HOLA!!! tanto tiempo. No había tenido tiempo, pero encontré unos cinco minutos para actualizar este fic. Espero que este capitulo les guste. Tengan en cuenta que ahora comienza un poquitin de drama T-T, pero no se preocupen, solo es un poquitín. xD.
Querido Masashi Kishimoto: He notado que usted nunca se decide por las parejas, y debe aceptar que hay algunas que no dan y no pegan con cola, aunque talvez con soldador y hasta quedan bien flojos (narusaku), pero debe aceptar que hay otras que que casan hasta sin saliva (naruhina)(sasusaku). Le pido que lo valore o me dé los copyright de Naruto. Atte: Emily Rain.
Querida Emily Rain: he notado que me has estado rezando desde hace tiempo por esta pareja y mi respuesta es: Naruto es mi serie y voy a hacer con ella lo que me he estado imaginando desde que lo comencé. Cualquier opinión acerca de las parejitas está en la mente y nada mas que en la mente de los fanáticos a morir de Naruto como tú. Atte: Masashi Kishimoto.
Emily Rain: T_______T intentaré aceptar cualquier cosa que Masashi Kishimoto-sama diga. Y si no quedó claro: Naruto es de Masashi Kishimoto.
"Unidos por el Augurio"
Capitulo 10
Sasuke se acercó a Haruno y le beso su labio inferior, la chica le siguió el juego besándole el labio superior, otra vez la lengua del chico cabello negro buscaba más espacio y privilegios dentro del cuerpo de la chica.
Ya no podían pensar en nada. No lo estaban haciendo. Los impulsos les invadieron los sentidos y de un empujón, Sasuke cayó encima de Sakura, pero eso no les hizo detenerse en su tarea. Sus labios no se separaban. Y en efecto, las manos de Sasuke estaban fuera de control. Comenzó a acariciar los brazos de su prometida hasta que se cansó y comenzó rozar sus muslos para subir la camiseta que tenía como pijama. Tocaba su piel, por obvias razones, Sakura no tenía ropa interior. Siguió recorriendo el camino hacia sus caderas, y luego bajó por su vientre y… cuando estaba a punto de tocar su parte íntima… Sonó un pitido intenso e intermitente por toda la casa…
-¡Maldición! – dijo separándose de ella y levantándose de golpe - ¡Ese maldito Naruto se escap…o de nuevo.
La chica aún estaba en trance de lo que acababa de pasar que no se había fijado que la camiseta le había quedado hasta arriba de la cintura su parte escondida estaba expuesta. Sasuke se sonrojó.
-Sa… Sakura, ¿podrías… cubrirte? – le dijo apuntado sin ver hacia su cuerpo.
Como si se hubiera despertado de una pesadilla, se levantó golpe y se cubrió su parte con la camisa. En ese momento llamaron por teléfono al apartamento.
-¿Sasuke-sama?
-Sí, él habla.
-Me da mucha vergüenza decirle esto, pero Naruto-sama se acaba de escapar otra vez. Nos puso trampas, de nuevo y creo que una persona se quebró el brazo.
-¡Ese maldito!, ¿Quién se fracturó el brazo?
-Yuugo. Suigetsu se dislocó el pie, también.
-Ya iré a buscarlo, por favor díganme por dónde se fue.
-Tomó la séptima avenida, pero creo que se fue en taxi.
-¿Vieron la placa y la serie?
-Le tomamos una foto a la serie, la placa no la pudimos alcanzar a ver por un camión que se interpuso.
-Con la serie me basta.
-Es 04375-0574SF
-Muchas gracias.
Sasuke colgó y comenzó a buscar su agenda electrónica. Estuvo 5 minutos revisandola. Hasta que halló lo que buscaba. Rápidamente buscó entre su clóset el pantalón más pequeño que pudo encontrar.
-¡Maldición!, ¡Sakura, ponte este pantalón iremos por el Dobe! – tiró a la cama la prenda.
-Pero mi ropa interior…
-No importa, póntela así. – dijo mientras se ponía sus tenis.
-¿Qué era el pitido? – curioseó.
-Una alarma que le he puesto a la primera planta. esa alarma me avisa si alguien sale de aquí sin mi permiso cuando estamos Naruto y yo en casa. Así evitamos paparazzi o personas extrañas pasen a la tercera planta, que es en donde estamos nosotros. Luego yo tengo la obligación de llamar a los guardaespaldas para que se deshagan de las molestias.
-Pero ¿los vecinos no se molestan?
-¿De qué estás hablando? En este edificio solo vivimos los guardaespaldas y sus familias, Naruto y yo.
-Ya veo.
"Ahora entiendo qué tan influyente es la familia Uchiha"
Se dieron prisa para salir del edificio y encontrar a su amigo. Sasuke parecía ofuscado. Sakura no quería ni siquiera preguntar porqué se veía en tan mal estado. Estaba manejando como loco.
-Sasuke-kun… - se dignó a hablar cuando estaban en la autopista.
-¿Si? ¿Qué quieres?
-¿Por qué estás tan alterado?
-Porque… Naruto se fue a Shibuya.
-¿Y qué pasa en Shibuya? ¿Ahí vive Hinata?
-Peor, ahí vive Itachi.
-No entiendo, sea como sea Itachi es tu hermano, ¿Por qué no lo dejas así como están las cosas?
-Oe, ¿Cómo te sentirías que la revista People te contratara para que posaras en una edición de mes, pero de pronto te llamaran por teléfono y te dijeran que no te presentaras porque escogieron a tu mayor rival, Ino?
-Elemental: Me sintiera mal.
-¿Por qué?
-Pues porque pensaría que ella es más bonita que yo o más competente.
-¡Felicidades acabas de descubrir parte del misterio!
-El silencio se cruzó entre ellos.
-Espera, estás diciendo que no te sientes competente porque Naruto no te cuenta los problemas a ti.
-Podrías ponerlo así.
-Pero ¿Por qué solo es parte del problema? Aún no logro entender eso.
-Si te contara te sorprenderías demasiado.
-Cuéntame. ¿Tiene que ver con el dueto?
-¿Por qué estás tan empeñada en saber eso? Mejor piensa en otra cosa.
-¿En qué quieres que piense?
-No lo sé, por ejemplo… en lo que pasó en el apartamento. – dijo en tono sugerente.
-¿eh? – Sakura se sonrojó – ¿Para qué quieres que piense en eso, Sasuke-kun?
-Pienso que deberíamos repetirlo cuando volvamos.
"Pero ¡qué demonios estoy diciendo!... Como sea… ya estoy en esto y ya no puedo retroceder. Espero que no lo tome a mal."
El silencio se mantuvo entre ellos durante el viaje.
Mientras tanto, a consecuencia de sus recuerdos Naruto componía una canción en el taxi.
"Baby, you should've called me
When you were lonely
When you needed me to be there
Sadly, you never gave me too many chances
To show how much I care
I should've seen it coming
I should have read the signs
Anyway...I guess it's over
Can't believe that I'm the fool again
I thought this love would never end
How was I to know
You never told me
Can't believe that I'm the fool again
And I who thought you were my friend
How was I to know
You never told me"(*)
(*) Fragment of "Fool Again" Westlife.
Dobló el papel y se preparó para su bajada. Le indicó la parada, pagó y se alejó de la cosmopolita para introducirse en las residenciales. Era el mismo camino que había cruzado casi toda la semana pasada y ante pasada. Pasó por unas calles hasta llegar a la casa que estaba buscando. Afuera de ella se encontraban dos siluetas.
-¿Hinata?
La chica respondió al nombre. La luz artificial de la calle dejaba ver sus ojos un poco llorosos. No estaba tan arreglada pero su belleza era incuestionable.
-¿Hinata eres tú?
Sin decir nada, la chica escapó dentro de la casa de Itachi. Dejando al chico con la palabra en la boca. Itachi, quien estaba afuera de la casa le vio y le hizo una seña con la mano para que llegara adonde él se encontraba. Naruto obedeció.
-Naruto, ¿Qué fue lo que le dijiste a Hinata?
-Yo… creo que la ofendí.
-¿Crees?
-Si, es que le dije algo que le molestó y…
-¿le mencionaste algo acerca de su cuerpo?
-Bueno… sí – la mirada de Naruto se fijó en el pavimento.
-No era tu intención, ¿No es así? – El mayor de los Uchiha solo tuvo que ver su mirada frustrada para darse cuenta de que, de verdad no era la intención lastimar a Hinata. - Resolvamos este problema adentro.
-Pero ella no quiere verme.
-Ya verás que se solucionará – dijo sin cambiar el tono de su rostro.
Pasaban más de las tres de las tres de la madrugada cuando entraron a la casa. La chica estaba en la sala esperando a Itachi. Naruto, al ver a Hinata corrió en frente de ella y se arrodilló gritando:
-¡Lo siento, Hinata, no era mi intención! ¡Lo dije porque estabas espectacularmente bonita y con todo respeto te digo que eres una chica muy hermosa aunque no lo creas, dattebayo! ¡¡¡¡Y perdóname si te ofendí lo que te digo pero sabes que no soy bueno hablando, dattebayo!!!! ¡Tienes todo el derecho de estar enojada conmigo!!
-Vas a despertar a Yuiko, inútil – dijo al mismo tiempo que le golpeaba en la cabeza.
-No es que desconfiara de él, simplemente lo hacía de la actitud que había tenido en la fiesta. Hinata volteó a ver a Itachi, quien le sonrió y asintió su cabeza. Supo que lo que Naruto decía no era mentira.
-Na… Naruto-kun – Naruto se incorporó al sentir la caricia de Hinata que pasaba por una de sus mejillas – No… no estoy enojada, es solo que… que… desconfío de las personas que me hacen ese tipo de comentarios… solo me sentí… triste.
-Lo siento – djio con actitud niño regañado, hizo una pausa y continuó – Pero, ¿por qué desapareciste?
-L…lo que pasó fue que… unas personas… estaban ha… hablando de lo que pasó durante la semana y… me estaban molestando, así que Sai-san me ayudó a salir de ahí.
-Ya veo.
-Bueno – interrumpió el hombre – ya que se aclararon varios malentendidos sigamos con lo que íbamos a hacer.
Los dos le dieron la respuesta afirmativa. Después de acomodarse en diferentes partes de la habitación comenzaron a escribir.
Naruto parecía muy concentrado en su papel, sin embargo, como era de esperarse, Itachi sentía que una mirada unidireccional se atravesaba en la sala. Carraspeó y la mirada volteó hacia el papel, pero solo fue por un momento. Itachi volvió a carraspear y la mirada otra vez volvió a fijar sus pupilas en el papel. Pero los ojos eran necios.
-Hinata, ¿Quieres trabajar? Puedes mirarle todo lo que desees cuando termines – trató de decírselo como lo hacía: amablemente.
-¿Eh? No… yo… etto… - el rostro de la chica parecía una manzana.
La reacción no pasó desapercibida por el chico rubio.
-Hinata, ¿tienes fiebre? Te ves muy mal, si quieres ve a descansar y yo me encargo de la siguiente estrofa.
-N… no… para nada… es solo… que…
Naruto sonrió. La miraba detenidamente como si le pareciera curiosa la forma de reaccionar de la morena. Le causaba gracia. Había algo en sus ojos, en su sonrojo y en su tartamudeo, algo que le hacía sentir bien cada vez que la veía.
-Hinata…
-¡Eh!… ¿Si? – respondió rápidamente.
-Eres graciosa.
"Dijo… ¿Que soy graciosa?... ¡Me ve como payaso! ¡Solo sirvo para darle risa! ¡Quiero morir!...Naruto-kun siempre fue tan malo conmigo…"
La chica quedó en hipnosis mientras se veía a sí misma en su pensamiento dando vueltas hacia un vacío con lágrimas incesantes en su rostro. Itachi, quien presenció el comentario y la actitud, soltó un largo suspiró en señal de desesperación. ¿Por qué Naruto tenía que ser tan tonto y tan bocón?
Pasaron tres minutos antes de que alguien hablara, pues parecía que el sueño, entre otras cosas les había afectado a los cantautores. Sin embargo durante un rato Naruto se fue al vacío de su mente, por alguna extraña razón, por esa rara sensación que recorría su espalda, de repente, comenzó a escribir.
HORA: 3:15 a. m.
-Hinata, ¿Qué has escrito?
-Etto… mejor dime tú…qué has escrito.
-Eh… pues, no creo que esté muy bien.
-Naruto, tu siempre escribes bien, dinos qué es lo que has hecho – expresó ansioso, el hombre de cabello negro.
-Bueno…
El chico dudó, ya que le parecía que el poema era algo… si hubiera podido describirlo, la palabra que aplicara sería: deprimente. Comenzó a leer en voz alta:
-"Como avisa la aurora que canta en la alborada
Así viene la sombra del ángel al estar conmovida
Seres que aman, seres que odian.
Dos pesares que reúne la intranquilidad
Lo inmóvil entrelaza la pureza y lobreguez
Noche clara, noche oscura, es noche en la punta del amanecer
Las tinieblas se vuelven más profundas
¿Es día o es noche?
Dulce oscuridad empapan los sentimientos
Adiós, hasta luego, hasta que venga la mañana otra vez."
Al terminar de leer, Hinata iba a escribir una palabra, según ella, sin embargo algo le hizo escribir una estrofa.
-¿Qué tontería has escrito en cinco minutos? – reclamó molesto Itachi.
-Lo siento de pronto se me vino a la mente – quedó pensativo después de expresarse.
-Naruto, ¿Te sientes bien?
-¿Eh?... creo que sí – salió de su pensamiento repentinamente.
-¿Cómo que "crees"?
-Ah… no importa… ¿Qué tienes tú Hinata? – el nombre le despertó de su sueño.
-Etto… n… no creo que esté mejor que lo tuyo, además me falta un pedazo. – expresó nerviosamente.
-Hinata, creo que entre tú y Naruto hay un gran vacío por medio.- dijo Itachi.
-¡Eso no es cierto! – regañó el chico de cabello rubio.
-No le hagas caso solo léenos lo que tienes.
-Ha… Hai
HORA: 3:23 a.m.
-"Los lazos que prometieron la eternidad, es sinfín
Aquella sangre que separó la intensidad del fuego
Se pierde entre la jungla de la unión
Y otra vez vuelven a haber lazos de esperanza
Vida en la vida renace tres veces.
El gracias y el adiós se hunden a través de la lluvia de la mañana
Un pacto de tristeza, un pacto de verdad, de amor.
Redes y tejidos vuelven a vivir en la vida"
Itachi levantó una ceja. Se suponía que querían hacer un dueto de una canción de amor y durante dos semanas le habían escrito retóricas sin sentido y frases sin mucho contenido. Itachi había accedido a la proposición de ser su manager temporal, mientras querían hacer el dueto, pero algo no estaba funcionando.
-Con todo mi respeto: ¿Qué comieron en la fiesta para que estén haciendo porquerías, de nuevo?
-¡Menos mal que era con respeto! – señaló con ironía el rubio.
-Es que… siento como si ustedes no estuvieran usando su corazón para ello. Por eso hacen ese tipo de palabrerías y estupideces. ¿Acaso jamás se han enamorado?
Hinata comenzaba a sentir calor en su rostro, definitivamente estaba sonrojada. Naruto, por su parte, agachó su cabeza y prefirió callarse.
-Sé perfectamente que los dos han estado enamorados… y que los dos no han sido correspondidos. Deberían pensar en algo similar que se canten el uno al otro. Piénsenlo bien, traeré té.
-Gracias – respondieron en coro.
El clima volvía estar tenso, como siempre lo estaba cuando los dos se quedaban solos. Por alguna razón, Naruto volvía a sentir como si no supiera cómo actuar, pues las mejillas sonrojadas de la chica y su actitud esquiva tenían su encanto, un encanto que no sabía explicar. Aquello que le hacía concebir como si esa sensación la hubiera tenido alguna vez.
El silencio les abarrotó la habitación mientras los dos, al mismo tiempo, recordaban el día de su encuentro.
"Itachi, parecía esperar a alguien en la banca, mientras que yo me estaba divirtiendo con unos niños que habían llegado desde hace rato. Juntos estábamos jugando pelota. Hasta que la persona a quien Itachi estaba esperando, apareció.
Al ver a esa persona de lejos, el hermano del Teme sonrió y en mi espalda me recorrió un escalofrío, porque era como imaginarme al Baka sonriendo… todo un suceso en la familia Uchiha porque todos tienen cara de estreñidos y más Itachi…pero bueno, él comenzó a agitar su mano, como si saludara feliz a alguien que no había visto desde hace años. Fue cuando la vi. Era ella. Mi corazón saltó. Traía una camisa manga larga, muy extraño en esa época, porque estábamos en verano. su piel era blanca, casi pálida. Traía unos pantalones flojos y tenis. Talvez venía de hacer ejercicio o iba a hacerlo. Traté de llamar su atención con mi mano. Ella se sonrojó. Itachi tenía razón ¡Sí que era extraña!
-Hola , hinata.- Saludé tranquilamente.
-Buenos días, Na…Naruto-kun – susurró suavemente que apenas y le pude entender.
-Ustedes se conocieron hoy en la fiesta ¿No es cierto?
-Sí – contestaron en coro.
-Bueno, primero quiero que se conozcan bien. Después de eso, me hablan, estaré jugando con los niños.
-¿Tu juegas?, Pensé que eras un amargado, caradura, asesino, con ojos de leopardo que puedes sacarle los ojos a cualquiera con la vista.
-Si vuelves a decirme todos esos insultos otra vez, no te vuelvo a ayudar nunca.
No tuve más opción que responder afirmativamente. Me senté en la banca e invité a Hinata que lo hiciera también, pero ladeó una negativa con su cabeza. Decidí dejarlo así.
-Estoy muy interesado en tu voz – dije sonriendo.
Ella se sonrojó. No pude evitar sentirme… raro.
-Quiero que hagamos ese dueto.
-Q…Q…¿Qué? – dijo abriendo sus parpados y dejando ver el extraño gris, casi blanco color de sus ojos.
-Quiero hacer ese dueto contigo. ¿Qué dices?
-Na…Naruto- kun, mi nombre es Hyuuga Hinata.
-Ya sé – dije extrañado.
-¿A…aun así quieres hacer un dueto conmigo?
-No entiendo.
-O… olvídalo – se sonrojó de nuevo y bajó su cabeza.
Estuvimos en silencio como diez minutos. Por alguna razón eso era incómodo. Ella se cansó de esperar y se sentó junto a mi. Apoyó sus manos en sus piernas, y comenzó a jugar con sus dedos. A medida que pasaba el tiempo, ella iba poniéndose más nerviosa, y de jugar con sus dedos comenzó a jugar con sus manos. No se dio cuenta, pero cuando levantó una mano para arreglarse el cabello, la camisa se deslizó por su antebrazo dejando descubierta la parte interna de él y las vi. Volteé a ver a otro lado, esperando a que ella no me descubriera y no lo hizo.
-¿Por qué alguien con esa voz, con esos ojos, podía lastimarse de una forma tan horrenda?
Traté de no mirarle las heridas en sus muñecas y pasé a otra inquietud que me carcomía.
-Hinata, Sasuke no quiere que haga ese dueto contigo.
-¿Sasuke es tu manager?- asentí - E… entonces no lo hagas. Debes obedecerle y…
-Espera, Hinata, esto es muy importante para mi. Es una forma de demostrarle a mis padres que yo puedo aspirar a algo más grande que lo que ellos quieren para mi vida. No me siento muy seguro de esto, créeme. Tengo miedo, porque mi padre me amenazó y Sasuke es un tonto cuando se le mete algo en la cabeza. Pero, por alguna razón, siento que he encontrado a la persona perfecta para hacer ese dueto.
-¿Qué tengo yo de especial? Puedes hacerlo con alguien más, ¿o no?
-¡No! – grité. – no quiero que sea nadie más. Pueda que me creas un loco, pero no he dormido nada en todo el día… necesito tu voz… la necesito.
Al parecer mis palabras hicieron que se compadeciera de mi y aceptó.
Acordamos que todos los días, de escondidas, iríamos a ese parque para coordinar una buena canción. Durante dos semanas habíamos estado trabajando, pero había algo en ella… algo… que me hacía sentir distinto…como si… como si quisiera estar con ella… por siempre."
HORA: 3:25 a.m
-Hinata…
-¿Sí?
-¿Recuerdas el día en el parque?
-L…lo recuerdo, ¿qué pasa con eso?
-¿Aún tienes esas marcas en las muñecas?
Hinata escondió, por impulso sus manos por detrás de su espalda.
-Hinata… No sé porqué pero… siento como si hubiera gastado mucho tiempo.
-¿E… en qué?…
-No lo sé…
Silenció les turbó.
HORA: 3:27
El tráfico había sido intenso. Sasuke, estaba desesperado. No habían salido tan tarde de la casa y no habían podido alcanzar a Naruto a pesar de que su taxi era viejo e iba lento. Uchiha se había pasado siete semáforos en rojo, casi habían chocado como tres veces y el auto se había apagado dos veces. Sasuke estaba encolerizado. Quería llegar no importándole cómo. Sakura había aprendido una lección: jamás se iba a subir con el a un auto si era él el que manejaba.
Al fin habían llegado. La casa de Itachi estaba enfrente de ellos. Sasuke no pudo frenarse.
-Sasuke-kun , ¿Quieres calmarte?
-Quédate en el auto. Por ninguna razón te bajes. ¡Por ninguna razón!
-Pero, Sasuke, Tranquilo.
Sin hacerle caso a las suplicas de la chica, se bajó del carro tirando la puerta. Sakura se quedó en el auto.
Entró de un impulso a la sala, ahí estaba su amigo: tenía a Hinata tomada de las manos, ella estaba más que sonrojada y Naruto la veía con encanto. Pero la presencia de Sasuke desanimó el ambiente.
-¡¿Sasuke?! – gritó el chico.
Naruto, apártate de ella inmediatamente.
-Pero…
-¡PERO NADA! – gritó
Itachi reconoció la voz y en lo único que pudo pensar fue "Estoy en problemas". Antes de que su hermano menor hiciera un escándalo y despertara a su esposa, decidió ir a encontrar a quien no había visto en muchísimo tiempo.
-¿Sasuke?... podrías bajar la voz, mi esposa duerme y…
-¡No me interesa nada de lo que digas!
En ese momento, Sakura mostró hasta donde llegaba la desobediencia, ella entró a la casa. Aquel ambiente, ya de por sí, intolerante se volvió más perturbador con la presencia de la pelirrosa. Itachi, al verla, palideció. Ante tal acción, el rostro Sasuke enrojeció de furia.
-¡TE DIJE QUE TE QUEDARAS EN EL MALDITO AUTO! – Gritó.
-Sasuke-kun, no me grites.
Todos sabían la razón por la que Itachi había dejado la empresa de los Uchiha y que siempre había tenido una legendaria rivalidad con su hermano. Todos alegaban que era por la misma razón: se fugó con una Seiyuu. Pero eso era solo un tercio de la realidad. La rivalidad no consistía solo en la carrera empresarial… sino por… exacto… por ella… por Sakura. Sabía que era un amor imposible, Itachi lo sabía, Sasuke lo sabía, así que decidió cortar en sano. Todos alegaron que fue por fugarse con la Seiyuu. Y claro no podía decir que se había alejado por estar enamorado de alguien cinco años menor que él, prácticamente de una niña. Era un Uchiha después de todo y no mancharía ni su nombre ni su orgullo por algo tan estúpido.
-Mucho gusto de verle, Sakura-san.
-Buenas noch… Buenos días, Itachi-san. – Hizo una reverencia.
-¡BASTA!... Sakura, vete al auto ahora.
-¿qué?
-¡Que te VAYAS! – gritó.
Sakura obedeció, ya que al parecer había mucho fuego entre ellos.
-¡¿por qué le hablas así?!
-¿Acaso te importa como le hable a MI prometida?
Algo dolía, se supone que ella ya estaba enterrada en su pensamiento. Al parecer, no era así.
-tuve suficiente contigo, Itachi.
-Parece que me odias aún cuando fui yo quien decidió irse y dejarte el camino libre.
-Tu no me dejaste el camino libre.
-Pero te facilitó para ser el mejor de la empresa.
-Y a ti qué te quedó ¿ser un triste catedrático?
Itachi trató de calmar sus impulsos. Pero nada pudo detener la rabia que se acumulaba en su boca.
-¿Sabes, Sasuke? Al menos soy feliz sabiendo que tengo una esposa que está dispuesta a estar conmigo porque me ama y no porque tengo que estar con ella; no tengo presiones de ser el mejor, así que no puedo estresarme con facilidad. El que me da lástima eres tú que haces todo para que tus sueños se cumplan y dejas de lado las cosas que son importantes. ¿Te digo otra cosa? – Sasuke prestó atención – Sakura me da tanta lástima… tu eres tan frío que estoy más que seguro, ella te va a ser infiel en el primer año de casados. Todo porque aún no entiendes lo que importa en la vida, estúpido hermano menor.
Los ojos de Sasuke, acumularon cólera.
HORA: 4: 07 a.m.
El taxi en el que Naruto, Hinata, Sakura y Yuiko iban, llegó al lugar, segundos después del accidente.
Vieron tan fatal retrato: Los dos autos habían quedado hechos trizas. Sakura bajó del taxi, en medio de la lluvia, obviamente estaba preocupada. Ella, presurosa, fue primero al auto de Sasuke, afortunadamente, la bolsa de seguridad se había activado con el choque y él solo tenía un golpe en su frente, justamente en dirección de su ojo izquierdo. Sangraba un poco, pero estaba en buenas condiciones, ya que a primera vista, no tenía otra contusión en el cuerpo.
Acelerada fue a ver el auto de Itachi. Sakura se quedó paralizada. El mayor de los Uchiha no tuvo nada de suerte: el auto, al parecer se había deslizado por la autopista quedando a merced de la vía contraria, otro auto había impactado el lado del conductor, con él, Itachi dentro.
-¡Naruto! – Gritó ofuscada y llorando. – ¡Naruto!
Naruto, quien estaba sacando a su mejor amigo del auto, al escuchar su nombre se lo dejó a cargo del taxista quien estaba ayudando y se fue directo al otro carro para ver qué le pasaba a SAkura. Al llegar a donde ella se encontraba, la tomó de los brazos y la agitó para sacarla de la hipnosis. Ella se cubría su boca y las lágrimas salían de sus ojos que se perdían con el agua natural de la lluvia.
-¡SAkura- chan! ¿Qué pasa?, ¡Sakura- chan!
-Es…tá… Está muerto. – Sakura lo abrazó y comenzó a llorar.
-No Sakura-chan, debe estar… no debes sacar conclusiones así por así.
-Toqué su pulso, está muerto. ¡Itachi se murió!
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¿y ahora qué pasará? ¿estará muerto de verdad?
Espero que les haya gustado. xD nos vemos...
