DISCLAIMER: Los personajes le pertenecen a Hajime Isayama, solo la trama es mía

ADVERTENCIAS: Ereri / JeanArmin / Kenny el sexy / Hanji con ganas de molestar frustrado y sin ganas / Eren Idiota / Sorpresas

Lo siento por la tardanza, notas y una vaga explicación de mi demora al final u.u


Capitulo diez: ¡Capitán! ¡Oh Capitán!

Un hermoso sábado por la mañana, los pájaros cantan a la par del silbido de un excéntrico hombre parado en el umbral de la pintoresca puerta de una gran cabaña, aunque creo que está mal decirle cabaña a semejante construcción a mi frente, aquel hombre seguía silbando mientras me miraba frío y sin emoción como una estatua, yo seguí caminando como un siervo recién nacido puesto que estaba frente a mi "suegro" o algo por el estilo, aún no me creía que Kenny el destripador me haya llamado a, creo que es, su casa para hablar sobre su adorable sobrina y mi linda novia, digo, no es pan de cada día recibir un mensaje por parte del Ackerman mayor y menos para poder hablar de Levi. Esto es algo muy extraño. Pensándolo bien... ¡Tal vez me quiera asesinar!

« ¡Corre, Eren, corre por tu vida!» Me grité interiormente.

El silbido cesa y el alto hombre se quita su sombrero, retrocedo un paso, su sonrisa altanera y sus ojos afilados como los de un felino me indican que la conversación no será para nada buena, o eso es lo que creo. «No te acerques, Eren idiota» Me reprendía interiormente cada vez que avanzaba. Frente a frente miro a, lo que podría ser, mi suegro y recién me doy cuenta de lo acogedora que me parece la casona por dentro; muebles de madera, cuadros de paisajes y personas, una escalera que lleva al segundo piso, una cocina amplia y un fregadero totalmente limpio. En muy pocas palabras: La casa ideal de Levi... Supongo.

–Mocoso... ¿Te gusta? –Pregunta Kenny el destripador y paro en seco y volteo a verle– ¿Crees qué le guste a la enana?

–Bueno, a mí me gusta; es acogedora y está limpia y creo que a Levi también le podría gustar –Dije sin medir el peso de mis palabras, el viejo sonríe y me da un escalofrío, su sonrisa es un poco perturbadora.

–Me alegra saber eso, porque es tuya y de Levi –Tras decir eso abro enormemente los ojos y suelto un gritito de emoción –Sí, así de homosexual– El viejo ríe con locura, casi como Hanji, y se sienta en unos de los sofás que hay en el living.

–Cómo... ¿Cómo que mía y de Levi? –Digo aún dudoso de que aquello fuera verdadero, o sea, nadie te regala una casa así por así.

–Lo que has oído, Eren –Kenny habló cabreado– Es tuya y de la enana.

–Gracias... Creo –Susurre lo último y le di una sonrisa a mi suegro.

Después de haber hablado con Kenny el destripador me fui al cuartel general donde vivo, al llegar me encuentro con una Levi enojada –Preocupada mejor dicho– con los brazos cruzados y una playera tan grande que le quedaba como un vestido y unos pantalones negros, su barriga ya más grande por sus seis meses de embarazo. Con una sonrisa me acerco hacia mi mujer y la levanto sin dificultad, ella patalea pero pronto desiste y me abraza.

–Te extrañe, mocoso de mierda –Cariñosa como siempre me dice aquello con un pequeño beso que yo profundizo mordiendo su labio inferior e introduciendo mi lengua pero solo hasta allí llegamos.

–Levi, quiero decirte algo muy... Importante –Me puse serio pero en realidad me muero de risa por dentro, Levi tiene una expresión preocupada y se puso algo a la defensiva ya que me soltó la mano, que antes le había tomado, y se adentró al castillo dándome la espalda. Que tierna es.

La seguí hasta nuestra habitación y esperé a que entrara para cerrar la puerta con llave, para darle un ambiente... Tal vez. Se sentó en pose india en la cama y me miró, sus ojos reflejaban curiosidad tapada con indiferencia, sus labios están abiertos levemente queriendo decir algo pero no lo hace. Empiezo a peinar mi cabello hacia atrás y suelto un suspiro cansado. Eh estado dos días fuera, y todo para ir donde Kenny el destripador.

–Habla ya, mocoso –Comunicó cabreado mientras fruncía el entrecejo más de lo normal. Reí divertido por su forma de ser.

–Te preguntarás el porqué de mi ausencia en estos dos días ¿No, Levi? –Pregunté a lo que ella asintió con indiferencia mal disimulada– Bueno... La verdad es que fui donde Kenny.

–Para qué te llamó ese viejo –Murmuró bajito pero lo ignoré.

–Tu tío nos ha regalado una casa cerca de la ciudad amurallada, no muy lejos de aquí –Dije feliz y ella tenía una cara de sorpresa que pronto cambió a una seria.

–Lo siento, Eren pero no la aceptarás por ningún motivo –Sentenció decidida, cosa que me molesta bastante ya que ni siquiera preguntó cómo era o me preguntó mi opinión al respecto.

Me cruzo de brazos e infantilmente me doy vueltas por la habitación arrastrando los pies hasta llegar al baño y encerrarme con llave para no hablar con Levi. Sé que es inmaduro de mi parte pero también quiero dar alguna vez mi punto de vista, no es como si Levi me fuera a mandar toda mi vida, sí el amo y todo pero no es para ser su perro faldero, de esos perros que le gustan a Historia. Abro la puerta y veo si aún está la azabache en la habitación, y como lo imaginé allí está; cambiándose de ropa, poniéndose la ropa para dormir, miro el reloj en la pared y me doy cuenta de lo tarde que es, mañana nos tenemos que levantar temprano para ir a la ciudad a comprar provisiones y ropa para mi Levi que la que tiene pronto le quedará ajustada.

La veo adentrarse a la cama y salgo del baño veloz para tirarme a la cama y abrazarla, fui un idiota al encerrarme en el baño pero también me impacto el hecho de no pedir mi opinión.

–Levi, bebé ¿Por qué no quieres aceptar la casa? –Pregunté acostándome a su lado, aprensándola hacia mí.

–Bueno... Me gusta vivir aquí, tal vez me acostumbre a ver a todos los mocosos y a Hanji –Dijo tímida, escondiéndose tras las sabanas. Tan tierna y adorable que es mi Levi, la abrazo aún más apretado contra mí y le doy besos en su frente.

(눈‸눈)

Desconcertado me levanto en la oscuridad de la noche, Levi se mueve mucho y ya van como cinco veces en que me vota de la cama, mi trasero duele al igual que mi cabeza y brazos. Me recuesto en el sofá de la habitación y me tapo con una manta. Cuando trato de dormir una imagen de Levi hombre aparece en mi mente, anhelando el día en que lo vuelva a ver, tal vez será en unos meses después del parto o tal vez solo lo recordaré en mis vagas memorias, aunque el Levi hombre no difiere mucho de Levi mujer; es Levi pero con pechos y ojos un poco más grandes y más expresivos –Aunque ella no se ha dado cuenta de eso–, aparte de su figura más tonificada y más curvilínea.

Solo quedan cinco minutos para que amanezca y no he podido dormir desde el maldito momento en que me acosté en el sofá, dormir aquí es incómodo y Levi está allí sola tan cómoda en tan blanda cama. No estaría nada mal ir a atacar a Levi durante estos cinco minutos, me levanto a paso sigiloso y lento voy donde descansa la bella durmiente más linda del mundo. Me posiciono sobre ella, sin tocarla, y horrorizado me doy cuenta que le falta un bulto y que apareció otro.

– ¡Levi, despierta! –Zarandeándola trato de que despierte, sus pechos ya no están y su pene ha vuelto, cosa que significa que es hombre ¡Un hombre embarazado! Pero esperen... Armin también es un hombre embarazado así que eso logra tranquilizarme, aunque solo un poco.

–Mmm... –Se estira aun con los ojos cerrados, como extrañaba esa voz tan roca y a la misma vez tan suave– ¿Qué pasa, Eren?

No respondo, el verlo de nuevo como el capitán me conmociona demasiado a tal punto que suelto lágrimas que seco con mis manos –Mentira, solo limpie lagrimas que no tengo como si estuviera llorando– y lo abrazo con fuerza.

– ¡Capitán Levi! ¡Oh capitán Levi! –Dije meloso frotando mi mejilla contra la de él.

–Déjate de cursilerías, mocoso y dime de una puta vez qué mierda está pasando –Parecía cabreado pero no le prestó atención, el tener a mi capitán de vuelta me trae varios recuerdos de cuando era solo un mocoso, como dice Levi– Maldita sea, Er... Mi voz, mi voz es como era antes, ¡Soy hombre de nuevo! Aunque embarazado.

Mi Levi saltó de alegría –Cómo si eso fuera posible, duh– y corriendo se fue a observar, desnudo, su cuerpo al espejo de cuerpo completo que hay en la habitación, se toqueteaba su "Penélope/Leviconda" y me entraban unas horribles ganas de comer ese pedazo de carne; mi boca sabía que Levi era hombre de nuevo ya que saliva se empezaba a acumular en la cavidad bucal. Esas escenas tan... Eróticas son demasiado para mi pobre cabeza puritana –Ni yo me creo ser puritano– Levi al notar mi lujuriosa mirada sobre su suculento culo se tapó inmediatamente con la sabana dirigiéndose al baño y cerrando con llave.

–Levi~ déjame probar ese pedazo de carne tan sabroso que tienes de pene –Dije coqueto y con voz ronca mientras golpeaba la puerta para que me abriera– O por lo menos déjame ver ese redondo culo.

–C-cállate, maldito mocoso pervertido hijo de una muerta y... –Se calló de la nada Levi–. Ugh... Ya entendí, ya entendí.

– ¿Con quién hablas, Lev? –Protesté celoso de la nada.

Sentí el abrir de la puerta y emocionado abrazo a mi sargento que con su porte de antes me mira con desprecio y desinterés zafándose de mi abrazo, me siento triste pero sé que así es el capitán Levi. Ja, que curioso, de la nada empecé a llamarlo "capitán" y "sargento", ha de ser la nostalgia.

Levi se viste, con su ropa de mujer, y poniéndose relleno en los pechos se planta frente a mí agarrándome de la barbilla hasta quedar a su altura.

–Le dices a alguien que soy hombre y te castro, y eso tú no lo quieres –Amenazante apuntó mi pene y tragué grueso ya que sabía que él es capaz de eso y mucho más cuando le desobedecen. Instintivamente retrocedí alejándome de mi Levi.

–Pero... ¿Por qué te pones relleno en los pechos? –Dudoso me rasque la cabeza.

–Simple, para que la loca no se dé cuenta de que volví a ser hombre –Dijo restándole importancia mientras se arreglaba los "pechos", esto sí que sería un espectáculo; Levi hombre con relleno en los pechos y un vestido, aunque es una playera que es demasiado grande para él. No me lo perderé.

(눈‸눈)

Hanji sentía que debía molestar a alguien, alguien enano y travestido; lo sentía en el aire del gran laboratorio. Los dibujos de Sawney y Bean que le había dado Moblit al momento de su muerte fue un hermoso consolador, más bien hubiera preferido un muñeco de ellos pero el rubio le había dicho que no era carpintero o juguetero para crear algo así, pero aun y todo el griterío que la científica le hizo a su subordinado no funcionaron para nada. Hanji aun pensaba en ese extraño sentimiento de molestar a la mami pulga de la legión pero la flojera y el hambre le ganaban. Definitivamente tendría que ir a comer, ya desde el día anterior que no come y eso es mucho para una mujer como ella.

Levantándose de mala gana se fue a la cocina, que al entrar estruendosamente interrumpió a cierta pareja homosexual favorita de ella. Ahogando un gritito de emoción se fue, dejando a Jean y Armin solo en su acto de juntar lenguas. Algo muy común en los hombres de la legión, excluyendo a Connie.

Ambos amantes, mejor dicho Armin, estaban avergonzados por aquella desagradable intromisión. Jean gruñía por lo bajo; después de tantos intentos hoy era el primer día de meses en darle un beso francés a Armin y la loca de la sargento lo arruinó, pero aun así no dejaría escapar a Armin, el blondo al sentir el agarre en sus hombros se estremeció, el castaño ceniza lo levanto sin dificultad y lo sentó en una mesa; el rubio captó la señal y enredó vergonzosamente sus piernas alrededor de la cintura del mayor, al igual que sus brazos alrededor del cuello.

–Armin... Eres tan lindo –Jean admiraba con ternura el rostro del blondo, apreciando todas sus expresiones; sus hermosos y grandes ojos azules llenos de vergüenza y cariño combinados con su boba sonrisa que incluso recibiría a un perro muerto. Incluso Jean amaba esa parte psicótica del de ojos azules que hace que muchas veces quieras romperte la cabeza con las cosas que dice–. Te amo, Armin.

–Yo... Yo igual, Jean –Dejándole un corto pero tierno y casto beso en la comisura de los labios contrarios le dijo–. Jean, creo que viene alguien... Bájame, por favor.

El ojimiel con una sonrisa traviesa, lo apretó más a su cuerpo, pero sin aplastar el abultado vientre, Jean en un descuido de Armin le sido un beso; que al principio fue suave y lento pero que al pasar los segundos se volvió rápido y brusco. La batalla entre lenguas se hizo llegar, dejando a Jean como el ganador y Armin que con los ojos fuertemente apretados y un sonrojo en sus mejillas jadeaba por las mordidas del castaño en su labio o lengua.

Una sombra, que no superaba el metro sesenta, con las manos en las caderas y una sonrisa psicópata veía aquella escena ¡Que se realizaba en la cocina! Donde... ¡Dónde se hace la comida, mierda! Sí, esa sombra tiene un muy ligero problema con la limpieza. Gracias a su diosa Higia que no estaban donde se prepara las verduras y solo era donde comían. Con una simple patada rompería aquella mesa del mal, después comprarían una nueva con el dinero del cejotas. No sonaba nada mal.

–Ejem... –Carraspeó la enana sombra para llamar la atención de los amantes– Quiten sus lenguas de bocas ajenas.

– ¡C-capitán Levi! –Gritó Jean algo, solo un poco, alterado, causando que su voz saliera unos tonos más agudos– Buenos días, capitán.

–Déjate de modales y baja a Armin de esa mesa –Habló serio el azabache– Imagínate que no hubiera llegado y ustedes hubieran hecho cosas que se hacen en la habitación, imagínate que en ese momento entrara Historia, Sasha o Mikasa, imagínense el trauma que le dejarían. ¡Aquí viven chicas también! Arlet, pensé que eras más listo.

–Lo siento mucho... nunca pensé en esa posibilidad –Armin hablaba arrepentido y con la cabeza gacha, mientras Jean se llevaba una mano a la barbilla mirando al sargento detenidamente–. Jean di algo...

–Sargento Levi, con todo respeto ¿Usted volvió a ser hombre? –Preguntó Jean a lo que Levi cambio su mirada a una muerta.

–Acaso si fuera hombre tendría estas malditas cosas de aquí –Habló señalando sus pechos falsos, al parecer la cara de caballo no es tan idiota como lo parece.

–Bueno tal vez no pero su voz... Su voz es como era antes –Jean habló con seguridad y sin miedo.

–Patrañas –Bufó el pelinegro– Piensa lo que quiera, mocoso.

De la nada, de nuevo, la puerta se abre dejando ver a cierto castaño que feliz silbaba. Su felicidad era tan grande que incluso se podría decir que brillaba. Levi al verlo así se sintió la mierda del mundo, a medidas que Eren se acercaba, Levi se alejaba; a punto del castaño abrazar al azabache, éste tomando una silla lo golpeo haciendo que Eren se cayera.

– ¡Eren! –Gritó Armin preocupado pero Jean lo detuvo y con una seña le dio a entender a que se mantuviera al margen de esa "discusión".

–Maldito maricón de mierda –Hablo con bronca el mayor– Pensé... pensé que me querías por quien era y no por lo que fuera, maldito hijo de...

–L-Levi... –Eren apenas podía hablar gracias al dolor causado por aquella silla de madera que ahora yace en el piso toda destruida– ¿Por qué hiciste eso?

–Y lo preguntas, que desfachatez –Levi cabreado estaba dispuesto a irse pero una mano lo detiene y cae al duro suelo– Agh... Maldito.

Levi se afirmaba su vientre, el dolor fue grande, incluso percudió a su vientre, con temor a que pasara algo se afirmaba el vientre brindándole seguridad. Jean al ver la escena se enojó; Cómo Eren era tan estúpido como para hacer que su mujer embarazada se cayera al duro suelo. El castaño ceniza se separó de Armin y fue donde Eren para tomarlo del cuello de la camisa y encararlo.

– ¿Cómo puedes botar al sargento en su estado? –El ojimiel preguntaba enojado mientras lo zamarreaba.

– ¿Ah? ¿De qué mierda hablas? –Dijo Eren sin entender la situación.

Ese fue la gota que rebalsó el vaso de paciencia de Jean, apunto de darle su merecido golpe en la cara llega Levi y lo detiene suavemente. Mirándolo agradecido le hace una seña a que está bien y que no se preocupe. Armin preocupado por el sargento lo mira con detalle y nota algo que no había visto antes: Sus pechos están desnivelados. Armin con pensar en eso se sonroja instintivamente, siempre pensó que Levi mujer era muy linda y sus pestañas eran más largas de que ahora lo son.

–Eren, tenemos que hablar –Sentenció Levi sería mirando a su amante. Eren con deje de duda lo miraba, sabía que había hecho algo pero el problema era ¿Qué había hecho?


Hola^^

Bueno me disculpo por la demora, ¡Casi dos meses! En serio, lo siento mucho y espero que aun haya gente que lea esto y le guste. Creo que mi escusa serian clases, pruebas y leer libros, la falta de inspiración o mejor dicho faltas de palabras ya que sabía lo que quería escribir, y también otros problemitas menores n.n' Anyway, espero que les guste nwn

Les dejo mi cuenta de Wattpad para quienes quieran seguirme ya que allí publicaré novelas ORIGINALES

Anna_Yaeger

Cambiando el tema, les quería preguntar una cosa que espero que contesten: Si hago una historia ORIGINAL ¿prefieren homo o hetero? (La subiré a wattpad)

Eso, me despido bye y cuídense