Hola, mis queridos lectores. He venido con un capítulo nuevo de esta hermosa historia. Espero que puedan ayudarme dándole like a mi página de Facebook EAUchiha-Fanfiction y a mi Facebook personal Anne Kristina Rodríguez (en mi perfil está el enlace directo a ambos perfiles) desde allí estaré pendiente de ustedes y publicaré sobre mis próximas actualizaciones.
Agradecimientos especiales a mi Beta: Hikari Takaishi Y
Espero que la lectura sea de su total agrado.
Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.
Capítulo 10.
— Recuerdo la lástima reflejada en el rostro de mi madre cuando salí de reconocer tu cadáver.
...
Sakura iba decidida a comprobar que la muerte de su novio no eran más que simples patrañas. Detrás de ella, iban su madre y el oficial que las escoltó a la morgue.
Mebuki soltó un jadeo de sorpresa al ver la grúa remolcando el auto destrozado del Uchiha. Se dio cuenta que Sakura no lo había visto, porque sino se habría desplomado allí mismo al darse cuenta de que era real. Sin darse cuenta, comenzó a derramar lágrimas por el muchacho. Ella lo estimaba mucho, Sasuke se había ganado un lugar en su corazón durante el tiempo que lo conoció. Aunque los últimos días estuvo enojada con él por lo que sucedió con su hija, pero Sakura lo perdonó y ella también había decidido hacerlo.
— Mamá— llamó Sakura haciéndola parar en seco— yo entraré sola, espérame aquí— la rubia se mostró insegura al respecto, pero el mismo policía le pidió que le hiciera caso a ella.
— Ve— ordenó. Ella asintió en respuesta y entró por la enorme puerta metálica.
Vio a alguien en una mesa metálica tapado con una sábana. Era difícil saber si se trataba del Uchiha, pero podía decir que su estatura era la misma.
El forense al verla pararse junto a la mesa, decidió descubrir la identidad del cadáver.
Entonces lo vio, la realidad la golpeó con fuerza. Imaginaba como el destino se burlaba de ella vilmente. Ese era él, su Sasuke. Pálido, lleno de heridas que ya no sangraba, con los ojos cerrados por la eternidad.
Estiró su temblorosa mano, esperando que al tocarlo la pesadilla de esfumara. Pero no, él seguía allí. Acarició su rostro con suavidad, sin terminar de creer lo que veía.
— N-no— sollozó en un susurro, aceptando por fin que todo era cierto— ¡No!— gritó lanzándose a su pecho llorando desconsoladamente— ¿P-por qué, mi amor?— preguntó temerosa— se supone que todo estaba bien ahora, ¿Por qué, entre todos, tú? ¿Por qué te atreviste a abandonarme? ¿Qué se supone que voy a hacer sin ti? No, no...— siguió llorando sobre él. Sasuke ya no estaría allí para abrazarla cuando ella estuviera llorando. Ya no podría sentir el tranquilo latir de su corazón. Él ya no estará para besarla, tocarla, amarla, decirle que todo estaba bien... incluso echaría de menos pelear con él y sus fogosas reconciliaciones.
— Y-yo... yo ya había pedido las vacaciones que me dijiste— relató mirando el pacífico rostro de él, sin despegarse de su pecho— y ahora no estás. Cariño, no sé qué voy a hacer sin ti— sollozó con más fuerza— te necesito, Sasuke-kun, tenías que haberme llevado contigo... no debiste dejarme sola sin ti... Yo te amo tanto que me duele— declaró en un susurro— te amo, Sasuke-kun...— lo único que se escuchaba en ese lugar eran sus lamentos. Incluso su dolor logró alcanzar a la mujer que estaba allí con ella, quien se había mantenido al margen todo ese tiempo.— ¿Qué fue lo que te arrebató de mi lado?— preguntó desesperada.
— Fue un hombre ebrio— informó la mujer, hasta ese momento Sakura no se había detenido a observar al forense que estaba con ella.
— ¿Qué?— masculló con voz ronca.
— El hombre se fue contra el auto de él, al parecer no le dio tiempo de nada— continuó mirando con lastima a la desconsolada pelirrosa— estas son sus pertenencias— tomó de un escritorio una bolsa plástica y se lo tendió a la pelirrosa.
Sakura se enderezó y tomó lo que la mujer le ofrecía. En la bolsa estaba el celular de Sasuke, el cual estaba bastante golpeado pero todavía funcionaba. Su billetera y... una cajita de terciopelo rojo.
Abrió la cajita con cuidado y se llevó una mano a la boca para reprimir un grito de dolor, las lágrimas se intensificaron. Sasuke iba a pedirle matrimonio, él deseaba unirse ella para toda la vida, tener la familia que el destino le arrebató cuando era joven.
Sus piernas flaquearon, su cuerpo ya no era capaz de soportar tanto dolor. Lo único que deseaba ahora era que todo se acabará para ella también y morir junto a su amado Sasuke.
Sacó el anillo de su caja y se lo puso, donde debería estar, donde él debió ponerlo cuando se le propusiera.
— Vamos, señorita, es suficiente— indicó la mujer, ayudándola a ponerse de pie. Sabía que ella no podía mantenerse en pie por si sola, así que la guió hasta la salida.
— Mi niña— expresó Mebuki con lástima al verla salir.
Sakura estaba destrozada, nada de lo que ella pudiera decirle serviría para traerle tranquilidad a su alma.
— Mamá...— gimoteó lanzándose a los brazos de su madre para seguir llorando— mi Sasuke-kun ya no está... me lo arrebataron...
— Lo siento mucho— musitó con tristeza— como quisiera hacer algo para evitarte tanto dolor...
— Sakura-chan...— se apartó lentamente de su madre al escuchar la voz de Naruto. Mebuki se había encargado de ponerlo al tanto de la situación mientras iban en camino, sin que Sakura se diera cuenta— así que es cierto...
— Naruto...— pronunció ella con voz ahogada.
Él también deseaba llorar la perdida de su mejor amigo con todas sus fuerzas, pero había alguien que necesitaba más consuelo que nadie. Él tenía que ser fuerte por ella, Sasuke no hubiera querido que él la dejará sufrir sola en esa ocasión.
Recordó amargamente las últimas conversaciones que tuvo con el Uchiha y como él estaba pensando en formar una familia con la mujer que él sostenía en sus brazos en ese momento.
— Te veo mal, Sasuke— comentó burlón, entrando a su oficina.
— No estoy de humor para aguantar tus idioteces, Naruto— gruñó entre dientes.
— Dime qué sucedió— pidió con seriedad.
— Sakura me dejó— informó sacudiendo su cabello con desesperación— tuvimos una pelea fuerte ayer y se fue de la casa. Fue culpa mía, ella sólo quería celebrar mi cumpleaños y yo pagué todo mi enojo del día con ella... le dije cosas que no quería decirle. Ahora ella no quiere saber nada de mi, no responde mis llamadas. No quiero ir a su casa todavía porque todo está muy reciente aún y no quiero empeorar las cosas...
— ¿Qué fue exactamente lo que le dijiste?— interrogó con molestia.
— Le dije que era una estúpida por creer que la amaba— admitió avergonzado de si mismo.
— ¿Y la amas?— insistió.
— Por supuesto que sí— afirmó— ¿crees que estaría tan desesperado si no lo hiciera?.
— Demuéstraselo— sentenció con firmeza.
— Yo...— comenzó indeciso— últimamente había considerado una cosa... Y…
— ¿Cuál?— quiso saber.
— En dar el siguiente paso, pedirle que sea mi esposa— contestó— pero dudo que quiera casarse conmigo ahora...
— Debes luchar con ganarte su perdón y luego proponerte— aconsejó.
— Eso haré— afirmó decidido, haciendo a su amigo sonreír.
El funeral de Sasuke fue difícil para ella. Mucha gente que la conocía y lo conocieron a él fueron a verla y darle sus condolencias. Sus amigos, sus compañeros de trabajo, los compañeros de él... incluso el jefe de Sasuke se disculpó con ella por haberlo mandado a ese viaje.
Pero para ella, nada de eso importaba. Lo único que hacía era llorar pegada al ataúd donde él estaba. Nadie, por más que lo intentará, podía hacer que ella se apartará de allí.
Nadie era capaz de entender su dolor, nadie podía comprenderla. Ella había perdido al amor de su vida para siempre...
Hasta aquí el capítulo de hoy.
Fue doloroso para ella confirmar que nada era una broma, era real; muy real. Pobre Sasuki.
Espero que se tomen la molestia de dejarme su opinión por medio de un review.
Nos leemos en el próximo capítulo, hasta la próxima.
EAUchiha.
