Buiino volví con un nuevo capítulo, lamento el retraso ultímamente no tengo mucho tiempo libre y digamos que mi imaginación se tomó un receso jaja. No olviden comentar ;)
Capítulo 10
-Nos veremos en un par de días- dijo el ex-general.
-Cuídate mucho tío, no seas muy duro con tus oponentes-
-Nunca creí ver el día en que harías bromas. Supongo que debo agradecerle a la señorita Katara por tu cambio de humor-
-Ella es una chica especial, nunca había conocido a una mujer que me hiciera sentir de la forma en como ella lo hace, ni siquiera Mai-
-Me alegro mucho por tí sobrino, sin embargo sabes que será difícil que ustedes puedan seguir juntos luego de todo esto. Las tradiciones de nuestra familia...-
-Lo sé tío, pero también es tradición que las cosas cambien. Encontraré la forma de estar con ella para siempre-
-Eso espero Zuko, nos vemos- y se despidió de su sobrino con un fuerte abrazo. Luego de ver como el grupo de adultos se marchaba Katara se acercó a él y lo abrazó por detrás.
-Hola guapo, pensé que te habías olvidado de mí-
-Ni en un millón de años ¿Qué tal el reencuentro con tu padre?-
-Mejor de lo que pensaba, descubrí cosas nuevas acerca de mi madre y que ella y yo nos parecemos tanto como Sokka con papá-
-Eso me hace creer que a tí te toco la mejor parte en la repartición de talento y habilidades- y le dio un beso.
-Oigan, podrían dejar los besos para más tarde. Hay trabajo que hacer- dijo Sokka.
-¿A qué te refieres?- preguntó Suki.
-El barco en el que iba papá y los demás se dirigía a la prisión llamada "La roca hirviente", eso quiere decir que allí hay prisioneros que podemos liberar para que luchen en nuestro bando-
-Es una gran idea Sokka- comentó Aang.
-Si, excepto por un pequeño detalle. NADIE jamás ha logrado escapar de allí, es una prisión de máxima seguridad, los criminales más peligrosos, rebeldes y traidores son enviados allí. Hay rondas constantes de guardias, vigilancia permanente y celdas de castigo en las que nadie quiere ni acercarse a ella- dijo Zuko.
-Tengo entendido que solo hay un camino hasta llegar allí y está bien custodiado-
-Tal vez no sea el único camino- dijo Sokka.
-¿A qué te refieres?-
-Bien, como la prisión se encuentra en un volcán no podemos abrir un túnel bajo tierra, sería demasiado caluroso y podríamos provocar una erupción, por lo que recomiendo la opción más estratégica: ir por el cielo-
-¿Por el cielo? ¿Te has vuelto loco?- respondió su hermana.
-De hecho es una idea bastante original- comentó Zuko -Los guardias estarán concentrados en el camino, por lo que una parte de nosotros puede ir en Appa y el resto en mi globo. Aang puede usar su aire-control para crear una nube lo suficientemente grande que nos cubra-
-¿Ves? Incluso tu novio me da la razón. Está decidido entonces, iremos la Roca Hirviente-
Era de noche y no había ni una estrella en el cielo. El guardia de la entrada estaba bebiendo un té energizante mientras sus compañeros jugaban a los dados -¿Por qué esa cara Xiao ling?- dijo uno de ellos.
-Estoy aburrido, todos los días lo mismo, hacer guardia durante horas y horas-
-¿Qué esperabas? Es una prisión-
-Lo sé, es solo que cuando empecé este trabajo creí que sería más interesante. La idea de vigilar prisioneros peligrosos y evitar una posible rebelión era algo que sonaba distinto, ya sabes, más estimulante-
-Deja de quejarte y ven a jugar. Hoy hay bastante dinero de por medio- respondió su compañero.
El guardia suspiró y se dirigió hacia donde estaban jugando -Lo que daría por algo de acción- murmuró en voz baja. Ninguno de ellos se percató que en el cielo un par de nubes se movían insualmente rápido
-Bien genio, ya estamos aquí ¿Cuál es el siguiente plan?-
-No me presiones hermanita, necesitamos infiltrarnos y para eso tendremos que conseguir la ropa que usan los guardias-
-En unos momentos será el cambio de guardia, así que debemos estar atentos-
-Podrías haber previsto que el globo de Zuko no serviría aquí debido al aire caliente del lugar- dijo Toph a Sokka.
-¿Desde cuando nuestros planes salen de acuerdo a lo programado? Lo importante es saber improvisar y seguir adelante.
-Silencio, aquí vienen un par centinelas- dijo Katara señalando a un grupo de 4 soldados y entre todos los redujeron y los amarraron a un lado.
-No alcanza para todos-
-Lo sé, es por eso que Aang y Toph se quedarán aquí- respondió Zuko.
-¿Qué? ¿Por qué debemos quedarnos aquí mientras ustedes pueden ir?- preguntó Toph.
-No lo tomes personal, es sólo que no hay uniformes de tu tamaño y además una niña llamaría la atención y tenemos que mantener un bajo perfil. Sé de sobra que sabes defenderte y eres una gran luchadora, pero en este momento no necesitamos una guerrera sino alguien capaz de pasar desapercibido. Lo siento mucho- dijo Zuko colocándole una mano en su hombro -Te prometo un combate de tierra versus fuego cuando volvamos- y la niña sonrió.
-Aang ustedes dos vigilen a los prisioneros y cuiden de Appa, si ven que las cosas se ponen feas -
-No demoren mucho, hace mucho calor en este lugar-
Mientras entraban a la prisión vieron a algunos guardias maltratar a los prisioneros, Katara estuvo a punto de socorrerlos pero Zuko la detuvo -No podemos intervenir Katara, no aún-
-Lo sé, es solo que me cuesta ver gente sufriendo y no hacer nada para aliviarlos- dijo bajando la mirada.
-Te prometo que los ayudaremos, pero debemos ser cautelosos-
-Deberíamos integrarnos, ven Katara allí hay un par de guardias mujeres, ustedes intenten averiguar información acerca de los prisioneros y los movimientos que hay aquí- y dejaron solos a los chicos.
Luego de hacer un corto recorrido e intercambiar palabras con los guardias Sokka habló primero -¿Qué me dices Zuko? ¿Hay chances de que podamos con esto?-
-Tú eres el genio aquí ¿Alguna idea?-
-Veamos, por lo que sabemos el alcalde maneja esta prisión como si fuera su comunidad. Eso quiere decir que si logramos encargarnos de él, el resto de los guardias será pan comido-
-Lo dices como si fuera algo fácil. El alcalde siempre está bien resguardado, sería casi imposible acercarnos, siempre hay guardias a su alrededor-
-Tal vez, pero si hubiera algo que obligara a todos los guardias a dejarlo sin protección eso nos daría la oportunidad que necesitamos-
-¿Un motín?- dijo su compañero arqueando la ceja.
-Exacto- dijo Sokka con una sonrisa.
Mientras Katara daba vueltas por los alrededores, vio unos tubos de metal del cual salía aire frío, lo cual la sorprendió bastante considerando que se encontraban arriba de un volcán inactivo.
-Bastante impresionante ¿No lo crees?- dijo uno de los guardias.
-Hace poco empecé aquí, por eso estoy recorriendo el lugar para familiarizarme con todo ¿Para qué sirven?-
-Ah es una de las innovaciones, verás de alguna forma los técnicos de nuestra nación inventaron la forma de aprovechar el calor del volcán para darle energía a esta máquina la cual genera frío. Aquí es donde enviamos a los maestros fuegos revoltosos, una pequeña temporada en este lugar y dudo mucho que quieran volver a rebelarse contra el alcalde-
-¿No crees que es demasiado cruel?- dijo sin pensar en sus palabras.
-Órdenes son órdenes, si alguno de nosotros nos negáramos a cumplir probablemente nos envién allí también. Ten cuidado cuando hables en voz alta chica, podrías meterte en problemas- dijo el guardia y la dejó sola. Cuando vio a través del vidrio al pobre hombre que sufría del frío dentro del aparato Katara no pudo evitar sentir lástima por él, pero Zuko tenía razón, no podían hacer nada para ayudarlos todavía "Aguanta un poco, pronto te liberaremos" le susurró antes de marcharse de allí.
-Katara aquí estás, te estaba buscando, tu hermano y Zuko idearon un plan para sacarnos de aquí ven- dijo Suki y la llevó hacia afuera, donde parecía haber un gran alboroto.
-¿QUÉ SIGNIFICA ESTO?- gritó el alcalde desde arriba de todo- ¡Guardias! Vayan a detenerlos, usen los medios que sean necesarios para frenar esta locura, incluso si deben matarlos. El día que un prisionero escape de mi prisión yo mismo me tiraré a la lava-
-Si señor, enseguida-
Al quedar solo se retiró hacia su despacho, respiró profundamente mientras pensaba acerca de la situación y de cómo resolvería ese problema. Un par de guardias entraron sin avisar -¿Qué sucede? ¡Creí haberles ordenado que fueran a contener a los prisioneros!- les gritó.
-Señor hay algo que debe ver, asómese a la ventana- y cuando volteó para dirigirse hacia afuera sintió un fuerte golpe en la nuca y quedó inconsciente.
-Tengo que reconocerlo Sokka, fue un excelente plan-
-¿Ves? No hay prisión que pueda contener a un genio de la Tribu agua- respondió el otro quitándose el casco.
-Vayamos afuera, creo que ya fue bastante por hoy-
Mientras los guardias eran escoltados a las celdas, casi todos los prisioneros fueron liberados. Algunos llevaban allí tanto tiempo que aún no podían creer que lo que estaba sucediendo.
-Bueno parece que todo salió bien- dijo Aang.
-Sugiero que nos vayamos aún queda mucho por hacer- respondió Zuko.
Uno de los prisioneros se acercó hacia ellos, era un hombre bastante mayor, al parecer había pasado mucho tiempo en ese lugar -¿Príncipe Zuko?-
-Solía serlo, pero estoy seguro que mi padre ya ha revocado todos mis derechos de nacimiento ¿Nos conocemos?-
-No personalmente pero soy amigo de su tío Iroh, de hecho ambos formamos parte de lo que podría llamarse una organización especial- y le enseñó un colgante que llevaba en su cuello, el dije era una ficha de Pai-sho, pero lo que llamó más su atención fue el dibujo que éste tenía.
-¿Eres miembro de la sociedad del loto blanco?-
-Mi abuelo fue quien la fundó hace muchos años, yo sucedí a mi padre cuando murió. Luego de que me capturaran dejé instrucciones dejando a cargo a Iroh en caso de que algo me pasara-
-Es un honor conocerlo señor, estoy seguro de que mi tío se alegrará al verlo de nuevo- dijo haciendo una reverencia.
-Creo que hay alguien en este lugar que merece más su atención que yo. Le sugiero que vaya a la celda 1989 es una de las más antiguas- Zuko siguió su consejo sin preguntar, una vez que consigió las llaves, se dirigió hacia ese lugar y cuando abrió la puerta se sorprendió al ver lo que encontró.
-Déjame en paz, no he hecho nada malo. Te lo advierto- dijo una mujer. Estaba vestida con harapos, tenía el cabello tan largo que le llegaba a los pies y parecía que no se había bañado ni había comido decentemente en mucho tiempo. Cuando la mujer enseñó su rostro Zuko pensó que estaba soñando -¿Mamá?-
