Capitulo 8 - Taion
(Este titulo es especial porque es el título de canción que fue dedicada a Junko)
Es mentira que el tiempo pasa lentamente cuando estás atravesando un mal momento, o rápidamente cuando estas en tu mejor momento. Como ser racional eso Jared lo sabe muy bien; pero eso no le quita de la mente la angustia que siente por cada segundo que pasa y no consigue la vuelta de Jensen.
Hasta ahora nada daba resultado, estaba a punto de recorrer casa por casa de toda la maldita ciudad para revisar él mismo y constatar que allí no estaba su Jensen.
La noche anterior no fue distinta, el cansancio y el llanto lo envolvieron mientras rezaba para que Dios lo guiara hacía su pecoso. Quería creer que la Navidad le regalaría su regreso y de a poco las cosas volverían a lo que nunca debió romperse
Mañana sería Navidad. Morgan estaba exultante porque había llegado el día en que por fin podría disfrutar de su venganza contra aquel que le impidió el amor de Jensen Ackles. Si, Jared también tendría su castigo por haberse cruzado en la vida de su alumno e impidiera que este le amara.
Estaba dando los últimos retoques y pronto, cuando oscureciera un poco, llevaría a Jensen a su casa para verles las caras.
Luego de eso, todo iría a mejor, ya que Jared no podría estar nunca más con lo que hizo de Jensen.
Esperaría hasta el día siguiente para ir a visitarlo y ofrecerle apoyo. Disfrutaría de la devastación que de seguro invadiría a ese policía de cuarta. Tan fácil era simular ante ellos su preocupación, como Director del Instituto al que Jensen concurría no era raro que tuviera llegada a ellos. Se alejo dos pasos y contempló su obra.
- ¡Perfecto! - pensó. Ya está todo listo para el siguiente paso, el último pero no menos importante.
Las cosas transcurrían silenciosamente en la casa de los Ackles, Jared a pedido de Donna había permanecido junto a ellos "para mantenerse informados" (pero en verdad era que Donna sentía que si lo dejaba ir Jensen le reprendería el haberlo descuidado y además no era difícil encariñarse con él)
La mañana pasó sin novedad, la tarde regalaba sus primeras horas y como venía ocurriendo desde hace unas semanas Jared, Chad, Chris, Steve y algunos compañeros del cuerpo policial se encontraban reunidos para dividirse e ir a cubrir otras zonas de edificios abandonados aledaños a Texas.
Sentía que pronto lo iba a encontrar, aunque fuera que lo encuentre luego de Navidad. La primera y única que iban a pasar separados.
Todas las instituciones que existían en el pueblo, las universidades, estaciones de servicio, pequeñas comisarías, padres de familia, servicios de guardaespaldas, guardias de seguridad, se cerrarían. Los comercios inclusive.
Y todos brindaban apoyo a la familia Ackles, a Jared y a sus amigos. Esto conmovió a Jared, que se había aislado durante mucho tiempo, olvidando que Jensen era muy querido por todos, no solo él y el circulo íntimo que lo rodeaba.
Se abalanzo sobre Chad, su gran amigo desde la infancia, aquel que fue su gran apoyo en este duro momento; para agradecerle por toda la ayuda; que haya usado todos sus contactos y cambiado favores para él.
El sentido abrazo duro lo suficiente para que cada uno pudiera recomponerse y no quebrarse al hablar.
- Descansa un poco Jay, en un rato saldremos – y con una palmeada en la espalda se separaron.
Mañana era un día muy especial. Pensaba marcarlo en el calendario como el día en que recuperaría a SU JENSEN
La noche cayó y Morgan junto a Eduardo se dispusieron a dar el toque final. Estaban recorriendo las calles mientras veían los luminosos arbolitos que adornaban el interior de las casas, el exterior también se veía iluminado por guirnaldas que se prendían y apagaban. Todas las casas del barrio, todas excepto una.
Transportaron el enorme zócalo de cemento en una caretilla plegable típicas para mover heladeras o cajas largas y pesadas. No querían arriesgarse a que alguien escuche el motor de algún vehículo.
Al llegar a la casa de los Ackles rápidamente abrieron la pequeña verja que daba al patio trasero para acceder con el carrito hasta el fondo y dejar el paquete junto a la puerta de atrás.
Morgan sonrió satisfecho como estaban resultando las cosas; tarde el instinto le aviso que todo estaba muy silencioso. Ya casi estaban terminando de acomodarlo para irse de allí cuando una voz, desde la oscuridad, los sorprendió.
Estar continuamente llamando a Donna para ver "si aparecía Jensen" no era el único motivo que tenía Morgan para llamarla. También, la envolvía para sonsacarle información de lo que tenían pensado hacer. Esa era la forma en la que lograba burlar los numerosos operativos que se habían suscitado alrededor del caso Ackles. Sabía que la casa era un hervidero de gente durante el día pero que por la noche la cosa era más calmada y los numerosos policías e investigadores que desfilaban ya no se encontrarían… entonces; ¿Qué hacía todo ese plantel policial allí? ¿Apuntándole?
Chad encabezaba el grupo. No podía dormir, apenas había logrado (con trampa) que Jared lo hiciera, sedando su café. Con la esperanza de despejar la mente estaba yendo hacia fuera para que el aire le diera en la cara cuando su entrenado oído le hizo percatar que algo pasaba afuera. Llamo a los cinco policías que se encontraban de guardia y se dispusieron a salir a comprobar la situación.
Viéndolo desde afuera no se podía afirmar cual de todos los allí presentes era el que mostraba mayor expresión de sorpresa. La de Morgan y su cómplice o la de Chad y el resto de los policías.
Peor aún cuando Chad reconoce uno de esos rostros como alguien con que los Ackles contaban como apoyo. La voz de alto y órdenes de que se arrodillaran se dejo oír de inmediato. Luego de que averiguaran que los llevo a invadir la privacidad de la casa Ackles y determinar que cosa era eso que estaban dejando junto al enorme pino, verían que hacer con ellos.
Una vez que Morgan y Eduardo obedecieron dichas órdenes, Chad se dispuso a esposarlos recitándoles sus derechos. Por radio solicitaron un equipo antibomba para que verifique el contenido de esa enorme piedra. A esta altura, los pocos que habían estado durmiendo se habían despertado por el grito de Chad al dar la voz de alto.
Antes de que Jared o la familia salieran, Chad esposo a los individuos para conducirlos luego hasta un móvil policial y llevarlos a la comisaría a que les tomaran declaración. No quería ni pensar en que era lo que estaban haciendo en el patio, ni que era eso que estaban dejando.
Cerca de media hora fue lo que se tardaron, pero a Jared le parecieron horas. Al llegar inspeccionaron el paquete y constataron que no era una bomba. Procedieron a abrirlo y de inmediato la hediondez se expandió causando espanto en todos los presentes.
Dentro de aquella caja, apenas moviendo el enorme zócalo que servía como tapa; se encontraron el más terrible de las imágenes. Un cuerpo quemado y mutilado; casi irreconocible en sus facciones. Querían y no querían conocer la identidad de aquella víctima, lo poco que mantenía su estado original, los colores arruinados por el tiempo y la suciedad de esas prendas.
Fueron segundos los que transcurrieron para empezar a sentir las reacciones de desesperación por negar lo que los ojos estaban transmitiendo. El cuerpo rechazaba la idea negándose a sostenerlo cayendo de rodillas destrozado, la opresión en el pecho era demasiada.
El estado de la madre y el padre de Jensen no eran diferentes, Donna se desmayó al no poder controlar el miedo de que ese cuerpo sea el de su hijo. Steve saco fuerzas de la nada para tratar de calmar a Chris y frenar su avance hacía el lugar donde estaba el presunto cadáver de su mejor amigo.
Esa fue la peor noche de la historia para todos. Al poco tiempo un grupo de forenses se hizo presente en el lugar y luego de fotografiar la escena del hecho, sacaron el cuerpo del zócalo y trasladado a la oficina para realizarle los análisis y documentar las causas de la muerte.
Jared se aferraba con uñas y dientes a la idea de que fuera una mala broma, que solo fuera una cruel y mala broma. Rogaba que ese no fuera Jensen.
No fue hasta que pasaron dos días que tuvieron los resultados fehacientes de la identidad del cuerpo, las heridas causadas y la causa de la muerte. Era algo que debía constatar bien antes de dar la información a la familia.
Desde esa noche, Jared volvió a parecer un sonámbulo; nada de lo que sucedía a su alrededor le importaba. No quería pensar, no quería llegar a conectar los recuerdos de ese momento con su Jensen. Jensen aún se encontraba en algún lado, perdido por ahí; esperando a que él lo encuentre. Y cuando lo haría le sonreiría con los ojos brillantes como recordaba.
Chad se hizo cargo de leer el informe policial. Si era Jensen, tendría que estar preparado para darle a Jared y la familia la noticia. Durante esos días fue testigo como el poco ánimo que de a poco invadía ese hogar se borró de un plumazo. Nadie podía salir del shock aún, y no era para menos.
Las primeras líneas hicieron que una lágrima se escapara y bajara por su rostro. Con un suspiro cerró la carpeta secamente, para dirigirse a su vehículo y poder ser de ayuda en lo que se avecinaba.
