Disclaimer: Fairy Tail y Bleach, le pertenecen a sus respectivos autores, Hiro Mashima y Kubotite. El presente es solo una reinvención-crossover de sus maravillosas historias, hecha por mí, sin ningún ánimo lucrativo, tristemente...
"La mujer de la que me enamoré era el tipo de mujer que moriría por su hijo... Vive bien, crece bien, y no te mueras antes que yo. ¡Ah!, y si puedes, muere con una sonrisa. Si no...No podré mirar a la cara a tu madre".
[Isshin Kurosaki]
–Vamos, Ichigo sal, ya han pasado dos días, no seas inmaduro y sal.
–No saldré de aquí.
–Oh vamos, Ichigo. No exageres las cosas, no creo que haya sido tan malo.
– ¿"No haya sido tan malo"? ¡Para mí sí lo fue!
–Tal vez me dejé llevar un poco pero no es para tanto, no es cómo para que no salgas de tu habitación en dos días completos. Ve el lado positivo, al menos fue divertido….bueno, en mi caso lo fue…
– ¿¡Divertido!? ¿¡DIVERTIDO!? ¿¡Lo dices en serio!? He tenido que orinar sentado los dos últimos días, ¡SENTADO! ¡Eso no es divertido! ¡Nada divertido!
– El lado bueno es que puedes hacerlo, sentado, pero por lo menos puedes hacerlo…si hubiese hecho lo que decía en la página sesenta y cuatro, no podrías si quiera hacer eso.
– ¡Oh dios mío! ¿¡Qué clase de libro infernal es ese!?
–Un libro que me prestó Erza, ella dijo que nunca había probado lo que aparecía en él. Pero según me explicó eran técnicas para liberar estrés.
– ¡Esas eran técnicas para torturar no para liberar tensión!
– ¡Pero funcionaron! No estoy estresada en lo absoluto.
– Lo sabía, sabía que Erza tenía algo que ver en esto…sólo ella puede tener una mente tan retorcida cómo para tener un libro de esos.
–Estás exagerando un poco las cosas, Ichigo.
– ¿Sigue sin querer salir?
–Sí, dice que no saldrá.
–Maestro Ichigo, soy yo Lisanna.
–No me convencerás tú tampoco, Lisanna.
– ¿Qué sucederá con el entrenamiento?
–Quedará pospuesto, algún día lo retomaremos.
–Pero…pero…estaba dando resultados, me estaba volviendo fuerte y-
–Lisanna.
–.…–
–Por favor…quiero…quiero estar solo…
–.…–
–…..–
–Está…bien…te dejaremos solo…Lisanna…
–Sí…
El joven rey dio un suspiro, aunque a diferencia de los que suele hacer, éste no era de irritación o molestia, era más un suspiro de melancolía combinada con algo de pesar.
La habitación estaba silenciosa, la única fuente de luz que había era una pequeña abertura entre las cortinas. Ichigo yacía acostado en su cama observando el techo, había estado así desde la noche anterior. Pasaron un par de minutos y volvió a escuchar que llamaban a su puerta, ya sabía exactamente quién era por la forma en la que lo estaban haciendo.
– ¿Qué quieres, Erza?
– ¿Cuándo vas a salir?
–Déjame en paz.
Erza intentó forzar la puerta pero el seguro que tenía era demasiado grande como para forzarlo sólo con fuerza bruta.
–Abre la puerta.
–Dije que no lo haré.
– ¡ABRE!
–No.
–Cobarde.
–Loca.
–Imbécil.
–Loca.
–Idiota.
–Loca.
–DEJA DE LLAMARME LOCA.
–Tú deja de intentar abrir la puerta de mi habitación por la fuerza, hay algo que se llama privacidad ¿Sabías?
–Se llaman aposentos, estúpido.
–De nada sirve que intentes hacerme molestar, no voy a salir.
–Entonces…yo, Erza Knightwalker, comandante de la Guardia real y capitán general de la segunda división de guerra, te reto a ti, Ichigo Kurosaki rey de Edolas a un combate uno a uno por la corona. Ahora sal y defiende tu honor.
–…..–
–..…–
–No saldrás… ¿Verdad?
– ¿Cuál fue tu primera pista?
–Eres un imbécil ¿Lo sabias?
–Bueno me lo dices todo el tiempo, un día de estos terminaré creyendo que es cierto.
–No me moveré de aquí hasta que salgas.
–Es en serio Erza, déjame tranquilo.
– ¿Te hizo lo de la página sesenta y cuatro?
– ¿Qué…? De qué estás… ¡No! ¿Qué diablos, Erza?
–Entonces no veo la razón de por qué no quieras salir.
–De todas maneras, ¿Qué demonios es eso de la "página sesenta y cuatro"?
–La persona que está dominando toma unas pinzas y el látigo, entonces con las pinzas-
– ¡Detente! ¿Sabes qué? No quiero saberlo, ya fue suficiente con lo del otro día.
–Le dije que no hiciera nada de la página cincuenta hacia arriba o pasaría esto.
–No es por eso…es…otra cosa.
– ¿Qué es entonces?
–Vete, Erza…
–…–
(Diez minutos después….)
–No ha dicho más nada… ¿Se habrá ido?– se preguntó el Shinigami observando hacia la puerta.
– ¿Erza?
–….–
–Hey, Erza… ¿Estás allí?
–…..–
–Bien, parece que se fue.
Otra vez todo estaba en silencio. Aunque no duró mucho, el sosiego fue roto por un sonido característico de bisagras rechinando, a medida que las ventanas se abrían, un intenso rayo vespertino rasgó las sombras, cosa que forzó a Ichigo a taparse el rostro con las manos, la luz enceguecedora se hizo cada vez más intensa a medida que las cortinas se abrían. El peli-naranja pudo escuchar otro ruido proviniendo de la ventana, el sonido de metal trastabillándose, con tantas armaduras a su alrededor ya era un sonido muy familiar para él. Pero éste sonido no era cómo el de las pesadas armaduras de sus guardias o de los demás soldados, éste era un sonido menos intenso. Aun con el rostro tapado con las manos, observó una figura femenina que detuvo su avance justo frente a su cama.
–Demonios….dime que no lo hiciste…
–Levántate, todos te esperan.
–Te he dicho cientos de veces que no entres a mi habitación sin permiso.
–Aposentos.
–Lo que sea.
–Si no sales te llevaré a rastras.
–Déjame sólo, Erza.
La guerrera de cabello escarlata bordeó la cama hasta que llegó a donde estaba acostado el Shinigami, seguidamente lo tomó por el kosode de su shihakusho y lo levantó. A pesar de esto, Ichigo apenas reaccionó, cosa que logró que una expresión de confusión inundara el rostro de la fémina.
– ¿Qué diablos te sucede?– preguntó Erza frunciendo el ceño y observando fijamente al joven.
–Nada…
Knightwalker ante la negativa del muchacho por responder lo agitó un poco, nuevamente no hubo mucha reacción por parte del adolescente, ni siquiera una queja.
–Es claro que estás mal ¿Qué te sucede?
–Hoy es…diecisiete de junio…
– ¿Y eso qué?
–Es el aniversario de la muerte de mi madre….
Erza notó cómo la mirada del rey de cabello naranja estaba llena de tristeza, ella bajó su mirada y lo soltó, dejándolo caer nuevamente en su cama.
–Siempre en esta fecha mi padre, mis hermanas y yo visitábamos su tumba…
–Es verdad…olvidé que tenías una familia antes de llegar aquí.
Ichigo dejó de observar el techo por un momento y dirigió su mirada a su guardaespaldas.
– ¿Tú tienes…?
–No que yo sepa.
–Todos tienen-
–No sé a qué quieres llegar con esa pregunta– interrumpió la peli-escarlata sintiéndose algo incomoda al hablar respecto al tema.
–Perdón…no tengo derecho a preguntar. No tengo derecho a saberlo….pero…si alguna vez deseas hablarlo con alguien, puedes hacerlo conmigo.
–…..–
–Pero mientras tanto puedes irte de mis aposentos, quiero estar solo.
–Yo….no es que no tenga una familia, es solo que nunca los conocí.
El Shinigami sustituto estuvo a punto de decir algo más para convencerla de que se fuera, pero al escuchar que empezó abrirse, se cohibió y decidió no hacerlo.
–Según lo que me contaron mis tutores. Yo provenía de una pequeña provincia de Edolas, demasiado pequeña para siquiera ser tomada en cuenta dentro del imperio, por esa razón el pueblo donde nací era extremadamente pobre, incluso para que una "familia" pudiera subsistir…por eso, a penas cumplí tres años, mis padres me llevaron a un centro de reclutamiento y me vendieron, me cambiaron por quinientos jewel…eso es lo que costaba mi vida para mis progenitores, quinientos jewel. Crecí rodeada de soldados, armas, guerra y violencia. No tuve padres que me criaran, lo más cercano a eso fueron mis tutores y mentores, nunca me interese en buscarlos…no buscaría a alguien que fue capaz de vender a su hija…así que sí…no tengo una familia bajo el término que tú la conoces.
–….–
Él supo de inmediato que ella no mentía, no eran invento suyo ni nada por el estilo, realmente había un trazo de dolor en sus ojos. En ese momento ambos compartían la misma mirada de tristeza y la misma expresión de melancolía, algo que pensó que sería imposible ver en alguien cómo Erza.
–Yo….amaba mucho a mi madre, todavía lo hago…pero, cuando ella murió…tenía muchos sentimientos reprimidos que me hacían sentir como si me ahogara. Pero me los guarde todos porque pensé que debía ocuparme de ellos yo solo. No me di cuenta de cuan triste ponía a todo el mundo a mi alrededor…
– ¿Entonces por qué sigues aquí encerrado?, Solo estás logrando que los demás se sientan preocupados por ti.
–Cierto…tienes razón…estoy volviendo a hacer lo mismo, estoy haciendo que los demás se entristezcan por mi culpa, lo siento…pero no saldré todavía…quiero estar solo un tiempo.
–.…–
Increíblemente la terca Erza decidió dejarlo solo, así que se dirigió a la puerta para marcharse, pero antes de terminar de abrir la puerta, el Shinigami dijo una última cosa.
–No digas que no tienes familia porque…yo ya te considero parte de la mía.
Erza no pudo evitar cambiar momentáneamente su expresión neutra a una llena de sorpresa, incluso sus mejillas se ruborizaron un poco pero enseguida frunció su ceño y se marchó.
(Una hora después….)
/Nuevas instalaciones de Fairy Tail/
La nueva edificación del gremio era totalmente distinta, ya no tenía apariencia de planta o árbol como la anterior. Ahora parecía más una fortificación militar, no sería una exageración decir que parecía un castillo en miniatura. Sin embargo, el gremio mantenía su calidez y sensación hogareña intacta, la mayor diferencia siendo que ahora gozaban de poseer su propia armería, piscinas, duchas e incluso su propia cámara de entrenamientos.
Los arquitectos designados a supervisar la reconstrucción del gremio pusieron mucho empeño en dicha tarea, y a pesar de eso había algo que no cambió en lo absoluto, eso probablemente fue lo que más agradecieron los miembros del gremio, el bar, el nuevo bar era más amplio y con mayor selección de licores incluyendo sus propias reservas de diferentes bebidas guardadas en un sótano debajo de la barra.
Había habitaciones especiales para todos los magos e incluso una veintena de habitaciones apartadas sólo para invitados.
El sistema de trabajos ahora que se legalizó el gremio era más fácil y fluido, no sólo recibían peticiones de ciudadanos o de personas influyentes, también recibían solicitaciones del imperio mismo, trabajos simples para los que no había necesidad movilizar un pelotón entero del ejército, cazar bandidos, rescatar personas desaparecidas, esta colaboración con el imperio logró que las personas recuperaran la confianza en Fairy Tail y el sistema de gremios.
Nuevamente el desastroso gremio se convirtió en un pionero, antes al resistir la purga de gremios, ahora al demostrar que un gremio podía colaborar con el ejército. Lenta pero de manera segura Fairy Tail estaba recuperando su gloria de antaño. A diario recibían solicitudes de trabajo y muy a menudo se presentaban personas para ser admitidas en el gremio, lo único faltante era un maestro, el cual no tenían desde que fue asesinado en las purgas.
Aun así no había demasiada prisa por tener uno, todavía no habían leyes de regularización de gremios y a pesar de que debatiesen constantemente sobre quién podría ocupar el puesto no lograban ponerse de acuerdo. Una de las opciones más fuertes y en la que todos concordaban era Ichigo como nuevo maestro del gremio, por desgracia se le hacía imposible a causa de su cargo como rey. La segunda opción era que Lucy tomara las riendas del gremio pero esta era descartada de inmediato al Shadow Gear oponerse contra esta opción. No había mucha prisa en la búsqueda de un nuevo maestro, pero sería problemático si en un futuro se instauraban leyes para regularizar los gremios y Fairy Tail seguía sin tener un representante definitivo.
A pesar de esos pequeñísimos problemas, era seguro pensar que Fairy Tail había logrado renacer más fuerte y unido que antes.
– ¿Entonces cómo van las cosas por allá en el palacio ahora que eres de la realeza?– preguntó Lucy Ashley dirigiéndose a Mirajane mientras se sentaba a su lado en la barra.
–Oh ¿Qué cosas dices, Lucy? No soy de la realeza– respondió la albina con una sonrisa apenada en su rostro.
–No aún, querrás decir– agregó Cana en un tono modesto también sentándose junto a las magas.
– ¿Él sigue sin hacer algún movimiento?– preguntó la rubia antes de tomar un sorbo de su trago.
–Sí, Ichigo es demasiado tímido con las mujeres como para hacer algo así…a veces me gustaría que no se reprimiera tanto en ese aspecto.
–Ese idiota, ustedes son como la pareja perfecta. Incluso más que "ese" par– comentó Ashley señalando a Alzack y a Bisca.
La Strauss se sonrojó al imaginarse a sí misma y al Kurosaki en una de las escenas en las que normalmente estaba involucrada la pareja de magos. El estruendo de las puertas abriéndose la sacó de sus pensamientos.
Inmediatamente todos se giraron para ver quién había llegado, tal vez fuera Fireball que llegó de hacer algún trabajo de entrega o quizás era alguien trayendo una solicitud. Para sorpresa de todos no era ninguna de las dos posibilidades, era alguien que nunca imaginaron ver entrar por las puertas del gremio y más aún sin un pelotón de soldados a su lado, era Erza Knightwalker quién había llegado, la famosa cazadora de hadas entrando al gremio cómo si nada.
Lucy instintivamente se levantó de su asiento y tomó su látigo para ponerse en una posición defensiva.
– ¿Qué quieres tú aquí?– preguntó rudamente la maga con cabellos dorados.
Erza no respondió, ni siquiera la observó, la ignoró cómo si no fuera más que un mosquito intentando molestarla. Todos estaba extremadamente tensos ante la presencia de la guerrera en el gremio, las únicas que no se enervaron al verla fueron Mira y Lisanna quienes al estar tan acostumbradas a la presencia de la peli-escarlata no se sintieron amenazadas por su llegada, aunque sí se sorprendieron mucho de que estuviera en el gremio.
–Te pregunté ¿Qué haces tú aquí?
Erza inspeccionó el lugar durante unos segundos, luego hizo contacto visual directo con Lucy. La temida guerrera vio a la rubia con una mirada muy fría, tanto que hizo a la joven maga retroceder involuntariamente. Sin embargo, ésta seguía observando a Knightwalker con mucha intensidad. Ninguno se atrevió a decir algo, nadie quería causar una pelea dentro del gremio y más aún a sabiendas que apenas tenían cinco meses como gremio legalizado.
–No te equivoques maga, no he venido por ti. Ustedes ya no son de mi interés, desgraciadamente ya no puedo darles caza…pero si te quieres poner en mi radar por voluntad propia…bueno, esa sería una oferta que no podría rechazar– respondió con una sonrisa sarcástica en su rostro.
–Desgraciada… ¿Cómo te atreves?– bramó Lucy apretando fuertemente sus dientes, a pesar de su ira, la maga rubia sabía que no podía cometer una tontería e intentar atacarla.
–Ya, ya cálmense ambas. Erza ¿Qué te trae a aquí? es muy inusual que vengas así, de hecho, nunca has venido al gremio– dijo Mirajane levantándose de su silla también. La albina estaba intentando evitar que se formara una guerra en el gremio y por consecuencia Fairy Tail volviera a estar en la mira del ejército.
–Ya sé por qué ha estado actuando así los últimos días.
– ¿Te refieres a Ichigo?
–Sí…
– Oh, ¿Por eso viniste?
La mujer de cabello escarlata asintió en respuesta.
– ¿Te gustaría hablarlo en otro lugar?
Nuevamente Erza no respondió con palabras en cambio su respuesta fue encogerse de hombros.
–Entonces salgamos, vengo en un momento Lucy– avisó la hermosa maga antes de salir junto con Knightwalker
La Ashley se acercó a Lisanna quién estaba sentada en una mesa junto al recién recuperado Elfman.
– ¿Desde cuándo se llevan tan bien?
–Durante los últimos meses hemos entrenado junto al maestro Ichigo, por eso la tensión entre nosotros ha disminuido…aun así no estoy segura de si ella de verdad cambió o solo lo aparenta…
–…– Lucy no comentó nada más, sólo se mantuvo pensativa respecto a lo que había dicho su compañera.
/A las afueras del gremio/
Ambas salieron de la edificación y se aproximaron a unos bancos que había cerca de una pequeña fuente a las afueras del lugar.
– ¿Cómo sabes que es lo que le sucede? A mí no me quiso decir nada ni tampoco me permitió entrar– preguntó Mira sentándose en uno de los bancos.
–Entré a sus aposentos usando la ventana.
–Oh…vaya… ¿Entonces qué fue lo que te dijo?
–Dijo que es a causa de su madre.
– ¿Su madre…? Pero él me había dicho que ella falleció cuando apenas era un niño…
–Exactamente, hoy es el aniversario del fallecimiento de su madre.
Mirajane bajó su mirada un poco entristecida por no saber un detalle tan importante como ese. Aunque no tenía la culpa, él le contó bastante de su pasado y su vida antes de llegar a Edolas pero no profundizó tanto en aspectos tan personales cómo los detalles del fallecimiento de su madre.
–….–
La militar se dio la vuelta y comenzó a marcharse.
–Te lo dije para que lo buscaras….no soy la persona ideal para levantarle los ánimos, no se me dan los sentimentalismos.
–Gracias, Erza.
La general hizo caso omiso al agradecimiento de la albina y siguió su rumbo. Mira sonrió un poco al darse cuenta que aunque fuera orgullosa sobremanera, Erza de verdad se preocupaba por Ichigo, por lo menos lo suficiente como para pedirle ayuda. Pero claro, ella nunca admitiría tal cosa.
La mayor de los Strauss se levantó del banco e ingresó al gremio de nuevo.
Se dirigió directo a la mesa en la que se encontraban sentados sus hermanos. Mira colocó una mano en la cabeza de Elfman y lo acarició un poco.
–Iré un momento al palacio, mientras tanto pueden ir arreglando las cosas para el picnic.
– ¿Qué quería?– preguntó la menor de los Strauss.
–Vino para decirme algo sobre Ichigo, no te preocupes, no es nada importante– respondió Mira con una sonrisa en su rostro.
– ¿Segura?
-Sí, no te preocupes.
–Entonces le diré a los chicos que se preparen.
–Hermana, no tardes mucho– dijo Elfman antes de abrazarla fuertemente.
Mira respondió con una cálida y maternal sonrisa para luego corresponder dulcemente el abrazo de su hermano menor.
–No te preocupes, Elfman. Sólo iré al palacio por un momento, ¿No te decidirás a mudarte con nosotros, verdad?
–Yo…quiero estar con ustedes pero no quiero estar allá, me da miedo vivir entre todos esos soldados.
–No tienes por qué temer, Ichigo es el nuevo rey, mientras él lo sea no pasará nada. Además, muchos de ellos son buenas personas.
Elfman movió su cabeza de lado a lado en negativa mientras abrazaba con más fuerza a su hermana. Lisanna se levantó también y se unió al abrazo fraternal, Elfman rodeó a Lisanna con su brazo y la apretó un poco. El único varón del trío Strauss empezó a derramar unas cuantas lágrimas de felicidad al poder estar nuevamente con sus amadas hermanas.
Después de unos minutos abrazados, lentamente se desligaron, Mira besó la frente de sus dos hermanos antes de partir hacia el palacio.
(Media hora después….)
/Palacio Real/
Mirajane recorrió el palacio hasta llegar a los aposentos de Ichigo. Como era usual, los soldados y sirvientes saludaban enérgicamente a la maga.
Ella sin darse cuenta se convirtió en alguien muy querida en el castillo, la mayoría de habitantes del palacio la llamaban "el ángel Mirajane" en referencia a su brillante y reconfortante sonrisa. A causa de su relación tan estrecha con el nuevo regente algunos sirvientes y soldados sobre todo la Guardia Real la empezaron a llamar "reina", extraoficialmente dando por sentado que sería la futura esposa del rey.
La Strauss se detuvo frente a la voluminosa entrada que daba a la aposentos de Ichigo, inmediatamente llamó a la puerta.
–Hola, Ichigo.
– ¿Qué sucede, Mira?
– ¿Puedo entrar?
–….–
Mirajane tomó la manecilla de la puerta, no tenía mucha esperanza en lograr ingresar ya que el Shinigami se había encerrado. Para su sorpresa al tirar la manija hacia abajo la puerta se abrió. Tal parecía que Erza salió por la puerta intencionalmente para que quedara abierta e Ichigo no se tomó la molestia en volver a cerrarla. Al ingresar a la habitación lo vio tumbado en la cama con una mirada un tanto perdida y triste.
Mira sin mediar palabras se sentó en el borde de la cama junto al rey de cabello naranja.
–Lo siento…
– ¿Por qué te disculpas?
– Escuché lo de tu madre…creo que fui algo egoísta al querer forzarte a salir de tu habitación en este estado…
–No. Yo soy el egoísta aquí…me encerré a ahogarme en mis propias penas y no pensé en lo que sentirían ustedes al respecto.
– ¿Extrañas a- Mira fue interrumpida por la prematura respuesta de Ichigo.
–Sí…todos los días, cada minuto, cada segundo…los extraño a todos…
–….–
–….–
–Sé que no podremos reemplazar a Yuzu y Karin…o siquiera a tus amigos…tampoco intentaría hacerlo, pero puedes considerarnos tu familia, Lisanna y Elfman te ven cómo una especie de "hermano mayor"…aunque Elfman sea mayor que tú…y los demás en el gremio también te tienen mucho afecto así que no creas que estás solo.
El Kurosaki se levantó de manera que quedó sentado en la cama y se giró para observar a la maga.
– ¿Qué tonterías dices?
Mira se sorprendió ante la respuesta del adolescente y consecuentemente se sintió algo triste.
–Ustedes ya son mi familia, eso ya lo sé…pero no puedo evitar dejar de pensar en mis hermanas…en lo que sucedió en la Sociedad de Almas…no sé si mis amigos sobrevivieron…no sé si mis hermanas y mi padre están a salvo…no podré verlas más nunca…no podré visitar la tumba de mi madre…
Mira se acercó más al peli-naranja y lo rodeó con sus brazos para intentar reconfortarlo.
–Todo estará bien. Si lo que me contaste sobre tu padre es cierto, entonces no hay nada que temer, él las mantendrá a salvo y estoy segura que de alguna u otra forma la Sociedad de Almas habrá resistido la invasión. Yuzu y Karin siempre estarán contigo mientras las tengas en tu corazón.
Mirajane apretó más al Shinigami. Éste asintió ante lo que había dicho y correspondió su abrazo también.
–Juzgando por la apariencia de su hermano, ellas deben ser muy lindas ¿Qué edad tendrían en este momento?
–Son mellizas, en este momento deben tener catorce.
–Me gustaría poder conocerlas.
–Tú y Lisanna se llevarían muy bien con Yuzu, ¿Sabes? A ella también le gusta cocinar, Karin se llevaría mejor con alguien como Levy...o Erza. Mi padre por otro lado es…él es…bueno, él…es un poco "excéntrico."
– ¿Qué tal tus amigos?
–Ahora que lo pienso….sería gracioso que Chad y Elfman se conocieran, ambos son unos gigantones nobles. Keigo y Dan también se llevarían bien, sobre todo porque esos dos sólo saben exagerar y dramatizar las cosas. Tatsuki y Lucy también, Tatsuki es una gran artista marcial, es más, si no fuera por mis poderes de Shinigami, creo que ella podría patearme el trasero…parece que eso es algo que tienen ambas en común…pueden patearme el trasero con relativa facilidad. Mizuiro es algo tímido así que creo que solo actuaría cortésmente con todos, puede que tenga cierta similitud con Natsu pero Mizuiro no es la clase de chico que se haga amigo de la gente muy fácilmente.
–Parece que tenías muy buenos amigos.
-Sí…tú e Inoue trabarían amistad casi inmediatamente. Ella era muy alegre al igual que tú y le gustaba cocinar también, sólo que su comida…– el rostro de Ichigo se puso verde al recordar las extrañas recetas de su compañera Orihime.
– ¿Te sucede algo?
–N-no…nada– respondió tomando una bocanada de aire y exhalando para tratar de olvidar la extraña "comida" de su compañera.
El peli-naranja se apartó de la Strauss y se perdió en sus pensamientos un par de minutos. Su estado meditativo se debía a que estaba pensando en la similitud que había entre sus antiguos compañeros y los nuevos, tal reflexión logró sacarle una sonrisa, cosa que notó Mira y le alegró mucho. Ichigo dejó un poco de lado la melancolía y recordó el por qué seguía con fuerzas cada día, aunque ya no estaban sus anteriores amigos o su familia, ya había formado una aquí, que nunca reemplazaría a la verdadera pero le darían la fuerza para seguir adelante. No necesitaba tenerlos frente a frente para saber que si le habría preguntado a su padre, a su ya fallecida madre o a cualquiera de sus seres queridos, le habrían dicho que siguiera adelante, que viviera su vida a pesar de todo.
– ¿Te sientes mejor?
–Sí…gracias, Mira.
–Entonces deberías arreglarte.
Una expresión de confusión inundó el rostro del Kurosaki.
– ¿Para qué?
–Iremos de picnic con todo el gremio.
–Gracias pero paso…de verdad no tengo muchas ganas de salir.
–Oh bueno, nos podemos quedar aquí y hacer lo de la página sesenta y cuatro– comentó la bella albina con una gran y brillante sonrisa en su rostro.
Ante sus ojos Ichigo desapareció en un shunpo y reapareció en la puerta ya con zangetsu ajustada en su espalda, su rostro estaba pálido y estaba sudando considerablemente.
– Je, je, je ¿Qu-qué haces? te-tenemos un picnic al que asistir. Sí un picnic en el campo, alejado de cuerdas, pinzas y la-látigos– dijo el tembloroso Shinigami.
–Oh, pero pensándolo bien, sería mucho más divertido quedarnos y retomar las cosas donde las dejamos anteayer.
– ¡N-no! ¡Por dios, otra vez eso no!
–Eres tan lindo cuanto te pones nervioso.
–Es en serio, va-vámonos antes de que hagas una locura.
Mira se levantó de la cama para aproximarse a la puerta, el Shinigami por su parte salió muy apresuradamente.
/Pasillos contiguos a los aposentos reales/
–Oye…
–Dime.
– ¿Erza podría acompañarnos?
–Claro, seguramente insistirá en ir de todas maneras. Pero es raro que quieras que ella venga, la mayoría de las veces intentas que te deje en paz.
–Es porque de cierta forma ella y yo estamos en la misma situación…
–Ya veo…entonces creo que deberíamos ir a su habitación a buscarla.
-Sí, vayamos a buscarla.
(Un par de minutos después…)
Mira e Ichigo descendieron por el castillo hasta llegar al recinto donde descansaban los soldados, aunque tuvieron que seguir caminando mucho más.
–Nunca había descendido tanto en el castillo.
–No te culpo, yo tampoco lo conozco bien.
– ¿Dónde está la habitación de Erza?
–Está al fondo, los oficiales tienen habitaciones especiales.
Para suerte de ambos no tuvieron que buscar más. Knightwalker estaba caminando en el mismo pasillo que ellos pero en dirección contraria, al verlos se detuvo y los observó con su usual ceño fruncido.
–Así que ya saliste de tu habitación, niñita…
– "Aposentos" ¿No recuerdas?
Erza observó a Ichigo con una mirada de extrema irritación a causa de la respuesta que recibió.
– ¡Oye no soy una niñita!
–Cierto, me equivoque. Corrección, ¿Ya saliste de tu habitación, niña grande?
El Shinigami comenzó a frotarse la frente y apretar los dientes en señal de molestia.
–Ya, ya. Dejen de pelear ustedes dos, Erza ¿Estás ocupada esta tarde?
La guerrera escarlata movió su cabeza de lado a lado en señal de respuesta negativa.
– ¿Te gustaría ir a un picnic?
– ¿Pic…nic…?– Knightwalker se mantuvo en silencio unos segundos tratando de adivinar a qué se refería Mira con un "picnic."
–Sí, un picnic.
–…..–
– ¿Alguna vez has ido a uno…?
–….–
– Creo que la pregunta correcta sería ¿Sabes lo que es un picnic?– corrigió el Shinigami en un tono burlón.
–Claro que lo sé.
– ¿Qué es?
-Es…es…es…es…cuando…es… ¡Cállate imbécil! ¿Para qué me preguntas si ya lo sabes?
– ¡Lo sabía! No tienes idea de que es un picnic.
– ¿Sirve para infligir dolor o para matar…?
–No… ¿Qué demonios? Claro que no.
–Entonces no hay ninguna razón por la que debería saber qué es eso.
–Un picnic es una salida al campo, generalmente para comer y disfrutar de la naturaleza– dijo Mira respondiendo la duda de la mujer de cabello escarlata.
– ¿Para qué sales a comer a un campo? ¿Cuál es el punto?
–No hay punto, sólo sales, comes y vuelves a tu casa– respondió Ichigo comenzando a molestarse.
– ¿Para qué? ¿Por qué simplemente no comen aquí y ya?
Ichigo suspiró irritadopara luego observar fijamente a Erza con una expresión en blanco.
– ¡Porqué entonces no sería un picnic!– gritó el Shinigami.
–Me parece totalmente innecesario y estúpido.
–Eres, eres…grrr…eres obstinante.
– ¿Entonces, Erza te gustaría venir?– preguntó la albina ignorando la discusión.
–No, ya comí, además no veo el punto de salir a comer en medio de la nada.
–Hey, vine hasta aquí abajo a buscarte, vas a venir sí o sí.
– ¿Oh sí? ¿Qué vas a hacer? ¿Obligarme?
–Sabes que puedo patearte el trasero y llevarte antes de que pestañees.
–Ya, ya. Cálmense, no sé por qué pelean tanto, deberías venir, Erza, será divertido y así puedes distraerte un rato de tus actividades militares.
–No veo la razón para ir a "comer afuera", además, si van a estar esas "hadas" es probable que no me quieran cerca. Un rebaño de ovejas pastando cerca de un lobo hambriento no es una buena idea.
–Pues ese lobo tendrá que calmar su hambre con otra cosa, vas a venir– exclamó Ichigo tomando a Erza por su bufanda y arrastrándola.
–Suéltame.
–No.
–Imbécil.
–Loca.
–Estúpido.
–Loca.
–Idiota.
–Loca.
– ¡Maldita sea deja de llamarme loca!
–Está bien…loquita…
–Te asesinaré cuando duermas.
–Naah es probable que Shiro o Zangetsu te pateen el trasero antes de que puedas hacer algo así.
–Te odio.
–Sí, sí, sí, lo que digas. Sólo compórtate frente a los demás.
Mira solo pudo cabecear de lado a lado al observar tal escena. Realmente no podían estar juntos esos dos, eran como agua y aceite, aunque eso no quita el hecho de que a medida que profundizaron en su entrenamiento juntos, lograron entenderse el uno al otro de una forma muy especial, una prueba clara era el cómo Erza logró hacerlo confesar la razón de su depresión tan fácil. Cosa que estuvo renuente a decirle incluso a ella misma o a Lisanna.
–Está bien, iré, pero suéltame…es vergonzoso que me vean siendo arrastrada de esta forma.
El Kurosaki soltó a la capitán de cabello escarlata, inmediatamente ésta conectó un potente puñetazo en el abdomen del Shinigami para luego complementarlo con una patada en el rostro. El desprevenido rey cayó al suelo a causa de los golpes.
– ¿Qué demonios, Erza? ¡Enserio estás loca!– gritó el adolorido adolescente.
Mira y Erza estuvieron a punto de hablar pero fueron interrumpidas por un soldado que se acercó un tanto urgido.
–Su majestad, disculpe que lo moleste pero el general Dan solicita su presencia en los calabozos, para ser más precisos, en la cámara de interrogatorios– dijo el soldado inclinándose y ayudando al peli-naranja a levantarse.
–Dile que espere, tengo algo importante que hacer.
–Señor, es de suma importancia, el general Dan solicitó su presencia inmediata.
–Espera… ¿Dijiste cámara de interrogatorio? ¿Para qué solicitan al rey en persona?– cuestionó Erza cruzándose de brazos y tomando interés en el asunto.
–Lo siento generala, es información clasificada, sólo la puede saber el jefe de estado y el rey mismo, no se me permite decirle a nadie más.
– ¿Qué estás diciendo? ¿Estas echando por tierra mi rango?– preguntó de nuevo, esta vez en un tono muy amenazador.
–En ninguna manera quiero ofenderla, es sólo que es información clasificada nivel diez, sólo el jefe de estado y- el pobre soldado fungiendo como mensajero no pudo finalizar su explicación ya que fue tomado por el cuello por la airada capitana.
– ¿No puedo saberlo? ¿Aunque sea la guardaespaldas del rey?
–Como le…ugh…cómo le di-dije…agh…sólo el rey y-
–Detente– demandó Ichigo colocando su mano sobre la que estaba comprimiendo la garganta del soldado.
Erza giró los ojos y después de una mueca de molestia soltó al hombre, este tosió repetidamente e intentó recuperar el aliento.
– ¿Te encuentras bien?– preguntó el joven rey poniéndose de cuclillas junto al soldado.
El sujeto asintió repetidamente en respuesta y se puso de pie.
–Parece que es algo urgente….Mira.
–Ve, Erza y yo esperaremos.
–Vamos– dijo Ichigo dirigiéndose al soldado a lo que este hizo un gesto de afirmación y se pusieron en marcha.
–Deberías cambiarte, es un día un poco soleado y esas piezas de armadura harán que te dé calor.
–Puedo soportar el calor.
–Es un picnic, hoy debes descansar de ser "la capitán general Erza Knightwalker", y tan solo ser Erza.
–….–
– ¿Tienes ropa informal?
–No…sólo tengo trajes de combate y armaduras.
–Entonces te prestaré uno de mis vestidos.
Mira tomó alegremente a Erza de la mano e intentó que la acompañara, la mujer de cabello escarlata por otro lado se resistió y forzó a la Strauss a que se detuviera.
– ¿Porqué…?
– ¿Hm?
– ¿Por qué haces esto?
Mira a causa de la repentina pregunta bajó su mirada e hizo silencio.
– ¿Por qué haces esto? Deberías estar odiándome, deberías intentar mantener tu distancia de mi…yo ejecuté a casi todos los miembros de tu gremio y casi lo extingo por completo…
–Tienes razón. Debería estar odiándote, sí le hiciste mucho daño a nuestro gremio…un daño que nunca se podrá reparar, vidas perdidas que no se podrán recuperar… Mientras entrené con Zangetsu él me dijo que una persona puede redimirse…"incluso el peor de los enemigos puede convertirse en el mejor aliado"…demás…sé que te preocupas por Ichigo, no diré que te perdonaré o que puedo olvidar fácilmente lo que hiciste…pero no voy a odiarte, si realmente has cambiado no puedo odiarte por algo que hiciste en el pasado.
Por increíble que pareciera, por primera vez en su vida Erza estaba sintiendo remordimiento y culpabilidad. Algo muy impropio en ella, nunca había sentido el peso de las vidas que arrebató, nunca había pensado en ello tampoco, pero esas palabras lograron llegar muy profundo en ella.
–…..–
– ¿Tú…tienes sentimientos hacia él, verdad?...
–….–
–Solo hay una cosa que puede cambiar a una persona, el amor puede hacer que una persona cambie y se redima. No importa que tan malo sea, si puede sentir amor hacia algo o alguien, o si alguien le brinda amor, hasta la persona más malvada puede volverse buena. Pero dejemos eso de lado, ven, vamos a mi habitación, te prestaré un vestido que te quede bien, sé que tú puedes llegar a ser femenina si te lo propones– dijo Mira con una amable y cálida sonrisa.
Erza se sintió rara por ese gesto, era un sentimiento algo extraño, no era sofocante ni tan confuso como con Ichigo, pero esa extraña sensación no se sentía mal, no sentía que la desgarraba desde adentro o que sufría un dolor punzante en su corazón, no, era como una especie de ¿Simpatía tal vez?
/Cámara de interrogatorios/
Ichigo no podía negar que le incomodaba ese lugar, nunca había estado en un lugar así, no era una cámara de interrogación como él se imaginaba, parecía más una cámara para realizar torturas que interrogaciones.
Había todo tipo de artefactos, desde verjas con cables eléctricos atados a los costados, los cables provenían de una extraña lacrima que al parecer producía electricidad, ganchos parecidos a los que se usa para colgar carne, extrañas camas de madera con tiras de cuero atadas a las esquinas donde probablemente se ataban a las personas, una especie de ataúd de metal con clavos en el interior, grilletes de hierro en las paredes. Utensilios desde látigos de diferentes tipos, con hojillas, clavos, mecheros, pinzas y diversos aparatos irreconocibles. Era un lugar en extremo tétrico y el simple hecho de estar allí ya parecía una tortura psicológica.
–Este lugar es terrible…. – pensó en voz alta el soldado que acompañó al rey peli-naranja.
–Sí…tranquilo, ya puedes irte.
–Muchas gracias, su majestad– dijo el sujeto antes de inclinarse e irse a toda velocidad del lugar.
–Bienvenido, mi rey…– retumbó una voz que el regente no pudo reconocer.
Al girarse observó entre las sombras a un sujeto. El hombre era extremadamente alto y corpulento, quizás unos dos metros y medio o quizás más, a causa de la mala iluminación no se podía distinguir con certeza. Lento pero a paso firme el hombre que solo llevaba puesta una sotana con capucha, se acercó cada vez más al peli-naranja.
– ¿Quién diablos eres tú?– preguntó el peli-naranja frunciendo el ceño.
–Mi nombre es Mastro Chevalier, soy el encargado de los calabozos, los interrogatorios…y las ejecuciones.
– ¿Eres una especie de verdugo, entonces?
–Se podría decir que sí, mi señor.
El sujeto se dirigía de forma muy cortés hacia Ichigo pero este se dio cuenta rápidamente de que el hombre solo intentaba intimidarlo con su apariencia y forma de hablar, aunque era claro que no estaba rindiendo muchos frutos.
– ¿Dónde está Dan?
–El general Straight se encuentra en un interrogatorio.
–Oh disculpa, pensé que estaba cocinando galletas. Es bastante obvio lo que está haciendo, ¿Dónde está?
–Siga caminando y lo encontrará, ¡Ah! Y tenga cuidado donde pisa, hay cosas..."peligrosas" en este lugar.
– ¿Eso es una amenaza?– preguntó observando fríamente al hombre.
– ¿Amenaza? ¿De mi persona? ¡Imposible su majestad!, yo nunca haría tal cosa…sólo le estoy diciendo que tenga cuidado.
Aunque no pudiera verlo por la capucha, Mastro dio la impresión de estar sonriendo al haber dicho esas palabras. Ichigo siguió caminando por la amplia cámara hasta que en el centro vio a Dan sentado en una mesa, había una persona frente a él, por la pésima iluminación del lugar no pudo distinguir quien era.
–Oye, anciana ¿Para qué me llamaste a este lugar?
–Ichigo, toma una silla y siéntate, esto puede que te interese.
El Shinigami tomo una vieja silla de madera y se sentó al lado del peli-rojo, se le hizo imposible esconder su impresión al ver a la persona que estaba sentada frente a él.
–Hola, Ichigo ¿Cuánto tiempo, eh?
– ¿Gajeel? ¿Qué diablos haces aquí?
–Pues…tu amigo estuvo merodeando en lugares donde no está permitido el traspaso de personas sin rango de oficial, y no es necesario que diga que él ni siquiera pertenece a la armada.
El Kurosaki se levantó bastante airado de su silla.
– No lo torturaron ¿Cierto?
–No te preocupes, nadie ha amenazado su integridad física. Pero sí me gustaría saber que es lo que ha estado haciendo en un lugar así.
–Bueno, pues…estaba buscando información, quiero escribir un artículo sobre la grandiosa armada de Edolas, así que necesito mucha, mucha información.
–Volvemos a lo mismo…como te dije las cinco veces pasadas que me respondiste igual. Tu mentira sería creíble si no pudieras ya acceder a gran parte de esa información en la biblioteca pública en el distrito norte de la ciudad, además, si hay algún problema con la información de la biblioteca también puedes pedir a alguno de los escribas de la armada que te ayude. No hay necesidad alguna de que merodees en zonas prohibidas, a menos que lo que quieras es obtener información clasificada.
–Ya basta. Gajeel, vete.
–Sabes que puedes confiar en mí y sin embargo me escondes cosas ¿La confianza que yo te tengo es en vano?
–No es eso.
– ¿Entonces qué es? Eres mi mejor amigo…bueno, eres mi único amigo, pero ¿Por qué me escondes cosas? Si ustedes dos están planeando algo me lo pueden contar, yo puedo ayudar, y aun así no lo hacen.
–Gajeel es mi informante, él me mantiene al tanto de todo.
– ¡QUE NO SOY UN INFORMANTE! ¡Tu inteligencia, llámame tu inteligencia!
–De hecho yo sería su inteligencia aparte de mis otros cargos, tú solo eres un informante.
– ¿¡Que!? ¿¡Quieres buscar una pelea!? ¡Porqué si eso es lo que buscas conmigo no la obtendrás!
–Oye, oye. Cálmate, podemos solucionar esto como adultos civilizados no es necesario llegar a la violencia, no soy muy bueno peleando de todas formas.
– ¡Más te vale porque yo tampoco lo soy!
Ichigo se mantuvo quieto observándolos discutir, su rostro estaba colmado conuna expresión en blanco mientras escuchaba los "argumentos" de ambos.
–Ustedes dos son un par de cobardes…
– ¿¡Que!?
– ¿¡Que!?– gritaron ambos al unísono.
–Eso es ofensivo, lo mío es la música y el periodismo, no las peleas.
–Sí, es cierto, eres abusivo con los demás sólo porque puedes derrumbar una isla con tu espada. Yo tampoco soy una persona de violencia, ¡Espera! ¿¡Te gusta la música!?
-Sí, no es por ser vanaglorioso pero se me da muy bien tocar el bajo.
– ¿En serio? ¡Yo toco la batería! Siempre he querido estar en una banda.
– ¡Ichigo! ¿Sabes tocar algún instrumento?
–Uhhh…la guitarra supongo.
–La señorita Strauss canta muy bien, ¡Tenemos una banda!
–Espera, espera. Yo siempre he querido cantar una canción que escribí, "shooby doo bop."
– ¿Qué demonios? ¿Qué sucedió con la seriedad y el interrogatorio?– preguntó el Shinigami algo perplejo por el proceder de los sujetos.
–Este tipo me cae bien y creo que es confiable, podemos decirle, y ya que estás aquí, puedo decirte lo que descubrí– dijo el escritor acomodándose su sombrero.
–Disculpa, ¿Dijiste que él te tiene al tanto de "todo"? ¿Qué es ese "todo"?
–Él descubrió que hay una conspiración en mi contra.
– ¿Estás…estás totalmente seguro de eso…?
El Shinigami y el escritor asintieron en respuesta.
–Es bastante grave…entonces las cosas están peor de lo que pensaba, ¿Cómo obtuviste esa información?
–Tengo más contactos de los que piensas y también ayudó mucho pasearme constantemente por el castillo, te sorprendería la cantidad de cosas que puedes llegar a escuchar tras una simple caminata.
– ¿Qué es lo nuevo que descubriste?– preguntó el joven rey.
–El Dorma Anim o mejor dicho sus restos, ya no están.
– ¿A qué te refieres?
–Busqué incansablemente entre los restos de Extalia y no había señal alguna del Dorma.
–Es lógico que no encontraras nada, yo vi con mis propios ojos cuando Ichigo lo desintegró con su ataque.
–El Getsuga Tensho no lo pudo desintegrar, era demasiado resistente a mis ataques espirituales como para ser desintegrado con eso, si mi poder estuviera al máximo tal vez lo habría podido lograr, pero ese no fue el caso– explicó el Shinigami.
–Exacto, si no lo desintegró debería haber quedado al menos un fragmento de la coraza por mínimo que fuera.
– Tienes razón… ¿Entonces qué tal si quedó enterrado en los restos de Extalia?
–No. Contraté a mucha gente que escarbó y removió rocas durante días y no hayamos nada, ni un indicio del Dorma Anim.
–….–
–….–
–…..–
–Entonces tuvo que haber sido alguien de la armada quién desenterró los restos del Ryuukishi…
– ¿Con eso planean atacarme? Ya destruí el Dorma Anim en el pasado, si vienen por mí necesitarán algo mejor que eso.
–Tú mismo dijiste que fue capaz de absorber parte de tu poder. Yo presencie toda la pelea, no te fue tan fácil destruirlo. Sólo hay una persona en toda Edolas que puede reconstruir la armadura reforzada del caballero dragón, solo Sethlas puede hacerlo, él muy bien sabe que está prohibido el uso de esa arma, no creo que vaya a ayudar en su reconstrucción.
–Hablaré mañana con la única persona que puede esclarecer todas nuestras dudas– comentó Ichigo levantándose.
Dan abrió ampliamente los ojos en sorpresa al deducir a quién se refería.
– ¿No te referirás a….?
–Sí, él mismo. Ahora si me disculpan, tengo un picnic al que asistir, Gajeel ¿Te gustaría venir?
– ¿A un picnic?
–Sí, estará todo el gremio y Erza.
–Oh bueno, ¿Por qué no?
–Dan, ¿Quieres venir?
–Ehmm...nunca he estado en un picnic…
– ¿Pero qué…? ¿Es una tendencia o algo? ¿Nadie en este castillo ha ido alguna vez a comer en el campo?
–Somos soldados no se supone que tengamos diversión.
–Bien ¿Vas a venir? ¿Sabes qué? Ni te preguntaré, prepárate, vamos a ir al gremio.
–Espera Ichigo, tú eres el rey no puedes salir de esa forma, yo soy el jefe de estado, tampoco puedo irme así como así.
–Mírame como salgo.
–Espera, debo preparar un contingente para que nos acompañen y debo avisar por escrito que vamos a salir del castillo.
–Sabía que no debí habértelo dicho… ¿No puedes actuar de manera impulsiva por una vez?
–Muchos reyes han caído por ser impulsivos, hay que actuar de manera sensata y no irresponsablemente.
–Voy a un picnic no a un viaje diplomático.
–Sí, pero eres el rey, no debes ser visto actuando de manera inapropiada o irresponsable.
–Solo mueve tu trasero de anciana vendedora de galletas y prepara todo para que podamos salir sin problemas.
–Está bien, está bien…pero bajo una condición.
Ichigo miró con desconfianza a su jefe de estado.
– ¿Cuál?
–Hay una chica…ella es de tu gremio, la vi cuando estuvieron quedándose aquí…tiene el cabello azul…ella…bueno…si me ayudas a…ya sabes…yo y ella…ya sabes…ya sabes….
– ¿Quién? ¿Levy? ¿Juvia?
–No, ellas no….
– No me digas que te refieres a… ¿¡Wendy!? ¿¡Te gusta Wendy!?
Dan se ruborizó y aflojó un poco el cuello de su suéter.
-Puede ser….un poco…me gusta lo suficiente como para no poder respirar cuando ella caminaba en el mismo pasillo que yo…
–Huh…creo que no soy el más indicado para ayudarte en eso…
–Oh, vamos tú tienes a Mira y a Erza. Eres perfecto para ayudarme en esto.
– ¿De qué rayos hablas? Mira es sólo una amiga y Erza es mi guardaespaldas.
–Noticia de última hora rey de las fresas, todos saben que tú y Mira son pareja, ahora es aún más obvio con su jueguito del otro día.
– ¿Jueguito? No tienes idea de lo que sucedió, ¡Eso no fue un "jueguito"! Es más apuesto a que Mira le puede dar clases al sujeto que interroga aquí.
–Espera… ¿Esos gritos los hiciste tú?
– ¡Sí! Fui yo.
–Pero…sonaba como una chica…
–…..–
–….–
Gajeel se aclaró la garganta para romper el incómodo silencio.
–Creo que si vamos a hacer ese picnic deberíamos irnos ya… ¿No creen?
–…..–
–….–
–Sí bueno, entonces vamos…sigan sin hablar si quieren– dijo Gajeel levantándose de la silla.
(Tres largas horas después….)
/Campos a las afueras de la Ciudad Real/
El lugar al que fueron era un campo bastante alejado de la civilización, no había pueblos cercanos, ni siquiera granjas o casas, era un terreno totalmente deshabitado pero gigantesco, aunque estar tan inmaculado hizo que conservara su belleza intacta.
Lo único que abundaba en el lugar eran flores de todo tipo de colores y formas. Además, había una brisa que hacía que todo el campo se hondeara, el solo ver esa escena era extremadamente relajante y grato.
–Vaya…qué lugar tan bonito…– comentó la sonriente Lisanna al ver el lugar.
-Sí…no sabía que esto existía- agregó Lucy.
–Entonces, preparemos todo– dijo Mirajane sacando un gran mantel y colocándolo en el suelo.
En seguida todos empezaron a colocar manteles en el suelo para sentarse. Aunque fueran de picnic, cada quién hizo cómo solía hacer en el gremio. Los miembros del equipo shadow gear se sentaron juntos y alejados de la mayoría, Alzack y Bisca también buscaron alejarse un poco más de los otros miembros. Wakaba, Reedus, Macao y Cana se sentaron juntos. Wendy, Juvia y Warren compartieron puestos con Lucy, Natsu y Gajeel. Y finalmente el equipo Strauss y ambos militares se sentaron a compartir alimentos.
–Disculpe señorita Mirajane, no traje nada, lo de venir de picnic fue algo repentino– se excusó Dan mientras se acomodaba en el suelo.
–No te preocupes, traje suficiente para todos. Por cierto, solo llámame Mira, no es necesario tanto formalismo– respondió la bella albina sacando los alimentos de una canasta y repartiendo unas cuantas botanas.
–Debiste traer galletas, eres muy tacaño solo las cocinas para venderlas, deberías compartirlas– comentó Ichigo en tono jocoso.
– ¡Lo sabía! Sabía que no debí haberte dado galletas, ¡Nunca más te daré si llego a preparar otra vez!
–No es solo eso, vete en un espejo, tu ropa parece de anciana.
–Tú eres el que se viste raro, cabeza de zanahoria-rey de las fresas.
– ¿¡Qué tiene de malo mi Shihakusho!? Es la ropa típica de los Shinigami y es muy cómoda. Además ¡Deja de meterte con mi nombre!
–Tú empezaste y sí me lo preguntas a mí, los Shinigami tienen un pésimo sentido de la moda.
–Ya, ya. No peleen.
–Él empezó, señorita Mira.
–Claro, acúsame con Mira.
–Oigan ustedes, ya cállense– gritó Lucy desde donde estaba sentada.
Dan e Ichigo dirigieron su mirada al lugar donde estaba la rubia, el peli-rojo al ver a Wendy comenzó a ruborizarse. Después de un par de segundos, su rostro cambió a una tonalidad roja, pero no era de rubor, el jefe de estado estaba asfixiándose.
–Oye…tienes algo en tu cara…
– ¿T-te encuentras bien?– preguntó Elfman observando la escena.
Dan se llevó las manos al cuello e hizo señas de que no podía respirar. Los magos que estaban sentados junto a él se alarmaron e intentaron ayudarlo pero el joven seguía en la misma situación.
–Wendy, tú eres la experta en medicina aquí, ayúdalo- gritó Ichigo intencionadamente a la maga de cabello azul.
La muchacha sin dudarlo se aproximó a su "aficionado secreto" y se colocó detrás de él, rodeando su abdomen con sus brazos, luego presionó su abdomen con suficiente fuerza cómo para levantarlo, después de varios intentos, Dan escupió un trozo de pan. Wendy lo soltó para que pudiera recuperar el aire, el jefe de estado se mantuvo recostado en el suelo con los ojos cerrados, ella se inclinó hacia él para sentir su pulso y revisar sus pupilas, para su alivio el Straight seguía con vida, solo estaba recuperándose.
– ¿Te encuentras bien?
Dan abrió los ojos y nuevamente su rostro se sonrojó al ver a la bella y amable maga.
–Estás rojo otra vez ¿Tienes fiebre?– preguntó antes de colocar una mano en la frente del muchacho.
Dan sin poder hablar cabeceó en negativa.
–Tal vez deberías quedarte allá para que mantengas un ojo en él por si vuelve a atragantarse–exclamó Gajeel desde donde estaba sentado.
–Sí creo que tiene razón, Wendy ¿Podrías sentarte aquí con nosotros?– pidió Mira a lo que la pali-azul accedió.
Después de unas cuantas horas charlando y relajándose, Cana convenció a las chicas para que todas se sentaran juntas para tener "conversaciones de chicas", los hombres por su parte para no quedarse totalmente separados también se reunieron, así el picnic del gremio terminó dividiéndose en dos grandes grupos de mujeres y hombres.
/Grupo femenino/
–Oye Lisanna, ¿Qué harás este fin de semana?– preguntó Juvia dirigiéndose a su compañera.
–Creo que lo más seguro es que estaré descansando, si empezamos a entrenar otra vez para el fin de semana estaré demasiado exhausta siquiera para ir al gremio ¿Por?
–Juvia quería tomar un trabajo y necesita quien la acompañe.
–Si el entrenamiento no es tan intenso entonces te acompañaré– dijo la sonriente albina.
–Hey, Mira, ¿Cómo sigues con cabeza de zanahoria?– preguntó Levy.
– Él es bastante complicado, siempre se sonroja cuando me le acerco mucho, el otro día intenté hacerlo que se confesara pero solo se asustó y salió huyendo, lo tomé por su ropa pero….
– ¿Pero…?– preguntó Bisca mostrándose interesada en el asunto.
La albina mayor se sonrojó intensamente ante lo que estaba por decir.
–No sé cómo sucedió pero cuando lo tomé y él se intentó librar, bueno…sólo sé que cuando me di cuenta estaba desnudo.
– ¿¡Desnudo!?
– ¿¡C-c-como que desnudo!?
–Sí, totalmente desnudo, pero eso no le impidió escaparse.
–Ese cobarde.
–Sí, hay que darle una lección.
–Pero ¿Qué más sucedió?
–Lo seguí y con un látigo-
– ¿El que te presté?– dijo Lucy uniéndose también.
–Sí, ese mismo. Lo seguí y quise intentar algo que leí en un libro que me prestó Erza, a la final me emocioné demasiado y terminó sacando mi lado sádico…
Erza ante la mención de su nombre hizo un gesto de irritación.
– ¿Qué tanto le hiciste…?
–Bastante, creo que me pasé, después de que lo desaté solo se echó en el suelo en posición fetal.
–Siento lástima por el maestro Ichigo…lo traumatizó de por vida…–
–No creo que haya sido tan malo.
–No lo sé…para mí fue divertido, pero juraría haber visto que en un momento dado tenía lágrimas en sus ojos.
–Oh, que niña.
/Grupo masculino/
–Oi no te comas eso, ¡Es mío!– gritó Jet a Droy al ver que estaba comiéndose su comida.
–Oye ¿Cómo es eso de ser rey?– preguntó Reedus al peli-naranja.
–Es aburrido, muy aburrido, sobre todo por las- el Shinigami fue interrumpido antes de poder finalizar.
–Ichigo, gracias por lo de Wendy… ¡Ella es hermosa! Creo que si las cosas salen bien le pediré que me acompañe a una cita.
–Sí, sí, pero quítate de encima.
–Oh, disculpa.
-Oye, ¿Qué era lo que decían sobre tú y Mira el otro día?– preguntó Gajeel bastante curioso al respecto.
Los ojos del Kurosaki cambiaron ante la mención de ese día, repentinamente su rostro fue inundado por una expresión de pánico absoluto.
–Oh, no…–
–Hey… ¿Estás…bien?
Ichigo se llevó las manos a la cabeza y la giró de un lado a otro tratando de olvidar eso.
–No, no, no, no, no, no.
–Vamos, no creo que sea tan malo– comentó Warren.
El peli-naranja empezó a describir lo que sucedió esa noche, al principio muchos estaban algo ruborizados por lo que contaba el Shinigami, pero lentamente todos y cada uno se llenaron de la misma expresión de pánico y horror que Ichigo, incluso Natsu se desmayó, llegado un momento en el relato, Jet y Droy se abrazaron y comenzaron a temblar.
–Hasta que finalmente me soltó…ni siquiera en mis peores combates viví algo así….
– ¡Oh dios mío! ¿¡Eso siquiera es legal!?
–Ma-mañana debo ver si se puede aprobar una ley para evitar que eso le vuelva a pasar a otra persona….– dijo Dan encogido debajo del mantel.
–Pensé que Lucy era la única persona capaz de sentir placer al torturar a los demás…Mira redefinió el significado de eso…
–N-no sab-sabía que mi her-hermana podía llegar a ser así de a-a-a-aterradora…-
–Que la reina se apiade de tu alma, Ichigo…
–Nunca….nunca veré a Mira con los mismos ojos…si hubiese sabido antes que era así de aterradora, le habría tenido miedo a ella en lugar de a la armada…
–Creo que…escribiré respecto a esto…cambiaré los nombres…será muy bueno para una columna de crímenes, aunque no sé si me dejen publicarlo.
–Tal parece que tendré pesadillas esta noche…
Las chicas del gremio pasaron una agradable tarde hablando de diversos temas, Erza se mantuvo distante a las demás, pero no pudo negar que fue una experiencia algo diferente. Los hombres por su parte se lamentaron toda la tarde de haber escuchado la vivencia de Ichigo, Natsu no despertó hasta que llegó al gremio.
Al llegar la tarde todos se marcharon, los miembros de Fairy Tail volvieron felices a su gremio, las hermanas Strauss, Erza, Dan y el rey naranja volvieron al palacio junto a la Guardia Real que estuvo resguardando el campo mientras estaban de picnic. Ichigo se fue más relajado pero no sin antes ser recordado por Lucy del "el trabajo" que tenía que hacer, era algo que debió haber hecho hace días atrás pero lo había pospuesto por los acontecimientos de anteriores días y por no encontrar la ocasión perfecta para escaparse del castillo sin alarmar a los demás.
(Al día siguiente…..)
/Calabozos/
Kurosaki se levantó más temprano de lo normal, hoy iban a reanudar el entrenamiento pero tenía algo aún más importante que hacer, estuvo caminando junto a un guardia por el calabozo hasta que encontró la celda que buscaba.
–Vaya…pero si es el nuevo rey ¿Qué trae a su majestad a verme?- dijo Fausto sarcásticamente al ver a su sucesor, aunque lo dijo más en corte de broma que como alguien resentido.
–Vine a preguntarte algo vejete.
–Ya ni respeto le muestras a tus mayores.
–No, no lo hago ¿Te molesta si entro?
–Por supuesto que no, pero claro, tendrás que perdonar el desorden– respondió el anciano nuevamente con sarcasmo.
– ¿Podrías…?
–Enseguida, su majestad.
El carcelero abrió la celda e Ichigo entró, al ingresar la puerta se cerró tras él.
–Es extraño que me visites, debe ser algo muy urgente.
–Algo. Parece que alguien intenta causar una sublevación.
Fausto se mantuvo observando a su sucesor en espera a que dijera algo más, pero al notar que eso era todo lo que tenía por decir, el anciano empezó a reírse frenéticamente como si hubiera escuchado el mejor chiste del mundo.
– ¿Eso es todo? ¿Viniste sólo por eso?–
El rey de cabello naranja solo se limitó a observarlo algo perplejo por su comportamiento.
–Si…creo que una conspiración es algo bastante grave… ¿No?
–No, eso es bastante común en la realeza. Muchos intentaron derrocarme a mí también, y a mi padre antes que yo, y a su padre, y al padre de su padre.
– ¿Quieres decir que es algo…normal?
– Claro que lo es, si tienes poder siempre habrá alguien deseoso de arrebatártelo para sí mismo.
El adolescente se recostó de los barrotes de la puerta y se cruzó de brazos.
–Te vine a preguntar porque tal vez tú sepas quién pueda ser.
–Piensas que es uno de mis súbditos ¿O me equivoco?
–Sí, ellos son los más sospechosos.
–No necesito que me lo digas para saber que de quién más desconfías es de Byro.
–….–
–A pesar de su apariencia y de que siempre parezca estar tramando algo, es muy poco probable que él tenga algo que ver con una sublevación. No importa quién esté en el trono, él siempre le será leal, por conservar su cargo le sería leal a una roca si es necesario, es alguien extremadamente inteligente, lo suficiente como para saber que si hay una forma de que un plan de sublevación pueda fallar, debe mantenerse lo más alejado posible de ello. Hughes también es así, es un buen chico, pero le preocupa mucho el agotamiento de magia que está sufriendo el mundo, tal vez él si tenga algo que ver y puede que te guarde rencor por haber desactivado el Anima. Sugar boy es igual que Byro, no le importa quién esté sentado en el trono, con tal de poder mantener su cargo hará lo que sea necesario.
–Conoces bien a tus hombres.
–Claro que lo hago, prácticamente yo los crié.
–Por cierto, estás bien informado… ¿Cómo sabes que ordené que desactivaran el Anima?
–Fui rey durante toda mi vida, mocoso, me conozco este lugar como la palma de mi mano, si hay alguien que se mantiene informado aquí, ese soy yo.
– ¿Cómo sé que no tienes nada que ver con esa sublevación…?
–Exacto, no puedes saberlo. Por eso acudiste a mí por ayuda.
–Una última cosa…
– ¿Qué?
–El Dorma Anim ha desaparecido y no hay pistas de quién lo tomó.
–No hay muchas personas que puedan reconstruir al Caballero Dragón. Pero en lugar de preocuparte por ese, deberías estar preocupándote por los planos, si alguien lo tomó y robó los planos solo necesitará a un grupo de ingenieros lo suficientemente hábiles para repararlo o crear uno nuevo.
– ¿Cuánto tiempo tomaría crear un nuevo Dorma Anim?
–No tengo idea, depende de la habilidad del que lo intenta construir, el que tú destruiste tardó una década en ser creado, pero eso fue en tiempos de mi padre, ahora la tecnología es más avanzada, diría que sí es alguien hábil un año o menos. Puede que me equivoque.
–Gracias por la información, anciano. ¿Hay algo que necesites? Este lugar parece aburrido, ¿Libros? ¿Una película en lacrima-visión?
–Unos libros tal vez.
–Le diré a alguno de los guardias que te traiga lo que pidas.
Ichigo llamó al guardia para que le abriera la puerta y le pidió que le diera a Fausto cualquier cosa que requiriera.
–Mocoso.
– ¿Hm?
–Cuida a tu familia, mantén a tus seres queridos cerca pero a tus enemigos mantenlos lo más cerca que puedas.
–Tendré en cuenta la advertencia.
–Ser un rey es más difícil de lo que cualquiera pueda imaginar. Ese cargo conlleva demasiados sacrificios, yo perdí a mi esposa y a mi único hijo, ¿Tú qué estás dispuesto a sacrificar?
–Nada, no dejaré que le suceda nada malo a ninguno.
–De cierta forma me recuerdas a mi hijo, Jellal, él era así, tenía un fuerte sentido de la justicia…un sentido que yo no compartía en ese momento. El único consejo que puedo darte es que quién menos esperes, ese será el que te traicionará.
–Ya estoy acostumbrado a la traición.
–No, nadie lo está.
–Adiós abuelo, un día de estos te visitaré de nuevo.
(Media hora después….)
/Cámara de entrenamiento "A"/
–Por fin llegas, ¿Dónde estabas?
–Ah ya sabes, haciendo cosas.
– ¿Cosas? ¿Qué cosas? Tú no haces "cosas."
–No soy tu muñeco de sparring, si quiero puedo dejar de entrenarte.
–No me estás entrenando, estamos manteniéndonos en forma.
–Sí claro, más bien estoy manteniendo el piso limpio contigo.
–Cállate.
Sin previo aviso Erza re-equipó su lanza en su forma Silfarion y atacó a Ichigo. Él al estar distraído casi recibe el impacto de lleno, pero logró esquivarlo por cuestión de segundos.
– ¡Oye pudiste haberme hecho daño! ¿Sabías?
–Ese es el punto.
–Está bien, si quieres jugar rudo yo también puedo hacerlo.
El Shinigami cerró sus ojos y tomó la posición para liberar completamente su Zanpaku-tō.
–Bankai.
Como era usual cada vez que lo activaba, el castillo sufrió unos cuantos temblores y la habitación se llenó de una nube de polvo levantada por su reiatsu.
Después de dispersar el polvo agitando su arma, Ichigo aceleró hacia la guerrera y la tomó por la cabeza para enseguida estampar su rostro contra el suelo con una tal fuerza que fracturó el muy resistente suelo. El Kurosaki soltó a Erza y retrocedió un par de pasos para esperar a que se levantara, pasaron los segundos y después los minutos, ella no se levantó.
El joven rey se comenzó a preocupar al no ver reacción en la fémina.
–Erza... ¿Erza estás bien? Maldición me sobrepasé- exclamó antes de soltar su Zanpaku-tō y apresurarse hacia la mujer de cabello escarlata.
El peli-naranja la giró y comenzó a revisarla, de inmediato notó que tenía la frente un poco rota y estaba sangrando, intentó reanimarla pero no reaccionaba.
–Erza, despierta, maldición, debes despertar…despierta, rayos.
Knightwalker abrió repentinamente los ojos y observó fijamente al Shinigami. El adolescente se sintió aliviado al verla consciente.
–Menos mal que despertaste, ya estaba empezando a preocuparme.
La general frunció el entrecejo y le dio un cabezazo, golpe que conectó directo en su nariz y lo hizo retroceder violentamente hasta caerse.
– ¡Mi nariz! ¡Eso duele!
– ¿Ahora quién es el que está barriendo el suelo con el otro?
–Eso es trampa. E-espera, no ataques, ¡Deja de atacarme!
–No– respondió Erza atacando a su oponente sin tregua alguna.
/Cámara de entrenamiento "B"/
Mirajane y Tensa Zangetsu se encontraban intercambiando ataques, el espíritu estada lanzando cortes con su réplica de Zanpaku-tō mientras que la albina se dedicaba a detenerlos para inmediatamente contraatacar, era la única estrategia que lograba funcionar, sin embargo seguía sin poder siquiera rozar al pálido muchacho.
Mira lograba soportar los potentes ataques de Tensa Zangetsu gracias a la cualidad especial que le brindaba sus armas, su escudo tenía la capacidad de absorber parte de la energía cinética de los impactos y almacenarlo en las gemas de su espada, permitiéndole reutilizar esa energía en los contraataques. Aunque esa forma de pelear era bastante eficiente, el recibir golpes tan fuertes la agotaba sobremanera.
Ambos danzaron a través de toda la cámara entre ataques y contraataques. Tensa Zangetsu no necesitaba poner mucho esfuerzo, solo estaba usando una mano para atacar mientras que la otra la tenía dentro de su bolsillo. Mira por otro lado ya estaba agotándose, su respiración era cada vez más agitada, pero no bajaba el ritmo, seguía empujándose al máximo.
Las continuas sesiones de entrenamiento con el espíritu habían aumentado sus atributos físicos de manera excepcional. Su fuerza de empuje y resistencia era mucho mayor, desgraciadamente su entrenador notaba sus mejoras y por consecuencia se contenía cada vez menos, aunque claro, nunca intentaría hacerle daño, sus ataques eran lo bastante fuertes para abatirla pero no para lastimarla de gravedad.
Mientras que la atacaba sin descanso, solía hacerle ocasionalmente preguntas que pudieran desequilibrarla o distraerla, esto también era parte del entrenamiento, las preguntas solían ser temas delicados como la integridad de su familia o sobre una posible traición por parte de cualquiera en el ejército, estas preguntas retóricas eran para fortalecer su mente en caso de una verdadera batalla sin cuartel.
En medio de los descansos tendía a darle consejos sobre temas cómo la autoconfianza, el confiar en los demás, evitar el miedo en los combates o el tema más recurrente, la importancia de una mente serena en cualquier situación, no importa que tan mala fuera, Mira prestaba mucha atención cuando Zangetsu hablaba sobre esto, más que todo porque disfrutaba escuchar la enriquecedora sabiduría del espíritu.
–Ngh– gimió la albina al parar un golpe del arma de Zangetsu.
Luego de sentir como su propia arma se cargó con la energía del impacto, dio un corte en vertical al espíritu de apariencia juvenil, este bloqueó el ataque y forcejeó con la maga. Mira sin dejar de empujar, puso todas sus fuerzas en su hombro y cargó con su escudo hacia el muchacho. Él se vio forzado a sacar la mano de su bolsillo y parar el golpe con su mano desnuda, aunque lo detuvo sin daños, no pudo evitar ser empujado y sacado de equilibrio.
Mira lanzo un ataque en diagonal que fue rápidamente bloqueado por el cuerpo del arma de Zangetsu, él logró detener el ataque con éxito pero igual seguía sin poder recuperar el balance.
La hermosa maga lo golpeo nuevamente con su escudo, esta vez logrando empujarlo lo suficiente para que cayera, antes de poder hacerlo, Zangetsu usó shunpo y se reincorporó a unos cuantos metros de distancia.
Tensa Zangetsu arremetió otra vez contra Mira. Para ella, la parte más difícil de luchar contra Zangetsu no era su fuerza o velocidad, era la sensación de intranquilidad que tenía al ver directamente a los ojos del espíritu, era como ver los ojos de un muñeco de porcelana, sin emociones, vacío, no había nada allí, esa sensación la turbaba cada vez que hacían contacto visual directo. Mirajane intentó bloquear el ataque pero escuchó algo que le robó la concentración por completo.
– ¿Qué harías si Ichigo muriera ante tus ojos?
Esa frase logró que Mira perdiera no solo la atención en su oponente sino también todo deseo de luchar.
Zangetsu apuntó el filo de su espada al cuello de la Strauss, la filosa punta estando a tan solo milímetros de penetrar su piel.
–Te he dicho que no te distraigas, una simple vacilación puede costarte no solo tu vida sino también la de los tuyos.
–Lo…lo siento.
–Comienza de nuevo y no te desconcentres.
Mirajane tomó una bocanada de aire y luego exhalo en preparación para reiniciar el combate. El espíritu de Zanpaku-tō se mantuvo quieto sin mover siquiera un musculo, Mira supo de inmediato que él esperaba a que atacara así que ella hizo lo mismo y relajó su cuerpo manteniéndose inmóvil pero alerta.
Después de transcurrir unos diez segundos que parecieron una eternidad para la maga, él atacó nuevamente, apareció ante ella lanzando una serie de ataques no tan potentes como los de antes pero sí mucho más rápidos, lo suficiente como para no darle oportunidad de contraatacar.
La albina no podía hacer mucho para cambiar esto, ya las gemas de su arma estaban cargadas, solo necesitaba devolver el ataque, intentó interceptar todos los golpes pero ya su brazo estaba sintiéndose más y más agotado, los golpes también se sentían mucho más pesados, tampoco ayudaba el no poder concentrarse.
Aunque intentara sacar eso de su mente, no podía, era cierto ¿Qué haría? No era muy probable, él era muy fuerte pero… ¿Qué tal si llegara a pasar? ¿Qué tal si Ichigo llegaba a morir? Esa interrogante no le permitía centrarse.
Zangetsu la hizo retroceder, ganaba terreno con cada golpe, lentamente la fue arrinconando contra la pared. Mira notó que ya no podía bloquear tan bien y que su antebrazo estaba recibiendo parte del daño, la albina estuvo a punto de pedirle al espíritu que detuviera el combate pero en ese momento recordó lo que le dijo al empezar a entrenarla, "su arma debía ser como una extensión de su mismo ser, debía alimentarse de su determinación, un arma sin determinación podía quebrarse fácilmente."
Al recordar esto frunció su ceño y recuperó sus deseos de luchar. Comenzó a recibir mejor los impactos pero siguió retrocediendo, llegado cierto punto terminó pegada contra la pared. Zangetsu lanzó una estocada, Mira logró moverse hacia su derecha en el momento perfecto e interceptó el arma con su escudo, el filo de la Zanpaku-tō al contacto con el metal creó una lluvia de chispas, el arma se enterró en la pared a causa de la fuerza de la estocada. La Strauss aprovechó esto y levantó su escudo por encima de su cabeza para luego hacerlo descender con todas sus fuerzas y golpear la muñeca de Zangetsu forzándolo a liberar el agarre de su arma. Ella aprovechó esa oportunidad y le dio también una estocada con su espada.
Tensa Zangetsu recibió una pequeña herida superficial en su hombro. La maga sonrió de felicidad antes de perder la fuerza en sus piernas y caer hacia adelante, soltando sus armas en el proceso. El espíritu la atrapo con delicadeza para evitar que se hiciera daño.
–Yo lo protegeré antes de que eso suceda…– dijo Mira en respuesta a la interrogante.
Sin darse cuenta se quedó dormida a causa de la extenuación, Zangetsu la recostó en el suelo para que descansara. Por desgracia no se podía alejar mucho de Ichigo o perdería su forma física, pero si entrase en sus posibilidades la habría llevado a su habitación para que pudiera dormir plácidamente.
Con ese último ataque el entrenamiento finalizó por el resto del día.
/Cámara de entrenamiento "C"/
Lisanna se encontraba arrodillada en el suelo con la respiración muy pesada, estaba casi totalmente bañada en su propio sudor, le costaba recuperar el aliento por más que lo intentara. El hollow estaba de pie frente a ella observándola con mucha irritación, aunque fue imposible de distinguir a causa de su máscara.
– ¿Qué haces? Levántate y da veinte vueltas más o te dispararé un Cero en la frente.
–Por favor, Shiro…de-déjame descansar un poco…
–El descanso es sólo para los débiles y los muertos, y no me gusta tener debiluchos cerca.
La joven bajó la cabeza, aún seguía sin poder respirar bien, sus pulmones estaban adoloridos a causa del sobreesfuerzo.
–Bien, si tanto quieres descansar podemos arreglarlo.
– ¿En serio? ¿Cómo?
–Oh simple, un descanso permanente a tres metros bajo tierra.
–Por favor, Shiro…estoy demasiado agotada…no puedo seguir corriendo, me duelen las piernas, apenas siento mis pies…por favor, déjame descansar aunque sea un rato.
–No seas afeminada y continúa.
– ¡Soy una chica! ¡Se supone que debo ser afeminada!
–Se dura por una vez aunque sea. Nada más ve a esa mujer "Erza", es más masculina que la mitad de todos los hombres de este castillo.
–Eso es diferente– respondió la chica bajando la mirada.
–Solo levante y corre, ya tuviste suficiente descanso.
–Pero-
–LEVANTATE Y CORRE.
Shiro formó una esfera de reiryoku en la yema de su dedo índice y comenzó a acercarlo a la chica, Lisanna al ver eso se levantó de inmediato.
–E-espera, correré, correré– rogó la asustada chica mientras retrocedía.
–No te veo corriendo.
La albina menor se preparó para iniciar su "juego" con Shiro, él la detuvo antes de que lo hiciera.
–Espera ya que estás a tu límite, cambiaremos un poco la modalidad.
– ¿Eh? ¿Por qué?
–Porque yo lo digo.
–Eres malvado…el maestro Ichigo era más amable.
–Sí bueno él es un estúpido y no sabe nada.
–Claro que no, el maestro Ichigo me enseñó bien, al principio fue algo violento pero no dejó de ser comprensivo.
–Ósea, aburrido. En fin, cambiaremos las cosas, seguirás esquivando mis disparos pero ahora dispararé otro tipo de proyectil. Usaré la "Bala", debes correr mucho más rápido, ésta técnica es más débil que mi Cero pero en cambio es veinte veces más rápida.
– ¿¡Qué!? ¿¡Más rápida!? Eso me hará las cosas más difíciles, estoy demasiado agotada como para correr más rápido.
–Arréglatelas, por cierto toma tu espada.
– ¿Para qué…?
–Sólo tómala.
Lisanna hizo a regañadientes como le ordenó su mentor y tomo su arma aun envuelta en vendas.
–La usarás como te enseñé.
– ¿Mientras corro? Es demasiado peligroso.
–Ya lo has hecho antes, si tienes suficiente cuidado no te cortarás la cabeza.
–Pero-
–Demonios, cállate y hazlo. Si hay algo que detesto es la gente débil, deja de ser tan patética y ponte a hacerlo de una vez, déjate controlar por tus instintos, deja que tus impulsos más básicos hagan el trabajo por ti.
Shiro disparó una Bala a unos metros de Lisanna, no la rozó pero el impacto fue lo suficientemente fuerte como para hacer que la chica se estremeciera de pavor.
La Strauss se puso de pie y comenzó a hacer como el Hollow le dijo, primero empezó a trotar mientras giraba la espada a su alrededor, a medida que aumentaba la velocidad con la que hacía girar el arma ella aumentaba la velocidad de su trote hasta que finalmente estaba corriendo. Cuando alcanzó cierta velocidad, Shiro levantó ambas manos y disparó continuas ráfagas de Bala de la yema de sus dedos índice.
Lisanna hizo dos vueltas completas pero el intentar hacer la tercera se le hizo imposible. Tener que maniobrar el arma sin causarse daños a sí misma y tener que esquivar las docenas de proyectiles híper-rápidos la había extenuado demasiado. Era en extremo complicado hacer ambas cosas al mismo tiempo.
–Shiro, por favor detente, ya no puedo seguir.
–Dije veinte vueltas, yo solo he contado dos.
La albina se esforzó por continuar corriendo, ya era demasiado difícil esquivar los disparos. Se resbaló debido al entumecimiento en sus piernas, la menor de los Strauss cayó al suelo y casi es golpeada por una Bala, Shiro al verla caer continuó disparando en su dirección.
La joven se arrastró para esquivar los disparos desde el suelo. El Hollow hubiese podido acertar con suma facilidad pero desvió intencionalmente algunos de los proyectiles, la maga al verse acorralada y sin escapatoria hizo lo que él le había dicho, se dejó controlar por sus instintos primarios, cosa que no había hecho desde su pelea contra Erza. Se puso de pie y frunció su ceño, su rostro se llenó de mucha determinación.
Tomó su espada y corrió en dirección a Shiro, él continuó disparando pero Lisanna logró evadir todos los peligrosos proyectiles. El Hollow bajó la cadencia de sus ataques a medida que ella acortaba la distancia que los separaba, luego agarró la réplica de zangetsu que estaba enterrada junto a él.
Al estar a unos cinco metros de distancia la Strauss apretó con más fiereza la venda que estaba atada en la empuñadura de su espada y la hizo girar por encima de su cabeza a gran velocidad. La arrojó hacia su oponente solo para ser desviada sin el más mínimo esfuerzo, sin importarle siguió atacando incesantemente.
Shiro notó como los ataques de su aprendiz estaban siendo alimentados por cólera pura.
– ¡Eso es! ¡Sigue así! Deja que tus impulsos homicidas peleen por ti, sigue, sigue, ¡Atácame con todo!– vociferó en un tono casi psicótico.
La maga continuó su refriega pero al ver que no surtía efecto se acercó más a su oponente a sabiendas que él era muy superior en términos de poder puro. Ya estando cara a cara tomó su arma por la empuñadura y la chocó contra la de él, ambas hojas se cruzaron dando inicio a un fugaz forcejeo. Lisanna usó todas las fuerzas que le quedaban mientras que Shiro se limitó a utilizar una sola mano, de los dos claramente era él quien estaba haciendo el menor esfuerzo.
La que por naturaleza era una tranquila y amable joven ahora se había convertido en una fiera máquina de pelear. La acometida continuó, Shiro tan solo bloqueó los ataques sin ninguna intención de devolverlos, parecía que observarla llena de tanto instinto asesino ya era lo suficientemente placentero.
–Deja que la lujuria de la guerra te posea, ataca, ataca, ¡más fuerte! Sé que todavía tienes más fuerzas, sigue atacándome.
La respiración de Lisanna se tornó agitada de nuevo, aun así no disminuyó la potencia tras sus ataques. Aunque no se podía ver a través de su máscara, Shiro estaba sonriendo muy ampliamente.
La Strauss se dio cuenta de que no importaba cuanto atacara no iba a llegar a ningún lado, así que hizo una última oscilación de su espada contra la del Hollow para retroceder unos pasos y volver a usar su arma en el estilo original que él mismo le enseñó.
Intencionalmente aflojó la atadura en la empuñadura. Él disparó una Bala al verla retroceder, la chica de cabello blanco logró esquivarla de forma oportuna, enseguida comenzó a hacer girar su espada a un lado de sí misma, dio dos pasos hacia adelante para terminar de afirmarse y lanzó un latigazo hacia el Hollow. La espada se soltó de su amarre y salió disparada a gran velocidad, era su último ataque y única esperanza de ganar.
Para horror de la joven Shiro levanto su mano libre y atrapo la espada en pleno vuelo, aunque fuera un arma extremadamente afilada no pudo hacer mucho contra el Hierro del espíritu blanquecino.
–Eso…ese fue mi último esfuerzo.
–Obviamente.
–Pe-perdí…ya perdí…
–En serio eres una mocosa estúpida y lastimosa. Ni siquiera te has dado cuenta de cuál era el punto de todo esto, quería que me atacaras, ¡Claro que no ibas a ganar! Nunca lo podrás hacer, pero mostraste cual fue el punto de todo este "juego", agilidad, flexibilidad, fuerza, resistencia, reflejos, velocidad, destreza. Has mejorado todo eso, esquivaste una Bala a menos de cinco metros, hace un año atrás no habrías siquiera podido esquivar un Cero. Cuando golpeabas pudiste resistir tu propia fuerza sin romperte la muñeca. Te has vuelto más fuerte, ese era el punto de todo esto, no se suponía que debías ganar, con soportarlo ya es suficiente.
Una débil sonrisa se formó en su rostro al escuchar los resultados del entrenamiento, realmente no sabía si ese juego de huir de los ataques de Shiro servía de algo, ahora supo que sí y que rindió mucho fruto.
–Levántate, debes dar esas veinte vueltas.
– ¡Pe-pero pensé que habíamos terminado!
–Nunca dije que el entrenamiento había terminado.
– ¡Quiero descansar!
–Termina las dieciocho vueltas que te faltan antes de que te dispare un Cero entre los ojos.
(Ya entrada la noche…)
/Aposentos del rey/
–Ya estoy listo, todo salió de acuerdo al plan– dijo Ichigo preparándose para partir.
–Oh gran genio, tu intelecto es superior al tipo ese Aizen– comentó Shiro sarcásticamente.
–Cállate, lo mío no son los planes, por lo menos me salió uno bien para variar. Mira, Lisanna y Erza están agotadas por el entrenamiento, Dan está en una cita con Wendy… Sí, ya no hay nadie que me moleste en mi huida.
Ichigo abrió las ventanas y se paró en el marco, sin pensarlo dos veces se lanzó al vacío, usó unas cuantas plataformas de reishi para reducir la velocidad de descenso, saltando entre plataforma y plataforma con una que otra ocasional caída libre llegó a las afueras del castillo sin ser detectado.
El Kurosaki entonces usó su shunpo para alejarse lo más que pudo del lugar y poder aproximarse a las afueras de la ciudad, su plan iba viento en popa. Ningún guardia logró detectarlo, esa situación le recordó a cuando se infiltró por primera vez en la Ciudad Real, eran circunstancias distintas pero un objetivo similar, era por el bien de sus amigos.
Después de llegar a las afueras de la ciudad se detuvo inmediatamente ante lo que observó, Erza, Mira, Lisanna y Coco estaban montando un par de Legions y estaban justo en su camino.
– ¿Ustedes qué hacen aquí…?
– ¿Tú que haces aquí?
–Yo…yo salí a…a… ¿Tomar aire…?
–Aire, seguro, a las afueras de la ciudad ¿No hay suficiente adentro?
–No te preocupes, Ichigo, lo sabemos.
–Debiste habernos dicho, maestro Ichigo.
El Shinigami soltó un suspiro para luego pasarse una mano por su cabello.
– ¿Cómo lo descubrieron?
–Encontré la solicitud entre tus cosas– respondió Erza como si fuese lo más normal del mundo.
– ¿¡Mis cosas!? ¿¡Has estado hurgando entre mis cosas!?
–A nosotras nos dijo Lucy.
– ¿Y…alguien me podría decir que hace Coco aquí?
– ¡Yo las escuché hablando y me pareció divertido!
–Escuchen, esta no es una excursión. Los Exceed han sufrido ataques por parte de manadas de Legions en "Nueva Extalia", es una misión peligrosa, por eso debo ir yo solo.
– ¿Por qué no envías un contingente militar?
–Porque se tardarían demasiado en llegar y porque la ubicación de Nueva Extalia no debe ser revelada.
Mira se acercó al joven rey con una de sus hermosas sonrisas y lo tomo de la mano.
–Ichigo, sabes que nosotros estamos contigo, somos tus compañeras, entre amigos debemos apoyarnos, déjanos acompañarte.
–Es peligroso.
–No creo que sea tan peligroso como el entrenamiento con Shiro.
–No hay manera de que las convenza de que no vayan ¿Cierto…?
Todas se vieron las caras por un momento y respondieron con una señal de negación. El adolescente suspiró y cabeceó de lado a lado.
–Demonios… Está bien, vendrán conmigo solo por esta vez ¡Pero no le pueden decir a nadie donde queda Nueva Extalia!
–Ya muévete, idiota.
–Mañana será un dolor de cabeza tener que soportar los sermones de Dan cuando se dé cuenta de que no estamos…
Pronto el nuevo "equipo Ichigo" se puso en marcha hacia Nueva Extalia con la tarea de ayudar a los Exceed a repeler la invasión de Legions.
