LA ASESINA DE MI HERMANA
A la mañana siguiente, Lucrecia al despertar escucha unas voces provenientes afuera del laboratorio, por lo que logra distinguir entre esas voces a los cuatro pingüinos. Se levanta de la cama y decide salir.
-hola Lucrecia, ven.- la llama Skipper junto al mismo pingüino de ojos grises que estuvo en su boda, el que la vio abrazando a Adolfo.-quiero presentarte a Emmanuel, es rango capitán al igual que yo.
-hola Emmanuel, es un placer conocerte.- saluda extendiendo su aleta.
-el gusto también es mío, aun que no sea tanto agrado saludar a una infiel como tu.- comenta sin estrechar su aleta para saludarla, por otra parte Lucrecia se sorprendió ante lo que dijo y sus palabras la hicieron bajar su aleta para suspender el saludo. Mientras que Skipper solo miraba un poco apenado tal escena.
-bueno he… ¿Qué les parece si comemos un poco?.- pregunta el capitán para olvidar aquel momento.
-me parece bien.- contesta Emmanuel seguido de ser guiado por Skipper hasta la mesa. Unos pocos minutos después Lucrecia llega con un plato de sopa de pescado.
-espero que le agrade la comida.- dice ella regalándole una sonrisa siendo ignorada por los ojos grises del pingüino. Toma una cuchara con una de sus aletas y lleva un poco de sopa a su pico.
-mm… le falta un poco de sal, si la sopa esta imperfecta, supongo que fue cocinada por Lucrecia, ¿no es así?.- comenta de nuevo con el propósito de dejar mal a la pingüina delante de todos.
-em, si, fui yo la que la cocine, disculpe.- pide cerrando sus ojos y agachando la cabeza.
-no te preocupes Lucrecia, yo entiendo lo que es ser uno ignorante en la cocina.- comenta de nuevo humillándola. Skipper solo seguía mirando a ambos sin decir nada por defender a su esposa. Pasado varios minutos después de comer, los soldados se apartan de Skipper y Emmanuel, ya que ahora que había estado comportándose tan mal con Lucrecia, los demás lo veían mal.
-dime, ¿de qué vienes a hablar conmigo?.
-vine porque necesito hablar contigo sobre un tema muy importante… es… sobre la muerte de tu difunta esposa, Laura.- Skipper al oír eso siente como su corazón se acelera.
-¿Laura?.- pregunta el capitán alzando la voz, haciendo que Lucrecia logre escucharlo.
-si, Skipper, lamento tener que decirte esto pero… la muerte de Laura no fue accidental… alguien la mato.
-cuando Rosaura me dijo del incendio, me dijo que alguien lo había incendiado, pero yo siempre pensé que todo había sido un accidente.
-no fue un accidente, ese alguien lo incendio a propósito y yo tengo a una ardilla que vio a ese alguien, culpable de la muerte de tu esposa.
-¿Quién es?.- pregunta comenzando a alterarse, pues estaba dispuesto a asesinar a ese alguien que destruyo su felicidad.
-tranquilo, yo tampoco se quien es, pero puedo decirte que está aquí… en tu cuartel.- Skipper al escuchar eso voltea su mirada hacia Isaac, pues él era la única persona de la cual sospechaba.
-¿fue Isaac verdad?, fue el.
-no, no lo sé, espera.- pidió mientras salía del cuartel.
-¿Skipper que sucede?.- pregunta Lucrecia acercándose a él.
-Emmanuel sabe quién mato a Laura.
-¿Quién fue?...- Emmanuel entra de nuevo a la base con una ardilla macho un poco regordeta de ojos cafés y con la misma altura que rico.
-él es Javier, el sabe quien mato a tu esposa… Javier, ¿me podrías decir quién fue el culpable de todo?.- la ardilla mira a todos y cada uno de ellos, hasta que comienza a temblar al ver a la pingüina al lado del capitán.
-ella.- responde señalando a la pingüina.- ella es la asesina.- acusa sin dejar de señalarla. Skipper al escuchar eso, mira a Lucrecia sorprendido y confundido al mismo tiempo.
-¿ella?, ¿Lucrecia es la culpable?.- pregunta el capitán un poco extrañado.
-no, eso no es cierto.- se defiende la pingüina caminando hacia Isaac.
-sí, fue ella.
-explícale al capitán como fueron las cosas.- pide Emmanuel acercándose a Skipper junto con Javier para que pudieran hablar en susurros.
-Lucrecia, ¿qué pasa?.- pregunta Isaac en susurros sorprendido.
-no lo sé, me culpa a mí, pero yo ni siquiera sé nada.
-trata de recordar algo en el tiempo pasado…- las palabras de la nutria macho la ayudaron a viajar por el pasado, comenzando a recordar, sus recuerdos eran muy borrosos, pero se esforzaba demasiado para poder recordar.
-*FlashBack*-
La pingüina corría entre el gran camino de pasto y tierra, con las patas muy adoloridas por no dejar de correr, a lo lejos logra ver un gran árbol con arbustos a los lados, donde ahí, decide esconderse de unos malvados gatos ninja y langostas.
-¿por dónde se fue?.- pregunta un gato ninja
-tal vez huyo hacia el bosque.- contesta una langosta señalando hacia el lugar.
-bien, vamos.- ordena otro gato ninja armado con una pistola, corriendo hacia el lugar siguiéndole los demás. La pingüina escondida entre los arbustos sale de su escondite, al verlos alejarse, deja salir un gran suspiro y se sienta en el frio suelo de tierra. Más tarde logra conseguir de un basurero no muy lejos, objetos para hacer una fogata, como papeles, cartón, entre otras cosas. Sentada con toda la tranquilidad del mundo se dedica a relajarse y a estar un poco más tranquila. En eso sin ser precavida, escucha un disparo cerca de ella, voltea su mirada y ve a un gato ninja apuntándola con un arma.
-no debiste haber escapado.- la regaña sin dejar de bajar el arma.
-por favor déjenme en paz, yo no hice nada.- pide subiendo sus aletas arriba.
-no, pero escuchaste todos los planes que el doctor espiráculo creaba para atacar a sus enemigos.
-no diré nada acerca de eso, lo prometo, además lo escuche solamente por casualidad, no era mi intención escuchar todos sus planes.
-pues ahora por metiche, tendrás que acompañarnos a su guarida.- ordena caminando hacia ella, pero esta se agacha y de la fogata, agarra una botella de la boquilla con fuego en el otro extremo.
-no se me acerquen.- pide amenazándolos con la botella, pero este camina hacia ella sin hacerle caso a sus amenazas. Ella al verlo, avienta la botella hacia él, pero este la esquiva sin problemas, dejando que el objeto se estrellara contra una bodega, la botella al contener alcohol y mezclarse con el fuego que había en el otro extremo de la botella, provoca un incendio, lo que provoca que pocos segundos después, escucharan gritos provenientes de la bodega pidiendo ayuda. Lucrecia ante esto se distrae por lo que había ocasionado tapándose el pico con una aleta y quedando hipnotizada ante el fuego que invadía aquel lugar, los gatos aprovecharon esto para cargarla y llevarla lejos del lugar.
-* Fin del FlashBack*-
-si…- ante esta respuesta Skipper y los demás voltean a verla sorprendidos.- ya lo recuerdo… fui yo la que incendio la bodega pero…- esta deja de hablar al sentir como la estrellaban contra la pared y su cuello era presionado por unas duras aletas.
-¡asesina!.- grita el líder estrangulando a la pingüina lo más fuerte que puede, los demás al ver esta acción lo separan de ella para evitar que le haga daño, mientras que Emmanuel solo los ve con mucha tranquilidad sin importarle el bienestar de Lucrecia.
-¡Skipper, suéltala!.- ordena Isaac tomando al líder de los brazos para separarlo de ella. Mientras que sus soldados ayudaban a Isaac tomando al líder, mientras miraban a Lucrecia toser fuertemente y tratando de volver a respirar.
-todo fue un accidente Skipper, lo juro.- dice con un hilo de voz por su falta de aire.
-no fue un accidente, tú la mataste a propósito, ¿verdad?
-¿Cómo la voy a matar si era mi hermana?... yo ni siquiera sabía que ella estaba en esa bodega.- explica caminando hacia el de rodillas.- perdóname Skipper, por favor perdóname, yo no sabía que la botella tenia alcohol y que mi hermana estaba en esa bodega.- pide comenzando a llorar recargando su cabeza en sus piernas, este la toma de las plumas de su cabeza haciéndola que voltee a verlo.
-te podio, no sabes cuánto te odio, arruinaste mi felicidad… ¡mataste a nuestra hija!.- grita soltándola de sus plumas.
-¿una niña?... ¿iban a tener una hija?.- pregunta casi en estado de shock.- iba a ser tía.- exclama en un hilo de voz.
-si… estaba embarazada… ¡y tú la mataste!.- grita de nuevo tratando de apoderarse de su cuello para ahorcarla, pero es impedido por Isaac.-ahora entiendo tus planes, eso de querer ver mi lado amable fue solo una mentira tuya, una excusa para no odiarte ante esto, ¿verdad?
-no, no es cierto, yo…
-¡bueno ya basta!.- ordena el teniente poniéndose entre ellos dos.- por favor Skipper, entiende que todo fue un accidente, un mal entendido.
-no, no fue un accidente, ni un mal entendido.- voltea a ver a Lucrecia enredando una de sus aletas en su pico y apretándolo con fuerza.- jamás te voy a perdonar esto Lucrecia, te juro que convertiré cada minuto de tu vida en un infierno.-la suelta y sale de la base.
-valla, pero que espectáculo.- comenta Emmanuel mirando a Lucrecia tirada en el suelo a punto de soltar una risa en su cara.- a ti sí que te gusta hacer dramas, ¿verdad?.- pregunta el pingüino con gran cinismo. Lucrecia ante esto solo se levanta del suelo sin dejar de mirar al pingüino de ojos grises, da media vuelta y se encierra en el laboratorio. Isaac al ver esto corre hacia el lugar donde se encerró la pingüina tocando la puerta.
-Lucrecia, ¿estás bien?.- pregunta seguido de escucharla aun llorar.
-bueno, yo mejor me voy, nos vemos, espero que ya no trate de llamar mas la atención.- termina de decir seguido de dar media vuelta y dirigirse a la salida.
-ese pingüino no me agrada mucho.- comenta Isaac mirando a los pingüinos.
-el nunca era así.- lo defiende el teniente mirando a Isaac.
-Lucrecia por favor abre…-pide tocando de nuevo la puerta.
-Isaac.- lo interrumpe cabo.- yo creo que es mejor si dejamos a Lucrecia sola.- opina mirando al pingüino tiernamente.
-sí, creo que tienes razón.- con cuerda con el saliendo de la base seguido de los demás. Mientras que la pingüina dentro del laboratorio llora sin ser consolada, se sentía tan frustrada ante todo esto que le estaba pasando, se sentía por completo como una traidora, ya que Skipper tratando de ser bueno con ella, se lo agradece de esa forma, todo lo que ya había logrado con el pingüino, se arruina ante tal noticia, se lleva sus aletas hacia su cabeza negándose de ser la culpable de la muerte de su hermana.
-no fue mi culpa… ¡no fue mi culpa!.- grita aun con lagrimas en los ojos.
Bueno, fin del cap… Kariiiii-dEppL3 O.o …. ._. … pero que graciosa eres jajajaja xDD
