Capítulo IX

Esgrima

Esa es mi chica, ¡felicidades Princesa! – decía un arrogante Neil mientras Terrence retiraba la mano que había extendido.

Suéltame Neil y no soy tu princesa – le dio una bofetada a él y este se sobó la mejilla.

Bueno porque tú nunca lo has querido – pretextó él.

Neil, tú ¿la conoces? – preguntó Terrence completamente irritado.

¡Ah, Grandchester! Claro, Princesa es mi novia – se jactó Neil con una sonrisa mezquina.

Quisieras patán, ni siquiera te conozco – se zafó del agarre de este.

Ya te dije que porque no has querido – repitió con burla.

Ni que estuviese loca, ahora si me permites tengo cosas que hacer. Vamos Annie y Patty – las llamó y ellas enseguida se fueron detrás suyo.

Sí, vamos Princesa, chicos los veo luego – las chicas se despidieron de ellos.

¡Grandhcester! Tanto tiempo sin verte. Georgianna te manda saludos – le sonrió de forma cínica.

¿De verdad? Hace un par de semanas la vi y no me dijo nada. Bueno, ella es libre y puede andar con quien quiera, ya se lo he dicho– comentó divertido.

Terrence vamos a donde Annie, Patty y Princesa, que nos han de estar esperando – lo jaló Archie inmediatamente.

Luego te veo Terrence, debo dejar descansar a mi novia – se mofó.

Ni lo sueñes Neil, ella no será nunca tu chica, permiso – le advirtió Terrence lo cual causó revuelo.

Terrence no deberías dejar que Neil te saque de tus casillas, sabes que lo hace a propósito – comentó Stear.

No puedo controlarlo, nunca lo permitiré, ella debe ser para mí – declaró él.

¿Estás celoso, Terrence? – le cuestiono Archie.

No, pero eso es algo que puedo asegurarte – terminó la discusión de tajo.

En la noche, Princesa y las chicas estuvieron muy bien cuidadas por Clint y Puppé, todas se habían retirado temprano a dormir después de que platicar por más de tres horas; mientras que con los chicos, resultó ser lo contrario, estos se encontraban en el salón de juegos, platicando con una copa en la mano en medio de un juego de ajedrez o de cartas.

Terrence no podía concentrarse, al saberla tan cerca y no poder verla, era peor que no saber de ella durante los días anteriores. Se disculpó con Archie y Stear y se retiró a su habitación.

Al otro día a las ocho de la mañana, Patty, Candy y Annie se encontraban en traje de amazona y Candy llevaba el traje de esgrima sobre la montura, ya que participaría a las nueve de la mañana. Annie le había dicho a su esposo que Candy tenía participación en todos los torneos por lo que en la mañana habría un cabalgata hasta el lugar del torneo y después comenzarían las competencias.

Terrence nos vamos – le avisó cuando él ya estaba listo.

¡Eh! ¿A dónde? Archie, déjame dormir, quieres – le solicitó Terrence.

Bueno tú te lo pierdes, ahí te digo quién gana en el torneo de esgrima – le informó a punto de abrir el pomo de la puerta.

¿Qué dijiste? ¿Esgrima? – se levantó como un resorte de la cama.

Si, esgrima y hay alguien que ha derrotado a todos, bueno eso dicen – Archie pretendía picarle la curiosidad.

¡Ah sí! Pues, quiero ver eso – contestó cambiándose de ropa inmediatamente.

Jimmy nos espera allá, ¡apúrate! – lo urgió.

¿Qué tú hermano no duerme? – le cuestionó a Archie.

Si duerme, pero si Princesa está aquí, se levanta al alba, igual que ella – contestó divertido.

Está bien ya entendí, dame unos minutos – volvió a desaparecer en el cuarto de baño.

Te espero allá abajo – dijo saliendo velozmente.

Archie daba de vueltas en el comedor, solo había un cesto de frutas, asi que tomo un par de manzanas ya que todos habían desayunado y los sirvientes se encontraban en el torneo, cuando hubo bajado Terrence, se encaminaron a los establos, ensillaron unos caballos y salieron al galope rápidamente. Después de algunos kilómetros, se encontraron otro tipo de carpas, el torneo iba avanzado, el duelo que se encontraba estaba compuesto de los dos favoritos.

¿Cómo van? – preguntó Archie a Stear.

Archie que susto me diste, ya mejor no hubieras venido – repitió Stear.

Pues es que el bello durmiente no quería venir – le hizo burla a Terrence.

¡Ah bueno! Se han perdido de la mayoría, mira los favoritos – le señaló el duelo que iba a la mitad.

Oye Archie ¿por qué hay chicas también? – Terrence admiró a varias de ellas muy cerca de la plataforma del duelo.

Porque es amistoso, participan ambos sexos – explicó él.

¡Ah sí! ¿Quién va ganando? – preguntó Archie.

El de la izquierda – afirmó Stear.

Ah y el de la derecha es nuestro prodigio – cuestionó Terrence.

No, el de la derecha – sonrió para sí.

¡Ah! Pero creo que ya le ¡ganó! – sonrió él.

Si, lo esperábamos – afirmaron los hermanos al unísono.

Efectivamente Candy había ganado, el otro participante la abrazó y le quitó la máscara dejando que su cabello cayera como una cascada sobre su espalda y le plantó un beso de felicitaciones.

No puede ser. Maldición, ¿quién es ese tipo? – les cuestionó a los hermanos ese espectáculo.

Pues el contrincante – soltó Archie.

Ya lo sé Archie, ¿quien se cree ese tipo para besarla? – cuestionó inmediatamente.

Bueno, esto así es – le respondió alzando los hombros.

Ajá sí y ¿por qué no me acuerdo de ese detalle? He participado en muchos torneos – le informó Terrence.

Sí, pero los torneos a los que tú asistes son de hombres y eso se vería raro – le informó él.

Oye y ahora ¿qué diablos hacen? – le cuestionó cuando veía que "el contrincante" le daba una vuelta ante sus ojos a la ganadora y lanzaba la careta lejos, después la comenzaba a desvestir rápidamente y su traje de amazona emergía, para después pedir la chaqueta verde esmeralda a sus entrenadores y que terminara de ponérsela.

Ah mira, princesa puso de moda que el que ganara debería de portar el traje de amazona o de montar según sea el caso, entonces él va a despojarla de la ropa de esgrima para vestirla de amazona – comenzó a relatarle al mismo tiempo que él veía lo que ocurriría.

Y ¿después? – preguntó desesperado.

Después la va a cargar en los hombros y todo lo demás, la premiación, las fotos y hoy en la noche la cena con todos los invitados y además Mickel también va a cenar y a bailar con ella toda la velada.

También se la va a llevar a su habitación – volvió a cuestionar Terrence.

Bueno eso todavía no se hace, pero puede hacerlo – soltó una carcajada recibiendo una mirada reprobatoria de parte de su amigo.

¡Stear! – hizo mención de su nombre con tono amenazador.

Jajaja vieron la cara que hace – sonrió él.

¡Qué bella luce con ese traje en verde! – sonrió al verla ya cambiada.

¡Qué bueno que te guste! Ya que él se lo regaló – afirmó divertido Stear.

No puede ser posible, primero Albert, luego Neil y luego ese mequetrefe de… ¿cómo se llama? – cuestionó Terrence.

Mickal. Es un buen chico – confirmó Stear.

Y tiene mucho dinero – declaró Archie.

Bueno, eso no es problema para ella – Stear intentó aclarar el punto.

Pueden dejar de hablar de ella y sus pretendientes delante mío, aun estoy aquí – dijo Terrence con rencor.

Lo siento Terrence, bueno ¿por qué no nos acercamos para las fotos? – le animó Archie.

Vayan ustedes, me largo de aquí – emprendió camino a su caballo.

Le faltaban algunos metros para llegar a su caballo cuando oyo a alguien que lo llamaba, era increíble que esa voz le llamase a él.

Señor Grandchester ya se va usted – preguntó Candy.

Perdone… - apenas y pudo contestar.

Lo siento Princesa, yo me ocupo del señor Grandchester – le pidió que se retirara y avanzo hacia él.

Si Henriette, gracias. Luego le veo – salió corriendo ya que Mickel la estaba esperando junto con sus caballos.

Dios mío – se tomó la cabeza, pausadamente.

Se siente usted bien señor Grandchester – preguntó Henriette un poco preocupada.

No mucho, solo necesito descansar – comenzó a inhalar y después se sentó en el pasto, cerca de su caballo.

Sabes Terrence, te pareces a tu padre, seguro pero celoso y eso no es bueno – aseguró Henrriette.

¿Cómo dice? – cuestionó sorprendido.

Sé que vienes a buscar a…Princesa, pero te recomiendo que no lo hagas hasta mañana por la noche, no hagas preguntas ni nada por el estilo, solo espera – le pidió al castaño.

No sé si pueda, es más agradezco su hospitalidad, pero es hora de irme – comenzó a retirarse.

Espera, si quieres no asistas a la celebración de esta noche, pero si al desayuno de mañana, al menos te servirá de algo, prepararte para la cena – le informó dejándole un saludo en el aire.

¡Gracias Henriette! ¿Por qué lo hace? – le preguntó a madame Clawson.

Porque después de tres semanas de búsqueda necesitas al menos un pequeño premio, no te parece – se dio la vuelta y emprendió el camino a la Villa.

Horas después, la comida había transcurrido normalmente, cada persona se estaba retirando oportuna y en forma para el evento de esa noche, Terrence había decidido dormir toda la tarde y asistiría en la noche a la celebración, no podía ser tan malo, a menos que Neil decidiera molestarla o que le hiciera bromas a él con respecto a su dama, otras seria que Mickel se decidiera a ser la sombra de su dama y otra que el decidiera robársela.

Candy decidió usar un vestido azul aguamarina que le había regalado Annie, especialmente traído desde Francia, el vestido era espectacular y ella lo llenaba bastante bien, al igual que un chongo alto para poder lucir ambos escotes. Annie llevaría un vestido negro tipo Channel con media espalda descubierta de seda con un chongo muy elaborado y Patty llevaría un vestido color perla que le había regalado Candy el día de su cumpleaños, decorado con piedrecillas en el mismo tono y que le amoldaba perfectamente, ella decidió solo recoger su cabello con una diadema.

Patty, pero que linda te ves, lástima que ya estés casada porque Stear se pondría muy celoso – sonrió viendo como se sonrojaba su amiga.

Princesa, ¿qué cosas dices? – se cubrió con la mano.

Pues la verdad, estás bellísima – la imitó la morena suspirando. Bueno ya no nos tardemos porque aquel se va a poner morado – sonrió ella.

¿Cuál aquel Annie? – le cuestionó al no entender a quien se refería.

Pues quién más, Mickel, me dijo que te apurara – le dijo sin chistar y tomando las bolsas de las tres.

Los caballeros ya estaban en el salón de baile, cuando oyeron unos aplausos, los ganadores venían entrando y Annie y Patty se acercaban a sus esposos.

Que bella estas Annie – Archie se deleitaba la vista con su sensual esposa.

Gracias mi amor, pero debes agradecerle a Princesa, ella nos regaló el vestido y Patty los accesorios – refirió mientras todos veían como Princesa se unía a Mickel.

Bueno, gracias chicas – brindó a lo lejos con Princesa y le tomó la mano a Patty en señal de agradecimiento.

¿Terrence no va a venir? – le cuestionó Stear y Patty a Archie.

No, no lo he visto en toda la tarde – informó éste.

¡Qué extraño! No te parece Archie – le dijo Annie a su esposo.

Pues no sé, hace rato fui a verlo y no me dijo gran cosa, solo que dormiría toda la tarde – recordó la visita a la habitación de su compañero y amigo.

¡Ah! Creo que ya no deberíamos jugarle esas bromas, ¿no creen? – sonrió Stear.

Pues mientras podamos yo creo que si deberíamos – corrigió Archie.

Madame Clawson me dijo que no lo ha tomado muy bien y yo creo que ese cuadro es lo que menos quiere ver – rectificó la información que obtuvo en una charla con la señora en cuestión.

Lo sé, pero tendrá que afrontarlo alguna vez, Princesa lo que más tiene son amigos y él…creo que se está dando cuenta – afirmó ahora Annie.

Realmente creo que no es eso, él piensa que todos son sus pretendientes – informó Patty.

Al parecer eso es así – insistió Archie.

Bueno y ¿qué haremos? – preguntó Patty.

Al menos se merece un baile – comentó Stear.

Por lo menos, pidamos baile de chicos – opinó Annie.

Bueno, sólo porque ustedes quieren que él esté al menos tranquilo esta noche – dijo Archie.

Sí amor, es lo menos que se merece él – dijo Stear.

Solo hay que traerlo – comentó Archie.

No será necesario, está allá cerca de la chimenea – dijo Annie señalándolo discretamente.

Bueno veamos, ¿dónde estará Princesa? – Annie la comenzó a buscar con la mirada.

¡Allí en la esquina! – señaló Patty.

¡Hola Princesa! Se la podemos robar unos instantes – pidió Annie a las chicas que la rodeaban.

Pero aún no abro el baile, ¿no podría ser después? – preguntó Princesa.

¡Ay Princesa! Es acaso que no quieres estar con nosotros – cuestionó sensible Patty.

No es eso, pero Mickel – quiso protestar.

No le va a pasar nada, ya sé bailemos – sugirió Archie.

Pero Archie no podemos antes de… - intentó disuadirlos.

No quieres, me sentiré desairado – comenzó a sonar triste.

No espera, ¿por qué no hacemos una cosa? – sugirió ella para no quedar mar con sus amigos y con Mickel.

¿Qué cosa? – inquirió Archie.

¡Baile de chicos! – sugirió la rubia.

Perfecto. A ver chicos en la rueda de afuera, chicas en la rueda de adentro, todos muévanse. Annie ve por Terrence – le ordenó a todos y pidió a su esposa que trajera a Terrence.

Claro, ahorita vuelvo – Annie salió corriendo.

Bueno comencemos, para los que no sepan que hacemos, el baile de chicos es precisamente charlar y bailar, desde un vals hasta música actual, el caso es que nuestro juez que será Stear por parte de los chicos y Patty por parte de las chicas, nos llevarán el tiempo de charla y el que más tarde en platicar con una chica, bailara con la chica que se tarde menos en botar a un chico, entendieron.

¡Síííí! – se oyó a coro de todos los presentes.

Bueno, entonces comencemos, Stear puedes decirnos cuando comenzamos. Annie ¿dónde está Terrence? – preguntó en un susurro.

Allá, al otro lado – señalándolo con el pulgar.

Bueno, esperemos que no se desespere y suerte - sonrió.

Lo mismo digo amor – le plantó un beso.

Las parejas comenzaron bastante disparejas, dentro de los chicos se encontraban Archie, Terrence, Neil, Patricio, Mickel, John, Jimmy, Tommy, Frederick y Gregory; de entre las chicas Elisa, Annie, Princesa, Flammy, Henriette, Mary Jean, Susie, Sussana, Natalie y Constanza.

En la primera platica hicieron pareja: Archie y Elisa, Neil y Princesa, Terrence y Flammy, Tommy y Henriette, Jimmy y Natalie, John y Constanza, Mickel y Annie, Patricio y Susie, Frederick y Sussana, Gregory y Mary Jean. Obviamente el primer chico en salir fue Neil, por lo que Princesa fue la seleccionada y la ultima chica que tardó en charlar con Annie fue Mickel, situación que no fue del gusto de Archie; después de cuatro rondas le tocó a Princesa nuevamente y a Terry.

Madmoiselle, me permite este baile – le hizo una reverencia, ya que les había tocado una balada.

Por supuesto señor Grandchester… - le sonrió.

Sabe usted que es muy solicitada – le informó de ello.

Creo que sí un poco, pero siempre hay un baile para los amigos, no lo cree... – comentó ella.

Muy considerada de su parte al verme con un amigo que… - quiso reafirmar ese infimó detalle.

Que apenas se conoce, ¿verdad? – inquirió ella. Bueno, sé que será uno de mis amigos – le sonrió.

Al igual que Jimmy o Mickel – reclamó en vez de decir otra cosa.

Bueno, a ellos les conozco desde niños, es obvio que tenga amigos especiales no lo cree. Venga vamos al jardín, creo que me ha dado calor – pidió ella.

Claro, vamos – añadió él.

Funcionó Annie, ¡lo logramos! – le dijo a su esposa mientras ella le sonreía.

Princesa y Terrence habían salido al balcón, era una noche un tanto fría y ella no había salido antes por lo que comenzó a frotarse los brazos para infundirse calor, Terrence al notar esto se quitó el saco y se lo puso alrededor de los hombros, Princesa se acerco más a su pecho, ya que el chaleco no le cubría gran cosa a él, Terrence agradeció el gesto.

Princesa, ¿puedo preguntarle una cosa? – pidiéndole permiso.

Por supuesto – le contestó mientras observaba las estrellas.

Quiero saber por qué siempre viviste en Escocia – le cuestionó el.

Eso mi señor lo sabrá mañana en la noche, ¿otra pregunta? – le afirmó ella.

¿Eres tú la Dama del Retrato? – insistió.

Ah señor Grandchester, creo que eso también lo sabrá mañana en la cena, por lo mientras lo veo en el desayuno, tome – le extendió el saco que tenia sobre los hombros.

No, puede quedárselo la noche está fría – le informó lo bella que se veía.

Ella asintió y sin más le dio su mano y le dio un beso en la comisura de su boca.

Hasta mañana señor Gradchester – se despidió.

Por favor Princesa, llámeme Terry – le pidió.

Está bien Terry, lo veo en el desayuno – dio la vuelta y se fue.

Hasta pronto, mi Princesa.

Continuará…

Bueno chicas de antemano una disculpa, pero nos agarraron días festivos en México y ya se imaginarán, ni tiempo para escribir. Saludos y ¡feliz lectura!