiene los dientes feos y amarillos…

-¿De quién hablan?-preguntó una voz chillona. Daphne había salido del cuarto de mujeres.

-De nadie-dijo Nott.

-Vamos, escuché algo, cuéntenme-exigió Daphne.

-De Lockhart-se apresuró a mentir Pansy-hemos visto un artículo suyo en el Profeta. Parece que la fama se le ha vuelto a subir a la cabeza.

-Bien-dijo ella-Eso no me interesa.-luego miró al ojigris.-Draquito, desde que me fui que no tenemos diversión. ¿No quieres ir a mi cuarto?

-No, Daphne, no me apetece. Igualmente te doy las gracias.

-Estás raro-dijo Greengrass-tú nunca te perderías un buen sexo.

-Ya me aburrí-dijo él encogiendo los hombros.-Deja de estorbar.

-Ya vendrás a mí-le dijo ella. Y luego se fue.

-Esa chica esta cada día más loca-dijo Nott sacudiendo la cabeza.-Oh, mira, ahí está Blaise-señaló mirando a su amigo que acababa de entrar por la puerta de la Sala Común.

-¿Dónde estabas?-preguntó el rubio.

-En la sala Menestres, con Weasley-sonrió.

-¿Has…?-preguntó Pansy

-No, no. Todavía no…-se apresuró a responder Blaise.

-Oh, pues cuéntanos todo-pidió Pansy.

-NO-gritaron Theo y Draco al mismo tiempo.

-Mira Pansy-dijo Theo-tú eres una chica, por lo tanto te parece tierno oír sobre relaciones homosexuales…pero yo por mucho que quiera a Blaise, no quiero saber que hizo con Ron, y creo que Draco tampoco.

Blaise estalló en una carcajada.

-Es tan lindo-suspiró Ron.

-Ron está enamorado-canturreó Ginny

-Cállate-le ordenó el pelirrojo a su hermana.

-¿Así que tú y Blaise, eh?-preguntó Harry con una sonrisa

-Sí, sé cómo llego a pasar…es decir, ustedes saben que él me parecía lindo, pero no me figuró como…bueno, ya saben: decidió dar el primer paso. Ni siquiera sabía que era gay

-Puede que Malfoy y yo hayamos tenido algo que ver-sonrió Hermione

-Oh, Herms, eres la mejor-exclamó dándole un fuerte abrazo.

-Esto ya es extraño-dijo Ginny-tú con Blaise, Hermione con Malfoy, Pansy que parece estar interesado en Neville.

Neville sonrió.

-Pansy es muy linda…lástima que no sea yo quien trabaje con ella.

-Oye, Herms-preguntó Harry-¿Cómo vienes con el trabajo de Transformaciones? Yo no sé como hacerlo…y Goyle se reusa a juntarse conmigo. Me exige comida…gordo asqueroso.-dijo entre dientes.

La risa de todos fue interrumpida cuando Cormac se dirigió hacia ellos.

-¿Qué quieres?-le preguntó Harry con un tono de asco.

-Hablar con Hermione.-dijo él sonriendo-Oye Mione…

-No me digas Mione, lo detesto-dijo ella.

-Vale, Herms…

-Tampoco me digas Herms, así me dicen ellos-dijo señalando a sus amigos-y Luna. Y puede que también los otros de mi año, pero ellos me conocen desde hace mucho.

-Bueno, vale. Hermione, acuérdate de que este sábado te recojo para ir a Hogsmeade.

-Yo nunca te he dicho que iría…-dijo ella.

-No hace falta que me lo digas, sé que te mueres de ganas por venir conmigo-dijo él sonriendo.-Te veo el sábado-y sin darle tiempo a protestar se fue.

-Nunca pensé que diría esto…pero prefiero que estés con Malfoy antes que con este cabeza hueca-confesó Ron.

Daphne se colocó detrás de la puerta e intentó escuchar lo que hablaban Draco y sus amigos. Lo que oyó no le agradó nada: ¿Draco Malfoy, el chico más sexy del colegio, y el muchacho con el cual había logrado tener sexo varias veces, enrollado con Hermione Granger, una Sangre Sucia? Eso era algo que no podía permitir. Se sentía traicionada por Draco y por su amiga quién no le había dicho nada. Pero ella no iba a dejar las cosas así. Oh, no, ella se traía algo entre manos y sabía perfectamente a quién recurrir para llevar a cabo su malvado plan. Se apresuró para ir al campo de Quidditch, sabía que ese día le tocaba practicar a Gryffindor. Una vez en las gradas, esperó a que la práctica finalizara y le hizo un gesto a Cormac para que se acercase a ella. Cormac se dirigió a ella con una ceja alzada. Definitivamente no sabía que hacía ella llamándolo a él.

-Tengo una propuesta para ti.

-No me interesa-dijo él

-¿Seguro que no?-inquirió ella con una sonrisa maliciosa-¿Y si esto requiere que la tengas a Granger?

-Pero ella ya está a mis pies.

-No engañas a nadie, Cormac. Vuelvo a preguntarte: ¿Quieres estar con Granger o no?

El muchacho la observó fijamente.

-Te escucho-dijo.

-Granger está liando con mi chico, Draco.

-Eso es imposible-negó él.

-Créeme, lo escuché cuando hablaba con Blaise, Theo y Pansy. Esa asquerosa de Parkinson me las pagará por haberme traicionado y no dicho nada…

-Oh, se lo diré a…

-No se lo dirás a nadie. Sucede lo siguiente: si esto se hace público, la fama de Draco caerá en picada por salir con una Sangre Sucia. Luego, cuando se de cuenta de que ama y quieta estar conmigo, su mala fama me perjudicará a mí. Y eso, no lo puedo permitir.

Él la miró extrañado. Esa chica en verdad estaba chiflada.

-Entonces lo que tú quieres es…

-Separarlos-dijo ella-De esa manera, tú te quedarás con Granger, y yo con Draco. Y todos somos felices.

-Bien. ¿Y cómo propones hacerlo?

-Oh, eso es muy, muy simple…solo necesitamos robar algunos ingredientes del armario de Snape Y… el ingrediente clave.

-¿Qué es eso?.

-Cabello de Draco-sonrió ella maliciosamente.

Bien, ¿qué les pareció? Espero que les haya gustado, dejen sus reviwes