LoneWolf: Me alegro que te interese mi historia! No se me había ocurrido, así que tomé tu idea un poco, Gracias!

KaAn: Gracias por tu review! Err, esa es la idea, cuanto más difícil de conquistar mejor pareja al final ^_~ Espero no haberme tardado tanto con la actualización, estuve un poco ocupada con mis estudios. Espero que te guste el cap.!

Keiko12: Gracias por tu review, Keiko!

Declaimer: Lo de siempre... no son míos.

Capítulo X: ¡Te atrapé!

Casa de Sinclear 11:30 p.m.

Vera se paseaba de un lado a otro de la habitación, pero después de un rato, se empezó a sentir mareada y tuvo que sentarse.

'¡Maldito Sinclear, cómo se atreve a secuestrarme! ¡Malditos brazaletes que me quitan mi energía! Si no fuera por eso ya lo habría sentado de un buen puñetazo' Pensaba Vera, odiaba sentirse tan impotente, y para colmo, ese bastardo la sacaría del país por la mañana... y no tenía forma de escapar, la ventana y la puerta estaban bien trabadas, y esas eran las únicas salidas que había allí.

Vera sintió que destrababan la puerta, y vio que Sinclear estaba otra vez en la habitación. Con un movimiento de cabeza, les dio a entender a sus guardias que lo dejaran solo. Vera se levantó rápidamente de la cama, y se paró, rígida, esperando ver que era lo que ese maldito quería ahora. Sinclear se acercó a ella sonriendo, ella dio un paso atrás, pero él no se detuvo hasta que la tuvo acorralada en contra de la pared.

"Veo que no estás dormida aún, mi querida" Le dijo, con una mirada ladina.

"¡Déjeme tranquila!" Le gritó Vera, escabulléndose por un costado, pero él no la dejó ir muy lejos, pues antes de que ella pudiera ponerse fuera de su alcance, él la tomó del brazo y la atrajo en contra de su pecho.

Vera se debatió con las pocas fuerzas que aún le quedaban, pero no logró zafarse del apretón de Sinclear.

"Bueno, bueno, parece que tenemos espíritu, francamente no esperaba menos de ti, Vera. Eres aún más hermosa cuando te enojas"

"Y usted en más imbécil de lo que creí ¡no crea que se saldrá con la suya!"

"Yo ya me salí con la mía, preciosa. Como ya te dije, nadie sospechará de mí. Ni siquiera tú sospechaste nada hasta que te atrapé"

"¡Dígame porqué yo!"

Sinclear la miró tranquilamente de arriba abajo, apreciando las curvas que se insinuaban debajo del holgado camisón. A Vera no le gustaba nada esa mirada, se parecía mucho a la forma en que la miraban la mayoría de los hombres.

"Creo que mereces una explicación, ya que vas a ser mi esposa, te vi hace un tiempo, casi un año diría; enseguida me puse a averiguar quien eras, pues eras la mujer más hermosa que hubiera visto. Me enteré de que, al ser una guerrera que detestaba a los hombres, jamás me dejarías acercarme, por lo que pensé en secuestrarte, el problema era que no podría retenerte, así que me devané el cerebro pensando en como hacerte mía... cuando en uno de mis viajes conocí a un sujeto que era forjador de armaduras, por supuesto, no legales; él me dijo la manera de subyugar tu poder por medio de un par de brazaletes especiales. Pagué un alto precio por ellos, pero lo valió..."

Vera no podía creer lo que escuchaba, no podía tener tanta mala suerte en la vida, lo miró con todo el odio que sentía en su alma. Sinclear sabía que había triunfado, y le gustaba verla tan desprotegida... en su poder.

"Ya cambiarás esa mirada por tu bien, ya que serás mi bella y amante esposa en cuanto lleguemos a Inglaterra"

"¡Primero muerta! ¡Jamás dejaré que un cerdo como tú me ponga un dedo encima!" Le espetó ella, llegando a su límite de furia, Sinclear la soltó, arrojándola a la cama; luego rió al ver la expresión de odio e impotencia de Vera y se retiró. Ya habría tiempo de domar a la tigresa.

Santuario Media noche

Todos estaban impacientes por ir a rescatar a Vera, Aioria especialmente, pues había registrado el bosque de punta a punta sin hallarla. Jake ya casi tenía todo arreglado, rogando poder contener a los caballeros un rato más.

Marin se sentó en uno de los escalones del templo de Aries, Jake se sentó a su lado, sabía que ella debía estar muy preocupada por su amiga.

"No te preocupes, todo saldrá bien" Le dijo en tono tranquilizador a Marin, ella sonrió suavemente y asintió.

"Lo sé, pero no deja de preocuparme, en especial la manera en que la están teniendo cautiva, Vera es muy fuerte, no hay puerta o reja que ella no pueda destruir..." Le dijo Marin. Jake no sabía que pensar... o mejor dicho, no quería decirle lo que pensaba para no preocuparla más.

Aioria se estaba muy quieto, con una furia helada que intranquilizaba a sus amigos más que cualquier otra cosa. Milo se paseaba de un lado al otro, Camus estaba sentado al lado de Saga, que tenía a Kalani en su regazo, ella estaba muy preocupada también, y verla sufrir era algo que a Saga le molestaba sobremanera, ese bastardo de Sinclear tenía las horas contadas. Shura y Mu contaban las vueltas que daba Milo, ya que no podían hacer otra cosa, él único caballero que era lo suficientemente valiente para sentarse al lado de Aioria era Shaka, por tener un cosmos más apaciguador que cualquier otra cosa.

El tiempo se pasaba muy lentamente, y a todos les pareció una eternidad hasta las tres de la madrugada. Jake les dijo a Marin y Kalani que se quedaran, no porque las considerara débiles o algo, pero era menos sospechoso un hombre que una mujer a estas horas. Ellas aceptaron a regañadientes, y los vieron partir media hora antes de las tres.

Los guardaespaldas que rodeaban la enorme casa de Sinclear estaban medio dormidos, pues parecía que el relevo se estaba tardando.

"Oye, ve a ver que pasa con los muchachos que no vienen a reemplazarnos" Le dijo uno de ellos a su compañero, que asintió, dirigiéndose a hacia la casa. Lo que ambos no sabían era que sus relevos estaban inconscientes y maniatados en el suelo. El pobre que vino a averiguar que pasaba sufrió el mismo destino. Al de la puerta lo durmió Camus, mientras Aioria, Milo y Jake se escabullían por el patio de atrás.

No encontraron a nadie, pues Shura y Mu ya se habían encargado de todos allí.

Los tres forzaron la puerta trasera sin hacer casi ruido. Era demasiado fácil, Sinclear no era tan descuidado, pensaba Jake, mientras caminaban en la oscuridad hacia lo que parecía la sala principal.

"Vaya, vaya, pero si es mi amigo Jake Tyler, eres un zorro astuto, ya sabes que tengo a la chica... mejor así, de esta manera mataré dos pájaros de un tiro" Dijo Sinclear, mientras observaba a su contrincante favorito y los dos caballeros que le acompañaban. Rió macabramente, les tenía una pequeña sorpresa reservada.

Milo, Jake y Aioria esperaban llegar pronto donde Vera, antes de que ese bastardo descubriera que ellos estaban allí y se escapara. Llegaron a una habitación cerrada, pero no trabada. Jake sacó su arma, pero cuando iba a entrar, Aioria lo detiene.

"Espera, hay una presencia muy extraña aquí, no entres tú primero, déjanos a nosotros" Le dijo Aioria, Milo asintió, pues él también lo había sentido.

Ambos caballeros abrieron la puerta doble sigilosamente, pero no terminaron de dar un paso adelante que un fuerte ataque hizo que Milo saltara para un lado y Aioria para el otro, ellos pudieron esquivar el ataque, pero la puerta quedó destruida.

Estaban a oscuras, y si concentraran su cosmos se delatarían; así que ambos aguzaron sus sentidos al máximo. Jake se había corrido justo antes de que la puerta volara en pedazos. Decidió que sería mejor si buscaba a Sinclear mientras sus amigos se encargaban del sujeto allí adentro. Lo que Jake no sabía, era que no era un solo sujeto, sino cinco caballeros negros contratados por Sinclear en el mismo lugar en donde había conseguido los brazaletes.

Aioria disminuyó su energía al mínimo, era casi imposible detectarle así, Milo siguió su ejemplo, pues era la única forma de hacer que esos cobardes salieran a pelear frente a frente. Claro, pero los caballeros negros no eran idiotas, sabían que nada podrían hacer en contra de caballeros dorados si los enfrentaban a la luz, pero escondidos era otra cosa...

'¿Qué hacemos, león? Estos sujetos conocen la habitación y nosotros no ¿Cómo los sacamos o encendemos alguna luz?' Le preguntó Milo a Aioria vía cosmos.

'Estoy pensando...' Le contestó Aioria, sintiendo que alguien se le acercaba por detrás he intentaba sorprenderlo. Pero él fue más rápido y le dio un golpe de energía que hizo volar al sujeto hacia lo que parecía una pared más, pero en realidad era una ventana escondida, el caballero negro logró romperla, saliendo hacia fuera. Con esto, un halo de luz de luna entró a la habitación, esto fue suficiente para los dos caballeros dorados que atacaron al instante a los cuatro caballeros negros que quedaban, estos, viendo como perdían el elemento sorpresa, salieron hacia el patio seguidos de Milo y Aioria, allí empezaron a luchar, por supuesto, no duró mucho ya que Aioria y Milo eran mucho más fuertes y rápidos.

Jake regresó al ver que la pelea había terminado, Sinclear era una rata astuta y no había podido encontrarlo aún.

"¿Están bien ambos?" Preguntó Jake a los dos caballeros que volvían a entrar por la ventana.

"Claro, pan comido" Le contestó Milo sonriendo.

"¿Encontraste a ese bastardo cobarde?" Preguntó Aioria, Jake movió la cabeza negativamente, debía estar escondiéndose en algún compartimento secreto o algo. En eso, Aioria nota una pequeña cámara pegada en la pared. Conque así era como él sabía donde estaban. Se acercó a la pared y de un salto manoteó el pequeño artefacto y lo destruyó.

"Debe haber más de esas por aquí, muy típico de Sinclear" Dijo Jake, asiendo una señal para que lo siguieran.

Luego de caminar un rato, Jake les dijo que se separasen y buscaran a Vera, mientras él iba por Sinclear.

"Quiero al menos poder golpearlo un poco antes de que la policía se lo lleve" Dijo Aioria antes de hacer lo que Jake decía.

"¡Todos queremos golpearlo!" Dijo Milo. Jake suspiró, esto iba a ser más difícil de lo que pensaba.

"Esta bien, pero sólo Aioria podrá darle un puñetazo, supongo que fue a él a quien más perjudicó este bastardo, pero no lo mates... es mejor tortura que se pudra en la cárcel" Les dijo Jake, ambos asintieron, pensando que tenía razón después de todo. Después de intercambiar estas palabras, los tres se fueron en direcciones distintas.

Aioria se dirigió por un corredor bastante oscuro, abriendo las puertas que encontraba a su paso. Sin embargo, estas habitaciones estaban vacías. Siguió adelante hasta toparse con una más grande que las demás, estaba trabada, así que pensó que sería la habitación del bastardo... o la de Vera. Preferiría que fuera la de Vera, pero si era la de Sinclear no se iba a molestar tampoco. Con una sonrisa bastante aterradora que mostraba a la perfección lo que iba a hacer con el sujeto si lo encontraba, rompió de un puñetazo la cerradura, que no cedió al instante, Aioria decidió darle una patada para terminar de abrir la estúpida puerta.

Vera se despertó del sueño liviano en el que había caído, presa del cansancio tanto físico como emocional, primero encendió la luz del velador, en ese momento vio que la cerradura estaba siendo forzada, esperó un segundo para agarrar el otro jarrón que tenía en el tocador, cuando la puerta se abrió bruscamente porque alguien parecía haberla pateado. Vera se preparó para defenderse... pero del otro lado apareció la última persona que esperaba volver a ver nunca...

"¡Aioria!" Gritó Vera, corriendo hacia él y echándose a sus brazos.

"¡Vera! ¡Estás a salvo!" Alcanzó a decir Aioria antes de recibirla en el aire, por cierto, casi se van los dos al piso del empujón.

"Gracias al cielo estás bien" Le dijo Aioria, abrazándola con fuerza.

Vera sólo logró asentir, estaba tan feliz de volver a verlo, de saber que esta pesadilla se había acabado.

Aioria la dejó en el suelo, pero no la soltó.

"Aioria, perdona por haber desconfiado de ti, Sinclear quiso..." Vera no pudo terminar la frase, pues Aioria la besó antes de que se le volviera a escapar.

Al primer segundo Vera se quedó sorprendida, pero enseguida le devolvió el beso con todo el amor que sentía por él. Ambos se separaron al escuchar ruidos de muchos pasos y gritos de '¡Están arrestados!', Ambos se miraron y decidieron que sería mejor que bajaran a ver lo que pasaba, pero Vera solo pudo dar un paso antes de sentir el odioso mareo que le causaban los brazaletes. Aioria la miró preocupado.

"¿Te sientes bien, Vera?"

"No, estos estúpidos brazaletes me quitan mi energía y me hacen sentir muy mareada"

"Así que esa es la forma con la que te mantenía cautiva" Dijo Aioria, antes de levantarla en sus brazos. Vera no se resistió, estaba demasiado débil y demasiado feliz para impedirle nada.

Ambos llegaron a tiempo para ver como Jake esposaba a Sinclear, Milo los vio y les sonrió, acercándose a Vera que ya estaba en sus pies de nuevo.

"¿Te encuentras bien?"

"Sí, gracias Milo. Veo que ya lo tienen"

Milo asintió, pero al ver la fría mirada que Aioria le estaba echando a Sinclear... por un minuto sintió compasión por el sujeto.

Vera tenía una mirada bastante parecida a la de Aioria, pues ese sujeto realmente se había ganado su odio y desprecio por el resto de su vida, Aioria soltó a Vera y la dejó con Milo, mientras se acercaba lentamente hacia Jake y Sinclear. Jake optó por la sabia decisión de moverse un par de pasos lejos de ambos.

"No crean que podrán detenerme... ¡saldré de la cárcel antes de que ninguno se entere!" Dijo Sinclear, aún muy confiado de su poder. Aioria le sonrió fríamente y le dijo, para que sólo él escuchara.

"Si alguna vez te sales de la cárcel, me voy a enterar y te encontraré... y cuando lo haga... te haré sufrir lentamente hasta matarte..."

Sinclear palideció visiblemente antes de que Aioria llevara uno de sus puños para atrás y le propinara un buen puñetazo que lo dejó sentado en el suelo, medio inconsciente. Aioria se dio media vuelta hacia donde Vera y Milo lo esperaban. Jake miró a Sinclear, la verdad se lo merecía, pero se preguntaba que era lo que Aioria le había dicho para asustarlo antes de golpearlo.

Los policías que habían entrado a la casa un rato después, encontraron todo bajo control, arrestaron a todos los secuaces de Sinclear y se llevaron, con fuerte custodia, al mismo Sinclear. En un par de días Jake regresaría con él a Inglaterra.

Todos regresaron al santuario, donde Marin y Kalani recibieron a Vera con un fuerte abrazo, atosigándola con preguntas. Vera las abrazó también, estaba muy feliz de poder volver a verlas. Jake les dijo que sería mejor sí fueran a dormir un rato, pues Vera debía estar realmente cansada.

"Esperen un segundo ¿Mu, podrías ver si me puedes sacar estos malditos brazaletes por favor? Me dejan muy cansada" Pidió Vera. Mu se acercó y los inspeccionó, mientras Aioria les explicaba a los demás para que servían.

Mu trató de sacarle el primero, pero sin éxito, la pequeña traba no cedía.

"Que raros son, jamás había visto unos iguales" Dijo Mu, pensativo.

"Él dijo que se los había comprado a un forjador de armaduras negras, pero no sé como me los puso, porque yo estaba inconsciente en ese momento" Dijo Vera, tratando de ver si eso servía de algo para Mu.

"Quizás haya un truco, Mu, es extraño que no se lo puedas sacar." Dijo Saga, mirando el otro brazalete.

Mu giró para ver el otro brazalete e intentar sacarlo, pero nada, no se movían. Aioria también decidió verlos más de cerca, y mientras Mu accionaba de un lado, Aioria por accidente lo hizo del otro al mismo tiempo. Ambos brazaletes se desprendieron al instante. Todos se quedaron mirándolos sorprendidos.

"¿Qué fue lo que hiciste, Aioria? Ni siquiera Mu pudo sacarlos" Dijo Shura.

"No lo sé, estaba haciendo lo mismo que Mu y de pronto ambos cedieron" Le contestó Aioria.

"Creo que ya sé como funcionan, ambos deben ser puestos y sacados al mismo tiempo para que cierren o abran." Dijo Mu, sonriendo, era bueno ver que Vera se vería libre de estas cosas. Vera sonrió feliz de ser libre otra vez. Pero un segundo después, Aioria la estaba atajando para que no cayera al suelo desmayada.

"Debe ser un efecto pasajero causado por los brazaletes. Será mejor que la lleves a su habitación, Aioria" Dijo Mu, llevándose los brazaletes con él... podrían ser útiles en algún momento.

Aioria, con Marin y Kalani a sus costados, se encaminó hacia la casa de las chicas, los demás optaron por irse a sus propios templos también.

Marin se extrañó de no ver a Jake con ellos y decidió preguntarle a Aioria por él.

"Dime, Aioria ¿Dónde está Jake? Creí que vendría con ustedes"

"No, se quedó con la policía y Sinclear, no quiere pensar en que trate de escapar otra vez, pero ahora tendrá cargos en su contra para pasar unas largas vacaciones tras las rejas" Contestó Aioria, sonriendo. Marin asintió y se preguntó si alguna vez volvería a ver a ese loco detective.

¡Bueno, ya falta poco para que termine! Quizás un par de cap. más. Ya tengo el sketch de Jake, pídanmelo si quieren y yo se los mando por mail. ¡Review pleaseeeee!