¡Moi moi al mundo entero! :D

(Mentira, sólo a aquellos que leen mi fic. Todos los demás, ola k asen.)

Sí, mi predicción fue acertada y sí que me tardé D: Y todavía tengo que terminar mi primer capítulo del HolPor en crisis y mi DenNor (¡casi listo, bitches!). Bueno, a quién le importa. Estoy en plena preparación para la Tercera Guerra Mundial (exámenes trimestrales) y tengo que estudiar mucho.

Bien :D

ADVERTENCIAS Y ACLARACIÓN DE LA EXPLICACIÓN DE LA OTRA VEZ:

1- ¿Qué pasó con las parejas que terminaron felices gracias a la Alianza? Eso mismo van a explicar los X-tras. La próxima actualización será un X-tra, y será de la bella pareja RoChu.

2- Nombres humanos: Dominique (Mónaco), Angelique (Seychelles), Gabriel (Vaticano).

3- Más advertencias: Nuevos personajes, un religioso descontrolado y waffles en el Club de la Conquista.

Este capítulo es más bien la descripción del panorama (de ahí el título tan jugado), por lo tanto reconozco que me quedó medio corto/choto/una mierda ?) Pero al mismo tiempo, es indispensable, porque a partir de ahora comienzan los verdaderos problemas.

HEEEEEETALIA Y LATIN HETALIA NOOOOO ME PERTENECEN (tu aire sí)

¿Alguien vio el capítulo nuevo de Hetalia? Sey sale re tiernucha :'D Asdadsddg.

I'M COOLER THAN THAT BIATCH! -USA mientras come hamburguesas-

n.n' Eeehm Alfred, ¿cuántas veces te he dicho que no...

STOP TALKING AND STUDY LANGUAGE. I'm going to contestar los reviews!

RESPUESTA A DAZARU KIMCHIBUN:
Lily es tan awesome que logró neutralizarla, exactamente :'D
Con respecto a Mónaco, por ahora se muestra indiferente ante dichas relaciones en el instituto. Tomémoslo así~
Con esta pareja le toca el turno a Vietnam, así que ¡tienes suerte!
Actualicé tarde, pero la próxima vez me tardaré menos :3

RESPUESTA A ARELION12:
Mmmmh, no habrá Koreacest. Digamos que... cierto italiano loquillo se interesa un poco por cierto norcoreano.

RESPUESTA A RIN YAMI SOUNA:
Weee, ¡gracias por comentar! Siempre me gusta ver gente nueva :D
El GiriPan es una de las mejores parejas del mundo, dulce, tierna, sexy, en fin, perfecta :'D
Sí, Lily es awesome :3
Jajajaj, sí, es OTP n.n
¡Muchas gracias! Cada vez que dejas un review lo alimentas. Y a mí también :3
Ah, gracias al cielo alguien con buen gusto -Austria aliviado-
:D

RESPUESTA A HARUHI BONDEVIK:
Jajajaj, ¡nunca tengas pena! A mí me pasaba lo mismo antes, pero, cuantos más reviews, más feliz haces a la
autora :'D
¡Mi fic también te ama! :3 ¿Huh? ¿Alguien que tampoco traga a Taiwán? ¡Choque los cinco! :D
No odio a todas las mujeres de Hetalia (de hecho, sólo a cierta taiwanesa salvaje), pero sí me molesta que arruinen
mis parejas preferidas. Lol~ Y a alguien así había que poner en este fic. Y sí, pobre Grecia, pero no se dejó amedrentar :D
¡GiriPan al poder! Y sigo mi fic, no lo abandonaré :'D

RESPUESTA A JEANNYMARD:
Yo también lo quiero c: ¡Me alegro que te guste la historia! :D

RESPUESTA A ERZEBETH K:
Bueno, si encerramos a Noruega en un armario durante mmmh, tres horas, supongo que sí, Dinamarca no tendría ningún
problema con lo del concierto privado :D ¿Verdad Den?
¡Por supuesto que no habría ningún problema! -Dinamarca feliz- Y además podría hacer un striptease gratis y...
Ya ya, se entendió el concepto n.n'
¡No mueras! ¡No deseo que mis fans mueran! D: ¡Al menos muere feliz!

RESPUESTA A SAKHORY:
:D ¿De verdad?
Lo de los X-tras lo expliqué de nuevo arriba, cualquier cosa n.n
Taiwán es una zorra, pero Grecia la re trolleó. Se quedó con Kiku :D
Coooon respectoooo a Lily: sí, exactamente, Suiza supo accidentalmente qué es el yaoi y no quiere saber nada
del tema. Así que, imaginate, Liech prefiere andar un poco por la suya porque su hermano la mataría si descubre
que pertenece a un club así. Aunque... ¿estará dispuesta a arriesgarse? ¡Suspenso!
(Y éste es el momento en que me siento re troll :D)
¡No le daré un Oscar! -USA- ¡Filmaré una película!
¿Porno? :3
Yes! :D -USA-
Mónaco, por ahora, se hace la desentendida. El yaoi ni le jode ni le gusta.
GERITAAAAA~~~
Ojalá que estos capítulos te gusten :D, aunque éste no tenga mucho GerIta.
¡Hasta el próximo MP/actualización! (presiento que va a ser el primero. Je.)
¡Nos leemos! :D
PD: Yo también te adoro. Y adoro al GerIta :3

RESPUESTA A NEKOMISAKICHAN:
Ooooow, entonces creo que Austria te va a caer bien en este fic e.é
Lily es awesome :'D Y Mónaco, por ahora, dejala en desentendida del mundo y del yaoi. Más adelante veremos
qué pasa con ella~
ArgChi, ArgChi... Sí, más adelante, bastante más adelante, pero va a haber :D Va a haber de todos (al menos intentaré
que todos) los latinos. Y sí, Chile "odia" al Tincho (yo también soy de Argentina :D).

Okay, basta de charla y parloteos y... ¡al fic!


La puerta de la Dirección se abrió y Mónaco entró arrastrando a la taiwanesa, que no cesaba de chillar. El director las miró divertido, mientras el vice se acercó a ellas, extrañado.

—Dominique, ¿qué sucede con esta alumna? —preguntó Germania. La aludida suspiró y sentó a Taiwán en la silla, que por lo menos obedeció y se calló. Le tenía miedo al germano.

—Ha hecho un escándalo por una situación irrelevante —explicó la mayor, tomando asiento a su lado. Vaticano, que estaba recibiendo un sermón por parte de Sajonia (¿cómo él podía saber que no se podía forzar a un suizo a ponerse un vestido? Si era rosa y lindo), les echó un vistazo con curiosidad. El alemán se percató de la distracción del otro y también fijó su vista en ellas. Mei se sintió aún más asustada.

—¿Qué pasó? —continuó el rubio, con voz de reproche. Taiwán decidió contestar.

—Vicedirector, ¡había dos chicos besándose en el patio!

Un vidrio de los lentes que Vaticano tenía en la mano se rajó, Sajonia se palmeó la frente, Germania enrojeció, Mónaco se mantuvo impasible y Roma soltó una carcajada.

—Oh, ¡apuesto a que uno de ellos ha sido alguno de mis nietos! —exclamó alegremente. El germano le pegó un puñetazo en el estómago.

—¡Cállese!

Mei se giró hacia Vaticano. Él seguro que estaría indignado ante tal evento.

—¿Tú qué dices?

—¿Quiénes fueron? —replicó éste.

—Japón y Grecia.

—Japón y Grecia… —repitió Gabriel, como sufriendo un trance. —Grecia y Japón… wah, ¡tengo que verlo! —anunció y salió corriendo, para resignación de Sajonia, ya que en todas las carreras que lo había perseguido para darle el sermón que se merecía, el italiano había huido al mejor estilo de los nietos romanos. Por su lado, Taiwán se había quedado sin palabras. Hubiera jurado que el castaño estaba casi alegre por lo que había pasado. Jamás se lo habría imaginado.

—Buenos días —entró Antiguo Egipto, con su expresión neutra y su aura misteriosa. Aquella mujer de pocas palabras parecía interesarle a Roma, que enseguida puso una sonrisa tonta.

—Qué tal, mi amor~ —saludó, mientras el germano a su lado apretaba los dientes, muerto de celos. Sin embargo, la egipcia le dio una cachetada al castaño.

—No soy tu amor.

—Vaticano se me ha escapado de nuevo —suspiró Sajonia, intentando entablar una charla con ella. Ésta sólo lo miró arriba abajo.

—Quizá deberías hacer más ejercicio —aconsejó. —Aunque creo que sería inútil.

—Ríndete, Saj, jamás podrás atraparlo —se rió Roma.

—Deberías estar avergonzado, y no orgulloso, de tus nietos cobardes —intervino Germania, siempre buscando pincharlo. El otro le ignoró.

—No me llames Saj —protestó el alemán, ofendido. —Maldita sea, cuando lo agarre, lo encerraré en una de las mazmorras de este instituto.

—Aquí no hay mazmorras —apuntó Roma, pero la sonrisa malvada del rubio lo hizo cambiar de idea.

Dejando de lado toda la charla, Mónaco miró gravemente a la taiwanesa. Ésta tragó saliva.

—Tú y yo tenemos mucho que hablar, señorita.

vVv

—Conclusión: estoy castigada por dos semanas —suspiró Taiwán, dando por concluido el relato. —Tengo que ocuparme de hacer más de la mitad del trabajo de Mónaco y apuntarme como profesora de las clases de apoyo. Una humillación total.

—Quizá no sea tan malo —opinó Seychelles inocentemente, mas la asiática la fulminó con la mirada y prefirió cerrar la boca.

Habían invadido la segunda sala de arte —su territorio— y estaban sentadas en la mesa más grande, que tenía en el medio un gran plato de waffles que Emma había tenido la voluntad de hacer. La morena tomó uno de ellos y se dedicó a mordisquearlo en silencio, intimidada por la taiwanesa. A su lado, Bélgica escuchaba atentamente la conversación, dando golpecitos nerviosos al plato, y Belarús, enfrente de ella, hacía girar un cuchillo expertamente con la mano izquierda.

—No es "tan malo"; es lo peor que te puede suceder —prosiguió Mei, con algo de desdén. A Seychelles le dolió. —Encima, ahora tendré que aguantar que mi Kiku esté con un griego descerebrado que se le pegue con plasticola.

—Mírale el lado bueno —comentó la belga, sonriendo amistosamente. —Aquí estamos para ayudarte.

—¿Y en qué me ayudarán? —interrogó la taiwanesa, con desconfianza.

—Japón se dará cuenta que Grecia no vale la pena —respondió Belarús con voz profunda. Todas se quedaron calladas unos minutos. Sabían que ella había perdido a su hermano desde que se había puesto de novio con China, y ya no tenía la más mínima posibilidad de casarse con él. Incluso había propuesto irse del club, pero Taiwán y Seychelles habían logrado retenerla. A regañadientes, la bielorrusa seguía perteneciendo al club de la Conquista. Angelique se sentía conmovida ante su situación.

—Será así, ¿no lo creen? —dijo la asiática con un hilito de voz. Las otras se apresuraron a asentir con firmeza. —Bueno, pasemos a nuestro próximo objetivo —siguió, más animada. —Italia del Norte.

Bélgica levantó la mano como si estuviera en clase.

—¡Deja que me ocupe de él!

vVv

Ucrania miró el reloj. Las tres y cuarto. Hacía veinte minutos que habían recibido el mensaje de Vietnam, y ésta todavía no había aparecido. La húngara esperaba pacientemente a su lado, despatarrada en una silla. La rubia le echó un vistazo al panorama, aburrida: los estudiantes más tranquilos se encontraban en la biblioteca. Hong Kong, India, Chile, Egipto, Gales… Suspiró, aburrida.

El silencio se rompió cuando Argentina saltó dentro del lugar, exclamando un "¡Tachán!", como si de una persona famosa se tratara. Uruguay apareció detrás de él, con estoicismo. El chileno intentó esconderse en algún lado para que el rubio no lo viera, pero ya era demasiado tarde: Martín se había lanzado hacia él con un feliz "¡Manuu~!". Lo único que pudo hacer el latino fue meterle un libro en la boca al otro y salir corriendo. El argentino se sacó el libro y lo siguió, diciendo "¡Manu, ¿por qué escapás?!", y el uruguayo respiró aliviado. Pero dos minutos después, su primo volvió, con un moretón en el ojo. Uruguay le dijo enseguida que no hiciera escándalo y buscó lo que necesitaba.

Vietnam llegó finalmente, recibida con un salto por parte de la europea.

—¡¿Qué ha pasado?! —exclamó preocupada, y fue asaltada por varias miradas de reproche. Ella se sonrojó y esbozó una sonrisa de disculpa, y esperó a que se concentraran nuevamente en sus libros para sisear: —¿Qué ha pasado, Lien? Hace rato que estábamos esp…

—No lo sé —interrumpió la vietnamita, angustiada. —Yo… los perdí de vista —bajó la mirada. —Sự tha thứ*. —Hungría sonrió, en un intento por calmarla.

—Tranquila —dijo en voz suave. —Ya los encontraremos, y lue…

—Liechtenstein —logró articular la ucraniana. Sus dos amigas voltearon hacia ella. Estaba mirando por la ventana de la biblioteca, desde donde se podía apreciar el patio. Ellas se acercaron rápidamente.

—¿Liechtenstein qué? —preguntó la de ojos verdes, buscándola entre los alumnos.

—Liechtenstein… ¡ella salvó el GiriPan! —susurró entusiasmada. Las otras abrieron los ojos como platos.

—¿Lily? ¿Cómo…? —empezó Lien.

—Ha caído del árbol… y… le dio tiempo a Grecia de llamar a Kiku —explicó brevemente Ucrania. —Luego le ha besado… ¡y Japón le correspondió! —agregó alegremente. Hungría y Vietnam contuvieron un chillido.

—¡Tenemos que buscarla! —la húngara miró a sus aliadas. —Dividámonos: yo iré a las salas de arte, música y computación; Vietnam, tú recorre las aulas, y Ucrania, vigila aquí y el patio. Como último lugar, tenemos el pasillo de las habitaciones para mujeres. —Las dos asintieron, dando a entender que estaban de acuerdo. —Empezamos… ¡ya!

Salieron corriendo Vietnam y Hungría hacia la puerta, aunque la castaña chocó accidentalmente con Sebastián. Se disculpó rápidamente y salió a los tropezones. Uruguay no hizo caso y sonrió a la ucraniana, sosteniendo el libro que iba a pedir prestado.

—¿"Todo sobre Brasil"? —leyó ésta cuando se lo entregó. El rubio se puso de todos los tonos del rojo.

—Eh, esto, e-es mi amigo, y quería saber más sobre él —justificó, desviando la mirada. Una leve sospecha se instaló en Kat.

—De acuerdo. ¿Cuántos días lo tienes?

El uruguayo titubeó.

—¿Se pueden treinta días?

—¡¿Tanto?! —se sorprendió la rubia. —¿Por qué…

—¡E-es que quiero estudiarlo bien! —Sebas se dio cuenta de que había levantado la voz y se ruborizó aún más. —Gracias —dijo apresuradamente, arrebatándole el libro de las manos y tomando del cuello del uniforme al argentino, para arrastrarlo fuera de la biblioteca. Éste se quejó, pero casi se ahoga cuando el rubio tiró más fuerte de su ropa.

vVv

—¿Qué piensan hacer hoy a la tarde? —preguntó Romano en el almuerzo. Los cuatrillizos italianos solían juntarse a esas horas —todos, por supuesto, comiendo pasta—, y platicar sobre temas vagos o idiotas.

Italia sonrió bobaliconamente.

—Tengo que estudiar matemática; ¡Alemania me felicitó porque me salieron bien la mayoría de los ejercicios, ve~! —anunció con orgullo. Su hermano mayor hizo una mueca de desdén.

—Puaj, estudiar. ¿Y tú? —se dirigió esta vez a Seborga. Éste dudó.

—Supongo que estaré durmiendo siesta~

—O descargando pornografía de Internet —tradujo Vaticano, con la boca llena. El otro se sonrojó hasta las orejas, y Romano se rió.

—No te preocupes, tus secretos están a salvo aquí. ¿Y tú, Gabriel?

—Intentaré contraer matrimonio con Suiza —contestó él sin dudar. Acto seguido adoptó una expresión soñadora. —Seguro que el vestido de novia le quedará hermoso~ —se dio cuenta de que todos le miraban aturdidos. —¿Qué? Tengo derecho a divertirme también yo —se defendió. Ante la mirada asesina de Lovino, se rindió. —Está bien, miraré alguna película americana de zombies —dijo en tono resignado.

—¿Y tú, fratello? —preguntó Italia. El aludido se mostró pensativo.

—Creo que me dedicaré a dormir.

—O descargar pornografía española —bromeó Seborga. Vaticano lo miró mal.

—No te robes mi chiste —protestó mientras Romano enrojecía como un tomate.

vVv

Alemania entró en su habitación de malhumor. Ahora se encontraría con su escandaloso hermano y sus endemoniados "kesesese~", ¡como si pudiera empeorar aún más el día! Y luego vendrían los comentarios sobre Italia, y que Italia es súper lindo, y que Italia es re dulce, y que Italia es mega tierno, y que tendría una cita con él (¡ya la había tenido, joder!), y que Italia esto, y que Italia lo otro, ¡Italia, Italia, Italia! El alemán cerró de un portazo, y Prusia dio un respingo, frente a la computadora.

—¿Qué estabas haciendo? —se interesó el menor, al ver tal sobresalto. Dejó los libros sobre la cama y se acercó al ordenador. El prusiano, sin embargo, ya había cerrado todo. Gilbird lo miraba posado sobre el borde superior del monitor, dejándole en claro que no traicionaría a su dueño. Gilbert giró la silla con una sonrisita socarrona.

—Yo debo preguntar lo mismo, kesesese~ —replicó, dando vuelta la tortilla. Alemania no se dignó a responderle, fingiendo prestar atención al libro de Geografía. El albino sonrió triunfante y se volvió hacia la computadora. —Estaba mirando fotos de Italia~ —era mentira, pero así sacaba el tema. Notó cómo el alemán se tensaba y se rió entre dientes. —Me pregunto cómo reaccionará si toco su rulo —continuó, haciéndose el que reflexionaba.

—No le gustará —aseguró el otro, sin mirarlo. Prusia se dio cuenta de que tenía el libro al revés.

—Sí que le gustará —contestó. Alemania no dijo nada. "¡Hora del golpe mayor!". El prusiano se aclaró la garganta y comenzó a hablar con una voz tremendamente parecida a la de Italia. —Aa-ah, G-Gilbert… n-no hagas eso… me da vergüenza, v-ve~ —el libro de Geografía le pegó en la nuca. Qué poca tolerancia a los gemidos.

—¡Mein gott**! —se quejó el rubio. —¡No imites así a la gente a sus espaldas! —se había ruborizado hasta las orejas. Su hermano se frotó la nuca herida.

—¿Qué tiene de malo? —lloriqueó. —Con España y Francia siempre… —fue interrumpido por una mano que lo tomó del hombro y lo echó de la habitación. Gilbert se quedó frente a la puerta, que Alemania había cerrado de un golpe (otro más). No tardó mucho en reaccionar. —Está demasiado irritado. Demasiado trabajo —reflexionó, y enseguida se distrajo. —Mejor le pregunto a Francia si no podemos ver una peli, kesesese~

vVv

—Ve~, ¡ciao, Japón~!

—Ho-hola, Italia-kun —respondió el japonés, mientras apartaba la vista del dibujo que estaba haciendo. Su amigo abandonó la carpeta en el escritorio y se acercó para curiosear. Los trabajos de Kiku siempre eran fenomenales. Italia observó el detallado retrato de quien parecía un fuerte y musculoso guerrero.

—¿Quién es? —preguntó el italiano.

—Es Niten*** —contestó con orgullo el asiático. Feliciano supuso que sería uno de sus personajes para algún manga y sonrió, dejando escapar uno de sus característicos "¡ve~!". Después se desplomó en su cama, abriendo los brazos como si estuviera rindiéndose. Su amigo siguió concentrado en la obra, hasta que escuchó un ronquido proveniente del italiano. El morocho sonrió suavemente al verlo dormir como un pequeño, y se levantó para ir a taparlo con la sábana. Italia continuó durmiendo hasta un par de horas más tarde, exclamando algún que otro "¡ve~!" de vez en cuando y murmurando el nombre de Alemania.


*Sự tha thứ: Perdón, en vietnamita.

**Mein gott: ¡Dios mío!, en alemán.

***Niten: ¡No es un personaje de manga! Su nombre real es Miyamoto Musashi, aunque es más conocido por su nombre budista, Niten Douraku. Fue un famoso guerrero del Japón feudal, y escribió el tratado llamado "El Libro de los Cinco Anillos". Apareció en varios mangas (Vagabond, Yaiba, Samurai Champloo), libros (Musashi, Los Secretos del Inmortal Nicolas Flamel) y también en videojuegos (Samurai Shodown, Ronin Blade), sin contar las películas (Ganryu-jima no ketto, Samurai, Miyamoto Musashi, the swordsman). Así que ya ven.


¡END OF THE CHAPTER!

Ya, Alfred, no hace falta gritarlo n.n'

Sí, tienen todo el derecho de sacrificarme quemándome en la hoguera por no poner ninguna insinuación "geritiana", y avanzar poco (muy poco) con la pareja. Reitero, este capítulo es más bien una descripción del panorama para guiarse un poco y para presentar a nuevos personajes, algunos muy ignorados (cof cof, Sajonia, cof), y finalmente agregar algo del Club de la Conquista. Más adelante, se describirán más detalladamente sus malévolos planes y la receta de los waffles de Bélgica :D

¡Fui muy feliz con la gente nueva que dejó un santo review! Cada review me anima más y más a continuar, a mejorar y a esforzarme por dar lo mejor. Nunca tengan vergüenza de escribirme, no soy tan madura como parezco n.n

Ejem, no pareces madura -venganza austríaca-

¡CÁLLATE PERRO!

¡Dejen reviews en caso de opiniones/dudas, o me como las hamburguesas de Alfred!

PREGUNTA: ¿Qué integrante del Club de la Conquista te cae mejor? ¿Seychelles? ¿Taiwán? ¿Belarús? ¿Bélgica?

¡Muy buena semana, como siempre! :D ¡Y deséenme suerte en los exámenes! :3