Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es una adaptación.
Capítulo 10
Evadir a Jasper en la escuela fue más difícil de lo que había pensado pues, para mi sorpresa, él me estaba buscando.
Cuando me desperté por la noche, casi dos horas después, el miedo a que mis papás se dieran cuenta me hizo salir corriendo colocándome la ropa en el camino, sin siquiera despedirme de él.
Después, en la seguridad de mi habitación todo lo que quedó fueron sentimientos de desilusión, tristeza y pérdida, ni siquiera haber estado no él era un buen recuerdo y no me refería al sexo, que había sido más bien confuso con tintes de electrizante locura, era la seguridad de que jamás podría recordar esos momentos con cariño, sin la duda, sin el enojo, sin la deslealtad.
Al fin de cuentas, si él había sido capaz de estar conmigo por hacerme feliz, ¿Dónde dejaba eso los sentimientos por los cuales yo no había podido detenerlo?
Yo lo había hecho por amor, él por amistad.
Tuve que tomar medidas drásticas los últimos tres días: salía temprano de casa, me quedaba de voluntaria en el periódico por las tardes, lo que Edward consideraba una bendición y no hacía preguntas por ello. Cuando Jasper llamaba para preguntar si regresábamos juntos a casa, yo le decía que ya estaba allí, solo para observarlo irse desde uno de los salones.
Solamente una vez fue a buscarme a mi casa, y por suerte mis padres no estaban, así que elegí no salir.
Bella sospechaba que algo pasaba y cuando llegó a clase, hace solo unos minutos, mi amiga estaba segura de ello solamente con verme.
—Tu novio consiguió mi número, ¡Y llamó a mi casa! — Exclamó molesta.
—Regularmente es así como funciona, número igual a llamada — Murmuré.
—No te hagas la listilla conmigo Alice, ¿me dirás que está pasando? — Preguntó mirando hacia la entrada del salón, casi podía jurar que le pedía al cielo que el profesor no entrara aún.
—Es solo que no quiero hablar con él, aun no — Contesté alejando mi mirada hacia mis manos.
— ¿Pero tienes pensado hablar con él? — Inquirió.
—Si — Admití, mas para mí que para ella.
— ¿Sobre qué? — Preguntó.
—Quiero terminar — Admití ante su cara de perplejidad.
.
Logré escaparme de nuevo de que él me llevara a casa después de la escuela, pero no pude hacer nada con sus llamadas al móvil.
Después de la sexta estaba a punto de volverme loca.
— ¿Hola? — Murmuró von voz ansiosa al otro lado de la línea — ¿Alice? — Siguió en el mismo tono.
—Voy para tu casa, espérame en el porche por favor — Pedí, el solo hecho de entrar otra vez a aquel lugar me llenaba de muchos sentimientos, la mayoría eran demasiado intensos y atemorizantes, un tanto dolorosos.
Jasper iba de un lado para otro al frente de su casa cuando por fin llegue hasta allí, se detuvo al verme y sin más caminó hacia mí y se detuvo cuando estuvimos a un solo palmo de distancia, pareció dudar antes de enmarcar mi rostro y darme un beso en los labios, corto pero tan diferente a todos los anteriores besos.
Era casi como si atesorara el simple roce.
— ¿Quieres pasar? — Preguntó.
—No, vengo a hablar contigo un momento — Contesté separándome un poco, Jasper me miró y se masajeó la nuca antes de asentir.
—Si es sobre… la… ya sabes, lo siento si te asusté, fue egoísta de mi parte, lo siento, debí hacerlo más… especial y… mejorará, lo juro.
—No es como si yo me hubiera negado — Susurré, ambos sabíamos que no había tenido mucha elección, por parte de él o de mi corazón. La realidad es que no me arrepentía de perder mi virginidad con Jasper, al fin de cuentas había sido mi mejor amigo por años, era una… adecuada perdida.
— ¿Entonces no quieres hablar de eso? — Inquirió.
—No, no quiero hablar de eso — Acepté respirando hondo, miré la casa a sus espaldas y luego a él. — Estoy rompiendo contigo, Jasper.
