Hola queridos lectores!

Les traigo un ansiado capítulo y quiero agradecerles por sus reviews a Tarba EeFi y a ravenclaw5416.

-Ravenclaw5416:Muchas gracias por comentar, en verdad lo aprecio y me alegro que te guste y sea todo muy inesperado. Te diré algo Luna Lovegood esta por salir a no mas de 5 capítulos, tenme un poco de paciencia si, porque después de todo ha pasado menos de una semana desde que Emily llego a Hogwarts y bueno aun falta otro poco para que empiecen las clases. Pero cuando aparezca Luna, te dedicare el capi ;).

Gracias por animarme a escribir, este capítulo es para todos mis lectores. Espero que les guste.


Capitulo 10: Un legado de Familia

Emily caminaba por los pasillos apresuradamente para encontrarse con su madrina, finalmente sabría la verdad acerca de todo.

Nunca antes le había parecido un lugar tan grande, con cada paso presuroso que daba el pasillo parecía alargarse, y sentía su corazón retumbando contra sus costillas. Tum, tum, tum; sentía que se le subía hasta la garganta, y que lo único que impedía que le saliera por la boca era que la sentía dolorosamente apretada con todas las emociones contenidas.

Seguramente me oirán llegar unos cuantos metros antes, pensaba por lo ruidosa que se sentía. Aun puedo regresar y no ir nunca a lo que sea que tengan que decirme. Pueda que parezca absurdo, después de todo no es más que una simple charla. Oh no, no lo era. Era mucho más que eso.

Estaba segura casi un ciento por ciento que una vez saliera de esa sala nada volvería a ser lo mismo. Recordaba que tiempo atrás una de sus amigas le dijo que no quería involucrarse en los asuntos de su familia, ni escuchar lo que sea que tuviesen que decir, porque no sabia que iba a encontrarse y puede que no le gustase lo que descubriese.

En su tiempo, había pensado que su amiga era miedosa. Debido a su naturaleza inminentemente curiosa no le comprendía; pero ahora lo hacia. Y desearía nunca haberlo hecho. Tratando de lidiar con sus sentimientos cambiantes y sobre escapar o continuar su camino se detuvo resoplando por aire frente a una ventana. Apoyo las manos en las rodillas y se doblo ligeramente hacia adelante intentando recuperarse de la carrera. Contó los segundos un momento antes de escuchar un ruido.

Sorprendida, rápidamente se volteo al escuchar una familiar voz llamándola, Harry se acercaba en su dirección a pasos ligeros. Por un momento se había olvidado de su presencia en el castillo. Intento calmarse y le dedico una pequeña sonrisa.

-¿A donde vas? -pregunto Harry al verla un tanto alterada con la carrera

-A reunirme con...mi madrina tenemos uh..ciertas cosas de que hablar- respondió fallando horriblemente al intentar restarle importancia.

-¿Estas bien? Te ves... alterada-pregunto el con preocupación mirándola fijamente a los ojos.

-Yo..yo-murmuro torpemente algo nerviosa por la intensidad con que la observaba. Nunca nadie la había visto así.-No lo se...

-Se que no nos conocemos mucho, pero...puedes confiar en mi. Soy bueno guardando secretos- murmuro suavemente. Torpemente y sin saber por que razón lo hacia, tomo una de sus manos y la apretó suavemente, de manera confortante

Emily sin saber que responder, se alejo unos pasos de él confundida. Agito suavemente su cabeza intentando despejar sus pensamientos y se apoyo en la pared mirando a Harry.

Es tan extraño, pensaba, nunca nadie a sido tan amable con migo, aun menos sin conocerme...quizás sea por eso. Él no me conoce, se digo...por eso..por eso es tan amable conmigo. Si me conociera como mis amigos, probablemente se alejaría, pensó con tristeza. Pero eso no pasaría, no le daría a nadie la oportunidad de adentrarse tanto en su vida. Así, nunca la lastimarían...

-No puedo decirte-murmuro bajito, observándolo a su pesar. Antes de poder componer su rostro, Emily observo el gesto de dolor que paso por sus facciones.

-Entiendo. Soy un desconocido después de todo.

-No puedo decirte porque ...no se que es-Agrego intentando arreglar la situación.-Mi madrina iba a contarme ciertas cosas...secretos familiares y..otras cosas que mi madre nunca me dijo-confeso lo mas brevemente posible, sin querer decir mucho, pero de cierta forma intentando darse a entender.

-Ya veo, yo...mm no quería incomodarte. Pero si necesitas desahogarte, o insultar a alguien...bueno ya sabes donde encontrarme-dijo Harry amablemente soltando su mano, comprendiendo que necesitaba y dando media vuelta.

-¡Espera!- exclamo a Emily al verlo alejarse sorprendiendo a ambos por su reacción.-Yo..es decir, no es necesario que te vayas. Si quieres puedes acompañarme a encontrarme con mi madrina. Además tu conoces bien este castillo, es poco probable que te pierdas. Y bueno...¿que dices?-pregunto agregando lo ultimo con un encogimiento de hombros pareciendo indiferente.

Por todo respuesta Harry sonrió y se acerco hasta llegar a su altura, esperando que le dijese a donde debían ir.

Tras una caminata la cual le pareció increíblemente corta llegaron al séptimo piso, Harry la guió hasta una enorme pared, la cual estaba decorada con un horrible tapiz y se detuvo frente a esta.

-¿Qué estamos esperando?-pregunto Emily con impaciencia, al verse frente a un muro.

-Esta es la sala de los Menesteres, o también conocida como la sala que viene y va o la habitación Multipropósitos.-contesto él con paciencia sonriendo ante la pared con el horrible tapiz que rezaba en una esquina: Barnabas el chiflado.

-¡Debes estar bromeando! Yo no veo ninguna puerta ni sala en ninguna parte!-exclamo mirándolo con incredulidad empezando a preguntarse si el titulo del tapiz le quedaría mejor a Harry.

-Claro que si! Acá esta, no bromeo-dijo con calma y al ver su cara de estupefacción no pudo evitar soltar una carcajada-Solo debes activarla-comento apiadándose de ella.

"Para la sala funcionar, pasearte frente a ella tres veces deberás, solo desea lo que buscas y lo encontraras."

-¿En verdad no esperaras que te crea verdad?-murmuro con diversión por la frase que se invento.

Harry abrió la boca para responderle, pero nunca llego a escuchar lo que dijo porque frente a ellos se comenzó a materializar una enorme puerta de madera. Ante el susto Emily salto lejos de la puerta con Harry a su lado, ambos mirando la enorme puerta por la cual ahora salía Sirius.

-¡Chicos, justo a los que quería ver!- dijo acercándose a ellos con una enorme sonrisa perruna intimidando un poco a Emily, que no lo conocía.

Harry se acercó a Sirius, saludándolo con un abrazo. Iba a presentarle a Emily, pero este se le adelantó.

-Hola Emily. Eres tal cual como dijo Atha -saludo cariñosamente colocando uno de sus cabellos sueltos tras su oreja.

-¿Conoce a Atha?-pregunto algo incomoda sin saber como explicarse.

-¡Claro que conozco a Athanea!, es mi esposa- dijo divertido ante la expresión de sorpresa de su rostro- Mi nombre es Sirius Black, para servirle -agrego tomando una de sus manos y haciendo una muy exagerada reverencia del siglo XIX.

-¿Entonces...usted es mi padrino?-pregunto con curiosidad

-¿padrino?-preguntó Harry incrédulo.

Sirius solo les sonrió a ambos.

-Si, soy tu padrino pequeña. Y la ultima vez que te vi, usabas pañales.-agrego divertido por avergonzarla.-¿puedo abrazarte?

Emily solo asintió con la cabeza y le contesto el abrazo en cuanto sintió sus brazos rodearla.

-Me mandaron a buscarte. Atha te espera adentro. Ah! Y Harry, si quieres puedes estar presente, si es que Emily no tiene inconveniente.-Sirius volteo a mirarla esperando su respuesta, pero ella no estaba muy segura de que decir; por suerte Harry intervino.

-No es necesario Sirius. Estoy seguro que estará más cómoda sin mi presencia, además...esto deben hablarlo entre ustedes. Si después quieren decirme de que trata bien, sino igual. Pero esto es algo que debe enfrentar Emily- dijo tranquilamente, se despidió con un pequeño gesto de la cabeza y dio media vuelta por el pasillo sin que nadie lo detuviese;aunque Emily no podía evitar sentirse culpable.

Sintió el suave toque de la mano de Sirius en su brazo, volteó a mirarlo y viendo el ademán que hacia En dirección a la puerta se encaminó hacia allí. Suspiró profundamente una vez más antes de entrar.

El lugar era espacioso y había un living ocupando la sala, una enorme chimenea le daba un aspecto acogedor y de cierta forma le quitaba seriedad a la situación. Sobre el suelo alfombrado habían unos sillones frente a la chimenea, en los que estaban esperándolos mientras caminaban hacia allí. Sirius se sentó en el sillón doble con Atha, mientras esta charlaba con su Minerva en un sillón individual.

Remus estaba conversando con el director en una esquina, pero cuando ella apareció se giró deteniendo su charla y le dio una pequeña sonrisa de saludo.

Con las manos sudorosas por el nerviosismo, les dio una tímida sonrisa a modo de saludo y tomó asiento en uno de los sillones individuales, deseando poder tirarse al suelo con varios cojines para sentirse un para sentirse menos incomoda. No había terminado de pensarlos, cuando se vio tirada en el suelo, desparramada de cabeza suelo, con varios cojines amortiguando su caída, y escucho las risas de los adultos a su alrededor. Rápidamente trato de ponerse de pie, pero la mullida superficie se lo impedía, y el aturdimiento experimentado no ayudaban mucho.

Remus extendió su mano y la ayudo a pararse, para que pudiera acomodarse mejor. Aun riéndose de su expresión aturdida, Remus le explico amablemente.

-La sala Multipropósitos te da todo lo que necesites mientras no sea comida, ni agua. Por el resto esta bien. Si necesitas un lugar para entrenar, ocultar cosas, un baño o incluso un tranquilo lugar para charlar esta sala te lo dará. Es por eso que tiene su nombre. ¿Estabas pensando que estarías más cómoda rodeada de cojines no?- preguntó con curiosidad en su voz amable.

Emily asintió con la cabeza mirando a su alrededor con incredulidad. Se sentó cómodamente, abrazándose a un cojín y esperando a que comenzasen.

-¿Que es lo que sabes sobre las criaturas mágicas?-preguntó Dumbledore iniciado la conversación.

-No mucho, la verdad es que mi madre no quería que estuviese relacionada con nada de este mundo-agregó viendo al director, quien asintió conocedoramente- Pero hace unos años, cuando mi mama estaba ocupada...yo descubrí unos libros en el ático que hablaban de este mundo. Ella nunca lo supo-agregó dándoles una mirada significativa. - Y hablaban de criaturas de los cuentos infantiles, de forma más específica y científica como si...como si en verdad fuesen reales

Atha asintió- ¿De que criaturas hablaba el libro?- preguntó

-De hombres lobos, vampiros, centauros, pixies, Kelpies, troles, gnomos, duendecillos, ...hadas y esos majestuosos unicornios blanco.

-Emily- interrumpió Sirius- debes saber que todo eso es real. Incluso los hombre lobos. Remus fue mordido por uno cuando era un niño y el es un hombre lobo ahora. Remus se encogió en su asiento un poco cohibido por su posible reacción.

-No se preocupe, no creo que todo lo que leí sea posible, después de todo. Usted es una de las personas más amables que nunca he conocido. No creo que sea un monstruo- agregó lo ultimo en voz baja, recordando lo mal que se sintió cuando sus compañeros la llamaban así.-Remus sonrió tímidamente en su dirección.

-Lo que a nosotros nos interesa que sepas es sobre las hadas. Que sabes de ellas?

-Bueno, solo lo que todo los niños han escuchado acerca de ellas. Como que son seres muy pequeños que están asociados a un elemento natural y que tienen alas, y conceden deseos.-dijo encogiéndose de hombros descuidadamente.

Eso en parte es verdad. Ahora que vas a aprender todo lo necesario que debe saber un mago O hechicera en su sexto año, debes tener presente que todo lo hayas escuchado de los mitos o referente a la historia misma tiene su parte de verdad. A través de los años nos ha resultado imposible contar la historia sin poner nuestras propias conjeturas en ella. Si bien, es cierto que una idea estaba basada en algo que es real, también adquiere mucha subjetividad cuando se cuenta a otra generación y no siempre se saben las cosas con precisión-agregó el Director.- Durante siglos los magos nos lo hemos arreglado para tratar de tener una convivencia pacífica con el resto de las criaturas mágicas, pero al igual que la desconfianza que tienen los humanos en nuestra contra, no podemos evitar los prejuicios hacia ciertas criaturas mágicas, como los vampiros, hombres lobos o otras criaturas oscuras.

Hace siglos los seres que habitaban este planeta se fueron dividiendo en distintos grupos. Como los elementales, los seres oscuros y de la luz. Pero no debes confundirlos entre el bien o el mal porque no hay maldad en las habilidades que uno puede llegar a poseer. Sino, en la forma en que usas esas habilidades y en los sentimientos que alberga tu corazón.- Emily asintió, intentando grabar cada palabra a fuego en su mente.

Dentro de los elementales hay cinco categorías aire, agua, fuego, tierra y el quinto elemento que es conocido como el origen de las energías, de las motivaciones y de las ideas preconcebidas. No te diré más de eso; porque nunca a estado muy claro de que se trata.

Tu madre, es una de esos elementales. Su familia a pertenecido a la familia directa de la realeza elemental del aire. Unas increíbles criaturas, he de decir, de una fuerza y energía tan pura que cuyo aspecto y fuerza llegan a confundirse con los ángeles.-Emily aguanto la respiración sin ser consciente de ello, comprendiendo lo que ello significaba.

-Tu madre es una Sílfide, una elemental del aire y toda su familia lo has ido siempre. Hasta que naciste tu.

Las sílfides son criaturas en extremo delicadas, de un gran poder y para resumirlo y que te sea más fácil de comprender, son parientes de las hadas, dríadas y ninfas.

Emily se quedo perdida en las palabras...sílfide. Eso quería decir que no era humana, ni siquiera una hechicera era mucho más que eso. Era una especie de la cual ni siquiera había escuchado en los mas raros mitos.

Al ver que había dejado de prestar atención; Albus, Minerva y Remus se retiraron de la habitación, dejándolo a solas con sus padrinos. Aun quedaba mucho por decirle, pero seria mejor si se sentía en confianza, quizás así podrían continuar.

...

Severus se frotó el cuello con una mano mientras con la otra giraba precisamente el contenido de una poción que tenía en el fuego, una vuelta más y ya estaba lista. Apago el fuego con un fluido movimiento de sus ágiles manos. Cansadamente subió la estrecha escalera que lo llevaba a la cocina de su casa. Últimamente lo que más deseaba era que Draco estuviese pronto allí haciéndole compañía; si tan solo pudiese alojarse en el castillo todo seria distinto.

Pero Dumbledore no se lo permitiría, el muy entrometido director le había prohibido alojarse allí debido a que estaba preocupado por su sobrecarga de trabajo y según sus propias palabras: debería utilizar parte de su tiempo libre en casa y disfrutando de sus pasatiempos; dentro de lo que podía, claro. No es como si Voldemort dejase de llamarlo a distintas misiones solo porque el estaba de vacaciones, y Albus lo sabia. Las últimas veces que se habían visto, el anciano había expresado su preocupación de estarse restando demasiado tiempo para si mismo; de cierta forma sabia que tenía razón, pero ni las mejores intenciones iban a hacerle cambiar de opinión, tampoco es como si después de todo este tiempo decidiese buscar a alguien con quien compartir su vida.

Draco era como un hijo para el y podía apostar que siempre velaría por la felicidad de Harry; por Lily (su mejor amiga). A veces en su soledad, se sentía vacío, y esa sensación no había hecho más que aumentar en esa casa que le traía malos recuerdos. Aunque siendo honestos,no importa en donde estuviese, el siempre estaba solo, dependía únicamente de si mismo. En Hogwarts tenía casi todo su tiempo ocupado, peor cuando estaba mas libre no podía evitar que esos pensamientos de soledad volvieran.

Suspiró ruidosamente mientras sacaba una comida preparada del congelador para cenar y trataba de ignorar esos odiosos pensamientos. Daba gracias a Merlin que existían los pensaderos; de lo contrario no sabia que hubiese hecho con los recuerdos de las obligatorias torturas, asesinatos y peores horrores que había debido de cometer en esta enfermante guerra.

...

Paseando por los enormes terrenos de Hogwarts Harry pensó en lo vacío que se veían y lo extraño que era esa tranquilidad, caminando por el campo de Quidditch escucho un ruido ahogado. Con cuidado se detuvo poniendo atención a lo que sea que estuviese causando el ruido, vacilante, siguió caminando hasta llegar cerca de la reja que lo separaba de Hogsmeade

con los músculos tensos, y con la varita firmemente aferrada en su maña se abrió paso entre los alrededores. Por el rabillo del ojo vio algo moverse en un enorme arbusto cercano.

Vacilante, se acercó y apunto con la varita iluminando una figura tendida en el suelo, la cual estaba cubierta por una enorme capa morada oscuro. Al sentir la luz, la figura dejo de moverse y ocultó su rostro enterrando la cara contra el césped.

En un impulso Harry le agarro el borde de la capa; ignorando la sensación humedad y pegajosa en sus dedos; y vio su rostro demacrado.

Era un chico tan solo unos cuantos años mayor, no debía pasar los diecinueve años de edad, tenía una incipiente barba de varios días, unos insondables ojos de un muy expresivo color azul, podía ver el miedo en el fondo de estos, y la delgada línea de los partidos labios con heridas y sangre al igual que el resto de su cara hinchada y llena de moretones.

El hombre lo miro y aferrándose del cuello de su túnica lo atrapo hacia si rudamente. Ayúdame! Suplico acercando su boca a la oreja de Harry.

Intentando soltarse de su agarre, Harry dio un paso hacia atrás y el hombre de aferro de sus túnicas, sin saber qué demonios hacer, el apunto con la varita y espeto con voz dura:

-¿Porque debería ayudarte?, no te conozco y apareces aquí en donde nadie esperaba tu llegada. ¡¿Como mierda hiciste para llegar hasta aquí!?- preguntó intentando ocultar el temblor en su voz de que un extraño se colasen en uno de los sitios más seguros del mundo mágico sin que nadie lo notase.

-yo...no lo se. Solo aparecí acá. ¡Ayúdame, por favor!, puedo ver que no eres un asesino y si no me ayudas me mataras. ¡Por favor!-exclamó con rabia viéndolo como si fuese estúpido - Si me ayudas ahora, prometo pagártelo de algún modo! Tengo muchos contacto, podría ayudarte con algo que necesites!- agregó intentando convencerlo.

Harry entrecerró los ojos mirándolo con suspicacia, odiaba que le dieran ordenes y ya estaba por enviar un patrones en busca de ayuda para determinar que hacer con el intruso cuando Ambos sintieron un golpe sobre el castillo.

Alzando los ojos al cielo, Harry vió una enorme burbuja protegiéndolos y a una invisible fuerza atacándola. Un ligero crack se oyó proveniente de la puerta frente a ellos. Sin pensarlo dos veces volteo ágilmente para ver una criatura escalar las rejas con agilidad intentando entrar a los terrenos.

Levanto su varita pensando en un hechizo para expulsarlo, pero una flecha le pasó rozando el oído y atravesó con un certero golpe en la criatura, la cual cayo lejos de las protecciones.

Rápidamente se vio vuelta y vio al desconocido con un carcaj entre las manos, tirando el arma lejos, apretó las manos en su pierna derecha; y Harry pudo notar, que el liquido pegajoso que sintió antes era su sangre. El hombre, estaba desangrándose, vio a través de la ropa rota del pantalón y vio con escalofriante fascinación la carne chamuscada y negruzca que se vislumbraba a través de su ropa rasgada

-¡No te quedes ahí! Ayúdame ¡ahora!- exclamó, Arrojando sus cosas al suelo e intentando ponerse de pie miserablemente. Otro crack sonó a la distancia y de una manera horripilante, Harry creyó ver una grita en la burbuja de protección que se extendía por encima de sus cabezas.

No tenía más opción, debía decidir ya, si querían ambos salir vivos de esa.

Harry cerró los ojos con desesperación, no sabia bien que estaba haciendo, pero podía sentir la necesidad de ayudarle, aun cuando se arrepintiera después.

Dando un paso adelante, estiró su mano y acepto. Aunque quizás, después lo lamentaría.

Tirando al hombre con todas sus fuerzas logro ponerlo de pie y que el hombre más alto se recargara en su hombro, antes de que se desmayara por la pérdida de sangre.

...

Un gritó se escucho por la enfermería desgarrando la tranquilidad del ambiente. Narcisa despertó aturdida y se deslizó por el borde de su cama sin fijarse en la persona que dormía a un lado de esta, y corrió al lugar de dónde provenía el gritó. Rápidamente corrió las cortinas y se lanzó a abrazar a su único hijo.

-Tranquilo Dragon, tranquilo, todo estará bien, ya nada podrá dañarte. No lo permitiré-decía con voz suave, acariciando su pelo confortantemente sin notar el pequeño grupo que se acercó alertado por los gritos de Draco.

Poco a poco los sollozos comenzaron a disminuir, y en cuanto se distanció un poco de su madre noto al pequeño grupo en torno a ellos. Apresuradamente se aparto del agarré de su madre y se tiro al suelo sin importarle las protestas de su maltrecho cuerpo.

-¡Aléjense de mi, no me toque, no me toquen!- gritó con voz temblorosa con el cuerpo temblando y los mejillas bañadas de lagrimas.

Remus intento acercarse a Narcisa que miraba todo la escena afligida con lagrimas en los ojos, al verlo acercarse a ella le espeto:

-No se me acerque Lupin, yo a usted casi no lo conozco y usted a mi tampoco. A si que le sugiero que a menos de que quiera enfrentarse a la furia de los Black se aleje de mi y me deje a solas con mi hijo- murmuro con el rostro frío y dedicándole una mirada al licántropo; el cual conmocionado se detuvo abruptamente al notar el peligro tras sus palabras.

Por suerte para todos, Madam Pompfrey intervino, sacando a Remus de su aturdimiento y alejando a Narcisa de Draco, pese a todas las protestas de esta; logro convencerla de que era lo mejor al ver como Draco se retraía más y más. Evitando cualquier contacto posible.

Narcisa vio distraídamente como su hijo era prisionero todas esas inseguridades por culpa de su marido, y sintió que la realidad la golpeaba. No podía dejar a su hijo acá, y si Lucius venia y le arrebataba a su hijo. Podría terminar lo que empezó y rompería a su pequeño de forma irreversible. No podía permitir eso.

Viendo las emociones cada vez más exaltadas cruzar por la cara de Narcisa le hizo un gesto silencioso a Lupin, quien se apresuró a servir una taza de té y echar uno de los calmantes más potentes que había fabricado Severus.

Decidieron dejar a Draco de momento, no había nada que pudiesen hacer por el momento, si se le acercaban se exaltaría mas y si le inducían el sueño o alguna otra forma de dejarlo anestesiado, una vez que despertara las cosas serian peor y el no confiara en ellos. No, lo mejor era dejarlo en donde estaba; en un rincón, mirando la ventana con las rodillas abrazadas a su pecho y silenciosas lagrimas cayendo de sus ojos.

En cuanto tuvieron a Narcisa inconsciente, Pompfrey comenzó a revisarla para ver que estaba mal con ella y porque no sabia nada de Lupin.

...

Se escuchaban unos acelerados pasos corriendo por los pasillos de Hogwarts, Emily se sentía asfixiada, incluso le costaba respirar y sentía la apremiante necesidad de salir y evitar ese horrible ahogo que sentía por dentro.

No puede ser posible que todo este tiempo he estado viviendo una mentira. La rabia e impotencia llegaban a ser abrumadores y nublaban su mente. Solo quería alejarse del lugar y de la gente que estaba ahí para supuestamente ayudarla...

Continuo corriendo por los pasillos sin importar los gritos tras ella que la llamaban. Choco contra alguien, pero sin desperdiciar mas tiempo, lo ignoro y siguió corriendo.

Ahora algo la perseguía. Genial!, pensó para si, pero por una vez. No tenía miedo, de hecho lo lamentaba por quien sea que fuese que se cruzase en su camino. Desataría toda su furia en esa persona. Sin darse cuenta, se elevo en los jardines de Hogwarts.

Sus ex amigos y compañeros del colegio tenían razón, después de todo, pensó Emily con amargura, ni siquiera soy humana.

Cerro los ojos con cansancio y se quedo quieta, disfrutando de la sensación del viento contra su cara.

...

Minerva caminaba rápidamente por los pasillos, había sentido un ligero estremecimiento de las protecciones del castillo y estaba segura que Albus también. Camino en dirección a la oficina del director para averiguar que es lo que ocurría.

Se encontró con Atha y Sirius, tenía curiosidad por saber como les había ido con Emily, mas no tuvo tiempo para preguntarles porque en el momento en que se acercó todo el suelo tembló.

Una explosión se escucho por todo el castillo. Rápidamente, activo las defensas del colegio, y corrió a buscar a los demás habitantes. Alguien, o algo estaba intentando entrar al castillo.


:D Hay nueva portada de Surviving! Y sip, a todos los que adivinaron. Quien sale en la foto es nada más y nada menos que nuestra protagonista Emily. (Aunque ella aun no tenga alas en la historia ...)

Próximo capítulo : Un visitante inesperado