¡Hola a todos! Bueno, aquí estoy una vez más y muy contenta ¿saben? Me hice la meta de llegar, como mínimo, a éste capítulo antes de terminar el año y ¡lo logré! :'D Por cierto, Mafe, aquí está tu regalo de Navidad, un poco atrasado :S (no me patees haha). Bueno, no los interrumpo. ¡Disfruten la lectura! ;)
- Edward... - Escuché en un sollozo desgarrado y me fijé en sus ojos, esos que normalmente estaban de un brillante color chocolate que llamaba mi atención por completo y ahora estaban tan faltos de luz que parecían negros. - Ayúdame... - articuló antes de cerrar sus ojos y que nuevas lágrimas inundaran sus ya empapadas mejillas…
El simple tono desgarrado de su voz me destrozó el alma. Su expresión era de puro dolor, tormento y su mirada estaba nublada. Esa no era la Bella que yo había visto horas antes. Sentí cómo mi corazón se encogía en mi pecho; era una sensación demasiado abrumadora como para poder soportarla fácilmente. Yo aún no salía del shock y pude ver cómo, la chica que se suponía era, Bella dejaba caer su cabeza hacia delante mientras lloraba con fuerza.
En ese momento fui consciente de la presencia del chico que ella había mencionado en el mensaje para Alice. Fruncí levemente el ceño al darme cuenta de que no lo había notado porque no había logrado quitar mi mirada del rostro de Bella. Una repentina, pero intensa, ira comenzó a formarse en mi interior al escuchar un gemido de dolor salir de los labios de ella mientras que él se regocijaba ante ello, moviéndose contra ella sin delicadeza o cuidado alguno; al contrario, con rudeza y maldad. Apreté mi mandíbula intentando calmarme un poco. Él había tomado su inocencia y ni siquiera lo hacía con suavidad; no estaba teniendo compasión alguna.
Bien, tu no la tienes con ella, yo tampoco la tendré contigo...
No pude controlarme ni seguir en shock por un segundo más, por lo que mi cuerpo reaccionó por sí solo. En un parpadeo, tomé al desgraciado por los hombros y lo jalé con tal fuerza que cayó al suelo frente a mí. Vi de reojo como Bella de dejaba caer al suelo con expresión torturada y esa fue la gasolina que avivó el fuego. Antes de pensarlo, había tomado al rubio chico del cuello de la camisa y lo había levantado del suelo, haciendo que su rostro quedara frente al mío. Lo miré a los ojos y pude ver el miedo en ellos.
— Suéltame — pidió con voz temblorosa, intentando ocultarlo, mientras muy rápidamente se subía y cerraba los pantalones. Gruñí y lo estrellé contra una pared sin quitar mi vista de sus ojos.
— ¿Acaso tu lo hiciste con ella? — pregunté con un suave y aterrador tono de voz. Él no dijo nada, solo sonrió con burla.
— ¿Y a ti qué te importa? — preguntó tomando mis muñecas para soltarse: no lo logró.
— ¿A mí qué me importa? ¡¿A mí qué me importa? — Grité furioso. La verdad, esa pregunta era bastante buena; no tenía una respuesta correcta para ella. — Al menos yo tengo sentido común y no necesito andar por ahí maltratando y violando mujeres... — murmuré lentamente.
— Entonces eres gay — Y esa fue la gota que derramó la copa y me hizo perder el control. Lo dejé en el suelo y solté el cuello de su camisa. Desvié la mirada hacia Bella e, inmediatamente, me arrepentí de hacerlo. Estaba acostada en el suelo en posición fetal y, podía verlo en su mirada, ella no estaba allí. Volví mi vista al imbécil que tenía al frente, y que sonreía con superioridad, y le sonreí con falsa tranquilidad.
— ¿Sabes? No creo que un ''gay'' pudiera hacer esto...
— ¿Hacer qu...? — Fue interrumpido por el fuerte impacto de mi puño en su rostro.
— Eso, ¡imbécil! — Dije enfatizando la última palabra mientras lo veía volver a su postura anterior con la mano en el lugar golpeado.
Lo vi cerrar su puño derecho, por lo que me alejé 2 pasos rápidamente, evitando así su golpe. Volví a estrellar mis nudillos en su mejilla, ésta vez con más fuerza, haciendo que cayera al suelo. Sonreí para mí mismo al escuchar un sonido de queja, proveniente de él. Y apenas estoy comenzando, pensé con una morbosa burla. Le causaría, a golpes, el mismo dolor que él le había causado a Bella.
— ¿Acaso ella es tu novia? — preguntó mirándome desde el suelo con evidente enojo, deteniéndome antes de que volviera a golpearlo. — Porque, te recomiendo, buscar una que sepa lo que es el sexo — dijo sin ningún tipo de vergüenza. Gruñí y pateé su costado derecho.
Me paré sobre él, con una pierna a cada lado de su cuerpo mientras lo veía retorcerse levemente por el golpe que le había dado segundos antes, pero me sorprendí al escucharlo reír.
— A pesar de no saber nada de sexo, es una de las mejores con las que he esta... — otra patada en su costado derecho lo hizo dejar de hablar con un siseo.
Me arrodillé, aplastando sus antebrazos con mis rodillas, sobre su pecho, empuñé mis manos y estrellé una de ellas en su boca. No dejé pasar bien un segundo cuando mi otra mano impactó nuevamente sus labios, haciendo que sangrara. Verlo sangrar provocó que una sonrisa de dibujara en mis labios. Todas las peleas con Emmett, al fin sirven de algo, pensé sonriendo.
No debí entretenerme en mis pensamientos ya que, no sé cómo, logró que rodáramos quedando él sobre mí.
— Veámos cuánto aguantas, mariquita — dijo segundos antes de golpear mi rostro y hacer que mi rostro se girara. Mi mirada se encontró con la ausente de Bella y la furia volvió a invadirme. Iba a golpearlo, pero se puso de pie rápidamente dirigiéndose hacia la puerta de salida. Me levanté ágilmente y logré tomarlo por la camisa, antes de que saliera, y tiré de ésta. Al tenerlo a mi lado, mi mano fue directamente a su estómago; causando que se inclinara de dolor por el impacto. No perdí oportunidad y volví a golpearlo, justo bajo su ojo. No sé de dónde vino su mano, pero de un momento a otro, mi espalda se estrelló contra una de la paredes del lugar, sacándome un gruñido por el dolor que me causó. Rápidamente quité sus manos del cuello de mi camisa y lo tomé por los hombros y me impulsé, con una pierna, en la pared: su espalda se detuvo, en un fuerte golpe, con un espejo que quedaba al lado de los lavamanos, rompiéndolo en el proceso. Elevé una mano, mientras lo mantenía contra el espejo roto con la otra, listo para otro golpe...
— ¡Edward! — la chillona voz de espanto de mi hermana menor me detuvo y me hizo girar el rostro, encontrándomela en la puerta con una mano sobre sus labios y expresión espantada con un muy sorprendido Jasper tras ella. ¿Qué hacen esos dos juntos? Me pregunté mientras soltaba al chico con un suspiro y él caía al suelo emitiendo un sonido de queja. — ¡Bella! — gritó Alice, pero ésta vez hubo un sentimiento oculto tras ese grito que no pude descifrar. Ella se tiró de rodillas al lado de una catatónica Bella intentando que reaccionara.
— Edward, ¿Qué pasó aquí? — preguntó Jasper acercándose a mí con una expresión algo torturada en el rostro.
— Éste animal — comencé dándole una leve patada al chico — Al parecer, no pudo seducir a Bella y decidió tomarla por la fuerza — murmuré con odio cuando la imagen del rostro de Bella cuando entré al baño llegó a mi mente.
— ¡Maldición, Isabella! ¡Reacciona! — gritó Alice, llamando nuestra atención, totalmente angustiada. — Edward, tenemos que sacarla de aquí — dijo mi hermana volteándose hacia nosotros con las lágrimas acumuladas en sus azulados ojos. — Ahora — finalizó con voz autoritaria, a lo que yo solo asentí.
— Yo la llevo — comenté con un tono de voz que daba a entender que no cedería a algún cambio; Alice y Jasper asintieron.
— Jass, dame mi bolso — pidió Alice y Jasper se lo entregó rápidamente. — Dense la vuelta — ordenó sacando lo que parecía ser una pieza se ropa. — Edward — gruñó y me volteé rápidamente.
Alice's P.O.V.
¡Gracias al cielo que me había dado por traerme unos benditos leggins ese día! A veces solía llevarlos cuando Bella usaba un vestido corto, me los pedía cuando no soportaba llevar las piernas tan al ''descubierto''. En cuanto los chicos se voltearon, y me aseguré de que no miraban hacia nosotras, me las arreglé para ponérselo a Bella con cuidado pero con rapidez. Maldito pervertido, yo misma me encargaré de que pagues esta. Suspiré pesadamente mientras sacudía un poco un hombro de Bella, quien seguía en un profundo estado de shock. Hasta donde sabía, ésta no era la primera vez que se quedaba así, me había contado que le pasó un par de veces con Mike. Gruñí internamente ante su recuerdo. ¿Por qué Bella tenía que pasar por eso? Lograba librarse de un imbécil y otro la vuelve a joder. Me volteé hacia los chicos quienes parecían tener una conversación en susurros de la cual me perdí por completo. Diablos, lo que me faltaba, pensé con fastidio.
— Chicos... — los llamé pero parecieron no escucharme. Rodé los ojos. — Chicos... — dije con voz más alta; nada — ¡Hey, idiotas! — Ambos se voltearon rápidamente y les sonreí. — Lo siento, pero no me hacían caso y, por si no recuerdan, tenemos una emergencia aquí... — dije señalando a Bella, quien seguía frente a mí. Lo único que con unos leggins para cubrirla ya que el rubio ese (por cierto, ¿mencioné que comenzaba a odiar a los rubios?) había roto la ropa interior de mi amiga.
— Sí... — murmuró acercándose hacia donde Bella y yo estábamos. — Dame espacio, Allie — pidió y me levanté ágilmente, parándome junto a Jasper.
Observé a Edward tomarla en sus brazos con suma facilidad y enarqué una ceja al fijarme en que Bella, inconscientemente, había apoyado su cabeza en el pecho de Edward. Sonreí internamente ante eso. Mmm... Me huele a pareja nueva... Pensé con una risita interna mientras Edward pasaba con ella en brazos, caminando cuidadosamente, frente a nosotros hacia la salida del baño. Jasper y yo lo seguimos. Bueno, yo los seguí, porque Jasper se fue adelante de mi hermano para abrirle el paso entre la gente. Algunos ignoraban la situación, pero pude ver a algunos que sí se sorprendieron al verlo con Bella en brazos; no porque lo conocieran, sino por el estado de ella. Tenía moretones bastante marcados, cosa nada rara en Bella cuando se golpeaba (o, en este caso, la golpeaban), y su expresión era muy extraña para quienes jamás habían visto a alguien así. No tardamos más de 5 minutos en salir de ese lugar. No vimos a Emmett, pero no íbamos a buscarlo tampoco; no había tiempo para ello. El auto más cercano era el de mi hermano.
— La llevaré en mi auto... Jasper, llama a Carlisle y dile que vaya al hospital — dijo Edward y me sorprendí un poco ante la autoridad, que nunca antes había visto o escuchado, en sus palabras y expresión.
Jasper solo asintió y tomó mi brazo. Lo miré a los ojos, no bastaron palabras para que me entendiera. Le sonreí disculpándome y sonrió de vuelta antes de irse a su auto. Me volví hacia Edward quien dejaba a Bella, con una gran delicadeza, en la parte trasera del auto. Una vez la acomodó, se disponía a cerrar la puerta cuando lo detuve causando que me miraba intrigado.
— Yo iré atrás con Bella — fue lo único que salió de mis labios con una seriedad que pocas veces tenía. Edward asintió y se dirigió al asiento de conductor mientras yo me acomodaba atrás con Bella, apoyando su cabeza en mis piernas y acariciando suavemente su cabello. — Te pondrás bien... — susurré. Sabía que me escuchaba a pesar de no dar señales de ello. — Lo siento tanto... Debí estar pendiente... Lo siento — murmuré con tristeza y suspiré antes de levantar mi vista y mirar a Edward por el espejo retrovisor; había algo extraño en su mirada. Enarqué una ceja interrogante y él desvió la mirada. Luego me contarás...
Luego de unos 10 minutos de camino, a la velocidad Edward, llegamos al hospital y, para nuestra suerte, Carlisle estaba esperando afuera. Edward detuvo el auto frente a la entrada del hospital sin importarle lo que pudieran llegar a decirle. Ok, a pesar de lo urgente que yo consideraba la situación, Edward estaba demasiado nervioso. Parecía importarle demasiado.
Abrí la puerta del auto y salí en un ágil saltito de éste. Edward, no me dí cuenta cuando bajó del auto, sacó a Bella y la acomodó en sus brazos, pero había algo extraño en la expresión de Bella. Algo había cambiado en su rostro. Parecía estar más... consciente.
— No... — la escuché balbucear, por lo que sabía que Edward también lo había hecho. Se detuvo inmediatamente y ambos fijamos la vista en ella — No... No, no, no... — Fruncí el ceño al notar sus palabras volverse más claras. Algo no me gustaba en cómo iba cambiado su tono al volverse más entendible. — ¡No! — chilló de repente causando que ambos, Edward y yo, diéramos un respingo. En esos momentos llegó Jasper. — ¡Suéltame! ¡Auxilio! ¡No! — Comenzó a forcejear con mi hermano, logrando zafarse hasta caer al suelo y abrazó su cuerpo mientras comenzaba a llorar con tal fuerza que me comenzó a asustarme. Esto no podía estar pasando, no, por favor... Bella no...
Disculpen si la parte de la pelea nos les pareció tan buena como lo esperaban, la verdad es que es la primera vez que escribo una así que tenganme paciencia, ¿sí? Aún así, aceptaré sus críticas y/o sugerencias :)
En fin, ¿Qué les pareció? ¿Qué opinan del estado de Bella? ¿Qué creen que pase?
¿Algo no les gustó?
Review.
¿Les encantó?
Review.
¿Quieren felicitarme?
Review.
¿Insultos?
Review.
No les cuesta nadita dejarme saber qué piensan.
Por cierto, casi lo olvido. ¡Feliz Navidad! (Más vale tarde que nunca) Y por si no actualizo antes de que se acabe el año, ¡Pasen una genial despedida de año con sus familiares y seres queridos!
Kisses,
Krys'ells ;)
