¡Ya regrese! Espero que me hayan extrañado a mí y a la historia. Les adelanto que este capítulo estará lleno de sentimientos muy bonitos, espero que lo disfruten al igual que yo. Gracias a las lectoras, me hacen muy feliz.
Disclaimer: Stephanie Meyer es la autora de los personajes, mientras mi imaginación la autora de la historia.
Nota: Cualquier parecido con la realidad o fantasía créanme es pura coincidencia XD (tenía que aclarar ese punto lol.)
Demetri Pov.
Es increíble en la manera que ha cambiado mi vida. Hace algunas semanas vivía en Italia deprimido pensando que la felicidad y el amor no era algo que mereciera. Sin embargo en este pequeño suburbio me he encontrado con la felicidad y el desprecio al mismo tiempo. Rosalie compone lo positivo y negativo de mi vida, quizás sea ese el motivo por el cual no puedo permanecer lejos de ella aunque sea lo que más desee en la vida. Con mas que la desee lejos los deseos de tenerla a mi lado son igual o más fuertes y ese es mi gran dilema. ¿Cómo algo tan lindo puede convertirse en algo horrible? Sera de la misma manera en que el amor se convierte en odio o el odio en amor. No lo tengo muy claro aún pero es momento de aclararlo de una vez. Hoy es el día en que sabré si Rosalie es lo que algún día tuve y perdí, pero que ella me lo ha de regresar.
Salí de inmediato de mi habitación en dirección a la cocina, donde de seguro la encontraría a ella. No me equivoque, allí estaba ella terminando su desayuno.
-Es hora de irnos.- dije rápidamente.
Rosalie me observa sorprendida por mi forma tan directa de hablarle, pero no quería perder el tiempo en protocolo.
-¡Que falta de modales los tuyos!- exclamo. –Primero "Buenos días, ¿Cómo estás?" para luego decirme cualquier otra cosa.-
Respire profundamente. No aguantaba cuando se esforzaba por ser tan perfecta, pero este día tenía que estar libre de peleas o cualquier pequeña discusión, así que no replique a su comentario y trate de dirigirme a ella de forma más educada.
-Las llaves del auto…por favor.-
-Eres el peor novio del mundo…no te esfuerzas para nada, pero no me dejare provocar por nada del mundo y las llaves están en el recibidor, querido.- comento llena de toda la paciencia del mundo. Se nota que Rosalie si se está esforzando al máximo, eso demostraba que esta muy interesada en obtener algo.
La deje a ella en la cocina y me dirigí en busca de las llaves del auto. Si me hago un gran esfuerzo por tratarla bien, aunque cuesta demasiado ceder ante ella.
-Mi amor, ¿para dónde vamos?- dijo dulcemente al llegar junto a mí. Me tomo por sorpresa por lo cual no sabía que decir.
-Hmmm en primera nada de cursilerías y en segunda es una sorpresa.- le respondí sin pensar, tanto así que no tenía ni idea a donde la llevaría. Ya que tenía que probar realmente hasta donde podíamos llegar para estar seguro de que ella sería capaz de guardar la relación en secreto.
-¡Eres un…!-
-¡Idiota! Ya lo sé vámonos ya.- le interrumpí y la tome de la mano para llegar hasta el carro.
Rosalie no se resistió para nada, al contrario le causo gracia que la interrumpiera para terminar insultándome yo mismo. Ya en el carro dominaba un enorme silencio solamente interrumpido por el volumen bajo de la radio. No sabía hacia donde me dirigía, lo único seguro es que habíamos salido de Forks. Estamos en la carretera que conduce a la gran cuidad de Seattle.
-¿Sabes lo que estás haciendo?- pregunto Rosalie, rompiendo el silencio que reinaba desde que habíamos salido de la casa.
-En realidad…no sé dónde estamos.- confesé porque no me quedaba más remedio. No sabía nada de ese lugar, sin embargo Rosalie lo conocía todo.
-Jajajaja lo hubieras dicho antes para detenernos en algún lugar.-
No iba a decir nada. Estar perdido es demasiada humillación para un día, no permitiré más.
-Demetri dime para donde me quieres llevar…yo soy tu único mapa en este momento, además soy tu novia.- insistió.
-Puedes dejar de decir que somos novios, esto es una prueba…- dije sin poder contenerme.
Rosalie desvió su mirada para el paisaje dejándome saber que me excedí con el comentario. Y reconozco que si lo hice, pero no puedo soportar que lo mencione cada minuto que decide hablar.
-Discúlpame…no es mi intención hacerte sentir mal.-
-Creo que tú siempre tuviste razón…esto es una soberana estupidez.- murmuro sin dejar de observar por la ventanilla del auto.
El no sentir su mirada sobre mí al momento de hablar me hizo sentir peor. Quizás ella no decía esas cosas con el fin de molestarme, pero aun así no pude mantenerme controlado. Continúe conduciendo por par de minutos más. Se notaba que estábamos en la costa de la ciudad. El área en la mañana- casi cerca del medio día- no se encontraba abarrotada de personas, eso lo hace un lugar tranquilo.
-¡Detén el auto ahora!- grito Rose. Sus primeras palabras desde el altercado y las últimas antes de bajarse del auto casi antes de que frenara de momento y salir corriendo hacia la playa.
-¡Rosalie! ¡Regresa, no te puedes ir!- grite en vano, ya que no me escuchaba o no quería hacerlo.
Había que alcanzarla, así que rápidamente busque donde estacionar el auto para ir tras ella.
-¡Rosalie, detente!- gritaba mientras corría tras ella, quien me lleva cierta ventaja, pero para mí buena suerte se detuvo en la orilla del mar.
-¿Qué…te…sucede?- pregunte respirando entrecortadamente al llegar junto a ella.
Para mi sorpresa, Rosalie se encontraba llorando y no me tomo mucho llegar a la conclusión que es por mi culpa.
-¡Largo de aquí! Me queda claro que ser novios por un día no significa nada para ti.- expreso entre sollozos.
Cada una de sus palabras se clavaban en mí el corazón. No puedo verla así…definitivamente no puedo.
-No llores…por favor no puedo soportar verte de esa manera.- le suplique e inmediatamente la atraje hacia mi protegiéndola con un abrazo. Si iba a llorar que lo hiciera sobre mí para que sus lágrimas me dejen marcado por siempre. Rosalie se acomodó con facilidad, es como si mi cuerpo estuviera a su medida.
-No logro comprender como puedes llegar a ser tan frio...- me reclamo.
Había llegado el tiempo de soltar parte de lo que me estaba matando por dentro.
-No sé hacerlo de otra manera…te pido…te pido perdón por ser así.-
Mientras nos encontrábamos abrazados, no podía dejar de observar el mar infinito que se encontraba frente a nosotros y pensar en lo hermoso que era. Sin darme cuenta Rosalie rompió en abrazo que nos unía y sentó sobre la arena. Rápidamente la acompañe sentándome junto a ella. Mirándome a los ojos dijo:
-Comprendo muy bien el mundo frio en donde estamos viviendo…es solo que me canse de vivir allí…me canse de tratar de ser perfecta…me canse de no vivir mi vida…me canse de huir de la felicidad…-
Sus palabras estaban acompañadas de un toque de agotamiento que no era desconocido para mí. Por fin ella había decidido abrir su corazón realmente para tratar de ser comprendida. La verdadera Rosalie está resurgiendo en estos momentos.
-Sabes que te comprendo mejor que nadie y de igual manera debes comprenderme tu a mi…debes comprender que no es nada fácil confiar en alguien y mucho menos si lo que está en juego es nuestro corazón…-
Una hermosa sonrisa se dibujó en su rostro. Esplendida. Radiante al igual que ella. Hasta sus ojos comenzaban a brillar de nuevo.
-Pero hay una diferencia…yo lo estoy intentando y al parecer a ti no te importa…tus intenciones son lograr que desaparezcan las esperanzas que tengo de ser feliz a tu lado.- me reclamo con todo el derecho que tenía en decir la verdad.
Antes de contestarle tenía que escoger las palabras adecuadas. Me sentía nervioso y mis dedos comenzaron a jugar con la arena. Ella esperaba paciente una respuesta de mi parte.
-Tienes razón. Mis intenciones siempre han sido alejarme de ti, pero…hace tan solo una noche cambie de opinión, ahora mis intenciones son conocerte para tomar una decisión sobre qué debo hacer contigo.-
Su mano tomo inesperadamente la mía uniendo ambas. Ahora estábamos unidos doblemente: nuestros ojos y nuestras manos.
-Conocerte es lo único que deseo.-
Luego de eso no emitimos más ninguna palabra. Nuestros ojos lo decían todo. El reflejo de cada uno en los ojos decía más sobre lo que éramos y somos en estos momentos que lo expresado en palabras. Nunca había vivido un momento tan lleno de magia como el de ahora…ni siquiera en aquella época.
-Mi madre murió cuando tenía 3 años apenas recuerdo como era…mi padre lo es todo para mí, pero no es suficiente, nunca es suficiente para mi…necesito lo más posible para no sentirme sola en este mundo, así que el poder es lo único fácil de adquirir, pero difícil de dejar…- confeso repentinamente Rosalie sin romper la magia que se había creado.
-Mis padres murieron hace casi 5 años, pero desde antes mi comportamiento no era el mejor. El factor de ser hijo único y tenerlo todo me llevo a caminos peligrosos de los que pensé que jamás saldría, sin embargo conseguí una brújula en mi camino…pero al perder a mis padres todo cambio, no tenía ganas de continuar con nada, pero…- calle al final porque no quería hablar sobre el dolor más grande que abarca mi alma.
-Solo me he enamorado una vez en toda mi vida, pero todo fue un fracaso, así que desde ese día me cerré para el amor porque pensé que nunca más regresaría, quizás en forma de castigo por mis actos, así que comencé a buscar migajas de amor…hasta que llegaste tú, un prepotente que quería poner mi mundo de cabezas, sin embargo con mas que te molestaba más me gustabas aunque fuera difícil de admitir y creer…-
-Yo también ame con pasión y locura…y conocerte fue todo un cambio en mi vida…no querer admitir los sentimientos que provocas en mí ha sido toda una lucha interna que el corazón ha ganado…quiero intentar ser diferente…quiero saber si la vida nos dará la oportunidad nuevamente de amar.-
-Demetri…no tienes que ser diferente.- susurro ella en mi oído, haciendo el primer movimiento desde que habíamos comenzado a hablar.
Me arrodillo y ella no tarda en hacer lo mismo. Me hacerco lo más posible hasta su oído y susurro:
-Rosalie, quiero ser diferente por ti.-
Ella toma mi rostro en sus manos y me besa tiernamente los labios.
-Ya conoces mi verdad.- susurro distanciando un poco nuestros labios.
-La verdad que nadie conoce.- susurre de igual forma.
-La verdad que nos une para siempre.-
-La verdad que nunca nos separara.-
-La verdad que escogieron nuestras vidas.-
-La verdad es que te quiero.-
-La verdad que nos convierte en almas gemelas.-
-La verdad es que lo que suceda de ahora en adelante nos marcara para siempre.-
-La verdad es que te amo.-
Sin poder aguantar más disipe la distancia de nuestros labios y la bese apasionadamente entregándome completamente a ese simple acto de besar a la mujer por la que estaba comenzando a sentir algo que las personas comunes llaman amor.
Fin Demetri Pov.
Rosalie Pov.
Por fin habíamos roto todas las barreras que impedían que fuéramos felices. Con este gran beso Demetri y yo sellábamos nuestra unión, la cual no será fácil de mantener de eso estoy segura, pero no había deseado tanto algo como tenerlo junto a mí.
Demetri rompió el beso al igual que en las otras ocasiones. La desesperación me invadió no deseaba que se arrepintiera de lo que había ocurrido al igual que siempre.
-Rose, no será un camino fácil, pero quiero saber si…quiero saber si quieres recórrelo junto a mi.- me propuso algo nervioso.
Lo busque con la mirada porque quería verlo a los ojos antes de contestar a su propuesta.
-Acepto no dejarte escapar y demostrarte que nuestro amor triunfara más allá del odio.-
Y así arrodillados frente al mar cerramos con un beso nuestro pacto de amor.
Continuara…
Hasta aquí, pero no se e desanimen que es tan solamente la primera parte de la cita de Demetri y Rose. En el próximo el desenlace de la cita y el comienzo de diferentes pruebas para este amor tan lleno de complicaciones. Espero sus Reviews para así conocer sus pensamientos, ideas u opiniones. ¡Nos vemos en el próximo capítulo!
~Tenchi~
