Temporada de embrollos

Capítulo X

"Fantasmas del pasado"

(Sakura)

Han pasado cuatro días desde nuestro viaje a Tomoeda.

Aquella noche de año nuevo, cuando regresamos a la mansión, Toya estuvo a punto de tirarse sobre Shaoran cuando nos vio caminar juntos, pero finalmente nos libramos de mi celoso hermano gracias a mi padre y a Yukito una vez más. Así que al día siguiente, luego de ir al templo, nos regresamos a Tokio.

El que Shaoran se ausentara tan solo un par de días tuvo sus consecuencias; el trabajo era tanto, que con suerte paraba media hora en la oficina y eso, era todo lo que lo veía durante el día.

—¡Sakura! —chilla alguien, yo me sobresalto y al voltearme para ver de quien se trata, me doy cuenta de que es Tomoyo que corre hacia mí desesperada.

—¿Sucede algo? —me levanto asustada.

—¡Li ha colapsado! —exlama— creo que deberías ir a verlo, se ha encerrado en la sala de reuniones y dice que no quiere hablar con nadie… ¡Tenemos que sacarlo de allí! En una hora tenemos junta con uno de los patrocinadores del desfile que haremos el próximo mes.

—Tomoyo… Shaoran es muy responsable, estoy segura de que cuando llegue la hora de la reunión saldrá de ahí. Quizás es su forma de desahogarse, es mejor dejarlo sólo si eso es lo que…

Pero no alcanzo a terminar de hablar pues Tomoyo me ha tomado del brazo y ahora me arrastra por los pasillos y me deja en la puerta de la sala de reuniones. Ella me mira esperanzada, y yo suspirando llamo a la puerta sin obtener respuesta.

—Shao… Señor Li —me corrijo al sentir las miradas de casi todo el personal sobre mí— He venido para traerle el… la dirección que me ha pedido esta mañana —me apresuro a mentir, entonces ante la estupefacción de todos, la puerta se abre y él me jala hacia adentro cerrando en seguida.

El salón está iluminado y sobre la larga mesa hay un vaso de whisky que yo miro con mala cara. Shaoran se ve bastante mal, lleva la corbata aflojada y la camisa desabotonada como para darse aire, su ceño está endurecido y las mandíbulas tensas. Se pasea como león enjaulado a lo largo del lugar.

—Perdón —suspiro— supongo que querías estar solo, pero…

—No importa si eres tú —dice y su expresión se suaviza cuando me mira, entonces se acerca y me abraza.

Me alegra saber que él se puede apoyar en mí, que es capaz de compartir su peso conmigo a través de este abrazo, porque realmente me gustaría poder ayudarlo en lo que fuera.

—¿Mucho trabajo?

—Con suerte tengo tiempo de respirar —responde suspirando contra mi cuello, haciendo que me venga un cosquilleo interminable— Suerte que mi plan salió tal y como lo planeaba y Daidouji te trajo en seguida.

—¿Plan? —pregunto confundida.

—Por supuesto —se encoge de hombros— es verdad que tengo mucho trabajo, pero no soy tan irresponsable como para dejar el trabajo por un pequeño colapso… quise hacer todo esto para que vinieras Sakura.

En ese momento, sólo era capaz de sentir los labios de Shaoran contra los míos, todos mis sentidos estaban centrados en él y no podía pensar en nada más que no fuera corresponderle. ¿Cómo es capaz de provocar tanto en mí?

—Sakura… —susurra rozando su nariz con la mía mientras tiene los ojos cerrados. Yo sólo puedo suspirar sintiendo que aquello es un sueño demasiado lindo— No sé si tendré mucho tiempo para vernos estos días —dice sujetando mi cara con sus manos y mirándome fijamente— Han ocurrido algunos problemas con el nuevo número y quizás tenga que viajar por algunos asuntos familiares.

—Oh, puedo vivir sin ti señor Li —me rio.

—¿Ah si? —levanta una ceja escéptico— Ya quisieras…

—Y ¿a dónde tienes que ir?

—A Hong Kong.

—¿A ver a tu madre? —pregunto sorprendida y el asiente— No te preocupes Shaoran, todo saldrá bien.

—Gracias Sakura…Probablemente será cosa de un día, creo que es por los rumores de que estoy saliendo contigo… No puedo creer que a estas alturas se venga a preocupar por lo que yo haga acá —siento sus músculos tensarse, pero aún así no me suelta— No sé realmente qué querrá, pero en caso de que yo vaya, necesito pedirte un favor…

—¡Por supuesto que cuidaré de Kumiko! Eso no tienes ni que pedírmelo —me adelanto— pero… tendrás que acostumbrarte a que también Ryu se quede con nosotras, él se ha ido a mi departamento estas noches ¿sabes? Además el hospital queda más cerca de…

—Lo que me faltaba —bufó enojado— Ese crío no sólo se está quedando en casa de mi novia sino que además ahora estará cerca de mi hija.

Es adorable.

—Vamos Shaoran, no puedes ser tan celoso —me rio— Ryu es tan sólo un niño pequeño e indefenso, además así Kumiko no se aburrirá tan fácilmente, porque ahora con esto de las vacaciones no lo ha estado pasando demasiado bien con la ancianita que contrataste para que la cuidara por las tardes.

—¿Preferías que contratara a una como las de antes? —alza las cejas divertido, pero para mí definitivamente no es divertido— ¡Bromeaba, bromeaba! Hubieses visto tu cara, Sakura. ¿Ves? Tú también puedes llegar a ser celosa.

—¿Cómo no serlo? —suspiro— Antes sólo salías con chicas así y…

—Me ofendes, ¿insinúas que sería capaz de engañarte? —me mira con severidad en sus ojos— Creo que no te he dejado bien en claro aún que jamás me había pasado algo como esto con alguien.

Me besa mientras me atrapa entre sus brazos, es increíble como un simple beso es capaz de quitarme todo el aliento, ¡Si es como si mi corazón hubiese dejado de latir! Tan aturdida estaba, que no me di cuenta en qué minuto yo terminé sentada sobre la mesa y Shaoran con sus manos en mis caderas… ¿es mi idea o alguien ha subido repentinamente la temperatura de la sala? Él está entre mis piernas, y no me molesta, se siente bien… tan bien que me dan ganas de atraerlo aún más hacia mí, así que con una mano me aferro de su cabello y con la otra de su ancha espalda. Él parece sentir lo mismo, pues me estrecha con más fuerza.

Pero la magia se corta pues llaman a la puerta. Nos separamos recuperando el aliento que nos habíamos robado y Shaoran mascullando algunas maldiciones se va a abrir.

¿Qué ha sido eso? Aún no puedo calmarme… mi respiración y corazón están agitados.

—S-s-señor Li —veo que es una muchachita joven, seguramente nueva, que mira con temor, corrijo, terror a Shaoran. ¿Quién no lo haría con la cara de demonio que ha puesto por la interrupción? — Hubo un problema… una de las modelos que saldrá en el número de Enero se ha roto una pierna y…

—Busquen a otra —corta.

—Es que… la señorita Daidouji no encuentra a ninguna que le quede el traje que ha diseñado, dice que ha usado el cuerpo de ella como…

—¡Dile a Daidouji que…!

—Disculpen, si no les molesta yo hablaré con Tomoyo ¿Le parece bien señor Li? —me apresuro a interrumpir antes de que se desate un huracán sobre la pobre chica que ahora me mira agradecida pues Shaoran ha suspirado y asiente— ¿Eres nueva? —le pregunto a la nerviosa muchachita.

—Sí, mi nombre es Natsuki.

—Ya veo —le sonrío— Bueno Natsuki, yo soy Sakura, la asistente del señor Li y como ahora él está muy ocupado con esto del desfile y la revista, me puedes pasar a mí toda la información necesaria y yo me encargaré de resolver cualquier asunto que esté a mi alcance ¿si?

Ella asiente frenéticamente y se va en seguida por el pasillo. Shaoran me mira ceñudo mientras vuelvo a entrar en la sala para hacer lo que tenía ganas de hacer en cuanto había entrado: sacar ese vaso de whisky del alcance de Shaoran.

—¿Por qué lo haces?

—Estamos en horas de trabajo y no deberías beber, si alguien te ve sería una muy mala imagen para la revista ¿no crees? —explico pero él menea la cabeza.

—No me refiero a eso. Eso que le dijiste a Natsuki de que resolverías…

—Ah, eso… bueno porque es verdad —me encojo de hombros— quiero poder ayudarte con cualquier cosa Shaoran, por más mínima que sea.

—Eres demasiado buena para ser cierto —me sonríe— Te quiero, Sakura.

Creo que nunca lograré acostumbrarme a esas palabras, y tampoco quiero hacerlo si acostumbrarse significa dejar de sentir estos cosquilleos tan agradables en el estómago y las locas ganas de ponerme a saltar de felicidad. Lo abrazo fuerte.

—Yo también te quiero, Shaoran —digo contra su pecho aspirando de lleno el aroma de su perfume que me embriaga— Pero ahora debo ir a ayudar a Tomoyo con eso de la modelo.

—¿Tiene que ser ahora? —susurra en mi oído.

—Sí —digo alejándome lo más pronto posible antes de que las piernas comiencen a temblarme más, al punto de que ya no pueda hacer otra cosa que sujetarme de él para no caer.

—Recuérdame despedir a Daidouji por esto —gruñe cuando me ve salir. No puedo evitar reír ante lo cambiante que puede llegar a ser su humor.

—Shaoran —llamo antes de salir, él me mira curioso— Desconozco el motivo por el cual te irás a reunir con tu madre, y sé que no es un tema que me ataña, pero me gustaría pedirte… Tienes que estar abierto a todas las posibilidades ¿si? Quizás sea momento de dejar el orgullo de lado y conversar bien todo con tu madre. ¡Suerte! —le guiño un ojo, él sonríe y yo satisfecha me marcho.

(Shaoran)

Mi madre siempre ha sido exagerada, pero hoy se ha superado. Ha enviado un helicóptero al helipuerto de la azotea de Seasons para recogerme, como si me fuese a escapar. Con suerte alcancé a avisarle a Sakura de mi partida, ella se encargará de notificarle a Eriol para que se quede a cargo de todo… con todos los favores que él me ha hecho tendré que darle unas buenas vacaciones cuando llegue el verano.

De no ser porque Wei ha venido en el helicóptero, probablemente no me hubiese subido. Wei es un hombre ya bastante anciano, ha cuidado de mi familia desde que era muy joven y representó lo más cercano a una imagen paterna cuando yo era niño, ya que papá se la pasaba fuera de casa y casi nunca lo veía.

—¿Ha estado bien, joven Xiao Lang? —me pregunta.

—Sí, ¿Sabes por qué mi madre me ha citado tan repentinamente después de todos estos años? —pregunto. Él suspira, parece algo abatido y triste.

—La señora tiene buenos motivos, no se inquiete por favor.

Intento no hacerlo, pero cuando de Ieran Li se trata, es casi imposible mantener la calma, mucho menos si luego de tantos años se ha tomado la molestia de enviar un helicóptero a recogerme ¿a caso se habrá enterado de lo de Kumiko? ¿o simplemente es por los rumores sobre Sakura y yo que han aparecido en las revistas?

Cuando llegamos a Hong Kong me sorprendió bastante que hiciera calor, pero luego recordé que hacía mucho que no pisaba mi tierra natal y por lo tanto había olvidado lo cálido que era aquí. Mis primeros años en Tokio me los pasé con gripe, sobre todo en el invierno.

La casa de mis padres no ha cambiado en nada, sigue siendo igual de imponente que siempre.

—¡Xiao Lang!

Incluso antes de que Wei abriera la puerta, sentí tres pares de brazos ahorcándome y sus respectivas voces chillando junto a mi oreja. Son mis hermanas: Fuutie, Fanren y Feimei, me extraña que Shiefa no esté aquí, pero como se casó con un accionista americano muy importante, se la pasa la mayor parte del tiempo en el extranjero, es probable que esté viajando.

—¡Hermanito, estás tan apuesto!

—Las imágenes que salen en la televisión se quedan cortas —ríe Fuutie apretándome la cara como lo hacía cuando era niño.

—¡Te hemos extrañado tanto Xiao Lang! Deberíamos darte con el látigo de la indiferencia porque no has llamado nunca —se queja Feimei.

—Lo lamento —suspiro— Ya saben que tuve mis motivos.

—Unos bastante infantiles diría yo —intervino una cuarta voz de mujer, era Shiefa, pero al contrario de lo que me imaginaba, la mayor de los hermanos no corrió a asfixiarme como las otras tres, sino que se quedó cruzada de brazos mirándome con gesto severo.

—Oh, Shiefa, no empieces ahora, ¡es la primera vez que vemos a nuestro pequeño Xiao Lang en años! Ya tendrás tiempo para reprenderlo —abogó Fanren.

Nos miró reprobatoriamente a todos una última vez y comenzó a caminar, pero antes de entrar habló.

—Mamá quiere verte. Está en su habitación. Será mejor que subas.

—Yo enviaré las maletas a su antigua habitación, joven —intervino Wei.

Estaba desconcertado, jamás imaginé que una de mis melosas hermanas podría hablarme así y no sólo eso, que mi madre me estuviera esperando en la habitación era algo extraño… en toda mi vida, recuerdo haber entrado tan sólo un par de veces a la alcoba, pues siempre que mi madre quería hablar de algo nos citaba al estudio.

Recorrí los pasillos de la casa, no había cambiado mucho, incluso la mayoría de las pinturas colgadas en la pared seguían en su mismo lugar, era como si los años no hubiesen pasado por ahí. Caminé intentando no distraerme mucho y llamé algo nervioso a la puerta. Una mujer bajita y algo rechoncha de cabello rojizo me abrió, la miro confundido por un momento, pero llego a la conclusión de que quizás era del servicio.

—¿Puedo ayudarlo en algo? —preguntó la mujer.

—Vengo a ver a… —no quise decir "a mi madre" porque se me hacía horriblemente complicado, así que opté por presentarme— Soy Xiao Lang Li, Wei me ha ido a buscar esta tarde para…

—Oh, pase, pase —dijo haciéndose a un lado.

Entré no muy seguro de mis pasos y lo que vi allí me dejó paralizado.

Ieran Li, la imponente y majestuosa Ieran Li, estaba más pálida de lo que jamás la había visto, su rostro por lo general extremadamente bien cuidado estaba con ojeras y la piel deshidratada, los labios secos y agrietados ¿Qué le había pasado a esa mujer por la que los años no pasaban? ¿Por qué de repente me parecía demasiado vieja como para que fuera cierto?

Cuando me vio no fue capaz de disimular asombro, y al intentar levantarse de la cama sobre la cual estaba postrada las piernas le fallaron y se hubiese desplomado sobre el suelo de no ser porque mis reflejos actuaron en seguida.

—¡Señora Li! —exclamó la mujer que me había recibido en la puerta— Le he dicho que no puede levantarse en su estado, por favor regrese a la cama.

La ayude a sentarse y desde allí me miró con algo que se parecía a la súplica en sus ojos. Aparté mi vista, no quería bajar mis defensas, sabía cómo era mi madre y en cualquier momento podría atacarme, pero ¿podría hacerlo estando tan derrumbada? Era la primera vez que ella me miraba desde abajo. Dio un suspiro y tomó un sorbo de agua del vaso que estaba en la mesita de noche.

—Cada vez te pareces más a tu padre —sonrió con una sonrisa algo amarga y yo me sentí mal por su voz gastada, era como si no hubiese hablado en días. Carraspeé.

—¿Cómo ha estado? —pregunté intentando mirar por la ventana para distraerme y no comenzar a sentir lástima por la deteriorada mujer ante mí.

—Algo enferma, pero no es nada que…

—Señora, por favor, no le mienta —interrumpió una vez más aquella ajena a nuestros asuntos— Señor Li, la señora Ieran está gravemente enferma, por favor no permita que se esfuerce demasiado y…

—Abandona la habitación Nian —ordenó mi madre con la voz más grave que pudo poner— Tengo cosas privadas que tratar con mi hijo.

La mujer parecía avergonzada, hizo una reverencia y salió apresuradamente. Sentí en seguida que la tensión se apoderaba de mí, era una pesadez increíble sobre mis hombros e intenté no mirarla directamente. Se hizo presente el silencio, y con ello la incomodidad seguía creciendo, ¿qué se suponía que se dijeran una madre y su hijo luego de años sin verse ni hablarse?

—¿Puedo preguntar el motivo de que me mandara a buscar? —pregunto, ella me mira desde la cama y toma aire.

—Estoy vieja, Xiao Lang. Por lo mismo es que estoy preocupada por ti.

—¿A qué se refiere? —digo teniendo un mal presentimiento, pero ella sacando fuerzas se sienta en el borde de la cama, yo me acerco para ayudarle.

—A pesar de nuestras continuas diferencias, de que hayas escapado de casa con esa chica y de que no hayamos hablado en todos estos años, eres mi hijo y te quiero como tal —dice volviendo a tenderse sobre el colchón— Hemos sido orgullosos Xiao Lang y me he ganado tu desprecio, pero todos estos años me han servido de mucho para reflexionar… Cuando te fuiste, juré que ya no serías más mi hijo, sin embargo, te di la revista con la pobre excusa de que esto también era trabajo de Hien, cuando en realidad el principal motivo era que estaba preocupada. Cuando me enteré de que esa mujer te había dejado pensé en ir a buscarte, pero lamento decir que mi orgullo y la cobardía no me dejaron.

—Madre… —no puedo decir nada, me quedo sin palabras. No sé cómo se supone que debería reaccionar, una parte de mi dice que me ponga a la defensiva y que no la escuche, pero por otra parte recuerdo las palabras de Sakura y decido que quizás ella sí tenía razón y sea hora de dejar mi orgullo y testarudez.

—No me quedaba otra que seguir tus pasos a través de las revistas, la publicidad y las pocas noticias que nuestros socios traían a Hong Kong. Sabía que estabas bien, pero nunca conversabas sobre tu vida privada con la prensa y te felicito, pero al ver que salías con muchas mujeres no me molesté, sino que me invadió la angustia al saber que en realidad lo que intentabas era buscar algo de cariño. Pero Xiao Lang… ¿es eso lo que quieres para tu vida? ¿De verdad te puedes conformar con encuentros espontáneos que luego no significan nada?

—Discúlpeme, pero no creo que sea correcto que luego de todo este tiempo venga a decirme qué hacer con mi vida.

—Lo sé, sólo tómalo como un consejo de una mujer que tiene más experiencia que tú en la vida. En las últimas revistas hay rumores sobre ti y una chica llamada Sakura, dicen que son una pareja algo estable ¿es cierto eso?

—Sí —respondo sintiéndome algo acalorado y desviando la mirada— Sakura y yo somos novios.

—¿Tengo alguna posibilidad de conocerla? —pregunta haciendo que me sorprenda un poco.

—No —respondo firme. No puedo permitir que Sakura pase malos ratos por culpa de mi madre.

—Ya veo… ¿aún si te demostrara que no soy ni tan bruja ni tan descorazonada como piensas?

—Si fuese capaz de probarlo quizás sí.

—La proteges mucho —suspira— realmente me gustaría conocerla y creo que a tus hermanas también. Hagamos un trato —dice— Si yo demuestro que puedo llegar a ser tolerante y amable, me la presentarás, si no, puedes irte y no regresar más si es lo que deseas.

—Creo que está muy confiada.

—Ya te lo dije… He cambiado, tengo un montón de nietos que me han ablandado el corazón más de lo que te imaginas. Antes yo sólo pensaba en negocios, pero con sus risas llenando la casa era imposible no sentirme dichosa ¿y cómo no demostrarlo?

—Bien, trato hecho. Pero espero que todo lo que haga no sea una actuación.

—Estoy segura de que eres capaz de distinguir entre lo falso y lo real, Xiao Lang —dice acomodándose más en la cama— Ahora te dejo libre, necesito dormir un momento. Dile a Nian que entre, por favor.

Una petición de parte de Ieran Li era algo demasiado increíble para ser cierto. Para ella todo eran órdenes que debían ser cumplidas a cabalidad, ¿sería cierto acaso que había cambiado? ¿O tenía entre manos algún plan para arruinarnos la felicidad a Sakura y a mí?

(Sakura)

A las cinco en punto, pasé a recoger a Ryu que estaba con Kero en mi departamento. Le expliqué que tendríamos que vivir por unos días en casa de Kumiko y no parecía demasiado contento de tener que dormir en el lugar que Shaoran habitaba, pero pareció más animado cuando le dije que él se había ido de viaje.

Entretener a Ryu y a Kumiko no fue cosa fácil, mientras uno quería ver la televisión, el otro quería jugar videojuegos, pero al final Ryu desistió y terminó viendo una película con ella.

Estoy preocupada por Shaoran, son las siete y aún no llama, ¿habrá llegado bien? ¿Ya habló con su mamá? De verdad quiero que todo salga bien, después de todo ella es su madre y eso no lo puede cambiar… espero que siga el consejo que le di, tener rencor hacia una persona no es nada bueno.

—Iré a hacer la cena ¿de acuerdo? —les digo a los niños pero parecen no oírme pues están increíblemente pegados a la película. Cuando me ponía de pie el teléfono comenzó a sonar, en seguida pensé que era Shaoran, así que me apresuré hasta tomar el auricular— ¿Diga?

—¿Hablo a la casa de Shaoran Li? —preguntó la voz del otro lado, era una mujer de acento extranjero.

—Sí, ¿Quién lo busca?

—Una amiga… ¿está él ahí?

—No, se fue de viaje a Hong Kong, ¿necesita que le de algún recado?

—Ya que está acá… por si no me lo encuentro dile que lo llamó Liang

Luego de esa corta conversación ella cortó. Liang… ¿será la misma Liang de la que Shaoran me ha hablado? Y de ser así… ¿qué querría ahora? ¿Será que acaso se ha acordado de Kumiko y luchará por su tuición? O quizás… quizás sólo irá tras Shaoran, entonces yo no sabría qué hacer, porque sea como sea ella es la madre de Kumiko y… no, no, debes estar alucinando Sakura, en este mundo deben haber miles de mujeres llamadas Liang ¿verdad? Tal vez sólo es una socia que…

—¿Quién llamaba Sakura? —me pregunta Kumiko quien se ha distraído de la película por unos momentos, quizás por haberme visto tan sumida en mis pensamientos.

—Sólo una socia de tu padre… sigue viendo la película, iré a hacer la cena.

Creo que no se ha quedado demasiado satisfecha con la respuesta pues de vez en cuando voltea a mirarme mientras cocino. Tengo tres asuntos por los cuales preocuparme y no puedo ocuparme de ellos ahora mismo; el primero es que Shaoran no ha llamado, no tengo intención de comunicarme yo con él, pues puede que lo pille en un mal momento y eso no sería bueno. El segundo es esa llamada de la tal Liang, la curiosidad está por matarme y según lo que dijo, buscará a Shaoran en Hong Kong…

Nota mental: preguntarle a Shaoran quién era (asunto de suma importancia, no olvidar)

Y el tercer y último motivo, pero no menos importante por esto, es que por fin conseguí una entrevista con la arpía de la señora Araki, su secretaria encontró un espacio de diez minutos para mí para mañana por la mañana, menos mal tengo estos días libres así que cualquier trámite aprovecharé de hacerlo antes de que Shaoran regrese… creo que definitivamente todo mi mundo gira en torno a él últimamente.

—… Sakura… ¡Sakura! —escucho mientras siento cómo tiran el delantal de cocina que llevo puesto, es Kumiko— papá llamó y quiere hablar contigo.

—¿Sha...? ¡¿Shaoran?! —pregunto sorprendida y ella asiente— ¡Voy en seguida! ¡Oh dios, pero que descuidada…! —en mi apresurado paso a la salita, pasé a botar uno de los contenedores con arroz, Kumiko suspira al ver lo atarantada que soy.

—Yo los recojo —dice agachándose.

—¡Eres la mejor Kumiko! —exclamo yo y corro a la sala. Mi entusiasmo por hablar con él no podía ser mayor cuando cogí el auricular, sentía el estómago apretado y las manos temblorosas— ¿Shaoran?

—¿Qué fue ese estruendo Sakura? —me pregunta, y por su voz puedo saber que está sonriendo.

—Se me ha caído el recipiente del arroz —respondo apenada y él comienza a reír con ese tono tan ronco pero tan bonito que tiene.

—No importa, pero procura no destruir la casa ¿si?

—¡Shaoran! —protesto simulando enojo.

—Por lo visto morías de ganas de hablar conmigo —dice fanfarronamente.

—Ya quisieras —finjo desinterés— Y… ¿por qué no habías llamado antes?

—Eres una pésima actriz Sakura ¿lo sabías? —Sé que aún sonríe pero cuando vuelve a hablar, lo hace con un tono más serio que me hizo pensar que ya no tenía esa bonita sonrisa que esboza cuando está conmigo— Disculpa por no llamar antes, estaba atendiendo un asunto de importancia, es posible que no regrese en un par de días.

—¿Está todo bien? —me atrevo a preguntar nerviosa.

—Extrañamente sí… Ya te lo contaré todo otro día, ahora debo bajar a cenar ¿Kumiko no te ha dado problemas? —dice haciéndome sentir como que intenta evadir el tema.

—No, todo lo contrario —sonrío sacándome cualquier mal pensamiento de la cabeza— se han entretenido mucho con Ryu.

—Encierra a Kumiko con llave cuando duerma, así él no podrá entrar a…

—¡Shaoran! —interrumpo y luego susurro para que sólo él me escuche— son sólo niños, ¿cómo puedes…?

—Sólo bromeaba… Aunque por precaución podrías hacerlo —dice y luego se retracta, quizás intuyendo que se le vendría una buena reprimenda encima— No, no, por supuesto que no. Bueno, debo colgar.

—Está bien. Espero que todo vaya bien por allá.

—Gracias… descansa ¿si? Ah, y si necesitas ayuda con el aseo o la cocina tengo a personas de confianza que pueden…

—Shaoran, he hecho todo eso por mi misma toda mi vida, no es necesario.

—Bien, pero tenlo en cuenta, no quiero que te esfuerces demás.

—No lo haré —afirmo.

—Está bien. Intentaré llamar mañana más temprano. —dice y luego puedo escuchar cómo bosteza.

—Debes estar agotado con el viaje, ve a dormir luego ¿si? —digo enternecida pues a pesar de lo cansado que está se ha tomado un buen tiempo para hablar conmigo— Que tengas buenas noches Shaoran.

—Tú también —dice y luego agrega como despidiéndose— Bueno… hablamos mañana.

—Sí —afirmo, pero antes de que corte la comunicación me apresuro a agregar algo que necesito decirle— Y… Te quiero.

—Yo también, Sakura —responde él luego de unos segundos en silencio, quizás por la sorpresa.

Kumiko y Ryu que habían escuchado lo último, se burlaron de mí durante la siguiente media hora mientras preparaba pasta en la cocina, pero no podía sacar de mi cara esa sonrisita tonta que tanto me espantó cuando vi mi rostro reflejado en uno de los vidrios de la cocina.

¿Tanto me afectas, Shaoran Li?

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Nota de Kitty: Hola, hola, aquí está Kitty con otrooo atraso más, xD lo siento! Es que un día desperté y dije: hoy viajaré a Santiago, así que tomé mis cosas y me fui y bueno, entenderán que durante mi estadía no escribí casi nada, aunque tenía bastante adelantado, pero tengo que disfrutar de mis últimos días de vacaciones, u.u sí gente, el dos de marzo se acabó el paraíso veraniego para Kitty y comenzará mi primer año de fonoaudiología (hubo alguien que me preguntó de qué se trataba mi carrera, no recuerdo bien quien era, lo siento. Pero es una carrera del área de la salud que trata los problemas de habla y eso en gente de distintas edades :) o también pueden trabajar con niños con autismo, síndrome de down y otros para enseñarles cómo expresarse, eso es lo que yo quiero, me parece una carrera fantástica y bueno, lamentablemente no está en todos los países)

Ah y una acotación, ayer fui a arrendar una peli para ver con mi hermana y se las recomiendo ciegamente, se llama "Across the Universe" los protagonistas no son para nada conocidos, pero juro que es un trabajo fantástico el de la directora y por supuesto los actores. Es un poco loca y está ubicada en los años sesenta con todo esto del movimiento hippie y esas cosas (los protas no son hippies si xD) en fin, es una historia maravillosa pero simple que no se pueden perder. Ojala si la ven me digan qué les parece ;)

En fin, ¿les ha gustado el capítulo? A mí en lo personal sí, porque ahora si que empezará a ponerse un poco enredada la cosa para hacerle honor al título xD en fin, estaré esperando muy muy ansiosa sus comentarios.

Muchas gracias a todos por sus reviews!!! Las respuestas a los anónimos estarán en mi perfil :D Me hacen tan feliz cuando los leo! :) Cuidense mucho y nos vemos espero que muy muy pronto :)

Besiitos para todos :D