Capítulo 10: De madurez y otras tonterías.

Continúa la transmisión…

Ambos chicos fueron a la fuente de sodas para poder aclarar sus mentes, al parecer de todos eran los más tranquilos con sus emociones, o al menos uno de ellos, el otro solo hacia lo que siempre hace, ocultarlo y negarlo.

-Sabes realmente es extraño, pensé que las cosas estaban bien pero ahora parece que todo se hunde y se derrumba como una torre de naipes mal hecha- decía el castaño comiendo de su copa de helado mientras bebía una soda.

El güero le miraba pensando en lo que había pasado, era increíble que Abby fuera así de celosa, se estaba comportando como él –ya viejo, la neta no creo que haya más problemas, si son tan amigos como dices que son entonces de alguna u otra manera terminaran resolviendo sus problemas- Wally estaba preocupado, pero debía disimular lo más posible pues era cierto lo que 362 le había dicho –"es muy probable que en este lugar este aún más expuesto, hay mucho adolescente aquí…qué rayos si yo también lo soy pero, bueno debo intentar relajarme, si me muestro nervioso entonces todo lo que he hecho no servirá de nada"-

-Bueno espero que tengas razón, la verdad no me gusta mucho verlos así de peleados, nunca nos hemos peleado hasta ahora y solo porque ay…es solo que no entiendo por qué Nigel no le dice a Abby lo que siente- el castaño había dejado de lado su copa –si hiciera eso quizás se resolvería todo-

Wally le interrumpió –no viejo, aquí primeramente debes de ver que Abby y Kuki se reconcilien porque si no se arregla primero la amistad entonces el amor puede ser más complicado-

Cuando termino de decirlo él mismo sentía que tenía la misma impresión en la cara que su amigo, asombro, anonadada y sin poder creerlo.

-"¿tanto así he madurado? No cabe duda que todo no paso en vano, pero se siente extraño"-

Para el güero se sentía realmente rara la forma en la que ahora se expresaba, si seguía siendo el mismo chico tosco y rudo de hace unos años pero había descubierto que tanto sus pasatiempos como sus intereses realmente habían cambiado, había madurado.

-Wow- dijo el castaño –no pensé que fueras de los que dicen ese tipo de cosas, cuando te conocí parecías otra persona pero sabes que, concuerdo contigo-

-jaja te digo algo- riendo –yo tampoco me creí de este tipo de persona, la verdad soy muy diferente a como era de niño…o al menos eso creo- dijo esto último para no despertar sospecha.

-es raro, yo tampoco recuerdo mucho pero- hizo un vistazo rápido como para asegurar que nadie los observara y se acercó a Wally –he sentido cosas extrañas-

-yo no bateo con la zurda-

-no idiota- dándole un zape a su amigo –veras, Abby y yo nos conocemos desde creo que siempre porque cuando empecé a ir a la secundaria ya la conocía y desde ese momento hemos estado presentando episodios de flashback ¿me explico?-

El rubio se le quedo observando, y cómo no saberlo si hace apenas unos días se sentía igual o peor y ahora sabía el porqué de esos flashback pero por mas que se moría por dentro de decirle a Hoagie la verdad, no podía hacerlo. De pronto empezó a pensar porqué ahora le importaba tanto guardarlo, hace años lo habría hecho así y ya, ahora acertó en el hecho de que se había vuelto más consciente.

-aja…- intentó disimular -¿seguro que esos flashback no son por otra cosa?-

-baboso- dándole otro zape –te estoy hablando en serio-

-ya, ya pues…auch- aguanto su risa por el momento divertido y se puso ya con su semblante serio –te creo, yo también he tenido esos flashback pero lo curioso es que empezaron cuando los conocí-

El castaño se quedó boquiabierto –puede ser una señal del destino-

-ya te dije que yo le voy al Necaxa, viejo- alejándose un poco.

-pendejo- ya más alivianado le sujeto del cuello para revolverle el cabello con sus nudillos.

Ambos habían pasado un rato muy divertido y ya se encontraban más relajados, incluso ese momento ameno le dio la confianza a Wally para contarle cómo se sentía respecto a Kuki.

-ay viejo- caminaban rumbo a casa de Hoagie –la verdad dime cursi o lo que quieras pero para mí tú y ella deberían estar juntos-

Wally le miro y sonrió -¿de verdad?- él por supuesto que sabía la respuesta, era obvio que si debían estar juntos pero ahora debía encontrar la manera de acercarse a ella, de nuevo –¿me ayudaras entonces?-

Hoagie le miró pensando, Kuki ya estaba oficialmente saliendo con Ace pero igual sonriendo de lado asintió –claro que si-

Ambos chocaron nudillos despidiéndose al llegar a casa del castaño, Wally se sentía más seguro ahora, más tranquilo y definitivamente más decidido a darlo todo para que todos recordaran esa promesa, sin importar si sus memorias volvían a estar en riesgo él sabía que no estaba sólo, pero para asegurarse de eso, ahora jugaría un poco con el destino. No se podía quedar de brazos cruzados viendo como sus amigos estaban peleados y recordando que hubo una ocasión en donde había apelado al lado bueno de Abby, decidió probar suerte de nuevo.

A unos metros se encontraba la casa de Abby, ella había acabado de tomar un baño y se disponía a hacer los últimos ajustes al anuario escolar cuando de pronto escucho como si algo golpeara el vidrio de su ventana.

-¿qué rayos?-

En bata se asomó por ella sin poder esquivar la piedrita que fue a dar directo a su frente.

-¡auch!-

-ay… ¡lo siento!-

Al bajar la mirada pudo notar que se trataba del chico rubio que la había consolado esta mañana, pero ella no estaba de humor ahora para nadie y mucho menos alguien que estaba locamente enamorado de su examiga.

-¡¿qué quieres?!-

Wally se percató que estaba en bata así que simplemente le dijo.

-¡te espero en una hora en el parque, tengo algo importante que decirte!-

-¡¿estás loco?, ¿qué tendrías que decirme? ¿Acaso no te enteraste de Kuki y Nigel?!-

Wally estaba perdiendo la paciencia con esas tonterías.

-¡Kuki anda con Ace, no con Nigel!-

-¿¡Tú qué puedes saber si no viste lo que yo?!- y diciendo eso cerro la ventana.

Wally chasqueo la lengua molesto por lo que ahora se veía obligado a hacer.

-¡Si no me dejas hablar romperé tu ventana!-

-No es necesario que lo hagas-

Wally reconoció de inmediato la voz detrás de él, al girar tenía una expresión de sorpresa pero a la vez su ceño seguía fruncido. Una joven morena le miraba con las manos en la cintura y sonriendo.

-¿eres amigo de Abby o algo así, quizás su pretendiente?-

El rubio dejo la piedra que había agarrado de lado y chasqueo nuevamente la lengua mirando a la joven mujer frente a él con las manos en los bolsillos de la chamarra que llevaba, intentando disimular lo más que se pudiera, Wally sabía que Cree ya era una joven adulta pero quizás aún estaba con los adolescentes o peor, ya se habría pasado al bando mayor, lo que le daba más desconfianza eran los gogles que colgaban del bolso de Cree, Wally los reconoció de inmediato y eso le puso a pensar.

-no, solo quiero aclarar un malentendido que hubo en la escuela con otros compañeros…es todo-

Ella le miró y caminando a su lado le hizo una seña para que le siguiera –pasa- murmuro bajo abriendo la puerta –entra y habla con ella, Abby es muy orgullosa pero se nota que tú eres un chico terco así que, adelante-

Abby se sintió aliviada al ya no escuchar ruido fuera de su ventana, ya cambiada y solo con el cabello húmedo se sentó en su cama para secarlo pero de pronto tuvo otro dolor de cabeza, de esos dolores característicos.

-arg…no de nuevo-

Esta vez se veía a ella mucho mas pequeña que como siempre se observaba y a un chico rubio diciéndole algo como si le hiciera entrar en razón, ella estaba molesta pero el chico intentaba persuadirla de algo.

-¿y eso?...no tuvo sentido-

Cuando el dolor acabó ahora era la puerta de su habitación la que estaba adolorida pues de una patada, Wally la había abierto sin importarle si aún estaba en bata o ya vestida, por suerte para él ya se encontraba mas presentable pero ahora le miraba con una expresión de "te voy a matar" por lo que le había hecho a la puerta de su cuarto.

-Te dije que tenía que hablar contigo...-

El tono fuerte y varonil del joven tembló ante la mirada de la chica quien ya lo tenía sujeto del cuello de su chamarra.

-¿¡acaso eres un idiota o un demente?!- después de gritarle a la cara lo cargó aventándolo contra la pared contraria de su habitación –ya te dije que yo no tengo nada que hablar contigo-

-"Es fuerte"- pensó el güero quien yacía en el suelo después de dar contra la pared y un baúl –auch…jaja, buena esa- sonriendo –no creí que tuvieras toda esa fuerza…-

Antes de siquiera levantarse, Abby ya le tenía de vuelta entre sus manos y levantándolo le hizo un suplex contra el piso al lado de su cama.

-Muy bien, no quería ponerme rudo pero creo que me vas a obligar a ponerme rudo contigo-

Wally se incorporó y luego de hacer un estiramiento, tronarse el cuello y quitarse la chamarra, fue contra ella tacleándola contra la pared para contenerla pues realmente no quería lastimarla y viéndolo con sentido realista no había posibilidad alguna de que le ganara, él era el capitán del equipo de lucha juvenil en su escuela anterior.

Abby emitió un leve gemido de dolor al ser estampada en contra de su propia pared pero de igual forma aquí no importaba la fuerza que debía admitir que ese chico rubio la poseía y en exceso, pero la técnica sobrepasaba por mucho eso.

-Muy ingenioso güerito-

Moviendo sus piernas se pudo deslizar y zafarse de su agarre para ahora ser ella quien lo tuviera contra la pared mientras aprensaba su brazo en su espalda.

-¿Te rindes?-

-Arg…por supuesto que no-

Entre ataques y defensivas por parte de uno y otro finalmente Wally le tumbo en la cama sometiéndola bajo su peso en piernas y muñecas. Cualquiera diría que con eso era suficiente, ambos estaban cansados y respiraban agitados, pero la morena parecía no querer ceder.

-Uff…ahora sí, ¡vas a escucharme quieras o no!-

Bien pudiera prestarse a malentendidos la posición en la que ahora se encontraban si alguien de pronto entrara.

-Abby, les traje a ti y a tu amigo algo de botana…-

Cree había entrado a la habitación de su hermana sin avisar y al ver como el rubio tenia a Abby sujeta a la cama y no solo eso, Abby traía un top y un short lo cual hacía pensar claramente en otra cosa. Ambos chicos solo se le quedaron viendo, Abby más roja que un tomate y Wally simplemente molesto, al parecer el pobre chico no entendía la situación en la que se encontraba metido

-¡¿No pudiste haber tocado antes la puerta?!-

-¿¡Qué demonios le haces a mi hermana?, pervertido!-

Cree dejó caer el tazón que traía consigo y se fue directo contra él, apartándolo de una patada de encima de Abby.

-Abby, ¿estás bien?-

-Sí, estoy bien…gracias Cree, este tipo esta loco-

Wally dio nuevamente contra la pared de la habitación, ya estaba a un punto de quiebre y mandarlo todo al diablo, estaba a llegando al punto de gritarle todo en su cara a Abby, en confesarle todo y hacer que recordara a la fuerza pero finalmente se incorporó sin mirar a ambas.

-Bien me voy- caminando al marco de la puerta –y no, no es lo que piensas…deberías aprender a dejar un poco de lado ese orgullo antes de que te quedes sola, Abby…solo piénsalo, ¿en verdad crees que Kuki saldría con el chico que le gusta a su mejor amiga?- y sin más se marchó.

Abby se le quedo viendo mientras se iba hasta escuchar el sonido de la puerta cerrándose tras de sí fue cuando se relajó y respiró.

-Ese idiota, lo siento mucho Abby de haber sabido cuáles eran sus intenciones yo…-

-No importa Cree- ella se encontraba llorando pero quería ocultarlo.

-Abby- Ella se sentó al lado de su hermana y la abrazó dejando que se desahogara en su hombro.

Abby se preguntaba dentro suyo cómo es que sabía eso y ahora culpaba a Hoagie por contarle todo.

-"¿Acaso ya no puedo confiar en nadie?"-

Se preguntó a si misma cuando ya estuvo a solas en su habitación, ya era tarde y a pesar de que había terminado con sus deberes aún se encontraba en la silla de su escritorio frente a su ordenador, seguía pensando en lo que ese chico rubio le había dicho.

-¿Por qué me suena tan familiar su voz?, no logro las piezas encajar-

Hablaba consigo apagando su aparato y yendo hasta el baúl donde había guardado aquella foto, tuvo la necesidad de volverla a ver. Cuando la tuvo entre sus manos y la analizo con más detenimiento empezó a murmurar.

-KND…-

Tan pronto como sus labios pronunciaron esas siglas su cabeza empezó a dar vueltas y como si se tratase de una película a velocidad luz, aquellos recuerdos guardados volvieron a ella como fotografías viejas que uno encuentra en el ático, de un momento a otro se encontraba temblando y sollozando sobre aquella foto que en ningún momento soltó.

-Ahora los recuerdo, chicos…los he extrañado tanto-

Llevo aquella fotografía hasta su pecho como si se tratasen de ellos mismos, quería dejar de llorar pero por más que lo intentaba no podía, eran muchas emociones que ahora transitaban por su sistema que no tenía control alguno y eso le fastidiaba y mucho. Se sentía nostálgica, culpable, molesta, muy triste pero también muy feliz de poder al fin recordarlo todo, sin embargo y por mas que quisiera levantarse, ir a la cama y descansar, no podía moverse del sitio en el que se encontraba, todo su cuerpo temblaba, era obvio que necesitaba relajarse. Así comenzó a respirar profundo y pausado para poder recuperar el aliento, tomó los pañuelos cerca de su tocador y se limpió los ojos y la nariz, limpio todo su rostro y sus manos que también estaban llenas de mocos y lágrimas.

Una vez tranquila se incorporó dejando la foto en el tocador como antes le tenía, acaricio una vez más aquel recuerdo físico y táctil que tenia de todo lo que había vivido hace años y sonriendo sacó del baúl su gorra roja poniéndosela.

-Listo Abby, vuelves a ser tú-

De pronto recordó lo que Wally vino a hacer a su casa, tuvo la corazonada de que no era la única que recordaba todo pero ya era un poco tarde para comprobar su teoría, por el momento tomo su gorra en brazos y la apretó contra su pecho sumamente feliz de que todo aquello que pensó que fue un mal sueño, se había vuelto real. Se recostó en su cama boca arriba aún sin poder dormir, seguía pensando en que por su maldito orgullo se había portado como una completa idiota con su mejor amiga, su mejor amiga desde hace años, desde siempre, la chica dulce, gentil y alegre que siempre traía luz a sus vidas a pesar de que era torpe e inocente, ingenua en la mayoría de las veces, Kuki era una buena amiga y por culpa de las hormonas se había peleado con ella. Pensó también en Nigel.

-"¿Desde cuándo me empezó a gustar?"-

Se cuestionaba dentro suyo, si bien era verdad que Abby quería mucho a Nigel y lo cuidaba de todo, lo protegía y se aseguraba de su seguridad y bienestar cuando formaban parte del Sector V nunca imagino que desarrollaría por él sentimientos tan fuertes, incluso mientras recordaba aquella ocasión en donde se sentía muy triste porque Numero Uno se había marchado para ser miembro de G:KND y que al ver aquella señal en el cielo sintió como si su corazón latiera mas aprisa no lo entendía en ese momento, era hasta ahora que entendía por completo todo el amor que sentía hacia aquel que hace unos años era su líder.

-"No puedo ocultarlo mas"-

Recorría las memorias una y otra vez, era obvio que esa noche no dormiría y todo por culpa de ese chico rubio quien vino a sacudir su cabeza, podría pensar después en todo, por el momento lo único que quería era que la mañana llegara y poder disculparse con su mejor amiga, claro sin poner en evidencia que ya recordaba todo.

Al día siguiente, Abby decidió ocultar el hecho de que ya recordaba pues siguiendo los códigos que se tenían dentro de la organización era probable que estaban siendo vigilados y a la mas mínima señal de que algo estaba fuera de lugar, podrían ser intervenidos nuevamente, peor, podrían lavarles el cerebro para así unirse a los adolescentes.

-"Mírate Abby, ya estas actuando y pensando como Nigel"-

Suspiró sonriendo al notar eso, pero esta vez el actuar así de paranoica era su única vía de supervivencia, al menos hasta hacer que los demás también recordaran todo. Bajó a almorzar como siempre sin hacer notar ni el menor cambio, a excepción de que volvía a usar su gorra favorita, esquivando las preguntas de su hermana con un simple "va conmigo". Algo que si le costaba trabajo disimular era la felicidad de que Hoagie saliera con Cree, Abby sentía que siendo así no podría hacer que él recordara del todo, pensaba también en la posibilidad de que si eso seguía podría perder a un miembro más del equipo y no solo eso, a un amigo.

Con todos esos pensamientos rondando en su cabeza no podría concentrarse en lo importante, así que durante el primer receso decidió hablar con Kuki y aclarar las cosas, haciendo eso hablar con Wally sería más fácil. Abby logró intersectar a la nipona en el pasillo al terminar las clases, ella se veía decaída frente a su casillero.

-Kuki-

La morena se acercó a ella, quien la miró algo asustada y a punto de soltar el llanto.

-¡Abby!- Kuki estaba temblando pues ya no podía aguantar lo que estaba dentro suyo –lo siento- al decir eso hizo una reverencia ante ella de disculpas.

–en realidad lo siento mucho Abby, no quise nunca hacerte daño- en unos segundos ya se encontraba llorando y tratando de secar sus lágrimas con las mangas de su blusa.

Abby fue con ella abrazándola y llorando también.

-Yo soy quien se debe disculpar Kuki, fui una tonta al pensar muchas cosas que no eran…no debí juzgar nada antes de preguntar, fui una muy mala amiga poniéndome así de celosa-

Ambas chicas estaban llorando en pleno pasillo y ante las miradas de otros que pasaban y solo desviaban su mirar siguiendo su camino.

-Abby, no te disculpes es que…es que, yo no sé medir cuando hago algo sin intención…Nigel es como un hermano mayor para mí, y por eso…y por eso siempre lo estoy abrazando, no es porque me guste ni nada, lo siento-

-Ya, ya- separándose un poco y acariciando el cabello de Kuki –no fue tu culpa, fue mía, yo sé que tú quieres mucho a Nigel pero no en ese sentido-

Kuki se tranquilizó un poco dejando de llorar y sonriendo abrazó fuerte a Abby dando vueltas. Ahora las dos estaban riendo.

-Así es como me gusta verlas-

Las chicas pararon su celebración al escuchar una voz conocida que no era otro que Hoagie.

-¡Hoagie!- la nipona abrazó con mucho entusiasmo a su amigo.

-Y si… ¿vamos a almorzar juntos?- dijo la morena sonriendo mas animada.

Al parecer en este momento y por ese lado las cosas parecían ir bien, ahora lo importante era intentar atar cabos sueltos y eso implicaba también el hecho de hacer que Kuki recordara y dejara a Ace, Abby dentro suyo sabía que era solo cuestión de tiempo como sucedió con ella para que todos pasaran también por esa transición pero ahora se encontraba nerviosa pues sí, sus recuerdos volvieron y eso significaba que ya no sería tan fácil confesarse, si antes era difícil ahora le resultaba casi imposible.

-Es increíble que me enojara contigo solo por culpa de las hormonas-

-Jajaja, tranquila fui yo quien realmente no puse mi distancia y evito malos entendidos como me lo habías advertido antes-

Ambas chicas estaban en las gradas del campo de futbol americano charlando antes de entrar a clases.

-Aunque bueno, tú también te comportaste muy impulsiva con tus celos-

Abby se sonrojo por eso, pues si bien que recordaba lo ridícula que se había visto haciendo esas escenas.

-Ah, pero bueno…no estaba pensando bien, ya paso-

-No, no ha pasado-

Abby miró a Kuki y luego agachó la mirada suspirando. Sabía que no era todo lo que debía hacer, también le debía una disculpa a Nigel y mucho más importante necesitaba decirle lo que sentía, quizás si se lo decía ahora que no recordaba nada muy probablemente cuando sus memorias regresaran lo digeriría mejor.

-Se lo diré, pero primero debo hablar con alguien-

Se levantó yendo a las escaleras y despidiéndose de su amiga quien al parecer esperaría a su novio ahí. Abby recorrió la escuela hasta llegar al gimnasio que fue donde supuso lo encontraría a él y efectivamente ahí estaba haciendo añicos un saco de box, sin camisa y aunque fuera raro Abby admitió que el crecer le vino muy bien a su chico rudo.

-¡Hey…güero!-

El rubio se detuvo al escuchar la voz de aquella chica, respirando agitado, le miró tomando una toalla para secarse el sudor.

-Vaya ¿ahora si me hablas?-

Abby notó claramente que el joven estaba muy molesto y no lo culpaba para nada se había comportado fuera de si durante muchos años, años que ya no recordaba nada y por lo mismo había perdido su verdadera forma de ser.

-Escucha, solo quería disculparme por mi comportamiento de ayer pero me agarraste en un momento muy sensible, la verdad fue tu culpa por no saber en qué momento decir las cosas como siempre, no tienes tacto para eso-

El joven suspiro con pesadez y molestia, no podía creer que ahora él tuviera la culpa de todo.

-Mira niña yo no…- agarrando la onda de lo que le había dicho –espera ¿Cómo que "siempre"?-

-Sí, siempre has sido así…brusco, torpe y sin nada de tacto hacia una chica, no me sorprende que Kuki no quiera salir contigo ahora, si antes no pudiste decírselo-

La morena le sonrió por debajo de su gorra notando en los ojos de su amigo un brillo especial. Wally estaba anonadado, ¿era verdad que le recordaba? Entonces lo que había hecho para apelar a su lado bueno había funcionado, era eso o sólo una trampa.

-Y también igual de lento pero es propio de ti, número Cuatro-

-Je…vaya los golpes duros funcionaron para aclarar tu mente-

Ella le tomó por el cuello revolviendo su cabello, tenían la misma estatura y eso sí que le había sorprendido a la morena, siempre había sido el mas bajo del equipo y ahora parecía que crecía a medida que ellos no.

-jajaja, claro que si campeón- soltándolo.

-auch…que insistencia con mi cabello- le miró con el ceño fruncido pero con una enorme sonrisa en su rostro –me alegra tenerte de vuelta, Cinco-

-A mí también me alegra volver-

Ambos chocaron nudillos, Wally sabía que la verdadera Abby era un poco más ruda que una chica normal y común y eso de cierto modo siempre le había gustado. Después de un rato de risas, insultos amistosos y recuento de recuerdos nostálgicos, ambos se habían quedado en un lugar apartado del gimnasio pues Abby había decidido saltarse las clases del segundo periodo, le contó a Wally que los problemas con Kuki ya estaban resueltos, tampoco estaba enojada con Nigel pero sentía esa frustración de no poder avanzar con sus emociones.

-Entonces realmente te gusta-

-Sí, es obvio que me gusta mucho Wally pero creo que a Nigel no le gusto, nunca he sido de las chicas que parecen gustarle y cuando intente parecer una lo único que me dio a entender es que estaba siendo ridícula-

Abby hablaba suspirando algo triste, ella deseaba poder atraer la atención de Nigel a como diera lugar y Wally le entendía perfectamente, ambos eran unos celosos de primera pero la diferencia era que Abby era más sensible a esas situaciones.

-Oye…- posando su mano en el hombro de su amiga –no te preocupes, te voy a ayudar-

Cuando ella escuchó eso no pudo evitar soltarse a reír.

-¿de verdad tú vas a ayudarme?, no eres el más sensible ¿te lo recuerdo?-

-tsk…pues para que lo sepas ya no soy el mismo chico idiota que conocían, sigo siendo el más rudo pero he cambiado sabes- cruzándose de brazos.

-jajaja ya está bien, debo reconocer que si es cierto- pasando su mirada como barriéndolo de abajo hacia arriba.

-¡Oye, deja de verme!- dijo con un sonrojo apenado –no me refiero a eso, aunque si he crecido en esto bastante, pero me refiero a que- poniéndose mas serio –debemos hacer que nos recuerden, debemos volver a estar juntos porque esa fue nuestra promesa…y no pienso- apretando el puño- no pienso dejar que ese idiota se quede con ella-

Abby le miró sorprendida no solo de sus palabras sino también de la determinación que el mismo mostraba, era cierto ya no eran los mismos niños de hace 6 años atrás, y si bien no todo había cambiado, si habían madurado.

-Wow, sí…en verdad has crecido en todo sentido Wally-

Transmisión interrumpida…