It`s just another fairy tale
Un nuevo amanecer se asomaba en el horizonte con el burlón sol que a esas horas aun estaba somnoliento. En casa de los guardianes todo era un caos, lo que en realidad, no era ninguna novedad. Preparan todo para el viaje de los príncipes. Partirían en unos minutos y Kid y Tsubaki se preocupaban de que no les faltara nada.
- ¿Están seguros de que no desean llevar mas comida? -insistía la pelinegra.
- Descuida Tsubaki, estaremos bien. -la tranquilizo Maka.
- Deben tener cuidado, mi padre me advirtió que Medusa envío a alguien tras Maka. -les advirtió Kid.
- Nada que no podamos solucionar. -Soul se sentía por completo confiado. Jamás había luchado junto a un Técnico, pero sentía completa confianza con Maka.
- No se confíen tanto, nadie es mas poderoso que su Dios. -decía Black Star mientras le daba un apretón de manos a Soul.
- Los extrañaremos. -Liz abrazo a Maka y luego siguió Patty.
- Pero hermana, nosotros partiremos mañana.
- T-iene ra-razón -agrego Chrona- estar-ran bien.
Las despedidas terminaron y ambos príncipes salieron al exterior para montar a Excalibur. Soul se sorprendió de sobremanera cuando Maka monto como hombre, pero también se alivio, así el viaje seria mucho mas cómodo para ambos. Ninguno recordaba como llegar a la ciudad, pero Kid les dijo que no se preocuparan, que se tomaran el tiempo que necesitaran pues así confundirían mas a Medusa y que no se preocuparan por ellos, ya que podrían seguirles la pista fácilmente. Y así comenzó su travesía por el bosque; ninguno había vuelto a tocar el tema de la noche anterior, pero lo mas probable es que durante el largo viaje lo volvieran a retomar.
Spirit Albarn se sentía devastado. Estaba sentado en un rincón de su celda con los ojos rojos de tanto llorar. Todos esos años había resistido por su hija, no quería hacer nada que provocara la furia de Medusa y que esta se descargara con Maka, esa era la razón para resistir ¿Pero ahora que? Aun no se reponia del shock y no lograba pensar nada coherente, además Medusa se encargaba de mantenerlo en ese estado a base de torturas tanto físicas, como psicológicas. Pero ese día, en cuanto despertó, sintió que todo sentimiento lo había abandonado. Nada de lo que Medusa le pudiera decir desde ese día le afectaría, un nuevo Spirit había amanecido ese día, uno que estaba dispuesto a salir de su prisión a como de lugar, pues ya no tenía nada que perder… Incluso el brillo tan característico de sus ojos había desaparecido.
Tal vez ya no tuviera a su Técnico, pero haría pagar a Medusa por cada uno de sus malvados actos contra su reino y su familia.
Como todos los días, Stein bajaba a los calabozos para llevarle una minima ración de comida al pelirrojo. Los barrotes tenían un espacio justo para pasar la bandeja por el suelo. Todos los días retiraba la bandeja del día anterior y deslizaba una nueva, echaba un vistazo para ver como seguía el prisionero y luego se retiraba; pensaba que hoy seria como todos los días, lo único diferente podría ser que Spirit se viera mas decaído de lo normal. Stein lamentaba profundamente que el príncipe Soul no lograra llegar a tiempo para salvar a Maka, pero ya no había nada que se pudiera hacer.
- ¿Qué tal, Majestad? -pronuncio como siempre sin esperar respuesta.
- Me impresiona tu cinismo, Stein. -contesto con frialdad el rey- Después de cómo te trata Medusa, -señalo el gran tornillo en su cabeza- sigues obedeciéndole en todo igual que un asqueroso perro faldero. -dijo con asco.
- Tu no sabes nada. -contesto con dolor.
- ¿Qué no se nada? -susurro y se levanto de su rincón con brusquedad para agarrar los barrotes- ¡¿Qué no se nada?! ¡Mi hija esta muerta! ¡¿Y no se nada?! -los ojos de Spirit solo reflejaban odio.
- ¡Yo también sufro por la muerte de Maka! -gritó con desesperación y jalándose de los cabellos.
- ¡NO TE ATREVAS A PRONUNCIAR SU NOMBRE!
- ¡Cuide de ella durante años! Medusa me ordeno que la matara, pero… pero no pude ¡La deje escapar, te lo juro!
- ¡Oh! Pero que benevolente -dijo Spirit con sarcasmo- eres un asqueroso traicionero, Frank.
- ¡No! -grito el sirviente con desesperación- Caí en una trampa igual que tú.
- Éramos amigos. -murmuro con furia- ¡Éramos amigos y conspiraste contra mi! -el rey se desespero e intento atraparlo através de los barrotes- Podría apostar que también ayudaste a matar a Kami.
- ¡NO! ¡Yo no la mate! ¡No la mate! ¡Jamás toque a Kami! ¡No la mate! -Stein se jalaba los cabellos y se golpeaba contra las paredes, no soportaba ser acusado de la muerte de la reina.
- ¡¿Por qué estas con Medusa?! ¡Contesta! -exigió el hombre-
- Yo… La conocí poco antes de la muerte de Kami. -comenzó a contar- Era una mujer tan dulce, tan gentil… -sonreía con nostalgia, aquellos días había sido maravillosos- Me enamore de inmediato y ella se aprovechó de eso. Sin darme cuenta, hacía todo lo que ella me pedía.
- Jamás me contaste nada. -dijo Spirit acusatoriamente.
- Ella no quería que nadie supiera -se lamento- y como estupido le hice caso… Para cuando me di cuenta de la trampa en la que había caído, ya era demasiado tarde. Medusa me maldijo con sus serpientes.
- Espera ¿Qué quieres decir con eso? -Spirit dejo su enojo de lado por un momento, el no sabía nada sobre esa maldición.
- Ella invade su cuerpo con serpiente hechas a base de su magia, solo con una orden, pueden destruirte desde adentro. -de solo pensarlo un escalofrío lo invadió.
- Stein… Si te lo pidiera… -comenzó a decir el rey.
- Te ayudaría son pensarlo. -hizo girar su tornillo hasta que algo crujió, como si por un momento hubiera vuelto el viejo Stein- ¿Por nuestra vieja amistad?
- Esto no significa que te eh perdonado. -fue la respuesta del pelirrojo- Me traerás algo, -comenzó a darle las instrucciones- es un pequeño espejo que esta en el compartimiento oculto que esta en mi antiguo escritorio.
Stein asintió y se largo en silencio. Después de años de silencio, había vuelto a hablar con el que, alguna vez, había sido su mejor amigo. El mismo que por salvar su propia vida, había traicionado; pero ya estaba arto del régimen del terror que imponía Medusa en todo el reino y de los abusos contra todos, intentaría enmendar sus errores. Lo mas probable es que terminara muerto, pero era lo menos que merecía por todo el daño que había provocado producto del miedo.
Conspiraría contra su reina.
Frank Stein acababa de firmar su sentencia de muerte, pero al menos, era por una causa justa.
- Maaaaaaka. -protesto Soul llamando a la chica.
Ya estaba atardeciendo, habían cabalgado todo el día y el mas impaciente era el príncipe.
- ¿Qué quieres ahora? -pregunto Maka fastidiada. Soul podía ser realmente irritante.
- Dime en donde estamos. -para estas alturas el peliblanco estaba echado sobre Excalibur y este iba por donde quería, por otro lado, Maka intentaba mantener el equilibrio tras el chico.
- No lo se, cuando escape jamás pase por aquí. -contesto en un suspiro.
- ¿Cómo es posible que no conozcas tu propio reino? Yo conozco hasta los lugares mas recónditos de Ró, podría recorrerlo con los ojos vendados. -dijo con indignación y sentándose para tomar nuevamente las riendas del animal.
- ¡Para el caballo! -le exigió la rubia con furia y a duras penas bajo de él.- Escúchame bien, no todos hemos tenido la vida de príncesito mimado como tú, -el otro estaba estupefacto- yo eh pasado los último años de mi vida prisionera en mi propio hogar, limpiando para ganarme un misero plato de comida, así que no, no conozco mi propio reino, grandísimo idiota insensible.
- Espera ¿Qué? -pregunto sin creérselo, se bajo de inmediato del caballo- ¿De que estas hablando? ¿Te trataban como sirvienta? ¡Hasta a los sirvientes se les trata mejor!
- Si, pero Medusa siempre me detesto y cuando mi padre murió, hizo lo que quiso con todo.
- ¡No puedo creerlo! Aun que esa mujer no fuera una bruja ¡Se merece el nombre igual! Eres una princesa, no podía tratarse ¡A nadie!
- ¿Y quien iba a preocuparse de que no lo hiciera? ¿Mis padres?
Soul comprendió que no tubo que haber dicho eso, Maka estaba sola, claro que no nadie se preocuparía de si Medusa abusaba de ella o no. Ahora no sabía como disculparse, ni siquiera sabía si debía hacerlo.
- Yo… Creo que lo siento. -dijo finalmente mirando hacia un lado.
- Descuida, tampoco es como si lo supieras. -en el fondo, Maka entendió la indignación del chico y le alegro que se preocupara por como había vivido.
- Deberíamos acampar aquí y encender una fogata antes de que oscurezca. -decidió cambiar el tema por el momento, ya había sido suficiente por hoy.
- Tienes razón.
Soul amarro a Excalibur a un árbol y ambos recolectaron un poco de leña, para cuando anocheció por completo, ya estaban comiendo un poco de lo que les había empacado Tsubaki. Rieron por lo enérgico y diferentes que era todos en casa de los guardianes y Maka le contó un poco sobre como eran. Soul le relato algunas de sus andanzas en Ró para divertirla y también sobre su escape y el viaje; se quejo también de lo aburridos que podían ser los deberes reales, pero a Maka le parecieron muy interesantes y utiles. Ella le contó lo mucho que leía en sus ratos libres y sus practicas en el bosque cuando Medusa le permitía salir y recordó que conocía casi a la perfección los primero metros del bosque.
- Al menos ahora tenemos una referencia, en cuanto veas algo familiar, dímelo de inmediato. -Soul se sintió mucho mas entusiasmado, pero a la vez con mas ganas de destrozar a Medusa. Quería saber mas sobre Maka y su vida en el castillo, pero eso solo provocaría mas su ira y el chico sabía que luchar guiado por la ira y el odio nunca daba nuenos resultados.
Finalmente, ambos durmieron en extremos opuestos de la fogata. Partirían al amanecer.
Chan chan chan! Espero que les gustara el capitulo de hoy, pronto vendrá la verdadera acción.
Saludos.
Onny.
