BloodBorne: Las cazadoras Soldier Game

La vicaria Hanayo Koizumi

El extraño cambio del entorno en Yharnam no paso desapercibido para nadie que estuviera en los alrededores, en cada callejón o en cada suburbio de esa ciudad el cielo como la luna estaban de color carmesí y esas criaturas en lo alto de los edificios eran muy notables al punto de provocar en el ambiente una sensación de incertidumbre como de terror latentes, en uno de los callejones de la ciudad Kotori y Umi estaban caminando con cautela ya que buscaban algún lugar donde poder sanar la herida de la peli gris de una manera más cuidadosa porque a pesar de haberla cauterizado el estado físico de la amada de la cazadora peli azul era completamente deprimente, totalmente critico que necesitaba ayuda de manera urgente. Ahí fue donde recordó sobre la clínica de Iosefka donde podrían atenderla si es que alguien ahí quedaba vivo, por lo que se dirigieron rápidamente a ese lugar.

Pero por desgracia Kotori estaba muy débil como para seguir adelante terminando por tropezar en el suelo, ardiendo en fiebre con un rostro totalmente pálido dando indicios de que su debilitamiento ya era sumamente severo.

¡Kotori te encuentras bien! — La peli azul no soltó ni un solo momento el brazo de la contraria mirándole con muchísima preocupación.

Umi….. creo que no me queda mucho tiempo…. estoy muy débil…. creo que es mejor… que me dejes aquí… de igual forma… voy a morir…. — Con mucha resignación hablaba entrecortada sonriendo de forma forzada para no preocuparla

¡Ni hablar!, ¡No pienso dejar que mueras! ¡Anda toma mi hombro, estamos cerca de la clínica! — Cuidadosamente tomando su brazo lo coloco sobre su hombro para ayudarle a caminar.

El tiempo seguía pasando y con suma dificultad lograron llegar a la clínica de esa mujer, la cual decían era la principal causante de esa gran infección, poco a poco Umi se acercó a la puerta para ver por el vitral hacia el interior encontrando algunos muebles triados, cuadros y algunos utensilios médicos rotos, esto ya a simple vista no pintaba bien ya que cabía la posibilidad de que la científica estuviera muerta pero aun a pesar de eso dio un paso hacia atrás para de un solo golpe tumbar la puerta empuñando su cuchilla cierra en una mano tomando de la otra a Kotori a quien le pidió que sin importar lo que viese o escuchase no se soltara de su mano. Asintiendo levemente la contraria se introdujeron a la clínica que parecía estar en abandono total por lo destrozada y carcomida que estaba por dentro.

Un penetrante olor a sangre estaba en el aire que causaba nauseas a Kotori quien a duras penas podía mantenerse en pie, pero siguieron caminando por el pasillo mirando entre las puertas encontrando quirófanos, salas de cirugía ambulatoria y algunos consultorios completamente desordenados con rastros de sangre por todas partes pero al doblar a la derecha se encontraron con una especie de figura humanoide de consistencia viscosa con el cráneo completamente hinchado como si su cerebro lo hubieran expandido en su masa encefálica, lo mas extraño de extra criatura es que brillaba en un tono celeste claro, en simple apariencia no era inofensiva ya que solamente parecía que estaba merodeando el lugar por lo que siguieron adelante pero para cuando Kotori paso a su lado esta criatura reacciono saliéndole tentáculos de su cabeza comenzando a disparar rayos hacia ellas.

¡Agáchate Kotori! — Umi rápidamente la cubrió con su gabardina abrazándola para protegerla de los rayos que golpearon por todos lados.

¡Umi tengo miedo! — Muerta de miedo comenzaba a llorar Kotori desesperada

Para cuando los rayos cesaron rápidamente la cazadora hizo uso de su destreza para mover su arma para partir en 2 a esa criatura matándola al instante dándose cuenta que de un solo golpe había muerto por lo que siguieron adelante pero esta vez mas alertas ya que a cada pasillo que cruzaban se encontraban más de esas cosas rondando el lugar, teniendo la peli azul que matarles antes de que se dieran cuenta de que estaban ahí, dejando rastros de baba azul por doquier hasta que llegaron a una escalera en espiral la cual subieron con catela llegando a una puerta que al abrir se dieron cuenta de que ahí estaba aquella mujer postrada en una camilla en muy mal estado reconociendo a las chicas de manera extraña y súbitamente extendiendo su brazo hacia ellas como si las estuviera llamando a lo cual ellas se acercaron lentamente hasta estar a su lado mirando su estado mucho peor que el de Kotori ya que su piel parecía tener múltiples yagas, sus venas inflamadas con moretones de prácticamente se la ponían azul. Tosiendo ligeramente comenzó a hablar de suave y casi dando sus últimos suspiros de vida.

Veo que pudiste salir…. de ese lugar…. jovencita…. aunque tuviste que pagar un precio… — Dirigiendo su mirada a su brazo cortado.

Dígame señorita Iosefka…. ¿Qué demonios sucedió aquí, como es que las personas llegaron a convertirse en bestias? — Ni corta ni perezosa Umi espeto con frialdad.

Pues…. veras… hace varios años atrás… aquí en Yharnam las personas estaban enfermando extrañamente, quizás alguna infección viral…. por lo que estuvimos buscando varias curas para esta enfermedad, que parecía calmarse pero al poco tiempo volvía, hicimos todo lo posible para poder erradicarla pero no parecía ceder, la gente enfermaba y algunas morían… así que decidimos incursionar en métodos poco ortodoxos, "Alquimia" hicimos varias pruebas hasta que al fin encontramos una cura que era con la sangre de los infectados pero al hacer eso un brote se originó haciendo que las personas se volvieran locas y sedientas de sangre... pero hubo una noche en la cual algo paso… una especie de revelación — Hizo una pausa al toser un poco escupiendo sangre.

¿De qué habla? — La cazadora nuevamente hablo firme y decidida.

Un ser quien se definió a si mismo con una "Entidad suprema celestial", me dijo que el había enviado esa extraña enfermedad para ver qué tan resistente éramos pero al parecer fallamos y nuestra condena es convertirnos en esas cosas para que ustedes los cazadores nos maten haciendo un sacrificio de sangre a ese gran ser alimentándolo para finalmente poder emerger en este plano dimensional para regir este mundo — Cuando termino de decir eso su pecho comenzó a abrirse dejando salir unos tentáculos que comenzaron a moverse violentamente.

Umi ante esto sin contemplación alguna corto los tentáculos salpicando de sangre toda la habitación matando prácticamente a la mujer, pero en su último aliento dio su última voluntad.

Encuentra a Hanayo… es una vicaria… seguramente se encuentra en el distrito de la gran catedral… sálvala… le entregue un frasco de sangre pura el cual podría mantenerlas a salvo… — Después de eso simplemente murió en la camilla.

Más que hacer ahí salieron de ahí sigilosamente evadiendo a esas criaturas viscosas para salir a las calles de Yharnam buscando entre los alrededores alguna catedral que se viera viendo una al horizonte no muy lejos de ahí, tomando camino hacia ese lugar. Pero el trayecto no sería fácil para ambas ya que se encontraron con algunas bestias en el camino las cuales Umi tuvo que asesinar a sangre fría protegiendo a Kotori a la vez para que no le pusieran una mano encima, pasaron un gran puente en el cual un rio atravesaba por debajo la ciudad, el cual ya estaba teñido de rojo pudiendo ver en la superficie restos humanos, algunos peces flotando además de criaturas monstruosas marinas nadando en esas aguas sangrientas.

Su andar a cada paso se tornaba más peligroso porque las gigantescas criaturas alargadas de miles de ojos en los edificios parecían observarles de la lejanía, pero sin importar eso siguieron adelante hasta que llegaron al susodicho distrito que era una zona donde estaba una gigantesca catedral rodeada de varias torres a los costados. Pasando un arco caminaron por una calle larga la cual llevaba a un pequeño santuario a un lado en el cual del fondo se escuchaba un llanto angustiado que cuando se acercaron Kotori y Umi pudieron ver a una joven cubierta con un habito blanco tumbada en el suelo abrazando un frasco de sangre, pero en sus brazos habían vendas como ligeros rastros de sangre además de que sus ropas estaban completamente rasgadas.

Disculpa…. Hanayo… estas bien…. Iosefka me envió a salvarte…. — Cuando estaba a punto de tocarle el hombro la chica hablo.

Ya es muy tarde…. No queda otra opción más que matarme…. porque yo intentare matarlas…— Poco a poco intentaba levantarse, pero lo siguiente las dejaría anonadadas.

Ya que Hanayo poco a poco comenzaba a mutar, hinchándose cada parte de su cuerpo rompiendo su habito tomando una altura gigantesca, sus manos se transformaban en garras, su mandíbula se alargaba saliendo colmillos y saliéndole curenos en la cabeza teniendo un gran pelaje castaño alargado que cubría toda si figura, sus ojos estaban vendados que no le tomo mucho tiempo lanzarse salvajemente hacia Umi quien empujo a Kotori a un costado para evitar ser golpeada por ese monstruo que la embistió con toda su fuerza aventándola contra una pared atravesándola estrepitosamente. Hanayo en esa apariencia y a pesar de su descomunal tamaño se movió tan rápido que llego al lugar de impacto abriendo su boca para lanzar una gran llamarada que incineraria todo lo que hubiera su paso, incluyendo a la cazadora. Esto a Kotori le hizo caer en desesperación gritando el nombre de la peli azul una y otra vez, la criatura al escucharlo volteo hacia donde estaba ella acercándose amenazante.

¡Umi! ¡Por favor ayúdame! ¡Umi! — Gritaba desesperada y a punto de darle un paro corriendo hacia atrás tropezando con un escombro doblándose el pie impidiendo que se levantara — ¡Umi sálvame! —

Cuando la bestia estaba a punto de tomarla en sus garras la cazadora llego justo a tiempo para salvarla saltando a su lomo para clavarle la hoja de la cuchilla causándole una gran herida que esparció sangre por doquier logrando detenerla y continuando con sus ataques logro herirla gravemente que la bestia empezó a brillar en un tono carmesí sintiendo las suelas de sus botas calientes saltando hacia el suelo viendo como ante sus ojos se incendiaba totalmente pero sin morir, es más usaba ese fuego para lanzar proyectiles por todos lados que tuvo que correr rápido para usar su gabardina que era resistente al fuego para protegerlas a ambas. Cuando ceso sorprende mente ya estaba encima de ella con su garra a punto de caerles encima, no había forma de moverse a muy corto alcance, esto Kotori lo entendido muy bien tomando la decisión de sacrificarse por ella poniéndose por delante para recibir el impacto que prácticamente la aplasto y levanto por los aires a Umi quien grito una y otra vez el nombre de su amada comenzando a derramar lágrimas cayendo de pie al suelo.

No… No… ¡No! ¡Kotori! — Cegada por la angustia se lanzó al ataque usando sus bombas molotov para aturdir a la criatura logrando llegar a la zona de impacto tomando entre sus brazos el cuerpo de Kotori ensangrentado, ya en un estado en el cual no había nada que hacer.

Umi…. Lo siento… Perdóname… por no quedarme contigo…. pero descuida… finalmente podre descalzar…. — Al cerrar sus ojos, su cuerpo comenzó a brillar desvaneciéndose poco a poco hasta transformarse en una especie de escudo azul con una anemona como insignia de plata.

La bestia al ver a Umi con la guardia baja estaba dispuesta a matarla pero de la nada unos disparos le impactaron de la nada, y sin darle un solo respiro el sonido de unas cuchillas se escuchó apareciendo delante de ella 2 figuras muy conocidas para ella, Eli y Maki quienes le habían salvado la vida pero ella en ese momento estaba fuera de sí con el escudo en sus manos, Hanayo en ese momento caería al suelo partiéndose en 2 incinerándose su cuerpo rápidamente mientras la rubia y pelirroja se acercaban a su amiga quien estaba fuera de sí en ese momento tratando de asimilar su perdida.

Kotori…. no…. tú no puedes…. Kotori…. ¡Kotori! —

Continuara

Notas del autor: Un reencuentro un poco turbio ya que Umi perdió a su querida Kotori, ahora ya las 3 han perdido a sus amores ¿Cómo lidiaran con sus pérdidas?, ¿Lograran evitar que ese gran ente celestial cumpla su metido? descúbranlo en los próximos capítulos.