Voy de corazon cantando
P'a la gente Panameña
La gracia de sus mujeres
Y un hermano en cada hombre
Aquello si tiene nombre
Grato como los placeres
Por eso voy a cantar
De la cordial acogida
Que de esta manera invita
La tengo que recordar…
PA LA GENTE PANAMEÑA… CHEO FELICIANO
13 DE DICIEMBRE DE 1987. 07:30 HORAS:
Alsacia tenia el ultimo de sus exámenes el sábado 13 de diciembre, a las diez de la mañana, a esa hora Ben estaba en la piscina… como siempre, nadando… se había pasado toda la noche y buena parte de la madrugada estudiando… si lo veía, seria para terminar con un bloqueo frente al examen… Ese mismo día sus compañeras, Adalgisa, Marta, Mari Pili y Grazia tenían también exámenes a la misma hora… asi que se encontraron en el vestíbulo del edificio… La mañana era fresca, como todas las del inicio del verano… en Panamá, las brisas de verano, se dejaban sentir hacia las ultimas semanas de noviembre… los aguaceros bajaban de intensidad, cuando no desaparecían completamente… y los días soleados y hermosos, eran la tónica… Primer verano que pasarían ellos en Panamá… aunque venían de un lugar donde todo el año era verano…
-¿Dónde están ellos ahora…?
-En la piscina, disfrutando el fresco y el solecito que hace… -dijo Mari Pili… -Pero ni ir a echar un vistazo, o lo que estudiamos lo vamos a olvidar de un pestañazo…
-Eso si que es cierto, Adalgisa… y tu si que corres ese riesgo… el Comandante debe estar tomando sol…y vaya que se broncea bonito el tipo.
En ese momento, Steve se asomaba al barandal de la terraza y las veía tomar un taxi…
-No te sientas, ellas tienen examen hoy… vernos será para que se les olvide lo que estudiaron… ya las veremos cuando regresen…
-Eso es cierto… todavía me ronda la cabeza la promesa que le hice a la madre de Adalgisa…
-Igual me pasa con lo que le prometí a la madre de Grazia… -dijo Danny, sentándose en el borde de la piscina…
El gobernador asintió… después de haber hablado con la madre de Marta… se sentía todavía más atraído por la chica… La idea de dejar su soltería le parecía lejana, pero ahora, no la sentía tan lejana… era una chica con estudios superiores… era graduanda… aquello era un valor agregado… Pero, como decía su madre, era una niña, jugando a ser una mujer valiente…
EN LA FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLITICAS….
-Ya son los últimos exámenes… gracias a Dios, hasta el otro año… Ada, ya estas en cuarto año…
-Asi es, ya me estoy acercando a la meta… al igual que ustedes… ya pronto veremos el ansiado diploma…
-Ya toca la hora de entrar… suerte, chicas…
-Igual, Martita… suerte…
Marta entro al salón donde le tocaba presentar su examen de Medicina Legal… Y las demás quedaron esperando la hora de entrar a presentar el suyo…
-Mamá esta cada vez más frágil… esos tratamientos son muy crueles e invasivos… pero no hay remedio, están combatiendo una enfermedad mortal…
-Igual la mía… esta muy delgada… parece la sombra de lo que fue en su momento… me duele tanto verla así…
-Valor, Cruz… se que es difícil para todas nosotras… pero no tenemos otro camino… ellas en su momento morirán… asi es el cáncer… Y nosotras tenemos que vivir… y luchar por nuestros sueños…
-Y ellos… aparecieron en nuestras vidas para voltear todo al revés… Al menos, así me pasa con el teniente Lakela…pero aun Maryland no me dice nada… creo que espera el momento oportuno para decirme algo con respecto a él…
-Ahora que caemos en el tema… me gustaría saber si te es del todo indiferente, o no…
Cruz miró a su amiga… qué le podía decir… desde el rescate se había establecido una corriente de atracción difícil de ignorar… la miraba provocativamente y hasta le sonreía con algo de coquetería… y últimamente los ataques eran mas intensos… más cuando llevaba el cabello suelto, ya que de lo hermoso que lo tenia, parecía cabellera de modelo de revista… y más cuando se maquillaba… a pesar de lo formal que era para vestirse, también ella estaba en cuarto año.
-Ada, no puedo contestar esa pregunta…
-¿Por qué?
-Le temo a la respuesta… -dijo, bajando la vista…
Adalgisa, Grazia, Cruz Helena, Marta, Mari Pili, Alsacia, Claudia Carolina y Dayra Beatriz eran amigas, desde que salieron de las aulas del Instituto Nacional… y esa bella amistad no menguó a pesar de todos los problemas… incluso dentro del claustro universitario… Cruz, que había sido una niña prodigio, había estudiado Medicina, graduándose con honores, y luego entrando a la carrera de Derecho, y Claudia que cursaba Derecho y Comunicación Social. Las demás ingresaron a la Facultad casi al mismo tiempo… cuando iniciaron los problemas en sus hogares que desembocaron en las tragedias que actualmente vivían, entre ellas se apoyaban, confortaban y consolaban… era un grupo unido ante el dolor y ante las pruebas… Ada recordó que cuando tomo la decisión de entrar a los Cascos Alados, todas ingresaron.
FLASHBACK…
Maryland se sorprendió de ver ese grupo de jovencitas… solo había estado un dia en la Facultad de Derecho, en calidad de invitada por el grupo estudiantil civilista que liderizaba uno de los sobrinos del profesor Carlos Iván Zuñiga… en ese momento, Ada tomo la decisión de ingresar… y todas sus amigas la imitaron…
-Señora Ainsworth… queremos hablar con usted…-dijo la chica con aplomo y decisión en los ojos…
-Bien, jovencita, la escucho…
-Mi nombre es Adalgisa Alejandra Salinas Stanziola, estudiante de tercer año de Derecho y Ciencias Políticas… al igual que mis compañeras queremos saber cuales son los requisitos para entrar al grupo que usted lideriza.
Maryland al ver ese grupo, vio zanjado el problema de creación del grupo Delta dos… que le haría compañía al primer grupo… Llenaron unos formularios y les dieron una lista de implementos que debían comprar… de los permisos para que pudieran tomar el entrenamiento se encargaría ella…para que no perdieran exámenes…
La regreso a la realidad… la voz de María del Pilar…
-Cruz, estamos entre amigas… además el susodicho no lo va a saber…
-Me gusta… y mucho. – dijo la chica, sencillamente… - me da miedo pensar que le pueda pasar algo malo… y si tuviera que hacer lo que hice esa noche de tormenta, Ada , no dudes que lo haría de nuevo…
-¿Crees que no se da cuenta, como andas en cuanto a él…? Estos hombres son detectives, tienen un alto grado de intuición, leen entre líneas, te descifran enterita con solo una ojeada, y lo peor, ven hasta en el fondo de tu corazón, si pudieran…Lo digo por el comandante… y el teniente Lakela no es la excepción, su rostro no desmiente lo que digo… ese ya se imagina como estás tu, sin haberte siquiera besado.
-No tiene certeza de lo que siento… y no pienso dársela… antes me corto una mano, un pie, la cabeza, pero ni pensar en decirle que me gusta… me muero de la pena si sucede.
-¿Y tu crees que va a ocultar lo que siente por ti…? Ellos no ocultan lo que sienten cuando una chica les gusta… ya ves como anda Alsacia con el hermanito… y como estoy yo con el Comandante, para colmo de males, mi madre dice que le gustaría él para que fuera mi marido.
-¿Te quejas de eso…?- dijo Claudia …- Mi madre me dijo algo parecido mientras la arreglaba… a ella le gusta Chin Ho Kelly, para que fuera mi esposo… aunque dudo que se adapte a esa vida de martirio y estrés que tenemos los periodistas.
-Y lo mismo me dijo la mía…-dijo Mari Pili… -que le gustaría que John Francis y yo fueramos novios, y que terminaramos casándonos… que si fuera asi, moriría tranquila…
-El dia de la celebracíon del acto a las Madres en el hospital, nuestras madres hablaron en privado con cada uno… no supe para qué, pero sospecho que se trata de que los hicieron prometer algo en cuanto a nosotras…me temo que se trata de nuestros destinos cuando ellas dejen de existir…
-Insinúas que les pidieron que se quedaran junto a nosotras…
-No niego que estos hombres para nuestras madres son los ideales para que se casen con nosotras… y que nosotras también hemos jugado con esa posibilidad en nuestras mentes…
Era cierto… Ada muchas veces imagino que se casaba con el comandante… tendría todo, por decirlo así… tarjeta verde, ciudadanía americana asegurada… y un marido atractivo, sexy, apasionado… y enamorado… también tendría una carrera jurídica floreciente… quizás con un poco de ayuda, terminaría en las mas altas magistraturas… y tendría una familia hermosa… sabia que eran sueños, pero no sabia lo cerca que estaba de cumplirlos…
Iniciaron los exámenes, y cada una fue a su salón… de donde saldrían dos horas después… Ada dejo de pensar en el comandante para concentrarse en las preguntas del examen… al igual que Cruz y el resto de las chicas…
DOS HORAS DESPUES….
-¡Al fin… se acabo el semestre!
-El próximo año, ya estaremos en la recta final… al menos yo, que ya tengo parte de la tesis adelantada- dijo Marta…
-Yo entrare a cuarto año… me falta uno para terminar…- suspiró Adalgisa…-Pero a echarle ganas… ya falta poco…
-El comandante se sentirá orgulloso de ti…
Abordaron un taxi, ese dia descansarían, ya que al día siguiente tenían vacaciones… Adalgisa habló con el profesor que tenia el examen para el veinte, para que se lo adelantara, por fortuna, el dia viernes lo presentó… y ese sábado había presentado los últimos… asi que ya estaba de vacaciones…
Cruz Helena iba callada… pensando en la pregunta que le había hecho Ada, su mejor amiga desde el Instituto… sabía que su amiga veía más allá de donde veía ella. Asi que no le podía esconder que Duke Lakela le atraía más de lo que ella se imaginaba.
AL LLEGAR AL TOWER HOUSE… YA ESTABAN POR SERVIR EL ALMUERZO…
-¡Al fin llegan! –dijo Maryland…-¿Cómo les fue?
-Pronostico reservado- dijo Adalgisa- No digo como salí en el examen hasta que no vea la nota.
-Igual yo- dijo Marta- No digo lo que saqué hasta que no vea la nota en el tablero…
-Imagino que tendrán hambre, pasen al comedor… No íbamos a empezar sin ustedes…
Lucrecia había servido ya el almuerzo… y las chicas comentaron las preguntas… sobre todo Marta, su ultimo examen era de Derecho Internacional Privado, con el profesor Gilberto Boutin… El gobernador, sin embargo la miraba con provocación…
-Enfilando baterías hacia la líder de grupo… ¿eh Richard?
-No voy a esconderlo… Steve, la chica me gusta… y mucho…
-Ya veo, Lorelei también te dijo que no cuando le propusiste casarte con ella…
-¿Qué comes que adivinas? Ella me dijo que no, que era muy dulce al proponérselo, pero que yo sabia como era ella. Que no se queje… esto no lo buscamos nosotros… Me gusta, no lo niego… y me sentiría halagado si se diera cuenta de lo que siento…
-Lo sé, me pasa igual con Adalgisa… pero recuerda que hay reglas… y ellas no quieren perjudicarnos… Sobre todo, Marta… que te esquiva disimuladamente…
-Lo sé, me doy cuenta…por lo menos, tu gente es más arriesgada… Ben, por ejemplo, se atrevió a decirle a Alsacia lo que pretendía…
-Ni lo diga… La chica ha pasado un mal cuarto de hora, después de lo que pasó… -dijo Steve mirando a Ben con cierto reproche- Menos mal que había hablado con Maryland antes, sino estuviera en un serio aprieto.
-Por cierto, ya el embajador Briggs envió la invitación para la fiesta de Navidad que dará en su residencia… puesto que en la embajada no va a hacerlo, dadas las condiciones que tenemos en estos momentos… por cierto, creo que tendremos además de los temas de jazz que tanto te gustan, Steve, también habrá música latina y valses… así que ve afinando técnica para que no quedes comiendo pavo sentado.
-Escuché que Ada pidió que le adelantaran un examen de los semestrales por caer en esa fecha, por fortuna, como es buena estudiante, le permitieron hacerlo con otro grupo. Precisamente, para ir a la fiesta.
-Puedo suponerlo, ellas casi no salen… y la verdad tienen derecho a divertirse… trabajan muy duro para no hacerlo…
Duke pensaba en la conversación que había tenido con Maryland unos días antes de la de Ben… y aun no le había dicho nada sobre como andaba la chica por él…y la impaciencia se lo estaba comiendo vivo…
Soñaba con estar un ratito a solas con Cruz Helena… con verla sonrojarse ante su mirada… sentir su perfume, mitad un splash de baño y mitad su aroma natural de mujer… sentir aquel cuerpo tierno apoyado contra el suyo, y besar tiernamente sus labios, en silencio, gozando su suavidad, su calor… y mas adelante, cuando se casaran… hacerla su mujer con ternura, cariño y pasión… enseñarla a ser mujer… solo para él…
-Duke…
-¿Decías, Steve?
-Últimamente la doctora Cruz Helena te tiene en la luna…-rio…- Y no lo discuto, por que Ada me tiene igual… Espero que hayas recordado que además de los jazz que escuchamos, tendremos que aprender a bailar salsa y merengue puertorro… yo por lo menos tengo idea, por que estuve en Guantánamo y en Vieques…
-Lo que nos falta es el típico… y eso también tenemos que aprenderlo… ellas en eso son maestras… -dijo Duke recordando la presentación en el Teatro Nacional…
-Y que lo digas… -dijo Chin Ho, que cuando tenia chance de salir a dar vueltas por la ciudad, aprovechando que era chino… iba al Gran Morrison, a comprar libros y casettes de música … compro algunos de los cantantes de típico mas famosos de la época… Osvaldo Ayala, Victorio Vergara, Alfredo Escudero, Dorindo Cárdenas, etc… quería estar a tono con el lugar… y algunos de sus compañeros que los habían escuchado, les gustaba Osvaldo y Victorio… solo le faltaban los de Yin Carrizo, y Teresín Jaén… para tener la colección completa… Y los escuchaba siempre que podía.
AL TERMINAR EL ALMUERZO… MARYLAND SE ACERCO A CRUZ…
-Después que descanses, vienes un momento a mi oficina… hay algo de lo que quiero hablarte... Cruz.
-Está bien… señora Ainsworth… iré…
Cruz escucho cuando Maryland le dijo a Grazia que quería verla en su oficina… dedujo inmediatamente que la quería ver para hablarle sobre él…
-Ya está… pronto sabré si te soy indiferente o no… Cruz Rivera…
Las chicas durmieron un rato… a las cuatro de la tarde, Cruz bajo a la cita con Maryland… intuía que se trataba del teniente Lakela…
-Me mando llamar y aquí estoy… usted dirá.
-Cruz… dame tu opinión sobre el teniente Lakela… necesito saber que hay con él…
-¿Se ha quejado de mí?
-No, todo lo contrario… Verás… el estuvo anteayer en mi despacho… y me manifestó que le atraes mucho… tanto… que puede enamorarse seriamente de ti.
Cruz se puso pálida… esto no lo esperaba ella… pensaba que como todos, la veian como posible conquista, pero no para algo más serio… esto era ir mas allá de las expectativas…
-Te has quedado callada… te pregunté si te es indiferente, o por el contrario, que es lo que creo, por que tu rostro no sabe mentir, es que no te es indiferente…
Cruz suspiró… para que mentirse… si, le gustaba como hombre… lo había visto nadando en la piscina, tenia buen cuerpo, y sabia usar sus encantos… sobre todo esa sonrisa suya que la desarmaba y desconcertaba… al mismo tiempo…
-No puedo mentirle, señora Ainsworth…- dijo – Duke me agrada, sus ojos, su sonrisa, el sonido de su voz, la forma como mira, y hasta creo que la ropa y la colonia que se pone… no me voy mas allá, por que seria faltarle al respeto a usted, no me entiendo… no creo estar enamorada… por que no se como es, y nunca lo he estado… y las relaciones amorosas no comienzan así… tiemblo de solo pensar en que lo puedan torturar, asesinar, lastimar de alguna forma… y estaría dispuesta a volver a tirarme al mar en medio de un tornado si con eso creo que lo salvo. Es la verdad.
Maryland sonrió… sus hijas adoptivas eran sumamente transparentes en casos como el que tenia frente a ella… era evidente que sus madres no las habían preparado para hacerle frente a los hombres, ni al amor… y la verdad, era que si no hubiera sido por las circunstancias, entre ellas y sus padres nunca hubieran permitido que nadie se les acercara para nada… un punto de vista egoísta, por que después que uno muere, en manos de quien quedan… de no tener a nadie… serian pasto fácil de cualquier vicio y cualquier hombre malo que las arrastrara por la pendiente…
-¿Puedo pedirle algo, señora Ainsworth?
-Si, Cruz Helena…
-No se lo diga, me moriría de la vergüenza si se entera… el se merece otro tipo de chica, sana, sin tantos problemas… yo solo le complicaría la vida…
-Cruz, tu estas en la Universidad, estudiando… tienes una carrera y vas por tu segunda carrera, ya eres una profesional, no vas a ser problema para él, ni mucho menos… además el desea saber que terreno está pisando contigo… quiere saber que esperar y que no debe esperar de ti… Lo que me has dicho es revelador… yo creo que estás enamorada de él, pero te da terror admitirlo…
-No se como enfrentar ese sentimiento- dijo con temor- No lo se manejar, y si se me va a complicar la vida, y no quiero más complicaciones de las que tengo con la enfermedad de mamá… Además también está mi segunda carrera, que tanto sacrificio y desveladas me esta costando… un novio seria una motivación, pero también algo que me enredaría más la vida de lo que ya está.
-De todas formas, Cruz… piensa en las ventajas que tendrías, si esto acaba mal… alguien a quien volver la vista, en caso de que todo falle. No conozco bien al teniente Lakela, no es casado, hasta donde se sabe… ha tenido su par de amoríos mas o menos serios, pero en este momento, esta solo. Y me he dado cuenta de que te coquetea descaradamente… No pierdas esa oportunidad, Cruz Helena… es un buen hombre, y puedes tener un porvenir diferente al que hasta el momento has tenido.
-Lo tendré en cuenta, Maryland… gracias por decírmelo.
Y salió de la oficina, dejando a Maryland sola, momento que aprovecho, para llamar al teniente Lakela a la oficina…
-Ya hablé con Cruz…
La expresión de ansiedad del rostro del muchacho, sorprendió a Maryland… había en sus ojos una expresión de temor por una negativa… era evidente que la chica le gustaba demasiado.
-Quiero saber qué le dijo…
-No le eres indiferente, si es lo que quieres saber…-dijo Maryland… -Cruz es una muchacha que no sabe de amores, novios, ni romances… si la hubieran sobreprotegido, se entendería… pero la verdad, ni su madre ni su padre la entrenaron para hacerle frente a un posible admirador o pretendiente… en estos momentos, ella considera que un amorío o romance puede perjudicar su carrera que tanto sacrificio le está costando sacar… y por otro lado… su madre…
-Si es por oposición, hasta eso esta zanjado… el dia del acto de conmemoración del dia de las Madres, hable con la madre de Cruz… y ella me pidió que no la dejara sola… me pidió que me casara con ella… y pienso tomarle la palabra.
-Entonces, esto es mas serio de lo que yo me imaginé… -dijo Maryland- Definitivamente, Grant tenia razón en cuanto a ustedes… ustedes no dejan cabos sueltos…- sonrió- Yo no me opongo a lo de ustedes… lo investigue, y la verdad, fuera de los amoríos normales de un hombre de su edad… no hay nada serio que impida que se acerque a Cruz Helena de la forma que desea… pero, le advierto… hay reglas que respetar, Panamá está en crisis, ellas están pasando por momentos duros en su familia, necesitan amigos que no las presionen para que tomen decisiones que en estos momentos no pueden tomar… si realmente las quieren tengan un poco de paciencia…
-Lo tendré en cuenta, señora Ainsworth… buenas tardes, y gracias por devolverme la tranquilidad- dijo el guapo chico- lo demás, - le guiñó un ojo como quien planea una travesura…- déjelo en mis manos…
Al salir, se dirigió al solario, donde estaban los demás compañeros, que esperaban impacientes para que les contara como le fue.
-¿Cómo saliste?
-No le soy indiferente… le dije a la señora Ainsworth, que la madre de Cruz me pidió que le prometiera que no dejaría sola a su hija, y le dije que pensaba seriamente en tomarle la palabra a la señora Carmela.
-Imagino que después de esto buscarás la manera de encontrarte a solas con la doctora…- sonrió John Francis con picardía…
-Y no dudes que lo haré… ya se a qué atenerme con ella… lo demás será fácil…
-¿Qué tal si lo haces el dia de la recepción de Navidad…? Sería el momento perfecto…
-¿Lo crees, Danno?
-Lo afirmaría- dijo el hombre, volviéndose hacia su compañero…- imagínatela en el salón de baile, con un bonito vestido y oliendo a perfume francés… y valsando con ella toda la noche… créeme, es el momento perfecto.
Los ojos castaños del muchacho, se iluminaron… la verdad, era el momento perfecto…
AL DIA SIGUIENTE… LAS CHICAS SALIERON CON MARYLAND A ELEGIR NO SOLO LOS REGALOS DE NAVIDAD PARA EL INTERCAMBIO DE REGALOS, SINO LOS VESTIDOS QUE LLEVARIAN PARA LA RECEPCION DEL DIA VEINTE.
Las llevaron a Sarah Panamá, uno de los almacenes más famosos del área bancaria…Un almacén caro, era cierto, pero según Maryland lo mejor era para sus chicas… ellas también merecían un lujo, de vez en cuando.
Las chicas miraban admiradas los bellos vestidos de noche, Adalgisa por su parte tenia gustos sobrios en cuanto a vestir… y no sabia qué escoger… un modelo negro, la haría mayor de lo que era, y le daría un aura de sensualidad que haría el efecto opuesto en el comandante Mc Garrett… por eso no sabia que color escoger…
-Estás dudando de qué color escoger…
-Si, son vestidos tan lindos… y tan caros… -dijo mirando uno blanco de gasa y chiffon…
-Si te gusta, puedo comprártelo… y de paso, compramos los zapatos, los accesorios… te vas a ver como una princesa…
Adalgisa se midió el vestido… le quedaba como un guante a la mano… Y Maryland se lo compró… al igual que el resto de los vestidos de las chicas… era la primera vez que les compraban un traje de coctel para fiesta… a las que solo conocieron privaciones, negativas y gestos violentos… cuando no palizas cruentas y crueles… propinadas por hombres que no merecían ni siquiera el calificativo de padres, por que les quedaba grande el nombre…
-Si te viera el … idiota del Osvaldo…
-Ya no vale la pena… nuestros caminos son muy diferentes…
ENTRETANTO… STEVE Y EL RESTO DE SUS COMPAÑEROS ESTABAN ALISTANDO EL UNIFORME DE GALA QUE LLEVARIAN EL DIA DE LA FIESTA DE NAVIDAD EN LA RESIDENCIA DEL EMBAJADOR…
-Ya sabes lo que dicen del uniforme blanco, los botones dorados y las alas…-dijo Richard con picardía…
-No creo que nos den chance para que hagamos algo parecido- dijo Steve- Recuerden que Maryland nos advirtió lo que pasaría si nos pasamos de listos con las chicas… nos tendremos que aguantar…
Duke pensaba en la fiesta de navidad… Iba a ser una fiesta distinta. Ya que estaba dispuesto a manifestar sus sentimientos a Cruz Helena. Identico pensamiento tenia el gobernador… con respecto a Marta Michelle… ya que desde el inicio de aquella aventura, se planteo que su soltería estaría llegando a su fin… aun amaba a Lorelei, pero no podía continuar siendo el eterno novio… algun día tendría que ser esposo… y Marta, era la candidata más probable para ese sueño…
-Mañana tenemos que salir, para comprar los regalos a nuestras esquivas compañeras, creo que cada uno sabe cuales son los gustos de las chicas…
-No tengo problema con Adalgisa… a ella le gusta la lectura y la música… y ya se cuales son sus preferencias en ese tema…
Steve recordó especialmente una tarde de noviembre, antes de los exámenes semestrales… a él le gustaban los grandes del jazz como eran Duke Ellington, Chick Vennera y Charles Mangione… lo que no se imaginó era la preferencia de Ada en ese tema…
A ella le gustaba la música romántica en español… sobre todo la ranchera mexicana… esa tarde, fresca, como lo eran las tardes en que empezaban a darse los primeros atisbos de la estación seca… los aguaceros empezaban a escasear… y el mal tiempo empezaba a dar paso a la estación mas hermosa del año…
Ellos empezaron a conversar de sus gustos musicales… Marta no oculto que le gustaba la balada de los años setenta y de inicios de los ochenta, como a todas sus compañeras… incluso dijo algo sobre el cantante que le gustaba… en la parte masculina Camilo Sesto y en la femenina Arianna, Dulce, que eran de Mexico, y de España, Rocío Dúrcal y Massiel.
Adalgisa se sentía francamente incomoda… había escuchado a los compositores de jazz y consideraba esa música demasiado sensual y provocativa para sus oídos… era música para la pareja… para momentos de intimidad… y en esos momentos una tentación asi, era pedir a gritos… algo que no estaba dispuesta a dar tan fácilmente…
-Nena, no se que tipo de música te gusta…- sonrio sensual- a mi me gusta el jazz…
Un silencio pesado se hizo en el salón… Adalgisa se sintio atrapada… miro a Marta, que ya había manifestado su preferencia… que se acerco a decirle al oído…
-No me digas que no te atreves a decirle que te gusta como canta Lucha Villa y los grandes de México, como Jorge Negrete, Pedro Infante y Tony Aguilar…
-No es tan simple… no es cantar en una tertulia de amigas… esto es casi un desafío…
-Tonterías, tu tienes una voz hermosa, cántale… que sepa que te gusta cantar ranchera….
El le sonreía, sensual, como esperando que ella dijera su preferencia musical…
Y ella empezó a sonar un tacón del zapato en el suelo, como para entonar una canción ranchera…echo la cabeza hacia atrás…y empezó a cantar…
Me nace del corazón,
Decirle que usted es mi vida
Que no se vivir sin usted,
Disculpe que se lo diga…
Pero es que no aguanto más…
Este amor me calcina
Me nace del corazón,
El corazón me domina…
De usted me he enamorado
Quiero decirle mil cosas
Que yo hace poquito tiempo
Sintiendo estoy por usted…
Quiero beber de sus labios
El agua de amor divina
Beberla de beso en beso
Me estoy muriendo de sed
Quiero sentir de sus besos
Sus manos que me acarician
Quiero comprobar que vivo,
No quiero morir de amor…
Hasta que escuche en su boca
Decir que me quiere mucho
Y que este amor que usted siente,
Le nace del corazón…
Steve recordaba aquella tarde, y desde ese momento, se prometió, escuchar música en español… al principio, le costó algo de trabajo… pero le agarro el gusto a cantantes como Nino Bravo, Miguel Gallardo y Manolo Otero… que tenían canciones muy a tono con lo que sentía por Adalgisa… al igual que le puso atención a Kenny Rogers… y en cuanto a las canciones juveniles… le agradaba una de Los Chicos, que se titulaba FRENTE AL MAR… que le recordaba aquellas islas… a las que no volveria pasado casi tres años…
Pensaba comprarle un par de discos de larga duración entre los cuales figuraba uno de los grandes de la ranchera mexicana como lo era JAVIER SOLIS… como también pensaba comprarle un par de libros sobre la carrera que esta estudiaba… se inclinaba por el clásico que todo abogado debe tener… EL ALMA DE LA TOGA… de ANGEL OSSORIO… uno de los abogados mexicanos más recordados y citados por los profesores de Leyes… su DECALOGO DEL ABOGADO, era junto con el Decalogo de Couture, una verdadera tabla de leyes que debían seguir los profesionales del Derecho… desde hacia días la escuchaba decir que le gustaría que le regalaran ese libro… ya que no era fácil adquirirlo, y costaba un ojo de la cara…
Los chicos tenían ya los gustos de las chicas en lista para los regalos de Navidad… que figuraban accesorios, perfumes… libros y música… o sea discos… uno de ellos pretendía que le hicieran un arreglo con un peluche.
-Grant dice que nos acompañará… ya que las chicas no deben saber que le vamos a comprar… es una sorpresa…
-Espero que podamos pasar por alguna joyería… me gustaría ver las sortijas..
-Me parece, amigo, que estas pensando en un aro de compromiso…
-Si, es más pienso comprarlo con antelación…es mejor adelantado que nunca comprado. Además, no sabemos que pasará… es mejor adelantarse…
-Lo de Michelle va en serio, totalmente…
-Si… es la mujer que necesito para sentar cabeza… Y me imagino, que asi piensas con Adalgisa… la chica te gusta más de lo que pensaste…
-Si, me gusta… no lo voy a negar… pero recuerda que ellas están en medio de reglas…si uno las incumple, ellas toman un regaño de padre y señor… y nosotros volvemos a Hawai, con una nota para nuestro superior en la Marina… ella no quiere perjudicarme…por que seria perderme… y se que le dolería, aunque no lo demuestre… tampoco admite que siente algo por mí, por que estas mujeres antes de decirle a un hombre, me gustas o te quiero, se cortan un brazo o la cabeza, menos decirlo a nadie…La mujer latina, es una mujer muy conservadora en cuanto a amores… no hay tanta liberacion femenina… al menos, no en lo sentimental. Es una mujer muy diferente emocionalmente…
-Y que viva esa diferencia- sonrió Ben, recordando el beso que le había dado a Alsacia un mes atrás…
Llegaron a uno de los almacenes más conocidos del área bancaria, para comprar los regalos de Navidad… Steve se fue hacia el estanco de los libros… y vio un ejemplar del libro que quería regalarle a Ada…. EL ALMA DE LA TOGA….de Angel Ossorio… empastado en azul cielo, con letras doradas… de una conocida editorial jurídica….y otro libro que era una novela preciosa… LA DEFENSA NUNCA DESCANSA… de un autor norteamericano muy conocido… esos dos libros, serían un magnífico regalo para Ada…
Los compro… al igual que fue a ver la joyería de fantasia fina, ya que intentar regalar algo autentico, era para que en esos momentos les arrancaran el cuello junto con la cabeza… en ese momento, fueron a las famosas joyerías NAT MENDEZ, que eran joyerías de prestigio y renombre… allí Richard vio el anillo de compromiso que le regalaría a Michelle… el símbolo de aquel sentimiento que había ido madurando durante todo ese tiempo.
-¿Ya lo viste?
-Si, ya lo vi… Vere cuanto cuesta… si puedo comprarlo, lo compro, aunque sea para tenerlo guardado… en espera del momento perfecto para entregárselo.
Y como lo pensó, lo hizo… solo que pasarían dos largos años, hasta que pudiera entregarle ese anillo… en medio del dolor, la zozobra de una intervención armada… y una tragedia que ensombrecería la vida de la muchacha que le había robado el corazón…
Los demás, miraban las joyas que se exhibían en las vitrinas… Steve también pensaba en un aro de compromiso… para aquella muchacha que había encadenado su corazón a aquella tierra hospitalaria… llena de tradiciones y costumbres, de mujeres valientes, que no vacilaban en rifársela por su libertad y por esa tierra que las vio nacer…
Steve compro el aro que deseaba adquirir, aunque lo tendría guardado hasta que encontrara el momento de entregárselo a Adalgisa… al salir de la joyería, subieron al busito Urvan que los llevaría de regreso, con sus regalos para la fiesta de navidad… faltaban dos días para la fiesta…
VEINTE DE DICIEMBRE DE 1987….
Adalgisa y sus compañeras fueron al salón de belleza para arreglarse, y estar preparadas para la recepción de la embajada. Cruz era la más preocupada de todas, ya que sabia que hacia tiempo le estaba dando esquinazo a Edward Lakela… y esta noche no podría seguir dándole esquinazo.
-Para colmos, en el intercambio de regalos, me tocó el –pensó ella… -Y me costo toda una tarde, por que nada me gustaba. Vaya si es difícil, encontrar algo para este hombre… pero logre comprar algo…
Marta Michelle, también pensaba en esa recepción… el Gobernador hacia tiempo que quería darle a entender sus intenciones… pero igual a las demás, le daba esquinazo. Aquello no podía continuar indefinidamente…
Por otro lado, los chicos fueron al gimnasio a hacer ejercicio y al spa a arreglarse.,. ya habían llegado los uniformes de la tintorería…
-Esta noche, le digo lo que siento. –dijo Duke, decidido- No espero más.
-Igual yo- dijo el Gobernador… -Hace tiempo deseo hablarle a Marta Michelle, pero nunca tengo la oportunidad… esta noche, tendrá que ser.
Por su parte Steve, mientras estaba en el sauna, pensaba en Adalgisa… esperaba que el regalo que le había comprado fuera de su agrado, al igual que el resto de sus compañeros…
Adalgisa pensaba en su madre, el viernes veintidós, iría a verla al hospital… para estar con ella antes de Navidad… y por supuesto, que la acompañaría él…
ESA NOCHE… EN LA RESIDENCIA DEL EMBAJADOR EVERETT BRIGGS…
Esa noche, la residencia del embajador estaba ambientada al estilo de los salones de la Viena Imperial de los años 1800, cuando reinaba el emperador Francisco José y Sissi, la emperatriz que conquisto tantos corazones… aquella época de intenso romanticismo, un enorme árbol de navidad estaba en el vestíbulo y su mesa de regalos donde estaban los regalos del intercambio…
Fina cristalería, vajilla, una mesa con un inmenso pavo asado al estilo navideño, dulce de frutas, rompope, un dulce en forma de tronco de navidad, botellas de vino, ensaladas varias, y el consabido arroz con guandú, tan autóctono de Panamá, eran parte de la cena navideña, una orquesta tocaba una melodía de jazz del conocido Glenn Miller… y pronto darían paso a los valses y a la música latina…
La cena era exclusivamente para las chicas de Maryland y sus asignaciones, la fiesta con la gente que dirigía la Cruzada Civilista, había sido el sábado 13 de diciembre para evitar roces, enfrentamientos y desaires o insultos velados… era usar mejor la prudencia ante mujeres que nada de cobardes tenían… y que si se tratara de demostrar valor, nadie como ellas para dar el ejemplo.
EN EL TOWER HOUSE SUITES…
Steve estaba dándole los últimos toques a su uniforme de gala, estaba arrebatador y lo sabía… además, estaba dispuesto a manifestarle a Adalgisa todo cuanto sentía por ella, incluso comentarle la promesa que le había hecho a su madre.
Igual pensamiento tenían Duke, el gobernador y John Francis, quien también estaba en igualdad de condiciones con respecto a María del Pilar. Tambien en las mismas estaban Kimo, con respecto a Dayra Beatriz. Casi todos habían caido víctimas del embrujo de las mujeres de la tierra canalera… una conocida tamborera de Sylvia de Grasse , hablaba de que las morenas de esa tierra tumbaban a los hombres… y era cierta la aseveración…
En ese momento, también el gobernador le daba los últimos toques a su uniforme naval… y pensaba en lo que le diría a Marta.
Y en sus habitaciones, las chicas daban los toques finales a su arreglo… Adalgisa estaba ya maquillada y vestida para salir… odiaba hacer esperar a la gente por su arreglo ya que le gustaba ser puntual. Había elegido un vestido blanco marfil, que acentuaba su morena belleza… al igual que sus amigas, había elegido un modelo que en lugar de dar falsas impresiones, diera una imagen de elegancia sin caer en los escotes vulgares ni en el excesivo recato.
-Estas hermosa, Ada- dijo Maryland al verla…
-Lo sé, Maryland… primera fiesta a la que voy, sin tener que preocuparme que me voy a poner… por que de nada tengo.
-Hija, no recuerdes los malos tiempos, tu madre está bien atendida, por lo menos si no se cura, su promedio de vida, aumentará un poco… hasta que te gradúes.
-Me han dicho que papá anda rondando el hospital, temo que la saque de ahí, y se la lleve… el le machaca la autoestima, y eso seria fatal para su enfermedad… hasta el momento, ella esta respondiendo al tratamiento…
-No creo que sea tan estúpido para sacarla del hospital, sabiendo que ese piso esta vigilado por marines disfrazados… cualquier movimiento sospechoso, actuarán de inmediato… será malvado, pero tonto, no es.
Salieron, los chicos se habían adelantado para que al llegar ellas, diera inicio al baile… según lo que planearon, tenían que entrar a la residencia por la puerta trasera y subir al segundo piso, donde las formarían y les entregarían a cada una un botón de rosa.
EN LA RESIDENCIA DEL EMBAJADOR BRIGGS, TODOS ESTABAN EN ESPERA DEL GRUPO DE ALADAS QUE LLEGARIA, ESTABAN SUMAMENTE APUESTOS CON SUS UNIFORMES DE GALA…
-Impaciente, amigo- dijo el coronel Tom Ryan a Steve… que miraba el reloj, preguntándose cuando llegarían las chicas…
-Un poco, pero se que llegaran a la hora convenida…
Ya habían llegado a la residencia del diplomático, y subieron todas al segundo piso, después de haber dejado los regalos en la planta baja para que los pusieran junto al nacimiento que estaba en la sala…
Un jarrón con rosas rojas estaba en el centro del descanso donde estaba la escalera de caracol que debían bajar las chicas… ellas, estaban nerviosas...pero se formaron en la fila para tomar su botón de rosa roja que le tocó…
En ese momento comenzó a tocar la orquesta la marcha de Aída, del compositor italiano Giuseppe Verdi… los que estaban en la sala dirigieron su mirada a la escalera… desde ahí, la primera en bajar fue Maryland, vestida con un modelo gris perla que acentuaba su madura elegancia y belleza…el primero en acercarse fue el almirante Mc Allister… y luego fue bajando cada una de las chicas… al tocarle el turno a Marta, el gobernador sonrió coquetamente… ella estaba hermosa y lo sabía…
Luego, le tocó a Adalgisa, quien vestía un modelo blanco marfil… Steve sonrió sensual…su nena estaba deslumbradora… al igual que Grazia, que vestia un modelo turquesa, en color pastel… como habían acordado, nada de negro para no provocar cosas indeseadas en ellos… aunque no se necesitaba del traje negro provocador ni de los escotes indecentes… ellas con su juventud provocaban muchas cosas, y lo sabían…
-Parecen princesas de cuento… si estuviéramos en la Viena de principios de siglo diecinueve, diría que son las damas de la emperatriz Sissi… -dijo Duke…
-Más que eso, Duke, son nuestras princesas…
Al llegar Steve junto a ella….le tomo ambas manos y la contempló apreciativamente… estaba hermosa…
-Nena…me has deslumbrado…
-Gracias, comandante… -dijo algo apenada…
-Esta noche no bailes con nadie más… te quiero para mí solo.
-Todas las piezas son suyas… -dijo ella –la verdad, yo nunca baile el vals de los quince años con mi padre… creo que un viejo sueño se hará realidad… solo que de distinta manera.
-Lo bailaras con el hombre que… te ama.
Ella lo miró…. Era una verdad que intuía desde la noche de la tormenta… aquella noche de peligro y muerte en que él irrumpió en su vida, para ya nunca más salir de ella…
En ese momento, apagaron las luces… y empezaron los primeros acordes del recordado DANUBIO AZUL… vals romance por excelencia… que iniciaba el baile de Navidad para el grupo de Aladas… Steve no vacilo en pedirle la pieza a Adalgisa…
-¿Me concede esta pieza, oficial Salinas?
-Encantada, comandante…
Y la llevo a la pista… solo las luces de las velas de los candelabros daban un romántico contraste al salón… y en ese momento, Steve se sintió dichoso de llevar en sus brazos a la niña mas linda del baile… y a la mas valiente… la que seria en el futuro la Fiscal General del Estado de Hawaí…
En ese mismo instante la pista se lleno con todas las parejas que formaban parte del grupo de Mc Allister… y de las chicas de Maryland… parecía un salón vienés de principios de siglo… por los uniformes blancos de la marina y los trajes de noche de las chicas…
Adalgisa estaba hondamente emocionada… entre el aroma de la colonia que llevaba él, no tenia ojos para nadie más… el le sonreía, coqueta y sensualmente… y el brazo de el se ajustaba a su cintura… en ese momento todo lo que había sufrido valía la pena… todo lo que había pasado para llegar hasta donde estaba… y se dio cuenta de algo que la estremeció por dentro… junto a Steve era el lugar mas natural para estar… hacía tiempo que había olvidado a Osvaldo… quien nunca le dio detalles como ese… consideraba cursi todo aquello…
Un fotógrafo del Comando Sur tomaba fotos, y le tomo una foto a las parejas que bailaban… entre esas ellos… el almirante Mc Allister miraba la pista junto a Maryland y el embajador… Adalgisa tenia la expresión propia de la mujer profunda y apasionadamente enamorada… y Steve también… su sonrisa hacia ella era todo un poema…
-Definitivamente… son el uno para el otro…-dijo Maryland contemplando a la pareja que girando al compás de la música se alejaba.
-Así es, Mrs. Ainsworth, me temo que el comandante Mc Garrett, hallo la horma de su zapato… ¿no cree usted?
-No podía llevárselo una mujer cobarde… -dijo Maryland- Ada le rescató en medio de una tormenta… se la ha rifado por él infinidad de veces… y él esta que se muere por ella…
-¿Cuenta con el beneplácito de la madre? Tengo entendido que la señora esta muriendo de cáncer en el Oncológico…
-La madre esta de acuerdo con él… es más le ha pedido que no la deje sola…y el le ha tomado la palabra… la verdad, no estoy descontenta con la elección… la chica lo complementa bien… es una muchacha estudiosa, responsable, capaz, buena hija, y será buena esposa y madre… No creo que él tenga queja de la chica en la que se fijó…
Adalgisa lo miraba, embelesada, era el príncipe de sus sueños de niña… se sentía como la princesa encantada de los cuentos que le leia su abuela cuando era niña… un brillo en sus ojos, embelleció y animó aun mas su rostro, y un rubor que coloreo de un brillo vivaz sus mejillas… y la transformo en otra mujer en menos de dos minutos, la diferencia era de ciento ochenta grados…
Y el se sentía dichoso de llevarla junto a si, cerca de su cuerpo y pecho… su nena, su princesa… una mujer distinta, por encima de todas las que había conocido, incluida la propia Lorelei Heisterbach…
El vals iba en su momento cumbre…y el seguía sonriéndole, y la verdad que ella había ido esquivando se hizo presente en su cerebro… sí, le amaba… más de lo que había amado a Osvaldo, si es que alguna vez le amó… y por ese amor, era capaz de rifarse la vida, si algo malo llegara a pasarle… esa verdad, le conmovió tanto que hubo de hacer ingentes esfuerzos para no llorar… en ese momento, la sonrisa de el le pareció la mas hermosa de todas… por que era la sonrisa del hombre de su vida…
El salón parecía un salón de la Viena de los años de imperio de los Habsburgo-Lorena… la época en que Johann Strauss había compuesto el inmortal DANUBIO AZUL asi como DIE FLEDERMAUS, VIDA DE ARTISTA, SANGRE VIENESA… y tantos otros, al igual que su cercano émulo el compositor vienés WALDTEUFEL… que había compuesto el famoso SKATER'S WALTZ , mejor conocido como el VALS DE LOS PATINADORES… Ada luchaba por no llorar… aquello había desbordado su corazón… sentía que si la soltaba, caería desmayada al piso…
El vals terminó, y todos aplaudieron a la orquesta… fue en ese momento que Steve le dijo…
-¿Champaña…?
-Gracias… -dijo ella… algo agitada por el baile…
Maryland se le acerco a Adalgisa… tenia un rubor que le embellecía la cara…
-Se te cumplió tu sueño de bailar un vals… tu rostro era todo un poema cuando ibas en los brazos de Steve….
-Así es, señora Ainsworth- dijo ella…hondamente emocionada- quisiera hablarle cuando acabe la fiesta… es… sobre una verdad que me he negado a reconocer… pero que ahora no puedo seguir ocultando… y temo que él ya se dio cuenta… ya no hay nada que hacer…
-¿Es acaso lo que me imagino?
-Si… y creo que ya se dio cuenta… - por la forma como me sonreía…
-No solo él lo vio… lo vieron todos, Ada, hasta el embajador,… están hechos el uno para el otro… al igual que Martita y el gobernador y el resto de las chicas… ninguna tenia ojos para nadie más, que para ellos… me temo que estos el dia que se vayan de aquí, aquí dejaran la mitad del corazón…
-Asi es…-dijo el embajador Briggs- en nombre del gobierno norteamericano, gracias por ese rescate tan peligroso… el gobernador Hoxworth es parte importante de nuestro gobierno…asi como el comandante Mc Garrett, y su gente…
-No tiene por qué darnos las gracias, cumplíamos con un deber… para eso nos pagan.
-Lo sé…y el comandante es afortunado por tener una escolta tan linda como valerosa… aunque veo que la mira con unos ojos diferentes a los que debe mirarla… no me opongo, el está soltero aún y en edad de merecer una mujer bella, valiente y con todas las virtudes que la adornan, oficial Salinas… me han dicho que usted tiene a su madre en el hospital…
-Si, señor. La tengo en el Oncológico… es una enfermedad terminal…
-Lo imagino, eso debió hacerla madurar antes de tiempo… también se que esta estudiando para ser abogada…
-Estoy en tercer año, señor. Cuesta un poco, cuando se trabaja, pero poco a poco se llega a la meta. Me dan chance para estudiar, y eso es bueno… aunque pasan cosas como ese rescate, que hacen que uno lo arriesgue todo… sin importar que sea lo que se arriesga.
En ese momento, llegaba Steve con una copa de champaña para Ada, y otra para él…
El embajador al verlo, supo que no lo dejarían bailar una sola pieza con Ada, la mirada del comandante lo decía todo… Ada viendo que podía haber un suceso desagradable… le dijo a Steve…
-Comandante….¿Podríamos salir un momento al jardín? Me siento algo acalorada…
-Como guste, oficial Salinas –dijo ofreciéndole galante, el brazo- Su Excelencia, nos disculpa…
-Propio, comandante…
Y la pareja salió al jardín… en ese momento, corria la brisa, una fresca brisa de verano, con aroma a Navidad, en ese momento, Ada se volvió a mirarlo.
-¿Te sientes mejor?
-Si, dije eso para evitar un enfrentamiento, se que le prometí todas las piezas- dijo ella- por eso no quise dar pie a un escándalo. –y se acercó a un gazebo rodeado por rosales… las rosas empezaban a florecer… dejando en el aire un aroma a romance… sobre todo unas rositas pequeñas, conocidas como rosas mosqueta. Steve se acercó… la noche estaba estrellada, una luna hermosa, luna de diciembre… que anunciaba el pronto nacimiento del que seria la razón de ser del Cristianismo, la luz de la fe y la fragancia de las almas creyentes…
-Comandante… no se si escuché mal, cuando me pidió que bailara con usted el DANUBIO AZUL… y yo le dije que nunca había bailado el vals de los quince con papá, usted me dijo… que… lo bailaría con el hombre… que me ama…
Steve suspiró… había llegado el momento de declararse… era mejor que lo hiciera ahora…
-Si, Ada… eso dije… que lo bailarías con el hombre que te ama… por que si, me he enamorado de ti… nena…. La quiero… te quiero…
Ella se volvió hacia él… que estaba cerca de ella, tanto que sus cuerpos casi podían sentir el calor del otro…
-No estará… hablando en serio…
-Nunca he hablado más en serio en mi vida… ya se que saldrás con Lorelei, pero ella tuvo su momento, le pedí que nos casáramos antes de que me embarcaran para Panamá, y no quiso… Esto no lo busqué yo, ni lo tramaste tú… sucedió sin querer… -dijo acercándose y rodeando la cintura de la chica con los dos brazos…
-No estoy jugando, nena… te amo. Y sería feliz, si me dijeras que tu también me amas, por que lo lei en tus ojos mientras bailábamos… intentabas no llorar… pero la emoción parecía adueñarse de ti… por momentos… y vi en tus mejillas florecer las rosas… y en tus ojos el brillo… un brillo que no lo da la champaña que tomaste hace un rato…
-Comandante… yo no le convengo…
-Eso deja que sea yo, quien decida si me convienes o no… - dijo mirándola con ternura- Ada, tu te sacrificas por tu familia, por tu gente… por tu patria… encima estas estudiando algo que nada tiene de fácil… vas a ser una brillante abogada… una mujer que cualquier hombre desearía para que fuera su compañera, su amante, su esposa… asi es como te quiero yo.
Ella lo miró… aquellos ojos azules como el mar… unos ojos que jamás por años que viviese, olvidaría… un rostro que en los momentos en que intentara enamorarse, aparecería, y ella no se atrevería a suplantar con otro amor, su recuerdo… el hombre al que le daría un SI ante DIOS Y LOS HOMBRES... del cual estaría orgullosa de llevar su apellido… si, una verdad que ella no quiso admitir, por miedo a la intensidad de sus sentimientos… a no ser correspondida ni asumida… por miedo a que como Osvaldo, se burlaran de sus sentimientos…
En ese momento, el la apretó suavemente en sus brazos… atrayéndola con suavidad a su cuerpo varonil… la encontró, suave, delicada, fragante, como una rosita recién cortada… se miro en aquellos ojos negros, los ojos de una mujer latina… impetuosa, valiente… consciente de sus deberes y orgullosa de sus ancestros, de su tierra y de su herencia… la herencia del país de transito, PUENTE DEL MUNDO Y CORAZON DEL UNIVERSO….
Un beso, tierno… largo, sensual, cálido… lleno de pasión contenida… y ella, ingenua, tierna, impulsiva, vivaz, le rodeo el cuello con los brazos… sintiendo el calor de sus músculos bajo el uniforme… embriagándose con el aroma de su colonia…
EN OTRO LADO DEL JARDIN… CRUZ HELENA SE ENFRENTABA A IDENTICO PREDICAMENTO… EN OTRO GAZEBO PARECIDO…
-Esta linda la noche… -dijo Duke.
-Si, es lo hermoso del verano panameño… brisas frescas, tardes soleadas, hermosas que dan ganas de salir a caminar para respirar aire puro…
-Cruz… hay algo que tengo que decirte… pero temo que si te lo digo… la respuesta que tengo de ti, sea negativa…
-Yo creo, que ya se lo que me va a decir… -dijo la chica- Lo he visto en sus ojos… cuando me mira…
-No creo que sepas lo que te voy a decir, muñequita…- dijo Duke acercándose, seductor- Esto ha estado entre nosotros… desde que paso lo de la tormenta… me impresiono tu valentía en esos instantes… luego, me di cuenta que no estaba frente a una chica bella… estaba frente a una mujer que cualquier hombre desearía tener… una profesional consagrada a su carrera, comprometida con su patria… buena hija, por que lo que estas haciendo con tu madre, es digno de admirar… te admiré, primero… y luego… me enamoré…
Ella levanto la mirada y la clavo ante el hombre de marcados rasgos asiáticos que tenia frente a sí…
-Yo… no se qué decir…
-No tienes que decirme nada… se que dirás que no me convienes… pero el que tiene que tomar la decisión soy yo… y ya decidí… Cruz, te amo.
Ella lo miró… aquellos ojos levemente rasgados, aquel cabello, con ciertos hilos de plata en las sienes, esa tez dorada… por el sol de Hawái, esos labios húmedos, prontos a besar los suyos, tiernos, intocados, vírgenes… aquel cuerpo viril, fuerte, vigoroso, sexy, pero por encima de todo, su cariño y ternura al mirarla… eran cosas nada fáciles de resistir…
Duke rodeo el cuerpo de la chica con sus brazos, apretándola con suavidad a su cuerpo… sintiendo el calor de su cuerpo por encima del vestido de coctel que llevaba puesto… y ella sintió el aroma de su colonia, mezclado con el aroma natural que despedía su cuerpo de varón…
-Te quiero, mi muñequita panameña… te quiero.
Y sin más la beso tiernamente en los labios… ella rodeo suavemente su cuello con los brazos… y dejo que el la presionara suavemente contra él… Duke pensó, que sería delicioso enseñar a amar a aquella muchacha tierna… aunque fuese una mujer de ciencia…
EN OTRA PARTE DE ESE MISMO JARDIN, CON UNA FUENTE RODEADA POR PEQUEÑAS BANCAS, ESTABA EL GOBERNADOR HOXWORTH…
Marta estaba algo callada… sabia que el gobernador estaba por decirle algo importante… pero no sabia qué…. Durante el vals estuvo serio, pero en su mirada había algo más… un sentimiento que la asustaba… cielos, el era mayor que ella, casi diez años… era una importante diferencia…
-Marta… tengo algo que decirte…pero no se si después que te lo diga, las cosas entre nosotros cambien…
-Puedo imaginar lo que me va a decir… lo he leído en su mirada cuando estamos en el comedor de la base… señor, yo me siento halagada de que sus sentimientos hacia mí hayan cambiado… pero, creo que debe saber con que mujer se está metiendo…- dijo- yo tengo muchos problemas familiares, una madre enferma en el hospital, que posiblemente muera, un padre que le ha puesto precio a mi cabeza solo por que me negué a ser una pera de box para uno de sus amigotes… usted es el jefe de gobierno de uno de los estados más importantes de la Unión Americana… no creo que deba unir su vida a una mujer que tiene tantos problemas.
.Marta, eres una estudiante graduanda de la carrera de Derecho, vas a ser una brillante abogada, y sobre todo, una mujer buena, decente, de nobles sentimientos, y demasiado bella…- dijo con voz enronquecida repentinamente…- No te rebajes tanto, no eres poca cosa, y lo sabes…
-No es tan simple… señor, se que es un soltero codiciado en su estado… que muchas mujeres quisieran ser algo más en su vida que una simple amiga… o posible conquista… me pregunto… ¿por qué yo?
-Por lo que te dije antes… me he deslizado entre rosas, unas en broche, otras abiertas, y algunas deshojadas… pero ninguna tiene el perfume que tienes tu… un perfume que me atrapó desde el dia que nos rescataron… Marta Michelle, te quiero… es tan difícil para ti, llegar a quererme…
No, no era difícil quererle, de hecho, ya le quería, pero no quería admitirlo a si misma, por miedo a no ser asumida, ni valorada… a ser considerada una simple aventura…
-¿Tienes miedo a ser engañada? – dijo haciéndola volverse hacia él… - Nada mas lejos de mi pensar y actuar, sería un hombre vil, si me aprovechara de estas circunstancias tan tristes para lograr lo que deseo de una chica, y menos de ti… Marta, yo te quiero, pero te quiero bien, te ofrezco un amor honrado, la oportunidad de una vida diferente… a la vida de sufrimiento y privaciones que has tenido… De aventuras… ya corrí lo mío en todos los terrenos, disfruté todo lo que tenia que disfrutar y aprendí todo lo que tenia que aprender… ahora deseo y aspiro a los goces de un hogar… una compañera que me espere para amarme… me canse de la soledad de las cuatro paredes de mi penthouse, y de las aventuras…
-Está Lorelei.
-Lorelei, de modo que es eso lo que te preocupa… yo le propuse que nos casáramos, antes de que nos embarcaran para acá… pero ella no quiso, por que le gusta demasiado la variedad para atarse a un solo hombre, aunque con los otros no se acueste… no es culpa mía que pasara lo que pasó… tampoco es culpa de los muchachos que pasara lo que pasó… ellos también dejan el corazón y el alma en las manos de cada una de ustedes… Lorelei se dará cuenta que ninguno regresa con el corazón completo… y la verdad, ella se lo buscó.
Marta se dio cuenta, que el gobernador iba decidido a sacarle el sí, aunque tuviesen que quedarse en el jardín toda la noche… ya se había quedado sin argumentos…
-Marta…te quiero, y mucho… sería feliz si me dijeras que soy correspondido, por que se que no te soy totalmente indiferente…
La chica lo miró… era alto, de rasgos europeos, se podía decir que era francés de nacimiento, aunque bien sabia que el había nacido en Hawai, luego fue llevado a Louisiana, donde residió hasta pasados los quince años, que volvió a Hawai para hacerse de las propiedades de su abuelo, que eran los cañamelares de Malama … se involucró en la política… después de graduarse de abogado… tenia ojos azul acero, cuya mirada podía ser autoritaria, de mando, pero también se dulcificaba cuando la miraba… Si, le amaba.
El se acercó tiernamente… y la rodeo con ambos brazos…
-Marta… princesa… te amo demasiado…
Y sus labios, sedientos cayeron sobre los de la chica…un beso tierno, ardiente, sensual… lento… y ella suavemente, le rodeo el cuello con ambos brazos... y la fundió contra su cuerpo varonil… mientras tanto, el aroma de los heliotropos se mezclaba con los de las rosas y las poinsettias… y una luna bruja, cómplice y testigo de aquellos amores… amores que tendrían muchos obstáculos para su plena realización… después de muchos años…
