Shaman king no me pertenece, pero la historia que vais a leer es mía, totalmente mía.

HOOLAA buenos días, tardes, noches o madrugadas si leéis a mis horas xD, he tardado la vida en actualizar pero es que no he sido capaz, sucedieron muchas cosas, pero ya no importa porque he vuelto para quedarme y actualizar con un margen de tiempo más considerable n.n

En fin no quiero aburriros más, espero que os guste el cap, que os entretenga dejadme en los reviews que os ha parecido, ¡QUE OS DIVIRTÁIS!

CAPITULO 10: PASADO, PRESENTE Y FUTURO.

Hao no era el tipo de chico que se escondía de los problemas, solía enfrentarlos, vale, odiaba tener que tocar en dichoso instrumento delante de tanta gente, sobre todo de Anna, pero en su estado de ira seguramente habría terminado por hacer cosas muchísimo peores.

-Anna, ¿por qué no me dijo nada?,_preguntó triste Pilika.

-Conoces a Hao desde hace mucho más tiempo que yo, aprendió a tocar de pequeño en Izumo, solo lo sabían a día de hoy su hermano, su abuela y yo, ahora se está arriesgando por ti, porque no soporta que nadie trate mal a la gente que le importa, solo escúchalo,_respondió Anna mientras le enviaba una sonrisa a Hao.

Pilika vio como se sentaba y observaba las teclas, su hermano tenía razón, los gemelos nunca pararían de sorprenderlos, cada uno a su manera, sobre todo Hao que paso de ser un libro cerrado a uno abierto lleno de secretos y enigmas, si lo pensaba bien, no podía enfadarse con él, en cuanto terminase de tocar iba a ir a abrazarlo hasta que se quejase.

Sin que nadie se diera cuenta el profesor de música se asomó por la puerta, se sorprendió de ver a Hao Asakura, el chico guapo y popular del curso sentado en frente del piano, sacaba buenas notas en su asignatura, pero nunca se había acercado a ese instrumento, ni había mostrado interés por ese o ningún otro.

Hao suspiró no le quedaba otra, no podía echarse atrás, conforme sus dedos que parecían bailar sobre el teclado avanzaban el silencio para apreciar mejor la melodía iba en aumento, ya que el mayor de los Asakura estaba tocando "Night of nights", una de las canciones más complejas que se pueden tocar con un piano, dejando a todos los presentes con la boca abierta.

Cuando Hao termino de tocar el silencio se mantuvo, aunque sólo duró unos segundos, todos los presentes que habían llenado hasta parte del pasillo empezaron a gritar y a aplaudir con todas sus fuerzas e inclusive le pedían que tocase otra canción más, el ruido atrajo a muchos profesores, haciendo que los chicos se callasen en cuanto se lo ordenaron.

-¡¿Qué es lo que está pasando aquí?!,_ordenó saber la maestra de artes junto con otros profesores.

-No os preocupéis lo tengo todo controlado,_contestó el profesor de música,_no sabía que podía tocas así de bien Asakura Hao, mis felicitaciones, no necesito escuchar tocar a Mike para saber que lo has superado con creces, si desea participar en algún certamen de música estaré encantado de recibirle, es la primera vez que escucho una interpretación tan exacta de esa canción, creo que rozó la perfección con creces,_dijo con una sonrisa, mientras el perdedor se moría de celos y se mantenía en silencio.

El timbre sonó y aprovechando la confusión los chicos salieron rápidamente de ahí hacia sus aulas, Pilika se negaba a soltar a Hao, cosa que hizo que él se sonrojase un poco, no le solían gustar las muestras de cariño en público.

-Te lo tenías bien callado,_le saltó Len.

Es verdad, Hao, sigues siendo una caja de sorpresas, además nos podías haber ahorrado soportar a ese idiota, me pienso vengar esta tarde,_dijo Horo-Horo una vez en el salón.

-Cada cual tiene sus secretos,_respondió Hao quitándole importancia e ignorando la "venganza de Horo", pero si era el que peor puntería tenía.

En todo el día el altercado del piano fue lo más comentado, por suerte el día termino, era viernes iban a salir y el resto no importaba.

-Me muero de sueño,_decía Yoh mientras se apoyaba en su hermano mayor.

-Quejica,_le regañó Hao, pero aún así no lo apartó,_Len, ¿a qué hora?

-A las seis en la esquina,_contestó Horo por Len,_recogemos a Len y cogemos el autobús.

-Nos vemos luego, sed puntuales, venid en ropa de deporte cómoda,_se despidió Len.

-No sé que me voy a poner,_le dijo Pilika a Anna mientras los chicos hablaban delante.

-No te pongas ropa que te guste mucho, la última vez que fui me manche una camiseta que me gustaba y no se fue la mancha de pintura, aunque normalmente se va,_le recomendaba Anna.

-Hao que Yoh tenga energías,_le regañaba Horo,_mira mi hermanita, está siempre despierta y atenta.

-Yoh tiene un hermano mayor responsable, si yo te tuviese de hermano mayor también me espabilaría para sobrevivir,_bromeó Hao, haciendo que Horo se enfadase pero poco.

Llegaron a la esquina, se despidieron y en el corto trayecto de la esquina a la casa los gemelos convencieron a Anna de que cocinase algo rico, ya la habían convencido de ayudarles a hacer la cena el sábado.

-Está bien, espaguetis que se hacen rápido yo también estoy cansada, por cierto, ¿algunovde los dos tiene alguna camiseta vieja?,_preguntó Anna esperando una respuesta afirmativa por parte de Hao, aunque tampoco le iba a poner pegas a que Yoh se la prestase.

-¿Para qué la quieres?,_preguntó curioso Hao.

-Tenemos algunas que te la deje mi hermano,_le dijo Yoh con una sonrisa.

-Para esta tarde,_respondió Anna mandándole una sonrisa complice a Yoh, desde luego adoraba a su cuñadito.

-Vale, pues vienes y coges la que quieras, aunque sea una nueva, no me importa es para ti,_dijo Hao con una sonrisa mientras le pasaba un brazo por los hombros.

-¿Y si te la mancho?,_preguntó Anna con la ceja alzada, quería saber la respuesta.

-Tu eres más importante que un trozo de tela, Anna,_respondió Hao con sinceridad y seguridad mientras la atraía más hacia él y le daba un dulce beso en la frente.

Yoo rebuscaba las llaves en su mochila para abrir la puerta, una vez que lo hizo entraron, Anna los mandó a poner la mesa y le encargó a Yoh cocer los espaguetis mientras ella hacía la salsa, Hao tenía la misión de estar fuera de la cocina.

-¿Estás de morros, Hao?,_le preguntó Anna.

-Si,_respondió con las mejillas hinchadas, él no era un inútil.

-Venga, si tienes un corte y todo, busca algo entretenido en la tele, ya te compensaré,_dijo Anna mandando un guiño a un enfadado Hao.

Hao la ignoró todo era un complot de ella y de su hermanito para que no se acercase a la cocina, no le molestaba no cocinar, sino el motivo, rebuscó en los canales de televisión algo interesante, empezaban algunas novelas, los informativos estaban a medias y empezaban series de humor a esas horas, pero nada le convencía.

-¿Algo interesante, Nii-chan?,_preguntó Yoh mientras ponía bebidas en la mesa, Anna ya lo tenía todo listo y estaba repartiendo el contenido en tres platos.

-Nada, no hay nada,_dijo Hao algo borde.

-No seas tan quejica, encima de que te estamos cuidando,_se quejó Anna mientras le dejaba un plato humeante en la mesa frente a él.

-Menos mal que no tenías ganas de cocinar, tiene muy buena pinta, Anna,_dijo Hao impresionado ignorando la regañina.

-Te dije que te iba a compensar,_le contestó Anna con una sonrisa.

-Me esperaba algo más,_respondió Hao mientras hacía un adorable puchero consiguiendo que su hermano y novia rodasen los ojos.

-No tienes remedio,_le regañó Anna,_¡qué aproveche chicos!

-¡Qué aproveche!,_respondieron a coro los gemelos.

Como Anna cocinó y Hao tenía una herida a Yoh le toco fregar y retirar la mesa, mientras Anna se encargaba de curar a su hermanito mayor, para después subir al cuarto que ahora compartía con su hermano a escoger una camiseta para esa tarde.

-Yoh, ¿qué te vas a poner?,_le preguntó Hao mientras entraba en la cocina antes de subir arriba.

-No lo sé,_respondió el moreno menor alzando los hombros mientras secaba y colocaba los cacharros en su sitio correcto.

-Cuando termines de hacer eso sube, tenemos que organizarnos, ya son casi las cuatro y media, tenemos que ducharnos y prepararlo todo,_dijo Hao mientras su vena de hermano mayor y hombre de la casa salía.

-Está bien Nii-chan,_dijo Yoh con una sonrisa.

Anna subió arriba detrás de Hao, llegaron a su habitación y el mayor abrió el armario, estaba atestado de la ropa de ambos, el montón de la derecha era el de Hao y el izquierdo el de Yoh.

-Venga escoge la que quieras, yo me voy a poner esto,_dijo Hao mientras cogía su antiguo chandal del equipo de atletismo, pantalón negro y camisa negra de manga corta, delante el emblema de su instituto y detrás su nombre y apellido en el centro su número el 10.

-Tienes muchas, dime cuales son las más antiguas o las que menos te gusten,_insistió Anna.

-Vale, ésta de aqui,_dijo Hao mientras le ofrecía una camiseta negra con una estrella roja en la espalda,_es la más vieja de todas la conservo porque me encantaba de pequeño, es más pequeña y seguro que te queda muy bien.

-Pero Hao, le tienes mucho cariño, ¿si la rompo o algo qué?,_dijo Anna con duda mientras observaba la camiseta.

-Será problema tuyo, te la regalo,_contestó con una sonrisa.

-Vale ahora es mía, ¿no?,_preguntó Anna a lo que Hao asintió,_bien, entonces me llevo esto prestado, tú ponte otra cosa, voy al baño, cuando termine os toca a vosotros,_dijo Anna para quitarle a Hao la camiseta que él se iba a poner y darle un corto beso antes de dirigirse a su cuarto para después ir a al baño.

Hao sonreía, no podia negar que le hacía ilusión que el regalo le gustase tanto, rebusco un poco en su armario y seleccionó una camiseta de camuflaje, al poco tiempo llego Yoh, que escogió al igual que su hermano su antiguo uniforme de atletismo, tan solo cambiaba el nombre y el número el suyo era el 7.

-¡Daros prisa, voy a preparar algo rico para comer después!,_dijo Anna desde la cocina, haciendo que los chicos se apresuraran a ir al baño.

Prepararon todas las cosas, como siempre Hao revisaba que todo estuviera en orden antes de irse una vez que lo comprobó todo cogieron las llaves de Hao y dejaron las de Yoh por seguridad, después de comprobar que todo estaba asegurado y que lo tenían todo se dirigieron a la esquina.

-Al final vamos a llegar tarde,_les regañó Anna mientras apresuraba el paso y invitaba a ambos a seguirla.

-Relájate Anna aún quedan unos diez minutos,_dijo Hao mientras se ponía a andar marcha atrás delante de ella.

-Horo dice que ya está en la esquina, ¿no viste el grupo?,_le respondió Anna furiosa mientras le mostraba la conversación en su móvil.

-Seguro que es por Pilika, estaba muy emocionada con la idea,_dijo Yoh mientras aceleraba el paso junto a Anna y su hermano,_mejor nos damos prisa.

Hao acepto a resoplidos y empezó a caminar pero mirando al frente, en apenas cinco minutos llegaron al lugar del encuentro, Yoh había acertado, Pilika estaba más que emocionada, en cuanto los vio llegar los saludo animadamente para después reunirse con Anna y comenzar una animada charla de chicas mientras iban de camino a recoger a Len para ir a la parada de autobús.

-Así que Hao te ha dejado su camiseta, sospechoso,_dijo feliz Pillika mientras fingía ser una súper detective imitando a las chicas cotillas de su clase haciendo que Anna se sonrojase levemente.

-¿Qué tiene de raro?,_inisistía Anna fingiendo normalidad.

-Nada, es algo que hacen los novios,_dijo la Ainu mejor con naturalidad dejando de actuar y consiguiendo aumentar el sonrojo de su compañera.

-Supongo,_respondió Anna con un hilo de voz,_oye Pili,_dijo mientras retomaba la compostura,_¿cómo vamos a hacer los equipos?

-Tres y tres, mi hermano quiere formar un equipo con Yoh y conmigo para vencer a Hao, sigue enfadado por lo de el piano,_suspiró Pilika,_en parte lo entiendo, los gemelos no nos suelen contar cosas de su pasado, pero el tema de su abuela y sus padres o familia siempre ha sido muy delicado, cuando eran más pequeños y preparaban el regalo para el día del padre Hao se negaba a hacerlo y Yoh tampoco es que estuviera muy de acuerdo en realizarlo,_confesó Pilika mientras que Hao y Horo discutían sobre quien iba a ganar y Len se metía en la pelea insistiendo en que alguien le explicase porque habían decidido por el.

-Si el tema de su familia es muy delicado, sé algunas cosas de su abuela y la relación que tiene con ella, las mismas que tú, pero, no sé que fue exactamente lo que pasó con su padre, me prometió que me lo contaría todo, supongo que tendré que esperar a que este preparado,_le confesó Anna con una sonrisa y algo triste, ya que se daba cuenta de que realmente sabía menos cosas de Hao de las que ella creía.

-No te preocupes por eso, Hao maduró muy deprisa, pero, le sigue costando abrirse respecto a ese tema, yo sé algunas cosas que se le escapan a mi hermano, otras que Hao o Yoh me han soltado en algún momento, pero los dos esconden muchos secretos, aunque están siempre ahí cuando los necesitas, tú dale tiempo a Hao y seguro se abre por completo, ese tema es muy difícil para él, le hace sentirse débil y por eso tienes que confiar en él y esperar,_dijo con una reconfortante sonrisa Pilika, Anna levantó la vista para ver a los chicos pelearse y llamar la atención de todos los pasajeros del bus al que ya se habían subido, Hao no paraba de darle cortes al pobre Horo mientras reía, sonrió y empezó a hablar con Pilika sobre su desfile.

Por fin hemos llegado,_dijo Hao con una sonrisa mientras buscaba a Anna con la mirada,_¿todo bien?,_le preguntó.

-Todo bien,_respondió con una sonrisa,_¿habéis organizado los equipos?,_preguntó curiosa aún teniendo una ligera idea de la respuesta.

-Claro, Len tú y yo vamos en el mismo equipo, tú y Pili vais a ser las capitanas, fue idea de Yoh para evitar discusiones.

-Vamos a inscribirnos,_les indicó Len mientras les pedía que se dieran prisa.

Después de unas cuantas indicaciones, escoger el color de los equipos y el número de balas por persona, los chicos se perdieron dentro del campo de batalla.

Las estrategias de Anna eran más que envidiables, llevaban media hora y no tenían ni una baja, mientras que en el equipo de Pili ya habían muerto todos varias veces, tras una hora de juego Anna se coronó vencedora absoluta, Hao recibió dos disparos uno certero de su hermano y otro que solo lo hirió de Horo, Anna no recibió ninguno, Yoh recibió dos disparos certeros uno de Len y otro de su hermano, Len dos disparos letales de Yoh, Pilika algunos de Anna y Horo diez disparos de Hao que lo dejaron más que K.O.

-Te hemos metido una buena paliza,_dijo Hao divertido a Horo quien estaba bañado en la tinta rosa que Anna había escogido para su equipo.

-Tú también tienes disparos,_resaltó Horo mientras apuntaba a la mancha violeta que el Asakura mayor tenía en su pecho.

-Si, pero esto es de mi hermano todo queda en familia, ¿verdad, Yoh?

-Claro, Nii-chan,_contestó con una sonrisa, era divertido ver a Horo enfadado.

Hao y Horo siguieron su pelea mientras Anna y Pilika los miraban con desaprobación, Yoh intentó calmarlos tras darse cuenta de su error, quizás había echado demasiada leña al fuego, además que Len estuviera avivando las llamas no servía de ayuda.

-Se acabó la discusión,_dijo Anna mientras se entrometa, los separaba y los fulminaba a todos con la mirada,_vamos a ir al merendero a comer y vais a dejar el tema, sino, me voy a enfadar de verdad.

Los chicos obedecieron al instante, Anna daba miedo y se imponía cuando quería, Horo y Len molestaban a Hao con eso.

Después de una agradable merienda, fueron a dar un paseo y por fin llegaron a la paz y tranquilidad de la casa.

-Aún no ha llegado mamá, ¿le han cambiado el horario?,_preguntó Hao a su hermano quien negó con la cabeza extrañado.

-Igual hubo alguna urgencia,_sugirió Anna, tampoco había llegado su tutor y tenía el mismo horario de Keiko.

-¿De una hora y media?, como sea lo que creo que es me voy a cabrear,_dijo Hao que ya empezaba a echar fuego por los ojos, su hermanito menor se preocupó, ya se hacía una idea de lo que estaba pasando.

-¿Qué le pasa ahora?,_preguntó Anna que no se esperaba ese cambio tan repentino de hunonr, ya sabía que Hao era algo bipolar, pero no lo había visto en el se grado de enfado, tan serio, ni siquiera cuando se peleo con Yoh.

-Sólo espera, en la nevera seguramente hay una nota y si lo que lee no le agrada será peor,_dijo Yoh con una gota en la cabeza, pues su hermano mayor ya había empezado con el dramatismo y las maldiciones en voz alta mientras agitaba un papel.

Anna lo observaba dale vueltas por la habitación mientras decía cosas sin sentido y muy rápidas, lo único que logró entender fue "tramposa", junto a quejas sobre confianza y unas cuantas vences su ya famosos "lo voy a matar" y "cobarde", cansada de tanto teatro le quitó el papel de las manos y lo leyó ella misma.

-¿Qué pone?,_preguntó Yoh curioso, aunque ya se lo imaginaba.

-Han ido a cenar fuera para celebrar una operación exitosa, nos han dejado dinero para que pidamos comida rápida si queremos, básicamente han buscado un excusa para tener una cita,_dijo Anna con una sonrisa divertida, conocía a su tutor y lo quería, estaba segura de que le habría costado pedírselo y se alegraba de que fuese Keiko ka elegida para alcanzar la felicidad.

-Vaya, entonces quizás lleguen tarde, Hao, ¿qué te apetece comer?,:preguntó Yoh en un intento desesperado de que su hermano se calmase y dejase el tema.

-¡¿Cómo puedes pensar en comer?!,_lo acusó Hao al que le hervía la sangre,_¡tenemos que saber dónde está!,_dijo mientras revisaba la nota para ver si había alguna dirección.

-Venga Hao, está con Mike, no le va a pasar nada,_dijo Yoh con seriedad.

-Sigo sin fiarme de él,_le reclamó Hao mientras su rabia y miedo se extendían por su cuerpo a gran velocidad.

-Pues yo si me fío de él y Anna también, así que venga, Nii-chan, relájate,_intentó calmarlo Yoh, pero el mayor de los Asakura estaba de todo menos relajado y esas palabras no lo ayudaban precisamente.

-Hao, ven, vamos a dar una vuelta a la manzana antes de que te subas por las paredes,_insistió Anna mientras lo arrastraba a la calle entre algunas quejas,_Yoh pide lo que quieras de comida para los tres, en media hora volveremos como mucho,_le pidió Anna con una sonrisa para después volver a tornarse seria y firme con su hermanito mayor.

Anna arrastró a Hao hasta un parque que no quedaba muy lejos de la casa y aunque lo notase tenso y enfadado lo obligo a sentarse para hablar, necesitaba saber la verdad, su pasado, sino jamás podría ayudarlo, ver a Yoh serio tampoco ayudaba demasiado.

-Lo siento,_murmuró Hao para romper el silencio,_de verdad que siento ser tan cobarde, supongo que te debo una buena explicación, ¿no?,_dijo en un tono más elevado, aunque sólo Anna podía escucharlo.

-Me la debes, pero sólo si estás preparado,_le contestó con una sonrisa dulce.

-Si, creo que mereces una explicación de porque me comporto como un loco sobreprotector,_dijo mientras la rodeaba con un brazo y la acurrucaba en su hombro mientras ella se dejaba hacer.

Flash Back

Dos pequeños jugaban bajo la cálida y atenta mirada de una mujer con el cabello negro y largo, estaban solos en casa los tres, Keiko tenía que luchar por esos dos pequeños, no le importaba perder su fortuna, ya lo tenía hablado con sus padres iba a pedirle el divorcio al que en ese momento era su marido.

-Nii-chan, mira, mira, ¡han crecido!,_gritaba Yoh el menor de los pequeños mientras señalaba a unas semillas que les había dado Keiko para que aprendieran a tener paciencia.

-¡Han crecido muy poco, Yoh!,_respndió el mayor con algo de fastidio, estaba claro que su don no era precisamente la paciencia.

Mientras los gemelos discutían sobre si las dichosas semillas serían unas u otras flores el tiempo empeoró y Keiko los hizo regresar dentro de la casa que en apenas unas semanas iban a abandonar por orden de sus padres Yohmei y Kino

-¡Niños meteos dentro va a llover!,_les gritó desde el pasillo del jardín de la amplia casa.

Como resortes los dos salieron despedidos en dirección a su madre, cada uno la cogió de una mano, aunque Hao lo hizo un poco a regañadientes como de costumbre.

-¿Qué tal van sus semillas misteriosas?,_pregunto Keiko que no pudo evitar divertirse al ver la cara de fastidio de Hao que era un gran impaciente y la cara entusiasmada de Yoh que le contaba que habían crecido un poco con gran entusiasmo.

Estaban en la sala de estar animados con la conversación cuando de golpe la puerta de la entrada fue echada abajo por ni más ni menos que Mikihisa, el cual se había enterado de las intenciones de la morena y si no era de él no sería de nadie.

-Maldita zorra, pensabas abandonarme,_dijo con un tono neutro, tenía un cuchillo en mano,_voy a matar a tus hijos que seguramente son unos bastardos y después acabaré contigo,_dijo con una sádica sonrisa.

-Niños, corred a esconderos,_dijo Keiko en un susurro, en un intento de defender a sus hijos de aquel maldito hombre, estaba desesperada y le costaba pensar con claridad.

-No pienso irme a ningún lado sin tí,_susurró firmemente el mayor de los gemelos mientras reafirmaba el agarre de la mano de su madre.

Keiko sabia de sobra que si lo intentaba soltar Hao empezara gritar y tenían la ventaja de que Mikihisa no sabia donde se encontraban, si se encerraba en el baño de arriba con los niños y conseguía coger el teléfono de la cocina, lo lograrían.

-Muy bien, tenemos que ser muy sigilosos, no os preocupéis,_dijo mirando con dulzura a Yoh que no llevaba tan bien la situación crítica.

Los tres comenzaron a subir las escaleras, para Keiko lo principal era tener a salvo a sus pequeños, ya los convencería para quedarse encerrados en el baño mientras ella conseguía ayuda, no quería arriesgarse a coger el teléfono y perderlos a los dos.

Una vez arriba y encerrados en el baño intentaba calmarlos a ambos y a sí misma, pero la situación empeoró cuando Mikihisa llegó al baño en el que estaban e intentaba por todos los medios abrir la cerradura, tirar la puerta abajo, Keiko interpuso entre su desquiciado marido ella y sus hijos todos los muebles del baño, Yoh no dejaba de llorar, odiaba escuchar el llanto de cualquiera de sus hijos, cuando termino de poner los aparadores que harían de refuerzo fue a comprobar el estado de los niños.

-¡TE CREES MUY LISTA PERO VOY A MATAROS A LOS TRES Y POCO A POCO!,_gritaba histérico Mikihisa mientras seguía golpeando la puerta con toda su fuerza.

-Yoh, ¿dónde está tu hermano?, ¡dimélo!,_le gritó Keiko fuera de si, mientras Yoh no paraba de llorar desesperado.

-Di-dijo que iba a buscar ayuda, salió por la ventana, me dijo que si te decía algo no me lo perdonaría nunca, Nii-chan dice que va a por ayuda,_dijo Yoh mientras se abrazaba fuertemente a Keiko, que cada vez se ponía más nerviosa, en peor condición, no podía dejar a Yoh solo en esa situación, pero tampoco podía dejar a Hao ahí fuera, tenia que distraer a Mikihisa.

-Tranquilo, mamá lo tiene todo controlado, no pienso dejar que os pase nada,_le dijo con una sonrisa,_¡¿QUÉ PASA MIKIHISA?!, ¡¿NO ERES TAN FUERTE?!,_gritó desde dentro, una risa macabra se escuchó desde el otro lado.

-¡NO TE RIAS DE MI MUJER!,_gritó como un poseso,_aún no he empezado con la tortura,_a pesar de que lo dijo en voz más baja Keiko pudo escucharlo perfectamente.

Mientras tanto, Hao se las había apañado en bajar sin hacer ruido y coger el teléfono de la cocina, tenía que llamar a emergencias, seguramente tardarían en llegar, en la escuela les habían enseñado a hacerlo, pero era realmente complicado, las teclas del teléfono hacían demasiado ruido y eso podían alertar a su maldito padre, cada vez que gritaba marcaba un número, por fin había terminado de marcarlos todos iba a comenzar a hablar por fin cuando Mikihisa se dio cuenta de los movimientos.

-¡DIME UNA COSA KEIKO!, ¡¿CUÁNTOS BASTARDOS TIENES?!, ¡PORQUE CREO QUE SE TE HA ESCAPADO UNO!,_le gritó para después salir corriendo escaleras abajo.

-¡NO SE TE OCURRA TOCARLO!,_Keiko se desesperó por completo, empezó a quitar parte de los mueble,_Yoh tesoro, no te muevas de aquí, tengo que ir a ayudar a tu hermano, por favor sé fuerte,_tras decirle eso a un destrozado y desesperado Yoh salió por un pequeño hueco que dejo en la puerta.

Hao había escuchado el grito y se había escondido como había podido, pero no le había dado tiempo a buscarse un buen sitio, ademas no podía hablar, la mujer al otro lado la estaba pidiendo su dirección, y él no podía dársela, llego a un extremo en el que le daba igual si lo encontraba o no, prefería salvar a su madre y a su hermano pequeño.

-¿Qué haces maldito mocoso?, ¡NADIE VA A VENIR A AYUDAROS!,_gritó Mikihisa mientras lo sacaba a la fuerza del escondite, la mujer al otro lado de la línea dio una alarma de alto nivel de peligro y rápidamente llegarían, aún no habían colgado el teléfono, por lo que podía escuchar todo lo que decían.

-¡Eso es lo que tu te crees!, ¡MATAME VAMOS!,_gritó con fuerza Hao,_no te tengo miedo, ¡NO TE CONSIDERO UN PADRE!,_después de eso recibió un fuerte golpe que fue visto por Keiko que se abalanzó contra Mikihisa con todas sus fuerzas.

-¡HAO SAL DE AQUÍ, YA!,_le gritó Keiko pero Hao no se movió del sitio, se quedó estático, no se movía, el golpe lo había dejado inconsciente,_¡HAO RESPONDEME, NO ESTOY ENFADADA CONTIGO!,_Keiko estaba más que desesperada y Mikihisa lo sabia.

-Ya he matado a uno de tus bastardos, sólo me queda otro y tú,_susurro con maldad.

Keiko esquivaba cada uno de sus ataques, confiaba en que Hao estuviera sólo inconsciente por el golpe, que no le pasase nada más grave, también conseguía darle algún que otro golpe a su marido, con todas sus fuerzas, Yoh estaba llorando en el baño, Hao inconsciente en el suelo, y ella no sabía cuanto podría durar luchando así, con su cabeza dando vueltas.

-¿Ahora que harás?,_le susurró con maldad Mikihisa, la había conseguido acorralar,_dulces sueños, es una pena que no hayas visto morir al otro de tus retoños, pero no te preocupes, te daré el golpe de gracia después de que lo veas sufrir un poco,_dijo con maldad mientras Keiko no podía evitar soltar unas lagrimas rebeldes mientras se intentaba liberar de su marido.

-¡NO SE TE OCURRA PONERLE UNA MANO ENCIMA A MI MADRE!,_grito Hao mientras le clavaba un cuchillo en la pierna y lloraba sin parar, Keiko aprovechó la situación, tomo a Hao en brazos y salió disparada a encerrarse junto a un desesperado Yoh.

-Nii-chan, mamá, estáis bien,_Yoh no paraba de llorar mientras abrazaba fuertemente a un aún aturdido Hao que no paraba de intentar tranquilizar a Yoh.

-No pasa nada Yoh, todo saldrá bien, ¿de acuerdo?,_le decía con cariño Hao mientras intentaba que Yoh le soltase un poco para poder respirar.

Keiko había vulto a poner la defensa que los separaba de un ahora mucho mas furioso Mikihisa que aun estaba herido, después de unos cinco o diez minutos encerrados en el baño llegaron los servicios de emergencia, entre los que vieron y la conversación grabada por teléfono consiguieron una orden de alejamiento y una temporada entre rejas para Mikihisa.

Después de ese día ni Yoh ni Hao eran capaces de alejarse de Keiko lo suficiente, estuvieron una temporada con psicólogos, pero tal y como una de ellas les dijo tardarían algún tiempo en recuperarse, unos años mas tarde, ambos volvieron a actuar como niños de su edad, pero había una gran diferencia entre ellos y el resto de los niños, aún así salieron adelante.

Fin Flash Back

-Ese es el pasado que me atormenta, si no me hubiera pillado, si no hubiera atacado a mi propio padre, ¿qué habría pasado?,_se preguntaba Hao mientras Anna no dejaba de acariciarlo y abrazarlo para consolarlo de alguna manera.

-Ahora está todo bien, no tienes de que preocuparte Hao, pase lo que pase yo estará contigo, en cada batalla, en cada guerra, ganes o pierdas, yo seguiré a tu lado, así que no tienes nada que temer,_le dijo con una dulce sonrisa.

-Lo sé, pero no puedo evitarlo, ese día casi los pierdo a los dos por culpa de un maldito indeseable, por eso cada vez que mamá se acerca a un hombre lo paso mal, porque sé que ella también tiene miedo, quizás más que yo,_dijo con una triste sonrisa, sabia que a Keiko le costaba establecer relaciones con los hombres y su actitud sólo lo conseguía empeorar.

-Eres mucho más fuerte de lo que pensaba Hao, ademas, no tienes de que preocuparte, no te pienso hacer daño y si lo hago te aseguro que no será a posta,_dijo Anna con una sonrisa mientras consolaba a la versión mas vulnerable de Hao, él lloraba en su hombro y ella le acaricia el cabello y le daba besos en la cabeza y mejillas.

-Venga, ya estoy bien, supongo que me ha sentado bien soltarlo,_dijo Hao con una sonrisa mientras Anna les secaba las lágrimas restantes.

-Quiero verte siempre así, ¿vale?,_le exigió, él sonrió como respuesta y la beso en los labios para después arrastraba a casa porque tenia mucha hambre y Anna no pudo evitar reírse y correr mientras soltaba toda la adrenalina que le quedaba.

-Ya estamos en casa,_dijo Hao a lo que Yoh salió a recibirlos al pasillo,_¿a qué viene esa cara?,_pregunto Hao al ver la cara alicaída de su hermano.

-Creía que iba a ser el repartidor, me muero de hambre,_se quejó Yoh.

-¿Desde cuando tiene las llaves de casa el repartidor, baka?,_le saltó Hao molesto para sentarse en el sofá.

-Eres malo, Nii-chan, ¿estás bien?,_Hao asintió a la pregunta que Yoh le hizo sin darle importancia.

-Todo está bien,_dijo Anna con una sonrisa, tocaron el timbre.

-Ve tú,_dijo Hao señalando a Yoh.

-¿Por qué yo?, ve tú Nii-chan, no puedo andar por el hambre,_se quejó Yoh.

Hao iba a responder pero Anna le dio el dinero y le ordeno que fuera, era lo mínimo después de dejar a Yoh unos cuarenta minutos solo en casa, aunque fue a abrir a regañadientes obedeció.

-Buenas noches, aquí está su pedido,_dijo una despampanante rubia a la que le salieron corazones en los ojos en cuanto vio a Hao.

-¿Cuánto es?,_pregunto Hao ignorando por completo las insinuaciones de la muchacha que se había desabrochado un botón de su camisa para dejar más a la vista sus dotes.

-Pues espera que vea el pedido, normalmente los clientes saben lo que piden,_le regaño coqueta mientras a Hao le salía una gota en la cabeza.

-En realidad lo ha pedido mi hermano pequeño,_dijo Hao a modo de disculpa, maldita sea si lo llega a saber lo habría preguntado.

-Vale pues en total son 14, pero te lo dejaré en 10, los empleados tenemos descuento, ¿sabes?,_dijo con una sonrisa ladina,_aunque si me apuntas tu número de teléfono te lo puedo dejar gratis,_dijo con un guiño, en ese momento la puerta se abrió del todo.

-No necesitamos limosna,_dijo Anna mientras cogía las pizzas y se las daba a Hao, cogía el dinero y se lo daba,_aquí tienes 14,5, para que te compres algo decente,_después de eso le dio un beso a Hao delante de la muy enfadada y sorprendida rubia y le cerro la puerta en las narices.

-¿Qué ha sido eso?, ¿celosa?,_preguntó Hao divertido.

-Molesta, has dejado que te coquetee una cualquiera,_dijo Anna mientras lo miraba sumamente mal y a niveles de enfado superiores.

-Venga ya, si estaba pasando de ella,_se defendió Hao,_Anna, sólo te quiero a ti,_dijo Hao mientras la abrazaba por detrás una vez que dejo las pizzas en la mesa.

-Lo sé, pero no dejes que lo hagan, las cortas y les dices que tienes novia, ¿vale?,_le dijo mas relajada y Hao asintió,_venga ve a por el cortador y los platos yo también tengo hambre,_le ordenó con una sonrisa.

-Anna, ¿te lo ha contado?,_preguntó Yoh algo más serio a lo que ella asintió.

-Tú también eres muy valiente Yoh, tuvo que ser duro estar ahí solo escuchando gritos,_le dijo Anna con una sonrisa.

-Lo fue, pero la vida sigue y si me quedo ahí no saldré nunca, además también tengo que cuidar de él,_dijo con una sonrisa, a lo que Anna asintió.

-Hao, que queremos comer, ¿por qué tardas tanto?,_empezó a molestarlo Anna.

-Habéis cambiado las cosas de la cocina de sitio, no es mi culpa,_dijo enfadado mientras entraba al salón con lo pedido y una cara de fastidio.

-Hao, no has roto nada, ¿verdad?,_preguntó Yoh con inocencia.

-¡PERO POR QUIÉN ME TOMAS!,_estalló Hao mientras Anna y Yoh se reían,_lo hacéis a posta para meteros conmigo, sois crueles, pobre de mi persona, que desgracia,_se quejaba Hao teatral mientras cortaba la pizza.

-Anda Hao, deja que lo haga yo,_se ofreció Anna,_es mejor que no toques nada cortante,_le dijo con una sonrisa, a Hao se le hinchó la vena de la frente y corto todas las pizzas con velocidad mientras Anna y Yoh reían y seguían molestando al pobre Hao.

La noche paso tranquila entre risas, enfados tontos y programas absurdos a los que nadie hacía caso y se proyectaban en la tele haciendo que el silencio no existiera ni por un segundo, hacia años que ninguno de los tres se reía tanto, sin forzarse, sin fingir, se reían y les dolía el pecho pero no podían evitarlo, si eso era lo que todos llamaban felicidad, entonces la habían encontrado sin saberlo.

No merezco vuestro perdón por tardar TAAANTO pero al menos dejarme viva para que os siga escribiendo aunque prometo tardar menos T.T

Ojala os haya gustado leer el cap tanto como a mí escribirlo n-n

Muchas gracias por los reviews y el apoyo, espero no defraudaros y haceros pasar un buen rato.

GRACIAS POR LEER ^^