Hola chicas, muchas gracias por sus comentarios, de verdad me animan a seguir escribiendo y me dan muy buenas ideas para la historia.
Quiero agradecerles a todas ustedes que siempre me leen y animan a seguir cada día.
Si tienen alguna duda con la historia pueden enviarme un MP o agregarle en Facebook como ''Megan Lacourt'', allí si quieren conocerme más o saber cuando actualizo, pueden encontrarme, no negaré solicitudes de amistad a nadie.
Y por supuesto, no olviden darle me gusta a mi nueva página en Facebook donde comparto momentos típicos de Fanfickers, tipo memes o cualquier otra cosa, la página pueden encontrarla como ''Cat en ''
~ooOoo~
Ruby eyes, capitulo 10: La crema mágica
~ooOoo~
Bien, sí, lo sé...
Sé bastante bien que fue estúpido e infantil el haberme escapado de la casa, sin mencionar en los líos en los cuales me metería cuando me encontraran... Pero la sola sensación de adrenalina que sentí cuando crucé esa puerta, fue asombrosa, me sentí diferente, casi rebelde.
No eesperodeseo por sentir emoción lo cuán me dominaba, sino el deseo por ver que habría allá afuera.
Yo planeé salir corriendo en cuanto Carlisle entrara por esa puerta, sabía que estaría distraído como para escuchar simples pasos, o pudo haberlos ignorado, pero me da igual, lo logré.
No era mi intención tampoco hacerles daño o provocarles un infarto, cosa que es imposible, pero aunque simplemente lograra llegar a ver un sólo buzón, me sentiría mucho mejor.
No me interesaba ver el patio trasero, ya lo había visto con Jasper, pero no le dijimos nada a Carlisle sobre eso, preferimos mantenerlo en secreto, sólo Dios sabe la clase de ataque que le habría dado si se hubiera enterado.
Mi plan era salir, dar una vuelta por los alrededores, asegurarme de que nadie me viera bien, y volver a casa para lidiar con ambos.
Apuesto a que Carlisle debe estar afilando cuchillos, y Jasper probablemente dando vueltas en círculos cuadrados sin sentido que no lo ayudarían a encontrarme.
No iría tan lejos de todos modos, ellos seguirían mi olor y me encontrarían en cuestión de minutos, pero como corría, dudo que tarden sólo cinco minitos, en especial si no quieren llamar la atención.
Tal vez ver las casas y a los vecinos desde lejos no sea del todo malo, no hablaré con nadie que me vea sospechosamente, ignoraré a la mayoría de las personas, conoceré un poco, y para cuando logre mi cometido, o ellos ya me encontraron, o ya volví a casa.
En fin, iba caminando por unas cuantas cuadras lejos de la casa, habían unas cuantas pequeñas casas más, pero todas se veían un poco viejas y descuidadas, no les presté atención.
Por las luces encendidas me di cuenta que sí habían personas en ella, e incluso llegué a ver la silueta de han muejra atravesando la ventana con algo en las manos.
Cada casa que veía me la imaginaba con sus personas adentro. Las casas más feas y descuidadas, eran aquella donde vivían algunabpareja de drogadictos y traficantes, o algún viejo gruñón. Las casa más arregladas y bonitas, eran donde vivían familias enteresas, aunque algunas de esas familias les falte un padre que de seguro trabaja todo el día y nunca atiende a sus hijos o esposa. Las casas pequeñas y simples, eran donde vivía ancianitos enamorados y melosos que les gustaba apretar las mejillas de los niños... Así funcionaba en mi mente, me dejaba llevar por las apariencias, aunque puede que todo se al revés.
Puede que la familia viva en la casa fea, los ancianos en la bonita, y los drogadictos en la pequeña... Pero quién sabe, ha sigo una larga semana de tardes llenas de televisión con Jasper, empiezo a imaginar cosas raras.
Cubrí parte de mi cara con mi cabello, algunas personas me miraron de reojo al notar que no llevaba una chaqueta, y ahora que lo pienso bien y estoy en la escena me doy cuenta que no traer ni una pequeña manta, fue mala idea.
Por una parte, me parecía descortés que ninguno se año suficientemente amable como para prestarme una chaqueta y cubrirle del frío, pero por otra era una alivio no tener que lidiar con personas que podrían reconocerme.
Aún me impresionaba el hecho fe que ya el FBI me estuviera buscando, dudaba de esa noticia, puede que Carlisle haya querido exagerar para mantenerme a raya, pero ya que mis desaparición fue tan repentina y era la hija del jefe de policías, pudo haber llamado la atención, apuesto a que Charlie movió mar y tierra para tener al mejor equipo de búsqueda, yo era su única hija.
De seguro Carlisle exageró en eso, jamás podría haber pasado, era imposible que fuera así de intenso... Tal vez descubrieron alguna pista que los confundía o sea así estilo paranormal... La chica sin rastro... Ese sería el nombre de mi documental en un par de años en Investigation Discovery.
Miré algunos árboles por allí, los cuales estaban desnudos de no tener ninguna hoja, todas ellas estaban en el suelo y eran de color naranja y otros tonos de amarillo canario con toques de marrón y óxido.
Al final de todo, nada era tan interesante como pensé que sería, no vi nada fuera de lo común, sólo algunas personas charlando en las esquinas, algunas pequeñas bodegas y bastantes árboles, veredas vacías, y unos cuantos niños jugando a la rayuela o la cuerda de saltar.
Suponía que tendría que ir al centro para ver algo que de verdad valga la pena, a menos que el centro a donde Carlisle siempre va sea igual de aburrido.
Al menos debí haberme ido después de que Jasper trajera los chocolates, o al menos Carlisle me diera una chaqueta.
Ya hasta me empezaban a dar ganas de devolvedme, de todas formas caminé en línea recta hasta acá, ni siquiera había forma de perderla, y aunque la parte donde vivíamos era un poco desolada y casi no vecinos había a la vista, pero quedaba colina abajo, no veía cual era el problema.
Lo mejor sería devolverse a casa para no morir de frío, digo, no es tan agobiante, pero si me hace estremecerme y desear haberme quedado u obedecido.
No me imagino lo molestos que van a estar Jasper y Carlisle una vez que regrese. Ni siquiera había pensando en eso... Yo no quería otra ronda de nalgadas, que era lo que más me aterraba.
Es probable que suceda.
Si no regreso a casa y me voy por allí, alguien me puede reconocer y avisar a la policía, me dará mucho más frío y hambre, huir no era una opción, y ni siquiera lo había considerado, simplemente mi plan era ver las casas y algunas otras cuadras, pero no encontré nada interesante, justo lo que dijo una vez Carlisle.
Si volvía ya mismo, me enfrentaría a Carlislr que muy probable me castigaría, a la decepción de Jasper, a su enojo, el enojo de ambos, es más, ni me dejarán salir de mi habitación, es más, hasta me vigilarán las veinticuatro horas del día.
Pero todo eso valdría la pena si eso da por entendido que no quería escapar, sino explorar y volver. Si voy a casa por no cuenta propia antes de que me encuentren, no será tan doloroso.
El peso en mi pecho empezaba a hacerse presente, por lo que entendí que era hora de regresar.
Ya estaba entendiendo todo esto respecto a el alejamiento, si me iba muy lejos, mi pecho dolería, si lastimaba a mi pareja, me dolería y si la hería mentalmente, dolería.
Carlisle me ha explicado varias cosas importantes sobre compañeros. Ya han habido antes compañeros de tres o mas, que me sorprende bastante. Cuando los compañeros se encuentran, casi de inmediato, se aparean, o como me lo explicó Jasper, se cogen hasta el amanecer y más allá.
Cuando encuentras a tu compañero, es una sensación única, maravillosa y poderosa, pero la teoría de Carlisle es que jamás reaccioné a ella debido a que Edward me deslumbraba y ni me permitía la cercanía a ellos tanto como me gustaría.
Cuando me llevaron lejos de Forks, fue como si hechizo se hubiera roto, y empecé a sentir cosas por ellos dos, todo como un pequeño atisbo de lujuria, que al principio negué ya que me sentía culpable por 'engañar' a Edward, pero con el paso del tiempo, y muy rápidamente, eso se fue olvidando y empecé a reconocer el vínculo que teníamos, cada día descubriendo algo nuevo.
Todavía no podía decir que los amaba, ni siquiera estoy segura de haberlo sentido alguna vez. Cuando estoy con Carlisle o Jasper, la sensación es mucho más grande y satisfactoria que cuando estaba con Edward, era increíble.
Ha salido a la luz una verdadera yo, alguien más divertidax un poco confiada, pero igual de torpe, distraída y me sonrojo por nada, pero Carlisle dice que ama mi sonrojo, y Jasper sostenerme por mi cintura cuando voy a caer.
Esos son buenos pensamientos, tendría que concentrarlos todos porque estoy a punto de pasar al infierno.
Me di la vuelta hacia el camino que estaba segura, llevaba a la casa, no había tantos autos como pensé que habrían, más que todo, bicicletas con niños escoceses es ellas que no me prestaban nada de atención.
Frotaba mis manos por mis brazos y hombros para tratar de crear al menos un poco de calor, pero era inútil, si no llegaba rápido a casa terminaría por no poder moverme, una muy mala idea fue haber vestido un simple vestido de tirantes, al menos una camisa y pantalones largos pudo haber estado mejor, pero parecía que la temperatura bajaba a medida que daba cada paso.
Estaba ahora trotando, sabía que no faltaba mucho para llegar a casa, y un suspiro de alivio salió de mí, cuando a lo lejos, divisé la casa de dos plantas.
Con un poco de miedo, tomé la iniciativa y di los pasos que faltaban para estar justo al frente de la casa. Vi hacia los lados y no detecté a nadie ni sentí una mirada puesta en mí.
Moviendo mis pies muy lentamente, llegué hasta la puerta principal, me extrañaba que a éste punto no hayan salido...
Ese pensamiento, en cuanto terminó, llegó el temor. Mis manos estaban muy apretadas en el dobladillo de mi vestido, y hasta el frío se había ido.
Me proponía a abrir la puerta, mi mano estaba en la perilla, y cuando le daba la vuelta, la puerta se abrió completamente de un tirón... Yo no había abierto la puerta, y casi me caigo hacia atrás cuando me di cuenta que la persona que abrió la puerta no fui yo, sino Carlisle.
Me quedé helada. Carlisle tenía el ceño fruncido en una mueca, sus ojos estaba negros como el carbón, estaban abiertos mirándome fijamente, su mano estaba del lado de la perilla interna casi que haciéndola añicos.
Mordía mi mejilla de adentro y mis manos estaban hechas puños en mi vestido, no podía apartar la vista de la de él, y sólo lo hice cuando Jasper apareció detrás de él con su rostro mostrando tristeza y decepción.
Los ojos de Jasper también estaba totalmente negros, llenos de veneno. Era algo tan intenso y lleno de temor que me congele y no podía ni decir lo siento.
''Bella...'' Susurró Jasper acercándose a mí, pero Carlisle lo detuvo colocando una mano en su pecho.
''Jasper... Yo...'' No terminé de decir nada.
Carlisle miró a ambos lado y al frente, supongo que asegurándose de que nadie nos viera o estuviera cerca. Cuando terminó de hacerlo, de nuevo su mirada se desvío a mí, y sin aviso previo, me tomó como aquel día que me llevó a su oficina.
''Carlisle...'' Dije en un tono de voz muy bajo mientras me cargaba como un cavernícola a donde yo suponía era su oficina.
Ya sabía que esto no podría valer la pena, ¿por qué nunca hago caso? Sí soy terca como una mula, y al final, termino en el peor de los escenarios.
Creo que por delante vienen muchas más palizast, porque apuesto a que éste no sería el último conflicto que tendríamos.
Carlisle ignoró mi llamado y siguió con paso firme sosteniendo mis caderas junto a Jasper que evitaba verme sólo por pena, o eso pensaba yo.
Jasper miarab hacia bajo paro caminaba a paso firme detrás de nosotros, con loq que hice, puedo apostar que no se opondrá a lo que va a venir.
No podía hacer nada, yo tenía la culpa de esto, y sólo esperaba que fuera rápido, pero con esto que acabo de hacer, lo dudo. Tenía miedo de que Carlisle lo hiciera más intenso, porque si la última vez fue suave conmigo, no quiero ni imaginarme qué haría ésta vez.
Ahora me sentía culpable, de verdad no debí hacerlo. No creó que haya valido la pena totalmente, y repito, espero que no sea tan intenso.
~ooOoo~
Llegamos a la oficina, la tensión se podía tocar en el aire, Carlisle como la última vez, me dejó desparramada en el suelo y se sentó en el mismo sillón que la ultima vez. Estaba reviviendo cada momento de el día en el que llegué.
A pesar de que el miedo me dominaba, había una pequeña chispa en mi interior de excitación... Y la pregunta era, ¿por qué algo así me excita? Se supone que debería estar muerta de miedo, yo no era sadomasoquista, y mucho menos me gustaba que me golpearan, pero no era ese hecho, sino el de tener contacto con Carlisle de una manera tan impropia, algo que era casi natural, pero pecado.
Jasper estaba detrás del sillón donde Carlisle sentó segundos después. Yo están totalmente expuesta a ellos, sólo sentada en en suelo en frente de ambos mientras me miraban fijamente, Carlisle con furia y ojos negros como el ónix, y Jasper serio y un poco triste.
''Lo siento...'' Susurré mirando hacia abajo en mis manos vacías. Eso fue lo único que pide decir, no sabía qué más agregar, sólo a esperar a que pase lo que tenga que pasar.
''¿Sólo eso? Arriesgaste todo por un simple capricho, no te conformarse con que te acompañara al jardín, tenías que huir, tenías que caso arruinar todo, ¿sabes lo que hubiera pasado si alguien te reconoce? Todo se va a la mierda, te perdemos, perdemos todo, Jasper y yo, aunque fueran sólo unos veinte minutos, sentimos que morimos, estábamos tan absortos de lo que pasó que ni siquiera pudimos ir a buscarte, ni siquiera pudimos seguirte, porque fue horrible... Y todo por un simple capricho.'' Dijo Carlisle.
''C-carlisle-''
''¡No digas nada, no quiero oírlo.'' Me gritó, yo me encogí en mi lugar y limpie una lágrima que corría por mi mejilla.
''¿Por qué te fuiste, Isabella?'' Me preguntó Jasper.
''Yo sólo quería ver el exterior.'' Respondí inocentemente. Jasper negó y cerró los ojos.
''¿Valió la pena?'' Preguntó Jasper de nuevo.
''No tanto.'' Admití en un tono de voz bajo.
''Claro que no, no valió la pena en absoluto, allí afuera no hay nada que ver.'' Dijo rápidamente Carlisle.
''En serio, lo lamento, pero tienen que entender que no soy de encerrarse, a veces me gusta salir.'' Dije.
''Bella, eres buscada por el FBI, no puedes salir al menos hasta que finjamos tu muerte en Estados Unidos, tal vez cerca de Washintong, así no será tan sospechoso, tenemos personas que en éste momento se están encargando de eso.'' Dijo Jasper.
''Me toma todo el autocontrol para no castigarte ya mismo.'' Admitió Carlisle, lo que me hizo estremecer.
''¿Entonces no en vas a castigar?'' Pregunté esperanzada.
''Ya quisieras eso.'' Dijo Carlisle cambiando el ceño fruncido de su cara por una sonrisa sádica.
''Ya me lo suponía... Por favor, hazlo rápido.'' Dije.
''Eso lo dudo.'' Dijo Carlisle.
''¿Vas a disfrutarlo, cierto?'' Pregunté.
''Por supuesto que sí, tal vez un poco, así aprenderás a hacer caso.'' Dijo Carlisle.
''Ya me he cansado de decir que no soy un amldito animal.'' Dije rechinando los dientes.
''Y yo me he cansado de decir que no lo eres, es sólo un método de disciplina, si quisiera tratarte como mi sumisa mascota, te haría comer en el suelo, te encadenaría a la pared y te golpearía con látigos cada vez que me reprocharas.'' Dijo Carlisle.
''Eso es horrible.'' Dije.
''Exactamente, Isabella, esa es la idea, y por si no te haz dado cuenta, yo no hago ninguna de esas cosas.'' Dijo Carlisle.
''No lo permitiría.'' Dije.
''Si yo quiero, lo hago, pero no lo llevó a cabo porque te valoro y te he estado esperando desde siglos, eres lo más importante para mí y para Jasper, no qieremso fañarte, pero debes aprender.'' Explicó.
El viento en mi cara hizo que cerrara los ojos, y cuando los abrí, me di cuenta que estaba en la misma posición de hace unos días. Estaba inclinada en las rodillas de Carlisle mientras Jasper me observaba desde atrás sin hacer nada.
''Ya sabes lo que sigue, me alegra que te guste tanto mi toque.'' Dijo Carlisle riendo.
''No estás tan molesto como pensé que estarías.'' Dije sarcásticamente.
''Yo te advertí sobre ese modo de hablarme, Isabella.'' Dijo Carlisle.
''Lo siento.'' Dije.
''Y no estoy tan molesto, porque a pesar de que te fuiste de la casa sin decir nada y estrictamente cuando lo prohibimos, volviste a nosotros sin decirte nada, no chistaste cuando te traje hasta mi oficina, y sobre todo, te disculpaste...'' Dijo Carlisle.
''No podía irme, Carlisle, sabes que aún me cuesta, pero es verdad, tú y Jasper son mis compañeros, no los podía abandonar.'' Admití.
''Esa es otra razón para no enojar, sin embargo no te salvas del castigo.'' Me dijo mientras comenzaba a subir poco a poco mi vestido hasta mi espalda.
Mis mejillas se encendieron de vergüenza ya que Carlisle podía ver con claridad mi ropa interior de algodón como siempre.
Como la última vez, paseó su gran mano por mi culo y me dúo un pequeño azote que me hizo saltar un poco.
Las nalgadas de Carlisle duelen horrible, su mano es grande fuerte, y yo sólo soy humana y podría romperme.
''Esto fue lo que te perdiste aquel día, Jasper.'' Dijo Carlisle desviando su mano a mi espalda y repartiendo círculos imaginarios en ella.
''Ya veo, es hermosa.'' Dijo Jasper caminando detrás de mí y mirando, suponía yo, mi culo con una no tan notoria marca de la palma de Carlisle en ella.
''¿Te quedarás ésta vez?'' Preguntó Carlisle.
''Por supuesto.'' Respondió Jasper.
Me estremecí cuando sin hacer ni un simple ruido, Jasper tomó una de mis nalgas y la estrujó en sus manos con rudeza, haciendo que me arqueara y soltara un sonoro gemido.
''Parece que le gusta.'' Dijo Carlisle.
''Ya veo, te dejo para que sigas con tu castigo, voy a mirar desde allá.'' Dijo Jasper. Oí el sonido de la suela de los zapatos de Jasper y un crugido de madera, se había sentado e iba a ver como un show a Carlisle castigandome.
''¿Preparada?'' Me preguntó Carlisle.
''No tengo otra opción.'' Dije.
Las manos de Carlisle volarona mi ropa interior y la hicieron añicos, dejándome desnuda ante ellos. Cerré un poco los ojos y me preparé para la primera nalgada que no tardaría en llegar.
¡SMAK!
resonó la primera por toda la habitación y bastante fuerte. Me encogí bastante y reprimí un grito de dolor.
Las fofetadas en mi culo lo pararon de llegar, ni siquiera las conté. Me daba igual.
¡SMAK!
¡SMAK!
¡SMAK!
¡SMAK!
¡SMAK!
Sonaban en la oficina haciendo eco. No podía ver a Jasper, así que no sabía qué clase estaba haciendo, sin sonreía, si no le gustaba o solo se divertía mirándome retorcerme en la rodilla de Carlisle.
Apuesto a que mu culo estaba rojo, me picaba como si muchas abejas me hubieran picado en distintos lugares.
Mi respiración era entrecortada y mis mejillas calientes, por ahora no había ni una sola lágrima, no sentía esa necesidad de gritar o de sollozar.
Pero las nalgadas siguieron llegando, una más fuerte que la otra hasta que de escuchaban quejidos y sollozos en la habitación.
''Y no van a acabar, vendrán más fuertes, quiero que de verdad me pidas perdón.'' Dijo Carlisle ''Esto apenas es el comienzo.'' Dijo.
Malfecí en mi interior y bajé la cabeza.
Estaba tomando un respiro, cuando un gran azote se escuchó haciendo un eco demasiado fuerte, acompañado de un pequeño sollozo mío.
Mis ojos estaban totalmente abiertos. Me mordí un labio para no maldecir.
''¿Qué tal ésta?'' Me preguntó Carlisle riendo un poco.
''Sádico...'' Le susurré yo.
''Puede ser cierto, pero no disfruto de golpearte, disfruto de tocar tu culo.'' Dijo el. Acto seguido, un azote mucho peor que el anterior, arranca de mí un verdadero grito.
''¡Carlisle!'' Grité con el siguiente que continuó.
Los azotes fueron aumentando de intensidad muy gravemente, hasta lograr que un par de lágrimas corriera por mis mejillas. Después de esas le siguieron más y más hasta empapar mi cara entera.
Los gritos eran más fuertes que nunca, yo gritaba para que se detuviera, pero Carlisle se negaba a hacerlo.
''¡POR FAVOR, DETENTE!'' Grité primero, pero nie encontré voz suficiente para seguir suplicando.
Fueron primero diez. Luego quince, luego treinta, y por fin llegó a cuarenta, y se detuvo.
Mis cachetes estaban llenos de lágrimas secas, mi garganta ronca de tanto gritar y maldecir, como respuesta a mis insultos, Carlisle me daba más fuerte y seguido.
''L-lo siento...'' Gemí con mi voz ronca.
''Así está mejor.'' Dijo Carlisle sentándome bien en sus piernas y rodeándole con sus grandes brazos.
''Yo ya me había disculpado.'' Dije enterrando mi cara en su cuello. Él bajó mi vestido y cubrió mi espalda, pero no mi culo, que aún estaba desnudo y golpeaba con el pantalón de jean de Carlisle.
''Sí, pero no sentía esa misma satisfacción si primero no te azotaba.'' Respondió riendo un poco.
''Estás loco.'' Dije.
''Esa ya me lo dijiste, y yo te respondí que era probable.'' Me dijo él.
''Aún no sé por qué disfrutas de azotarme.'' Dije.
''Por una parte es excitante, tanto para mí como para ti, pero por otra parte es para establecer mi papel como un macho dominante, yo soy así, y me gusta controlar cada aspecto, pero no llego a ser tan controlador.'' Comentó Carlisle.
''¿Cómo sabes que me excitó?'' Le pregunté.
''Porque lo puedo oler, hermosa, está por todo el aire, me vuelves loco, y no únicamente a mí, sino también a Jasper.'' Y tal y como lo dijo, Jasper estaba sentado de manera incómoda y con los ojos oscurecidos, me miraba como a una presa.
''¿Qué le pasa a Jasper?'' Pregunté preocupada.
''Sólo que su otro lado, uno que desarrollo en su tiempo en las guerras del sur, sale a la luz, pero parece que ahora lo intenta controlar.'' Explicó Carlisle
''¿Su otro lado?'' pregunté a Jasper.
''Sí, se llama El Mayor, es posesivo y dominante, más que yo, es como otra personalidad de Jasper, hay que tener cuidado con ella.'' Dijo Carlisle.
''¿Es malo?'' Pregunté temerosa.
''No es malo, pero es rudo.'' Dijo Carlisle.
''¿Cuanto tiempo se queda así?''
''Poco, sólo para reclamar a su pareja.'' Me dijo Carlisle, yo me asusté y enterré mi cara más en su costado.
''Tranquila, no lo va a a hacer ahora, será pronto, pero no ahora.'' Dijo Carlisle.
''Soy virgen.'' Dije.
''Lo sabemos, y vamos a tener extremo cuidado, no te asustes.'' Dijo Carlisle. Eso sólo significaba que ellos tenían planeado acostarse conmigo, quién sabe cuando, quién sabe si lo quieren hacer al mismo tiempo, y quién sabe si quieren hacer eso que llaman... Sexo anal.
''Trataré de no hacerlo, pero igual me aterra.'' Dije.
''No tengas miedo, hermosa.'' Dijo Carlisle.
''Siento que es demasiado pronto como para hablar de sexo.'' Dije.
''No lo es, a éste punto de conocerse, las parejas deben por no menos haber arrasado con casas enteras enbsus momentos de pasión. Cuando éstas se conocen, el tirón de apareamiento actúa y hace que ambos se reclamen mutuamente hasta cansarse, lo que es imposible. Así que continúan hasta que... Bueno, siempre será así, la única diferencia es que cuando reciente se conocen, es más emocionante, luego aprenden a controlar ese impulso y ya no es tan necesario, porque aprender a controlar eso, así cuando se alejen, no hay tanto dolor en ambos.'' Explicó Carlisle.
''Entiendo, todo es automático, pero yo no soy un vampiro.'' Dije yo.
''Lo sé, hermosa, por eso te damos mucho y tiempo, pero el tiempo no es nada, de una forma u otra terminaras siendo completamente nuestra.'' Dijo Carlisle.
''Tal vez sea pronto, quizás deberían hacer algo para ganarse ese puesto.'' Dije.
''¿Algo como qué?'' Preguntó Carlisle.
''Algo como hacerme una sorpresa por mi cumpleaños, ustedes no me dejaron festejar.'' Dije.
''Recuerdo muy bien que tú dijiste que no te gusta celebrar tu cumpleaños.'' Dijo Carlisle mientras me tomaba de las caderas y hacía que me sentara en sus piernas de modo que pudiera ver su rostro.
''Sí, pero ahora son sólo ustedes dos, no tanta gente. Me gustaría que no fuera nada extravagante ni glamuroso, sin joyas ni nada caro, sólo algo que de verdad me agrade y tenga mucho detalle.'' Dije.
''¿Como llevarte una tarde en una lancha por el mar a almorzar?'' Preguntó.
''Sólo si me enseñan a manejarlo.'' Dije.
''Puede ser que te enseñe, pero promete no romper nada.'' Dijo acariciando mi mejilla.
''¡Yo no romperé nada!'' Dije.
''Pero tienes mucha mala suerte, y eso es suficiente como para que en medio de tu almuerzo, nos caiga un rayo.'' Dijo.
''Que exagerado eres, eso no puede suceder.'' Dije golpeando suavemente su pecho.
''Haz demostrado que todo es posible a tu lado, cariño.'' Me volteé a ver, que detrás de mí, estaba Jasper con sus manos en los bolsillos y con una esplendorosa sonrisa.
''¡Jasper!'' Grité de alegría. Me lancé a su cuello y lo rodee inmediatamente.
''Tranquila, tranquila, estoy aquí.'' Me dijo acariciando mi cabello.
''Jasper...'' Gemí su nombre. ''Lo siento...'' Susurré.
''No hace falta que lo digas, lo que de verdad me importa es que hayas vuelto, volviste por nosotros.'' Dijo Jasper.
''¡Jamás en habría ido! Antes quería regresar a Forks por las personas que estaban allí, pero ya ni siquiera estoy segura de querer hacerlo, no quiero hacerlo, después de lo que pasamos, no quiero regresar.'' Le dije.
''Pensé que querías irte, por es que no estabas.'' Dijo Jasper sonando triste.
''No, Jasper, sé que al principio fui odiosa, me negué a todo y decía que los odiaba, pero esto ya no lo puedo negar, es imposible. Debería estar aterrada y adolorida por lo que me hizo Carlisle, y sí estoy adolorida, pero no aterrada, es como si todo fuera natural.'' Dije.
''Me sorprende, no nos temes, nos aceptas, no me temes a mí, tampoco a Carlisle.'' Dijo Jasper acariciando mi rostro con el dorso de su mano.
''Por supuesto que no, ya te dije que es natural para mí, aún me cuesta un poco, pero supongo que estoy en proceso de eso, aunque no te bese todos los días, sólo cuando peleamos.'' Dije abrazando su torso.
''Eso no me importa, no me interesa esperar una eternidad para besarte, sólo quiero hacerlo.'' Dijo Jasper besando mi cuello con suavidad, sus labios fríos adheridos a la piel cerca de mi vena yugular.
''¿En serio? ¿Así te rechace muchas veces?'' Pregunté.
''Así me insultes y digas que me aleje de ti.'' Dijo levantando mi barbilla
''Yo nunca haría eso, Jasper.'' Dije seriamente.
''No me importa si lo haces o no, besame de una maldita vez.'' Y cuando finalizó aquella frase, tomé su rostro entre mis manos y golpeé agresivamente sus labios con los míos.
Inmediatamente sus manos fueron a mi cintura y mis senos golpearon en su pecho, logrando que un gemido saliera de mis labios.
Su boca se movía de manera experta y deliciosa. Me empezaba a encaprichar con el sabor de su boca, y había un simple razón por la cual amaba el chocolate de repente, Jasper sabía a chocolate...
Su lengua pidió permiso para entrar a mi boca, y yo sin complicaciones se la concedí. Mi lengua hizo lo mismo y estuvimos haciendo eso hasta que me hizo falta el aire, y Jasper se separó de mí lentamente.
''Lo mejor es que no esperé tanto.'' Dijo Jasper.
''Y yo sigo sin recibir nada, sólo un beso en la nariz y uno pequeño en los labios.'' Dijo Carlisle.
Me di la vuelta para verlo recostarse su barbilla en la palma de su mano, eso me recordaba que yo seguía sin tener ropa interior, lo único que me cubría era mi vestido
Con sólo tres pasos rápidos, llegué al sillón y me incliné un poco a su rostro. Tomé su rostro en mis manos y le regalé un sabroso beso igual o mejor que el de Jasper.
Fue fantástico, Carlisle sostenía mis hombros cuando el beso se llevó a cabo, y fue tan intenso, que nos separamos jadeando, caí en sus piernas en cuestión de segundos.
Abracé los hombros de Carlisle y cerré los ojos.
Jasper se acercó a nosotros y se colocó de cuclillas al lado del sillón, sostenía mi mano que sobresalía entre las suyas, dando un suave beso en su dorso.
''¿Sabes qué debería hacer?'' Pregunté con los ojos aún cerrados.
''¿Qué?'' Preguntaron Jasper y Carlisle al mismo tiempo.
''Colocar un poco de pomada en mi trasero, me duele horrible, casi que no me puedo mantener sentada.'' Susurré.
La verdad era que sí dolía bastante. Era un dolor sordo e irritante.
''Eso se puede resolver fácilmente, hermosa.'' Dijo Carlisle.
''Vamos a la habitación de Carlisle, él tiene pomada allí, te colocaremos un poco y puedes descansar allí mismo si quieres, duerme hasta la hora de la cena.'' Dijo Jasper.
''Sí, me encuentro cansada, pero igual me duele atrás, es insoportable.'' Dije.
''Me excedí un poco...'' Admitió Carlisle besando mi coronilla.
''Yo diría que mucho, no un poco.'' Dije.
''Lo siento, estaba molesto.'' Se defendió Carlisle.
''Esa no es razón para darle una paliza a Bella.'' Dijo Jasper.
''¿Te duele mucho, Bella?'' Me preguntó Cralisle arrullandome en sus brazos.
''Sí.'' Dije yo simplemente.
''Vamos a arreglar eso ya mismo.'' Respondió Carlisle levantándose de la silla conmigo cargada estilo de novia.
''Tomarás una siesta y mañana ya no será tan insoportable.'' Dijo Jasper que estaba detrás de nosotros y nos seguía para salir de la habitación.
''Me parece bien, pero sólo si me acompañas hasta que me duerma.'' Dije un un poco somnolienta.
''Claro, me quedaré hasta que me pidas que me aleje.'' Respondió Jasper.
''No creo que suceda.'' Respondí con una sonrisa en mi rostro.
''Vamos a estar tanto tiempo contigo que nos pedirás que nos vayamos.'' Dijo Carlisle abriendo la puerta y caminando unos cuantos pasos para llegar a su habitación cercana.
''Eso ya lo veremos... Y el hecho de que siempre estén conmigo no significa que por arte de magia ya no estaré aburrida.'' Dije.
Carlisle abrió la puerta de su habitación y entramos junto a Jasper.
''Buscaremos una manera en la que te entretengas.'' Dijo Jasper riendo un poco.
''A veces prefiero un poco más a Carlisle que a ti, eres un pervertido, un maldito pervertido.'' Dije.
La puerta se cerró detrás de nosotros y Carlisle avanzó hasta dejarme acostada en sus cama gigantesca.
''Ya le he dicho que no diga esas cosas, pero él no aprende.'' Dijo Carlisle rebuscando en algunas gavetas la pomada.
''¿Por qué habría de importar tanto? De todas formas ya vi tu lindo culo al aire, y Carlisle lo tocó, sin mencionar que te gusta que te toquen allí porque pudimos oler tu excitación.'' Dijo Jasper.
''¡Jasper, cierra la boca!'' Grité, coloqué una gran almohada en mi cara y reprimí varios gritos de frustración.
''Simplemente tienes que superarlo, ya pasó, no hay nada que puedas hacer.'' Dijo Jasper.
''Jasper, basta, la pones incómoda.'' Dijo Carlisle tomando algunas otras cosas de los compartimientos de la mesa.
''¿Qué sentido tiene?'' Dijo Jasper tomando asiento en una esquina de la cama, donde acariciaba mi pierna derecha.
''Parece que te haz reprimido de sexo por mucho tiempo, de esos es lo único que hablas.'' Le dije a Jasper riendo un poco.
''Oh, no, por supuesto que no... No sólo yo, también Carlisle, las bolas azules son horribles, y tú, mi querida Isabella, no ayudas en nada gimiendo en medio de la noche.'' Dijo Jasper inclinándose hacia mí.
''¡Yo no hago eso!'' Dije yo pensando en los gemidos de media noche.
''Por supuesto que sí, más de una vez tuvimos Carlisle y yo que encerramos en nuestros baños para resolver nuestros problemas, siendo un poco mas específico, Carlisle Jr. y Jasper Jr. despiertan cuando haces esa clase de sonidos.'' Dijo riéndose más fuerte. Ese degenerado...
''¡Jasper, callate!'' Grité de nuevo tapando mis oídos con ambas manos y ayuda de la almohada.
''Y eres tan mala, que ni siquiera nos dejas tomar un pequeño baño contigo.'' Dijo Jasper frotando mi muslo.
''Jasper, deja a Bella en paz.'' Intervino Carlisle acercándose a nosotros con un tubo de pomada en la mano. ''Esto está tibio, voy a colocarlo en el refrigerador para que cuando esté frío te alivie mejor.'' Dijo Carlisle.
''Me parece bien, ¿no va a tardar?'' Pregunté.
''No lo creo, sólo algunos minutos y estará listo, esperaré afuera, tú habla con Jasper, no demoraré y traeré la pomada para que te sientas mejor.'' Dijo Carlisle saliendo de la habitación, no antes sin giñarme un ojos.
''¿De qué quieres hablar?'' Preguntó Jasper subiendo su mano mucho más arribe, y yo no traía ropa interior, recordé que etsab toda destrozada en la oficina de Carlisle.
''De nada en particular... Pero detén esa mano, sino voy a gritar.'' Dije tomando la mano de Jasper con la mía para detenerlo y evitar que siguiera subiendo.
''Que aburrida eres, cariño. Pero yo sí quiero saber de algo en particular.'' Dijo Jasper.
''¿Y eso sería?'' Pregunté.
''Estoy consternado por éste tema, uno que me da vueltas desde hace un tiempo, y ese tema es el siguiente.'' Dijo Jasper.
''Continúa.''
''¿Por qué nunca usas esa lencería que está en tu guardarropas?'' Me preguntó Jasper con toda la seriedad que pudo.
''¿Eso era todo?'' Pregunté de cruzandome de brazos y frunciendo el ceño.
''Sí, eso era todo, y quiero una respuesta.'' Dijo Jasper volviendo a poner su mano en mi muslo.
''Aquí tienes tu respuesta... No tengo razones para usar esa clase de ropa interior, nadie la vería, y definitivamente no voy a modelar para ti.'' Dije yo rápidamente.
''Pero sería muy fácil, sólo tienes que ponértela, ir hasta mi habitación, tocar mi puerta y decir que quieres que te arranque ese conjunto.'' Dijo Jasper.
''¡Olvidalo, eso jamás va a pasar!'' Grité mientras le arrojaba un cojín.
''Bueno, bueno, no tienes que mostrarmela, con que te la pongas y me digas que la tiene puesta es suficiente.'' Dijo Jasper besando ésta vez mi muslo, de nuevo me encogí en mi lugar y evité que continuara.
''Si hago eso, no será contigo, se lo diré únicamente a Carlisle, y quizás se la muestre.'' Dije yo mirando a otra parte.
''Tú no juegas limpio, cariño.'' Comentó Jasper.
''Nunca dije que lo haría.'' Respondí.
Nos quedamos en silencio durante un rato, no hicimos nada mas que mirarnos mutuamente y Jasper que continuaba intentando llegar un poco mas lejos de mi muslo, pero yo se lo impedía.
Todo estuvo en paz y calma hasta que Carlisle irrumpió en la habitación con el mismo tubo de crema en la mano, pero suponía que ahora estaba frío.
''Aquí está, será mejor para ti la crema fría.'' Dijo Carlisle cerrando la puerta y acercándose a Jasper y a mí.
''¿Me dejas a mí untarla?'' Preguntó Jasper mientras levantaba una mano y reía.
''No, Jasper, lo haré yo.'' Dijo Carlisle tomando asiento en el borde de la cama y regalándome una radiante sonrisa de chico malo.
''¿Por qué tienes que hacerlo tú?'' Preguntó un poco enojado Jasper.
''Porque yo lo causé.'' Respondió Carlisle riéndose.
''Si hubiera sabido que el que le diera azotes sería el que luego le untaría crema en el culo, lo hubiera hecho yo mismo.'' Dijo Jasper.
''Ya callate, fin de la discusión, ve a hacer otra cosa, anda a ver los canales Playboy o a masturbarte.'' Le dijo Carlisle haciendo que desviara la mirada y aguantara un risa.
''Es justo lo que voy a hacer.'' Dijo Jasper levantándose de la punta de cama.
''Me parece bien, vete ahora.'' Dijo Carlisle comenzando a destapar la crema y colocando un poco en su mano.
Después de que Carlisle me haya visto sin ropa interior y me haya azotado con su mano, no en interesaba que frotara un poco de pomada en mi trasero, me daba igual, aunque debería ser raro, era una acción su yo sentía, sería natural.
''De acuerdo, me voy.'' Dijo Jasper mirándome. ''Pero no sin antes un beso.'' Agregó. Yo me levanté un poco y estiré el cuello para darle un pequeño pero lindo beso a Jasper en los labios, intentó profundizarlo, pero Carlisle se aclaró la garganta y Jasper y yo nos separamos. ''Adiós, cariño, espero que mañana tu culito esté mejor.'' Dijo Jasper, ya sabía que faltaba algo que yeniay que decir para finalizar, algo para hacerme sonrojar.
''Jasper, asegurate de dejar todo limpio después de que termines, no quiero rastros seminales en la alfombra.'' Dijo Carlisñe frotando sus manos con la crema.
''Te primero que no habrá ningún rastro seminal.'' Respondió Jasper saliendo de la habitación y dejando a Carlisle y a mí completamente solos.
''Date vuelta, hermosa.'' Dijo Carlisle. Yo obedecí inmediatamente y me di vuelta.
Sentí como las manos frías y tácticas de Carlisle levantaban nuevamente mi vestido, dejando al descubierto mi trasero rojo y con algunas marcas.
El vestido llegó hasta mi espalda, mis manos estaban a mi lado y mis ojos un poco cerrados por el sino que tenía d repente.
''Voy a hacer esto por unos cinco minutos, después puedes dormir, o puedes hacerlo ahora y cuando termine te acomodo, pero es preferible que te vistas tú.'' Comentó Carlisle.
''Ajam...'' Dije cerrando completamente los ojos.
Las manos frías de Carlisle mas la crema trajeron un extremo alivio a mí, dejé escapar un suspiro y un bostezo salió de mí.
Las manos de Carlisle masajeaban mis nalgas de forma experta, a veces arriba, y a veces abajo.
''Carlisle.'' Llamé su atención.
''¿Sí, hermosa?'' Me preguntó.
''Esa crema es mágica.'' Fue lo último que dije antes de dormirme por completo.
~ooOoo~
Aquí lo tienen, epsero que les haya gustado el capitulo y dejen sus opiniones, saben que aprecio todas y cada una de ellas, además de darme motivación para actualizar más rápido.
Un beso para todas mis lectoras, las quiero mucho y saludos desde Venezuela.
Cat
