Vale, en primer lugar, feliz año a todos.
En segundo lugar, siento muchísimo el retraso.
Muchas gracias a himeko76 espero que hayas seguido leyendo después del capitul Alhena Black que aparte de leer esta historia también se leyó la otra que escribí, me encantó tu comentario por cierto. Espero que sigáis comentando que os parece la historia. En serio la cara de felicidad que pongo al ver un review, dicen que es de risa. En fin. Disfrutad de la historia.
RECORDANDO VIEJOS TIEMPOS
ELCOR:
Hay gente que dice que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. En mi caso sería que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde y lo vuelve a recuperar.
No había pensado en Hogesmeade en casi veinte años, pero ahora, caminando por las calles, veía recuerdos en cada esquina. Cada tienda me sacaba una sonrisa. El ver a grupos de amigos, animados, pasear por las calles, me hizo acordarme de mis propias excursiones. Curiosamente yo misma me dirigía a revivir uno de los recuerdos más comunes de todos.
Con paso tranquilo me dirigí hacia las tres escobas y una vez más, como una tonta, volví a sonreír al ver las cabezas reducidas ¿Que se me pasaba por la cabeza? Si yo viese a alguien sonreír por ver una cabeza en ese estado, me lo pensaría dos veces antes de acercarme.
Intenté deshacerme de esa idea y empujé la puerta. Como acto reflejo recorrí toda la estancia buscando un cabello platinado inconfundible y como muchísimas veces, años atrás, le encontré en la esquina, con el mismo gesto aburrido, ya con media cerveza de mantequilla por la mitad y al lado de la suya, una reservada para mí.
Me desenrollé la bufanda y con cuidado de no derramar la cerveza, se la tiré a la cabeza, sacándole de si ensimismamiento.
Me miró asustado y apenas pude contener la risa entre dientes.
- Ya está ojitos rojos tocando las Bludgers.
- Que seria de mi sin esa faceta, huroncillo
- ¿Cuanto tiempo seguirás llamándome así?- me preguntó devolviéndome la bufanda
Fue una simple pregunta acompañado de un gesto totalmente normal, pero en mi mente se desataron miles de recuerdos.
Flashback
Corría por las calles, sujetando mi bufanda para que no se cayese al suelo y se llenase de nieve. Draco debía llevar esperándonos cerca de una hora. No esperaba que hubiese tanta gente en Honeydukes.
Por fin, llegué a las tres escobas, que para mi desgracia estaba abarrotado. Apenas podía distinguir a nadie. Saltaba para ver si distinguía algún destello platinado, pero nada. Así que me guié por instinto. La mesa más apartada, al lado de la esquina, junto a la ventana.
Di en el blanco. Aunque para mi sorpresa una chica de Ravenclaw se sentó en el sitió que supuestamente, estaba reservado para mi.
Draco alzó la vista ilusionado, aunque en seguida se le apagó. Con todo el barullo que hubo, no se que le dijo a la chica, pero al momento se levantó indignada, para marcharse hecha una furia. Draco bebió un buen trago de bebida y volvió a obnubilarse.
Sonreí con malicia, arrugué la bufanda y se la lancé a la cara, dando de pleno.
- ¿No te había dicho que te largases?- preguntó muy enfadado, arrastrando mucho la voz
- Llevo años viendo como se lo dices a los demás, pero reconozco que nunca me lo habías dicho a mí- expliqué sentándome y dándole un trago a la cerveza de mantequilla que él me había reservado. - ¿Que ha pasado Huroncillo?
Arrugó la nariz
- ¿Vas a estar mucho tiempo llamándome así?
- Moody me ha dado ideas. ¿Que sería de mi sin esa faceta que contrarresta a la tuya, huroncillo?
Me pasó la bufanda.
- ¿Que vas a hacer para navidades?- me preguntó
- Quedarme, como todos los años.
- Me refiero si vas a ir con alguien al baile- dijo rodando los ojos
- ¿Entonces por que no me preguntas directamente si alguien me ha invitado? y no voy con nadie de momento
- ¿De veras? a mi me lo han pedido tres chicas Entre ellas Pansy Parkinson y una de Beauxbatons.- dijo con tono jocoso.
- No he dicho que nadie me lo haya pedido, he dicho que no he aceptado, aprende a escuchar huroncito.
Casi consigo que se atragantase
- ¿Quien te lo ha pedido?- preguntó tosiendo
- Uno de Ravenclaw, Zabini, y uno cuando venía, pero no se de qué casa era, pero seguramente no pasaría de tercer año. Creo que también lo quiere hacer uno de Hufflepuff, lleva un tiempo siguiéndome, pero primero debe aprender a contener los nervios y no temblar en los pantalones
- Y seguro que tú no has ayudado a calmarle, es más seguramente que te has puesto más terrorífica de lo habitual.
- Draco, querido, uno de los puntos divertidos de ser una serpiente es la facilidad para que la gente se orine en los pantalones. Tal vez tu seas el Principe de Slytherin, pero Parkinson no es la princesita.
- Y... ¿Con quien te gustaría ir?- preguntó como quien no quiere la cosa.
Me mordí el labio un poco nerviosa.
- Digamos que con quien realmente me gustaría ir, dudo que quiera ir conmigo.
- Oh, venga, Elcor. No me digas que es Potty.
No se que cara de asco tuve que poner, pero se empezó a reír de mi con todas sus ganas.
- No se que me llama más la atención de él, si su aire de mártir, su faceta de "yo contra el mundo" o su manía de ser maldito león heroico queriendo ser el bueno sufridor. Me da nauseas.
Se me quedó mirando un buen rato, como si esperase algo. Entonces añadí algo
- A parte de ser un Cara-rajada, el niñito de oro, y el ojito derecho de Dumbledore ¿Contento? Además, seguramente termine yendo con Theodor.
- Gracias ¿Que vas a querer para navidades?- me preguntó cambiando de tema
- El placer de tu compañía- dije con tono meloso, revoloteando las pestañas y poniendo cara de niña mona.
- Aparte. Ya sabes que eres de las pocas brujas que tienen ese privilegio.
Sabía que quería sonar como un halago, pero veía el otro rasero
- Viva, la pureza de Sangre y el apellido Gaunt. Esta claro que sirve para trepar en la escala social, total, me soportas solo por eso…- comenté con resignación
Esa era nuestra eterna guerra. Él era un gran defensor de la pureza de sangre, como la gran mayoría de mi Casa, mientras que yo lo consideraba la mayor estupidez de nuestro mundo.
- ¿Vas a volver a reñirme por meterme con los Sangres Sucias?
- Y todas las veces que hagan falta, si soy la única que te lo dice a la cara es porque soy tu amiga y no tu perrito faldero. Esa es la diferencia entre Gregory, Vicent, Blase, Pansy a mi.
- A veces podrías guardarte los comentarios- dijo, supongo que ya estaba cansado de mis riñas.
- Cuando dejes de arrastrar las palabras, pero si tanto te molesta, me voy a hacer cosas- dije con tranquilad, aunque un poco molesta.
Me levanté dispuesta a irme, hasta que él me sujetó por la muñeca.
- Me has hecho esperar durante un buen rato, teniendo que vigilar el sitio y tu cerveza. No vas a irte a los diez minutos de haber venido.
Sonreí y tomé eso como una disculpa. Sabía que Draco no iba a cambiar de un día para otro. Ya bastante había madurado desde el chico que conocí en primero
Curiosamente eso iba a ser una de las grandes rupturas que al final nos separarían. Quien lo iba a pensar. Las situaciones y las personas cambian mucho cuando estalla la guerra.
Fin de flashback
- Elcor, reacciona
Un Draco, más adulto, con algo de barba, rasgos más afilados y con los ojos grises menos arrogantes pero si más cansados, me zarandeaba del mismo brazo que en mi recuerdo.
Le sujete la mano para que se detuviese.
- tranquilo, ya he vuelto. He recordado algunas cosas.
- Te he pedido una cerveza de mantequilla, espero que la sigas bebiendo.
- Como siempre.
- Aunque espero que luego no me supliques que nos acerquemos a Zonko
Di un sorbo a mi bebida.
- Una Gaunt nunca suplica, simplemente te arrastraré- expliqué con sencillez
DRACO:
Intenté actuar con normalidad, sin embargo no sabía como tratarla, como una compañera de trabajo, como dos padres o como viejos compañeros de colegio. Lo más sencillo sería tratarla como lo había hecho siempre, pero eso vendría acompañado de tartamudeo. No sabía que esperaba ella de mí. A lo mejor esperaba al chico que fui en el colegio, arrogante y algo estúpido, está claro que había cambiado, lo que no sabía es si ella también lo había hecho.
Por lo que había oído de los alumnos y entre el profesorado, Elcor podría resultar terrorífica.
- Bueno, según lo veo tenemos dos opciones. Hablamos incómodamente sobre el tiempo o nos olvidamos de todo y empezamos de cero, la segunda opción va acompañado de abandonar los silencios.
Inspiré profundamente,
- Muy bien, empiezo yo ¿Se puede saber donde te has metido estos últimos veinte años?
Observé detenidamente su reacción, esperando que se tensara o algo me indicara su reticencia a contestar. No supe como sentirme cuando comprobé que no se inmutaba y su único gesto fue tomar un sorbo de su cerveza.
- He estado aquí y allá. Los años de guerra, viajé por el norte, normalmente lugares muggles, al menos hasta tener los diecisiete. Unos años después volví a Inglaterra por asuntos de trabajo. He estado viajando por el mundo, contrarrestando artes oscuras y rompiendo maleficios.
- ¿Trabajabas como Maléfica?- pregunté asombrado
Ella asintió con tranquilidad. Una Maléfica es uno de los pocos oficios donde se puede utilizar libremente artes oscuras, para contrarrestarlas con otras, normalmente esos trabajos solo se ofrecían en el norte.
- Poco después tuve a Lia y la única diferencia es que viajé con ella. En Agosto McGonagall me ofreció el puesto de Pociones y ahora estoy aquí sentada contigo. Fin.- Dijo dando por terminada la pregunta.
Quedaba claro que no le molestaba que hubiese preguntado, pero tampoco me iba a dejar saber nada más que lo esencial. Estaba claro que no había cambiado demasiado en algunos aspectos a la joven Elcor que peleaba conmigo por el control de Slytherin
- ¿Y tu?- me preguntó cambiando de tema y decidí contestarla del mismo modo
- Me hice Mortífago, me arrepentí amargamente, me libré de Azkaban por poco, la familia Malfoy se convirtió en una paria social, me casé con Astoria y tuve a Scorpius.
A explicaciones escuetas podíamos jugar los dos.
- ¿Astoria? ¿Astoria Greengrass? A Parkinson debió de darle un infarto ese día- comentó, maliciosamente, se reclinó sobre la mesa, acercándose cuanto pudo, para susurrarme - Reconócelo, te casaste con ella solo para llevar la contraria.
Me mordí el interior de la boca, para no responder a la verdad. Me había casado con Astoria solo para preservar el apellido Malfoy y darle ese último capricho a mis padres. Realmente me hubiese dado igual con quien. Si no hubiese sido con Elcor me daba igual cualquier otra.
¿Era una mala persona por ello?
A Astoria, claramente no le importaba no ser querida, ella sola se buscaba a personas diferentes para sentirse apreciada, haciéndome sentir solo y culpable.
A veces me lo preguntaba, pero entonces me venía a la cabeza el pensamiento de que sí era lo era, ya desde hace mucho antes. Era una mala persona, cobarde, en más de un aspecto; que había hecho cosas horribles a personas que no se lo merecían. Ah, sin olvidarme el haber sido un capullo creído.
La mujer que tenía delante se había encargado de recordármelo desde mis once a mis quince, desde que peleábamos por el control de Slytherin, teniendo varios enfrentamientos en el proceso. Hasta que llegamos al acuerdo de aliarnos o destruirnos entre nosotros y a todos los que hubiese en medio. Ahora más maduro, veía que me comporté como el típico crío que tira de las coletas a la niña que le gusta. Solo que yo, como Malfoy debía ser más drástico.
Me daba igual ser una buena o una mala persona. Lo único que tenía claro es que no pensaba volver a perderla. La quería a mi lado aunque fuese solo como amiga
SCORPIUS
Sabía que llevaba un buen rato sin reaccionar porque Lia me miraba tranquilamente, apoyada en la pared de piedra y llevaba un buen rato en la misma posición.
- No...No puede ser Grindelwald. Está muerto, o lo encarcelaron o ... o - ya no sabía que decir, pero me parecía inconcebible que dentro de Hogwarts estuviesen sus seguidores.
- No seas cateto. No es el propio Grindelwald, ni sus primeros seguidores, pero mi madre se enfrentó a ellos en muchas ocasiones en el norte de Europa y siempre llevan ese símbolo. Por eso, si vamos a tu casa, seguramente consigamos más información y si están dentro, o es un profesor o es un alumno.
- También pudieron entrar desde fuera ¿no?- pregunté con cierto tono desesperado, me negaba a creer que uno de los profesores que me daban clase o mis propios compañeros, estuviesen dispuesto a herir a personas de gravedad.
Observé como se hundía de hombros, haciéndola parecer más pequeña de lo que realmente era.
Ella miró con gravedad los terrenos del colegio.
Me gustaría creerlo. Por eso necesito investigarlo
Me acerqué a ella con seriedad, dejando atrás mis terrores, ya era hora de dejar de comportarle con la típica cobardía Malfoy
Entonces, sabrás que el mejor modo es acceder al listado de magos y brujas oscuros, y quien tiene esa lista es el padre de Albus.
No creo que los Potter nos abran las puertas de su casa, así sin más.
A ti, por los últimos meses no, pero yo he sido un fiel amigo. Y, como todos nos vamos a reunir en mi casa, será un buen momento para reforzar lazos entre los cuatro.
Cinco- dijo ella con sencillez
La miré confuso
A mi contar no se me ha olvidado, asi que, por favor, quien es el quinto miembro.
Mi amiga sonrío de forma siniestras
James Potter.
Estás loca.
Si, pero necesitamos a alguien tan loco como nosotros, principalmente, que esté dispuesto a meterse en problemas y además que lleve mas tiempo en el colegio y pueda hacernos un listado de los alumnos con… cierta variabilidad moral..
Entonces, debemos hablar con Lauri, Albus y James- enumeré
No. Tú debes hablar con Lauri y Albus. Yo me encargaré de James.
Hasta aquí el capitulo nueve.
El momento Elcor/Draco me ha dado ciertas ideas de hacer una historia a parte de como se conocieron. Quería vuestra opinión sobre si la hago, la dejo dentro de esta historia o no queréis saber del pasado de ellos por flashback. Vuestra opinión cuenta. Ahora dadle un poquito más abajo donde pone Reviews y comentad.
Hasta la proxima
