"¡Empieza justo después de la publicidad, preparaos!" Gritó Kotori más que divertida para después correr a su sitio. En el suelo, en frente de la mesita, y la primera fila ante la televisión, sobre un cojín entre Umi y Honoka.

Maki estaba sentada en un sillón con las piernas cruzadas, mientras que Nico se había sentado en uno de los enormes apollabrazos de ese mismo sillón; el derecho, para ser exactos. En el izquierdo estaba Hanayo, y en un cojín en frente del sillón, Rin.

Le habían dejado el sofá a Nozomi y Eli, para que estuviesen más cómodas ya que la casa era suya, pero la rubia parecía estar de todo menos cómoda.

"¿Estás bien, Elicchi?" Le susurró la pelimorada, un tanto preocupada.

"¿Uh? S-Sí... Es sólo que... no me gustan las películas de miedo..."

"Oh, Elicchi, no te preocupes. Yo voy a estar justo aquí, contigo. No va a pasar nada malo, sólo es una película."

Y en ese momento, la luz se apagó, dejando el cuarto a oscuras, ya que las persianas estaban bajadas.

Eli dio un salto en el sitio, para después abalanzarse sobre Nozomi, que estaba a su lado. La abrazó con fuerza, como si su vida dependiese de ello. Cerró los ojos, y escondió su cara en el cuerpo de la pelimorada, rezando para que fuese lo que fuese que había ocurrido, acabase pronto.

"Bien, ya apagué la luz~ ¡La peli va a empezar!" Dijo Kotori con diversión, al tiempo que volvía a su sitio junto con Umi, la cual ya se encontraba temblando y abrazada a aun cojín, y Honoka, que parecía emocionada, casi tanto como Kotori.

Todas estaban en sus respectivos sitios, cuando la película empezó. A penas habían pasado cinco minutos pero Umi, Eli y Hanayo estaban temblando y lo estaban pasando muy mal. Por otra parte, Kotori, Maki, Honoka y Nozomi parecían bastante interesadas en la trama. Se podría decir que Rin y Nico sentían indiferencia hacia la película, sólo intentaban mantenerse alerta para no sufrir ningún susto fatal.

Pero en una película de miedo, los sustos eran algo inevitable.

"¡AH! ¡K-KOTORI!" Gritó Umi, abrazando a Kotori con la suficiente fuerza como para tirarla al suelo.

"¡Que alguien me ayude!" Gritó Hanayo, sentándose encima de Maki de un salto y abrazándola, escondiendo su cara entre los mechones rojizos de la pelirroja. La cual, por cierto, agradecía que las luces estuviesen apagadas y nadie pudiese apreciar su notable sonrojo, por lo que sólo se limitó a acariciar la espalda y cabeza de Hanayo, intentando que se sintiese mejor. Si hubiese visto la mirada de Nico en ese momento, seguramente le hubiese temido más que a la propia película.

"N-Nozomi..." Por su parte, la rubia se había quedado casi sin voz del susto, y lo único que acertó a hacer, fue agarrar una manta y taparse entera mientras se abrazaba a dicha pelimorada.

"¿Tienes miedo, Elicchi?" Preguntó en un susurro.

"S-Sí..."

Nozomi sonrió al ver lo asustada que estaba Eli escondida bajo la manta. Intentó pensar en algo para que su rubia se sintiese mejor, así que como no se le ocurría otra cosa, la intentó convencer de que sólo era una película, que esas cosas no ocurrían en realidad, aunque personalmente ella creyese que sí.

Sus intentos se vieron interrumpidos por otro susto, y aún peor que el anterior. La primera en gritar fue Umi de nuevo, que no se había soltado de Kotori. Nico también gritó, esperando que Maki dejase a Hanayo y la abrazase a ella, pero fue en vano, así que Rin al escuchar el grito de Nico, la tiró del sillón y la abrazó en el suelo.

Eli dio un salto en el sofá, y se abrazó a Nozomi como un koala, entrelazando las piernas por detrás de su espalda y los brazos por detrás de su cuello, escondiendo la cara en su cuello. Seguía tapada por la manta, así que si las demás se giraban sólo verían las cabezas de ambas. Nozomi sonrió, y encontró aquella oportunidad como una de las mejores que la vida le había regalado.

Siento lo de Maki-chan, Nicocchi. Pero el cielo me ha querido ceder esta oportunidad a mí.

"Shh, Elicchi, todo está bien..." Comenzó por acariciar su espalda por debajo de la manta mientras Eli seguía temblando como si tuviese hipotermia.

De pronto, otro susto.

Esa vez, la primera en gritar fue Hanayo, que se abrazaba también a Maki, mientras ella intentaba contener su sonrojo.

"¡Umi-chan, no te mueras!" La razón por la que Umi no había gritado, era por que ya había perdido la consciencia en brazos de Kotori. Era demasiado para la pobre.

"Nico-chan, resiste-nya!" Rin por su lado, abrazaba a Nico y frotaba su cabeza contra su brazo como si de un gato se tratase.

"Te he dicho que me sueltes." Pero Rin no era Maki, y Nico había perdido la emoción de gritar por una película de miedo.

"N-Nozomi... Abrázame más fuerte..." Susurraba Eli, que luchaba por no dejar escapar un grito justo en el oído de su prometida. Nozomi la abrazó con un poco más de fuerza y siguió acariciando su espalda con delicadeza, en silencio, pero poco a poco bajando ambas manos más y más por su columna vertebral. Algo que la rubia, a causa del miedo, no notaba.

"M-M-M-Maki-chan..."

"N-No pasa nada, Ha-Hanayo..."

Por mucho que pudiese contenerse, sentir el olor de su compañera de clase tan cerca, con tanta intensidad, la había descolocado por completo. Había perdido su concentración en la película, en la Umi desmayada que había encima de Kotori, en las palomitas, en todo.

Una vez más, otro susto. Ni si quiera Honoka pudo evitar gritar y dar un saltito, al igual que Kotori.

"¡Nya!" Gritó Rin, abalanzándose sobre Nico, que ya había desistido y prefirió resignarse.

Todas pensaban que pasarían otros diez minutos hasta el próximos susto, por eso se relajaron e intentaron volver a calmar su respiración, bajar un poco la guardia y ese tipo de cosas. Pero pensaron mal, y otro susto, mucho peor a los anteriores, causó que todas se asustasen y gritasen. Nozomi inclusive.

Pegó un salto en el sitio con Eli encima, y, bueno, de la impresión, sus manos, para entonces en la parte más baja de la espalda de la rubia, buscaron algo que agarrar para descargar la tensión.

Eso asustó más a Eli que nada anteriormente sucedido en la película.

"¡N-N-N-NOZOMIIII!"


Esa misma noche, después de que la película terminara, Nico se librase de Rin, y Umi volviese en sí; Nozomi y Eli se encontraban en su habitación. Eli abrazada a Nozomi, porque después de los sustos, se le hacía casi imposible dormir, y sólo sentía la seguridad necesaria rozando la piel y sintiendo cerca a su querida prometida.

La pelimorada le susurraba con tranquilidad letras de canciones, para intentar que Eli conciliase el sueño, pero aún así, lo único que conseguía era que temblase menos.

"O-Oye, Nozomi..."

"¿Sí?"

"...¿p-por qué me agarraste el trasero antes?"

"¿Q-Q-Qué? Yo n-nunca hice n-nada de eso..."

Pero las dos sabían de sobra la verdad, así que Eli levantó un momento la cabeza y miró a Nozomi con seriedad, hasta que esta desistió.

"Está bien... Pues, ¿sabes? U-Una vez leí que... hmm... que... si agarras una parte que te guste del cuerpo de alguien que quieres...s-se te pasa el miedo..."

"¿En serio?" Preguntó la rubia incrédula. Claro que en la oscuridad de la noche, no podía ver como los labios de Nozomi le temblaban al mentir

"Por supuesto."

"¡Habérmelo dicho antes!"

Y Eli, inocentemente, creyendo las palabras de su amada, hizo lo escuchado.

¿Esto es lo que Nozomi llama un washi washi? Pues la verdad es que estoy mucho más tranquila... Ahora entiendo por qué Nozomi es una persona tan pacífica...


A/N: Eso es confianza en tu pareja y lo demás son tonterías. La comedia de este fic me puede, así que perdón si a alguien le incomoda u ofende, en serio. Por cierto, el MakiPana es tan...*corazones, más corazones*

¡Espero vuestros comentarios, chicos! ¡Un abrazo desde España!