Diario Maníaco-obsesivo de Lily Evans
Capítulo 10
Mary Jane: Si tuviera que ponerle un título a este capítulo sería... Lily Evans y su amiga la ladrona de ropa... jejeje. Bueno ya os dejo leer.
21 de mayo
12:35 Lo tengo decidido, voy a hacer como si no pasara nada con Potter, solo es una paranoia mía, es más últimamente, nos hemos hecho amigos, sí, Potter el idiota y yo nos hemos hecho amigos. Pero sigue siendo un idiota.
13:25 Mr. Potter y Mr. Black me han mandado una notita en clase de pociones. Jajajajaja... he estado media clase desternillándome.
" Querida amiga cabreada,( si es que sigues cabreada con Snivelus): Pulguitas y yo te mandamos una nota por una simple razón: estamos aburridos como... como en todas las clases. Hemos planeado escaparnos a Hogsmeade este fin de semana, nada ilegal, es que este fin de semana toca la salida de cada trimestre, y hemos pensado que podrías venir a pasear y a molestar a los de Slytherin con nosotros (aunque también podemos hacerlo de manera ilegal cuando a la reina le plazca). El plan es trasladar el club de admiradores de nuestra sabina favorita a Las tres escobas.
Por cierto, ¿Te has fijado en que a Slughorn le asoman unos preciosos calzoncillos rosa por encima de los pantalones?
Se despide: Niñato Potter. (No creas que me enfadé por eso)"
Obviamente, he ido a fijarme, y Slughorn llevaba toda la parte de atrás de la camiseta por debajo de los calzoncillos rosa, y los pantalones se le caían.
Bien, me voy a comer.
17:32 En la mesa de repaso, me aburro.
17:43 En la mesa de repaso, los chicos han desaparecido, genial, Deidre me ha robado una camiseta súper provocativa que me regaló mi padre (según él, "por los futuros admiradores de tu genialidad y belleza" aunque sabía que no me la iba a poner jamás), y ahora la muy asquerosa acaba de coger el brazo de John Taylor y ha salido de la sala común con él. Mirada de desprecio y desdén de Sirius el gran Sex-symbol. Sirius también es un encanto.
18:56 Ahí vienen.
22:08 Genial, mañana habíamos quedado para vernos en las tres escobas, y yo sin acordarme. Me voy a la cama, creo que voy a vomitar.
22 de mayo
Vomité. No se porqué, después fui a ver a la señora Ponfrey y me dijo que no tenía nada. Me encanta, mi cuerpo está totalmente loco (ya sabes, mente sana... cuerpo sano).
No te lo pierdas, he ido a desayunar con Lupin, porque la tonta de Deidre ya había quedado y prefería salir antes "para que le diera tiempo a arreglarse" (no la entiendo, nunca la entenderé) .
El chico con el que sale es el ex-exnovio de Kirce, supongo que le dejó el listón bien alto.
El día ha ido bastante bien, por lo general. Miento, soy un desastre natural.
La mañana muy bien, desayuno con Lupin, paseo con Lupin, somos como hermanos gemelos... Y, al fin, llegamos a Las Tres Escobas y nos sentamos todos juntos, si quieres la verdad, aún hace un endemoniado viento que no me deja pasear sin que automáticamente mi pelo se convierta en una mata incontrolable de serpientes cabreadas, así que Lily la Gorgona fue a sentarse entre Lupin y Sirius sin darse cuenta de que... ¡Dios! Todo esto es tan surrealista... Yo, sentada y rodeada de todos los merodeadores, he pasado de querer alcanzar una de mis propuestas de año nuevo a sobrepasarla exageradamente.
Pero, ¿Porqué no me di cuenta en ese momento de que lo que estaba haciendo no era propio de mí ni por asomo?
- Te veo distinta, Lily. ¿Te encuentras bien?- Potter el genio de los genios.
- Sí...- miradas de complicidad- Un segundo, ¿qué me habéis puesto en la cerveza de mantequilla?
Risas inocentes.
- Nada.- Sirius...
- Sabéis que no me fío de vosotros, ¿verdad?- miré la cerveza de mantequilla, la cogí y examiné su contenido sin muchas ganas.
- Deberías.- me dijo Lupin sonriendo como solo él, el adorable Lupin sabe hacer.
Seguimos charlando, terminé olvidándome de la cerveza de mantequilla y, en fin, me lo estaba pasando bastante bien, hasta que entraron en escena Deidre y compañía (John Taylor, eterno sex-symbol y contrincante en el mundo del encanto masculino de Sirius Black, en ese momento, contrincante directo). Deidre me saludó algo extrañada. Y fue a sentarse a la misma mesa en la que me senté yo cuando vine con Nedd. Ese día sí fue memorable... ¡Dios! Revelación divina...
No tuve que pensar mucho para darme cuenta... ¿cómo he podido estar tan ciega? Yo sin darme cuenta de algo tan obvio, lo había tenido delante de mis narices y ahora... al ver sentarse a Deidre en la misma mesa en la que me senté yo... lo vi tan claro... ¡Deidre me había robado los zapatos! ¡ Y esos pantalones que llevaba son míos! Es más, estoy convencida de que Taylor se ha pasado toda la mañana acariciando el culo de MÍS pantalones.
Bueno, somos amigas, mañana ya le robaré algo suyo.
- Oye, James, ¿te acuerdas de aquel día en que casi matas a Precker?
¡Pling! Mirada esquivada número uno del día.
- Sí, pobre chico. – apunté yo.
Potter aún llevaba las cervezas de mantequilla de la tercera ronda entre las manos y me puse en pié para ayudarle (¿Porqué lo hice? ¿Porqué?). Me pasó la jarra de Lupin y no tuve problemas para dejarla tranquilamente sobre la mesa.
- Aún no entiendo porqué lo hiciste.- Peter Petigrew el pobre oportuno.
Potter me pasó la segunda jarra junto con... ¡pling!... la segunda mirada del día.
- ¿No es obvio?- Lupin y Sirius... a la vez.
No se, fue como si los dedos de Potter le tuvieran alergia a los míos. El caso es que la tercera jarra de cerveza de mantequilla quiso venir levitando hasta mis manos y no llegó, resbaló directamente de los de Potter, con lo que cayó con un golpe seco sobre la mesa y toda la cerveza fue a dejarnos a mí y a Potter empapados.
Ya sé lo que estás pensando... humillación, sí, humillación, enorme, divina e inminente humillación. En fin, lo dicho: soy un desastre natural.
Siete preciosos años de mi vida tirados por el desagüe, siete años lejos de los merodeadores, pensando que eran unos completos inútiles, todos menos Lupin, pasando de ellos como si no existieran, alejándome de ellos por ser unos matones imperdonables, y ahora, me estaba desternillando de risa y secándome con el mantel de la mesa mientras Lupin recogía a Sirius del suelo porque se había caído de espaldas del susto. He perdido siete maravillosos años de mi vida para terminar siendo una de ellos. Me odio a mí misma.
25 de mayo
9:32 Café: 2 ( uno, pero en una taza muy grande). Chocolate: 0 (no he comido ni bebido nada más que el café)
- Eres adicta.- Potter, muy convincente y convencido.
- Muy listo. – aún me estaba frotando los ojos de sueño mientras le ponía azúcar al café.
McGonagall dice que lo prohibirá el año que viene, incluso para los prefectos, aunque eso a mí no me va a afectar en absoluto.
10:23 En clase. No me gusta para nada hablar de esto, pero he leído el periódico esta mañana y... digamos que Dumbledore cada vez está menos en Hogwarts. Suerte que el colegio sea un pormenor de la sociedad mágica (mentira cochina que me digo para estar yo tranquila), no creo que nadie venga a ver si formamos sociedades mágicas pro-discriminatorias contra los nacidos de muggle. Más les valdría, al menos delante de mí, porque me los cargo.
27 de mayo... ¿27 de mayo?... ¡27 de mayo!
Dios, no, no, no, no, no... ¡faltan menos de 15 días para los exámenes!
Oh, no, no, no, no, no, no. ¡NO!
El histerismo colectivo se palpa en el aire como cuando en San Valentín se palpaba la estupidez. Se me está empezando a contagiar (el histerismo, no la estupidez...).
Quiero que McGonagall me devuelva mis cintas... es que no puedo vestirme sin ponerme algo de música, me aburro, me aburro, me aburro. Aunque últimamente ya no sé ni si me pongo los pantalones o la camisa, ayer me puse un calcetín de cada color, fíjate. Necesito más café.
Fin del capítulo
Mary Jane: No me siento particularmente orgullosa de esta parte del diario porque es una especie de transición hacia algo que estoy dejando muuuuuuy para el final... no hay que ser muy lista para adivinar que ese algo es ... ejem... lo que es.
La verdad es que.. me estoy poniendo histérica, porque se va acortando la parte que ya tengo escrito con lo que el próximo capítulo será bastante más corto.. o más o menos igual. Como se ve que ahora han prohibido contestar los Reviews en el capítulo, uno a uno, voy a hacer una contestación generalizada: ¡¡¡¡GRACIAS! Estoy muy orgullosa de que os sintáis identificadas con ella, decís que este fic os hace recuperar el interés por los merodeadores, pero si os fijáis son el último resquicio de Harry Potter que aún no ha terminado de aclarar Rowling...Este comentario es especial para ArabellaWeasley... La verdad, cuando te encuentras con un chico al que no sabes si odias o quieres y que además es tan terriblemente atractivo y sabes que lo es para todas... no es tan fácil plantarle un beso como si nada...
Una cosita, yo no me hago responsable de que algunas cosas ocurran en días que son especiales para vosotras, el 8 de junio es mi cumpleaños y no me esmeré especialmente...Os veo a todas muy impacientes con lo de James y Lily, se acerca fin de curso y aquí no pasa nada aún... AÚN... Jajajaja (MJ ríe como una posesa) Un poco de paciencia nenas... James no es consciente aún de lo que siente por Lily, en serio, los hombres son así. Y James no iba a ser una excepción, es solo que, con cierto aire a Ron, no se da cuenta de las cosas y tiene sentimientos que no entiende muy bien.
Solo quiero avisaros de una cosa... va a haber un capítulo.. o dos, que no creo que os haga reír en absoluto... pero las cosas son así. Ya no digo más que sino me matáis, ¡ah! Y no cuelgo todo lo que tengo (hasta mediados de junio) porque tardaría más en colgar... ¡no escribo tan rápido!
Me encanta que os enrolléis en los Reviews, ¡aunque sea para decirme que el perro se comió el cable de internet! ;)
Un besazo a todas.
