KAGOME: LA DIOSA REENCARNADA

ADAPTACION DE : SAILOR SUN

CAPITULO 9

El canto de la oración de la mañana sonaba por los pasillos del Palacio, en la recamara

Real, bajo las tibias sabanas de seda Kagome soltó un suspiro y se volvió, acunándose contra el cuerpo tibio de Inuyasha, Todavía en los brazos de Morfeo, se acomodo en el cuerpo de Inuyasha, llegando a su mente imágenes de Arabia, de arenas y de sexo.

-¿estas despierta?- una mano le toco suavemente el cabello

-Mmmm…-parpadeo

-¿Cómo te sientes esta mañana, mi Reina?-la mano continuo en sus caricias

-¡de maravilla!-mientras sonreía adormilada

-amaneciste suave y dócil, en esta mañana mi amor; ¿acaso ya te he domado?-dijo con una sonrisa de medio lado

-estoy medio dormida, no tientes a tu suerte.-dijo mientras se abrazaba a el fuerte pecho del Jeque

-feh! Sabia que dirías eso, pero…-dijo mientras acercaba su rostro al de ella y besaba suavemente sus labios- me gusta verte con ese humor, una mujer tiene muchas facetas… y yo quiero ver todas las tuyas…

-ya viste demasiadas-dijo, obligándose a relajarse, fascinada por lo a gusto que se sentía en sus brazos… como si fueran amantes desde siempre.

-ansió ver muchas mas-le susurro- eres una mujer seductora, una joven guerrera, n una gata de marfil, una amante satisfecha, una…

-¿una dormilona?-bromeo, apretando su nariz contra el cuello

-pronto…quizás…descubramos a la madre que hay en ti-comento emocionado.

-¿a la madre?-se puso tensa y el color se escapo de su rostro

-acaso… ¿concebiste anoche?-la mano fuerte se movió sobre su vientre-o acaso… ¿será esta noche?..Pronto, tendré al hijo que siempre quise.

-¡concebir!...-so rostro se puso cenizo,-¡no pensé en eso¡Ni siquiera me acorde!

-¿la posibilidad de darme un hijo te llena de miedo?

-sabes muy bien que si- se sentía como una idiota, bajo los ojos avergonzada y furiosa

-sin embargo, aceptaste mi cuerpo gustosa, y llegaste al clímax en mis brazos-la mano del jeque le levanto la barbilla para que lo enfrentara-¿Qué dirás si ya concebiste¿Qué te forcé¿Qué no participaste?

-no me queda otro remedio que aceptar mi debilidad, lo admito… me gusto mucho…pero…

-no te engañes, Aome-sus ojos dorados le taladraban el alma-ahora eres una mujer, y debes aceptar, que como mujer tu mente siempre sabe lo que haces ¡siempre!

-pero, tu no me preguntaste si quería tener un hijo-le dijo enojada-me lanzaste a esa decisión sin otra opcion. No era lo que…

-creo que ya concebiste-le susurro posesivo, mientras miraba el rostro sonrojado de su esposa-estoy seguro de ello. Podría jurarlo.

-¡no seas ridículo¿Cómo seria posible que tu…?

-eres mujer, Aome. Y tu vientre cargara a mi hijo¿acaso no sabes lo que carga tu vientre?, deberías conocer tu cuerpo…

Lo contemplo alelada, solo quería asustarla ¿verdad?

-tu ira y tu miedo nacen del miedo de la concepción-le cubrió el vientre con las manos-nunca habías mostrado una reacción tan histérica como esta…

-¡estas loco!- musito mientras lo veía con odio-¡loco!

-histérica significa vientre-repuso Inuyasha, frió mirándola-¿lo sabias?

La furia la domino, al sentarse

-si crees que me quedare aquí en una habitación con un loco, te equivocas por completo. No te daría hijos aunque te hincaras de rodillas y…

-ahora somos marido y mujer-le dijo enojado-te quedaras aquí, como mi Reina y te conducirás a la altura de tu posición.

-¿para proveerte de una dinastía¡Estas loco¿Que sucederá con mi vida, mi carrera?

-¿la carrera que ansiabas abandonar?-le dijo despectivo-¡no pongas a prueba mi paciencia, Aome! la vida que llevabas en occidente, te ahogaba, mataba tu alegría por vivir. Por eso corriste a mi encuentro cuando te llame y por eso te quedaste conmigo.

-me obligaste a contraer un matrimonio que no deseaba-le grito-me obligaste a sacrificar mi inocencia a tus exigencias insaciables. ¡Y ahora, me obligaras a darte un hijo que…!

-¡no te obligue a nada!-replico sentándose furioso-nada de lo que he hecho ha sido contra tu voluntad, y hasta que lo admitas, no tendremos paz…

-¡no quiero tener paz!-se enfureció-¡quiero regresar a casa¡A Tánger y a occidente!

-el occidente te ha cerrado las puertas. Gruño-¿Por qué no lo aceptas?

La ira exploto en su cuerpo, se paro de la cama enfurecida, tomo una bata que estaba junto a la cama y se vistió. Camino por toda la recamara como tigre enjaulado.

-luchas contra ti misma, no contra mi, sofocas tus necesidades y la esperanza secreta de estar conmigo-dijo mientras se levantaba y se ponía una bata roja.

-acomodas todo a tu propia conveniencia-le dijo enfrentándolo-¡pero eso no cambiara la manera que como pienso¡Te odio y quiero irme!

-mi amor-le dijo mientras la tomaba entre sus brazos-solo te hieres, sin ningún sentido.

-no me llames tu amor ¡yo no te importo¡Solo soy una posesión para ti! No tiene nada que ver con el amor

Inuyasha la miro en un silencio tenso y palidecio. Sus ojos dorados adoptaron una expresión perdida.

-el amor es un juguete occidental. No tiene que ver con la vida o la sucesión de un trono, no estas aquí para ser amaba, si no para ser mí Reina.

-¡maldito, seas!-lo insulto mientras luchaba contra las lagrimas-¿Cómo te atreves a sentenciarme a una vida sin amor, basada en el deber?

-por que esta escrito-respondió tenso y desviando la mirada. Había palidecido un poco.

-¡no esta escrito! Solo se trata de una vieja leyenda, que no estoy dispuesta a escenificar contigo ¿esta es la "libertad" que me prometiste, aquella de la que tanto hablabas?

-no discutiremos esto aquí- dijo mientras se volvía

-entonces… ¿cuando?-pregunto fingiendo desinterés mientras se acostaba nuevamente, furiosa por dentro

-esta tarde-repuso-mandare por ti y hablaremos.

-y, mientras tanto ¿que haré¿Me sentare con las mujeres de tu harem y me balare todo el día?-le pregunto molesta

-no, querida-le dijo irónico-te bañaras y te vestirás enseguida, después te llevaran a la casa del artista en el séptimo piso.

-¿la casa del artista?-replico, enojada ¿de que demonios hablas¿Qué artista?

-ya la descubrirás, bint-le informo, mientras se dirigía a las puertas-hasta que nos veamos de nuevo en nuestra cita, te deseo buen día, Aome.

Salio de inmediato de la habitación dejando sola a la chica.

-¡espera!-grito asustada y corrió a seguirlo-¡no puedes dejarme… esta discusión es importante y…!

-veo que has cambiado tu tono, bint-contesto mirándola fríamente-pero si me sigues insultando tendré que tratarte de otra forma. Si sigues así nuestro matrimonio se volverá un nido de escorpiones y créeme, yo te enterrare mi veneno y te matare antes de que tú me piques con tu aguijón.

El jeque se fue rápidamente dejándola pálida de miedo. Ella regreso a la recamara lentamente.

¡No la a amaba¡Solo quería que le diera hijos y fuera una replica de esa absorba profecía! Se hecho sobre los almohadones ahogando sus sollozos. ¿En que lió se había metido? y si... ¿estaba embarazada¡No quería ni pensarlo! Aspiro con fuerza tratando de calmarse. Tendría que cuidar ese hijo no importando si era aquí o en occidente.

Las mujeres llegaron pocos minutos depuse. La llevaron a tomar un baño. El vapor y los aromas la hicieron recordar…. ¡Ho, fue tan excitante, tan poderoso, tan apasionado y experto!...

Para llegar a la casa del artista tuvo que caminar bastante.

El Gran Palacio de Inuyasha era casi una ciudad, había más patios y salones de los que podía contar, hasta una tienda de telas y una ¡cafetería!

La casa del artista era un edificio amarillo, la hicieron entrar en una sala llena de pinturas y bocetos que ella se quedo Admirando.

Reconoció el estilo.

Edouard Chanderey.

Pensó la joven, contemplando la tela sobre un caballete, cerca de la ventana. Quienquiera que fuera el artista imitaba a Edouard Chanderey a la perfección.

Oyó pisadas y se volvió.

-hola-un hombre de barba rojiza, parado en la puerta, limpiaba una espátula con un trapo- usted debe ser Aome.

-si-sus ojos lo reconocieron y enmudeció de sorpresa.

-yo soy Edouard de Chanderey-se presento, tendiéndole la mano y haciéndole una caravana- Enchanté, Madame El Khazir.

En silencio, alelada lo saludo y contemplo el rostro familiar, los ojos azules, brillando en medio de un rostro de rasgos encantadores. Tenía las facciones de un genio. Era uno de los artistas mas respetados de su tiempo y la joven se sintió muy honrada al verlo.

-perdóneme- murmuro se dio cuenta de que fruncía el ceño- lo contemplo azorada, lo se. Pero… no puedo creer que este aquí. ¡No parece real¡No me diga que el jeque también lo secuestro!

-no, claro que no-se rió seco-vine por voluntad propia… y con el mayor de los placeres, se lo aseguro.

-pero¿Cómo?-insistió Aome, todavía Incrédula- me refiero…. ¿como encontró este lugar?

-volé a Marruecos y tome a mano derecha- bromeo, mostrando sus dientes blancos- tomaremos café con malva en la cocina. Ahí te contare mi historia…antes de que empecemos a trabajar.

Lo siguió a la cocina y vio una foto de Chanderey con Picasso fascinada.

-me he quedado aquí cinco años-le explico en lo que servia el café- y no puedo describirte la diferencia que esto ha significado en mi vida.

-¿por la intimidad?

-por supuesto.-asintió riendo- ¡no hay reporteros¡No hay multitudes¡Ni admiradores! Y sobre todo, no están los idiotas rodeándome criticando mis pinturas por impresionar a sus amigos.

-aquí-dijo, mientras se sentaba con su café- a nadie le importa mí fama, admiran mis pinturas y… siguen con su vida. Nadie me interrumpe. Me aceptan como soy… no por las proclamaciones de la prensa de occidente.

-¿también conoció ese dolor de cabeza?- indago comprensiva- si, puede molestar en el mejor de los casos y herir en el peor.

-además-se encogió de hombros- ¡todo el color y la vida del mundo de Inuyasha¡Que lugar tan fabuloso es este! El clima, el paisaje, las flores…

-un paraíso ¿verdad?- concordó-pero¿Cómo lo encontró? No es un punto turístico…

-me presentaron a Inuyasha en Paris,

-¡Paris!-dijo sorprendida

-si, es un hombre muy culto ¿correcto? Con gran sensibilidad artística, muy educado y muy progresista en sus acciones.

Kagome se concreto a asentir en silencio. ¿Hablaban del mismo hombre?

-Inuyasha visito mis exposiciones-continuo- congeniamos de inmediato. Le encantaron mis pinturas y esculturas. Compro varias en ese mismo instante. Terminamos hablando durante horas y horas y al final terminamos cenando. Me pase el tiempo quejándome¡como siempre! De la falta de intimidad, de la fama, de los reporteros…en fin.

-¿entonces vivía en Paris?

-tenia departamento en Paris, y una villita en el sur, Inuyasha sugirió que pasara un mes aquí en su casa. De todos modos iba a pasar miS Vacaciones en Marruecos así que vine. Fue algo del destino.

A Kagome la recorrió un escalofrió al oír del destino.

-¿vino aquí¿A este palacio¿No a su casa de los siete soles en Agadir?

-vine aquí. Me quede un mes, me enamore del lugar y no pude despedirme. Regrese a Francia vendí el departamento y la villa me traje mis cosas. Desde entonces vivo feliz aquí.

-¿viajo desde Marruecos¿Montando a caballo? Debió ser cansadísimo.

-¿a caballo?-soltó una carcajada- ¡ni siquiera me acerque a un caballo! Volé en el avión privado de Inuyasha.

¿En su avión?

-si¿no sabia que Inuyasha tenia un avión? Hay una pista de aterrizaje en la parte posterior de palacio. ¿No la ha visto?

Kagome se quedo con la boca abierta, marcada por el impacto de la información.

El no era un bárbaro árabe, era un hombre culto y moderno. Cumpliendo sus fantasías.

-realmente es muy útil tener un avión. Puedo volar cuando me plazca, regresar cuando quiera y vivir con un pie aquí y otro en Francia.

-¿viaja muy seguido? Pregunto temblorosa

-¡desde luego! El mundo del arte tiene su base en Occidente y lo necesito tanto o más que antes. La paz y el anonimato lo encuentro aquí. Pero debo exhibir mi trabajo vender y estar a la vista de los inversores, no quiero bajar de su estima.

Kagome rió, de acuerdo a las ideas de ese hombre.

-así es, además igual que usted que necesita concentración para lograr notas altas, yo la necesito para mi trabajo.

-todavía me resulta difícil pensar en que Inuyasha lo trajera aquí…-insistió

-si, me enorgullezco de ser su amigo.

Ella sonrió, conmovida.

y usted debe sentirse muy orgullosa de ser su esposa-agrego.

Un estremecimiento le recorrió la espalda, y su corazón dejo de latir por un momento. El pensaba que Inuyasha la amaba. De pronto palideció al recordar su discusión de la mañana.

Nunca la amaría, el dijo que no estaba ahí para amar ni ser amada, era solo deber.

-¿empezamos nuestro trabajo?-el se puso de pie.

-¿Cómo que nuestro trabajo?-repitió sobresaltada

-¿no se lo explico Inuyasha?-se sorprendió- debo esculpirla.

-¿esculpirme? –Se levanto sorprendida- ¿usted?

-me halaga su asombro, Aome-las cejas se unieron-pero preferiría que no lo expresara aquí. Este es mi refugio. Aquí solo soy un hombre que pinta: preferiría conservar esa imagen.

-lo siento…-se sonrojo- …discúlpeme…

-esta bien-se encogió de hombros – usted debe tener las mismas presiones las mismas violaciones a su intimidad. Todo lo que quiero es que recuerde por que sine aquí y que me trate como alguien normal. …tengo derecho a conservar mi personalidad. ¡Ya tendré tiempo de convertirme en genio cuando muera!

Kagome se rió y lo siguió al estudio donde se quito la capa que la cubría y se pocisiono como el artista le pidió y el empezó a hacer una figurilla con arcilla hábilmente mientras platicaba con ella de banalidades….su tema indudablemente cayo de nuevo en el Jeque.

-estoy seguro que usted será muy feliz con el Jeque, es un gran admirador de los artistas- dijo mientras hacia el hombro de la figurilla

-quizás se equivoque, se puso tensa- no voy a permitir que me convierta en una estatua de una antigua leyenda.

-pero esta acostumbrada a la fama, esto debe parecerle muy diferente-dijo mientras fruncía el ceño

-se siente muy diferente

-no veo por que, era inevitable que Inuyasha se casara con una artista.-señalo mientras se concentraba en el trabajo.

-ahora la otra pose,…si arquee la espalda…provoque sensualidad en el hombre que ordeno esta estatua-sus ojos bailaron- usted es Aome… ¿recuerda?

Trabajaron durante horas. A las tres Inuyasha la mando a llamar.

Para su sorpresa la condujeron a una sección con oficinas en un patio redondo, en la entrada del palacio real, cruzo la sala de suelo de mármol, con escritorios donde sonaban maquinas de escribir, teléfonos y una computadora.

Al entrar al cuarto se detuvo en seco. Se encontraba en una moderna oficina, con alfombra color champaña, muebles tapizados en cuero y ventanas panorámicas. Afuera recortado bajo el sol del Sahara había un avión, su avión particular brillando bajo el sol, símbolo del poder en el siglo xx.

La imagen que ella tenia de Inuyasha se oponía a la realidad y se dividía en dos hombres diferentes.

La puerta se cerró detrás de ella. Kagome se volvió, con el corazón desbocado.

Inuyasha la contemplo, apoyándose en la puerta.

CONTINUARA…..

NOTAS:

A VERRRR...QUIEN EXTRAÑO EL LEMON??? JEJEJE...

nnANTES QUE NADA...MUCHAS GRACIAS A TODAS

POR SEGUIR LEYENDO ESTA HISTORIA.

YA ESTAMOS A DOS CAPITULOS DEL FINAL Y SI ME LO PIDEN METO LEMON EN

EL PROXIMO... USTEDES MANDAN.

nn NO LES PROMETO NADA...PERO TAL VEZ ACTUALIZE ANTES.

BUENO...DEJEN REVIEWWW Y SOBRE TODO.

O0O APOYEN A TODOS LOS AUTORES Y AUTORAS.

nnUUuu LO NECESITAMOS.